CXX.

CXX.

Yendo las cosas á merced de Juno,Al fin el mal consejo halló camino;Tál que, habiendo á los Dioses uno á unoY á los vientos alígeros LatinoConjurado con votos importuno,«En ondas,» dice, «adversas el DestinoNos arrastra. Vosotros, homicidas,La impiedad pagareis con vuestras vidas.

Yendo las cosas á merced de Juno,Al fin el mal consejo halló camino;Tál que, habiendo á los Dioses uno á unoY á los vientos alígeros LatinoConjurado con votos importuno,«En ondas,» dice, «adversas el DestinoNos arrastra. Vosotros, homicidas,La impiedad pagareis con vuestras vidas.

Yendo las cosas á merced de Juno,Al fin el mal consejo halló camino;Tál que, habiendo á los Dioses uno á unoY á los vientos alígeros LatinoConjurado con votos importuno,«En ondas,» dice, «adversas el DestinoNos arrastra. Vosotros, homicidas,La impiedad pagareis con vuestras vidas.

Yendo las cosas á merced de Juno,

Al fin el mal consejo halló camino;

Tál que, habiendo á los Dioses uno á uno

Y á los vientos alígeros Latino

Conjurado con votos importuno,

«En ondas,» dice, «adversas el Destino

Nos arrastra. Vosotros, homicidas,

La impiedad pagareis con vuestras vidas.

»Á ti está reservado acerbo filo;Tarde á los Dioses volverás tu ruego,¡Oh Turno desdichado! Yo al asiloQue abre la tumba á mi esperanza, llego;Sólo me privas de morir tranquilo!»Habló Latino, y encerróse luégo,Y á tristes pensamientos entregado,Las riendas abandona del Estado.

»Á ti está reservado acerbo filo;Tarde á los Dioses volverás tu ruego,¡Oh Turno desdichado! Yo al asiloQue abre la tumba á mi esperanza, llego;Sólo me privas de morir tranquilo!»Habló Latino, y encerróse luégo,Y á tristes pensamientos entregado,Las riendas abandona del Estado.

»Á ti está reservado acerbo filo;Tarde á los Dioses volverás tu ruego,¡Oh Turno desdichado! Yo al asiloQue abre la tumba á mi esperanza, llego;Sólo me privas de morir tranquilo!»Habló Latino, y encerróse luégo,Y á tristes pensamientos entregado,Las riendas abandona del Estado.

»Á ti está reservado acerbo filo;

Tarde á los Dioses volverás tu ruego,

¡Oh Turno desdichado! Yo al asilo

Que abre la tumba á mi esperanza, llego;

Sólo me privas de morir tranquilo!»

Habló Latino, y encerróse luégo,

Y á tristes pensamientos entregado,

Las riendas abandona del Estado.

Fué en el Lacio costumbre;—los albanosPueblos la honraron luégo; y la gran Roma,Hoy si á los Getas lleva ó los HircanosLuto, ó sobre los Arabes asoma,Ó á Oriente ó á los Indos va lejanos,Ó enseñas propias á los Partos toma,Roma, abriendo á sus triunfos la carrera,En la misma costumbre persevera:—

Fué en el Lacio costumbre;—los albanosPueblos la honraron luégo; y la gran Roma,Hoy si á los Getas lleva ó los HircanosLuto, ó sobre los Arabes asoma,Ó á Oriente ó á los Indos va lejanos,Ó enseñas propias á los Partos toma,Roma, abriendo á sus triunfos la carrera,En la misma costumbre persevera:—

Fué en el Lacio costumbre;—los albanosPueblos la honraron luégo; y la gran Roma,Hoy si á los Getas lleva ó los HircanosLuto, ó sobre los Arabes asoma,Ó á Oriente ó á los Indos va lejanos,Ó enseñas propias á los Partos toma,Roma, abriendo á sus triunfos la carrera,En la misma costumbre persevera:—

Fué en el Lacio costumbre;—los albanos

Pueblos la honraron luégo; y la gran Roma,

Hoy si á los Getas lleva ó los Hircanos

Luto, ó sobre los Arabes asoma,

Ó á Oriente ó á los Indos va lejanos,

Ó enseñas propias á los Partos toma,

Roma, abriendo á sus triunfos la carrera,

En la misma costumbre persevera:—

Y es así que dos puertas tiene igualesEl templo que renombran de la Guerra,Por ritos consagrado inmemoriales,Y por Mavorte, que sangriento aterra:Guarnécenle cien barras, y son talesEl bronce y hierro que lo mura y cierra,Que el tiempo destructor los muerde en vano;Y firme los umbrales guarda Jano:

Y es así que dos puertas tiene igualesEl templo que renombran de la Guerra,Por ritos consagrado inmemoriales,Y por Mavorte, que sangriento aterra:Guarnécenle cien barras, y son talesEl bronce y hierro que lo mura y cierra,Que el tiempo destructor los muerde en vano;Y firme los umbrales guarda Jano:

Y es así que dos puertas tiene igualesEl templo que renombran de la Guerra,Por ritos consagrado inmemoriales,Y por Mavorte, que sangriento aterra:Guarnécenle cien barras, y son talesEl bronce y hierro que lo mura y cierra,Que el tiempo destructor los muerde en vano;Y firme los umbrales guarda Jano:

Y es así que dos puertas tiene iguales

El templo que renombran de la Guerra,

Por ritos consagrado inmemoriales,

Y por Mavorte, que sangriento aterra:

Guarnécenle cien barras, y son tales

El bronce y hierro que lo mura y cierra,

Que el tiempo destructor los muerde en vano;

Y firme los umbrales guarda Jano:

Y apénas el Senado la balanzaInclina por la guerra, ya, ceñidaRomúlea toga á la gabina usanza,Vistoso el Cónsul presentarse cuida;Las chilladoras puertas abre, y lanzaEl grito que venganzas apellida:Le sigue el pueblo, y la guerrera pompaEl clangor solemniza de la trompa.

Y apénas el Senado la balanzaInclina por la guerra, ya, ceñidaRomúlea toga á la gabina usanza,Vistoso el Cónsul presentarse cuida;Las chilladoras puertas abre, y lanzaEl grito que venganzas apellida:Le sigue el pueblo, y la guerrera pompaEl clangor solemniza de la trompa.

Y apénas el Senado la balanzaInclina por la guerra, ya, ceñidaRomúlea toga á la gabina usanza,Vistoso el Cónsul presentarse cuida;Las chilladoras puertas abre, y lanzaEl grito que venganzas apellida:Le sigue el pueblo, y la guerrera pompaEl clangor solemniza de la trompa.

Y apénas el Senado la balanza

Inclina por la guerra, ya, ceñida

Romúlea toga á la gabina usanza,

Vistoso el Cónsul presentarse cuida;

Las chilladoras puertas abre, y lanza

El grito que venganzas apellida:

Le sigue el pueblo, y la guerrera pompa

El clangor solemniza de la trompa.

Estas puertas de lúgubre destino,Rebelde chusma con furor tirano,Siguiendo la costumbre, al buen LatinoMandaba abrir contra el poder troyano;Mas á alargar el Padre no se avinoAl ministerio vil la régia mano,Y en sombras ocultóse. El vacuo puestoLa Reina de los Dioses llena presto.

Estas puertas de lúgubre destino,Rebelde chusma con furor tirano,Siguiendo la costumbre, al buen LatinoMandaba abrir contra el poder troyano;Mas á alargar el Padre no se avinoAl ministerio vil la régia mano,Y en sombras ocultóse. El vacuo puestoLa Reina de los Dioses llena presto.

Estas puertas de lúgubre destino,Rebelde chusma con furor tirano,Siguiendo la costumbre, al buen LatinoMandaba abrir contra el poder troyano;Mas á alargar el Padre no se avinoAl ministerio vil la régia mano,Y en sombras ocultóse. El vacuo puestoLa Reina de los Dioses llena presto.

Estas puertas de lúgubre destino,

Rebelde chusma con furor tirano,

Siguiendo la costumbre, al buen Latino

Mandaba abrir contra el poder troyano;

Mas á alargar el Padre no se avino

Al ministerio vil la régia mano,

Y en sombras ocultóse. El vacuo puesto

La Reina de los Dioses llena presto.

La cual del cielo rápida desciende,Y ella misma las puertas rechinantesEmpuja, y los ferrados postes hiende.Italia, al punto, adormecida en ántes,En bélico furor toda se enciende:Quiénes á pié se ensayan; arrogantesQuiénes, en polvo envueltos, potros doman;Ya todos piden armas, armas toman.

La cual del cielo rápida desciende,Y ella misma las puertas rechinantesEmpuja, y los ferrados postes hiende.Italia, al punto, adormecida en ántes,En bélico furor toda se enciende:Quiénes á pié se ensayan; arrogantesQuiénes, en polvo envueltos, potros doman;Ya todos piden armas, armas toman.

La cual del cielo rápida desciende,Y ella misma las puertas rechinantesEmpuja, y los ferrados postes hiende.Italia, al punto, adormecida en ántes,En bélico furor toda se enciende:Quiénes á pié se ensayan; arrogantesQuiénes, en polvo envueltos, potros doman;Ya todos piden armas, armas toman.

La cual del cielo rápida desciende,

Y ella misma las puertas rechinantes

Empuja, y los ferrados postes hiende.

Italia, al punto, adormecida en ántes,

En bélico furor toda se enciende:

Quiénes á pié se ensayan; arrogantes

Quiénes, en polvo envueltos, potros doman;

Ya todos piden armas, armas toman.

Y á las hachas dan filo, y pulimentoÁ los lisos escudos y saetas;Quieren banderas tremolar al viento,Que el viento hieran voces y trompetas:Renuevan, pues, al yunque el armamentoCinco ciudades, á porfía inquietas:Árdea, Atina potente, Crustumero,Y Antena torreada y Tíbur fiero.

Y á las hachas dan filo, y pulimentoÁ los lisos escudos y saetas;Quieren banderas tremolar al viento,Que el viento hieran voces y trompetas:Renuevan, pues, al yunque el armamentoCinco ciudades, á porfía inquietas:Árdea, Atina potente, Crustumero,Y Antena torreada y Tíbur fiero.

Y á las hachas dan filo, y pulimentoÁ los lisos escudos y saetas;Quieren banderas tremolar al viento,Que el viento hieran voces y trompetas:Renuevan, pues, al yunque el armamentoCinco ciudades, á porfía inquietas:Árdea, Atina potente, Crustumero,Y Antena torreada y Tíbur fiero.

Y á las hachas dan filo, y pulimento

Á los lisos escudos y saetas;

Quieren banderas tremolar al viento,

Que el viento hieran voces y trompetas:

Renuevan, pues, al yunque el armamento

Cinco ciudades, á porfía inquietas:

Árdea, Atina potente, Crustumero,

Y Antena torreada y Tíbur fiero.

Aperciben las cóncavas celadas,De cabezas reparo; adargas nuevasDe varillas de sauce conformadas,Y corazas metálicas y grevas,Hecho el argento láminas delgadas;Y nadie ya ni en hoces ni en estevasOcupa el pensamiento; que humilladoYace y se esconde el arte del arado.

Aperciben las cóncavas celadas,De cabezas reparo; adargas nuevasDe varillas de sauce conformadas,Y corazas metálicas y grevas,Hecho el argento láminas delgadas;Y nadie ya ni en hoces ni en estevasOcupa el pensamiento; que humilladoYace y se esconde el arte del arado.

Aperciben las cóncavas celadas,De cabezas reparo; adargas nuevasDe varillas de sauce conformadas,Y corazas metálicas y grevas,Hecho el argento láminas delgadas;Y nadie ya ni en hoces ni en estevasOcupa el pensamiento; que humilladoYace y se esconde el arte del arado.

Aperciben las cóncavas celadas,

De cabezas reparo; adargas nuevas

De varillas de sauce conformadas,

Y corazas metálicas y grevas,

Hecho el argento láminas delgadas;

Y nadie ya ni en hoces ni en estevas

Ocupa el pensamiento; que humillado

Yace y se esconde el arte del arado.

¿No ves cuál de sus padres los acerosReforjan en el horno? El clarin suena;Pasa de mano en mano entre guerrerosEl símbolo marcial: aquél estrenaYelmo arrumbado en casa; aquéste fierosPotros á desusado yugo enfrena;Y la de triple franja, áurea loriga,Toma, el escudo fiel, la espada amiga.

¿No ves cuál de sus padres los acerosReforjan en el horno? El clarin suena;Pasa de mano en mano entre guerrerosEl símbolo marcial: aquél estrenaYelmo arrumbado en casa; aquéste fierosPotros á desusado yugo enfrena;Y la de triple franja, áurea loriga,Toma, el escudo fiel, la espada amiga.

¿No ves cuál de sus padres los acerosReforjan en el horno? El clarin suena;Pasa de mano en mano entre guerrerosEl símbolo marcial: aquél estrenaYelmo arrumbado en casa; aquéste fierosPotros á desusado yugo enfrena;Y la de triple franja, áurea loriga,Toma, el escudo fiel, la espada amiga.

¿No ves cuál de sus padres los aceros

Reforjan en el horno? El clarin suena;

Pasa de mano en mano entre guerreros

El símbolo marcial: aquél estrena

Yelmo arrumbado en casa; aquéste fieros

Potros á desusado yugo enfrena;

Y la de triple franja, áurea loriga,

Toma, el escudo fiel, la espada amiga.

¡Hora, Musas, abridme el Helicona,Mi númen sed! Qué jefes principalesCorrieron á ganar triunfal coronaDecid, qué gentes los siguieron; cuálesNobles varones en la hesperia zonaYa florecian: honras desigualesDa Fama oscura á tan insignes hombres;Vosotras los sabeis, dictad sus nombres!

¡Hora, Musas, abridme el Helicona,Mi númen sed! Qué jefes principalesCorrieron á ganar triunfal coronaDecid, qué gentes los siguieron; cuálesNobles varones en la hesperia zonaYa florecian: honras desigualesDa Fama oscura á tan insignes hombres;Vosotras los sabeis, dictad sus nombres!

¡Hora, Musas, abridme el Helicona,Mi númen sed! Qué jefes principalesCorrieron á ganar triunfal coronaDecid, qué gentes los siguieron; cuálesNobles varones en la hesperia zonaYa florecian: honras desigualesDa Fama oscura á tan insignes hombres;Vosotras los sabeis, dictad sus nombres!

¡Hora, Musas, abridme el Helicona,

Mi númen sed! Qué jefes principales

Corrieron á ganar triunfal corona

Decid, qué gentes los siguieron; cuáles

Nobles varones en la hesperia zona

Ya florecian: honras desiguales

Da Fama oscura á tan insignes hombres;

Vosotras los sabeis, dictad sus nombres!

Mezencio de los términos tirrenos,De los Dioses reidor, primero vino,Y armó los suyos de coraje llenos:Lauso con él, mancebo peregrino,El cual gallardo sobre todos, ménosTurno, se ostenta, y de otro rango dino;Hábil jinete y cazador de fieras:¡Nunca hijo de Mezencio, ay triste, fueras!

Mezencio de los términos tirrenos,De los Dioses reidor, primero vino,Y armó los suyos de coraje llenos:Lauso con él, mancebo peregrino,El cual gallardo sobre todos, ménosTurno, se ostenta, y de otro rango dino;Hábil jinete y cazador de fieras:¡Nunca hijo de Mezencio, ay triste, fueras!

Mezencio de los términos tirrenos,De los Dioses reidor, primero vino,Y armó los suyos de coraje llenos:Lauso con él, mancebo peregrino,El cual gallardo sobre todos, ménosTurno, se ostenta, y de otro rango dino;Hábil jinete y cazador de fieras:¡Nunca hijo de Mezencio, ay triste, fueras!

Mezencio de los términos tirrenos,

De los Dioses reidor, primero vino,

Y armó los suyos de coraje llenos:

Lauso con él, mancebo peregrino,

El cual gallardo sobre todos, ménos

Turno, se ostenta, y de otro rango dino;

Hábil jinete y cazador de fieras:

¡Nunca hijo de Mezencio, ay triste, fueras!

De Agilina mil hombres sacó en vanoLauso infeliz. En pos de estas legionesNoble Aventino en el gramoso llanoSu carro y sus indómitos bridonesLanza, con palma triunfadora ufano:De Hércules la hermosura y los blasonesHeredó, y á su escudo da ornamentoHidra ceñida de culebras ciento.

De Agilina mil hombres sacó en vanoLauso infeliz. En pos de estas legionesNoble Aventino en el gramoso llanoSu carro y sus indómitos bridonesLanza, con palma triunfadora ufano:De Hércules la hermosura y los blasonesHeredó, y á su escudo da ornamentoHidra ceñida de culebras ciento.

De Agilina mil hombres sacó en vanoLauso infeliz. En pos de estas legionesNoble Aventino en el gramoso llanoSu carro y sus indómitos bridonesLanza, con palma triunfadora ufano:De Hércules la hermosura y los blasonesHeredó, y á su escudo da ornamentoHidra ceñida de culebras ciento.

De Agilina mil hombres sacó en vano

Lauso infeliz. En pos de estas legiones

Noble Aventino en el gramoso llano

Su carro y sus indómitos bridones

Lanza, con palma triunfadora ufano:

De Hércules la hermosura y los blasones

Heredó, y á su escudo da ornamento

Hidra ceñida de culebras ciento.

Dióle á luz en las sombras del colladoQue, como él, goza el nombre de Aventino,Rea, sacerdotisa, que al agradoCedió, débil mujer, de un sér divino,Luégo que, habiendo á Gerïon postrado,A las regiones de Laurento vinoEl semidios, y en tiberinas olasEn paz lavó sus vacas españolas.

Dióle á luz en las sombras del colladoQue, como él, goza el nombre de Aventino,Rea, sacerdotisa, que al agradoCedió, débil mujer, de un sér divino,Luégo que, habiendo á Gerïon postrado,A las regiones de Laurento vinoEl semidios, y en tiberinas olasEn paz lavó sus vacas españolas.

Dióle á luz en las sombras del colladoQue, como él, goza el nombre de Aventino,Rea, sacerdotisa, que al agradoCedió, débil mujer, de un sér divino,Luégo que, habiendo á Gerïon postrado,A las regiones de Laurento vinoEl semidios, y en tiberinas olasEn paz lavó sus vacas españolas.

Dióle á luz en las sombras del collado

Que, como él, goza el nombre de Aventino,

Rea, sacerdotisa, que al agrado

Cedió, débil mujer, de un sér divino,

Luégo que, habiendo á Gerïon postrado,

A las regiones de Laurento vino

El semidios, y en tiberinas olas

En paz lavó sus vacas españolas.

Trae el hijo de Alcídes su vestido,Que ancho los hombros y hórrido cubriendoArrastra en puntas á los piés partido:Piel que muestra, á su frente adorno horrendo,Los albos dientes de un leon vencidoTal á su regio alcázar va tremendoAventino marchando. Sus peonesMenean fieros dardos y rejones;

Trae el hijo de Alcídes su vestido,Que ancho los hombros y hórrido cubriendoArrastra en puntas á los piés partido:Piel que muestra, á su frente adorno horrendo,Los albos dientes de un leon vencidoTal á su regio alcázar va tremendoAventino marchando. Sus peonesMenean fieros dardos y rejones;

Trae el hijo de Alcídes su vestido,Que ancho los hombros y hórrido cubriendoArrastra en puntas á los piés partido:Piel que muestra, á su frente adorno horrendo,Los albos dientes de un leon vencidoTal á su regio alcázar va tremendoAventino marchando. Sus peonesMenean fieros dardos y rejones;

Trae el hijo de Alcídes su vestido,

Que ancho los hombros y hórrido cubriendo

Arrastra en puntas á los piés partido:

Piel que muestra, á su frente adorno horrendo,

Los albos dientes de un leon vencido

Tal á su regio alcázar va tremendo

Aventino marchando. Sus peones

Menean fieros dardos y rejones;

Y la sabina pica aterradoraBlandiendo van. Tras éstos, dos hermanosDejan, Catilo y el fogoso Cora,Argiva copia, jóvenes lozanos,Los tiburtinos muros que decoraNombre fraterno; y á lidiar insanosAcorren, y con armas delanterasA romper del contrario las hileras.

Y la sabina pica aterradoraBlandiendo van. Tras éstos, dos hermanosDejan, Catilo y el fogoso Cora,Argiva copia, jóvenes lozanos,Los tiburtinos muros que decoraNombre fraterno; y á lidiar insanosAcorren, y con armas delanterasA romper del contrario las hileras.

Y la sabina pica aterradoraBlandiendo van. Tras éstos, dos hermanosDejan, Catilo y el fogoso Cora,Argiva copia, jóvenes lozanos,Los tiburtinos muros que decoraNombre fraterno; y á lidiar insanosAcorren, y con armas delanterasA romper del contrario las hileras.

Y la sabina pica aterradora

Blandiendo van. Tras éstos, dos hermanos

Dejan, Catilo y el fogoso Cora,

Argiva copia, jóvenes lozanos,

Los tiburtinos muros que decora

Nombre fraterno; y á lidiar insanos

Acorren, y con armas delanteras

A romper del contrario las hileras.

Hijos de nubes dos Centauros, cuandoDe níveas cumbres rápidos descienden.Así, ancho espacio abriendo, resonando,Arbustos postran y la selva hienden.Tambien Céculo vino con su bando,Fundador de Preneste, el cual entiendenTodos los siglos que entre vil ganadoNació, y fué pronto junto al fuego hallado.

Hijos de nubes dos Centauros, cuandoDe níveas cumbres rápidos descienden.Así, ancho espacio abriendo, resonando,Arbustos postran y la selva hienden.Tambien Céculo vino con su bando,Fundador de Preneste, el cual entiendenTodos los siglos que entre vil ganadoNació, y fué pronto junto al fuego hallado.

Hijos de nubes dos Centauros, cuandoDe níveas cumbres rápidos descienden.Así, ancho espacio abriendo, resonando,Arbustos postran y la selva hienden.Tambien Céculo vino con su bando,Fundador de Preneste, el cual entiendenTodos los siglos que entre vil ganadoNació, y fué pronto junto al fuego hallado.

Hijos de nubes dos Centauros, cuando

De níveas cumbres rápidos descienden.

Así, ancho espacio abriendo, resonando,

Arbustos postran y la selva hienden.

Tambien Céculo vino con su bando,

Fundador de Preneste, el cual entienden

Todos los siglos que entre vil ganado

Nació, y fué pronto junto al fuego hallado.

De todas partes campesina huesteAl Rey se adscribe que engendró Vulcano:Los que tratan las cimas de Preneste,Los que de Gabia, á Juno grata, el llano;Los que el gélido Anio, y el agresteHérnico monte con arroyos cano;Los que las tierras de la rica Anaña;Padre Amaseno, y las que tu onda baña.

De todas partes campesina huesteAl Rey se adscribe que engendró Vulcano:Los que tratan las cimas de Preneste,Los que de Gabia, á Juno grata, el llano;Los que el gélido Anio, y el agresteHérnico monte con arroyos cano;Los que las tierras de la rica Anaña;Padre Amaseno, y las que tu onda baña.

De todas partes campesina huesteAl Rey se adscribe que engendró Vulcano:Los que tratan las cimas de Preneste,Los que de Gabia, á Juno grata, el llano;Los que el gélido Anio, y el agresteHérnico monte con arroyos cano;Los que las tierras de la rica Anaña;Padre Amaseno, y las que tu onda baña.

De todas partes campesina hueste

Al Rey se adscribe que engendró Vulcano:

Los que tratan las cimas de Preneste,

Los que de Gabia, á Juno grata, el llano;

Los que el gélido Anio, y el agreste

Hérnico monte con arroyos cano;

Los que las tierras de la rica Anaña;

Padre Amaseno, y las que tu onda baña.

No armados todos van de firme hoja,Ni hacen ellos sonar carro y escudo:Gente es que en balas pardo plomo arroja;Algunos blanden doble dardo agudo:De piel de lobo capellina rojaLes defiende la sien: de cuero crudoLleva el derecho pié cerrada abarca;Desnudas huellas el izquierdo marca.

No armados todos van de firme hoja,Ni hacen ellos sonar carro y escudo:Gente es que en balas pardo plomo arroja;Algunos blanden doble dardo agudo:De piel de lobo capellina rojaLes defiende la sien: de cuero crudoLleva el derecho pié cerrada abarca;Desnudas huellas el izquierdo marca.

No armados todos van de firme hoja,Ni hacen ellos sonar carro y escudo:Gente es que en balas pardo plomo arroja;Algunos blanden doble dardo agudo:De piel de lobo capellina rojaLes defiende la sien: de cuero crudoLleva el derecho pié cerrada abarca;Desnudas huellas el izquierdo marca.

No armados todos van de firme hoja,

Ni hacen ellos sonar carro y escudo:

Gente es que en balas pardo plomo arroja;

Algunos blanden doble dardo agudo:

De piel de lobo capellina roja

Les defiende la sien: de cuero crudo

Lleva el derecho pié cerrada abarca;

Desnudas huellas el izquierdo marca.

Gran domador de potros vino luégoMesapo, el hijo de Neptuno: el hadoLe protege, y ni á espada ni con fuegoSu sacra vida vulnerar es dado.Él á su pueblo, en secular sosiegoA pacíficas artes avezado,A la guerra de súbito apellida,Empuñando el primero arma homicida.

Gran domador de potros vino luégoMesapo, el hijo de Neptuno: el hadoLe protege, y ni á espada ni con fuegoSu sacra vida vulnerar es dado.Él á su pueblo, en secular sosiegoA pacíficas artes avezado,A la guerra de súbito apellida,Empuñando el primero arma homicida.

Gran domador de potros vino luégoMesapo, el hijo de Neptuno: el hadoLe protege, y ni á espada ni con fuegoSu sacra vida vulnerar es dado.Él á su pueblo, en secular sosiegoA pacíficas artes avezado,A la guerra de súbito apellida,Empuñando el primero arma homicida.

Gran domador de potros vino luégo

Mesapo, el hijo de Neptuno: el hado

Le protege, y ni á espada ni con fuego

Su sacra vida vulnerar es dado.

Él á su pueblo, en secular sosiego

A pacíficas artes avezado,

A la guerra de súbito apellida,

Empuñando el primero arma homicida.

Forman la multitud que le acompañaLos que el suelo Falisco y Fescenino,Los que el alto Soracte, y la campañaFlavinia, y lago y bosques de CiminoTratan, y de Capena la montaña.Más que terrestre, ejército marino,No de hombres, sino de aves le creyeras,Movidas con estruendo á las riberas.

Forman la multitud que le acompañaLos que el suelo Falisco y Fescenino,Los que el alto Soracte, y la campañaFlavinia, y lago y bosques de CiminoTratan, y de Capena la montaña.Más que terrestre, ejército marino,No de hombres, sino de aves le creyeras,Movidas con estruendo á las riberas.

Forman la multitud que le acompañaLos que el suelo Falisco y Fescenino,Los que el alto Soracte, y la campañaFlavinia, y lago y bosques de CiminoTratan, y de Capena la montaña.Más que terrestre, ejército marino,No de hombres, sino de aves le creyeras,Movidas con estruendo á las riberas.

Forman la multitud que le acompaña

Los que el suelo Falisco y Fescenino,

Los que el alto Soracte, y la campaña

Flavinia, y lago y bosques de Cimino

Tratan, y de Capena la montaña.

Más que terrestre, ejército marino,

No de hombres, sino de aves le creyeras,

Movidas con estruendo á las riberas.

En ordenadas filas los looresCantando de su Rey marchaban ellos,Cual entre húmedas nubes sus candoresMuestran los cisnes de Caistro bellosCuando vuelven del pasto, y triunfadoresCantos exhalan de los largos cuellos;Y el rio suena y los asianos vadosDe la celeste música agitados.

En ordenadas filas los looresCantando de su Rey marchaban ellos,Cual entre húmedas nubes sus candoresMuestran los cisnes de Caistro bellosCuando vuelven del pasto, y triunfadoresCantos exhalan de los largos cuellos;Y el rio suena y los asianos vadosDe la celeste música agitados.

En ordenadas filas los looresCantando de su Rey marchaban ellos,Cual entre húmedas nubes sus candoresMuestran los cisnes de Caistro bellosCuando vuelven del pasto, y triunfadoresCantos exhalan de los largos cuellos;Y el rio suena y los asianos vadosDe la celeste música agitados.

En ordenadas filas los loores

Cantando de su Rey marchaban ellos,

Cual entre húmedas nubes sus candores

Muestran los cisnes de Caistro bellos

Cuando vuelven del pasto, y triunfadores

Cantos exhalan de los largos cuellos;

Y el rio suena y los asianos vados

De la celeste música agitados.

Guiando Clauso va grandes legiones,Igual él mismo á una legion potente;Clauso, ilustre varon, de los varonesAntiguos de Sabinia procedente,Del cual por las latinas poblaciones,Tribu admitida al fin, la Claudia genteSe propagó, desde que Roma dadaFué en parte á los Sabinos por morada.

Guiando Clauso va grandes legiones,Igual él mismo á una legion potente;Clauso, ilustre varon, de los varonesAntiguos de Sabinia procedente,Del cual por las latinas poblaciones,Tribu admitida al fin, la Claudia genteSe propagó, desde que Roma dadaFué en parte á los Sabinos por morada.

Guiando Clauso va grandes legiones,Igual él mismo á una legion potente;Clauso, ilustre varon, de los varonesAntiguos de Sabinia procedente,Del cual por las latinas poblaciones,Tribu admitida al fin, la Claudia genteSe propagó, desde que Roma dadaFué en parte á los Sabinos por morada.

Guiando Clauso va grandes legiones,

Igual él mismo á una legion potente;

Clauso, ilustre varon, de los varones

Antiguos de Sabinia procedente,

Del cual por las latinas poblaciones,

Tribu admitida al fin, la Claudia gente

Se propagó, desde que Roma dada

Fué en parte á los Sabinos por morada.

Los de Amiterna, innumerable cuento.Los de Cúres y Ereto habitadoresA Clauso unirse veo en un momento:La olivosa Mutusca guerreadoresDa á su turno, y la villa de Nomento,Y el campo de Velino, rico en flores;Y van los que en Severo desabridoY en las Tétricas cumbres hacen nido.

Los de Amiterna, innumerable cuento.Los de Cúres y Ereto habitadoresA Clauso unirse veo en un momento:La olivosa Mutusca guerreadoresDa á su turno, y la villa de Nomento,Y el campo de Velino, rico en flores;Y van los que en Severo desabridoY en las Tétricas cumbres hacen nido.

Los de Amiterna, innumerable cuento.Los de Cúres y Ereto habitadoresA Clauso unirse veo en un momento:La olivosa Mutusca guerreadoresDa á su turno, y la villa de Nomento,Y el campo de Velino, rico en flores;Y van los que en Severo desabridoY en las Tétricas cumbres hacen nido.

Los de Amiterna, innumerable cuento.

Los de Cúres y Ereto habitadores

A Clauso unirse veo en un momento:

La olivosa Mutusca guerreadores

Da á su turno, y la villa de Nomento,

Y el campo de Velino, rico en flores;

Y van los que en Severo desabrido

Y en las Tétricas cumbres hacen nido.

Y la Casperia y Forunila gente,Y la que Himela en sus riberas cria;La que bebe del Tibre en la corriente,Y en las aguas de Fábaris: la friaNursia y Orcia tambien su contingente,Y el latino país el suyo envía;Tambien arma sus hijos la campañaQue Alia (¡nombre nefasto!) cruza y baña.

Y la Casperia y Forunila gente,Y la que Himela en sus riberas cria;La que bebe del Tibre en la corriente,Y en las aguas de Fábaris: la friaNursia y Orcia tambien su contingente,Y el latino país el suyo envía;Tambien arma sus hijos la campañaQue Alia (¡nombre nefasto!) cruza y baña.

Y la Casperia y Forunila gente,Y la que Himela en sus riberas cria;La que bebe del Tibre en la corriente,Y en las aguas de Fábaris: la friaNursia y Orcia tambien su contingente,Y el latino país el suyo envía;Tambien arma sus hijos la campañaQue Alia (¡nombre nefasto!) cruza y baña.

Y la Casperia y Forunila gente,

Y la que Himela en sus riberas cria;

La que bebe del Tibre en la corriente,

Y en las aguas de Fábaris: la fria

Nursia y Orcia tambien su contingente,

Y el latino país el suyo envía;

Tambien arma sus hijos la campaña

Que Alia (¡nombre nefasto!) cruza y baña.

En número á las ondas van igualesQue ruedan en el piélago africanoSi triste se hunde en aguas invernalesOrion; ó á las que de Hermo en fértil llanoÓ en las mieses de Licia candealesEspigas densas tuesta rayo insano;—Y suenan los escudos, y la tierraTreme, de piés batida, en són de guerra.

En número á las ondas van igualesQue ruedan en el piélago africanoSi triste se hunde en aguas invernalesOrion; ó á las que de Hermo en fértil llanoÓ en las mieses de Licia candealesEspigas densas tuesta rayo insano;—Y suenan los escudos, y la tierraTreme, de piés batida, en són de guerra.

En número á las ondas van igualesQue ruedan en el piélago africanoSi triste se hunde en aguas invernalesOrion; ó á las que de Hermo en fértil llanoÓ en las mieses de Licia candealesEspigas densas tuesta rayo insano;—Y suenan los escudos, y la tierraTreme, de piés batida, en són de guerra.

En número á las ondas van iguales

Que ruedan en el piélago africano

Si triste se hunde en aguas invernales

Orion; ó á las que de Hermo en fértil llano

Ó en las mieses de Licia candeales

Espigas densas tuesta rayo insano;—

Y suenan los escudos, y la tierra

Treme, de piés batida, en són de guerra.

Griego, Haleso odia á Troya: sus bridonesUnce al carro, y á Turno, á lid dispuestasArrastra mil valientes poblaciones:Aquellos que del Másico en las cuestasCultivan, Baco, tus preciosos dones;Los que enviaron de sus ágrias crestasLos Auruncos ancianos; los vecinosDe los húmedos campos Sidicinos;

Griego, Haleso odia á Troya: sus bridonesUnce al carro, y á Turno, á lid dispuestasArrastra mil valientes poblaciones:Aquellos que del Másico en las cuestasCultivan, Baco, tus preciosos dones;Los que enviaron de sus ágrias crestasLos Auruncos ancianos; los vecinosDe los húmedos campos Sidicinos;

Griego, Haleso odia á Troya: sus bridonesUnce al carro, y á Turno, á lid dispuestasArrastra mil valientes poblaciones:Aquellos que del Másico en las cuestasCultivan, Baco, tus preciosos dones;Los que enviaron de sus ágrias crestasLos Auruncos ancianos; los vecinosDe los húmedos campos Sidicinos;

Griego, Haleso odia á Troya: sus bridones

Unce al carro, y á Turno, á lid dispuestas

Arrastra mil valientes poblaciones:

Aquellos que del Másico en las cuestas

Cultivan, Baco, tus preciosos dones;

Los que enviaron de sus ágrias crestas

Los Auruncos ancianos; los vecinos

De los húmedos campos Sidicinos;

Y los que á Cáles dejan y las bravasSatículas guaridas, y el asientoQue tú, Volturno, con tus ondas lavas;Llegan al par los Oscos ciento á ciento:Todos redondas y erizadas clavasPrendidas llevan con flexible amiento:Adarga que la izquierda cubre enseñanY el corvo alfanje con que en lid se empeñan.

Y los que á Cáles dejan y las bravasSatículas guaridas, y el asientoQue tú, Volturno, con tus ondas lavas;Llegan al par los Oscos ciento á ciento:Todos redondas y erizadas clavasPrendidas llevan con flexible amiento:Adarga que la izquierda cubre enseñanY el corvo alfanje con que en lid se empeñan.

Y los que á Cáles dejan y las bravasSatículas guaridas, y el asientoQue tú, Volturno, con tus ondas lavas;Llegan al par los Oscos ciento á ciento:Todos redondas y erizadas clavasPrendidas llevan con flexible amiento:Adarga que la izquierda cubre enseñanY el corvo alfanje con que en lid se empeñan.

Y los que á Cáles dejan y las bravas

Satículas guaridas, y el asiento

Que tú, Volturno, con tus ondas lavas;

Llegan al par los Oscos ciento á ciento:

Todos redondas y erizadas clavas

Prendidas llevan con flexible amiento:

Adarga que la izquierda cubre enseñan

Y el corvo alfanje con que en lid se empeñan.

Ni á tí en mis versos dejaré en olvidoEn la ninfa Sebétide engendrado,Ebalo, por Telon, cuando adquiridoHubo de los Telebos el reinado,Y en Cáprea, anciano ya, sentó su nido.Estrecho el hijo en el paterno estado,A los campos Sarrastes le dilata,Y á los llanos tambien que el Sarno trata.

Ni á tí en mis versos dejaré en olvidoEn la ninfa Sebétide engendrado,Ebalo, por Telon, cuando adquiridoHubo de los Telebos el reinado,Y en Cáprea, anciano ya, sentó su nido.Estrecho el hijo en el paterno estado,A los campos Sarrastes le dilata,Y á los llanos tambien que el Sarno trata.

Ni á tí en mis versos dejaré en olvidoEn la ninfa Sebétide engendrado,Ebalo, por Telon, cuando adquiridoHubo de los Telebos el reinado,Y en Cáprea, anciano ya, sentó su nido.Estrecho el hijo en el paterno estado,A los campos Sarrastes le dilata,Y á los llanos tambien que el Sarno trata.

Ni á tí en mis versos dejaré en olvido

En la ninfa Sebétide engendrado,

Ebalo, por Telon, cuando adquirido

Hubo de los Telebos el reinado,

Y en Cáprea, anciano ya, sentó su nido.

Estrecho el hijo en el paterno estado,

A los campos Sarrastes le dilata,

Y á los llanos tambien que el Sarno trata.

Y de Bátulo y Rúfras las regionesLe obedecen, y el valle de Celena,Y la que Abela entre altos torreonesCampiña mira al pié de pomas llena.Tercian la pica á guisa de Teutones:Almete de alcornoque la melenaCiñe en torno: de acero cicaladasBrillan las peltas, brillan las espadas.

Y de Bátulo y Rúfras las regionesLe obedecen, y el valle de Celena,Y la que Abela entre altos torreonesCampiña mira al pié de pomas llena.Tercian la pica á guisa de Teutones:Almete de alcornoque la melenaCiñe en torno: de acero cicaladasBrillan las peltas, brillan las espadas.

Y de Bátulo y Rúfras las regionesLe obedecen, y el valle de Celena,Y la que Abela entre altos torreonesCampiña mira al pié de pomas llena.Tercian la pica á guisa de Teutones:Almete de alcornoque la melenaCiñe en torno: de acero cicaladasBrillan las peltas, brillan las espadas.

Y de Bátulo y Rúfras las regiones

Le obedecen, y el valle de Celena,

Y la que Abela entre altos torreones

Campiña mira al pié de pomas llena.

Tercian la pica á guisa de Teutones:

Almete de alcornoque la melena

Ciñe en torno: de acero cicaladas

Brillan las peltas, brillan las espadas.

Dichoso en lides, rico en gloria, Ufente,A tí á la guerra Nersa montuosaTambien te diputó. La esquiva genteDe los Ecuos te sigue, que escabrosaTierra ocupa, y de asaltos impacienteEn la caza de monte no reposa:Siempre á nuevos despojos se aperciben,Armados andan y de presas viven.

Dichoso en lides, rico en gloria, Ufente,A tí á la guerra Nersa montuosaTambien te diputó. La esquiva genteDe los Ecuos te sigue, que escabrosaTierra ocupa, y de asaltos impacienteEn la caza de monte no reposa:Siempre á nuevos despojos se aperciben,Armados andan y de presas viven.

Dichoso en lides, rico en gloria, Ufente,A tí á la guerra Nersa montuosaTambien te diputó. La esquiva genteDe los Ecuos te sigue, que escabrosaTierra ocupa, y de asaltos impacienteEn la caza de monte no reposa:Siempre á nuevos despojos se aperciben,Armados andan y de presas viven.

Dichoso en lides, rico en gloria, Ufente,

A tí á la guerra Nersa montuosa

Tambien te diputó. La esquiva gente

De los Ecuos te sigue, que escabrosa

Tierra ocupa, y de asaltos impaciente

En la caza de monte no reposa:

Siempre á nuevos despojos se aperciben,

Armados andan y de presas viven.

Tambien, marruvio sacerdote, vinoUmbron á combatir; movióle á tantoEl rey Arquipo: sobre yelmo finoTiende sus hojas el olivo santo.Él los monstruos del reino serpentinoCon el tacto domaba y con el canto;Iras durmiendo de dragon furenteManso paraba el ponzoñoso diente.

Tambien, marruvio sacerdote, vinoUmbron á combatir; movióle á tantoEl rey Arquipo: sobre yelmo finoTiende sus hojas el olivo santo.Él los monstruos del reino serpentinoCon el tacto domaba y con el canto;Iras durmiendo de dragon furenteManso paraba el ponzoñoso diente.

Tambien, marruvio sacerdote, vinoUmbron á combatir; movióle á tantoEl rey Arquipo: sobre yelmo finoTiende sus hojas el olivo santo.Él los monstruos del reino serpentinoCon el tacto domaba y con el canto;Iras durmiendo de dragon furenteManso paraba el ponzoñoso diente.

Tambien, marruvio sacerdote, vino

Umbron á combatir; movióle á tanto

El rey Arquipo: sobre yelmo fino

Tiende sus hojas el olivo santo.

Él los monstruos del reino serpentino

Con el tacto domaba y con el canto;

Iras durmiendo de dragon furente

Manso paraba el ponzoñoso diente.

¡Mísero sabio! no será que vedeEl paso á la troyana arma homicidaTu canto soporífero; ni puedeHierba sanar la inevitable heridaSi en Marsos montes se buscase adrede.El bosque te lloró que Anguicia cuida,Y las diáfanas olas de Fucino;Vivos lagos lloraron tu destino.

¡Mísero sabio! no será que vedeEl paso á la troyana arma homicidaTu canto soporífero; ni puedeHierba sanar la inevitable heridaSi en Marsos montes se buscase adrede.El bosque te lloró que Anguicia cuida,Y las diáfanas olas de Fucino;Vivos lagos lloraron tu destino.

¡Mísero sabio! no será que vedeEl paso á la troyana arma homicidaTu canto soporífero; ni puedeHierba sanar la inevitable heridaSi en Marsos montes se buscase adrede.El bosque te lloró que Anguicia cuida,Y las diáfanas olas de Fucino;Vivos lagos lloraron tu destino.

¡Mísero sabio! no será que vede

El paso á la troyana arma homicida

Tu canto soporífero; ni puede

Hierba sanar la inevitable herida

Si en Marsos montes se buscase adrede.

El bosque te lloró que Anguicia cuida,

Y las diáfanas olas de Fucino;

Vivos lagos lloraron tu destino.

Luégo, prole de Hipólito, dechadoLlegó, Virbio, de garbo y lozanía:Con la prístina gloria señaladoMaterna Aricia á pelear le envíaDel fondo de la selva en que educadoFué por Egeria, cabe la onda fria,A par del ara ilustre de Dïana,Rica en votos, no tinta en sangre humana.

Luégo, prole de Hipólito, dechadoLlegó, Virbio, de garbo y lozanía:Con la prístina gloria señaladoMaterna Aricia á pelear le envíaDel fondo de la selva en que educadoFué por Egeria, cabe la onda fria,A par del ara ilustre de Dïana,Rica en votos, no tinta en sangre humana.

Luégo, prole de Hipólito, dechadoLlegó, Virbio, de garbo y lozanía:Con la prístina gloria señaladoMaterna Aricia á pelear le envíaDel fondo de la selva en que educadoFué por Egeria, cabe la onda fria,A par del ara ilustre de Dïana,Rica en votos, no tinta en sangre humana.

Luégo, prole de Hipólito, dechado

Llegó, Virbio, de garbo y lozanía:

Con la prístina gloria señalado

Materna Aricia á pelear le envía

Del fondo de la selva en que educado

Fué por Egeria, cabe la onda fria,

A par del ara ilustre de Dïana,

Rica en votos, no tinta en sangre humana.

Es fama que despues que sin ventura,Por traza infame de madrastra fieraY de padre cruel sentencia dura,Fué Hipólito arrastrado en la riberaPor caballos sin freno, al aura puraTornóse á alzar y á la superna esfera,Por merced de Dïana y su cuidadoCon médicas raíces reanimado.

Es fama que despues que sin ventura,Por traza infame de madrastra fieraY de padre cruel sentencia dura,Fué Hipólito arrastrado en la riberaPor caballos sin freno, al aura puraTornóse á alzar y á la superna esfera,Por merced de Dïana y su cuidadoCon médicas raíces reanimado.

Es fama que despues que sin ventura,Por traza infame de madrastra fieraY de padre cruel sentencia dura,Fué Hipólito arrastrado en la riberaPor caballos sin freno, al aura puraTornóse á alzar y á la superna esfera,Por merced de Dïana y su cuidadoCon médicas raíces reanimado.

Es fama que despues que sin ventura,

Por traza infame de madrastra fiera

Y de padre cruel sentencia dura,

Fué Hipólito arrastrado en la ribera

Por caballos sin freno, al aura pura

Tornóse á alzar y á la superna esfera,

Por merced de Dïana y su cuidado

Con médicas raíces reanimado.

Miró indignado el Padre OmnipotenteQue un hombre de los reinos infernalesVolviese así con apacible frenteA la luz y á los hálitos vitales,Y ráfaga flechó de fuego ardienteContra el de ciencia tanta y hierbas talesSabio descubridor, hijo de Apolo,Y en las estigias aguas sepultólo.

Miró indignado el Padre OmnipotenteQue un hombre de los reinos infernalesVolviese así con apacible frenteA la luz y á los hálitos vitales,Y ráfaga flechó de fuego ardienteContra el de ciencia tanta y hierbas talesSabio descubridor, hijo de Apolo,Y en las estigias aguas sepultólo.

Miró indignado el Padre OmnipotenteQue un hombre de los reinos infernalesVolviese así con apacible frenteA la luz y á los hálitos vitales,Y ráfaga flechó de fuego ardienteContra el de ciencia tanta y hierbas talesSabio descubridor, hijo de Apolo,Y en las estigias aguas sepultólo.

Miró indignado el Padre Omnipotente

Que un hombre de los reinos infernales

Volviese así con apacible frente

A la luz y á los hálitos vitales,

Y ráfaga flechó de fuego ardiente

Contra el de ciencia tanta y hierbas tales

Sabio descubridor, hijo de Apolo,

Y en las estigias aguas sepultólo.

Compadecida entónces la alma DiosaA Hipólito tendió su mano pia,Y en morada le oculta nemorosaY allí á la ninfa Egeria le confía:Oscuro así y en soledad dichosaUna vida ingloriosa viviriaPor las selvas itálicas, cual hombreNuevo, deVirbiobajo el nuevo nombre.

Compadecida entónces la alma DiosaA Hipólito tendió su mano pia,Y en morada le oculta nemorosaY allí á la ninfa Egeria le confía:Oscuro así y en soledad dichosaUna vida ingloriosa viviriaPor las selvas itálicas, cual hombreNuevo, deVirbiobajo el nuevo nombre.

Compadecida entónces la alma DiosaA Hipólito tendió su mano pia,Y en morada le oculta nemorosaY allí á la ninfa Egeria le confía:Oscuro así y en soledad dichosaUna vida ingloriosa viviriaPor las selvas itálicas, cual hombreNuevo, deVirbiobajo el nuevo nombre.

Compadecida entónces la alma Diosa

A Hipólito tendió su mano pia,

Y en morada le oculta nemorosa

Y allí á la ninfa Egeria le confía:

Oscuro así y en soledad dichosa

Una vida ingloriosa viviria

Por las selvas itálicas, cual hombre

Nuevo, deVirbiobajo el nuevo nombre.

Al templo y á los bosques de DïanaPor eso á los cornípedos corcelesLlegar no es dado, pues la mar cercanaHuyendo, y monstruos de la mar crueles,Tiraron mozo y carro en fuga insana.Él no ménos audaz, ellos más fieles,Sus potros en el campo el hijo incita,Y su carro á la guerra precipita.

Al templo y á los bosques de DïanaPor eso á los cornípedos corcelesLlegar no es dado, pues la mar cercanaHuyendo, y monstruos de la mar crueles,Tiraron mozo y carro en fuga insana.Él no ménos audaz, ellos más fieles,Sus potros en el campo el hijo incita,Y su carro á la guerra precipita.

Al templo y á los bosques de DïanaPor eso á los cornípedos corcelesLlegar no es dado, pues la mar cercanaHuyendo, y monstruos de la mar crueles,Tiraron mozo y carro en fuga insana.Él no ménos audaz, ellos más fieles,Sus potros en el campo el hijo incita,Y su carro á la guerra precipita.

Al templo y á los bosques de Dïana

Por eso á los cornípedos corceles

Llegar no es dado, pues la mar cercana

Huyendo, y monstruos de la mar crueles,

Tiraron mozo y carro en fuga insana.

Él no ménos audaz, ellos más fieles,

Sus potros en el campo el hijo incita,

Y su carro á la guerra precipita.

Revuélvese ante todos corpulentoY sobre todos la cabeza elevaArmado Turno, cuyo almete al vientoTriple penacho ofrece, y alta llevaQuimera que respira etneo aliento:Ella su ardor al parecer renuevaEnvuelta en tristes llamas, á medidaQue la lid se ensangrienta embravecida.

Revuélvese ante todos corpulentoY sobre todos la cabeza elevaArmado Turno, cuyo almete al vientoTriple penacho ofrece, y alta llevaQuimera que respira etneo aliento:Ella su ardor al parecer renuevaEnvuelta en tristes llamas, á medidaQue la lid se ensangrienta embravecida.

Revuélvese ante todos corpulentoY sobre todos la cabeza elevaArmado Turno, cuyo almete al vientoTriple penacho ofrece, y alta llevaQuimera que respira etneo aliento:Ella su ardor al parecer renuevaEnvuelta en tristes llamas, á medidaQue la lid se ensangrienta embravecida.

Revuélvese ante todos corpulento

Y sobre todos la cabeza eleva

Armado Turno, cuyo almete al viento

Triple penacho ofrece, y alta lleva

Quimera que respira etneo aliento:

Ella su ardor al parecer renueva

Envuelta en tristes llamas, á medida

Que la lid se ensangrienta embravecida.

Con altos cuernos y relieves de oroEn tanto el terso escudo abulta Io,Prole aparente de cerdoso toro(Nobiliaria leyenda); Argos impíoCustodio allí de virginal tesoroOsténtase tambien; tambien un rioFigurado de líquida abundanciaDe la urna cincelada Ínaco escancia.

Con altos cuernos y relieves de oroEn tanto el terso escudo abulta Io,Prole aparente de cerdoso toro(Nobiliaria leyenda); Argos impíoCustodio allí de virginal tesoroOsténtase tambien; tambien un rioFigurado de líquida abundanciaDe la urna cincelada Ínaco escancia.

Con altos cuernos y relieves de oroEn tanto el terso escudo abulta Io,Prole aparente de cerdoso toro(Nobiliaria leyenda); Argos impíoCustodio allí de virginal tesoroOsténtase tambien; tambien un rioFigurado de líquida abundanciaDe la urna cincelada Ínaco escancia.

Con altos cuernos y relieves de oro

En tanto el terso escudo abulta Io,

Prole aparente de cerdoso toro

(Nobiliaria leyenda); Argos impío

Custodio allí de virginal tesoro

Osténtase tambien; tambien un rio

Figurado de líquida abundancia

De la urna cincelada Ínaco escancia.

Con trabadas rodelas en los llanosUna nube le sigue de peones:Allí van los Argivos, los SicanosAntiguos, en cerrados batallones,Y Rútulos, y Auruncos, y Sacranos;Los Labicos, que pintan sus blasones;Los que te explotan, Tibre, en bosques rico,Y tus sagradas márgenes, Numico.

Con trabadas rodelas en los llanosUna nube le sigue de peones:Allí van los Argivos, los SicanosAntiguos, en cerrados batallones,Y Rútulos, y Auruncos, y Sacranos;Los Labicos, que pintan sus blasones;Los que te explotan, Tibre, en bosques rico,Y tus sagradas márgenes, Numico.

Con trabadas rodelas en los llanosUna nube le sigue de peones:Allí van los Argivos, los SicanosAntiguos, en cerrados batallones,Y Rútulos, y Auruncos, y Sacranos;Los Labicos, que pintan sus blasones;Los que te explotan, Tibre, en bosques rico,Y tus sagradas márgenes, Numico.

Con trabadas rodelas en los llanos

Una nube le sigue de peones:

Allí van los Argivos, los Sicanos

Antiguos, en cerrados batallones,

Y Rútulos, y Auruncos, y Sacranos;

Los Labicos, que pintan sus blasones;

Los que te explotan, Tibre, en bosques rico,

Y tus sagradas márgenes, Numico.

Y las gentes que rútulos colladosCultivan; las que tratan la colinaCircea; las que campos sojuzgadosA Júpiter Anxur, y el que dominaHolgándose en sus verdes arboladosFeronia; las que la húmeda PontinaLaguna, y hondos valles por do UfenteHelado va en el mar á hundir la frente.

Y las gentes que rútulos colladosCultivan; las que tratan la colinaCircea; las que campos sojuzgadosA Júpiter Anxur, y el que dominaHolgándose en sus verdes arboladosFeronia; las que la húmeda PontinaLaguna, y hondos valles por do UfenteHelado va en el mar á hundir la frente.

Y las gentes que rútulos colladosCultivan; las que tratan la colinaCircea; las que campos sojuzgadosA Júpiter Anxur, y el que dominaHolgándose en sus verdes arboladosFeronia; las que la húmeda PontinaLaguna, y hondos valles por do UfenteHelado va en el mar á hundir la frente.

Y las gentes que rútulos collados

Cultivan; las que tratan la colina

Circea; las que campos sojuzgados

A Júpiter Anxur, y el que domina

Holgándose en sus verdes arbolados

Feronia; las que la húmeda Pontina

Laguna, y hondos valles por do Ufente

Helado va en el mar á hundir la frente.

Con gallardo escuadron la marcha cierraHonor, Camila, de la Volsca gente:Sus jinetes temblar hacen la tierraAcorazados de metal luciente.No á hilar, no á tejer mimbres, mas en guerraA lidiar y á sufrir, manos y menteDió la animosa vírgen, que en su vueloVence al aura y apénas toca el suelo.

Con gallardo escuadron la marcha cierraHonor, Camila, de la Volsca gente:Sus jinetes temblar hacen la tierraAcorazados de metal luciente.No á hilar, no á tejer mimbres, mas en guerraA lidiar y á sufrir, manos y menteDió la animosa vírgen, que en su vueloVence al aura y apénas toca el suelo.

Con gallardo escuadron la marcha cierraHonor, Camila, de la Volsca gente:Sus jinetes temblar hacen la tierraAcorazados de metal luciente.No á hilar, no á tejer mimbres, mas en guerraA lidiar y á sufrir, manos y menteDió la animosa vírgen, que en su vueloVence al aura y apénas toca el suelo.

Con gallardo escuadron la marcha cierra

Honor, Camila, de la Volsca gente:

Sus jinetes temblar hacen la tierra

Acorazados de metal luciente.

No á hilar, no á tejer mimbres, mas en guerra

A lidiar y á sufrir, manos y mente

Dió la animosa vírgen, que en su vuelo

Vence al aura y apénas toca el suelo.

Sobre campos y mieses pasariaSin mover las aristas la doncellaEn su rápido curso; cruzariaCon planta enjuta y fugitiva huellaHinchadas olas de la mar bravíaComo suspensa aparicion. Por vella,Mozos, hembras, en campos y poblados,Acuden á su paso embelesados.

Sobre campos y mieses pasariaSin mover las aristas la doncellaEn su rápido curso; cruzariaCon planta enjuta y fugitiva huellaHinchadas olas de la mar bravíaComo suspensa aparicion. Por vella,Mozos, hembras, en campos y poblados,Acuden á su paso embelesados.

Sobre campos y mieses pasariaSin mover las aristas la doncellaEn su rápido curso; cruzariaCon planta enjuta y fugitiva huellaHinchadas olas de la mar bravíaComo suspensa aparicion. Por vella,Mozos, hembras, en campos y poblados,Acuden á su paso embelesados.

Sobre campos y mieses pasaria

Sin mover las aristas la doncella

En su rápido curso; cruzaria

Con planta enjuta y fugitiva huella

Hinchadas olas de la mar bravía

Como suspensa aparicion. Por vella,

Mozos, hembras, en campos y poblados,

Acuden á su paso embelesados.

Y áun de léjos admiran cómo vuelaGentil; cómo con púrpura los bellosHombros, terciando regio manto, vela;Y cómo los undívagos cabellosEn auríferos hilos encairela;Cómo con licia aljaba da destellos;Y cuál blande con noble desenfadoEl mirto pastoral de hierro armado.

Y áun de léjos admiran cómo vuelaGentil; cómo con púrpura los bellosHombros, terciando regio manto, vela;Y cómo los undívagos cabellosEn auríferos hilos encairela;Cómo con licia aljaba da destellos;Y cuál blande con noble desenfadoEl mirto pastoral de hierro armado.

Y áun de léjos admiran cómo vuelaGentil; cómo con púrpura los bellosHombros, terciando regio manto, vela;Y cómo los undívagos cabellosEn auríferos hilos encairela;Cómo con licia aljaba da destellos;Y cuál blande con noble desenfadoEl mirto pastoral de hierro armado.

Y áun de léjos admiran cómo vuela

Gentil; cómo con púrpura los bellos

Hombros, terciando regio manto, vela;

Y cómo los undívagos cabellos

En auríferos hilos encairela;

Cómo con licia aljaba da destellos;

Y cuál blande con noble desenfado

El mirto pastoral de hierro armado.


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