LIBRO OCTAVO.

LIBRO OCTAVO.

Así que de la guerra el estandarteTurno en su alcázar tremoló en Laurento,Y con ronca trompeta á toda parteEl alarma llevó, y en movimientoSus potros puso y el tropel de Marte,Los ánimos se turban al momento,Todo el Lacio á su voz tiembla y le imita,Toda la juventud arde y se agita.

Así que de la guerra el estandarteTurno en su alcázar tremoló en Laurento,Y con ronca trompeta á toda parteEl alarma llevó, y en movimientoSus potros puso y el tropel de Marte,Los ánimos se turban al momento,Todo el Lacio á su voz tiembla y le imita,Toda la juventud arde y se agita.

Así que de la guerra el estandarteTurno en su alcázar tremoló en Laurento,Y con ronca trompeta á toda parteEl alarma llevó, y en movimientoSus potros puso y el tropel de Marte,Los ánimos se turban al momento,Todo el Lacio á su voz tiembla y le imita,Toda la juventud arde y se agita.

Así que de la guerra el estandarte

Turno en su alcázar tremoló en Laurento,

Y con ronca trompeta á toda parte

El alarma llevó, y en movimiento

Sus potros puso y el tropel de Marte,

Los ánimos se turban al momento,

Todo el Lacio á su voz tiembla y le imita,

Toda la juventud arde y se agita.

Por sumos jefes van Mesapo, Ufente,Y aquel que de los Dioses se reiaMezencio audaz: de agricultora genteLa campaña doquier dejan vacía,Recursos rebatando. IncontinenteA Vénulo sagaz allá se envíaDo el gran Diomédes asentó su corte,Que anuncios lleve y de él favor reporte.

Por sumos jefes van Mesapo, Ufente,Y aquel que de los Dioses se reiaMezencio audaz: de agricultora genteLa campaña doquier dejan vacía,Recursos rebatando. IncontinenteA Vénulo sagaz allá se envíaDo el gran Diomédes asentó su corte,Que anuncios lleve y de él favor reporte.

Por sumos jefes van Mesapo, Ufente,Y aquel que de los Dioses se reiaMezencio audaz: de agricultora genteLa campaña doquier dejan vacía,Recursos rebatando. IncontinenteA Vénulo sagaz allá se envíaDo el gran Diomédes asentó su corte,Que anuncios lleve y de él favor reporte.

Por sumos jefes van Mesapo, Ufente,

Y aquel que de los Dioses se reia

Mezencio audaz: de agricultora gente

La campaña doquier dejan vacía,

Recursos rebatando. Incontinente

A Vénulo sagaz allá se envía

Do el gran Diomédes asentó su corte,

Que anuncios lleve y de él favor reporte.

Cómo con frigias naves ha llegadoAl Lacio; cómo ocupa la riberaCon sus vencidos Dioses, y del hadoCorona y triunfos en el Lacio esperaEl troyano adalid; cómo á su ladoMuchos corren, y, nuncio á su bandera,Toma el dardanio nombre alas de fuego:Esto el embajador dirále al Griego.

Cómo con frigias naves ha llegadoAl Lacio; cómo ocupa la riberaCon sus vencidos Dioses, y del hadoCorona y triunfos en el Lacio esperaEl troyano adalid; cómo á su ladoMuchos corren, y, nuncio á su bandera,Toma el dardanio nombre alas de fuego:Esto el embajador dirále al Griego.

Cómo con frigias naves ha llegadoAl Lacio; cómo ocupa la riberaCon sus vencidos Dioses, y del hadoCorona y triunfos en el Lacio esperaEl troyano adalid; cómo á su ladoMuchos corren, y, nuncio á su bandera,Toma el dardanio nombre alas de fuego:Esto el embajador dirále al Griego.

Cómo con frigias naves ha llegado

Al Lacio; cómo ocupa la ribera

Con sus vencidos Dioses, y del hado

Corona y triunfos en el Lacio espera

El troyano adalid; cómo á su lado

Muchos corren, y, nuncio á su bandera,

Toma el dardanio nombre alas de fuego:

Esto el embajador dirále al Griego.

Más que el rey Turno y más que el rey Latino,Dirále, en fin, mirar él mismo debeA donde á ese invasor, si con destinoPropicio entrare, fácil es le lleveDe ambiciosas conquistas el camino.Sabe en tanto que el Lacio se conmueve,Y fluctúa en revuelto mar de ideasCon zozobrante afan mísero Eneas.

Más que el rey Turno y más que el rey Latino,Dirále, en fin, mirar él mismo debeA donde á ese invasor, si con destinoPropicio entrare, fácil es le lleveDe ambiciosas conquistas el camino.Sabe en tanto que el Lacio se conmueve,Y fluctúa en revuelto mar de ideasCon zozobrante afan mísero Eneas.

Más que el rey Turno y más que el rey Latino,Dirále, en fin, mirar él mismo debeA donde á ese invasor, si con destinoPropicio entrare, fácil es le lleveDe ambiciosas conquistas el camino.Sabe en tanto que el Lacio se conmueve,Y fluctúa en revuelto mar de ideasCon zozobrante afan mísero Eneas.

Más que el rey Turno y más que el rey Latino,

Dirále, en fin, mirar él mismo debe

A donde á ese invasor, si con destino

Propicio entrare, fácil es le lleve

De ambiciosas conquistas el camino.

Sabe en tanto que el Lacio se conmueve,

Y fluctúa en revuelto mar de ideas

Con zozobrante afan mísero Eneas.

Va, y viene, y torna el ánimo agitado,Tienta todo y no pára en una cosa:Así un rayo de luz del sol doradoO la alba luna, vibra y no reposaSobre jarron de bronce reflejado,En que diáfano líquido rebosa;Trémulo, acá se anima y allá muere,Sube, y los altos artesones hiere.

Va, y viene, y torna el ánimo agitado,Tienta todo y no pára en una cosa:Así un rayo de luz del sol doradoO la alba luna, vibra y no reposaSobre jarron de bronce reflejado,En que diáfano líquido rebosa;Trémulo, acá se anima y allá muere,Sube, y los altos artesones hiere.

Va, y viene, y torna el ánimo agitado,Tienta todo y no pára en una cosa:Así un rayo de luz del sol doradoO la alba luna, vibra y no reposaSobre jarron de bronce reflejado,En que diáfano líquido rebosa;Trémulo, acá se anima y allá muere,Sube, y los altos artesones hiere.

Va, y viene, y torna el ánimo agitado,

Tienta todo y no pára en una cosa:

Así un rayo de luz del sol dorado

O la alba luna, vibra y no reposa

Sobre jarron de bronce reflejado,

En que diáfano líquido rebosa;

Trémulo, acá se anima y allá muere,

Sube, y los altos artesones hiere.

Es de noche: en los árboles y en tierraMudas yacen las aves y ganados;Letárgico placer sus ojos cierra.En tanto Enéas, presa de cuidados,Lleno del pensamiento de la guerra,Rindió á tardío sueño los cansadosMiembros, del cielo bajo el dombo frio,En las amenas márgenes del rio.

Es de noche: en los árboles y en tierraMudas yacen las aves y ganados;Letárgico placer sus ojos cierra.En tanto Enéas, presa de cuidados,Lleno del pensamiento de la guerra,Rindió á tardío sueño los cansadosMiembros, del cielo bajo el dombo frio,En las amenas márgenes del rio.

Es de noche: en los árboles y en tierraMudas yacen las aves y ganados;Letárgico placer sus ojos cierra.En tanto Enéas, presa de cuidados,Lleno del pensamiento de la guerra,Rindió á tardío sueño los cansadosMiembros, del cielo bajo el dombo frio,En las amenas márgenes del rio.

Es de noche: en los árboles y en tierra

Mudas yacen las aves y ganados;

Letárgico placer sus ojos cierra.

En tanto Enéas, presa de cuidados,

Lleno del pensamiento de la guerra,

Rindió á tardío sueño los cansados

Miembros, del cielo bajo el dombo frio,

En las amenas márgenes del rio.

Y hé aquí de entre la plácida corrienteY pompa de los álamos umbríaAl Dios que guarda el Tibre, el Rey durmienteVió alzarse venerable, y que vestiaCendal verdoso, y en su anciana frenteA las húmedas crines retejiaOscuras juncias. Habla, y de esta suerteConsuelo el Númen y esperanzas vierte:

Y hé aquí de entre la plácida corrienteY pompa de los álamos umbríaAl Dios que guarda el Tibre, el Rey durmienteVió alzarse venerable, y que vestiaCendal verdoso, y en su anciana frenteA las húmedas crines retejiaOscuras juncias. Habla, y de esta suerteConsuelo el Númen y esperanzas vierte:

Y hé aquí de entre la plácida corrienteY pompa de los álamos umbríaAl Dios que guarda el Tibre, el Rey durmienteVió alzarse venerable, y que vestiaCendal verdoso, y en su anciana frenteA las húmedas crines retejiaOscuras juncias. Habla, y de esta suerteConsuelo el Númen y esperanzas vierte:

Y hé aquí de entre la plácida corriente

Y pompa de los álamos umbría

Al Dios que guarda el Tibre, el Rey durmiente

Vió alzarse venerable, y que vestia

Cendal verdoso, y en su anciana frente

A las húmedas crines retejia

Oscuras juncias. Habla, y de esta suerte

Consuelo el Númen y esperanzas vierte:

«¡Hijo de diva estirpe soberana,Salve! tú, que arrancada al enemigoNos restituyes la ciudad troyana,Y á Pérgamo inmortal llevas contigo!Ya sus muros á tí Laurento allana,Y á tí sus campos abre el Lacio amigo.Nada temas de próximos combates;Que patria al fin tendreis tú y tus Penates.

«¡Hijo de diva estirpe soberana,Salve! tú, que arrancada al enemigoNos restituyes la ciudad troyana,Y á Pérgamo inmortal llevas contigo!Ya sus muros á tí Laurento allana,Y á tí sus campos abre el Lacio amigo.Nada temas de próximos combates;Que patria al fin tendreis tú y tus Penates.

«¡Hijo de diva estirpe soberana,Salve! tú, que arrancada al enemigoNos restituyes la ciudad troyana,Y á Pérgamo inmortal llevas contigo!Ya sus muros á tí Laurento allana,Y á tí sus campos abre el Lacio amigo.Nada temas de próximos combates;Que patria al fin tendreis tú y tus Penates.

«¡Hijo de diva estirpe soberana,

Salve! tú, que arrancada al enemigo

Nos restituyes la ciudad troyana,

Y á Pérgamo inmortal llevas contigo!

Ya sus muros á tí Laurento allana,

Y á tí sus campos abre el Lacio amigo.

Nada temas de próximos combates;

Que patria al fin tendreis tú y tus Penates.

»Calmóse de los cielos la tormenta,Y hechos abonan la palabra mia;Que aquí una hembra de cerdo corpulentaPronto verás entre robleda umbría,Con treinta lechoncillos que alimenta,Alba, en torno á sus ubres la alba cria;Y aquí podrás, alzando al patrio muro,De afanes tantos descansar seguro.

»Calmóse de los cielos la tormenta,Y hechos abonan la palabra mia;Que aquí una hembra de cerdo corpulentaPronto verás entre robleda umbría,Con treinta lechoncillos que alimenta,Alba, en torno á sus ubres la alba cria;Y aquí podrás, alzando al patrio muro,De afanes tantos descansar seguro.

»Calmóse de los cielos la tormenta,Y hechos abonan la palabra mia;Que aquí una hembra de cerdo corpulentaPronto verás entre robleda umbría,Con treinta lechoncillos que alimenta,Alba, en torno á sus ubres la alba cria;Y aquí podrás, alzando al patrio muro,De afanes tantos descansar seguro.

»Calmóse de los cielos la tormenta,

Y hechos abonan la palabra mia;

Que aquí una hembra de cerdo corpulenta

Pronto verás entre robleda umbría,

Con treinta lechoncillos que alimenta,

Alba, en torno á sus ubres la alba cria;

Y aquí podrás, alzando al patrio muro,

De afanes tantos descansar seguro.

»Treinta años pasarán, y Ascanio ufanoFundará, coronando tu destino,La ilustre basa del poder albano.Apacibles verdades adivino;Ilusiones no son de sueño vano.Mas cómo por ahora abrir caminoTe cabe de tu triunfo al cumplimiento,Diré en breves razones; oye atento:

»Treinta años pasarán, y Ascanio ufanoFundará, coronando tu destino,La ilustre basa del poder albano.Apacibles verdades adivino;Ilusiones no son de sueño vano.Mas cómo por ahora abrir caminoTe cabe de tu triunfo al cumplimiento,Diré en breves razones; oye atento:

»Treinta años pasarán, y Ascanio ufanoFundará, coronando tu destino,La ilustre basa del poder albano.Apacibles verdades adivino;Ilusiones no son de sueño vano.Mas cómo por ahora abrir caminoTe cabe de tu triunfo al cumplimiento,Diré en breves razones; oye atento:

»Treinta años pasarán, y Ascanio ufano

Fundará, coronando tu destino,

La ilustre basa del poder albano.

Apacibles verdades adivino;

Ilusiones no son de sueño vano.

Mas cómo por ahora abrir camino

Te cabe de tu triunfo al cumplimiento,

Diré en breves razones; oye atento:

»Los Árcades habitan este suelo,Que nietos de Palante, acompañaronAquí á Evandro, su rey, con fiel anheloSiguiendo su pendon: sitio adoptaron,Y con nombre sacado del abueloLa ciudad Palantina edificaronSobre los montes. Ellos de continoEn guerra están con el poder latino.

»Los Árcades habitan este suelo,Que nietos de Palante, acompañaronAquí á Evandro, su rey, con fiel anheloSiguiendo su pendon: sitio adoptaron,Y con nombre sacado del abueloLa ciudad Palantina edificaronSobre los montes. Ellos de continoEn guerra están con el poder latino.

»Los Árcades habitan este suelo,Que nietos de Palante, acompañaronAquí á Evandro, su rey, con fiel anheloSiguiendo su pendon: sitio adoptaron,Y con nombre sacado del abueloLa ciudad Palantina edificaronSobre los montes. Ellos de continoEn guerra están con el poder latino.

»Los Árcades habitan este suelo,

Que nietos de Palante, acompañaron

Aquí á Evandro, su rey, con fiel anhelo

Siguiendo su pendon: sitio adoptaron,

Y con nombre sacado del abuelo

La ciudad Palantina edificaron

Sobre los montes. Ellos de contino

En guerra están con el poder latino.

»Tu campo hermana con el suyo, y ligaTrata con ellos de amistad sincera.Fácil á par de mi ribera amigaYo he de llevarte en direccion certera,Tál que venzan subiendo sin fatigaTus remos mi raudal. Tú á la primeraLuz del dia, con votos y con precesVé de Juno á amansar las altiveces.

»Tu campo hermana con el suyo, y ligaTrata con ellos de amistad sincera.Fácil á par de mi ribera amigaYo he de llevarte en direccion certera,Tál que venzan subiendo sin fatigaTus remos mi raudal. Tú á la primeraLuz del dia, con votos y con precesVé de Juno á amansar las altiveces.

»Tu campo hermana con el suyo, y ligaTrata con ellos de amistad sincera.Fácil á par de mi ribera amigaYo he de llevarte en direccion certera,Tál que venzan subiendo sin fatigaTus remos mi raudal. Tú á la primeraLuz del dia, con votos y con precesVé de Juno á amansar las altiveces.

»Tu campo hermana con el suyo, y liga

Trata con ellos de amistad sincera.

Fácil á par de mi ribera amiga

Yo he de llevarte en direccion certera,

Tál que venzan subiendo sin fatiga

Tus remos mi raudal. Tú á la primera

Luz del dia, con votos y con preces

Vé de Juno á amansar las altiveces.

»Cuando conquistes del valor la ramaGracias tributarás al poder mio.Yo soy aquel que hoy miras cuál derramaSu caudal sobre fértil señorío;Soy el cerúleo Tibre, ilustre en famaY de los Dioses predilecto rio:Aquí en grandioso alcázar me solazo;Nobles ciudades en mi cuna abrazo.»

»Cuando conquistes del valor la ramaGracias tributarás al poder mio.Yo soy aquel que hoy miras cuál derramaSu caudal sobre fértil señorío;Soy el cerúleo Tibre, ilustre en famaY de los Dioses predilecto rio:Aquí en grandioso alcázar me solazo;Nobles ciudades en mi cuna abrazo.»

»Cuando conquistes del valor la ramaGracias tributarás al poder mio.Yo soy aquel que hoy miras cuál derramaSu caudal sobre fértil señorío;Soy el cerúleo Tibre, ilustre en famaY de los Dioses predilecto rio:Aquí en grandioso alcázar me solazo;Nobles ciudades en mi cuna abrazo.»

»Cuando conquistes del valor la rama

Gracias tributarás al poder mio.

Yo soy aquel que hoy miras cuál derrama

Su caudal sobre fértil señorío;

Soy el cerúleo Tibre, ilustre en fama

Y de los Dioses predilecto rio:

Aquí en grandioso alcázar me solazo;

Nobles ciudades en mi cuna abrazo.»

Dijo el rio, y se hundió cual si buscaraEl hondo lecho. Á un tiempo se retiraLa noche en ese instante, y desamparaEl sueño á Enéas. Yérguese él, y miraYa en oriente del sol la lumbre clara;Y agua cogiendo (Religion le inspira)Alzala de las palmas en el hueco,Y así con llena voz anima el eco:

Dijo el rio, y se hundió cual si buscaraEl hondo lecho. Á un tiempo se retiraLa noche en ese instante, y desamparaEl sueño á Enéas. Yérguese él, y miraYa en oriente del sol la lumbre clara;Y agua cogiendo (Religion le inspira)Alzala de las palmas en el hueco,Y así con llena voz anima el eco:

Dijo el rio, y se hundió cual si buscaraEl hondo lecho. Á un tiempo se retiraLa noche en ese instante, y desamparaEl sueño á Enéas. Yérguese él, y miraYa en oriente del sol la lumbre clara;Y agua cogiendo (Religion le inspira)Alzala de las palmas en el hueco,Y así con llena voz anima el eco:

Dijo el rio, y se hundió cual si buscara

El hondo lecho. Á un tiempo se retira

La noche en ese instante, y desampara

El sueño á Enéas. Yérguese él, y mira

Ya en oriente del sol la lumbre clara;

Y agua cogiendo (Religion le inspira)

Alzala de las palmas en el hueco,

Y así con llena voz anima el eco:

«¡Vos, Ninfas de Laurento (en quien los riosHallan, raza gentil, su ilustre oriente),Y oh padre Tibre de raudales pios!A Enéas acoged, y de su frenteClementes apartad golpes impíos!Doquier escondas tu sagrada fuente,Doquiera, ¡oh bello Dios! secreto mores,Tú apiadado calmaste mis dolores.

«¡Vos, Ninfas de Laurento (en quien los riosHallan, raza gentil, su ilustre oriente),Y oh padre Tibre de raudales pios!A Enéas acoged, y de su frenteClementes apartad golpes impíos!Doquier escondas tu sagrada fuente,Doquiera, ¡oh bello Dios! secreto mores,Tú apiadado calmaste mis dolores.

«¡Vos, Ninfas de Laurento (en quien los riosHallan, raza gentil, su ilustre oriente),Y oh padre Tibre de raudales pios!A Enéas acoged, y de su frenteClementes apartad golpes impíos!Doquier escondas tu sagrada fuente,Doquiera, ¡oh bello Dios! secreto mores,Tú apiadado calmaste mis dolores.

«¡Vos, Ninfas de Laurento (en quien los rios

Hallan, raza gentil, su ilustre oriente),

Y oh padre Tibre de raudales pios!

A Enéas acoged, y de su frente

Clementes apartad golpes impíos!

Doquier escondas tu sagrada fuente,

Doquiera, ¡oh bello Dios! secreto mores,

Tú apiadado calmaste mis dolores.

»De mí por siempre en himnos bendecidoSerás, y honrado con perpetuos dones,¡Tú, de cuernos undívagos ceñido,Rey de rios de Italia en las regiones!Sólo espero me asistas, sólo pidoQue ratifiques ya tus predicciones.»Dijo; y dos barcos de su flota alista,Y gente hecha á bogar, de armas provista.

»De mí por siempre en himnos bendecidoSerás, y honrado con perpetuos dones,¡Tú, de cuernos undívagos ceñido,Rey de rios de Italia en las regiones!Sólo espero me asistas, sólo pidoQue ratifiques ya tus predicciones.»Dijo; y dos barcos de su flota alista,Y gente hecha á bogar, de armas provista.

»De mí por siempre en himnos bendecidoSerás, y honrado con perpetuos dones,¡Tú, de cuernos undívagos ceñido,Rey de rios de Italia en las regiones!Sólo espero me asistas, sólo pidoQue ratifiques ya tus predicciones.»Dijo; y dos barcos de su flota alista,Y gente hecha á bogar, de armas provista.

»De mí por siempre en himnos bendecido

Serás, y honrado con perpetuos dones,

¡Tú, de cuernos undívagos ceñido,

Rey de rios de Italia en las regiones!

Sólo espero me asistas, sólo pido

Que ratifiques ya tus predicciones.»

Dijo; y dos barcos de su flota alista,

Y gente hecha á bogar, de armas provista.

En este punto; (¡oh místicas señales!)Cándida hembra de cerdo con sus criasEnéas ve, que, en la color iguales,Se han tendido en las márgenes umbríasSobre la verde hierba. Ofrendas talesEl troyano adalid con manos piasTe hará, ¡máxima Juno! Ya ante el araDones presenta, y con la grey se pára.

En este punto; (¡oh místicas señales!)Cándida hembra de cerdo con sus criasEnéas ve, que, en la color iguales,Se han tendido en las márgenes umbríasSobre la verde hierba. Ofrendas talesEl troyano adalid con manos piasTe hará, ¡máxima Juno! Ya ante el araDones presenta, y con la grey se pára.

En este punto; (¡oh místicas señales!)Cándida hembra de cerdo con sus criasEnéas ve, que, en la color iguales,Se han tendido en las márgenes umbríasSobre la verde hierba. Ofrendas talesEl troyano adalid con manos piasTe hará, ¡máxima Juno! Ya ante el araDones presenta, y con la grey se pára.

En este punto; (¡oh místicas señales!)

Cándida hembra de cerdo con sus crias

Enéas ve, que, en la color iguales,

Se han tendido en las márgenes umbrías

Sobre la verde hierba. Ofrendas tales

El troyano adalid con manos pias

Te hará, ¡máxima Juno! Ya ante el ara

Dones presenta, y con la grey se pára.

Y el Tibre, que bajó la noche enteraHinchado, su corriente á la mañanaCon reflujo suavísimo moderaY como estanque plácido la allana,Y abre á las quillas próspera carrera.Con gozoso rumor la caravanaYa remos bate, y sobre el fondo quietoFugaz resbala el embreado abeto.

Y el Tibre, que bajó la noche enteraHinchado, su corriente á la mañanaCon reflujo suavísimo moderaY como estanque plácido la allana,Y abre á las quillas próspera carrera.Con gozoso rumor la caravanaYa remos bate, y sobre el fondo quietoFugaz resbala el embreado abeto.

Y el Tibre, que bajó la noche enteraHinchado, su corriente á la mañanaCon reflujo suavísimo moderaY como estanque plácido la allana,Y abre á las quillas próspera carrera.Con gozoso rumor la caravanaYa remos bate, y sobre el fondo quietoFugaz resbala el embreado abeto.

Y el Tibre, que bajó la noche entera

Hinchado, su corriente á la mañana

Con reflujo suavísimo modera

Y como estanque plácido la allana,

Y abre á las quillas próspera carrera.

Con gozoso rumor la caravana

Ya remos bate, y sobre el fondo quieto

Fugaz resbala el embreado abeto.

Los árboles se asombran de la orillaViendo venir por el cristal serenoLa pintoresca copia, y cómo brillaDistante con las armas de su seno.Dia y noche bogando la escuadrillaEl rio sube de recodos lleno;En selvas laberínticas se pierde,Y cruza en ledo giro el bosque verde.

Los árboles se asombran de la orillaViendo venir por el cristal serenoLa pintoresca copia, y cómo brillaDistante con las armas de su seno.Dia y noche bogando la escuadrillaEl rio sube de recodos lleno;En selvas laberínticas se pierde,Y cruza en ledo giro el bosque verde.

Los árboles se asombran de la orillaViendo venir por el cristal serenoLa pintoresca copia, y cómo brillaDistante con las armas de su seno.Dia y noche bogando la escuadrillaEl rio sube de recodos lleno;En selvas laberínticas se pierde,Y cruza en ledo giro el bosque verde.

Los árboles se asombran de la orilla

Viendo venir por el cristal sereno

La pintoresca copia, y cómo brilla

Distante con las armas de su seno.

Dia y noche bogando la escuadrilla

El rio sube de recodos lleno;

En selvas laberínticas se pierde,

Y cruza en ledo giro el bosque verde.

En medio ya de su radiante vueloArdia el sol, cuando avistó el TroyanoMuros y alcázar, blanco á su desvelo,Y casas esparcidas, que el romanoPoder más tarde levantó hasta el cielo;Que era Evandro modesto soberano,Y modesta su corte. Apriesa inclinanLas proras ya, y á la ciudad caminan.

En medio ya de su radiante vueloArdia el sol, cuando avistó el TroyanoMuros y alcázar, blanco á su desvelo,Y casas esparcidas, que el romanoPoder más tarde levantó hasta el cielo;Que era Evandro modesto soberano,Y modesta su corte. Apriesa inclinanLas proras ya, y á la ciudad caminan.

En medio ya de su radiante vueloArdia el sol, cuando avistó el TroyanoMuros y alcázar, blanco á su desvelo,Y casas esparcidas, que el romanoPoder más tarde levantó hasta el cielo;Que era Evandro modesto soberano,Y modesta su corte. Apriesa inclinanLas proras ya, y á la ciudad caminan.

En medio ya de su radiante vuelo

Ardia el sol, cuando avistó el Troyano

Muros y alcázar, blanco á su desvelo,

Y casas esparcidas, que el romano

Poder más tarde levantó hasta el cielo;

Que era Evandro modesto soberano,

Y modesta su corte. Apriesa inclinan

Las proras ya, y á la ciudad caminan.

Solemnes por ventura en aquel diaEl Rey árcade honores tributaba,Antes de la ciudad, en selva umbría,Al semidios de la invencible clava.Allí Palante, hijo del Rey, se via,Rudo senado y juventud no esclava,Incesando á los Númenes. GoteaCaliente sangre y ante el ara humea.

Solemnes por ventura en aquel diaEl Rey árcade honores tributaba,Antes de la ciudad, en selva umbría,Al semidios de la invencible clava.Allí Palante, hijo del Rey, se via,Rudo senado y juventud no esclava,Incesando á los Númenes. GoteaCaliente sangre y ante el ara humea.

Solemnes por ventura en aquel diaEl Rey árcade honores tributaba,Antes de la ciudad, en selva umbría,Al semidios de la invencible clava.Allí Palante, hijo del Rey, se via,Rudo senado y juventud no esclava,Incesando á los Númenes. GoteaCaliente sangre y ante el ara humea.

Solemnes por ventura en aquel dia

El Rey árcade honores tributaba,

Antes de la ciudad, en selva umbría,

Al semidios de la invencible clava.

Allí Palante, hijo del Rey, se via,

Rudo senado y juventud no esclava,

Incesando á los Númenes. Gotea

Caliente sangre y ante el ara humea.

Ellos, viendo que fáciles asciendenPor entre el bosque opaco altos navíos,Y hombres que, al parecer, los brazos tiendenSobre los remos con callados bríos,La ceremonia con temor suspenden;Levántanse. Culpables descarríosPalante audaz reprime, y el aceroEmpuña, y al peligro va ligero.

Ellos, viendo que fáciles asciendenPor entre el bosque opaco altos navíos,Y hombres que, al parecer, los brazos tiendenSobre los remos con callados bríos,La ceremonia con temor suspenden;Levántanse. Culpables descarríosPalante audaz reprime, y el aceroEmpuña, y al peligro va ligero.

Ellos, viendo que fáciles asciendenPor entre el bosque opaco altos navíos,Y hombres que, al parecer, los brazos tiendenSobre los remos con callados bríos,La ceremonia con temor suspenden;Levántanse. Culpables descarríosPalante audaz reprime, y el aceroEmpuña, y al peligro va ligero.

Ellos, viendo que fáciles ascienden

Por entre el bosque opaco altos navíos,

Y hombres que, al parecer, los brazos tienden

Sobre los remos con callados bríos,

La ceremonia con temor suspenden;

Levántanse. Culpables descarríos

Palante audaz reprime, y el acero

Empuña, y al peligro va ligero.

Ya de un alto estas voces firme envía:«¿Quiénes, mancebos, sois? ¿Cuál clima escondeVuestra cuna y orígen? ¿Quién por viaTan desusada os impelió, y á dónde?¿Paz, ó guerra traeis? ¿Qué intento os guia?»En pié sobre la popa así respondeEnéas á Palante, y en la diestraRama de oliva, alegre anuncio, muestra:

Ya de un alto estas voces firme envía:«¿Quiénes, mancebos, sois? ¿Cuál clima escondeVuestra cuna y orígen? ¿Quién por viaTan desusada os impelió, y á dónde?¿Paz, ó guerra traeis? ¿Qué intento os guia?»En pié sobre la popa así respondeEnéas á Palante, y en la diestraRama de oliva, alegre anuncio, muestra:

Ya de un alto estas voces firme envía:«¿Quiénes, mancebos, sois? ¿Cuál clima escondeVuestra cuna y orígen? ¿Quién por viaTan desusada os impelió, y á dónde?¿Paz, ó guerra traeis? ¿Qué intento os guia?»En pié sobre la popa así respondeEnéas á Palante, y en la diestraRama de oliva, alegre anuncio, muestra:

Ya de un alto estas voces firme envía:

«¿Quiénes, mancebos, sois? ¿Cuál clima esconde

Vuestra cuna y orígen? ¿Quién por via

Tan desusada os impelió, y á dónde?

¿Paz, ó guerra traeis? ¿Qué intento os guia?»

En pié sobre la popa así responde

Enéas á Palante, y en la diestra

Rama de oliva, alegre anuncio, muestra:

«Hijos somos de Troya peregrinos,Y aquestas armas que confuso admiras,Armas contrarias son á los Latinos,Que nos rechazan con rebeldes iras.Ver ansiamos á Evandro: á sus destinosUnir los nuestros, con leales mirasProponemos Dardanios principales.Tal pedimos; tú lleva anuncios tales.»

«Hijos somos de Troya peregrinos,Y aquestas armas que confuso admiras,Armas contrarias son á los Latinos,Que nos rechazan con rebeldes iras.Ver ansiamos á Evandro: á sus destinosUnir los nuestros, con leales mirasProponemos Dardanios principales.Tal pedimos; tú lleva anuncios tales.»

«Hijos somos de Troya peregrinos,Y aquestas armas que confuso admiras,Armas contrarias son á los Latinos,Que nos rechazan con rebeldes iras.Ver ansiamos á Evandro: á sus destinosUnir los nuestros, con leales mirasProponemos Dardanios principales.Tal pedimos; tú lleva anuncios tales.»

«Hijos somos de Troya peregrinos,

Y aquestas armas que confuso admiras,

Armas contrarias son á los Latinos,

Que nos rechazan con rebeldes iras.

Ver ansiamos á Evandro: á sus destinos

Unir los nuestros, con leales miras

Proponemos Dardanios principales.

Tal pedimos; tú lleva anuncios tales.»

Pásmale el nombre que oye, y,«¡Vén conmigo!»Palante dice, «vén, quienquier tú seas,Donde hables á mi padre, y al abrigoDe mis Penates hospedado seas.»Tómale de la mano, y como amigoEn las suyas retiene la de Enéas;Y enselvándose juntos se desvíanDel Tibre, y hácia el Rey los pasos guian.

Pásmale el nombre que oye, y,«¡Vén conmigo!»Palante dice, «vén, quienquier tú seas,Donde hables á mi padre, y al abrigoDe mis Penates hospedado seas.»Tómale de la mano, y como amigoEn las suyas retiene la de Enéas;Y enselvándose juntos se desvíanDel Tibre, y hácia el Rey los pasos guian.

Pásmale el nombre que oye, y,«¡Vén conmigo!»Palante dice, «vén, quienquier tú seas,Donde hables á mi padre, y al abrigoDe mis Penates hospedado seas.»Tómale de la mano, y como amigoEn las suyas retiene la de Enéas;Y enselvándose juntos se desvíanDel Tibre, y hácia el Rey los pasos guian.

Pásmale el nombre que oye, y,«¡Vén conmigo!»

Palante dice, «vén, quienquier tú seas,

Donde hables á mi padre, y al abrigo

De mis Penates hospedado seas.»

Tómale de la mano, y como amigo

En las suyas retiene la de Enéas;

Y enselvándose juntos se desvían

Del Tibre, y hácia el Rey los pasos guian.

Manso á Evandro habló Enéas: «OfrecerteLa verde rama de ínfulas vestida,¡Oh el mejor de los Griegos! hoy la suerteMe depara feliz. Ni me intimidaArcade y jefe á tí de Dánaos verteY consanguíneo de uno y otro Atrida.Hanme traido oráculos sagrados,Y mi propio querer y el de los hados;

Manso á Evandro habló Enéas: «OfrecerteLa verde rama de ínfulas vestida,¡Oh el mejor de los Griegos! hoy la suerteMe depara feliz. Ni me intimidaArcade y jefe á tí de Dánaos verteY consanguíneo de uno y otro Atrida.Hanme traido oráculos sagrados,Y mi propio querer y el de los hados;

Manso á Evandro habló Enéas: «OfrecerteLa verde rama de ínfulas vestida,¡Oh el mejor de los Griegos! hoy la suerteMe depara feliz. Ni me intimidaArcade y jefe á tí de Dánaos verteY consanguíneo de uno y otro Atrida.Hanme traido oráculos sagrados,Y mi propio querer y el de los hados;

Manso á Evandro habló Enéas: «Ofrecerte

La verde rama de ínfulas vestida,

¡Oh el mejor de los Griegos! hoy la suerte

Me depara feliz. Ni me intimida

Arcade y jefe á tí de Dánaos verte

Y consanguíneo de uno y otro Atrida.

Hanme traido oráculos sagrados,

Y mi propio querer y el de los hados;

»Y tu fama tambien, que espacio luengoDiscurre por el mundo; y la lejanaComun raíz que con tu raza tengo:Padre y autor de la ciudad troyana,Hijo Dárdano fué, nuestro abolengo,De Electra (en Grecia tradicion ancianaLo acredita); hija Electra fué de Atlante,Que á cuestas lleva el fuego rutilante.

»Y tu fama tambien, que espacio luengoDiscurre por el mundo; y la lejanaComun raíz que con tu raza tengo:Padre y autor de la ciudad troyana,Hijo Dárdano fué, nuestro abolengo,De Electra (en Grecia tradicion ancianaLo acredita); hija Electra fué de Atlante,Que á cuestas lleva el fuego rutilante.

»Y tu fama tambien, que espacio luengoDiscurre por el mundo; y la lejanaComun raíz que con tu raza tengo:Padre y autor de la ciudad troyana,Hijo Dárdano fué, nuestro abolengo,De Electra (en Grecia tradicion ancianaLo acredita); hija Electra fué de Atlante,Que á cuestas lleva el fuego rutilante.

»Y tu fama tambien, que espacio luengo

Discurre por el mundo; y la lejana

Comun raíz que con tu raza tengo:

Padre y autor de la ciudad troyana,

Hijo Dárdano fué, nuestro abolengo,

De Electra (en Grecia tradicion anciana

Lo acredita); hija Electra fué de Atlante,

Que á cuestas lleva el fuego rutilante.

»Mercurio, de otro lado, es vuestro abuelo,Que de Maya gentil nacido un dia,Por vez primera de la luz del cieloGozó en la cumbre de Cilene fria;Y, si ya sin incrédulo receloEn arraigada tradicion se fia,Hija Maya es de Atlante, el mismo AtlanteQue á cuestas lleva el cielo rutilante.

»Mercurio, de otro lado, es vuestro abuelo,Que de Maya gentil nacido un dia,Por vez primera de la luz del cieloGozó en la cumbre de Cilene fria;Y, si ya sin incrédulo receloEn arraigada tradicion se fia,Hija Maya es de Atlante, el mismo AtlanteQue á cuestas lleva el cielo rutilante.

»Mercurio, de otro lado, es vuestro abuelo,Que de Maya gentil nacido un dia,Por vez primera de la luz del cieloGozó en la cumbre de Cilene fria;Y, si ya sin incrédulo receloEn arraigada tradicion se fia,Hija Maya es de Atlante, el mismo AtlanteQue á cuestas lleva el cielo rutilante.

»Mercurio, de otro lado, es vuestro abuelo,

Que de Maya gentil nacido un dia,

Por vez primera de la luz del cielo

Gozó en la cumbre de Cilene fria;

Y, si ya sin incrédulo recelo

En arraigada tradicion se fia,

Hija Maya es de Atlante, el mismo Atlante

Que á cuestas lleva el cielo rutilante.

»Así un tronco en dos vástagos se parte,Y una sangre tenemos. Con legadosNo me anuncié, por eso, ni con artePretendí tu amistad tentando vados;Mas yo mismo en persona, aquí á obligarteOcurro al corazon de tus Estados.Y es comun nuestro honor: la Daunia genteTú y yo tenemos enemiga enfrente.

»Así un tronco en dos vástagos se parte,Y una sangre tenemos. Con legadosNo me anuncié, por eso, ni con artePretendí tu amistad tentando vados;Mas yo mismo en persona, aquí á obligarteOcurro al corazon de tus Estados.Y es comun nuestro honor: la Daunia genteTú y yo tenemos enemiga enfrente.

»Así un tronco en dos vástagos se parte,Y una sangre tenemos. Con legadosNo me anuncié, por eso, ni con artePretendí tu amistad tentando vados;Mas yo mismo en persona, aquí á obligarteOcurro al corazon de tus Estados.Y es comun nuestro honor: la Daunia genteTú y yo tenemos enemiga enfrente.

»Así un tronco en dos vástagos se parte,

Y una sangre tenemos. Con legados

No me anuncié, por eso, ni con arte

Pretendí tu amistad tentando vados;

Mas yo mismo en persona, aquí á obligarte

Ocurro al corazon de tus Estados.

Y es comun nuestro honor: la Daunia gente

Tú y yo tenemos enemiga enfrente.

»¿Y quién no ve que si ella nos extraña,El territorio entero á la coyundaHumillará de su arrogante saña,Y el mar que á Hesperia superior inundaSuyo será, y el que inferior la baña?Mutua fe dos ejércitos confunda:Por mí, aporto á la union de ambos pendones,Sufridos y valientes corazones.»

»¿Y quién no ve que si ella nos extraña,El territorio entero á la coyundaHumillará de su arrogante saña,Y el mar que á Hesperia superior inundaSuyo será, y el que inferior la baña?Mutua fe dos ejércitos confunda:Por mí, aporto á la union de ambos pendones,Sufridos y valientes corazones.»

»¿Y quién no ve que si ella nos extraña,El territorio entero á la coyundaHumillará de su arrogante saña,Y el mar que á Hesperia superior inundaSuyo será, y el que inferior la baña?Mutua fe dos ejércitos confunda:Por mí, aporto á la union de ambos pendones,Sufridos y valientes corazones.»

»¿Y quién no ve que si ella nos extraña,

El territorio entero á la coyunda

Humillará de su arrogante saña,

Y el mar que á Hesperia superior inunda

Suyo será, y el que inferior la baña?

Mutua fe dos ejércitos confunda:

Por mí, aporto á la union de ambos pendones,

Sufridos y valientes corazones.»

Habló Enéas: Evandro larga pieza,Miéntras hablaba, con afan prolijoMírale de los piés á la cabeza,Y «¡Oh el más valiente de los Teucros!» dijo:«¡Con qué placer (pues con cabal certezaQuién eres contemplándote colijo)Te doy mis brazos! En tu faz, tu acentoMiro á tu ilustre padre, á Anquíses siento.

Habló Enéas: Evandro larga pieza,Miéntras hablaba, con afan prolijoMírale de los piés á la cabeza,Y «¡Oh el más valiente de los Teucros!» dijo:«¡Con qué placer (pues con cabal certezaQuién eres contemplándote colijo)Te doy mis brazos! En tu faz, tu acentoMiro á tu ilustre padre, á Anquíses siento.

Habló Enéas: Evandro larga pieza,Miéntras hablaba, con afan prolijoMírale de los piés á la cabeza,Y «¡Oh el más valiente de los Teucros!» dijo:«¡Con qué placer (pues con cabal certezaQuién eres contemplándote colijo)Te doy mis brazos! En tu faz, tu acentoMiro á tu ilustre padre, á Anquíses siento.

Habló Enéas: Evandro larga pieza,

Miéntras hablaba, con afan prolijo

Mírale de los piés á la cabeza,

Y «¡Oh el más valiente de los Teucros!» dijo:

«¡Con qué placer (pues con cabal certeza

Quién eres contemplándote colijo)

Te doy mis brazos! En tu faz, tu acento

Miro á tu ilustre padre, á Anquíses siento.

»Yo recuerdo que á Hesíone su hermanaVisitando, y su corte, en Salamina,Por la Arcadia pasar, de nieves cana,Príamo quiso. Con su flor divinaMe arrebolaba juventud temprana.¡Cuánto á la comitiva peregrinaAdmiré entónces! Mas Anquíses eraEntre nobles figuras la primera.

»Yo recuerdo que á Hesíone su hermanaVisitando, y su corte, en Salamina,Por la Arcadia pasar, de nieves cana,Príamo quiso. Con su flor divinaMe arrebolaba juventud temprana.¡Cuánto á la comitiva peregrinaAdmiré entónces! Mas Anquíses eraEntre nobles figuras la primera.

»Yo recuerdo que á Hesíone su hermanaVisitando, y su corte, en Salamina,Por la Arcadia pasar, de nieves cana,Príamo quiso. Con su flor divinaMe arrebolaba juventud temprana.¡Cuánto á la comitiva peregrinaAdmiré entónces! Mas Anquíses eraEntre nobles figuras la primera.

»Yo recuerdo que á Hesíone su hermana

Visitando, y su corte, en Salamina,

Por la Arcadia pasar, de nieves cana,

Príamo quiso. Con su flor divina

Me arrebolaba juventud temprana.

¡Cuánto á la comitiva peregrina

Admiré entónces! Mas Anquíses era

Entre nobles figuras la primera.

»Yo hablarle y estrechar su mano ansiaba,Jóven el alma y de entusiasmo henchida;Llegué, y al muro que el Feneo lava,Oficioso llevéle. A su partidaLicias saetas y una insigne aljabaY una clámide de oro entretejida,Y dos frenos me dió, tambien de oro,Que hoy de Palante son gala y tesoro.

»Yo hablarle y estrechar su mano ansiaba,Jóven el alma y de entusiasmo henchida;Llegué, y al muro que el Feneo lava,Oficioso llevéle. A su partidaLicias saetas y una insigne aljabaY una clámide de oro entretejida,Y dos frenos me dió, tambien de oro,Que hoy de Palante son gala y tesoro.

»Yo hablarle y estrechar su mano ansiaba,Jóven el alma y de entusiasmo henchida;Llegué, y al muro que el Feneo lava,Oficioso llevéle. A su partidaLicias saetas y una insigne aljabaY una clámide de oro entretejida,Y dos frenos me dió, tambien de oro,Que hoy de Palante son gala y tesoro.

»Yo hablarle y estrechar su mano ansiaba,

Jóven el alma y de entusiasmo henchida;

Llegué, y al muro que el Feneo lava,

Oficioso llevéle. A su partida

Licias saetas y una insigne aljaba

Y una clámide de oro entretejida,

Y dos frenos me dió, tambien de oro,

Que hoy de Palante son gala y tesoro.

»En fin, cual lo pedís, la mano miaOs doy en prenda de amistad sincera.Y á fe que al primo albor del nuevo diaIreis con los auxilios que mi esferaConsiente. Con partícipe alegría(Pues dilatarlo más delito fuera)A celebrar en tanto yo os convidoEste anual sacrificio interrumpido.

»En fin, cual lo pedís, la mano miaOs doy en prenda de amistad sincera.Y á fe que al primo albor del nuevo diaIreis con los auxilios que mi esferaConsiente. Con partícipe alegría(Pues dilatarlo más delito fuera)A celebrar en tanto yo os convidoEste anual sacrificio interrumpido.

»En fin, cual lo pedís, la mano miaOs doy en prenda de amistad sincera.Y á fe que al primo albor del nuevo diaIreis con los auxilios que mi esferaConsiente. Con partícipe alegría(Pues dilatarlo más delito fuera)A celebrar en tanto yo os convidoEste anual sacrificio interrumpido.

»En fin, cual lo pedís, la mano mia

Os doy en prenda de amistad sincera.

Y á fe que al primo albor del nuevo dia

Ireis con los auxilios que mi esfera

Consiente. Con partícipe alegría

(Pues dilatarlo más delito fuera)

A celebrar en tanto yo os convido

Este anual sacrificio interrumpido.

»Y desde hora á un festin y á unos altaresMostraos á concurrir á nuestro lado.»Dijo; alejados vasos y manjaresPide; céspedes da de herboso estradoPor sillas á los nuevos auxiliares;Y á Enéas en lugar privilegiadoRústico solio de arce y piel lanudaDe soberbio leon, brindar no duda.

»Y desde hora á un festin y á unos altaresMostraos á concurrir á nuestro lado.»Dijo; alejados vasos y manjaresPide; céspedes da de herboso estradoPor sillas á los nuevos auxiliares;Y á Enéas en lugar privilegiadoRústico solio de arce y piel lanudaDe soberbio leon, brindar no duda.

»Y desde hora á un festin y á unos altaresMostraos á concurrir á nuestro lado.»Dijo; alejados vasos y manjaresPide; céspedes da de herboso estradoPor sillas á los nuevos auxiliares;Y á Enéas en lugar privilegiadoRústico solio de arce y piel lanudaDe soberbio leon, brindar no duda.

»Y desde hora á un festin y á unos altares

Mostraos á concurrir á nuestro lado.»

Dijo; alejados vasos y manjares

Pide; céspedes da de herboso estrado

Por sillas á los nuevos auxiliares;

Y á Enéas en lugar privilegiado

Rústico solio de arce y piel lanuda

De soberbio leon, brindar no duda.

Y jóvenes selectos, y del araCanos ministros, traen en seguidaEntrañas que el divino fuego asara,Cestas do con su dón Céres convida,Tazas do su caudal Baco depara.Enéas y su guardia, allí tendida,Lomos de un buey entero, trozos hacen,Y consagrados intestinos pacen.

Y jóvenes selectos, y del araCanos ministros, traen en seguidaEntrañas que el divino fuego asara,Cestas do con su dón Céres convida,Tazas do su caudal Baco depara.Enéas y su guardia, allí tendida,Lomos de un buey entero, trozos hacen,Y consagrados intestinos pacen.

Y jóvenes selectos, y del araCanos ministros, traen en seguidaEntrañas que el divino fuego asara,Cestas do con su dón Céres convida,Tazas do su caudal Baco depara.Enéas y su guardia, allí tendida,Lomos de un buey entero, trozos hacen,Y consagrados intestinos pacen.

Y jóvenes selectos, y del ara

Canos ministros, traen en seguida

Entrañas que el divino fuego asara,

Cestas do con su dón Céres convida,

Tazas do su caudal Baco depara.

Enéas y su guardia, allí tendida,

Lomos de un buey entero, trozos hacen,

Y consagrados intestinos pacen.

Calmada el hambre, que ávida devora,Evandro dijo así: «No rito vano,No vil supersticion, despreciadoraDe antiguos dioses, fué, huésped troyano,Quien el solemne altar que ves ahoraY estas mesas alzó por nuestra mano;Fué justa gratitud: piadoso cultoRendimos, salvos ya de fiero insulto.

Calmada el hambre, que ávida devora,Evandro dijo así: «No rito vano,No vil supersticion, despreciadoraDe antiguos dioses, fué, huésped troyano,Quien el solemne altar que ves ahoraY estas mesas alzó por nuestra mano;Fué justa gratitud: piadoso cultoRendimos, salvos ya de fiero insulto.

Calmada el hambre, que ávida devora,Evandro dijo así: «No rito vano,No vil supersticion, despreciadoraDe antiguos dioses, fué, huésped troyano,Quien el solemne altar que ves ahoraY estas mesas alzó por nuestra mano;Fué justa gratitud: piadoso cultoRendimos, salvos ya de fiero insulto.

Calmada el hambre, que ávida devora,

Evandro dijo así: «No rito vano,

No vil supersticion, despreciadora

De antiguos dioses, fué, huésped troyano,

Quien el solemne altar que ves ahora

Y estas mesas alzó por nuestra mano;

Fué justa gratitud: piadoso culto

Rendimos, salvos ya de fiero insulto.

»¿Ves esa roca en peñas sustentadaY tanta piedra en torno desparcida,Y desierta del monte la morada?¿El estrago no ves que en su avenidaHicieron recias moles? Tu miradaContempla la recóndita guarida,El antro hondo de quien huésped eraCaco, mitad humano, mitad fiera.

»¿Ves esa roca en peñas sustentadaY tanta piedra en torno desparcida,Y desierta del monte la morada?¿El estrago no ves que en su avenidaHicieron recias moles? Tu miradaContempla la recóndita guarida,El antro hondo de quien huésped eraCaco, mitad humano, mitad fiera.

»¿Ves esa roca en peñas sustentadaY tanta piedra en torno desparcida,Y desierta del monte la morada?¿El estrago no ves que en su avenidaHicieron recias moles? Tu miradaContempla la recóndita guarida,El antro hondo de quien huésped eraCaco, mitad humano, mitad fiera.

»¿Ves esa roca en peñas sustentada

Y tanta piedra en torno desparcida,

Y desierta del monte la morada?

¿El estrago no ves que en su avenida

Hicieron recias moles? Tu mirada

Contempla la recóndita guarida,

El antro hondo de quien huésped era

Caco, mitad humano, mitad fiera.

»No visitó su lóbrego recintoEl sol: siempre de víctimas recientesEstaba el suelo con la sangre tinto;Y en las puertas terríficas pendientesGustaba ver su criminal instintoTorvas cabezas. De su boca ardientesHumos lanzaba, de Vulcano proleEl monstruo, al menear su inmensa mole.

»No visitó su lóbrego recintoEl sol: siempre de víctimas recientesEstaba el suelo con la sangre tinto;Y en las puertas terríficas pendientesGustaba ver su criminal instintoTorvas cabezas. De su boca ardientesHumos lanzaba, de Vulcano proleEl monstruo, al menear su inmensa mole.

»No visitó su lóbrego recintoEl sol: siempre de víctimas recientesEstaba el suelo con la sangre tinto;Y en las puertas terríficas pendientesGustaba ver su criminal instintoTorvas cabezas. De su boca ardientesHumos lanzaba, de Vulcano proleEl monstruo, al menear su inmensa mole.

»No visitó su lóbrego recinto

El sol: siempre de víctimas recientes

Estaba el suelo con la sangre tinto;

Y en las puertas terríficas pendientes

Gustaba ver su criminal instinto

Torvas cabezas. De su boca ardientes

Humos lanzaba, de Vulcano prole

El monstruo, al menear su inmensa mole.

»Trayéndonos, al fin, un sér divino,El tiempo coronó nuestro deseo:Máximo vengador, despues que al trinoGerïon humilló, con el trofeoRiquísimo ufanado, Alcídes vinoRigiendo en victorioso pastoreoGanado hermoso, y vímosle guialleA par de este almo rio, en este valle.

»Trayéndonos, al fin, un sér divino,El tiempo coronó nuestro deseo:Máximo vengador, despues que al trinoGerïon humilló, con el trofeoRiquísimo ufanado, Alcídes vinoRigiendo en victorioso pastoreoGanado hermoso, y vímosle guialleA par de este almo rio, en este valle.

»Trayéndonos, al fin, un sér divino,El tiempo coronó nuestro deseo:Máximo vengador, despues que al trinoGerïon humilló, con el trofeoRiquísimo ufanado, Alcídes vinoRigiendo en victorioso pastoreoGanado hermoso, y vímosle guialleA par de este almo rio, en este valle.

»Trayéndonos, al fin, un sér divino,

El tiempo coronó nuestro deseo:

Máximo vengador, despues que al trino

Gerïon humilló, con el trofeo

Riquísimo ufanado, Alcídes vino

Rigiendo en victorioso pastoreo

Ganado hermoso, y vímosle guialle

A par de este almo rio, en este valle.

»Cuatro toros proceros, porque nadaSin ensayar dejase en fraude ó crímen,Y cuatro vacas hurta á la majadaCaco sagaz, y de su cueva al límenTíralos por la cola: revesadaLa senda, huellas sin concierto imprimen;Así, quienquiera que á buscarlos pruebe,Rastro no habrá que á término le lleve.

»Cuatro toros proceros, porque nadaSin ensayar dejase en fraude ó crímen,Y cuatro vacas hurta á la majadaCaco sagaz, y de su cueva al límenTíralos por la cola: revesadaLa senda, huellas sin concierto imprimen;Así, quienquiera que á buscarlos pruebe,Rastro no habrá que á término le lleve.

»Cuatro toros proceros, porque nadaSin ensayar dejase en fraude ó crímen,Y cuatro vacas hurta á la majadaCaco sagaz, y de su cueva al límenTíralos por la cola: revesadaLa senda, huellas sin concierto imprimen;Así, quienquiera que á buscarlos pruebe,Rastro no habrá que á término le lleve.

»Cuatro toros proceros, porque nada

Sin ensayar dejase en fraude ó crímen,

Y cuatro vacas hurta á la majada

Caco sagaz, y de su cueva al límen

Tíralos por la cola: revesada

La senda, huellas sin concierto imprimen;

Así, quienquiera que á buscarlos pruebe,

Rastro no habrá que á término le lleve.

»Entre tanto á partir apercibido,Amenazaba Alcídes su ganadoRepleto asaz, que con mayor bramidoYa aqueste deja atras, ya aquel collado:Estremece los bosques el gemidoPor quejumbrosos ecos dilatado,Y una novilla en la caverna hondaDa un gran mugido que á la grey responda.

»Entre tanto á partir apercibido,Amenazaba Alcídes su ganadoRepleto asaz, que con mayor bramidoYa aqueste deja atras, ya aquel collado:Estremece los bosques el gemidoPor quejumbrosos ecos dilatado,Y una novilla en la caverna hondaDa un gran mugido que á la grey responda.

»Entre tanto á partir apercibido,Amenazaba Alcídes su ganadoRepleto asaz, que con mayor bramidoYa aqueste deja atras, ya aquel collado:Estremece los bosques el gemidoPor quejumbrosos ecos dilatado,Y una novilla en la caverna hondaDa un gran mugido que á la grey responda.

»Entre tanto á partir apercibido,

Amenazaba Alcídes su ganado

Repleto asaz, que con mayor bramido

Ya aqueste deja atras, ya aquel collado:

Estremece los bosques el gemido

Por quejumbrosos ecos dilatado,

Y una novilla en la caverna honda

Da un gran mugido que á la grey responda.

»Así un lamento de la res esclavaLa esperanza burló, turbó el sosiegoDel tirano raptor. En furia bravaHércules todo enardecióse, y ciegoArrebatando la nudosa clava,A la cumbre del monte corre luégo;Y por primera vez Caco en los ojosMostró terrores en lugar de enojos.

»Así un lamento de la res esclavaLa esperanza burló, turbó el sosiegoDel tirano raptor. En furia bravaHércules todo enardecióse, y ciegoArrebatando la nudosa clava,A la cumbre del monte corre luégo;Y por primera vez Caco en los ojosMostró terrores en lugar de enojos.

»Así un lamento de la res esclavaLa esperanza burló, turbó el sosiegoDel tirano raptor. En furia bravaHércules todo enardecióse, y ciegoArrebatando la nudosa clava,A la cumbre del monte corre luégo;Y por primera vez Caco en los ojosMostró terrores en lugar de enojos.

»Así un lamento de la res esclava

La esperanza burló, turbó el sosiego

Del tirano raptor. En furia brava

Hércules todo enardecióse, y ciego

Arrebatando la nudosa clava,

A la cumbre del monte corre luégo;

Y por primera vez Caco en los ojos

Mostró terrores en lugar de enojos.

»Y huye, vuela al sagrado de su grutaMás que el Euro veloz; de alas le dotaLos piés el miedo que la faz le inmuta:Huye, y se esconde, la cadena rotaQue á la entrada suspende piedra bruta:(Merced del padre, que en edad remotaForjó los eslabones); y la puertaEl soltado peñon deja cubierta.

»Y huye, vuela al sagrado de su grutaMás que el Euro veloz; de alas le dotaLos piés el miedo que la faz le inmuta:Huye, y se esconde, la cadena rotaQue á la entrada suspende piedra bruta:(Merced del padre, que en edad remotaForjó los eslabones); y la puertaEl soltado peñon deja cubierta.

»Y huye, vuela al sagrado de su grutaMás que el Euro veloz; de alas le dotaLos piés el miedo que la faz le inmuta:Huye, y se esconde, la cadena rotaQue á la entrada suspende piedra bruta:(Merced del padre, que en edad remotaForjó los eslabones); y la puertaEl soltado peñon deja cubierta.

»Y huye, vuela al sagrado de su gruta

Más que el Euro veloz; de alas le dota

Los piés el miedo que la faz le inmuta:

Huye, y se esconde, la cadena rota

Que á la entrada suspende piedra bruta:

(Merced del padre, que en edad remota

Forjó los eslabones); y la puerta

El soltado peñon deja cubierta.

»Murado el monstruo, el héroe que el caminoLe seguia, llegó de rabia insano;Mira acá, torna allá, perdido el tino,Los dientes cruje, y su furor es vano.Él tres veces da vuelta al Aventino,Tres veces él con vengadora manoEntrada busca sin que modo halle,Y tres rendido se sentó en el valle.

»Murado el monstruo, el héroe que el caminoLe seguia, llegó de rabia insano;Mira acá, torna allá, perdido el tino,Los dientes cruje, y su furor es vano.Él tres veces da vuelta al Aventino,Tres veces él con vengadora manoEntrada busca sin que modo halle,Y tres rendido se sentó en el valle.

»Murado el monstruo, el héroe que el caminoLe seguia, llegó de rabia insano;Mira acá, torna allá, perdido el tino,Los dientes cruje, y su furor es vano.Él tres veces da vuelta al Aventino,Tres veces él con vengadora manoEntrada busca sin que modo halle,Y tres rendido se sentó en el valle.

»Murado el monstruo, el héroe que el camino

Le seguia, llegó de rabia insano;

Mira acá, torna allá, perdido el tino,

Los dientes cruje, y su furor es vano.

Él tres veces da vuelta al Aventino,

Tres veces él con vengadora mano

Entrada busca sin que modo halle,

Y tres rendido se sentó en el valle.

»El dorso coronando de la cuevaHubo á dicha una roca agreste, aguda,Que á los ojos altísima se elevaDe contornos simétricos desnuda:Infausto alado ejército la apruebaPorque á hacer nidos en su cumbre acuda;Y ella propia hácia la onda tiberina,Que á izquierda huyendo va, mira y se inclina.

»El dorso coronando de la cuevaHubo á dicha una roca agreste, aguda,Que á los ojos altísima se elevaDe contornos simétricos desnuda:Infausto alado ejército la apruebaPorque á hacer nidos en su cumbre acuda;Y ella propia hácia la onda tiberina,Que á izquierda huyendo va, mira y se inclina.

»El dorso coronando de la cuevaHubo á dicha una roca agreste, aguda,Que á los ojos altísima se elevaDe contornos simétricos desnuda:Infausto alado ejército la apruebaPorque á hacer nidos en su cumbre acuda;Y ella propia hácia la onda tiberina,Que á izquierda huyendo va, mira y se inclina.

»El dorso coronando de la cueva

Hubo á dicha una roca agreste, aguda,

Que á los ojos altísima se eleva

De contornos simétricos desnuda:

Infausto alado ejército la aprueba

Porque á hacer nidos en su cumbre acuda;

Y ella propia hácia la onda tiberina,

Que á izquierda huyendo va, mira y se inclina.

»Fuerte y mañoso, por el diestro ladoOpuesto Alcídes al peñon, ensayaMoverlo, y de raíz desencajado,Ya sin que estorbos á sus fuerzas haya,Empújalo: con eco prolongadoEl aire en torno retumbó; la playaTiembla oprimida por la enorme piedraY medroso el raudal salta y se arredra.

»Fuerte y mañoso, por el diestro ladoOpuesto Alcídes al peñon, ensayaMoverlo, y de raíz desencajado,Ya sin que estorbos á sus fuerzas haya,Empújalo: con eco prolongadoEl aire en torno retumbó; la playaTiembla oprimida por la enorme piedraY medroso el raudal salta y se arredra.

»Fuerte y mañoso, por el diestro ladoOpuesto Alcídes al peñon, ensayaMoverlo, y de raíz desencajado,Ya sin que estorbos á sus fuerzas haya,Empújalo: con eco prolongadoEl aire en torno retumbó; la playaTiembla oprimida por la enorme piedraY medroso el raudal salta y se arredra.

»Fuerte y mañoso, por el diestro lado

Opuesto Alcídes al peñon, ensaya

Moverlo, y de raíz desencajado,

Ya sin que estorbos á sus fuerzas haya,

Empújalo: con eco prolongado

El aire en torno retumbó; la playa

Tiembla oprimida por la enorme piedra

Y medroso el raudal salta y se arredra.

»En su palacio y lóbrega cavernaCaco al punto aparece á descubierto,Cual si en su fondo la region infernaMostrase el suelo de repente abierto,Y las sombras de aquella Noche eternaQue aborrecen los Númenes, inciertoDe luz un rayo penetrara, y éseA los Manes de asombro estremeciese.

»En su palacio y lóbrega cavernaCaco al punto aparece á descubierto,Cual si en su fondo la region infernaMostrase el suelo de repente abierto,Y las sombras de aquella Noche eternaQue aborrecen los Númenes, inciertoDe luz un rayo penetrara, y éseA los Manes de asombro estremeciese.

»En su palacio y lóbrega cavernaCaco al punto aparece á descubierto,Cual si en su fondo la region infernaMostrase el suelo de repente abierto,Y las sombras de aquella Noche eternaQue aborrecen los Númenes, inciertoDe luz un rayo penetrara, y éseA los Manes de asombro estremeciese.

»En su palacio y lóbrega caverna

Caco al punto aparece á descubierto,

Cual si en su fondo la region inferna

Mostrase el suelo de repente abierto,

Y las sombras de aquella Noche eterna

Que aborrecen los Númenes, incierto

De luz un rayo penetrara, y ése

A los Manes de asombro estremeciese.

»Sorprendido en su cóncavo agujero,Viendo la claridad que se derramaIntempestiva á denunciarle, fieroEn modo inusitado Caco brama:Tírale dardos Hércules ligeroDel borde, y armas en su auxilio llamaDe toda especie, porque al monstruo oprima:Ramos, disformes piedras le echa encima.

»Sorprendido en su cóncavo agujero,Viendo la claridad que se derramaIntempestiva á denunciarle, fieroEn modo inusitado Caco brama:Tírale dardos Hércules ligeroDel borde, y armas en su auxilio llamaDe toda especie, porque al monstruo oprima:Ramos, disformes piedras le echa encima.

»Sorprendido en su cóncavo agujero,Viendo la claridad que se derramaIntempestiva á denunciarle, fieroEn modo inusitado Caco brama:Tírale dardos Hércules ligeroDel borde, y armas en su auxilio llamaDe toda especie, porque al monstruo oprima:Ramos, disformes piedras le echa encima.

»Sorprendido en su cóncavo agujero,

Viendo la claridad que se derrama

Intempestiva á denunciarle, fiero

En modo inusitado Caco brama:

Tírale dardos Hércules ligero

Del borde, y armas en su auxilio llama

De toda especie, porque al monstruo oprima:

Ramos, disformes piedras le echa encima.

»Ya perdida de fuga la esperanza,Caco (¡nuevo prodigio!) en su defensaColumnas de humo de las fauces lanza,Y el ámbito entoldando en nube inmensa.Roba á los ojos cuanto á ver se alcanza,Y une fuego siniestro y sombra densaEn caótico horror. Mas sus ardidesNo acobardaron el valor de Alcídes.

»Ya perdida de fuga la esperanza,Caco (¡nuevo prodigio!) en su defensaColumnas de humo de las fauces lanza,Y el ámbito entoldando en nube inmensa.Roba á los ojos cuanto á ver se alcanza,Y une fuego siniestro y sombra densaEn caótico horror. Mas sus ardidesNo acobardaron el valor de Alcídes.

»Ya perdida de fuga la esperanza,Caco (¡nuevo prodigio!) en su defensaColumnas de humo de las fauces lanza,Y el ámbito entoldando en nube inmensa.Roba á los ojos cuanto á ver se alcanza,Y une fuego siniestro y sombra densaEn caótico horror. Mas sus ardidesNo acobardaron el valor de Alcídes.

»Ya perdida de fuga la esperanza,

Caco (¡nuevo prodigio!) en su defensa

Columnas de humo de las fauces lanza,

Y el ámbito entoldando en nube inmensa.

Roba á los ojos cuanto á ver se alcanza,

Y une fuego siniestro y sombra densa

En caótico horror. Mas sus ardides

No acobardaron el valor de Alcídes.

»Ántes él donde ve que más agitaOndas el humo, y más su hervor enciendeEl negro abismo, allí se precipitaCon salto audaz: entre sus brazos prendeAl que incendios inútiles vomita,Y vigoroso le comprime, y hiendeSeca de sangre la feroz gargantaY los hórridos ojos le quebranta.

»Ántes él donde ve que más agitaOndas el humo, y más su hervor enciendeEl negro abismo, allí se precipitaCon salto audaz: entre sus brazos prendeAl que incendios inútiles vomita,Y vigoroso le comprime, y hiendeSeca de sangre la feroz gargantaY los hórridos ojos le quebranta.

»Ántes él donde ve que más agitaOndas el humo, y más su hervor enciendeEl negro abismo, allí se precipitaCon salto audaz: entre sus brazos prendeAl que incendios inútiles vomita,Y vigoroso le comprime, y hiendeSeca de sangre la feroz gargantaY los hórridos ojos le quebranta.

»Ántes él donde ve que más agita

Ondas el humo, y más su hervor enciende

El negro abismo, allí se precipita

Con salto audaz: entre sus brazos prende

Al que incendios inútiles vomita,

Y vigoroso le comprime, y hiende

Seca de sangre la feroz garganta

Y los hórridos ojos le quebranta.

»Y volcada la puerta, al claro diaLas reses y rapiñas que el perjuroGuardaba y pertinaz negado habia,Salen: crece el concurso: al aire puroArrastran por los piés la mole fria;Ni se hartan de mirar el rostro, el duroGesto, y pecho cerdoso cual de fiera,Y extinta la garganta que fué hoguera.

»Y volcada la puerta, al claro diaLas reses y rapiñas que el perjuroGuardaba y pertinaz negado habia,Salen: crece el concurso: al aire puroArrastran por los piés la mole fria;Ni se hartan de mirar el rostro, el duroGesto, y pecho cerdoso cual de fiera,Y extinta la garganta que fué hoguera.

»Y volcada la puerta, al claro diaLas reses y rapiñas que el perjuroGuardaba y pertinaz negado habia,Salen: crece el concurso: al aire puroArrastran por los piés la mole fria;Ni se hartan de mirar el rostro, el duroGesto, y pecho cerdoso cual de fiera,Y extinta la garganta que fué hoguera.

»Y volcada la puerta, al claro dia

Las reses y rapiñas que el perjuro

Guardaba y pertinaz negado habia,

Salen: crece el concurso: al aire puro

Arrastran por los piés la mole fria;

Ni se hartan de mirar el rostro, el duro

Gesto, y pecho cerdoso cual de fiera,

Y extinta la garganta que fué hoguera.

»Desde entónces, cual ves, el beneficioGrata celebra en cada aniversarioCada generacion. Autor PoticioFué del culto de Alcídes, y el PenarioLinaje guarda el religioso oficio.Él puso en este hojoso santüarioEsa ara, que por máxima tenemosSiempre, y siempre por máxima tendremos.

»Desde entónces, cual ves, el beneficioGrata celebra en cada aniversarioCada generacion. Autor PoticioFué del culto de Alcídes, y el PenarioLinaje guarda el religioso oficio.Él puso en este hojoso santüarioEsa ara, que por máxima tenemosSiempre, y siempre por máxima tendremos.

»Desde entónces, cual ves, el beneficioGrata celebra en cada aniversarioCada generacion. Autor PoticioFué del culto de Alcídes, y el PenarioLinaje guarda el religioso oficio.Él puso en este hojoso santüarioEsa ara, que por máxima tenemosSiempre, y siempre por máxima tendremos.

»Desde entónces, cual ves, el beneficio

Grata celebra en cada aniversario

Cada generacion. Autor Poticio

Fué del culto de Alcídes, y el Penario

Linaje guarda el religioso oficio.

Él puso en este hojoso santüario

Esa ara, que por máxima tenemos

Siempre, y siempre por máxima tendremos.

»¡Ea! de hojas ceñida la cabeza,Alzad los vasos y verted del vino,Honrando, amigos, la feliz proeza,É invocad todos á Hércules divinoQue á todos cubre con igual largueza.»Dijo el Rey; y entre verde y blanquecino,Caro, el álamo, al Dios, vistió las frentesCon sombra circular y hojas pendientes.

»¡Ea! de hojas ceñida la cabeza,Alzad los vasos y verted del vino,Honrando, amigos, la feliz proeza,É invocad todos á Hércules divinoQue á todos cubre con igual largueza.»Dijo el Rey; y entre verde y blanquecino,Caro, el álamo, al Dios, vistió las frentesCon sombra circular y hojas pendientes.

»¡Ea! de hojas ceñida la cabeza,Alzad los vasos y verted del vino,Honrando, amigos, la feliz proeza,É invocad todos á Hércules divinoQue á todos cubre con igual largueza.»Dijo el Rey; y entre verde y blanquecino,Caro, el álamo, al Dios, vistió las frentesCon sombra circular y hojas pendientes.

»¡Ea! de hojas ceñida la cabeza,

Alzad los vasos y verted del vino,

Honrando, amigos, la feliz proeza,

É invocad todos á Hércules divino

Que á todos cubre con igual largueza.»

Dijo el Rey; y entre verde y blanquecino,

Caro, el álamo, al Dios, vistió las frentes

Con sombra circular y hojas pendientes.

Y llenando la diestra el cáliz santo,Liban todos con rostro placentero,Y á los Dioses invocan. Entre tantoEl Héspero, rodando el hemisfero,Enciende su fanal. Y ya con mantoDe piel, los sacerdotes (el primeroPoticio) marchan, por ritual costumbreLlevando en hachas la sagrada lumbre.

Y llenando la diestra el cáliz santo,Liban todos con rostro placentero,Y á los Dioses invocan. Entre tantoEl Héspero, rodando el hemisfero,Enciende su fanal. Y ya con mantoDe piel, los sacerdotes (el primeroPoticio) marchan, por ritual costumbreLlevando en hachas la sagrada lumbre.

Y llenando la diestra el cáliz santo,Liban todos con rostro placentero,Y á los Dioses invocan. Entre tantoEl Héspero, rodando el hemisfero,Enciende su fanal. Y ya con mantoDe piel, los sacerdotes (el primeroPoticio) marchan, por ritual costumbreLlevando en hachas la sagrada lumbre.

Y llenando la diestra el cáliz santo,

Liban todos con rostro placentero,

Y á los Dioses invocan. Entre tanto

El Héspero, rodando el hemisfero,

Enciende su fanal. Y ya con manto

De piel, los sacerdotes (el primero

Poticio) marchan, por ritual costumbre

Llevando en hachas la sagrada lumbre.

Renuévase el banquete: los presentesDe gratísimos dones y manjaresSegundas mesas cubren, y con fuentesRebosantes coronan los altares;Y cercando las aras relucientes,A entonar ya sus plácidos cantaresLos Salios van, á quien con sacro adornoEl álamo la sien guarnece en torno.

Renuévase el banquete: los presentesDe gratísimos dones y manjaresSegundas mesas cubren, y con fuentesRebosantes coronan los altares;Y cercando las aras relucientes,A entonar ya sus plácidos cantaresLos Salios van, á quien con sacro adornoEl álamo la sien guarnece en torno.

Renuévase el banquete: los presentesDe gratísimos dones y manjaresSegundas mesas cubren, y con fuentesRebosantes coronan los altares;Y cercando las aras relucientes,A entonar ya sus plácidos cantaresLos Salios van, á quien con sacro adornoEl álamo la sien guarnece en torno.

Renuévase el banquete: los presentes

De gratísimos dones y manjares

Segundas mesas cubren, y con fuentes

Rebosantes coronan los altares;

Y cercando las aras relucientes,

A entonar ya sus plácidos cantares

Los Salios van, á quien con sacro adorno

El álamo la sien guarnece en torno.

De mancebos un coro, otro de ancianos,De Hércules cantan los gloriosos hechos:Cómo dejó con infantiles manosLos dos gemelos áspides deshechosQue envió su madrina; los troyanosCómo hundió luégo y los ecalios techos,Y pruebas mil un dia y otro diaVenció bajo agrio Rey y Diosa impía:

De mancebos un coro, otro de ancianos,De Hércules cantan los gloriosos hechos:Cómo dejó con infantiles manosLos dos gemelos áspides deshechosQue envió su madrina; los troyanosCómo hundió luégo y los ecalios techos,Y pruebas mil un dia y otro diaVenció bajo agrio Rey y Diosa impía:

De mancebos un coro, otro de ancianos,De Hércules cantan los gloriosos hechos:Cómo dejó con infantiles manosLos dos gemelos áspides deshechosQue envió su madrina; los troyanosCómo hundió luégo y los ecalios techos,Y pruebas mil un dia y otro diaVenció bajo agrio Rey y Diosa impía:

De mancebos un coro, otro de ancianos,

De Hércules cantan los gloriosos hechos:

Cómo dejó con infantiles manos

Los dos gemelos áspides deshechos

Que envió su madrina; los troyanos

Cómo hundió luégo y los ecalios techos,

Y pruebas mil un dia y otro dia

Venció bajo agrio Rey y Diosa impía:

«Trajiste, invicto, al hierro de la muerteNubígenas biformes, Folo, Hileo:Monstruos en Creta domeñaste fuerte,Y entre sus rocas al leon Nemeo:Tiemblan las aguas del Estigio al verte;Y del Orco el guardian inmundo y feoTembló en su hórrido antro, donde allegaHuesos roidos que con sangre riega.

«Trajiste, invicto, al hierro de la muerteNubígenas biformes, Folo, Hileo:Monstruos en Creta domeñaste fuerte,Y entre sus rocas al leon Nemeo:Tiemblan las aguas del Estigio al verte;Y del Orco el guardian inmundo y feoTembló en su hórrido antro, donde allegaHuesos roidos que con sangre riega.

«Trajiste, invicto, al hierro de la muerteNubígenas biformes, Folo, Hileo:Monstruos en Creta domeñaste fuerte,Y entre sus rocas al leon Nemeo:Tiemblan las aguas del Estigio al verte;Y del Orco el guardian inmundo y feoTembló en su hórrido antro, donde allegaHuesos roidos que con sangre riega.

«Trajiste, invicto, al hierro de la muerte

Nubígenas biformes, Folo, Hileo:

Monstruos en Creta domeñaste fuerte,

Y entre sus rocas al leon Nemeo:

Tiemblan las aguas del Estigio al verte;

Y del Orco el guardian inmundo y feo

Tembló en su hórrido antro, donde allega

Huesos roidos que con sangre riega.

»No se halló sombra que cejar te hiciera,Ni áun Tifeo, y armado y corpulento,Ni vió turbarse tu razon, la fieraHidra, al sitiarte con cabezas ciento.¡Salve, prole de Jove verdadera!¡Al coro divinal nuevo ornamento!A los tuyos, aquí, y al sacrificioVén con fáciles pasos, vén propicio.»

»No se halló sombra que cejar te hiciera,Ni áun Tifeo, y armado y corpulento,Ni vió turbarse tu razon, la fieraHidra, al sitiarte con cabezas ciento.¡Salve, prole de Jove verdadera!¡Al coro divinal nuevo ornamento!A los tuyos, aquí, y al sacrificioVén con fáciles pasos, vén propicio.»

»No se halló sombra que cejar te hiciera,Ni áun Tifeo, y armado y corpulento,Ni vió turbarse tu razon, la fieraHidra, al sitiarte con cabezas ciento.¡Salve, prole de Jove verdadera!¡Al coro divinal nuevo ornamento!A los tuyos, aquí, y al sacrificioVén con fáciles pasos, vén propicio.»

»No se halló sombra que cejar te hiciera,

Ni áun Tifeo, y armado y corpulento,

Ni vió turbarse tu razon, la fiera

Hidra, al sitiarte con cabezas ciento.

¡Salve, prole de Jove verdadera!

¡Al coro divinal nuevo ornamento!

A los tuyos, aquí, y al sacrificio

Vén con fáciles pasos, vén propicio.»


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