»Ella misma del cerco nebulosoVibró de Jove la veloz centella,Y alteró de los mares el reposoY dispersó los navegantes; ellaEn torbellino súbito, furioso,Arrebatando al infeliz, lo estrella,Cuando áun abierto el pecho llameaba,Contra un agrio peñon, y allí le clava.
»Ella misma del cerco nebulosoVibró de Jove la veloz centella,Y alteró de los mares el reposoY dispersó los navegantes; ellaEn torbellino súbito, furioso,Arrebatando al infeliz, lo estrella,Cuando áun abierto el pecho llameaba,Contra un agrio peñon, y allí le clava.
»Ella misma del cerco nebulosoVibró de Jove la veloz centella,Y alteró de los mares el reposoY dispersó los navegantes; ellaEn torbellino súbito, furioso,Arrebatando al infeliz, lo estrella,Cuando áun abierto el pecho llameaba,Contra un agrio peñon, y allí le clava.
»Y yo, que entre los Númenes campeoDe los Númenes todos soberana;Yo, que los altos títulos poseoDe consorte de Júpiter y hermana,Ya tantos años há que en lid me empleoCon solo un pueblo, y mi insistencia es vana!¿Y habrá de hoy más quien me venere? ¿algunoQue humilde ofrende en el altar de Juno?»
»Y yo, que entre los Númenes campeoDe los Númenes todos soberana;Yo, que los altos títulos poseoDe consorte de Júpiter y hermana,Ya tantos años há que en lid me empleoCon solo un pueblo, y mi insistencia es vana!¿Y habrá de hoy más quien me venere? ¿algunoQue humilde ofrende en el altar de Juno?»
»Y yo, que entre los Númenes campeoDe los Númenes todos soberana;Yo, que los altos títulos poseoDe consorte de Júpiter y hermana,Ya tantos años há que en lid me empleoCon solo un pueblo, y mi insistencia es vana!¿Y habrá de hoy más quien me venere? ¿algunoQue humilde ofrende en el altar de Juno?»
Tal medita la Diosa, y sus sollozosAhogando en su furor, á Eolia vuela,Region nublada en lóbregos embozos,Region que aborta la hórrida procela:Eolo allí en inmensos calabozosLas roncas tempestades encarcelaY los batalladores aquilones,Y hace pesar su imperio en sus prisiones.
Tal medita la Diosa, y sus sollozosAhogando en su furor, á Eolia vuela,Region nublada en lóbregos embozos,Region que aborta la hórrida procela:Eolo allí en inmensos calabozosLas roncas tempestades encarcelaY los batalladores aquilones,Y hace pesar su imperio en sus prisiones.
Tal medita la Diosa, y sus sollozosAhogando en su furor, á Eolia vuela,Region nublada en lóbregos embozos,Region que aborta la hórrida procela:Eolo allí en inmensos calabozosLas roncas tempestades encarcelaY los batalladores aquilones,Y hace pesar su imperio en sus prisiones.
Ellos dentro la hueca pesadumbreRuedan bramando, amenazando estrago;Él, cetro en mano, sobre la alta cumbre,Resuelve en aire el comprimido amago,Que si aquella legion de servidumbreSalir lograse, por el éter vagoLa tierra, el mar, el ámbito profundoRauda barriera aniquilando el mundo.
Ellos dentro la hueca pesadumbreRuedan bramando, amenazando estrago;Él, cetro en mano, sobre la alta cumbre,Resuelve en aire el comprimido amago,Que si aquella legion de servidumbreSalir lograse, por el éter vagoLa tierra, el mar, el ámbito profundoRauda barriera aniquilando el mundo.
Ellos dentro la hueca pesadumbreRuedan bramando, amenazando estrago;Él, cetro en mano, sobre la alta cumbre,Resuelve en aire el comprimido amago,Que si aquella legion de servidumbreSalir lograse, por el éter vagoLa tierra, el mar, el ámbito profundoRauda barriera aniquilando el mundo.
El alto Jove recelando eso,Al ejército aéreo abrió esta sima,Y ahí en tinieblas le envolvió, y el pesoDe altísimos collados le echó encima;Y un rey impuso al elemento opresoQue con tacto severo, ya reprima,Ya dé medida libertad. AhoraJuno ante él llega, y su favor implora:
El alto Jove recelando eso,Al ejército aéreo abrió esta sima,Y ahí en tinieblas le envolvió, y el pesoDe altísimos collados le echó encima;Y un rey impuso al elemento opresoQue con tacto severo, ya reprima,Ya dé medida libertad. AhoraJuno ante él llega, y su favor implora:
El alto Jove recelando eso,Al ejército aéreo abrió esta sima,Y ahí en tinieblas le envolvió, y el pesoDe altísimos collados le echó encima;Y un rey impuso al elemento opresoQue con tacto severo, ya reprima,Ya dé medida libertad. AhoraJuno ante él llega, y su favor implora:
«Éolo, á quien el Rey de cielo y tierraCalmar concede y sublevar los mares,Oye: aquel pueblo á quien juré la guerra,Surca el Tirreno, y sus vencidos laresLleva, y su imperio, á Italia. Desencierra,Éolo, tus alados auxiliares,Y envíalos con ímpetus violentosA romper naves y á esparcir fragmentos.
«Éolo, á quien el Rey de cielo y tierraCalmar concede y sublevar los mares,Oye: aquel pueblo á quien juré la guerra,Surca el Tirreno, y sus vencidos laresLleva, y su imperio, á Italia. Desencierra,Éolo, tus alados auxiliares,Y envíalos con ímpetus violentosA romper naves y á esparcir fragmentos.
«Éolo, á quien el Rey de cielo y tierraCalmar concede y sublevar los mares,Oye: aquel pueblo á quien juré la guerra,Surca el Tirreno, y sus vencidos laresLleva, y su imperio, á Italia. Desencierra,Éolo, tus alados auxiliares,Y envíalos con ímpetus violentosA romper naves y á esparcir fragmentos.
»Catorce Ninfas sírvenme doncellas,De hermosura dotadas milagrosa;La que en encantos sobresale entre ellas,Deyopeya gentil, será tu esposa:Eternas gozarás sus gracias bellas;Yo te la doy, porque de prole hermosaAfortunado fundador te haga;Y así el favor mi gratitud te paga.»
»Catorce Ninfas sírvenme doncellas,De hermosura dotadas milagrosa;La que en encantos sobresale entre ellas,Deyopeya gentil, será tu esposa:Eternas gozarás sus gracias bellas;Yo te la doy, porque de prole hermosaAfortunado fundador te haga;Y así el favor mi gratitud te paga.»
»Catorce Ninfas sírvenme doncellas,De hermosura dotadas milagrosa;La que en encantos sobresale entre ellas,Deyopeya gentil, será tu esposa:Eternas gozarás sus gracias bellas;Yo te la doy, porque de prole hermosaAfortunado fundador te haga;Y así el favor mi gratitud te paga.»
Éolo reverente la responde:«Reina, escudriña cuanto ansiar pudieres,Dí cuanto oculta voluntad esconde,Pues son tus voluntades mis deberes.De ti no fuesen dádivas, ¿de dóndeMi cetro, mi privanza, mis poderes?Tú en las mesas olímpicas me sientas;Rey por ti soy de rayos y tormentas!»
Éolo reverente la responde:«Reina, escudriña cuanto ansiar pudieres,Dí cuanto oculta voluntad esconde,Pues son tus voluntades mis deberes.De ti no fuesen dádivas, ¿de dóndeMi cetro, mi privanza, mis poderes?Tú en las mesas olímpicas me sientas;Rey por ti soy de rayos y tormentas!»
Éolo reverente la responde:«Reina, escudriña cuanto ansiar pudieres,Dí cuanto oculta voluntad esconde,Pues son tus voluntades mis deberes.De ti no fuesen dádivas, ¿de dóndeMi cetro, mi privanza, mis poderes?Tú en las mesas olímpicas me sientas;Rey por ti soy de rayos y tormentas!»
Dice; y la hueca mole con el cuentoHiere del cetro, y la voltea á un lado;Y al ver el ancha puerta, cada vientoQuiere salir primero alborotado;Y Noto á un tiempo, y Euro, y turbulentoAbrego con borrascas, monte y pradoCorren, barren el suelo, al mar se entregan,Y ondas abultan que la playa anegan.
Dice; y la hueca mole con el cuentoHiere del cetro, y la voltea á un lado;Y al ver el ancha puerta, cada vientoQuiere salir primero alborotado;Y Noto á un tiempo, y Euro, y turbulentoAbrego con borrascas, monte y pradoCorren, barren el suelo, al mar se entregan,Y ondas abultan que la playa anegan.
Dice; y la hueca mole con el cuentoHiere del cetro, y la voltea á un lado;Y al ver el ancha puerta, cada vientoQuiere salir primero alborotado;Y Noto á un tiempo, y Euro, y turbulentoAbrego con borrascas, monte y pradoCorren, barren el suelo, al mar se entregan,Y ondas abultan que la playa anegan.
Y remueven el ponto, el ponto gime;Y silban cuerdas y la gente clama;Roba las formas y la luz suprimeLa oscuridad que en torno se derrama;Noche tremenda el horizonte oprime;El éter cruza intermitente llama;Truena el polo, y suspenso el naveganteLa pompa del terror tiene delante.
Y remueven el ponto, el ponto gime;Y silban cuerdas y la gente clama;Roba las formas y la luz suprimeLa oscuridad que en torno se derrama;Noche tremenda el horizonte oprime;El éter cruza intermitente llama;Truena el polo, y suspenso el naveganteLa pompa del terror tiene delante.
Y remueven el ponto, el ponto gime;Y silban cuerdas y la gente clama;Roba las formas y la luz suprimeLa oscuridad que en torno se derrama;Noche tremenda el horizonte oprime;El éter cruza intermitente llama;Truena el polo, y suspenso el naveganteLa pompa del terror tiene delante.
En este instante de la muerte el hieloSiente Enéas que embarga sus sentidos,Y entrambas manos extendiendo al cielo,Clama con voz ahogada entre gemidos:«¡Dichosos, ay, los que en el patrio suelo,Al pié del alto muro, en liza heridos,A vista de sus padres espiraron,Y allí cual buenos su mision finaron!
En este instante de la muerte el hieloSiente Enéas que embarga sus sentidos,Y entrambas manos extendiendo al cielo,Clama con voz ahogada entre gemidos:«¡Dichosos, ay, los que en el patrio suelo,Al pié del alto muro, en liza heridos,A vista de sus padres espiraron,Y allí cual buenos su mision finaron!
En este instante de la muerte el hieloSiente Enéas que embarga sus sentidos,Y entrambas manos extendiendo al cielo,Clama con voz ahogada entre gemidos:«¡Dichosos, ay, los que en el patrio suelo,Al pié del alto muro, en liza heridos,A vista de sus padres espiraron,Y allí cual buenos su mision finaron!
»¡Oh tú entre aquivos héroes el primero,Diomédes esforzado! ¿qué impía suerteMe negó bajo el filo de tu aceroEn los campos de Troya hallar la muerte?Do al ímpetu de Aquíles Héctor fieroCayó; do el grande Sarpedon; do inerteTanto noble adalid, rota armadura,El Simois vuelca en su corriente oscura!»
»¡Oh tú entre aquivos héroes el primero,Diomédes esforzado! ¿qué impía suerteMe negó bajo el filo de tu aceroEn los campos de Troya hallar la muerte?Do al ímpetu de Aquíles Héctor fieroCayó; do el grande Sarpedon; do inerteTanto noble adalid, rota armadura,El Simois vuelca en su corriente oscura!»
»¡Oh tú entre aquivos héroes el primero,Diomédes esforzado! ¿qué impía suerteMe negó bajo el filo de tu aceroEn los campos de Troya hallar la muerte?Do al ímpetu de Aquíles Héctor fieroCayó; do el grande Sarpedon; do inerteTanto noble adalid, rota armadura,El Simois vuelca en su corriente oscura!»
Cállale aquí borrasca bramadoraQue hosca en las velas da, la onda agiganta;Quiébranse remos, tuércese la prora,La onda el costado del bajel quebranta:Álzase el agua en cimas, y á deshoraRómpese: quién en vago se levanta;Quién la ola henderse ve que lo encadena,Y ve el fondo mostrarse, hervir la arena.
Cállale aquí borrasca bramadoraQue hosca en las velas da, la onda agiganta;Quiébranse remos, tuércese la prora,La onda el costado del bajel quebranta:Álzase el agua en cimas, y á deshoraRómpese: quién en vago se levanta;Quién la ola henderse ve que lo encadena,Y ve el fondo mostrarse, hervir la arena.
Cállale aquí borrasca bramadoraQue hosca en las velas da, la onda agiganta;Quiébranse remos, tuércese la prora,La onda el costado del bajel quebranta:Álzase el agua en cimas, y á deshoraRómpese: quién en vago se levanta;Quién la ola henderse ve que lo encadena,Y ve el fondo mostrarse, hervir la arena.
Noto tres buques á su cargo tomaY en adustos escollos los estrella(Cuya espalda á flor de agua inmensa asoma,Yarael nauta la nombra, y huye de ella).Sobre otros tres rugiente se desplomaEuro (¡escena de horror!), los atropella,Y dales, entre puntas destrozados,Tumba de arena en los hirvientes vados.
Noto tres buques á su cargo tomaY en adustos escollos los estrella(Cuya espalda á flor de agua inmensa asoma,Yarael nauta la nombra, y huye de ella).Sobre otros tres rugiente se desplomaEuro (¡escena de horror!), los atropella,Y dales, entre puntas destrozados,Tumba de arena en los hirvientes vados.
Noto tres buques á su cargo tomaY en adustos escollos los estrella(Cuya espalda á flor de agua inmensa asoma,Yarael nauta la nombra, y huye de ella).Sobre otros tres rugiente se desplomaEuro (¡escena de horror!), los atropella,Y dales, entre puntas destrozados,Tumba de arena en los hirvientes vados.
Al bajel que á los Licios aportaba,El mismo en que el leal Oróntes iba,Súbito hiere en popa una ola bravaDescargada con ímpetu de arriba.Enéas el embate viendo estabaQue de un vuelco el piloto al mar derriba,Tres vueltas da el bajel, la angustia crece,Y el vórtice lo traga, y desaparece.
Al bajel que á los Licios aportaba,El mismo en que el leal Oróntes iba,Súbito hiere en popa una ola bravaDescargada con ímpetu de arriba.Enéas el embate viendo estabaQue de un vuelco el piloto al mar derriba,Tres vueltas da el bajel, la angustia crece,Y el vórtice lo traga, y desaparece.
Al bajel que á los Licios aportaba,El mismo en que el leal Oróntes iba,Súbito hiere en popa una ola bravaDescargada con ímpetu de arriba.Enéas el embate viendo estabaQue de un vuelco el piloto al mar derriba,Tres vueltas da el bajel, la angustia crece,Y el vórtice lo traga, y desaparece.
Vense dispersos que en lo inmenso nadan;Maderos y reliquias de combates,Y troyanas riquezas sobrenadan.De Ilioneo, aunque fuerte, á los embatesLa nave ya, y las de Abas se anonadan,Del viejo Alétes y el valiente Acátes;Que, hondas las grietas, desligado el brío,Abren su seno al elemento impío.
Vense dispersos que en lo inmenso nadan;Maderos y reliquias de combates,Y troyanas riquezas sobrenadan.De Ilioneo, aunque fuerte, á los embatesLa nave ya, y las de Abas se anonadan,Del viejo Alétes y el valiente Acátes;Que, hondas las grietas, desligado el brío,Abren su seno al elemento impío.
Vense dispersos que en lo inmenso nadan;Maderos y reliquias de combates,Y troyanas riquezas sobrenadan.De Ilioneo, aunque fuerte, á los embatesLa nave ya, y las de Abas se anonadan,Del viejo Alétes y el valiente Acátes;Que, hondas las grietas, desligado el brío,Abren su seno al elemento impío.
En tanto los rumores, los bramidos,La inmensa agitacion Neptuno siente;Siente los hondos sótanos movidos,Y alza alarmado la serena frentePor cima de las ondas. EsparcidosLos buques ve de la troyana gente,Por todas partes maltratada y rota,Que el cielo la acribilla, el mar la azota.
En tanto los rumores, los bramidos,La inmensa agitacion Neptuno siente;Siente los hondos sótanos movidos,Y alza alarmado la serena frentePor cima de las ondas. EsparcidosLos buques ve de la troyana gente,Por todas partes maltratada y rota,Que el cielo la acribilla, el mar la azota.
En tanto los rumores, los bramidos,La inmensa agitacion Neptuno siente;Siente los hondos sótanos movidos,Y alza alarmado la serena frentePor cima de las ondas. EsparcidosLos buques ve de la troyana gente,Por todas partes maltratada y rota,Que el cielo la acribilla, el mar la azota.
Ni ya de Juno se ocultó al hermano,Industrioso el rencor que horrores trama;Y al punto con acento soberanoAl Céfiro y al Euro á cuentas llama;«¿Y así,» les dice, «os ciega orgullo vano?Ya hundís los cielos sin mi vénia, y bramaEl agua en cerros que encrespais gigantes;¡Guay!... Mas el mar apacigüemos ántes.
Ni ya de Juno se ocultó al hermano,Industrioso el rencor que horrores trama;Y al punto con acento soberanoAl Céfiro y al Euro á cuentas llama;«¿Y así,» les dice, «os ciega orgullo vano?Ya hundís los cielos sin mi vénia, y bramaEl agua en cerros que encrespais gigantes;¡Guay!... Mas el mar apacigüemos ántes.
Ni ya de Juno se ocultó al hermano,Industrioso el rencor que horrores trama;Y al punto con acento soberanoAl Céfiro y al Euro á cuentas llama;«¿Y así,» les dice, «os ciega orgullo vano?Ya hundís los cielos sin mi vénia, y bramaEl agua en cerros que encrespais gigantes;¡Guay!... Mas el mar apacigüemos ántes.
»¡Huid, vientos! ¡huid avergonzados;Ni espereis de piedad segunda muestra;Y á vuestro Rey decidle que los hadosNo el tridente pusieron en su diestra:Los reinos de la mar son mis estados!Riscos él tiene allá, guarida vuestra;Que respetoso á ajenos elementos,Reine guardian de encadenados vientos!»
»¡Huid, vientos! ¡huid avergonzados;Ni espereis de piedad segunda muestra;Y á vuestro Rey decidle que los hadosNo el tridente pusieron en su diestra:Los reinos de la mar son mis estados!Riscos él tiene allá, guarida vuestra;Que respetoso á ajenos elementos,Reine guardian de encadenados vientos!»
»¡Huid, vientos! ¡huid avergonzados;Ni espereis de piedad segunda muestra;Y á vuestro Rey decidle que los hadosNo el tridente pusieron en su diestra:Los reinos de la mar son mis estados!Riscos él tiene allá, guarida vuestra;Que respetoso á ajenos elementos,Reine guardian de encadenados vientos!»
Dice; nubes disuelve, el sol desnuda,Y pone en paz las olas que batallan:Cimotoe y Triton de roca agudaLos míseros navíos desencallan;Con su tridente él mismo les ayuda,Las sirtes abre, y cielos y aguas callan;Y por cima del mar, que apénas riza,En levísimo carro se desliza.
Dice; nubes disuelve, el sol desnuda,Y pone en paz las olas que batallan:Cimotoe y Triton de roca agudaLos míseros navíos desencallan;Con su tridente él mismo les ayuda,Las sirtes abre, y cielos y aguas callan;Y por cima del mar, que apénas riza,En levísimo carro se desliza.
Dice; nubes disuelve, el sol desnuda,Y pone en paz las olas que batallan:Cimotoe y Triton de roca agudaLos míseros navíos desencallan;Con su tridente él mismo les ayuda,Las sirtes abre, y cielos y aguas callan;Y por cima del mar, que apénas riza,En levísimo carro se desliza.
¿Quién vió tal vez con la rabiosa iraQue la plebe en motin ruge y revienta?Teas, guijarros por el aire tira;La fuerza del enojo armas inventa:Mas si á un prócer piadoso alzarse mira,Se contiene, se acalla, escucha atenta;Sola esa voz los ánimos ablanda,Lleva la paz, y la obediencia manda.
¿Quién vió tal vez con la rabiosa iraQue la plebe en motin ruge y revienta?Teas, guijarros por el aire tira;La fuerza del enojo armas inventa:Mas si á un prócer piadoso alzarse mira,Se contiene, se acalla, escucha atenta;Sola esa voz los ánimos ablanda,Lleva la paz, y la obediencia manda.
¿Quién vió tal vez con la rabiosa iraQue la plebe en motin ruge y revienta?Teas, guijarros por el aire tira;La fuerza del enojo armas inventa:Mas si á un prócer piadoso alzarse mira,Se contiene, se acalla, escucha atenta;Sola esa voz los ánimos ablanda,Lleva la paz, y la obediencia manda.
Neptuno así de una mirada enfrenaDel piélago insolente los furores,Y gira por la atmósfera serenaDóciles sus caballos voladores.Entre tanto, de la áspera faenaCansados los troyanos viadores,A las vecinas, líbicas orillasVuelven prudentes las cascadas quillas.
Neptuno así de una mirada enfrenaDel piélago insolente los furores,Y gira por la atmósfera serenaDóciles sus caballos voladores.Entre tanto, de la áspera faenaCansados los troyanos viadores,A las vecinas, líbicas orillasVuelven prudentes las cascadas quillas.
Neptuno así de una mirada enfrenaDel piélago insolente los furores,Y gira por la atmósfera serenaDóciles sus caballos voladores.Entre tanto, de la áspera faenaCansados los troyanos viadores,A las vecinas, líbicas orillasVuelven prudentes las cascadas quillas.
Vese allí en una cómoda ensenadaFormando puerto, una isla: á sus costadosDel piélago se rompe la oleada.Y rota, entra á morir por ambos lados.Guardando opuestos émulos la entrada,Dos peñones, remate de collados,Torvos se empinan: plácidas, á solas,Tiéndense al pié las sombreadas olas.
Vese allí en una cómoda ensenadaFormando puerto, una isla: á sus costadosDel piélago se rompe la oleada.Y rota, entra á morir por ambos lados.Guardando opuestos émulos la entrada,Dos peñones, remate de collados,Torvos se empinan: plácidas, á solas,Tiéndense al pié las sombreadas olas.
Vese allí en una cómoda ensenadaFormando puerto, una isla: á sus costadosDel piélago se rompe la oleada.Y rota, entra á morir por ambos lados.Guardando opuestos émulos la entrada,Dos peñones, remate de collados,Torvos se empinan: plácidas, á solas,Tiéndense al pié las sombreadas olas.
Luégo, al entrar, divísase eminente,Del sol quebrando el trémulo destello,Hórrido bosque, y negro, y grande; en frenteCóncava peña cierra un antro bello.Y allí hay bancos de piedra; allí una fuenteDe agua dulce; es de Ninfas gruta aquello!No aquí el cansado esquife ata la amarra;No del áncora el garfio el fondo agarra.
Luégo, al entrar, divísase eminente,Del sol quebrando el trémulo destello,Hórrido bosque, y negro, y grande; en frenteCóncava peña cierra un antro bello.Y allí hay bancos de piedra; allí una fuenteDe agua dulce; es de Ninfas gruta aquello!No aquí el cansado esquife ata la amarra;No del áncora el garfio el fondo agarra.
Luégo, al entrar, divísase eminente,Del sol quebrando el trémulo destello,Hórrido bosque, y negro, y grande; en frenteCóncava peña cierra un antro bello.Y allí hay bancos de piedra; allí una fuenteDe agua dulce; es de Ninfas gruta aquello!No aquí el cansado esquife ata la amarra;No del áncora el garfio el fondo agarra.
Saca Enéas, en suma, á salvamentoSiete naves. La gente, que deseaDe la tierra el materno acogimiento,Salta al césped que el céfiro recrea,Y allí á los miembros húmidos da asiento.Acátes hiere el pedernal; chispea;Hoja menuda allega, adusta rama,Y, el fómes atizando, arde la llama.
Saca Enéas, en suma, á salvamentoSiete naves. La gente, que deseaDe la tierra el materno acogimiento,Salta al césped que el céfiro recrea,Y allí á los miembros húmidos da asiento.Acátes hiere el pedernal; chispea;Hoja menuda allega, adusta rama,Y, el fómes atizando, arde la llama.
Saca Enéas, en suma, á salvamentoSiete naves. La gente, que deseaDe la tierra el materno acogimiento,Salta al césped que el céfiro recrea,Y allí á los miembros húmidos da asiento.Acátes hiere el pedernal; chispea;Hoja menuda allega, adusta rama,Y, el fómes atizando, arde la llama.
Mojados sacan las cansadas manosEl dón de Céres y su tren; y aprestanPiedras allí para moler los granosQue en seco extienden y que al fuego tuestan.Sube Enéas á un pico, y los lejanosHorizontes registra, por si enhiestanLas popas de Caïco allá su arreo,Ó bien sus velas el bajel de Anteo;
Mojados sacan las cansadas manosEl dón de Céres y su tren; y aprestanPiedras allí para moler los granosQue en seco extienden y que al fuego tuestan.Sube Enéas á un pico, y los lejanosHorizontes registra, por si enhiestanLas popas de Caïco allá su arreo,Ó bien sus velas el bajel de Anteo;
Mojados sacan las cansadas manosEl dón de Céres y su tren; y aprestanPiedras allí para moler los granosQue en seco extienden y que al fuego tuestan.Sube Enéas á un pico, y los lejanosHorizontes registra, por si enhiestanLas popas de Caïco allá su arreo,Ó bien sus velas el bajel de Anteo;
Ó ya á remo avanzando los navíosFrigios parecen, ó el de Cápis. NadaPor los ecuóreos límites vacíosDescubre á su esperanza su mirada.Mas tres ciervos divisa que baldíosRecorren la ribera: la manada,Al sabroso pacer vagando atenta,Por acá y por allá los sigue lenta.
Ó ya á remo avanzando los navíosFrigios parecen, ó el de Cápis. NadaPor los ecuóreos límites vacíosDescubre á su esperanza su mirada.Mas tres ciervos divisa que baldíosRecorren la ribera: la manada,Al sabroso pacer vagando atenta,Por acá y por allá los sigue lenta.
Ó ya á remo avanzando los navíosFrigios parecen, ó el de Cápis. NadaPor los ecuóreos límites vacíosDescubre á su esperanza su mirada.Mas tres ciervos divisa que baldíosRecorren la ribera: la manada,Al sabroso pacer vagando atenta,Por acá y por allá los sigue lenta.
El arco y leves flechas, al instante,Armas del fiel Acátes, arrebataEnéas; y á los tres que van delanteCon orgullosa cornamenta, mata;A tiros luégo el escuadron restanteEntre el frondoso bosque desbarata;Ni desiste hasta ver de los venadosSiete grandes por tierra derribados.
El arco y leves flechas, al instante,Armas del fiel Acátes, arrebataEnéas; y á los tres que van delanteCon orgullosa cornamenta, mata;A tiros luégo el escuadron restanteEntre el frondoso bosque desbarata;Ni desiste hasta ver de los venadosSiete grandes por tierra derribados.
El arco y leves flechas, al instante,Armas del fiel Acátes, arrebataEnéas; y á los tres que van delanteCon orgullosa cornamenta, mata;A tiros luégo el escuadron restanteEntre el frondoso bosque desbarata;Ni desiste hasta ver de los venadosSiete grandes por tierra derribados.
Así el número iguala al de bajeles;Al puerto vuelve, do el botín dividaEntre sus tristes compañeros fieles;Y con vino, de aquél que á su partidaDe las riberas sículas, tonelesBondoso Acéstes les hinchió, convida;Y cura consolar los corazonesEl obsequio apoyando con razones:
Así el número iguala al de bajeles;Al puerto vuelve, do el botín dividaEntre sus tristes compañeros fieles;Y con vino, de aquél que á su partidaDe las riberas sículas, tonelesBondoso Acéstes les hinchió, convida;Y cura consolar los corazonesEl obsequio apoyando con razones:
Así el número iguala al de bajeles;Al puerto vuelve, do el botín dividaEntre sus tristes compañeros fieles;Y con vino, de aquél que á su partidaDe las riberas sículas, tonelesBondoso Acéstes les hinchió, convida;Y cura consolar los corazonesEl obsequio apoyando con razones:
«¡Antiguos compañeros! sabedoresÁntes de ahora de aventuras tales:Ya visteis acabar otros mayo es,Dios dará fin á los presentes males.De Scila atroz escollos ladradores:De impios Ciclopes playas funerales:¿Qué no habeis arrastrado? Alzad la frente,Y ahogue su pena el corazon valiente!
«¡Antiguos compañeros! sabedoresÁntes de ahora de aventuras tales:Ya visteis acabar otros mayo es,Dios dará fin á los presentes males.De Scila atroz escollos ladradores:De impios Ciclopes playas funerales:¿Qué no habeis arrastrado? Alzad la frente,Y ahogue su pena el corazon valiente!
«¡Antiguos compañeros! sabedoresÁntes de ahora de aventuras tales:Ya visteis acabar otros mayo es,Dios dará fin á los presentes males.De Scila atroz escollos ladradores:De impios Ciclopes playas funerales:¿Qué no habeis arrastrado? Alzad la frente,Y ahogue su pena el corazon valiente!
»Desgracias de hoy, mañana son memoriasQue despiertan secretas simpatías:Senda de rudas pruebas transitoriasNos lleva al Lacio y sus riberas pias:Renacerán nuestras antiguas glorias;Sufrid, guardáos para mejores dias!»Dice; rie esperanzas, y hondamenteSella el fiero dolor que el alma siente.
»Desgracias de hoy, mañana son memoriasQue despiertan secretas simpatías:Senda de rudas pruebas transitoriasNos lleva al Lacio y sus riberas pias:Renacerán nuestras antiguas glorias;Sufrid, guardáos para mejores dias!»Dice; rie esperanzas, y hondamenteSella el fiero dolor que el alma siente.
»Desgracias de hoy, mañana son memoriasQue despiertan secretas simpatías:Senda de rudas pruebas transitoriasNos lleva al Lacio y sus riberas pias:Renacerán nuestras antiguas glorias;Sufrid, guardáos para mejores dias!»Dice; rie esperanzas, y hondamenteSella el fiero dolor que el alma siente.
Presta la gente á aderezar la cazaPieles arranca, entrañas desaloja;Quién la carne, que á miembros apedaza,Fija en el asador, tremente y roja;Quién da en la orilla á las calderas plaza,Y fuego allega; y ya en el musgo y hojaCobran tendidos el vigor postradoCon vino añejo y nutridor bocado.
Presta la gente á aderezar la cazaPieles arranca, entrañas desaloja;Quién la carne, que á miembros apedaza,Fija en el asador, tremente y roja;Quién da en la orilla á las calderas plaza,Y fuego allega; y ya en el musgo y hojaCobran tendidos el vigor postradoCon vino añejo y nutridor bocado.
Presta la gente á aderezar la cazaPieles arranca, entrañas desaloja;Quién la carne, que á miembros apedaza,Fija en el asador, tremente y roja;Quién da en la orilla á las calderas plaza,Y fuego allega; y ya en el musgo y hojaCobran tendidos el vigor postradoCon vino añejo y nutridor bocado.
Calla el hambre; y locuaz la fantasíaRecuerda á los ausentes: teme; alienta;Y ya salvos, ya en la última agonía,Ya sordos al clamor los representa.Consigo Enéas, de la suerte impíaDel animoso Oróntes se lamenta,Y de Amico, y de Licio, y de héroe tanto;Del grande Gias y del gran Cloanto.
Calla el hambre; y locuaz la fantasíaRecuerda á los ausentes: teme; alienta;Y ya salvos, ya en la última agonía,Ya sordos al clamor los representa.Consigo Enéas, de la suerte impíaDel animoso Oróntes se lamenta,Y de Amico, y de Licio, y de héroe tanto;Del grande Gias y del gran Cloanto.
Calla el hambre; y locuaz la fantasíaRecuerda á los ausentes: teme; alienta;Y ya salvos, ya en la última agonía,Ya sordos al clamor los representa.Consigo Enéas, de la suerte impíaDel animoso Oróntes se lamenta,Y de Amico, y de Licio, y de héroe tanto;Del grande Gias y del gran Cloanto.
Tarde era ya, cuando del alto cieloOteando el olímpico monarca,Tierras y costas, el tendido suelo,Y el mar de velas erizado, abarcaDe una mirada, que con vivo anheloFijó, en fin, en la líbica comarca;Y, los ojos brillando humedecidos,Vénus así le hablaba con gemidos:
Tarde era ya, cuando del alto cieloOteando el olímpico monarca,Tierras y costas, el tendido suelo,Y el mar de velas erizado, abarcaDe una mirada, que con vivo anheloFijó, en fin, en la líbica comarca;Y, los ojos brillando humedecidos,Vénus así le hablaba con gemidos:
Tarde era ya, cuando del alto cieloOteando el olímpico monarca,Tierras y costas, el tendido suelo,Y el mar de velas erizado, abarcaDe una mirada, que con vivo anheloFijó, en fin, en la líbica comarca;Y, los ojos brillando humedecidos,Vénus así le hablaba con gemidos:
«Padre y señor de dioses y mortales;Rey, cuyo brazo con el rayo aterra!¡Oh! mira al hado, tras acerbos males,Cuál á mi Enéas y á los Teucros cierra,No del país que guarda, los umbrales,Mas los ángulos todos de la tierra!Para sufrir contrariedad tan fuerte,¿Con qué crímen pudieron ofenderte?
«Padre y señor de dioses y mortales;Rey, cuyo brazo con el rayo aterra!¡Oh! mira al hado, tras acerbos males,Cuál á mi Enéas y á los Teucros cierra,No del país que guarda, los umbrales,Mas los ángulos todos de la tierra!Para sufrir contrariedad tan fuerte,¿Con qué crímen pudieron ofenderte?
«Padre y señor de dioses y mortales;Rey, cuyo brazo con el rayo aterra!¡Oh! mira al hado, tras acerbos males,Cuál á mi Enéas y á los Teucros cierra,No del país que guarda, los umbrales,Mas los ángulos todos de la tierra!Para sufrir contrariedad tan fuerte,¿Con qué crímen pudieron ofenderte?
»Tú prometiste que de aquí, algun dia—¿Lo recuerdas?—deaquí, de la troyanaEstirpe restaurada, se alzariaReina del mundo la nacion romana.¿Qué nuevo plan la ejecucion desvía?Yo usaba con las dichas del mañana,Del ayer y sus ruinas consolarme;Mas ¿vemos hoy que el hado se desarme?
»Tú prometiste que de aquí, algun dia—¿Lo recuerdas?—deaquí, de la troyanaEstirpe restaurada, se alzariaReina del mundo la nacion romana.¿Qué nuevo plan la ejecucion desvía?Yo usaba con las dichas del mañana,Del ayer y sus ruinas consolarme;Mas ¿vemos hoy que el hado se desarme?
»Tú prometiste que de aquí, algun dia—¿Lo recuerdas?—deaquí, de la troyanaEstirpe restaurada, se alzariaReina del mundo la nacion romana.¿Qué nuevo plan la ejecucion desvía?Yo usaba con las dichas del mañana,Del ayer y sus ruinas consolarme;Mas ¿vemos hoy que el hado se desarme?
»No; que se ensaña cada vez más crudo!¿Término á tanto mal darás al cabo,Grande y buen rey? Con invisible escudo,Del Adria entrando por el golfo bravo,Al riñon mismo de Liburnia pudoAnténor penetrar, y del TimavoLas cabezas venció; de argiva huesteSalvado en ántes por favor celeste.
»No; que se ensaña cada vez más crudo!¿Término á tanto mal darás al cabo,Grande y buen rey? Con invisible escudo,Del Adria entrando por el golfo bravo,Al riñon mismo de Liburnia pudoAnténor penetrar, y del TimavoLas cabezas venció; de argiva huesteSalvado en ántes por favor celeste.
»No; que se ensaña cada vez más crudo!¿Término á tanto mal darás al cabo,Grande y buen rey? Con invisible escudo,Del Adria entrando por el golfo bravo,Al riñon mismo de Liburnia pudoAnténor penetrar, y del TimavoLas cabezas venció; de argiva huesteSalvado en ántes por favor celeste.
»Y en aquella region donde desata,Los cerros atronando, mar rugientePor siete bocas su raudal de plata,Y los campos inunda en su corriente,Allí á Padua fundó: morada grataEn ella, y patrio nombre dió á su gente,Y de Troya las armas; y tranquiloBajó á dormir en sepulcral asilo.
»Y en aquella region donde desata,Los cerros atronando, mar rugientePor siete bocas su raudal de plata,Y los campos inunda en su corriente,Allí á Padua fundó: morada grataEn ella, y patrio nombre dió á su gente,Y de Troya las armas; y tranquiloBajó á dormir en sepulcral asilo.
»Y en aquella region donde desata,Los cerros atronando, mar rugientePor siete bocas su raudal de plata,Y los campos inunda en su corriente,Allí á Padua fundó: morada grataEn ella, y patrio nombre dió á su gente,Y de Troya las armas; y tranquiloBajó á dormir en sepulcral asilo.
»¿Y á nosotros, tus hijos, á quien sillaPrevienes celestial, se nos traiciona?¿Y anegadas las naves, ¡oh mancilla!Porque deálguienel odio lo ambiciona,Tocar nos vedas la latina orilla?¿Así nos vuelves la imperial corona?¿O premio es éste de virtudes digno?»Oyóla el Padre, y sonrió benigno;
»¿Y á nosotros, tus hijos, á quien sillaPrevienes celestial, se nos traiciona?¿Y anegadas las naves, ¡oh mancilla!Porque deálguienel odio lo ambiciona,Tocar nos vedas la latina orilla?¿Así nos vuelves la imperial corona?¿O premio es éste de virtudes digno?»Oyóla el Padre, y sonrió benigno;
»¿Y á nosotros, tus hijos, á quien sillaPrevienes celestial, se nos traiciona?¿Y anegadas las naves, ¡oh mancilla!Porque deálguienel odio lo ambiciona,Tocar nos vedas la latina orilla?¿Así nos vuelves la imperial corona?¿O premio es éste de virtudes digno?»Oyóla el Padre, y sonrió benigno;
Y con la faz la besa con que el cieloSerenar suele en tempestad oscura;Y «Calma,» dice, «Citerea, el duelo;De los tuyos el hado eterno dura.Verás alzarse á coronar tu anheloLa ciudad de Lavinio: á etérea alturaTu heroico Enéas subirás un dia;—Ni nuevo plan la ejecucion desvía.
Y con la faz la besa con que el cieloSerenar suele en tempestad oscura;Y «Calma,» dice, «Citerea, el duelo;De los tuyos el hado eterno dura.Verás alzarse á coronar tu anheloLa ciudad de Lavinio: á etérea alturaTu heroico Enéas subirás un dia;—Ni nuevo plan la ejecucion desvía.
Y con la faz la besa con que el cieloSerenar suele en tempestad oscura;Y «Calma,» dice, «Citerea, el duelo;De los tuyos el hado eterno dura.Verás alzarse á coronar tu anheloLa ciudad de Lavinio: á etérea alturaTu heroico Enéas subirás un dia;—Ni nuevo plan la ejecucion desvía.
»Él (pues voy á tu pecho, áun mal seguro,A revelar recónditos arcanos)Él hará guerra larga; el cuello duroDomará de los pueblos italianos;Dará á los suyos circundante muro,Y fundará costumbres. Tres veranosContará de los Rútulos triunfante;Y tres inviernos le verán reinante.
»Él (pues voy á tu pecho, áun mal seguro,A revelar recónditos arcanos)Él hará guerra larga; el cuello duroDomará de los pueblos italianos;Dará á los suyos circundante muro,Y fundará costumbres. Tres veranosContará de los Rútulos triunfante;Y tres inviernos le verán reinante.
»Él (pues voy á tu pecho, áun mal seguro,A revelar recónditos arcanos)Él hará guerra larga; el cuello duroDomará de los pueblos italianos;Dará á los suyos circundante muro,Y fundará costumbres. Tres veranosContará de los Rútulos triunfante;Y tres inviernos le verán reinante.
»Y su hijo Ascanio, que festivo y tiernoCon renombre de Yulo se engalana,(Ilo nombróse en el solar paternoCuando alzaba Ilïon la frente ufana),Treinta años llenará con su gobiernoMes á mes; y la sede soberanaMudando de Lavinio, hará á Alba LongaRobusta en fuerzas que al asalto oponga.
»Y su hijo Ascanio, que festivo y tiernoCon renombre de Yulo se engalana,(Ilo nombróse en el solar paternoCuando alzaba Ilïon la frente ufana),Treinta años llenará con su gobiernoMes á mes; y la sede soberanaMudando de Lavinio, hará á Alba LongaRobusta en fuerzas que al asalto oponga.
»Y su hijo Ascanio, que festivo y tiernoCon renombre de Yulo se engalana,(Ilo nombróse en el solar paternoCuando alzaba Ilïon la frente ufana),Treinta años llenará con su gobiernoMes á mes; y la sede soberanaMudando de Lavinio, hará á Alba LongaRobusta en fuerzas que al asalto oponga.
»De manos de la hectórea dinastíaNo habrá en tres siglos quien el cetro aparte:Ilia, real sacerdotisa, un diaHijos gemelos parirá de Marte:Con la piel de la loba que los criaYa al mayor miro ufano; baluarteAlzará eterno, y porque al mundo asombre,Rómulo á su nacion dará su nombre.
»De manos de la hectórea dinastíaNo habrá en tres siglos quien el cetro aparte:Ilia, real sacerdotisa, un diaHijos gemelos parirá de Marte:Con la piel de la loba que los criaYa al mayor miro ufano; baluarteAlzará eterno, y porque al mundo asombre,Rómulo á su nacion dará su nombre.
»De manos de la hectórea dinastíaNo habrá en tres siglos quien el cetro aparte:Ilia, real sacerdotisa, un diaHijos gemelos parirá de Marte:Con la piel de la loba que los criaYa al mayor miro ufano; baluarteAlzará eterno, y porque al mundo asombre,Rómulo á su nacion dará su nombre.
»Y término, ni linde, ni paradaFijo al poder de Roma: eterno sea!Juno misma, que alarma exasperadaCuanto baña la mar y el sol rodea;Con nuevo acuerdo, á la nacion togadaQue al mundo, acerca el hado, señorea,Vendrá por fin en proteger conmigo;Y así se cumplirá cual yo lo digo.
»Y término, ni linde, ni paradaFijo al poder de Roma: eterno sea!Juno misma, que alarma exasperadaCuanto baña la mar y el sol rodea;Con nuevo acuerdo, á la nacion togadaQue al mundo, acerca el hado, señorea,Vendrá por fin en proteger conmigo;Y así se cumplirá cual yo lo digo.
»Y término, ni linde, ni paradaFijo al poder de Roma: eterno sea!Juno misma, que alarma exasperadaCuanto baña la mar y el sol rodea;Con nuevo acuerdo, á la nacion togadaQue al mundo, acerca el hado, señorea,Vendrá por fin en proteger conmigo;Y así se cumplirá cual yo lo digo.
»Y siglo traerá el tiempo en que cadenasDé la casa de Asáraco á la argiva;A Ptia vencerá; verá á Micénas,Si ántes gloriosa, ya á sus piés cautiva.Tan noble sangre llevará en las venasJulio—por nombre que de atras deriva;César—con gloria que hasta el cielo alcanzaÉl, cuyo imperio sobre el mar se avanza.
»Y siglo traerá el tiempo en que cadenasDé la casa de Asáraco á la argiva;A Ptia vencerá; verá á Micénas,Si ántes gloriosa, ya á sus piés cautiva.Tan noble sangre llevará en las venasJulio—por nombre que de atras deriva;César—con gloria que hasta el cielo alcanzaÉl, cuyo imperio sobre el mar se avanza.
»Y siglo traerá el tiempo en que cadenasDé la casa de Asáraco á la argiva;A Ptia vencerá; verá á Micénas,Si ántes gloriosa, ya á sus piés cautiva.Tan noble sangre llevará en las venasJulio—por nombre que de atras deriva;César—con gloria que hasta el cielo alcanzaÉl, cuyo imperio sobre el mar se avanza.
»Y tú, segura de contrario insulto,Cargado con despojos de OrïenteLe cogerás en el Olimpo; y cultoLe dará el hombre en votos afluente.Y, sosegado el militar tumulto,La férrea edad se tornará clemente:Fe anciana reinará y amor divino,Y en union fraternal Remo y Quirino.
»Y tú, segura de contrario insulto,Cargado con despojos de OrïenteLe cogerás en el Olimpo; y cultoLe dará el hombre en votos afluente.Y, sosegado el militar tumulto,La férrea edad se tornará clemente:Fe anciana reinará y amor divino,Y en union fraternal Remo y Quirino.
»Y tú, segura de contrario insulto,Cargado con despojos de OrïenteLe cogerás en el Olimpo; y cultoLe dará el hombre en votos afluente.Y, sosegado el militar tumulto,La férrea edad se tornará clemente:Fe anciana reinará y amor divino,Y en union fraternal Remo y Quirino.
»Y por fin con estrechas cerradurasY de hierro cargadas, de la GuerraCegadas quedarán las puertas duras:El malvado Furor, que allí se encierra,Sentado sobre rotas armaduras,Con las manos atras, que el bronce aferraDe cien cadenas, lanzará bramidos,Los dientes rechinando enrojecidos.»
»Y por fin con estrechas cerradurasY de hierro cargadas, de la GuerraCegadas quedarán las puertas duras:El malvado Furor, que allí se encierra,Sentado sobre rotas armaduras,Con las manos atras, que el bronce aferraDe cien cadenas, lanzará bramidos,Los dientes rechinando enrojecidos.»
»Y por fin con estrechas cerradurasY de hierro cargadas, de la GuerraCegadas quedarán las puertas duras:El malvado Furor, que allí se encierra,Sentado sobre rotas armaduras,Con las manos atras, que el bronce aferraDe cien cadenas, lanzará bramidos,Los dientes rechinando enrojecidos.»
Dice, y al punto del Olimpo envíaAl alígero dios hijo de Maya,Que á allanar á los náufragos la viaY el muro de Cartago á abrirles vaya;Pues de Dido recela, que podriaAlejarlos tal vez de aquella playaSi los altos designios ignorase.Oyele el nuncio, y por el éter vase.
Dice, y al punto del Olimpo envíaAl alígero dios hijo de Maya,Que á allanar á los náufragos la viaY el muro de Cartago á abrirles vaya;Pues de Dido recela, que podriaAlejarlos tal vez de aquella playaSi los altos designios ignorase.Oyele el nuncio, y por el éter vase.
Dice, y al punto del Olimpo envíaAl alígero dios hijo de Maya,Que á allanar á los náufragos la viaY el muro de Cartago á abrirles vaya;Pues de Dido recela, que podriaAlejarlos tal vez de aquella playaSi los altos designios ignorase.Oyele el nuncio, y por el éter vase.
Y la pluma batiendo fugitivaEn la region inmensa, por do hiende,Presto á las costas líbicas arriba,Y á cumplir el mandato sólo atiende:Y ya los Penos su rudez nativa,Por él, remiten; y ante todo enciendeEn Dido un vago y tierno sentimiento,Prenda de hospitalario acogimiento.
Y la pluma batiendo fugitivaEn la region inmensa, por do hiende,Presto á las costas líbicas arriba,Y á cumplir el mandato sólo atiende:Y ya los Penos su rudez nativa,Por él, remiten; y ante todo enciendeEn Dido un vago y tierno sentimiento,Prenda de hospitalario acogimiento.
Y la pluma batiendo fugitivaEn la region inmensa, por do hiende,Presto á las costas líbicas arriba,Y á cumplir el mandato sólo atiende:Y ya los Penos su rudez nativa,Por él, remiten; y ante todo enciendeEn Dido un vago y tierno sentimiento,Prenda de hospitalario acogimiento.
Enéas, que la noche pasó enteraCavilando, áun no bien la luz celesteMira nacer al mundo placentera,Ya ansioso sale á ver qué clima es ésteDo el viento le ha arrojado: si hombre ó fieraHabita en él, segun le ve de agreste:Todo saberlo, averiguarlo intenta,Y á los suyos tornar á darles cuenta.
Enéas, que la noche pasó enteraCavilando, áun no bien la luz celesteMira nacer al mundo placentera,Ya ansioso sale á ver qué clima es ésteDo el viento le ha arrojado: si hombre ó fieraHabita en él, segun le ve de agreste:Todo saberlo, averiguarlo intenta,Y á los suyos tornar á darles cuenta.
Enéas, que la noche pasó enteraCavilando, áun no bien la luz celesteMira nacer al mundo placentera,Ya ansioso sale á ver qué clima es ésteDo el viento le ha arrojado: si hombre ó fieraHabita en él, segun le ve de agreste:Todo saberlo, averiguarlo intenta,Y á los suyos tornar á darles cuenta.
La flota deja so el peñon antiguoQue las aguas socavan sin estruendo,Y de las corvas selvas al abrigoCon sombra en torno de negror horrendo:Sólo á Acátes llevándose consigo,Cada cual ancha pica entra blandiendo:Ya en medio el bosque, Vénus de sorpresaVestida de espartana se atraviesa.
La flota deja so el peñon antiguoQue las aguas socavan sin estruendo,Y de las corvas selvas al abrigoCon sombra en torno de negror horrendo:Sólo á Acátes llevándose consigo,Cada cual ancha pica entra blandiendo:Ya en medio el bosque, Vénus de sorpresaVestida de espartana se atraviesa.
La flota deja so el peñon antiguoQue las aguas socavan sin estruendo,Y de las corvas selvas al abrigoCon sombra en torno de negror horrendo:Sólo á Acátes llevándose consigo,Cada cual ancha pica entra blandiendo:Ya en medio el bosque, Vénus de sorpresaVestida de espartana se atraviesa.
Por su aire y armas lo parece; ó nuevaHarpálice gentil, que de vencidaA sus caballos en su esfuerzo llevaY al Euro alado en su veloz corrida:Cual puesto al hombro á cazadores prueba,Cuelga el arco; el cabello al aura olvida;Y deja la rodilla ver desnudaDo undosos pliegues lazo breve anuda.
Por su aire y armas lo parece; ó nuevaHarpálice gentil, que de vencidaA sus caballos en su esfuerzo llevaY al Euro alado en su veloz corrida:Cual puesto al hombro á cazadores prueba,Cuelga el arco; el cabello al aura olvida;Y deja la rodilla ver desnudaDo undosos pliegues lazo breve anuda.
Por su aire y armas lo parece; ó nuevaHarpálice gentil, que de vencidaA sus caballos en su esfuerzo llevaY al Euro alado en su veloz corrida:Cual puesto al hombro á cazadores prueba,Cuelga el arco; el cabello al aura olvida;Y deja la rodilla ver desnudaDo undosos pliegues lazo breve anuda.
«¡Hola! mancebos,» díceles la Diosa:«¿A una de mis hermanas por venturaVisto habeis por ahí, que vagarosaLleva aljaba, y pintada vestiduraDe piel de lince? ó que tal vez acosaA un jabalí soberbio en la espesuraCon agudo clamor?» Tal Vénus dijo;Y de Vénus así respondió el hijo:
«¡Hola! mancebos,» díceles la Diosa:«¿A una de mis hermanas por venturaVisto habeis por ahí, que vagarosaLleva aljaba, y pintada vestiduraDe piel de lince? ó que tal vez acosaA un jabalí soberbio en la espesuraCon agudo clamor?» Tal Vénus dijo;Y de Vénus así respondió el hijo:
«¡Hola! mancebos,» díceles la Diosa:«¿A una de mis hermanas por venturaVisto habeis por ahí, que vagarosaLleva aljaba, y pintada vestiduraDe piel de lince? ó que tal vez acosaA un jabalí soberbio en la espesuraCon agudo clamor?» Tal Vénus dijo;Y de Vénus así respondió el hijo:
«En verdad no hemos visto aquella hermanaTuya, á quien buscas, ni sabemos de ella.Mas ¿cuál te nombraré? nos es cosa humanaLo que suena tu voz, tu faz destella.¿Eres alguna Ninfa? ¿eres Dïana?Yo diosa te presumo, y fausta estrella,Quienquier fueres, mi labio te saluda:¡Oh! da propicia á náufragos tu ayuda!
«En verdad no hemos visto aquella hermanaTuya, á quien buscas, ni sabemos de ella.Mas ¿cuál te nombraré? nos es cosa humanaLo que suena tu voz, tu faz destella.¿Eres alguna Ninfa? ¿eres Dïana?Yo diosa te presumo, y fausta estrella,Quienquier fueres, mi labio te saluda:¡Oh! da propicia á náufragos tu ayuda!
«En verdad no hemos visto aquella hermanaTuya, á quien buscas, ni sabemos de ella.Mas ¿cuál te nombraré? nos es cosa humanaLo que suena tu voz, tu faz destella.¿Eres alguna Ninfa? ¿eres Dïana?Yo diosa te presumo, y fausta estrella,Quienquier fueres, mi labio te saluda:¡Oh! da propicia á náufragos tu ayuda!
»Y por piedad, qué clima es éste, dínos,Ó qué zona del mundo, qué campaña;Que sin saber ni gentes ni caminos,Vamos perdidos en region extrañaA donde, infortunados peregrinos,De olas y vientos nos lanzó la saña;Y, grata á recibidos beneficios,Mi mano hará en tus aras sacrificios.»
»Y por piedad, qué clima es éste, dínos,Ó qué zona del mundo, qué campaña;Que sin saber ni gentes ni caminos,Vamos perdidos en region extrañaA donde, infortunados peregrinos,De olas y vientos nos lanzó la saña;Y, grata á recibidos beneficios,Mi mano hará en tus aras sacrificios.»
»Y por piedad, qué clima es éste, dínos,Ó qué zona del mundo, qué campaña;Que sin saber ni gentes ni caminos,Vamos perdidos en region extrañaA donde, infortunados peregrinos,De olas y vientos nos lanzó la saña;Y, grata á recibidos beneficios,Mi mano hará en tus aras sacrificios.»
«No merezco ese honor,» Vénus contesta:«Siempre de Tirias fué, si os maravilla,De aljaba ornadas vaguear, cual ésta,Con borceguí purpúreo á la rodilla.Púnico imperio aquí se os manifiesta,Pueblos fenicios, de Agenor la villa;Empero, esta region parte fronterasCon las tribus del Africa altaneras.
«No merezco ese honor,» Vénus contesta:«Siempre de Tirias fué, si os maravilla,De aljaba ornadas vaguear, cual ésta,Con borceguí purpúreo á la rodilla.Púnico imperio aquí se os manifiesta,Pueblos fenicios, de Agenor la villa;Empero, esta region parte fronterasCon las tribus del Africa altaneras.
«No merezco ese honor,» Vénus contesta:«Siempre de Tirias fué, si os maravilla,De aljaba ornadas vaguear, cual ésta,Con borceguí purpúreo á la rodilla.Púnico imperio aquí se os manifiesta,Pueblos fenicios, de Agenor la villa;Empero, esta region parte fronterasCon las tribus del Africa altaneras.
»De Tiro vino huyendo del hermano,La que reina hoy aquí, por nombre Dido.—El largo drama á desflorar me allano:—Esta tuvo á Siqueo por marido,Rico en tierras cual no otro comarcano;Con vivo amor de la infeliz querido;A quien, bella con gracias virginales,La unió el padre en primeros esponsales.
»De Tiro vino huyendo del hermano,La que reina hoy aquí, por nombre Dido.—El largo drama á desflorar me allano:—Esta tuvo á Siqueo por marido,Rico en tierras cual no otro comarcano;Con vivo amor de la infeliz querido;A quien, bella con gracias virginales,La unió el padre en primeros esponsales.
»De Tiro vino huyendo del hermano,La que reina hoy aquí, por nombre Dido.—El largo drama á desflorar me allano:—Esta tuvo á Siqueo por marido,Rico en tierras cual no otro comarcano;Con vivo amor de la infeliz querido;A quien, bella con gracias virginales,La unió el padre en primeros esponsales.
»Su hermano en Tiro entónces dominaba,Pigmalïon, el más feroz malvado:Enemistad entre los dos se traba,Y él á Siqueo, ante el altar sagrado,Sacrílego y traidor á hierro acaba,Y tambien de codicia estimulado;Y á la sencilla enamorada hermanaOculta el crímen de su diestra insana.
»Su hermano en Tiro entónces dominaba,Pigmalïon, el más feroz malvado:Enemistad entre los dos se traba,Y él á Siqueo, ante el altar sagrado,Sacrílego y traidor á hierro acaba,Y tambien de codicia estimulado;Y á la sencilla enamorada hermanaOculta el crímen de su diestra insana.
»Su hermano en Tiro entónces dominaba,Pigmalïon, el más feroz malvado:Enemistad entre los dos se traba,Y él á Siqueo, ante el altar sagrado,Sacrílego y traidor á hierro acaba,Y tambien de codicia estimulado;Y á la sencilla enamorada hermanaOculta el crímen de su diestra insana.
»Y con ficciones la entretiene en duda,Y su amor de esperanzas alimenta;Cuando en sueños por fin á la vïudaDe Siqueo insepulto se presentaLa sombra misma, alzando la faz mudaCon tétrico misterio macilenta;Y el ara le señala enrojecida,El pecho abierto y la profunda herida.
»Y con ficciones la entretiene en duda,Y su amor de esperanzas alimenta;Cuando en sueños por fin á la vïudaDe Siqueo insepulto se presentaLa sombra misma, alzando la faz mudaCon tétrico misterio macilenta;Y el ara le señala enrojecida,El pecho abierto y la profunda herida.
»Y con ficciones la entretiene en duda,Y su amor de esperanzas alimenta;Cuando en sueños por fin á la vïudaDe Siqueo insepulto se presentaLa sombra misma, alzando la faz mudaCon tétrico misterio macilenta;Y el ara le señala enrojecida,El pecho abierto y la profunda herida.
»Y el arcano espantoso que contristaY un rincon recataba, muestra entero;Y la excita á buscar con planta listaMás humano país, clima extranjero:Para ayuda de viaje, abre á su vistaEn sótano ignorado, de dineroAntiguo y vasto acopio. ConmovidaDido despierta á apercibir la huida.
»Y el arcano espantoso que contristaY un rincon recataba, muestra entero;Y la excita á buscar con planta listaMás humano país, clima extranjero:Para ayuda de viaje, abre á su vistaEn sótano ignorado, de dineroAntiguo y vasto acopio. ConmovidaDido despierta á apercibir la huida.
»Y el arcano espantoso que contristaY un rincon recataba, muestra entero;Y la excita á buscar con planta listaMás humano país, clima extranjero:Para ayuda de viaje, abre á su vistaEn sótano ignorado, de dineroAntiguo y vasto acopio. ConmovidaDido despierta á apercibir la huida.
»Busca auxiliares; llegan á porfíaQuiénes que temen del cruel tirano,Quiénes que odian la infame tiranía;Apañan, cargan de oro las que á manoNaves dispuestas por ventura habia;Y ya cruza los campos de OceanoDe Pigmalion avaro la riqueza;Y una débil mujer va á la cabeza.
»Busca auxiliares; llegan á porfíaQuiénes que temen del cruel tirano,Quiénes que odian la infame tiranía;Apañan, cargan de oro las que á manoNaves dispuestas por ventura habia;Y ya cruza los campos de OceanoDe Pigmalion avaro la riqueza;Y una débil mujer va á la cabeza.
»Busca auxiliares; llegan á porfíaQuiénes que temen del cruel tirano,Quiénes que odian la infame tiranía;Apañan, cargan de oro las que á manoNaves dispuestas por ventura habia;Y ya cruza los campos de OceanoDe Pigmalion avaro la riqueza;Y una débil mujer va á la cabeza.
»Y aquí al sitio pararon do ahora veseMuralla colosal; do se levantaLa fortaleza de Cartago: en eseSitio compraron tanta tierra cuantaLa piel de un buey en derredor cogiese;—DeBrisael nombre la aventura canta.—Mas ¿quiénes sois? ¿de dónde vuestra flota,Ó á dónde encaminaba la derrota?»
»Y aquí al sitio pararon do ahora veseMuralla colosal; do se levantaLa fortaleza de Cartago: en eseSitio compraron tanta tierra cuantaLa piel de un buey en derredor cogiese;—DeBrisael nombre la aventura canta.—Mas ¿quiénes sois? ¿de dónde vuestra flota,Ó á dónde encaminaba la derrota?»
»Y aquí al sitio pararon do ahora veseMuralla colosal; do se levantaLa fortaleza de Cartago: en eseSitio compraron tanta tierra cuantaLa piel de un buey en derredor cogiese;—DeBrisael nombre la aventura canta.—Mas ¿quiénes sois? ¿de dónde vuestra flota,Ó á dónde encaminaba la derrota?»
Enéas respondiéndola, dolienteLa voz arranca, y con suspiro dice:«¡Diosa! si de su orígen al presenteLa serie de mis lances infeliceNarro á tu corazon condescendiente,Primero que mi labio finalice,Su luz robando al mundo y su alegríaHabrá su giro completado el dia.
Enéas respondiéndola, dolienteLa voz arranca, y con suspiro dice:«¡Diosa! si de su orígen al presenteLa serie de mis lances infeliceNarro á tu corazon condescendiente,Primero que mi labio finalice,Su luz robando al mundo y su alegríaHabrá su giro completado el dia.
Enéas respondiéndola, dolienteLa voz arranca, y con suspiro dice:«¡Diosa! si de su orígen al presenteLa serie de mis lances infeliceNarro á tu corazon condescendiente,Primero que mi labio finalice,Su luz robando al mundo y su alegríaHabrá su giro completado el dia.
»De Troya procedentes (si ya sabesLo que fué un tiempo la ciudad que digo),Tras largas vueltas y fatigas gravesGolpe de airados vientos enemigoLanzó sobre estas costas nuestras naves.Yo soy el pio Enéas, que conmigoVoy llevando doquier, del mar por medio,Dioses salvados de voraz asedio.
»De Troya procedentes (si ya sabesLo que fué un tiempo la ciudad que digo),Tras largas vueltas y fatigas gravesGolpe de airados vientos enemigoLanzó sobre estas costas nuestras naves.Yo soy el pio Enéas, que conmigoVoy llevando doquier, del mar por medio,Dioses salvados de voraz asedio.
»De Troya procedentes (si ya sabesLo que fué un tiempo la ciudad que digo),Tras largas vueltas y fatigas gravesGolpe de airados vientos enemigoLanzó sobre estas costas nuestras naves.Yo soy el pio Enéas, que conmigoVoy llevando doquier, del mar por medio,Dioses salvados de voraz asedio.
»Enéas, en las célicas esferasFamoso ya; que por el mundo andoDe la Italia por patria, las riberas,Y el linaje de Júpiter buscando:Confié al frigio mar veinte galeras,El camino mi madre señalando,Yo su enseñanza celestial siguiendo;¿Qué hallámos? bravo mar y Euro tremendo.
»Enéas, en las célicas esferasFamoso ya; que por el mundo andoDe la Italia por patria, las riberas,Y el linaje de Júpiter buscando:Confié al frigio mar veinte galeras,El camino mi madre señalando,Yo su enseñanza celestial siguiendo;¿Qué hallámos? bravo mar y Euro tremendo.
»Enéas, en las célicas esferasFamoso ya; que por el mundo andoDe la Italia por patria, las riberas,Y el linaje de Júpiter buscando:Confié al frigio mar veinte galeras,El camino mi madre señalando,Yo su enseñanza celestial siguiendo;¿Qué hallámos? bravo mar y Euro tremendo.
»Y hé aquí con siete buques mal librados,Llego al cabo, ignorado, desvalido,Del África á correr los despoblados,Ya del Asia y Europa repelido!» ...Mas aquí, con afectos reavivados,Vénus interrumpióle en su gemido:«Tú, quienquier seas, que á Cartago vienes,Las simpatías de los Dioses tienes.
»Y hé aquí con siete buques mal librados,Llego al cabo, ignorado, desvalido,Del África á correr los despoblados,Ya del Asia y Europa repelido!» ...Mas aquí, con afectos reavivados,Vénus interrumpióle en su gemido:«Tú, quienquier seas, que á Cartago vienes,Las simpatías de los Dioses tienes.
»Y hé aquí con siete buques mal librados,Llego al cabo, ignorado, desvalido,Del África á correr los despoblados,Ya del Asia y Europa repelido!» ...Mas aquí, con afectos reavivados,Vénus interrumpióle en su gemido:«Tú, quienquier seas, que á Cartago vienes,Las simpatías de los Dioses tienes.
»Ellos dan que los hálitos vitalesRespires para bien: feliz senderoDe la reina te lleva á los umbrales:Vendrán á puerto nave y marinero,Vueltos en su favor los vendavales;Y si no falta el arte del agüeroEn que hubieron mis padres de instruirme,No dudes tú lo que mi labio afirme.
»Ellos dan que los hálitos vitalesRespires para bien: feliz senderoDe la reina te lleva á los umbrales:Vendrán á puerto nave y marinero,Vueltos en su favor los vendavales;Y si no falta el arte del agüeroEn que hubieron mis padres de instruirme,No dudes tú lo que mi labio afirme.
»Ellos dan que los hálitos vitalesRespires para bien: feliz senderoDe la reina te lleva á los umbrales:Vendrán á puerto nave y marinero,Vueltos en su favor los vendavales;Y si no falta el arte del agüeroEn que hubieron mis padres de instruirme,No dudes tú lo que mi labio afirme.
»Vé esos cisnes, en número de doce,Del éter, donde Júpiter la asila,A darles caza el águila veloceSe lanzó por la atmósfera tranquila:De alegre libertad vueltos al goce,Míralos descender en larga fila;Ya del campo se adueñan los primeros,Ya á flor de tierra asoman los postreros.
»Vé esos cisnes, en número de doce,Del éter, donde Júpiter la asila,A darles caza el águila veloceSe lanzó por la atmósfera tranquila:De alegre libertad vueltos al goce,Míralos descender en larga fila;Ya del campo se adueñan los primeros,Ya á flor de tierra asoman los postreros.
»Vé esos cisnes, en número de doce,Del éter, donde Júpiter la asila,A darles caza el águila veloceSe lanzó por la atmósfera tranquila:De alegre libertad vueltos al goce,Míralos descender en larga fila;Ya del campo se adueñan los primeros,Ya á flor de tierra asoman los postreros.