LXXVIII.

»Cual el cielo cubrieron en bandada,Y baten ora las festivas avesLa ala ruidosa, y cantan su llegada;Tal la flor de los tuyos, tal tus navesO entran al puerto, ó llegan ya á la entradaCon vela abierta y céfiros süaves.Tú sigue en tanto; y por do aquesta viaConduciéndote va, los pasos guia.»

»Cual el cielo cubrieron en bandada,Y baten ora las festivas avesLa ala ruidosa, y cantan su llegada;Tal la flor de los tuyos, tal tus navesO entran al puerto, ó llegan ya á la entradaCon vela abierta y céfiros süaves.Tú sigue en tanto; y por do aquesta viaConduciéndote va, los pasos guia.»

»Cual el cielo cubrieron en bandada,Y baten ora las festivas avesLa ala ruidosa, y cantan su llegada;Tal la flor de los tuyos, tal tus navesO entran al puerto, ó llegan ya á la entradaCon vela abierta y céfiros süaves.Tú sigue en tanto; y por do aquesta viaConduciéndote va, los pasos guia.»

Tal Vénus dice; y vuélvese, y el cuelloCon el matiz le brilla de la rosa;Y partiéndose en ondas, el cabelloMana esencia de cielo deliciosa:Cae la veste á los piés, sublime sello;Y, andando, ser mostró de véras diosa.El héroe, al descubrir su madre en ella,Clamando sigue la fugace huella:

Tal Vénus dice; y vuélvese, y el cuelloCon el matiz le brilla de la rosa;Y partiéndose en ondas, el cabelloMana esencia de cielo deliciosa:Cae la veste á los piés, sublime sello;Y, andando, ser mostró de véras diosa.El héroe, al descubrir su madre en ella,Clamando sigue la fugace huella:

Tal Vénus dice; y vuélvese, y el cuelloCon el matiz le brilla de la rosa;Y partiéndose en ondas, el cabelloMana esencia de cielo deliciosa:Cae la veste á los piés, sublime sello;Y, andando, ser mostró de véras diosa.El héroe, al descubrir su madre en ella,Clamando sigue la fugace huella:

«¿Y así burlado una vez más me dejas,¡Oh madre mia! con falaz semblanza,Tú tambien, tú cruel? ¿Y así te alejasSin que hablemos con dulce confianzaNi estrechemos las manos?» Tal sus quejasAl aire da, y á la ciudad se avanza;Y ella, esparciendo opaca niebla en tanto,Los ciñe en torno de nubloso manto.

«¿Y así burlado una vez más me dejas,¡Oh madre mia! con falaz semblanza,Tú tambien, tú cruel? ¿Y así te alejasSin que hablemos con dulce confianzaNi estrechemos las manos?» Tal sus quejasAl aire da, y á la ciudad se avanza;Y ella, esparciendo opaca niebla en tanto,Los ciñe en torno de nubloso manto.

«¿Y así burlado una vez más me dejas,¡Oh madre mia! con falaz semblanza,Tú tambien, tú cruel? ¿Y así te alejasSin que hablemos con dulce confianzaNi estrechemos las manos?» Tal sus quejasAl aire da, y á la ciudad se avanza;Y ella, esparciendo opaca niebla en tanto,Los ciñe en torno de nubloso manto.

Y así los cubre porque nadie puedaNi verlos ni ofenderlos en mal hora,Ni curioso se cruce en la veredaCon sus preguntas á tejer demora;Y por los aires se remonta, y ledaVuela al templo de Páfos, donde mora,Do aras ciento en su honor mezclan oloresDe arabio incienso ardiente y tiernas flores.

Y así los cubre porque nadie puedaNi verlos ni ofenderlos en mal hora,Ni curioso se cruce en la veredaCon sus preguntas á tejer demora;Y por los aires se remonta, y ledaVuela al templo de Páfos, donde mora,Do aras ciento en su honor mezclan oloresDe arabio incienso ardiente y tiernas flores.

Y así los cubre porque nadie puedaNi verlos ni ofenderlos en mal hora,Ni curioso se cruce en la veredaCon sus preguntas á tejer demora;Y por los aires se remonta, y ledaVuela al templo de Páfos, donde mora,Do aras ciento en su honor mezclan oloresDe arabio incienso ardiente y tiernas flores.

Ellos con planta intríncanse ligeraPor do advierte la senda, y la colinaCoronan ya, que á la ciudad frontera,De lleno allá sus cúpulas domina.Enéas con asombro consideraLa fábrica estupenda y peregrinaDo un tiempo fueron chozas; y suspenso,Puertas ve, y calles, y el bullicio inmenso.

Ellos con planta intríncanse ligeraPor do advierte la senda, y la colinaCoronan ya, que á la ciudad frontera,De lleno allá sus cúpulas domina.Enéas con asombro consideraLa fábrica estupenda y peregrinaDo un tiempo fueron chozas; y suspenso,Puertas ve, y calles, y el bullicio inmenso.

Ellos con planta intríncanse ligeraPor do advierte la senda, y la colinaCoronan ya, que á la ciudad frontera,De lleno allá sus cúpulas domina.Enéas con asombro consideraLa fábrica estupenda y peregrinaDo un tiempo fueron chozas; y suspenso,Puertas ve, y calles, y el bullicio inmenso.

No descansan los Tirios: ó se empleenEn alzar el alcázar y dirijanEl giro á la muralla, y acarreenGruesos cantos á empuje; ó puesto elijanPara casa, y con zanja le rodeen:Sobre traza soberbia sitio fijanPropio al legislador, al magistrado,Y al augusto recinto del Senado.

No descansan los Tirios: ó se empleenEn alzar el alcázar y dirijanEl giro á la muralla, y acarreenGruesos cantos á empuje; ó puesto elijanPara casa, y con zanja le rodeen:Sobre traza soberbia sitio fijanPropio al legislador, al magistrado,Y al augusto recinto del Senado.

No descansan los Tirios: ó se empleenEn alzar el alcázar y dirijanEl giro á la muralla, y acarreenGruesos cantos á empuje; ó puesto elijanPara casa, y con zanja le rodeen:Sobre traza soberbia sitio fijanPropio al legislador, al magistrado,Y al augusto recinto del Senado.

Quiénes, formando un muelle, cavan fosas;Quiénes, para un teatro, anchos soladosExtienden, y columnas prodigiosasCortan, adorno á escénicos tablados.Tales, en suma, suelen oficiosasIr las abejas por floridos pradosCuando sacan al sol adultas criasDe estacion bella en los primeros dias;

Quiénes, formando un muelle, cavan fosas;Quiénes, para un teatro, anchos soladosExtienden, y columnas prodigiosasCortan, adorno á escénicos tablados.Tales, en suma, suelen oficiosasIr las abejas por floridos pradosCuando sacan al sol adultas criasDe estacion bella en los primeros dias;

Quiénes, formando un muelle, cavan fosas;Quiénes, para un teatro, anchos soladosExtienden, y columnas prodigiosasCortan, adorno á escénicos tablados.Tales, en suma, suelen oficiosasIr las abejas por floridos pradosCuando sacan al sol adultas criasDe estacion bella en los primeros dias;

Tales la miel fabrican rica; y llenaLas celdillas al cabo el néctar blando;Y ya salen de paz, la carga ajenaA recibir ufanas; ya cerrandoEn trabado escuadron, de la colmenaLos zánganos alejan, torpe bando:Con afan vario la labor se enciende,Y á tomillo vivaz la miel trasciende.

Tales la miel fabrican rica; y llenaLas celdillas al cabo el néctar blando;Y ya salen de paz, la carga ajenaA recibir ufanas; ya cerrandoEn trabado escuadron, de la colmenaLos zánganos alejan, torpe bando:Con afan vario la labor se enciende,Y á tomillo vivaz la miel trasciende.

Tales la miel fabrican rica; y llenaLas celdillas al cabo el néctar blando;Y ya salen de paz, la carga ajenaA recibir ufanas; ya cerrandoEn trabado escuadron, de la colmenaLos zánganos alejan, torpe bando:Con afan vario la labor se enciende,Y á tomillo vivaz la miel trasciende.

«¡Qué gran dicha á unos hombres se deparaQue alzarse ven el suspirado muro!»Dice Enéas á tiempo que reparaEn las altas techumbres; y seguro,Gracias, ¡oh maravilla! á que la amparaContino en derredor celaje oscuro,Entra por la ciudad con paso listo;Anda entre todos, y de nadie es visto.

«¡Qué gran dicha á unos hombres se deparaQue alzarse ven el suspirado muro!»Dice Enéas á tiempo que reparaEn las altas techumbres; y seguro,Gracias, ¡oh maravilla! á que la amparaContino en derredor celaje oscuro,Entra por la ciudad con paso listo;Anda entre todos, y de nadie es visto.

«¡Qué gran dicha á unos hombres se deparaQue alzarse ven el suspirado muro!»Dice Enéas á tiempo que reparaEn las altas techumbres; y seguro,Gracias, ¡oh maravilla! á que la amparaContino en derredor celaje oscuro,Entra por la ciudad con paso listo;Anda entre todos, y de nadie es visto.

Antiguo bosque de frescor amenoHabia en medio á la imperial Cartago:Lanzados ya los Tirios á su senoDe ondas y vientos por furioso amago,Hallaron en las capas del terrenoDe un corcel la cabeza, don presagoQue allí Juno les puso de victoria,Prenda de salvacion, señal de gloria.

Antiguo bosque de frescor amenoHabia en medio á la imperial Cartago:Lanzados ya los Tirios á su senoDe ondas y vientos por furioso amago,Hallaron en las capas del terrenoDe un corcel la cabeza, don presagoQue allí Juno les puso de victoria,Prenda de salvacion, señal de gloria.

Antiguo bosque de frescor amenoHabia en medio á la imperial Cartago:Lanzados ya los Tirios á su senoDe ondas y vientos por furioso amago,Hallaron en las capas del terrenoDe un corcel la cabeza, don presagoQue allí Juno les puso de victoria,Prenda de salvacion, señal de gloria.

Grata la Reina á auxilios singulares,Alzaba allí á la Diosa un templo extenso,Que á la vez ilustraba sus altaresCon favor sacro y con devoto incienso:Escalonado el atrio entre pilaresY trabes bronceadas, daba ascensoA la alta puerta de metal bruñidoQue el quicio oprime, y gira con rüido.

Grata la Reina á auxilios singulares,Alzaba allí á la Diosa un templo extenso,Que á la vez ilustraba sus altaresCon favor sacro y con devoto incienso:Escalonado el atrio entre pilaresY trabes bronceadas, daba ascensoA la alta puerta de metal bruñidoQue el quicio oprime, y gira con rüido.

Grata la Reina á auxilios singulares,Alzaba allí á la Diosa un templo extenso,Que á la vez ilustraba sus altaresCon favor sacro y con devoto incienso:Escalonado el atrio entre pilaresY trabes bronceadas, daba ascensoA la alta puerta de metal bruñidoQue el quicio oprime, y gira con rüido.

En este bosque el héroe al pecho lasoHalló aliento, á sus penas lenitivo,Y alta leccion de que en adverso casoHay siempre de esperanza algun motivo;Pues, ya en el templo suntuoso, al pasoQue todo lo registra pensativo,Y aguardando á la Reina, allá en su menteMide el poder de la ciudad naciente;

En este bosque el héroe al pecho lasoHalló aliento, á sus penas lenitivo,Y alta leccion de que en adverso casoHay siempre de esperanza algun motivo;Pues, ya en el templo suntuoso, al pasoQue todo lo registra pensativo,Y aguardando á la Reina, allá en su menteMide el poder de la ciudad naciente;

En este bosque el héroe al pecho lasoHalló aliento, á sus penas lenitivo,Y alta leccion de que en adverso casoHay siempre de esperanza algun motivo;Pues, ya en el templo suntuoso, al pasoQue todo lo registra pensativo,Y aguardando á la Reina, allá en su menteMide el poder de la ciudad naciente;

Miéntras nota á un plan mismo convertidasManos de artistas y el primor del arte,Por órden halla en cuadros repartidasLeyendas de Ilïon, lances de Marte,Que al orbe ocupan ya. Ve á los Atridas,Ve á Príamo, é igual á cada parteAquíles en los rayos de su ira;Párase aquí, y con lágrimas suspira;

Miéntras nota á un plan mismo convertidasManos de artistas y el primor del arte,Por órden halla en cuadros repartidasLeyendas de Ilïon, lances de Marte,Que al orbe ocupan ya. Ve á los Atridas,Ve á Príamo, é igual á cada parteAquíles en los rayos de su ira;Párase aquí, y con lágrimas suspira;

Miéntras nota á un plan mismo convertidasManos de artistas y el primor del arte,Por órden halla en cuadros repartidasLeyendas de Ilïon, lances de Marte,Que al orbe ocupan ya. Ve á los Atridas,Ve á Príamo, é igual á cada parteAquíles en los rayos de su ira;Párase aquí, y con lágrimas suspira;

«¡Acátes! ¿qué region, de nuestra famaNo hay ya en el mundo, ó nuestros hechos, llena?Mira á Príamo: aquí la gloria llamaAl que allá injusta adversidad condena:El sentimiento aquí llantos derrama,Y aquí se siente en la desgracia ajena!Animo, pues; nuestro renombre claroPresta esperanzas de feliz reparo.»

«¡Acátes! ¿qué region, de nuestra famaNo hay ya en el mundo, ó nuestros hechos, llena?Mira á Príamo: aquí la gloria llamaAl que allá injusta adversidad condena:El sentimiento aquí llantos derrama,Y aquí se siente en la desgracia ajena!Animo, pues; nuestro renombre claroPresta esperanzas de feliz reparo.»

«¡Acátes! ¿qué region, de nuestra famaNo hay ya en el mundo, ó nuestros hechos, llena?Mira á Príamo: aquí la gloria llamaAl que allá injusta adversidad condena:El sentimiento aquí llantos derrama,Y aquí se siente en la desgracia ajena!Animo, pues; nuestro renombre claroPresta esperanzas de feliz reparo.»

Dice, y con mil recuerdos embebeceEn la inerte pintura los sentidos,Y mudo llanto el rostro le humedece;Que en ella, muro afuera, en lid tejidos,Ya la troyana juventud parece,Que á los Griegos acosa despavoridos;Ya á los Frigios, Aquíles, que bizarroCon plumaje gentil vuela en su carro.

Dice, y con mil recuerdos embebeceEn la inerte pintura los sentidos,Y mudo llanto el rostro le humedece;Que en ella, muro afuera, en lid tejidos,Ya la troyana juventud parece,Que á los Griegos acosa despavoridos;Ya á los Frigios, Aquíles, que bizarroCon plumaje gentil vuela en su carro.

Dice, y con mil recuerdos embebeceEn la inerte pintura los sentidos,Y mudo llanto el rostro le humedece;Que en ella, muro afuera, en lid tejidos,Ya la troyana juventud parece,Que á los Griegos acosa despavoridos;Ya á los Frigios, Aquíles, que bizarroCon plumaje gentil vuela en su carro.

Reconoce con lágrimas, tras eso,Las tiendas, con sus lonas cual de nieve,Que Diomédes taló, vendido ResoDel primer sueño en el regazo aleve:Allí el cruel en sanguinario excesoHuelga; y medroso de que alguno pruebePastos de Troya ó en el Janto beba,Los caballos indómitos se lleva.

Reconoce con lágrimas, tras eso,Las tiendas, con sus lonas cual de nieve,Que Diomédes taló, vendido ResoDel primer sueño en el regazo aleve:Allí el cruel en sanguinario excesoHuelga; y medroso de que alguno pruebePastos de Troya ó en el Janto beba,Los caballos indómitos se lleva.

Reconoce con lágrimas, tras eso,Las tiendas, con sus lonas cual de nieve,Que Diomédes taló, vendido ResoDel primer sueño en el regazo aleve:Allí el cruel en sanguinario excesoHuelga; y medroso de que alguno pruebePastos de Troya ó en el Janto beba,Los caballos indómitos se lleva.

Tróilo en pos viene: juvenil locuraHa hecho que fuerzas inferiores midaCon Aquíles: perdida la armadura,Derribado de espaldas, de la bridaTraba, que al vacuo carro le asegura:Tiran los potros en veloz corrida;Arrastra el cuello y cabellera suelta,Y el polvo fácil marca el asta vuelta.

Tróilo en pos viene: juvenil locuraHa hecho que fuerzas inferiores midaCon Aquíles: perdida la armadura,Derribado de espaldas, de la bridaTraba, que al vacuo carro le asegura:Tiran los potros en veloz corrida;Arrastra el cuello y cabellera suelta,Y el polvo fácil marca el asta vuelta.

Tróilo en pos viene: juvenil locuraHa hecho que fuerzas inferiores midaCon Aquíles: perdida la armadura,Derribado de espaldas, de la bridaTraba, que al vacuo carro le asegura:Tiran los potros en veloz corrida;Arrastra el cuello y cabellera suelta,Y el polvo fácil marca el asta vuelta.

Más allá al templo de Minerva, en tanto,Teucras matronas á ofrecerle llegan,Por vencer su rigor, un regio manto:El tendido cabello al aire entregan;Hieren el seno en muestra de quebrantoLas palmas; los humildes ojos ruegan:Sorda la Diosa á la oracion prolija,Torvas miradas en el suelo fija.

Más allá al templo de Minerva, en tanto,Teucras matronas á ofrecerle llegan,Por vencer su rigor, un regio manto:El tendido cabello al aire entregan;Hieren el seno en muestra de quebrantoLas palmas; los humildes ojos ruegan:Sorda la Diosa á la oracion prolija,Torvas miradas en el suelo fija.

Más allá al templo de Minerva, en tanto,Teucras matronas á ofrecerle llegan,Por vencer su rigor, un regio manto:El tendido cabello al aire entregan;Hieren el seno en muestra de quebrantoLas palmas; los humildes ojos ruegan:Sorda la Diosa á la oracion prolija,Torvas miradas en el suelo fija.

Enéas adelante á Aquíles hallaVolviendo, á trueco de oro, el insepultoCadáver que en redor de la murallaTres veces arrastró con fiero insulto:Hondo gemido de su pecho estallaEl muerto amigo viendo allí de bulto,Y el carro vencedor y los despojos,E inerme suplicando el Rey de hinojos.

Enéas adelante á Aquíles hallaVolviendo, á trueco de oro, el insepultoCadáver que en redor de la murallaTres veces arrastró con fiero insulto:Hondo gemido de su pecho estallaEl muerto amigo viendo allí de bulto,Y el carro vencedor y los despojos,E inerme suplicando el Rey de hinojos.

Enéas adelante á Aquíles hallaVolviendo, á trueco de oro, el insepultoCadáver que en redor de la murallaTres veces arrastró con fiero insulto:Hondo gemido de su pecho estallaEl muerto amigo viendo allí de bulto,Y el carro vencedor y los despojos,E inerme suplicando el Rey de hinojos.

Él mismo en noble puesto allá campeaPar del negro Memnon, que con su bandaDe Oriente, cierra. Al fin PentesileaLas huestes amazónicas comandaDe corvo escudo: el cíngulo rodeaAureo so el pecho descubierto; y andaFuriosa entre los gruesos escuadrones,Y hembra y todo, armas hace con varones.

Él mismo en noble puesto allá campeaPar del negro Memnon, que con su bandaDe Oriente, cierra. Al fin PentesileaLas huestes amazónicas comandaDe corvo escudo: el cíngulo rodeaAureo so el pecho descubierto; y andaFuriosa entre los gruesos escuadrones,Y hembra y todo, armas hace con varones.

Él mismo en noble puesto allá campeaPar del negro Memnon, que con su bandaDe Oriente, cierra. Al fin PentesileaLas huestes amazónicas comandaDe corvo escudo: el cíngulo rodeaAureo so el pecho descubierto; y andaFuriosa entre los gruesos escuadrones,Y hembra y todo, armas hace con varones.

Miéntras con viva admiracion encuentraTales cuadros el héroe, y cada asuntoLe detiene, y la vista reconcentraLuégo y la admiracion toda en un punto;Dido, la hermosa Dido al templo entra,La cual doquiera penetrando, juntoCon damas de copiosa comitiva,La labor colosal risueña activa.

Miéntras con viva admiracion encuentraTales cuadros el héroe, y cada asuntoLe detiene, y la vista reconcentraLuégo y la admiracion toda en un punto;Dido, la hermosa Dido al templo entra,La cual doquiera penetrando, juntoCon damas de copiosa comitiva,La labor colosal risueña activa.

Miéntras con viva admiracion encuentraTales cuadros el héroe, y cada asuntoLe detiene, y la vista reconcentraLuégo y la admiracion toda en un punto;Dido, la hermosa Dido al templo entra,La cual doquiera penetrando, juntoCon damas de copiosa comitiva,La labor colosal risueña activa.

Tal del Eurótas por la vega umbríaÓ ya del Cinto por el halda amena,Gentil Dïana leves coros guiaY la aljaba pendiente al hombro suena.Ninfas en torno agrúpanse á porfía,Y á todas ella en majestad serenaSe aventaja al andar: delicia vagaEl seno de Latona oculta halaga.

Tal del Eurótas por la vega umbríaÓ ya del Cinto por el halda amena,Gentil Dïana leves coros guiaY la aljaba pendiente al hombro suena.Ninfas en torno agrúpanse á porfía,Y á todas ella en majestad serenaSe aventaja al andar: delicia vagaEl seno de Latona oculta halaga.

Tal del Eurótas por la vega umbríaÓ ya del Cinto por el halda amena,Gentil Dïana leves coros guiaY la aljaba pendiente al hombro suena.Ninfas en torno agrúpanse á porfía,Y á todas ella en majestad serenaSe aventaja al andar: delicia vagaEl seno de Latona oculta halaga.

Ya á las puertas la Reina se presentaDe do la Diosa estableció morada,Y en el trono magnífico se asientaQue el ámbito promedia de la arcada:Rodéanla sus guardias: ella, atenta,En dar la ley y hacer la paz se agrada;Y ya á cada uno igual la carga mide,Ya, echando suertes, la labor divide.

Ya á las puertas la Reina se presentaDe do la Diosa estableció morada,Y en el trono magnífico se asientaQue el ámbito promedia de la arcada:Rodéanla sus guardias: ella, atenta,En dar la ley y hacer la paz se agrada;Y ya á cada uno igual la carga mide,Ya, echando suertes, la labor divide.

Ya á las puertas la Reina se presentaDe do la Diosa estableció morada,Y en el trono magnífico se asientaQue el ámbito promedia de la arcada:Rodéanla sus guardias: ella, atenta,En dar la ley y hacer la paz se agrada;Y ya á cada uno igual la carga mide,Ya, echando suertes, la labor divide.

Mas entre inmensa multitud, que en estoAnsiosa al paso acude, al templo santoHa columbrado Enéas que SergestoY Anteo viene, con el gran Cloanto,Y otros que oscuro el Ábrego interpuestoLanzó á playas distintas. Con espantoEntremezclado de alborozo vivo,Ven los dos del embozo el fausto arribo.

Mas entre inmensa multitud, que en estoAnsiosa al paso acude, al templo santoHa columbrado Enéas que SergestoY Anteo viene, con el gran Cloanto,Y otros que oscuro el Ábrego interpuestoLanzó á playas distintas. Con espantoEntremezclado de alborozo vivo,Ven los dos del embozo el fausto arribo.

Mas entre inmensa multitud, que en estoAnsiosa al paso acude, al templo santoHa columbrado Enéas que SergestoY Anteo viene, con el gran Cloanto,Y otros que oscuro el Ábrego interpuestoLanzó á playas distintas. Con espantoEntremezclado de alborozo vivo,Ven los dos del embozo el fausto arribo.

Y aunque las manos estrechar anhelan,Mas lo raro del caso los detiene,Y en la cóncava nube se cautelan,Do á los que llegan atender conviene,Que dó surgieron digan, ó qué apelan,Pues embajada forman en que vieneDe cada nave un noble personaje,Y audiencia al paso claman y hospedaje.

Y aunque las manos estrechar anhelan,Mas lo raro del caso los detiene,Y en la cóncava nube se cautelan,Do á los que llegan atender conviene,Que dó surgieron digan, ó qué apelan,Pues embajada forman en que vieneDe cada nave un noble personaje,Y audiencia al paso claman y hospedaje.

Y aunque las manos estrechar anhelan,Mas lo raro del caso los detiene,Y en la cóncava nube se cautelan,Do á los que llegan atender conviene,Que dó surgieron digan, ó qué apelan,Pues embajada forman en que vieneDe cada nave un noble personaje,Y audiencia al paso claman y hospedaje.

Como entraron, y el real asentimientoLogrado hubieron de que alguno hable,«¡Salve, oh Reina!» empezó con grave acentoIlioneo, entre todos venerable:«Tú, á quien fundar concede ilustre asientoJove, y justa regir gente intratable,Hijos de Troya ves, ya há largos añosAgitados en piélagos extraños.

Como entraron, y el real asentimientoLogrado hubieron de que alguno hable,«¡Salve, oh Reina!» empezó con grave acentoIlioneo, entre todos venerable:«Tú, á quien fundar concede ilustre asientoJove, y justa regir gente intratable,Hijos de Troya ves, ya há largos añosAgitados en piélagos extraños.

Como entraron, y el real asentimientoLogrado hubieron de que alguno hable,«¡Salve, oh Reina!» empezó con grave acentoIlioneo, entre todos venerable:«Tú, á quien fundar concede ilustre asientoJove, y justa regir gente intratable,Hijos de Troya ves, ya há largos añosAgitados en piélagos extraños.

»Hoy de incendio amenaza gente osadaNuestros bajeles: tu poder lo impida!De un pueblo religioso te apïadaQue con su historia tu amistad convida!No á hacer riza venimos por la espadaEn comarca á tu imperio sometida,No á la costa á volver con rica presa;Ni es de vencidos tan soberbia empresa.

»Hoy de incendio amenaza gente osadaNuestros bajeles: tu poder lo impida!De un pueblo religioso te apïadaQue con su historia tu amistad convida!No á hacer riza venimos por la espadaEn comarca á tu imperio sometida,No á la costa á volver con rica presa;Ni es de vencidos tan soberbia empresa.

»Hoy de incendio amenaza gente osadaNuestros bajeles: tu poder lo impida!De un pueblo religioso te apïadaQue con su historia tu amistad convida!No á hacer riza venimos por la espadaEn comarca á tu imperio sometida,No á la costa á volver con rica presa;Ni es de vencidos tan soberbia empresa.

»Hay de antiguo un país, con apellidoDe Hesperia por los Griegos señalado,Pueblo en trances de guerra asaz temido,Tierra asaz grata á la labor de arado:Fué primero de Enotrios poseido;Y hora Italia se nombra, por dictadoDe famoso caudillo procedente,Si ya constante tradicion no miente.

»Hay de antiguo un país, con apellidoDe Hesperia por los Griegos señalado,Pueblo en trances de guerra asaz temido,Tierra asaz grata á la labor de arado:Fué primero de Enotrios poseido;Y hora Italia se nombra, por dictadoDe famoso caudillo procedente,Si ya constante tradicion no miente.

»Hay de antiguo un país, con apellidoDe Hesperia por los Griegos señalado,Pueblo en trances de guerra asaz temido,Tierra asaz grata á la labor de arado:Fué primero de Enotrios poseido;Y hora Italia se nombra, por dictadoDe famoso caudillo procedente,Si ya constante tradicion no miente.

»Bogaban para allá nuestros navíosCuando Orïon, que cóleras desata,Surge infausto del mar, y entre bajíosCon subitáneo golpe nos maltrata;Y servido á placar de austros impíos,Entre espuma y fragor nos arrebataPor todo el mar. Muy pocos, cuasi á nadoHabemos á tus costas arribado.

»Bogaban para allá nuestros navíosCuando Orïon, que cóleras desata,Surge infausto del mar, y entre bajíosCon subitáneo golpe nos maltrata;Y servido á placar de austros impíos,Entre espuma y fragor nos arrebataPor todo el mar. Muy pocos, cuasi á nadoHabemos á tus costas arribado.

»Bogaban para allá nuestros navíosCuando Orïon, que cóleras desata,Surge infausto del mar, y entre bajíosCon subitáneo golpe nos maltrata;Y servido á placar de austros impíos,Entre espuma y fragor nos arrebataPor todo el mar. Muy pocos, cuasi á nadoHabemos á tus costas arribado.

»Mas ¿qué raza cruel, señora, es ésta?¿No rige ley que su barbarie elida?Que áun no bien nos divisa, á lid dispuesta,Conjúrase á estorbarnos la acogidaQue á náufrago infeliz la arena presta.Oh! si á hombre no temeis que cuenta os pida,Que hay Dioses recordad que nunca mueren,Y premian la virtud y al crímen hieren!

»Mas ¿qué raza cruel, señora, es ésta?¿No rige ley que su barbarie elida?Que áun no bien nos divisa, á lid dispuesta,Conjúrase á estorbarnos la acogidaQue á náufrago infeliz la arena presta.Oh! si á hombre no temeis que cuenta os pida,Que hay Dioses recordad que nunca mueren,Y premian la virtud y al crímen hieren!

»Mas ¿qué raza cruel, señora, es ésta?¿No rige ley que su barbarie elida?Que áun no bien nos divisa, á lid dispuesta,Conjúrase á estorbarnos la acogidaQue á náufrago infeliz la arena presta.Oh! si á hombre no temeis que cuenta os pida,Que hay Dioses recordad que nunca mueren,Y premian la virtud y al crímen hieren!

»Rey nuestro fué, de príncipes modelo,Enéas, que otro igual no vió la tierra,Quier en la paz por su piadoso celo,Quier por su brazo poderoso en guerra.Que si áun aura vital le otorga el Cielo,Si hado adusto en tinieblas no le encierra,Acabóse el temor, y á ti en agradoVendrá, fio, el favor anticipado.

»Rey nuestro fué, de príncipes modelo,Enéas, que otro igual no vió la tierra,Quier en la paz por su piadoso celo,Quier por su brazo poderoso en guerra.Que si áun aura vital le otorga el Cielo,Si hado adusto en tinieblas no le encierra,Acabóse el temor, y á ti en agradoVendrá, fio, el favor anticipado.

»Rey nuestro fué, de príncipes modelo,Enéas, que otro igual no vió la tierra,Quier en la paz por su piadoso celo,Quier por su brazo poderoso en guerra.Que si áun aura vital le otorga el Cielo,Si hado adusto en tinieblas no le encierra,Acabóse el temor, y á ti en agradoVendrá, fio, el favor anticipado.

»Mas oye: en la poblada, en la guerreraComarca siciliana poseemosDe Acéstes el favor, que en ella impera.Y troyana es su sangre. Que arrimemosNuestros restos, consiente, á la ribera,Y en tus bosques cortar tablaje y remos,Y á Italia iremos, nuestro Rey al frente,Si salva el hado vuelve nuestra gente.

»Mas oye: en la poblada, en la guerreraComarca siciliana poseemosDe Acéstes el favor, que en ella impera.Y troyana es su sangre. Que arrimemosNuestros restos, consiente, á la ribera,Y en tus bosques cortar tablaje y remos,Y á Italia iremos, nuestro Rey al frente,Si salva el hado vuelve nuestra gente.

»Mas oye: en la poblada, en la guerreraComarca siciliana poseemosDe Acéstes el favor, que en ella impera.Y troyana es su sangre. Que arrimemosNuestros restos, consiente, á la ribera,Y en tus bosques cortar tablaje y remos,Y á Italia iremos, nuestro Rey al frente,Si salva el hado vuelve nuestra gente.

»Mas si ya feneció nuestra ventura;Si ya, ¡oh amado Rey de los Troyanos!Te dan líbicas olas sepultura,Ni á Ascanio logran nuestros votos vanos;Buscaremos siquier mansion seguraNavegando á los términos sicanos,De do ya nuestra flota el vuelo alzara,Que allí Acéstes bondoso nos ampara.»

»Mas si ya feneció nuestra ventura;Si ya, ¡oh amado Rey de los Troyanos!Te dan líbicas olas sepultura,Ni á Ascanio logran nuestros votos vanos;Buscaremos siquier mansion seguraNavegando á los términos sicanos,De do ya nuestra flota el vuelo alzara,Que allí Acéstes bondoso nos ampara.»

»Mas si ya feneció nuestra ventura;Si ya, ¡oh amado Rey de los Troyanos!Te dan líbicas olas sepultura,Ni á Ascanio logran nuestros votos vanos;Buscaremos siquier mansion seguraNavegando á los términos sicanos,De do ya nuestra flota el vuelo alzara,Que allí Acéstes bondoso nos ampara.»

Dice, y todos barbotan de consunoOscura frase que el asenso explica;Y con modestia y dignidad en unoLa culta Reina al orador replica:«¡Troyanos! desterrad el que importunoVago recelo el alma os mortifica:Mis fronteras guardar por fuerza debo;Dura es mi situacion, y el reino es nuevo.

Dice, y todos barbotan de consunoOscura frase que el asenso explica;Y con modestia y dignidad en unoLa culta Reina al orador replica:«¡Troyanos! desterrad el que importunoVago recelo el alma os mortifica:Mis fronteras guardar por fuerza debo;Dura es mi situacion, y el reino es nuevo.

Dice, y todos barbotan de consunoOscura frase que el asenso explica;Y con modestia y dignidad en unoLa culta Reina al orador replica:«¡Troyanos! desterrad el que importunoVago recelo el alma os mortifica:Mis fronteras guardar por fuerza debo;Dura es mi situacion, y el reino es nuevo.

»Mas ¿quién no sabe á Troya y sus varones?No de tantas virtudes el tesoro,Los nombres de tan nobles campeones,Ni ya esa guerra gigantesca ignoro:No solemos los Penos corazonesTan incultos llevar; ni al carro de oroSus caballos el Sol tan léjos ataDe una ciudad que vuestra gloria acata.

»Mas ¿quién no sabe á Troya y sus varones?No de tantas virtudes el tesoro,Los nombres de tan nobles campeones,Ni ya esa guerra gigantesca ignoro:No solemos los Penos corazonesTan incultos llevar; ni al carro de oroSus caballos el Sol tan léjos ataDe una ciudad que vuestra gloria acata.

»Mas ¿quién no sabe á Troya y sus varones?No de tantas virtudes el tesoro,Los nombres de tan nobles campeones,Ni ya esa guerra gigantesca ignoro:No solemos los Penos corazonesTan incultos llevar; ni al carro de oroSus caballos el Sol tan léjos ataDe una ciudad que vuestra gloria acata.

»Quier vuestro anhelo la region prefieraDe Hesperia, y campos que Saturno escuda;Quier la de Érice os llame lisonjera,A do el favor de Acéstes os acuda;Doquiera ir presumais, ireis doquieraSeguros con mi amparo y con mi ayuda.¿O hacer mansion conmigo os acomoda?Esta ciudad que fundo, es vuestra toda.

»Quier vuestro anhelo la region prefieraDe Hesperia, y campos que Saturno escuda;Quier la de Érice os llame lisonjera,A do el favor de Acéstes os acuda;Doquiera ir presumais, ireis doquieraSeguros con mi amparo y con mi ayuda.¿O hacer mansion conmigo os acomoda?Esta ciudad que fundo, es vuestra toda.

»Quier vuestro anhelo la region prefieraDe Hesperia, y campos que Saturno escuda;Quier la de Érice os llame lisonjera,A do el favor de Acéstes os acuda;Doquiera ir presumais, ireis doquieraSeguros con mi amparo y con mi ayuda.¿O hacer mansion conmigo os acomoda?Esta ciudad que fundo, es vuestra toda.

»Meted la flota: un mismo tratamientoTendrá el Teucro en Cartago y el de Tiro.Y ¡oh si arribase con el propio vientoEl héroe que nombró vuestro suspiro!Pues yo daré á emisarios mandamientoQue exploren la comarca en largo giro,Por si, náufrago Enéas, mueve acaso,Ó en selva ó en poblado, incierto el paso.»

»Meted la flota: un mismo tratamientoTendrá el Teucro en Cartago y el de Tiro.Y ¡oh si arribase con el propio vientoEl héroe que nombró vuestro suspiro!Pues yo daré á emisarios mandamientoQue exploren la comarca en largo giro,Por si, náufrago Enéas, mueve acaso,Ó en selva ó en poblado, incierto el paso.»

»Meted la flota: un mismo tratamientoTendrá el Teucro en Cartago y el de Tiro.Y ¡oh si arribase con el propio vientoEl héroe que nombró vuestro suspiro!Pues yo daré á emisarios mandamientoQue exploren la comarca en largo giro,Por si, náufrago Enéas, mueve acaso,Ó en selva ó en poblado, incierto el paso.»

De la arenga tocados, rato habiaLos de la nube ansiaban salir fuera;Y, á Enéas vuelto, Acátes le decia:«Falta el que hundirse viste en la onda fiera;Cúmplese en lo demas la profecía,Hijo de Vénus, que tu madre hiciera:¿Qué aguardas?» Suelta en esto se evaporaLa opaca nube en la aura brilladora.

De la arenga tocados, rato habiaLos de la nube ansiaban salir fuera;Y, á Enéas vuelto, Acátes le decia:«Falta el que hundirse viste en la onda fiera;Cúmplese en lo demas la profecía,Hijo de Vénus, que tu madre hiciera:¿Qué aguardas?» Suelta en esto se evaporaLa opaca nube en la aura brilladora.

De la arenga tocados, rato habiaLos de la nube ansiaban salir fuera;Y, á Enéas vuelto, Acátes le decia:«Falta el que hundirse viste en la onda fiera;Cúmplese en lo demas la profecía,Hijo de Vénus, que tu madre hiciera:¿Qué aguardas?» Suelta en esto se evaporaLa opaca nube en la aura brilladora.

Y el héroe apareció, de luz cercado,A un Dios en aire y en miembros semejante;Pues le habia su madre aderezadoLa copia de cabellos arrogante;Bañó sus ojos de inefable agrado,Y dió luz rósea al juvenil semblante,Bien cual bruñe el marfil, ó mármol parioÓ argento engasta en oro el lapidario.

Y el héroe apareció, de luz cercado,A un Dios en aire y en miembros semejante;Pues le habia su madre aderezadoLa copia de cabellos arrogante;Bañó sus ojos de inefable agrado,Y dió luz rósea al juvenil semblante,Bien cual bruñe el marfil, ó mármol parioÓ argento engasta en oro el lapidario.

Y el héroe apareció, de luz cercado,A un Dios en aire y en miembros semejante;Pues le habia su madre aderezadoLa copia de cabellos arrogante;Bañó sus ojos de inefable agrado,Y dió luz rósea al juvenil semblante,Bien cual bruñe el marfil, ó mármol parioÓ argento engasta en oro el lapidario.

«Ved salvo al que buscais; yo soy Enéas!»Dice; y á Dido se convierte luégo:«Tú, sensible mujer, dichosa seas,Sensible á nuestra historia, á nuestro ruego;Que reino y casa á náufragos franqueas,De la espada reliquias y del fuego,Juguetes de la mar, de la fortuna,Ya sin arrimo ni esperanza alguna!

«Ved salvo al que buscais; yo soy Enéas!»Dice; y á Dido se convierte luégo:«Tú, sensible mujer, dichosa seas,Sensible á nuestra historia, á nuestro ruego;Que reino y casa á náufragos franqueas,De la espada reliquias y del fuego,Juguetes de la mar, de la fortuna,Ya sin arrimo ni esperanza alguna!

«Ved salvo al que buscais; yo soy Enéas!»Dice; y á Dido se convierte luégo:«Tú, sensible mujer, dichosa seas,Sensible á nuestra historia, á nuestro ruego;Que reino y casa á náufragos franqueas,De la espada reliquias y del fuego,Juguetes de la mar, de la fortuna,Ya sin arrimo ni esperanza alguna!

»Señora, á tu largueza, á tu hidalguíaCorresponder nosotros mal podremos,Ni cuantos restos de la patria miaErrantes van del orbe en los extremos.Mas si hay Dioses que ven con simpatíaLa virtud; si áun justicia conocemos;Si el tribunal de la conciencia es algo,El Cielo premiará tu porte hidalgo!

»Señora, á tu largueza, á tu hidalguíaCorresponder nosotros mal podremos,Ni cuantos restos de la patria miaErrantes van del orbe en los extremos.Mas si hay Dioses que ven con simpatíaLa virtud; si áun justicia conocemos;Si el tribunal de la conciencia es algo,El Cielo premiará tu porte hidalgo!

»Señora, á tu largueza, á tu hidalguíaCorresponder nosotros mal podremos,Ni cuantos restos de la patria miaErrantes van del orbe en los extremos.Mas si hay Dioses que ven con simpatíaLa virtud; si áun justicia conocemos;Si el tribunal de la conciencia es algo,El Cielo premiará tu porte hidalgo!

»¡Oh feliz hora en que la luz primeraViste del cielo! ¡oh ilustres genitores!Miéntras amen del monte la laderaLas sombras; miéntras corran bramadoresLos rios á la mar; miéntras la esferaAlimente sus trémulos fulgores,Durará tu alabanza y tu memoria:Doquier yo aliente, vivirá tu gloria.»

»¡Oh feliz hora en que la luz primeraViste del cielo! ¡oh ilustres genitores!Miéntras amen del monte la laderaLas sombras; miéntras corran bramadoresLos rios á la mar; miéntras la esferaAlimente sus trémulos fulgores,Durará tu alabanza y tu memoria:Doquier yo aliente, vivirá tu gloria.»

»¡Oh feliz hora en que la luz primeraViste del cielo! ¡oh ilustres genitores!Miéntras amen del monte la laderaLas sombras; miéntras corran bramadoresLos rios á la mar; miéntras la esferaAlimente sus trémulos fulgores,Durará tu alabanza y tu memoria:Doquier yo aliente, vivirá tu gloria.»

Dice; y adelantándose del puestoLas manos da regocijado: en tantoQue una ofrece á Ilioneo, otra á Seresto,Y al gran Gias de ahí, y al gran Cloanto,Y á todos á la vez. Dido de prestoEnmudeció de admiracion y encanto:Al presentarse el héroe, con su brillo;Luégo, al abrir los labios, con oillo.

Dice; y adelantándose del puestoLas manos da regocijado: en tantoQue una ofrece á Ilioneo, otra á Seresto,Y al gran Gias de ahí, y al gran Cloanto,Y á todos á la vez. Dido de prestoEnmudeció de admiracion y encanto:Al presentarse el héroe, con su brillo;Luégo, al abrir los labios, con oillo.

Dice; y adelantándose del puestoLas manos da regocijado: en tantoQue una ofrece á Ilioneo, otra á Seresto,Y al gran Gias de ahí, y al gran Cloanto,Y á todos á la vez. Dido de prestoEnmudeció de admiracion y encanto:Al presentarse el héroe, con su brillo;Luégo, al abrir los labios, con oillo.

Recobrada, expresó razones tales:«¡Oh! ¿qué impía mano perseguirte osaAl traves de contrarios temporales?¿Quién, ilustre mortal, hijo de Diosa,Á estas playas te impele inhospitales?¿No eres tú á quien de Anquíses Cipria hermosa,Del frigio Símois en el valle ameno,Concibió grata en su amoroso seno?

Recobrada, expresó razones tales:«¡Oh! ¿qué impía mano perseguirte osaAl traves de contrarios temporales?¿Quién, ilustre mortal, hijo de Diosa,Á estas playas te impele inhospitales?¿No eres tú á quien de Anquíses Cipria hermosa,Del frigio Símois en el valle ameno,Concibió grata en su amoroso seno?

Recobrada, expresó razones tales:«¡Oh! ¿qué impía mano perseguirte osaAl traves de contrarios temporales?¿Quién, ilustre mortal, hijo de Diosa,Á estas playas te impele inhospitales?¿No eres tú á quien de Anquíses Cipria hermosa,Del frigio Símois en el valle ameno,Concibió grata en su amoroso seno?

»Recuerdo á Teucro, que en Sidon venido,Trocaba con destierro el patrio clima,Ya de mi padre Belo protegido,Que imperaba triunfante en Chipre opima.Troya y Grecia de entónces en mi oidoSonaron con tu nombre. En alta estimaEl tenía á los tuyos, si contrario,Y áun de Troya alabóse originario.

»Recuerdo á Teucro, que en Sidon venido,Trocaba con destierro el patrio clima,Ya de mi padre Belo protegido,Que imperaba triunfante en Chipre opima.Troya y Grecia de entónces en mi oidoSonaron con tu nombre. En alta estimaEl tenía á los tuyos, si contrario,Y áun de Troya alabóse originario.

»Recuerdo á Teucro, que en Sidon venido,Trocaba con destierro el patrio clima,Ya de mi padre Belo protegido,Que imperaba triunfante en Chipre opima.Troya y Grecia de entónces en mi oidoSonaron con tu nombre. En alta estimaEl tenía á los tuyos, si contrario,Y áun de Troya alabóse originario.

»¡Mas venid luégo á mi real morada,Mancebos! Cual vosotros combatidaDe ruda suerte y vária, al fin cansada,Donde agora os la doy, logré acogidaDe mis propias desgracias enseñadaMiro por los que sufren condolida.»Dice; y honrando á la Piedad divina,Con el héroe á palacio se encamina.

»¡Mas venid luégo á mi real morada,Mancebos! Cual vosotros combatidaDe ruda suerte y vária, al fin cansada,Donde agora os la doy, logré acogidaDe mis propias desgracias enseñadaMiro por los que sufren condolida.»Dice; y honrando á la Piedad divina,Con el héroe á palacio se encamina.

»¡Mas venid luégo á mi real morada,Mancebos! Cual vosotros combatidaDe ruda suerte y vária, al fin cansada,Donde agora os la doy, logré acogidaDe mis propias desgracias enseñadaMiro por los que sufren condolida.»Dice; y honrando á la Piedad divina,Con el héroe á palacio se encamina.

Y próvido tendiendo el pensamientoÁ los que quedan en la playa, envíaVeinte toros allá, por bastimento,Cien gruesos cuerpos de cerdosa cria,Y cien ovejas y corderos ciento;Y el dón de alegre Dios, por granjería;En tanto que el palacio se aderezaCon vario alarde de imperial riqueza.

Y próvido tendiendo el pensamientoÁ los que quedan en la playa, envíaVeinte toros allá, por bastimento,Cien gruesos cuerpos de cerdosa cria,Y cien ovejas y corderos ciento;Y el dón de alegre Dios, por granjería;En tanto que el palacio se aderezaCon vario alarde de imperial riqueza.

Y próvido tendiendo el pensamientoÁ los que quedan en la playa, envíaVeinte toros allá, por bastimento,Cien gruesos cuerpos de cerdosa cria,Y cien ovejas y corderos ciento;Y el dón de alegre Dios, por granjería;En tanto que el palacio se aderezaCon vario alarde de imperial riqueza.

Ya en el seno interior del edificioPreviénese el opíparo convite:Lucen vestes, do el clásico artificioCon la soberbia púrpura compite;Brilla de plata sólido servicio,Y copas de oro, do el buril repiteDesde era inmemorial las patrias glorias,Y los Reyes en serie, y sus historias.

Ya en el seno interior del edificioPreviénese el opíparo convite:Lucen vestes, do el clásico artificioCon la soberbia púrpura compite;Brilla de plata sólido servicio,Y copas de oro, do el buril repiteDesde era inmemorial las patrias glorias,Y los Reyes en serie, y sus historias.

Ya en el seno interior del edificioPreviénese el opíparo convite:Lucen vestes, do el clásico artificioCon la soberbia púrpura compite;Brilla de plata sólido servicio,Y copas de oro, do el buril repiteDesde era inmemorial las patrias glorias,Y los Reyes en serie, y sus historias.

En este medio Enéas (no toleraAmor, pecho de padre sosegado)A Acátes manda que en veloz carreraLleve á Ascanio el obsequio, y á su ladoVenga Ascanio;—que Ascanio cobra enteraLa ternura del padre y su cuidado,—Y traiga cuanta rica prenda y joyaA los escombros se arrancó de Troya.

En este medio Enéas (no toleraAmor, pecho de padre sosegado)A Acátes manda que en veloz carreraLleve á Ascanio el obsequio, y á su ladoVenga Ascanio;—que Ascanio cobra enteraLa ternura del padre y su cuidado,—Y traiga cuanta rica prenda y joyaA los escombros se arrancó de Troya.

En este medio Enéas (no toleraAmor, pecho de padre sosegado)A Acátes manda que en veloz carreraLleve á Ascanio el obsequio, y á su ladoVenga Ascanio;—que Ascanio cobra enteraLa ternura del padre y su cuidado,—Y traiga cuanta rica prenda y joyaA los escombros se arrancó de Troya.

Acuérdale la veste de oro llena,Con sólidas figuras y labores,Y el rico velo de la argiva ElenaQue de amarillo acanto esmaltan flores;El mesmo que ella, de rubor ajena,Volando en pos de ilícitos amores,Dón de Leda su madre peregrino,Trujo de Grecia cuando á Troya vino.

Acuérdale la veste de oro llena,Con sólidas figuras y labores,Y el rico velo de la argiva ElenaQue de amarillo acanto esmaltan flores;El mesmo que ella, de rubor ajena,Volando en pos de ilícitos amores,Dón de Leda su madre peregrino,Trujo de Grecia cuando á Troya vino.

Acuérdale la veste de oro llena,Con sólidas figuras y labores,Y el rico velo de la argiva ElenaQue de amarillo acanto esmaltan flores;El mesmo que ella, de rubor ajena,Volando en pos de ilícitos amores,Dón de Leda su madre peregrino,Trujo de Grecia cuando á Troya vino.

Reliquias con que á par venir disponeEl noble cetro que regir solia,Hija mayor de Príamo, Ilione,Y el collar de menuda pedrería,Y el diadema do el oro se componeCon finas perlas en igual porfía.Acátes, que cumplir el cargo anhela,Camino de las naves corre, vuela.

Reliquias con que á par venir disponeEl noble cetro que regir solia,Hija mayor de Príamo, Ilione,Y el collar de menuda pedrería,Y el diadema do el oro se componeCon finas perlas en igual porfía.Acátes, que cumplir el cargo anhela,Camino de las naves corre, vuela.

Reliquias con que á par venir disponeEl noble cetro que regir solia,Hija mayor de Príamo, Ilione,Y el collar de menuda pedrería,Y el diadema do el oro se componeCon finas perlas en igual porfía.Acátes, que cumplir el cargo anhela,Camino de las naves corre, vuela.

Nuevas trazas en tanto Citerea,Nueva industria medita: que CupidoTome de Ascanio la figura, idea,Y que, atenta al obsequio, obsequie á Dido;Con que tocada de un incendio seaQue el corazon le invada inadvertido;Ca ese mixto hospedaje bajo un techoTeme, y dos amistades en un pecho.

Nuevas trazas en tanto Citerea,Nueva industria medita: que CupidoTome de Ascanio la figura, idea,Y que, atenta al obsequio, obsequie á Dido;Con que tocada de un incendio seaQue el corazon le invada inadvertido;Ca ese mixto hospedaje bajo un techoTeme, y dos amistades en un pecho.

Nuevas trazas en tanto Citerea,Nueva industria medita: que CupidoTome de Ascanio la figura, idea,Y que, atenta al obsequio, obsequie á Dido;Con que tocada de un incendio seaQue el corazon le invada inadvertido;Ca ese mixto hospedaje bajo un techoTeme, y dos amistades en un pecho.

Y, á su idea presente sin desvíoJuno cruel que la robara el sueño,«Tú á quien debo mi fuerza y señorío,»Dice, humilde apelando á Amor risueño:«Tú, el único que ves, dulce hijo mio,Libre y seguro de mi Padre el ceñoQue de Titanes quebrantó el arrojo!Merced vengo á pedir, y á tí me acojo.

Y, á su idea presente sin desvíoJuno cruel que la robara el sueño,«Tú á quien debo mi fuerza y señorío,»Dice, humilde apelando á Amor risueño:«Tú, el único que ves, dulce hijo mio,Libre y seguro de mi Padre el ceñoQue de Titanes quebrantó el arrojo!Merced vengo á pedir, y á tí me acojo.

Y, á su idea presente sin desvíoJuno cruel que la robara el sueño,«Tú á quien debo mi fuerza y señorío,»Dice, humilde apelando á Amor risueño:«Tú, el único que ves, dulce hijo mio,Libre y seguro de mi Padre el ceñoQue de Titanes quebrantó el arrojo!Merced vengo á pedir, y á tí me acojo.

»Enéas sabes tú cuánto ha sufrido;Cuál Juno en oprimirle atroz persiste,De todo viento en todo mar barrido;Que áun de él conmigo hermano te doliste:Huésped agora la sidonia DidoCon regio halago liberal le asiste;Mas temo que á inclinarse en contra empieceHospedaje que á Juno á par se ofrece.

»Enéas sabes tú cuánto ha sufrido;Cuál Juno en oprimirle atroz persiste,De todo viento en todo mar barrido;Que áun de él conmigo hermano te doliste:Huésped agora la sidonia DidoCon regio halago liberal le asiste;Mas temo que á inclinarse en contra empieceHospedaje que á Juno á par se ofrece.

»Enéas sabes tú cuánto ha sufrido;Cuál Juno en oprimirle atroz persiste,De todo viento en todo mar barrido;Que áun de él conmigo hermano te doliste:Huésped agora la sidonia DidoCon regio halago liberal le asiste;Mas temo que á inclinarse en contra empieceHospedaje que á Juno á par se ofrece.

»Que no su odiosidad terná arrendadaEn tan ardua ocasion. Y así primeroPoner de Dido al corazon celadaY de mi llama rodealle quiero;Porque otra inspiracion no la disuada,Y, con afecto al cabo verdaderoAsida á Enéas, de mi lado quede:Oye cuál finjo que lograrse puede.

»Que no su odiosidad terná arrendadaEn tan ardua ocasion. Y así primeroPoner de Dido al corazon celadaY de mi llama rodealle quiero;Porque otra inspiracion no la disuada,Y, con afecto al cabo verdaderoAsida á Enéas, de mi lado quede:Oye cuál finjo que lograrse puede.

»Que no su odiosidad terná arrendadaEn tan ardua ocasion. Y así primeroPoner de Dido al corazon celadaY de mi llama rodealle quiero;Porque otra inspiracion no la disuada,Y, con afecto al cabo verdaderoAsida á Enéas, de mi lado quede:Oye cuál finjo que lograrse puede.

«El infante real la voz de EnéasVa á seguir, y de Acátes las pisadas,A Cartago llevando las preseasDe Troya, al fuego y á la mar ganadas.Porque él nada presuma, y de él no seasTurbado de la Reina en las moradas,A Citera ó á Idalia llevaréle,Do sacra oscuridad su sueño cele.

«El infante real la voz de EnéasVa á seguir, y de Acátes las pisadas,A Cartago llevando las preseasDe Troya, al fuego y á la mar ganadas.Porque él nada presuma, y de él no seasTurbado de la Reina en las moradas,A Citera ó á Idalia llevaréle,Do sacra oscuridad su sueño cele.

«El infante real la voz de EnéasVa á seguir, y de Acátes las pisadas,A Cartago llevando las preseasDe Troya, al fuego y á la mar ganadas.Porque él nada presuma, y de él no seasTurbado de la Reina en las moradas,A Citera ó á Idalia llevaréle,Do sacra oscuridad su sueño cele.

»Toma esta noche su figura, y lazo,Niño en disfraz de niño, á armar vé á Dido:Que ella habrá de acogerte en su regazoGozosa entre los bríndis y el rüido;Y tú á vueltas podrás del blando abrazo,En la miel de sus ósculos, Cupido,Depositar la punta que á su senoOculto del amor lleve el veneno.»

»Toma esta noche su figura, y lazo,Niño en disfraz de niño, á armar vé á Dido:Que ella habrá de acogerte en su regazoGozosa entre los bríndis y el rüido;Y tú á vueltas podrás del blando abrazo,En la miel de sus ósculos, Cupido,Depositar la punta que á su senoOculto del amor lleve el veneno.»

»Toma esta noche su figura, y lazo,Niño en disfraz de niño, á armar vé á Dido:Que ella habrá de acogerte en su regazoGozosa entre los bríndis y el rüido;Y tú á vueltas podrás del blando abrazo,En la miel de sus ósculos, Cupido,Depositar la punta que á su senoOculto del amor lleve el veneno.»

Manso á la tierna madre Amor da oidos,Y marcha, á Ascanio igual, depuesta el ala;Miéntras de Ascanio Vénus los sentidosCon plácido sopor vence y regala;Y abrigado en su seno, á los erguidosIdalios bosques llévale, do exhalaSu aroma, y con sus sombras le guareceEl blando almoraduj que allí florece.

Manso á la tierna madre Amor da oidos,Y marcha, á Ascanio igual, depuesta el ala;Miéntras de Ascanio Vénus los sentidosCon plácido sopor vence y regala;Y abrigado en su seno, á los erguidosIdalios bosques llévale, do exhalaSu aroma, y con sus sombras le guareceEl blando almoraduj que allí florece.

Manso á la tierna madre Amor da oidos,Y marcha, á Ascanio igual, depuesta el ala;Miéntras de Ascanio Vénus los sentidosCon plácido sopor vence y regala;Y abrigado en su seno, á los erguidosIdalios bosques llévale, do exhalaSu aroma, y con sus sombras le guareceEl blando almoraduj que allí florece.

En tanto de Cartago en seguimiento,Obediente de Vénus al mandado,Cupido va con dones opulento,Con el favor de Acátes bien hallado.Cuando llegado hubieron, fué el momentoEn que en el centro de grandioso estradoDido en cojines recamados de oroSe reclinaba con gentil decoro.

En tanto de Cartago en seguimiento,Obediente de Vénus al mandado,Cupido va con dones opulento,Con el favor de Acátes bien hallado.Cuando llegado hubieron, fué el momentoEn que en el centro de grandioso estradoDido en cojines recamados de oroSe reclinaba con gentil decoro.

En tanto de Cartago en seguimiento,Obediente de Vénus al mandado,Cupido va con dones opulento,Con el favor de Acátes bien hallado.Cuando llegado hubieron, fué el momentoEn que en el centro de grandioso estradoDido en cojines recamados de oroSe reclinaba con gentil decoro.

Enéas, que tras ella se avecina,Entra, y con él la juventud troyana,Que en órden se desparte, y se reclinaEn muelles lechos de soberbia grana.Agua da para manos cristalinaLa servidumbre, y de suave lanaToallas brinda, y de la rubia DeaEl dón en canastillos acarrea.

Enéas, que tras ella se avecina,Entra, y con él la juventud troyana,Que en órden se desparte, y se reclinaEn muelles lechos de soberbia grana.Agua da para manos cristalinaLa servidumbre, y de suave lanaToallas brinda, y de la rubia DeaEl dón en canastillos acarrea.

Enéas, que tras ella se avecina,Entra, y con él la juventud troyana,Que en órden se desparte, y se reclinaEn muelles lechos de soberbia grana.Agua da para manos cristalinaLa servidumbre, y de suave lanaToallas brinda, y de la rubia DeaEl dón en canastillos acarrea.

Cincuenta esclavas dentro, los manjares,Puestas en fila, en sazonar se emplean,Y con incienso en propiciar los Lares;Copas ministran, viandas acarreanOtras cien, y en la edad cien mozos pares.Entran, llamados, Tirios que paseanDensos en los alegres corredores,Y los lechos ocupan de colores.

Cincuenta esclavas dentro, los manjares,Puestas en fila, en sazonar se emplean,Y con incienso en propiciar los Lares;Copas ministran, viandas acarreanOtras cien, y en la edad cien mozos pares.Entran, llamados, Tirios que paseanDensos en los alegres corredores,Y los lechos ocupan de colores.

Cincuenta esclavas dentro, los manjares,Puestas en fila, en sazonar se emplean,Y con incienso en propiciar los Lares;Copas ministran, viandas acarreanOtras cien, y en la edad cien mozos pares.Entran, llamados, Tirios que paseanDensos en los alegres corredores,Y los lechos ocupan de colores.

Admiran de los dones la hermosura,Admiran al garzon, su faz que brilla,Y de su falsa labia la dulzura;Ven la áurea veste, el oro que amarillaLa flor de acanto con primor figura:Mas Dido en especial se maravilla,Y de gozar no acaba;—ella, ¡ay! no sueñaQue á un abismo, gozando, se despeña!

Admiran de los dones la hermosura,Admiran al garzon, su faz que brilla,Y de su falsa labia la dulzura;Ven la áurea veste, el oro que amarillaLa flor de acanto con primor figura:Mas Dido en especial se maravilla,Y de gozar no acaba;—ella, ¡ay! no sueñaQue á un abismo, gozando, se despeña!

Admiran de los dones la hermosura,Admiran al garzon, su faz que brilla,Y de su falsa labia la dulzura;Ven la áurea veste, el oro que amarillaLa flor de acanto con primor figura:Mas Dido en especial se maravilla,Y de gozar no acaba;—ella, ¡ay! no sueñaQue á un abismo, gozando, se despeña!

Y en el niño y los dones se recrea,Los mira, y cuanto mira, eso se inflama.¿Qué hace el rapaz? Al cuello se rodeaDel héroe, que en su error hijo le llama;Mas luégo que feliz le lisonjea,Déjale en paz, y con su activa llamaVa á Dido, que en su error, niño inocenteJovial le invita con risueña frente.

Y en el niño y los dones se recrea,Los mira, y cuanto mira, eso se inflama.¿Qué hace el rapaz? Al cuello se rodeaDel héroe, que en su error hijo le llama;Mas luégo que feliz le lisonjea,Déjale en paz, y con su activa llamaVa á Dido, que en su error, niño inocenteJovial le invita con risueña frente.

Y en el niño y los dones se recrea,Los mira, y cuanto mira, eso se inflama.¿Qué hace el rapaz? Al cuello se rodeaDel héroe, que en su error hijo le llama;Mas luégo que feliz le lisonjea,Déjale en paz, y con su activa llamaVa á Dido, que en su error, niño inocenteJovial le invita con risueña frente.

¡Ay! ya al seno le estrecha dulce y blanda,¡Y es un gran Dios lo que en su seno anida!De la Reina en el seno, lo que mandaLa gran Diosa, su madre, Amor no olvida:De Siqueo la imágen venerandaSin sentir borra, y sin sentir convidaCon nuevo halago á nueva lid á un almaQue retirada há tiempo vive en calma.

¡Ay! ya al seno le estrecha dulce y blanda,¡Y es un gran Dios lo que en su seno anida!De la Reina en el seno, lo que mandaLa gran Diosa, su madre, Amor no olvida:De Siqueo la imágen venerandaSin sentir borra, y sin sentir convidaCon nuevo halago á nueva lid á un almaQue retirada há tiempo vive en calma.

¡Ay! ya al seno le estrecha dulce y blanda,¡Y es un gran Dios lo que en su seno anida!De la Reina en el seno, lo que mandaLa gran Diosa, su madre, Amor no olvida:De Siqueo la imágen venerandaSin sentir borra, y sin sentir convidaCon nuevo halago á nueva lid á un almaQue retirada há tiempo vive en calma.

Hubo el primer banquete terminado,Y la mesa se sirve de licores,Y festejan el vino regaladoLos hondos vasos adornando en flores.Cien arañas del áureo artesonadoPenden: crecen sonando los clamores;Y las hachas con luces triunfadorasQuitan el campo á las nocturnas horas.

Hubo el primer banquete terminado,Y la mesa se sirve de licores,Y festejan el vino regaladoLos hondos vasos adornando en flores.Cien arañas del áureo artesonadoPenden: crecen sonando los clamores;Y las hachas con luces triunfadorasQuitan el campo á las nocturnas horas.

Hubo el primer banquete terminado,Y la mesa se sirve de licores,Y festejan el vino regaladoLos hondos vasos adornando en flores.Cien arañas del áureo artesonadoPenden: crecen sonando los clamores;Y las hachas con luces triunfadorasQuitan el campo á las nocturnas horas.

En este instante la sidonia DidoLa copa demandó que usar soliaBelo, y que en órden desde allá traidoCada progenitor usado habia:Copa del oro sustentada, unidoCon finas piedras en igual porfía;Y de vino la llena, y al momentoCalla el concurso á su palabra atento:

En este instante la sidonia DidoLa copa demandó que usar soliaBelo, y que en órden desde allá traidoCada progenitor usado habia:Copa del oro sustentada, unidoCon finas piedras en igual porfía;Y de vino la llena, y al momentoCalla el concurso á su palabra atento:

En este instante la sidonia DidoLa copa demandó que usar soliaBelo, y que en órden desde allá traidoCada progenitor usado habia:Copa del oro sustentada, unidoCon finas piedras en igual porfía;Y de vino la llena, y al momentoCalla el concurso á su palabra atento:

«¡Júpiter! si ya diste á los humanosDe la hospitalidad el sacro fuero,Haz este dia á Tirios y á TroyanosGrato por siempre y de felice agüero!Lo aplaudan nuestros nietos más lejanos:Benigna Juno y Baco placenteroLo honren presentes; y en gozoso grito,Tirios, á saludarlo ahora os invito.»

«¡Júpiter! si ya diste á los humanosDe la hospitalidad el sacro fuero,Haz este dia á Tirios y á TroyanosGrato por siempre y de felice agüero!Lo aplaudan nuestros nietos más lejanos:Benigna Juno y Baco placenteroLo honren presentes; y en gozoso grito,Tirios, á saludarlo ahora os invito.»

«¡Júpiter! si ya diste á los humanosDe la hospitalidad el sacro fuero,Haz este dia á Tirios y á TroyanosGrato por siempre y de felice agüero!Lo aplaudan nuestros nietos más lejanos:Benigna Juno y Baco placenteroLo honren presentes; y en gozoso grito,Tirios, á saludarlo ahora os invito.»

Dice; y sobre la mesa el néctar libaQue generoso desbordaba, y luégoLa taza al labio toca fugitiva:La alarga á Bícias con señal de ruego;Toma, empínala él con ánsia viva,Y el espumoso vino agota ciego:Alzan todos los próceres sus copas,Y el canto empieza del crinado Yópas.

Dice; y sobre la mesa el néctar libaQue generoso desbordaba, y luégoLa taza al labio toca fugitiva:La alarga á Bícias con señal de ruego;Toma, empínala él con ánsia viva,Y el espumoso vino agota ciego:Alzan todos los próceres sus copas,Y el canto empieza del crinado Yópas.

Dice; y sobre la mesa el néctar libaQue generoso desbordaba, y luégoLa taza al labio toca fugitiva:La alarga á Bícias con señal de ruego;Toma, empínala él con ánsia viva,Y el espumoso vino agota ciego:Alzan todos los próceres sus copas,Y el canto empieza del crinado Yópas.


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