CXX.
Luégo á Anteo y á Luca se convierte,Avanguardia de Turno, al bravo Numa;Y al hijo de Volcente, aquel CamerteDe faz bermeja, á quien riqueza sumaDe tierras entre Ausonios cupo en suerte,Y reinó en la callada Amicla, abruma;—Caliente ya su acero, en la campañaDesborda el héroe inatajable saña.
Luégo á Anteo y á Luca se convierte,Avanguardia de Turno, al bravo Numa;Y al hijo de Volcente, aquel CamerteDe faz bermeja, á quien riqueza sumaDe tierras entre Ausonios cupo en suerte,Y reinó en la callada Amicla, abruma;—Caliente ya su acero, en la campañaDesborda el héroe inatajable saña.
Luégo á Anteo y á Luca se convierte,Avanguardia de Turno, al bravo Numa;Y al hijo de Volcente, aquel CamerteDe faz bermeja, á quien riqueza sumaDe tierras entre Ausonios cupo en suerte,Y reinó en la callada Amicla, abruma;—Caliente ya su acero, en la campañaDesborda el héroe inatajable saña.
Luégo á Anteo y á Luca se convierte,
Avanguardia de Turno, al bravo Numa;
Y al hijo de Volcente, aquel Camerte
De faz bermeja, á quien riqueza suma
De tierras entre Ausonios cupo en suerte,
Y reinó en la callada Amicla, abruma;—
Caliente ya su acero, en la campaña
Desborda el héroe inatajable saña.
No de otra suerte contra el cielo un diaCien brazos Egeon y manos cientoEjercitaba en dura rebeldía,Y de sus pechos inflamado alientoPor las cincuenta bocas despedia,Y de Jove á los rayos igual cuentoContrapuso de escudos y de puntas,Todos crujiendo, y amagando juntas.
No de otra suerte contra el cielo un diaCien brazos Egeon y manos cientoEjercitaba en dura rebeldía,Y de sus pechos inflamado alientoPor las cincuenta bocas despedia,Y de Jove á los rayos igual cuentoContrapuso de escudos y de puntas,Todos crujiendo, y amagando juntas.
No de otra suerte contra el cielo un diaCien brazos Egeon y manos cientoEjercitaba en dura rebeldía,Y de sus pechos inflamado alientoPor las cincuenta bocas despedia,Y de Jove á los rayos igual cuentoContrapuso de escudos y de puntas,Todos crujiendo, y amagando juntas.
No de otra suerte contra el cielo un dia
Cien brazos Egeon y manos ciento
Ejercitaba en dura rebeldía,
Y de sus pechos inflamado aliento
Por las cincuenta bocas despedia,
Y de Jove á los rayos igual cuento
Contrapuso de escudos y de puntas,
Todos crujiendo, y amagando juntas.
Ya á los cuatro caballos se encamina,Que briosos avanzan, de Nifeo;Ven que los dientes con furor rechina,Venle acercarse á paso giganteo,Y temieron, y en fuga repentinaDan al carro hácia atras brusco rodeo:Quedó en tierra tirado el triste auriga,Y vuela al mar la alígera cuadriga.
Ya á los cuatro caballos se encamina,Que briosos avanzan, de Nifeo;Ven que los dientes con furor rechina,Venle acercarse á paso giganteo,Y temieron, y en fuga repentinaDan al carro hácia atras brusco rodeo:Quedó en tierra tirado el triste auriga,Y vuela al mar la alígera cuadriga.
Ya á los cuatro caballos se encamina,Que briosos avanzan, de Nifeo;Ven que los dientes con furor rechina,Venle acercarse á paso giganteo,Y temieron, y en fuga repentinaDan al carro hácia atras brusco rodeo:Quedó en tierra tirado el triste auriga,Y vuela al mar la alígera cuadriga.
Ya á los cuatro caballos se encamina,
Que briosos avanzan, de Nifeo;
Ven que los dientes con furor rechina,
Venle acercarse á paso giganteo,
Y temieron, y en fuga repentina
Dan al carro hácia atras brusco rodeo:
Quedó en tierra tirado el triste auriga,
Y vuela al mar la alígera cuadriga.
Al campo en esto, rebosando en ira,En carro llegan Líger y LucagoQue alba pareja de caballos tira:Las riendas rige aquél; haciendo estragoEste la espada fulminante gira.No sufrió Enéas el soberbio amago;Y ya á los dos hermanos firme avanza,Gigantesco de verse, alta la lanza,
Al campo en esto, rebosando en ira,En carro llegan Líger y LucagoQue alba pareja de caballos tira:Las riendas rige aquél; haciendo estragoEste la espada fulminante gira.No sufrió Enéas el soberbio amago;Y ya á los dos hermanos firme avanza,Gigantesco de verse, alta la lanza,
Al campo en esto, rebosando en ira,En carro llegan Líger y LucagoQue alba pareja de caballos tira:Las riendas rige aquél; haciendo estragoEste la espada fulminante gira.No sufrió Enéas el soberbio amago;Y ya á los dos hermanos firme avanza,Gigantesco de verse, alta la lanza,
Al campo en esto, rebosando en ira,
En carro llegan Líger y Lucago
Que alba pareja de caballos tira:
Las riendas rige aquél; haciendo estrago
Este la espada fulminante gira.
No sufrió Enéas el soberbio amago;
Y ya á los dos hermanos firme avanza,
Gigantesco de verse, alta la lanza,
«Caballos de Diomédes frigia tierraAquí no ves hollar, ni aquesta bridaDe Aquíles rige el carro: aquí la guerraAcabará, y acabará tu vida!»Esto Líger diciendo, ¡cuánto yerra!Léjos voló su necio hablar. Ni cuidaEnéas con razones contestalle;Con arma, sí, que de terror le acalle.
«Caballos de Diomédes frigia tierraAquí no ves hollar, ni aquesta bridaDe Aquíles rige el carro: aquí la guerraAcabará, y acabará tu vida!»Esto Líger diciendo, ¡cuánto yerra!Léjos voló su necio hablar. Ni cuidaEnéas con razones contestalle;Con arma, sí, que de terror le acalle.
«Caballos de Diomédes frigia tierraAquí no ves hollar, ni aquesta bridaDe Aquíles rige el carro: aquí la guerraAcabará, y acabará tu vida!»Esto Líger diciendo, ¡cuánto yerra!Léjos voló su necio hablar. Ni cuidaEnéas con razones contestalle;Con arma, sí, que de terror le acalle.
«Caballos de Diomédes frigia tierra
Aquí no ves hollar, ni aquesta brida
De Aquíles rige el carro: aquí la guerra
Acabará, y acabará tu vida!»
Esto Líger diciendo, ¡cuánto yerra!
Léjos voló su necio hablar. Ni cuida
Enéas con razones contestalle;
Con arma, sí, que de terror le acalle.
A aguijar los trotones se doblegaLucago, y en sazon que echa adelanteEl pié siniestro, á lid dispuesto, llegaY la orla baja del broquel brillante,Y la ingle izquierda luégo, el asta ciegaTaládrale. Rodando en el instanteMoribundo se arrastra el infelice;Y en tono amargo el vencedor le dice:
A aguijar los trotones se doblegaLucago, y en sazon que echa adelanteEl pié siniestro, á lid dispuesto, llegaY la orla baja del broquel brillante,Y la ingle izquierda luégo, el asta ciegaTaládrale. Rodando en el instanteMoribundo se arrastra el infelice;Y en tono amargo el vencedor le dice:
A aguijar los trotones se doblegaLucago, y en sazon que echa adelanteEl pié siniestro, á lid dispuesto, llegaY la orla baja del broquel brillante,Y la ingle izquierda luégo, el asta ciegaTaládrale. Rodando en el instanteMoribundo se arrastra el infelice;Y en tono amargo el vencedor le dice:
A aguijar los trotones se doblega
Lucago, y en sazon que echa adelante
El pié siniestro, á lid dispuesto, llega
Y la orla baja del broquel brillante,
Y la ingle izquierda luégo, el asta ciega
Taládrale. Rodando en el instante
Moribundo se arrastra el infelice;
Y en tono amargo el vencedor le dice:
«No de enemiga fila espectro vano,Ni ya de tus bridones tardo el vuelo,Lucago, te entregó. Saltaste al llanoSobre las ruedas por tu propio anhelo.»Dice, y ase del tiro. El triste hermanoDel carro mismo se escurriera al sueloY las inermes palmas extendia,Y esta plegaria balbuciente envía:
«No de enemiga fila espectro vano,Ni ya de tus bridones tardo el vuelo,Lucago, te entregó. Saltaste al llanoSobre las ruedas por tu propio anhelo.»Dice, y ase del tiro. El triste hermanoDel carro mismo se escurriera al sueloY las inermes palmas extendia,Y esta plegaria balbuciente envía:
«No de enemiga fila espectro vano,Ni ya de tus bridones tardo el vuelo,Lucago, te entregó. Saltaste al llanoSobre las ruedas por tu propio anhelo.»Dice, y ase del tiro. El triste hermanoDel carro mismo se escurriera al sueloY las inermes palmas extendia,Y esta plegaria balbuciente envía:
«No de enemiga fila espectro vano,
Ni ya de tus bridones tardo el vuelo,
Lucago, te entregó. Saltaste al llano
Sobre las ruedas por tu propio anhelo.»
Dice, y ase del tiro. El triste hermano
Del carro mismo se escurriera al suelo
Y las inermes palmas extendia,
Y esta plegaria balbuciente envía:
«Por tí, y aquellos á quien es debidoTu sér, ¡que con piedad, señor, me veas,Y esta vida me dejes que te pido!»Rogando sigue; y replicóle Enéas:«No así hablabas en ántes, fementido;Vé, y fiel hermano con tu hermano seas!»Y con la espada el pecho vengadora,Santuario del alma, hondo le explora.
«Por tí, y aquellos á quien es debidoTu sér, ¡que con piedad, señor, me veas,Y esta vida me dejes que te pido!»Rogando sigue; y replicóle Enéas:«No así hablabas en ántes, fementido;Vé, y fiel hermano con tu hermano seas!»Y con la espada el pecho vengadora,Santuario del alma, hondo le explora.
«Por tí, y aquellos á quien es debidoTu sér, ¡que con piedad, señor, me veas,Y esta vida me dejes que te pido!»Rogando sigue; y replicóle Enéas:«No así hablabas en ántes, fementido;Vé, y fiel hermano con tu hermano seas!»Y con la espada el pecho vengadora,Santuario del alma, hondo le explora.
«Por tí, y aquellos á quien es debido
Tu sér, ¡que con piedad, señor, me veas,
Y esta vida me dejes que te pido!»
Rogando sigue; y replicóle Enéas:
«No así hablabas en ántes, fementido;
Vé, y fiel hermano con tu hermano seas!»
Y con la espada el pecho vengadora,
Santuario del alma, hondo le explora.
Por el campo con ímpetu crecienteEl dardanio adalid destrozos talesHacía, cual horrísono torrenteÓ cual negra legion de vendavalesEnfurecido. Y ved que de repenteSalen, desamparándolos rëales,El infantil caudillo y sus soldadosCon dicha á dura extremidad llegados.
Por el campo con ímpetu crecienteEl dardanio adalid destrozos talesHacía, cual horrísono torrenteÓ cual negra legion de vendavalesEnfurecido. Y ved que de repenteSalen, desamparándolos rëales,El infantil caudillo y sus soldadosCon dicha á dura extremidad llegados.
Por el campo con ímpetu crecienteEl dardanio adalid destrozos talesHacía, cual horrísono torrenteÓ cual negra legion de vendavalesEnfurecido. Y ved que de repenteSalen, desamparándolos rëales,El infantil caudillo y sus soldadosCon dicha á dura extremidad llegados.
Por el campo con ímpetu creciente
El dardanio adalid destrozos tales
Hacía, cual horrísono torrente
Ó cual negra legion de vendavales
Enfurecido. Y ved que de repente
Salen, desamparándolos rëales,
El infantil caudillo y sus soldados
Con dicha á dura extremidad llegados.
«Amadísima esposa y dulce hermana!»Así Jove entre tanto dice á Juno,A ella vuelto de grado: «no fué vanaTu prevision; auxilio da oportunoVénus sin duda á la nacion troyana:Ni ánimo ellos viril ni ardor algunoTienen para la guerra (bien dijiste);Ni fuerza ni constancia les asiste!»
«Amadísima esposa y dulce hermana!»Así Jove entre tanto dice á Juno,A ella vuelto de grado: «no fué vanaTu prevision; auxilio da oportunoVénus sin duda á la nacion troyana:Ni ánimo ellos viril ni ardor algunoTienen para la guerra (bien dijiste);Ni fuerza ni constancia les asiste!»
«Amadísima esposa y dulce hermana!»Así Jove entre tanto dice á Juno,A ella vuelto de grado: «no fué vanaTu prevision; auxilio da oportunoVénus sin duda á la nacion troyana:Ni ánimo ellos viril ni ardor algunoTienen para la guerra (bien dijiste);Ni fuerza ni constancia les asiste!»
«Amadísima esposa y dulce hermana!»
Así Jove entre tanto dice á Juno,
A ella vuelto de grado: «no fué vana
Tu prevision; auxilio da oportuno
Vénus sin duda á la nacion troyana:
Ni ánimo ellos viril ni ardor alguno
Tienen para la guerra (bien dijiste);
Ni fuerza ni constancia les asiste!»
Sumisa contestó la excelsa Diosa:«Hermosísimo esposo de mi vida!¿Por qué haces en esta ánima, medrosaDe tus duros mandatos, nueva herida?Si áun dieses, cual debieras, á tu esposaDe aquel antiguo amor llena medida,No me negaras, soberano dueño,Sacar á Turno del sangriento empeño.
Sumisa contestó la excelsa Diosa:«Hermosísimo esposo de mi vida!¿Por qué haces en esta ánima, medrosaDe tus duros mandatos, nueva herida?Si áun dieses, cual debieras, á tu esposaDe aquel antiguo amor llena medida,No me negaras, soberano dueño,Sacar á Turno del sangriento empeño.
Sumisa contestó la excelsa Diosa:«Hermosísimo esposo de mi vida!¿Por qué haces en esta ánima, medrosaDe tus duros mandatos, nueva herida?Si áun dieses, cual debieras, á tu esposaDe aquel antiguo amor llena medida,No me negaras, soberano dueño,Sacar á Turno del sangriento empeño.
Sumisa contestó la excelsa Diosa:
«Hermosísimo esposo de mi vida!
¿Por qué haces en esta ánima, medrosa
De tus duros mandatos, nueva herida?
Si áun dieses, cual debieras, á tu esposa
De aquel antiguo amor llena medida,
No me negaras, soberano dueño,
Sacar á Turno del sangriento empeño.
»Y yo á Dauno su padre le tornaraIncólume... ¡Pues no! ¡ruede en el suelo,Y en su sangre inocente enmienda caraTomen los Teucros! Por tercero abueloCuente en vano á Pilumno; su preclaraEstirpe en vano se remonte al cielo,¿Qué te importa? y de ofrendas mil en vanoHaya ornado tus pórticos su mano.»
»Y yo á Dauno su padre le tornaraIncólume... ¡Pues no! ¡ruede en el suelo,Y en su sangre inocente enmienda caraTomen los Teucros! Por tercero abueloCuente en vano á Pilumno; su preclaraEstirpe en vano se remonte al cielo,¿Qué te importa? y de ofrendas mil en vanoHaya ornado tus pórticos su mano.»
»Y yo á Dauno su padre le tornaraIncólume... ¡Pues no! ¡ruede en el suelo,Y en su sangre inocente enmienda caraTomen los Teucros! Por tercero abueloCuente en vano á Pilumno; su preclaraEstirpe en vano se remonte al cielo,¿Qué te importa? y de ofrendas mil en vanoHaya ornado tus pórticos su mano.»
»Y yo á Dauno su padre le tornara
Incólume... ¡Pues no! ¡ruede en el suelo,
Y en su sangre inocente enmienda cara
Tomen los Teucros! Por tercero abuelo
Cuente en vano á Pilumno; su preclara
Estirpe en vano se remonte al cielo,
¿Qué te importa? y de ofrendas mil en vano
Haya ornado tus pórticos su mano.»
Así entónces le dió respuesta breveEl Señor del etéreo alcázar: «¿PlazoQuieres mayor para el doncel que debeCaer al fin bajo enemigo brazo?Si eso te basta, no será que pruebeTu justo anhelo en mí duro rechazo:Prófugo á Turno saca del combate,Y que el golpe inminente se dilate.
Así entónces le dió respuesta breveEl Señor del etéreo alcázar: «¿PlazoQuieres mayor para el doncel que debeCaer al fin bajo enemigo brazo?Si eso te basta, no será que pruebeTu justo anhelo en mí duro rechazo:Prófugo á Turno saca del combate,Y que el golpe inminente se dilate.
Así entónces le dió respuesta breveEl Señor del etéreo alcázar: «¿PlazoQuieres mayor para el doncel que debeCaer al fin bajo enemigo brazo?Si eso te basta, no será que pruebeTu justo anhelo en mí duro rechazo:Prófugo á Turno saca del combate,Y que el golpe inminente se dilate.
Así entónces le dió respuesta breve
El Señor del etéreo alcázar: «¿Plazo
Quieres mayor para el doncel que debe
Caer al fin bajo enemigo brazo?
Si eso te basta, no será que pruebe
Tu justo anhelo en mí duro rechazo:
Prófugo á Turno saca del combate,
Y que el golpe inminente se dilate.
»Y nada más: si á vueltas de tu ruegoHalagas encubierta confianzaDe reprimir de la discordia el fuegoY en los hados hacer total mudanza,Hasta ese punto en mi poder no llego,Y alimentas inútil esperanza.»Tornó Juno, los ojos hechos fuente,A hablar, y dijo así con voz doliente:
»Y nada más: si á vueltas de tu ruegoHalagas encubierta confianzaDe reprimir de la discordia el fuegoY en los hados hacer total mudanza,Hasta ese punto en mi poder no llego,Y alimentas inútil esperanza.»Tornó Juno, los ojos hechos fuente,A hablar, y dijo así con voz doliente:
»Y nada más: si á vueltas de tu ruegoHalagas encubierta confianzaDe reprimir de la discordia el fuegoY en los hados hacer total mudanza,Hasta ese punto en mi poder no llego,Y alimentas inútil esperanza.»Tornó Juno, los ojos hechos fuente,A hablar, y dijo así con voz doliente:
»Y nada más: si á vueltas de tu ruego
Halagas encubierta confianza
De reprimir de la discordia el fuego
Y en los hados hacer total mudanza,
Hasta ese punto en mi poder no llego,
Y alimentas inútil esperanza.»
Tornó Juno, los ojos hechos fuente,
A hablar, y dijo así con voz doliente:
«¡Si lo mismo, Señor, que áun no deparasEn voz expresa, el corazon queriendoLo acordase, y la vida asegurarasQue hoy á Turno perdonas! ¡No que horrendoFin le espera inculpable! ¿Ó á las clarasYo, de asustada, la verdad no entiendo?¡Ojalá que me engañe, y dé tu AltezaRumbo mejor á lo que á ser empieza!»
«¡Si lo mismo, Señor, que áun no deparasEn voz expresa, el corazon queriendoLo acordase, y la vida asegurarasQue hoy á Turno perdonas! ¡No que horrendoFin le espera inculpable! ¿Ó á las clarasYo, de asustada, la verdad no entiendo?¡Ojalá que me engañe, y dé tu AltezaRumbo mejor á lo que á ser empieza!»
«¡Si lo mismo, Señor, que áun no deparasEn voz expresa, el corazon queriendoLo acordase, y la vida asegurarasQue hoy á Turno perdonas! ¡No que horrendoFin le espera inculpable! ¿Ó á las clarasYo, de asustada, la verdad no entiendo?¡Ojalá que me engañe, y dé tu AltezaRumbo mejor á lo que á ser empieza!»
«¡Si lo mismo, Señor, que áun no deparas
En voz expresa, el corazon queriendo
Lo acordase, y la vida aseguraras
Que hoy á Turno perdonas! ¡No que horrendo
Fin le espera inculpable! ¿Ó á las claras
Yo, de asustada, la verdad no entiendo?
¡Ojalá que me engañe, y dé tu Alteza
Rumbo mejor á lo que á ser empieza!»
Dijo, y de lo alto se lanzó del cieloMoviendo tempestoso torbellino,Cubierta en torno de nimboso velo:A las haces troyanas y al latinoCampamento encamina recto el vuelo;Luégo, á imágen de Enéas (¡oh divinoProdigio!), de sutil vapor su manoUn espectro fabrica hueco y vano.
Dijo, y de lo alto se lanzó del cieloMoviendo tempestoso torbellino,Cubierta en torno de nimboso velo:A las haces troyanas y al latinoCampamento encamina recto el vuelo;Luégo, á imágen de Enéas (¡oh divinoProdigio!), de sutil vapor su manoUn espectro fabrica hueco y vano.
Dijo, y de lo alto se lanzó del cieloMoviendo tempestoso torbellino,Cubierta en torno de nimboso velo:A las haces troyanas y al latinoCampamento encamina recto el vuelo;Luégo, á imágen de Enéas (¡oh divinoProdigio!), de sutil vapor su manoUn espectro fabrica hueco y vano.
Dijo, y de lo alto se lanzó del cielo
Moviendo tempestoso torbellino,
Cubierta en torno de nimboso velo:
A las haces troyanas y al latino
Campamento encamina recto el vuelo;
Luégo, á imágen de Enéas (¡oh divino
Prodigio!), de sutil vapor su mano
Un espectro fabrica hueco y vano.
Y de imitado arnes y falso escudoReviste á aquel fantasma; de la hadadaCabeza del Troyano el penachudoMorrion le finge, y la dardania espada;Voz vana, acento de intencion desnudoLe da, y remedo de viril pisada;Cual soñada vision, ó aparecida,Que se alza, dicen, al faltar la vida.
Y de imitado arnes y falso escudoReviste á aquel fantasma; de la hadadaCabeza del Troyano el penachudoMorrion le finge, y la dardania espada;Voz vana, acento de intencion desnudoLe da, y remedo de viril pisada;Cual soñada vision, ó aparecida,Que se alza, dicen, al faltar la vida.
Y de imitado arnes y falso escudoReviste á aquel fantasma; de la hadadaCabeza del Troyano el penachudoMorrion le finge, y la dardania espada;Voz vana, acento de intencion desnudoLe da, y remedo de viril pisada;Cual soñada vision, ó aparecida,Que se alza, dicen, al faltar la vida.
Y de imitado arnes y falso escudo
Reviste á aquel fantasma; de la hadada
Cabeza del Troyano el penachudo
Morrion le finge, y la dardania espada;
Voz vana, acento de intencion desnudo
Le da, y remedo de viril pisada;
Cual soñada vision, ó aparecida,
Que se alza, dicen, al faltar la vida.
Ya el fingido guerrero sale á plaza,Y acicalado á vista gallardeaDe las primeras filas, y amenazaAl contrario, y le llama á la pelea.Encárasele Turno, y desembrazaDesde léjos la lanza que blandea,Silbante: la fantástica figuraVuelve la espalda y huye con presura.
Ya el fingido guerrero sale á plaza,Y acicalado á vista gallardeaDe las primeras filas, y amenazaAl contrario, y le llama á la pelea.Encárasele Turno, y desembrazaDesde léjos la lanza que blandea,Silbante: la fantástica figuraVuelve la espalda y huye con presura.
Ya el fingido guerrero sale á plaza,Y acicalado á vista gallardeaDe las primeras filas, y amenazaAl contrario, y le llama á la pelea.Encárasele Turno, y desembrazaDesde léjos la lanza que blandea,Silbante: la fantástica figuraVuelve la espalda y huye con presura.
Ya el fingido guerrero sale á plaza,
Y acicalado á vista gallardea
De las primeras filas, y amenaza
Al contrario, y le llama á la pelea.
Encárasele Turno, y desembraza
Desde léjos la lanza que blandea,
Silbante: la fantástica figura
Vuelve la espalda y huye con presura.
Cayó Turno en la red; y á la esperanzaDe acabar con Enéas, aire toda,El alma, lisonjero á la venganza,Abrió sedienta, de placer beoda.Y «¿A dónde, Enéas, vas?» grita, y se lanza;«No, no abandones la ajustada boda!Tierra que, hendiendo el mar, buscando vienes,Te la dará mi diestra; aquí la tienes!»
Cayó Turno en la red; y á la esperanzaDe acabar con Enéas, aire toda,El alma, lisonjero á la venganza,Abrió sedienta, de placer beoda.Y «¿A dónde, Enéas, vas?» grita, y se lanza;«No, no abandones la ajustada boda!Tierra que, hendiendo el mar, buscando vienes,Te la dará mi diestra; aquí la tienes!»
Cayó Turno en la red; y á la esperanzaDe acabar con Enéas, aire toda,El alma, lisonjero á la venganza,Abrió sedienta, de placer beoda.Y «¿A dónde, Enéas, vas?» grita, y se lanza;«No, no abandones la ajustada boda!Tierra que, hendiendo el mar, buscando vienes,Te la dará mi diestra; aquí la tienes!»
Cayó Turno en la red; y á la esperanza
De acabar con Enéas, aire toda,
El alma, lisonjero á la venganza,
Abrió sedienta, de placer beoda.
Y «¿A dónde, Enéas, vas?» grita, y se lanza;
«No, no abandones la ajustada boda!
Tierra que, hendiendo el mar, buscando vienes,
Te la dará mi diestra; aquí la tienes!»
Tales clamores, insensato, exhalasVibrando el hierro vengador, que envíaCentellas; ¡y no ves que el viento en alasTu deseo se lleva y tu alegría!Echado el puente y puestas las escalas,Pegada á un alto escollo estar se viaLa nao en que de Clusio el rey OsinioLlegara allí con militar dominio.
Tales clamores, insensato, exhalasVibrando el hierro vengador, que envíaCentellas; ¡y no ves que el viento en alasTu deseo se lleva y tu alegría!Echado el puente y puestas las escalas,Pegada á un alto escollo estar se viaLa nao en que de Clusio el rey OsinioLlegara allí con militar dominio.
Tales clamores, insensato, exhalasVibrando el hierro vengador, que envíaCentellas; ¡y no ves que el viento en alasTu deseo se lleva y tu alegría!Echado el puente y puestas las escalas,Pegada á un alto escollo estar se viaLa nao en que de Clusio el rey OsinioLlegara allí con militar dominio.
Tales clamores, insensato, exhalas
Vibrando el hierro vengador, que envía
Centellas; ¡y no ves que el viento en alas
Tu deseo se lleva y tu alegría!
Echado el puente y puestas las escalas,
Pegada á un alto escollo estar se via
La nao en que de Clusio el rey Osinio
Llegara allí con militar dominio.
A ella la sombra, tímida y ligera,Corre á ocultarse. No se desconhortaTurno, demoras vence, de carreraLos altos puentes salta, al barco aporta.Mas no bien de la proa se apodera,Juno invisible ya la amarra corta,Al lance atenta, y de la orilla sueltoEl casco arrastra sobre el mar revuelto.
A ella la sombra, tímida y ligera,Corre á ocultarse. No se desconhortaTurno, demoras vence, de carreraLos altos puentes salta, al barco aporta.Mas no bien de la proa se apodera,Juno invisible ya la amarra corta,Al lance atenta, y de la orilla sueltoEl casco arrastra sobre el mar revuelto.
A ella la sombra, tímida y ligera,Corre á ocultarse. No se desconhortaTurno, demoras vence, de carreraLos altos puentes salta, al barco aporta.Mas no bien de la proa se apodera,Juno invisible ya la amarra corta,Al lance atenta, y de la orilla sueltoEl casco arrastra sobre el mar revuelto.
A ella la sombra, tímida y ligera,
Corre á ocultarse. No se desconhorta
Turno, demoras vence, de carrera
Los altos puentes salta, al barco aporta.
Mas no bien de la proa se apodera,
Juno invisible ya la amarra corta,
Al lance atenta, y de la orilla suelto
El casco arrastra sobre el mar revuelto.
Ni ya el fantasma de ocultarse trata,Mas alzándose en forma inconsistenteOscura nube al aire se dilata.Y miéntras busca á su rival ausenteEn medio Enéas de la liza, y mataA cuantos por do pasa le hacen frente,Envuelto en impensado torbellinoYa Turno de alta mar lleva camino.
Ni ya el fantasma de ocultarse trata,Mas alzándose en forma inconsistenteOscura nube al aire se dilata.Y miéntras busca á su rival ausenteEn medio Enéas de la liza, y mataA cuantos por do pasa le hacen frente,Envuelto en impensado torbellinoYa Turno de alta mar lleva camino.
Ni ya el fantasma de ocultarse trata,Mas alzándose en forma inconsistenteOscura nube al aire se dilata.Y miéntras busca á su rival ausenteEn medio Enéas de la liza, y mataA cuantos por do pasa le hacen frente,Envuelto en impensado torbellinoYa Turno de alta mar lleva camino.
Ni ya el fantasma de ocultarse trata,
Mas alzándose en forma inconsistente
Oscura nube al aire se dilata.
Y miéntras busca á su rival ausente
En medio Enéas de la liza, y mata
A cuantos por do pasa le hacen frente,
Envuelto en impensado torbellino
Ya Turno de alta mar lleva camino.
Ingrato á un beneficio que no entiendeTornó á mirar, y con doliente gritoEntrambas manos hácia el cielo extiende:«¡Omnipotente padre! ¿Qué delitoCometí, que tu saña así se enciendeY mal tan grande sobre mí concito?¿Qué es de mí? ¿dónde estoy? ¿Qué fuerza nuevaA dónde, en fuga, y como quién me lleva?
Ingrato á un beneficio que no entiendeTornó á mirar, y con doliente gritoEntrambas manos hácia el cielo extiende:«¡Omnipotente padre! ¿Qué delitoCometí, que tu saña así se enciendeY mal tan grande sobre mí concito?¿Qué es de mí? ¿dónde estoy? ¿Qué fuerza nuevaA dónde, en fuga, y como quién me lleva?
Ingrato á un beneficio que no entiendeTornó á mirar, y con doliente gritoEntrambas manos hácia el cielo extiende:«¡Omnipotente padre! ¿Qué delitoCometí, que tu saña así se enciendeY mal tan grande sobre mí concito?¿Qué es de mí? ¿dónde estoy? ¿Qué fuerza nuevaA dónde, en fuga, y como quién me lleva?
Ingrato á un beneficio que no entiende
Tornó á mirar, y con doliente grito
Entrambas manos hácia el cielo extiende:
«¡Omnipotente padre! ¿Qué delito
Cometí, que tu saña así se enciende
Y mal tan grande sobre mí concito?
¿Qué es de mí? ¿dónde estoy? ¿Qué fuerza nueva
A dónde, en fuga, y como quién me lleva?
»¿Acaso hácia Laurento rumbo sigo?¿Ó volveré por suerte á mis reales?¿Y qué dirán aquellos que conmigoVinieron á la guerra, y á los cuales(¿Es verdad? ¡oh vergüenza!) al enemigoAbandoné y á horrores funerales?Ya, ya los veo que dispersos mueren;¡Ay! ¡sus lamentos mis oidos hieren!
»¿Acaso hácia Laurento rumbo sigo?¿Ó volveré por suerte á mis reales?¿Y qué dirán aquellos que conmigoVinieron á la guerra, y á los cuales(¿Es verdad? ¡oh vergüenza!) al enemigoAbandoné y á horrores funerales?Ya, ya los veo que dispersos mueren;¡Ay! ¡sus lamentos mis oidos hieren!
»¿Acaso hácia Laurento rumbo sigo?¿Ó volveré por suerte á mis reales?¿Y qué dirán aquellos que conmigoVinieron á la guerra, y á los cuales(¿Es verdad? ¡oh vergüenza!) al enemigoAbandoné y á horrores funerales?Ya, ya los veo que dispersos mueren;¡Ay! ¡sus lamentos mis oidos hieren!
»¿Acaso hácia Laurento rumbo sigo?
¿Ó volveré por suerte á mis reales?
¿Y qué dirán aquellos que conmigo
Vinieron á la guerra, y á los cuales
(¿Es verdad? ¡oh vergüenza!) al enemigo
Abandoné y á horrores funerales?
Ya, ya los veo que dispersos mueren;
¡Ay! ¡sus lamentos mis oidos hieren!
»¡Abriese, á devorarme, una honda bocaLa tierra! Ó vos, más bien, al ruego mioVenid, ¡oh vientos! contra dura rocaArrebatad piadosos mi navío;Esperanzado en vos Turno os invoca!¡Allá estrelladme en áspero bajío,Do Rútulos no lleguen, ni importunaFama me siga ni memoria alguna!»
»¡Abriese, á devorarme, una honda bocaLa tierra! Ó vos, más bien, al ruego mioVenid, ¡oh vientos! contra dura rocaArrebatad piadosos mi navío;Esperanzado en vos Turno os invoca!¡Allá estrelladme en áspero bajío,Do Rútulos no lleguen, ni importunaFama me siga ni memoria alguna!»
»¡Abriese, á devorarme, una honda bocaLa tierra! Ó vos, más bien, al ruego mioVenid, ¡oh vientos! contra dura rocaArrebatad piadosos mi navío;Esperanzado en vos Turno os invoca!¡Allá estrelladme en áspero bajío,Do Rútulos no lleguen, ni importunaFama me siga ni memoria alguna!»
»¡Abriese, á devorarme, una honda boca
La tierra! Ó vos, más bien, al ruego mio
Venid, ¡oh vientos! contra dura roca
Arrebatad piadosos mi navío;
Esperanzado en vos Turno os invoca!
¡Allá estrelladme en áspero bajío,
Do Rútulos no lleguen, ni importuna
Fama me siga ni memoria alguna!»
Dice, y en zozobrante afan no sabeEntre intentos dudosos qué decida:O si ya, enloquecido por tan graveAfrenta, el pecho sin piedad dividaCon frenético acero; ó de la naveSe arroje, y á poder de brazos pidaEn su bélico ardor la orilla corvaVenciendo el ponto que lidiar le estorba.
Dice, y en zozobrante afan no sabeEntre intentos dudosos qué decida:O si ya, enloquecido por tan graveAfrenta, el pecho sin piedad dividaCon frenético acero; ó de la naveSe arroje, y á poder de brazos pidaEn su bélico ardor la orilla corvaVenciendo el ponto que lidiar le estorba.
Dice, y en zozobrante afan no sabeEntre intentos dudosos qué decida:O si ya, enloquecido por tan graveAfrenta, el pecho sin piedad dividaCon frenético acero; ó de la naveSe arroje, y á poder de brazos pidaEn su bélico ardor la orilla corvaVenciendo el ponto que lidiar le estorba.
Dice, y en zozobrante afan no sabe
Entre intentos dudosos qué decida:
O si ya, enloquecido por tan grave
Afrenta, el pecho sin piedad divida
Con frenético acero; ó de la nave
Se arroje, y á poder de brazos pida
En su bélico ardor la orilla corva
Venciendo el ponto que lidiar le estorba.
Tres veces uno y otro pensamientoTraer á ejecucion el triste ensaya,Y tres veces tambien su osado intentoLa Diosa que le asiste puso á raya,Condolida; y en blando movimientoHace que en brazos resbalando vayaDe hirviente espuma á términos seguros:Del padre Dauno á los antiguos muros.
Tres veces uno y otro pensamientoTraer á ejecucion el triste ensaya,Y tres veces tambien su osado intentoLa Diosa que le asiste puso á raya,Condolida; y en blando movimientoHace que en brazos resbalando vayaDe hirviente espuma á términos seguros:Del padre Dauno á los antiguos muros.
Tres veces uno y otro pensamientoTraer á ejecucion el triste ensaya,Y tres veces tambien su osado intentoLa Diosa que le asiste puso á raya,Condolida; y en blando movimientoHace que en brazos resbalando vayaDe hirviente espuma á términos seguros:Del padre Dauno á los antiguos muros.
Tres veces uno y otro pensamiento
Traer á ejecucion el triste ensaya,
Y tres veces tambien su osado intento
La Diosa que le asiste puso á raya,
Condolida; y en blando movimiento
Hace que en brazos resbalando vaya
De hirviente espuma á términos seguros:
Del padre Dauno á los antiguos muros.
Mezencio á esta sazon, por sugestionesDe Jove, suple del que huyó la falta,Y con valor sereno las legionesTeucras invade, á quien el triunfo exalta;Embisten los tirrenos escuadronesAl odiado adalid que al campo salta;Contra él, todos contra él vuelven sus mirasCon densas armas y comunes iras.
Mezencio á esta sazon, por sugestionesDe Jove, suple del que huyó la falta,Y con valor sereno las legionesTeucras invade, á quien el triunfo exalta;Embisten los tirrenos escuadronesAl odiado adalid que al campo salta;Contra él, todos contra él vuelven sus mirasCon densas armas y comunes iras.
Mezencio á esta sazon, por sugestionesDe Jove, suple del que huyó la falta,Y con valor sereno las legionesTeucras invade, á quien el triunfo exalta;Embisten los tirrenos escuadronesAl odiado adalid que al campo salta;Contra él, todos contra él vuelven sus mirasCon densas armas y comunes iras.
Mezencio á esta sazon, por sugestiones
De Jove, suple del que huyó la falta,
Y con valor sereno las legiones
Teucras invade, á quien el triunfo exalta;
Embisten los tirrenos escuadrones
Al odiado adalid que al campo salta;
Contra él, todos contra él vuelven sus miras
Con densas armas y comunes iras.
Mas él, como alto escollo, inmoble, osado,Que reina sobre el mar, y combatidoPor las ondas y vientos, sin cuidadoOye de hondas y vientos el bramido,Así resiste á un lado y á otro lado.A Hebro Dolicaonio, sin sentidoEcha á tierra, y á Látago derriba,Y á Palmo en su carrera fugitiva.
Mas él, como alto escollo, inmoble, osado,Que reina sobre el mar, y combatidoPor las ondas y vientos, sin cuidadoOye de hondas y vientos el bramido,Así resiste á un lado y á otro lado.A Hebro Dolicaonio, sin sentidoEcha á tierra, y á Látago derriba,Y á Palmo en su carrera fugitiva.
Mas él, como alto escollo, inmoble, osado,Que reina sobre el mar, y combatidoPor las ondas y vientos, sin cuidadoOye de hondas y vientos el bramido,Así resiste á un lado y á otro lado.A Hebro Dolicaonio, sin sentidoEcha á tierra, y á Látago derriba,Y á Palmo en su carrera fugitiva.
Mas él, como alto escollo, inmoble, osado,
Que reina sobre el mar, y combatido
Por las ondas y vientos, sin cuidado
Oye de hondas y vientos el bramido,
Así resiste á un lado y á otro lado.
A Hebro Dolicaonio, sin sentido
Echa á tierra, y á Látago derriba,
Y á Palmo en su carrera fugitiva.
No á estos dos de una suerte; que de rocaCon un pedazo enorme se adelantaA Látago, y le aplasta rostro y boca;Mas á Palmo una corva le quebranta,Y déjale arrastrar, miéntras colocaLa ganada armadura, que levanta,En los hombros á Lauso, y en la frenteEl creston del rendido combatiente.
No á estos dos de una suerte; que de rocaCon un pedazo enorme se adelantaA Látago, y le aplasta rostro y boca;Mas á Palmo una corva le quebranta,Y déjale arrastrar, miéntras colocaLa ganada armadura, que levanta,En los hombros á Lauso, y en la frenteEl creston del rendido combatiente.
No á estos dos de una suerte; que de rocaCon un pedazo enorme se adelantaA Látago, y le aplasta rostro y boca;Mas á Palmo una corva le quebranta,Y déjale arrastrar, miéntras colocaLa ganada armadura, que levanta,En los hombros á Lauso, y en la frenteEl creston del rendido combatiente.
No á estos dos de una suerte; que de roca
Con un pedazo enorme se adelanta
A Látago, y le aplasta rostro y boca;
Mas á Palmo una corva le quebranta,
Y déjale arrastrar, miéntras coloca
La ganada armadura, que levanta,
En los hombros á Lauso, y en la frente
El creston del rendido combatiente.
Mató luégo Mezencio al frigio Evante:Y á Mimante, que á Páris compañíaHizo, en edad y en gustos semejante:Hécuba el hacha que soñado habiaDió á luz la noche misma en que MimanteA Amico de Teana le nacia:Aquel reposa bajo el patrio cielo;Cae éste oscuro en peregrino suelo.
Mató luégo Mezencio al frigio Evante:Y á Mimante, que á Páris compañíaHizo, en edad y en gustos semejante:Hécuba el hacha que soñado habiaDió á luz la noche misma en que MimanteA Amico de Teana le nacia:Aquel reposa bajo el patrio cielo;Cae éste oscuro en peregrino suelo.
Mató luégo Mezencio al frigio Evante:Y á Mimante, que á Páris compañíaHizo, en edad y en gustos semejante:Hécuba el hacha que soñado habiaDió á luz la noche misma en que MimanteA Amico de Teana le nacia:Aquel reposa bajo el patrio cielo;Cae éste oscuro en peregrino suelo.
Mató luégo Mezencio al frigio Evante:
Y á Mimante, que á Páris compañía
Hizo, en edad y en gustos semejante:
Hécuba el hacha que soñado habia
Dió á luz la noche misma en que Mimante
A Amico de Teana le nacia:
Aquel reposa bajo el patrio cielo;
Cae éste oscuro en peregrino suelo.
Cual jabalí que en años se aposentaAllá en Vésulo, entre alto y alto pino,O de selvosas cañas se apacientaOculto en el pantano Laurentino;El cual feroz se pára, y nadie intentaDe cerca herirle, si á las redes vinoA colmilladas de uno y otro perro;Los dientes cruje, eriza frente y cerro,
Cual jabalí que en años se aposentaAllá en Vésulo, entre alto y alto pino,O de selvosas cañas se apacientaOculto en el pantano Laurentino;El cual feroz se pára, y nadie intentaDe cerca herirle, si á las redes vinoA colmilladas de uno y otro perro;Los dientes cruje, eriza frente y cerro,
Cual jabalí que en años se aposentaAllá en Vésulo, entre alto y alto pino,O de selvosas cañas se apacientaOculto en el pantano Laurentino;El cual feroz se pára, y nadie intentaDe cerca herirle, si á las redes vinoA colmilladas de uno y otro perro;Los dientes cruje, eriza frente y cerro,
Cual jabalí que en años se aposenta
Allá en Vésulo, entre alto y alto pino,
O de selvosas cañas se apacienta
Oculto en el pantano Laurentino;
El cual feroz se pára, y nadie intenta
De cerca herirle, si á las redes vino
A colmilladas de uno y otro perro;
Los dientes cruje, eriza frente y cerro,
Y á todo lado impávido amenaza;Y á distancia dan voces y se airanLos monteros en torno, y él rechazaEn sus lomos los chuzos que le tiran:Contra Mezencio en semejante trazaLos que con justa indignacion le miran,Muestran, no cuerpo á cuerpo, sus furores,Sino á trechos, con dardos y clamores.
Y á todo lado impávido amenaza;Y á distancia dan voces y se airanLos monteros en torno, y él rechazaEn sus lomos los chuzos que le tiran:Contra Mezencio en semejante trazaLos que con justa indignacion le miran,Muestran, no cuerpo á cuerpo, sus furores,Sino á trechos, con dardos y clamores.
Y á todo lado impávido amenaza;Y á distancia dan voces y se airanLos monteros en torno, y él rechazaEn sus lomos los chuzos que le tiran:Contra Mezencio en semejante trazaLos que con justa indignacion le miran,Muestran, no cuerpo á cuerpo, sus furores,Sino á trechos, con dardos y clamores.
Y á todo lado impávido amenaza;
Y á distancia dan voces y se airan
Los monteros en torno, y él rechaza
En sus lomos los chuzos que le tiran:
Contra Mezencio en semejante traza
Los que con justa indignacion le miran,
Muestran, no cuerpo á cuerpo, sus furores,
Sino á trechos, con dardos y clamores.
Vino ganoso de marcial trofeoDe la antigua Corito Acron, de griegaRaza, que por su fuga, su himeneoDejó sin consumar. En la refriegaCon ricas plumas y purpúreo arreoQue su novia le dió, luciente llega.Mezencio en un tropel aquella rojaVislumbre vió, y alegre allá se arroja.
Vino ganoso de marcial trofeoDe la antigua Corito Acron, de griegaRaza, que por su fuga, su himeneoDejó sin consumar. En la refriegaCon ricas plumas y purpúreo arreoQue su novia le dió, luciente llega.Mezencio en un tropel aquella rojaVislumbre vió, y alegre allá se arroja.
Vino ganoso de marcial trofeoDe la antigua Corito Acron, de griegaRaza, que por su fuga, su himeneoDejó sin consumar. En la refriegaCon ricas plumas y purpúreo arreoQue su novia le dió, luciente llega.Mezencio en un tropel aquella rojaVislumbre vió, y alegre allá se arroja.
Vino ganoso de marcial trofeo
De la antigua Corito Acron, de griega
Raza, que por su fuga, su himeneo
Dejó sin consumar. En la refriega
Con ricas plumas y purpúreo arreo
Que su novia le dió, luciente llega.
Mezencio en un tropel aquella roja
Vislumbre vió, y alegre allá se arroja.
Tal, cuando altas majadas importunoHa rondado un leon con rabia hambrienta,Si alguna cabra huyente ó ciervo algunoDivisó de engreida cornamenta,Salta á su presa, y, largo tiempo ayuno,Abre ancha boca, crespa crin avienta,Y á las entrañas con ardor se clava,Y en negra sangre el rostro horrendo lava.
Tal, cuando altas majadas importunoHa rondado un leon con rabia hambrienta,Si alguna cabra huyente ó ciervo algunoDivisó de engreida cornamenta,Salta á su presa, y, largo tiempo ayuno,Abre ancha boca, crespa crin avienta,Y á las entrañas con ardor se clava,Y en negra sangre el rostro horrendo lava.
Tal, cuando altas majadas importunoHa rondado un leon con rabia hambrienta,Si alguna cabra huyente ó ciervo algunoDivisó de engreida cornamenta,Salta á su presa, y, largo tiempo ayuno,Abre ancha boca, crespa crin avienta,Y á las entrañas con ardor se clava,Y en negra sangre el rostro horrendo lava.
Tal, cuando altas majadas importuno
Ha rondado un leon con rabia hambrienta,
Si alguna cabra huyente ó ciervo alguno
Divisó de engreida cornamenta,
Salta á su presa, y, largo tiempo ayuno,
Abre ancha boca, crespa crin avienta,
Y á las entrañas con ardor se clava,
Y en negra sangre el rostro horrendo lava.
Cayó el mísero Acron, y semivivo,Batiendo con los piés la odiosa tierra,Roto dardo ensangrienta. FugitivoIba Oródes; pero hecho á franca guerraMás que él, y ménos que él á plan furtivo,No quiso herirle á salva mano, y cierraMezencio pecho á pecho, y le derriba,Y con el pié y la lanza en él estriba.
Cayó el mísero Acron, y semivivo,Batiendo con los piés la odiosa tierra,Roto dardo ensangrienta. FugitivoIba Oródes; pero hecho á franca guerraMás que él, y ménos que él á plan furtivo,No quiso herirle á salva mano, y cierraMezencio pecho á pecho, y le derriba,Y con el pié y la lanza en él estriba.
Cayó el mísero Acron, y semivivo,Batiendo con los piés la odiosa tierra,Roto dardo ensangrienta. FugitivoIba Oródes; pero hecho á franca guerraMás que él, y ménos que él á plan furtivo,No quiso herirle á salva mano, y cierraMezencio pecho á pecho, y le derriba,Y con el pié y la lanza en él estriba.
Cayó el mísero Acron, y semivivo,
Batiendo con los piés la odiosa tierra,
Roto dardo ensangrienta. Fugitivo
Iba Oródes; pero hecho á franca guerra
Más que él, y ménos que él á plan furtivo,
No quiso herirle á salva mano, y cierra
Mezencio pecho á pecho, y le derriba,
Y con el pié y la lanza en él estriba.
Y dice: «¿Á Oródes el de insigne famaVisteis, amigos, en la lid? ¡Pues héloBajo mis piés!» Con él la turba clama,Y el grito de victoria sube al cielo.«Quienquier seas, tambien, tambien te llama,»Repuso el moribundo, «aqueste sueloNo harás impune de mi muerte alarde,Ni será, no, que la venganza tarde!»
Y dice: «¿Á Oródes el de insigne famaVisteis, amigos, en la lid? ¡Pues héloBajo mis piés!» Con él la turba clama,Y el grito de victoria sube al cielo.«Quienquier seas, tambien, tambien te llama,»Repuso el moribundo, «aqueste sueloNo harás impune de mi muerte alarde,Ni será, no, que la venganza tarde!»
Y dice: «¿Á Oródes el de insigne famaVisteis, amigos, en la lid? ¡Pues héloBajo mis piés!» Con él la turba clama,Y el grito de victoria sube al cielo.«Quienquier seas, tambien, tambien te llama,»Repuso el moribundo, «aqueste sueloNo harás impune de mi muerte alarde,Ni será, no, que la venganza tarde!»
Y dice: «¿Á Oródes el de insigne fama
Visteis, amigos, en la lid? ¡Pues hélo
Bajo mis piés!» Con él la turba clama,
Y el grito de victoria sube al cielo.
«Quienquier seas, tambien, tambien te llama,»
Repuso el moribundo, «aqueste suelo
No harás impune de mi muerte alarde,
Ni será, no, que la venganza tarde!»
Mezencio, con sonrisa que señalesDe ira disfraza, replicó: «¡Tú muere!El Señor de mortales é inmortalesDisponga allá de mí como quisiere.»Pronunciando feroz palabras talesLa lanza arranca, sin que á más espere:A eterna noche al mísero destierraEl férreo sueño que sus ojos cierra.
Mezencio, con sonrisa que señalesDe ira disfraza, replicó: «¡Tú muere!El Señor de mortales é inmortalesDisponga allá de mí como quisiere.»Pronunciando feroz palabras talesLa lanza arranca, sin que á más espere:A eterna noche al mísero destierraEl férreo sueño que sus ojos cierra.
Mezencio, con sonrisa que señalesDe ira disfraza, replicó: «¡Tú muere!El Señor de mortales é inmortalesDisponga allá de mí como quisiere.»Pronunciando feroz palabras talesLa lanza arranca, sin que á más espere:A eterna noche al mísero destierraEl férreo sueño que sus ojos cierra.
Mezencio, con sonrisa que señales
De ira disfraza, replicó: «¡Tú muere!
El Señor de mortales é inmortales
Disponga allá de mí como quisiere.»
Pronunciando feroz palabras tales
La lanza arranca, sin que á más espere:
A eterna noche al mísero destierra
El férreo sueño que sus ojos cierra.
Sacrator sin piedad á Hidaspe trata;Triunfante á Alcato Cédico acomete;Rapo á Partenio y á Orses, que recataGran fuerza, humilla; á Cronio y á Ericete,Hijo de Licaon, Mesapo mata:A aquél tendido en tierra, audaz jinetePor su bridon indómito arrojado;A éste pugnando á pié, de á pié soldado.
Sacrator sin piedad á Hidaspe trata;Triunfante á Alcato Cédico acomete;Rapo á Partenio y á Orses, que recataGran fuerza, humilla; á Cronio y á Ericete,Hijo de Licaon, Mesapo mata:A aquél tendido en tierra, audaz jinetePor su bridon indómito arrojado;A éste pugnando á pié, de á pié soldado.
Sacrator sin piedad á Hidaspe trata;Triunfante á Alcato Cédico acomete;Rapo á Partenio y á Orses, que recataGran fuerza, humilla; á Cronio y á Ericete,Hijo de Licaon, Mesapo mata:A aquél tendido en tierra, audaz jinetePor su bridon indómito arrojado;A éste pugnando á pié, de á pié soldado.
Sacrator sin piedad á Hidaspe trata;
Triunfante á Alcato Cédico acomete;
Rapo á Partenio y á Orses, que recata
Gran fuerza, humilla; á Cronio y á Ericete,
Hijo de Licaon, Mesapo mata:
A aquél tendido en tierra, audaz jinete
Por su bridon indómito arrojado;
A éste pugnando á pié, de á pié soldado.
Ágis de Licia á estos combates vino,Tambien como peon: con él ValeroCierra, y le vence, insigne paladinoDe prístinas virtudes heredero.Salio á Tronio; Neálces, que caminoA flechas alevosas da certero,A Salio hirió á su vez. Tal iba MarteMezclando el campo, igual á cada parte.
Ágis de Licia á estos combates vino,Tambien como peon: con él ValeroCierra, y le vence, insigne paladinoDe prístinas virtudes heredero.Salio á Tronio; Neálces, que caminoA flechas alevosas da certero,A Salio hirió á su vez. Tal iba MarteMezclando el campo, igual á cada parte.
Ágis de Licia á estos combates vino,Tambien como peon: con él ValeroCierra, y le vence, insigne paladinoDe prístinas virtudes heredero.Salio á Tronio; Neálces, que caminoA flechas alevosas da certero,A Salio hirió á su vez. Tal iba MarteMezclando el campo, igual á cada parte.
Ágis de Licia á estos combates vino,
Tambien como peon: con él Valero
Cierra, y le vence, insigne paladino
De prístinas virtudes heredero.
Salio á Tronio; Neálces, que camino
A flechas alevosas da certero,
A Salio hirió á su vez. Tal iba Marte
Mezclando el campo, igual á cada parte.
Todo era estrago y confusion: caianVencidos á la par y vencedores,Y ni los unos ni los otros cian.De Jove en los altivos miradoresPensar duele á los Dioses cuál porfíanLos hombres tan sin fruto en sus furores:Vénus acá, allá Juno ven la riza;Pálida Furia en medio se encarniza.
Todo era estrago y confusion: caianVencidos á la par y vencedores,Y ni los unos ni los otros cian.De Jove en los altivos miradoresPensar duele á los Dioses cuál porfíanLos hombres tan sin fruto en sus furores:Vénus acá, allá Juno ven la riza;Pálida Furia en medio se encarniza.
Todo era estrago y confusion: caianVencidos á la par y vencedores,Y ni los unos ni los otros cian.De Jove en los altivos miradoresPensar duele á los Dioses cuál porfíanLos hombres tan sin fruto en sus furores:Vénus acá, allá Juno ven la riza;Pálida Furia en medio se encarniza.
Todo era estrago y confusion: caian
Vencidos á la par y vencedores,
Y ni los unos ni los otros cian.
De Jove en los altivos miradores
Pensar duele á los Dioses cuál porfían
Los hombres tan sin fruto en sus furores:
Vénus acá, allá Juno ven la riza;
Pálida Furia en medio se encarniza.
Viene Mezencio amenazante y feoGran lanza sacudiendo, como esguaza,Orion á pié los golfos de NereoCon mole descollante, cual de cazaTornando de los montes giganteoAñoso fresno empuña á fuer de maza,Corren sus piés sobre la humilde brozaY allá entre nubes la cabeza emboza.
Viene Mezencio amenazante y feoGran lanza sacudiendo, como esguaza,Orion á pié los golfos de NereoCon mole descollante, cual de cazaTornando de los montes giganteoAñoso fresno empuña á fuer de maza,Corren sus piés sobre la humilde brozaY allá entre nubes la cabeza emboza.
Viene Mezencio amenazante y feoGran lanza sacudiendo, como esguaza,Orion á pié los golfos de NereoCon mole descollante, cual de cazaTornando de los montes giganteoAñoso fresno empuña á fuer de maza,Corren sus piés sobre la humilde brozaY allá entre nubes la cabeza emboza.
Viene Mezencio amenazante y feo
Gran lanza sacudiendo, como esguaza,
Orion á pié los golfos de Nereo
Con mole descollante, cual de caza
Tornando de los montes giganteo
Añoso fresno empuña á fuer de maza,
Corren sus piés sobre la humilde broza
Y allá entre nubes la cabeza emboza.
Tal va con grandes armas el tirreno;Y Enéas, que veloz llegar quisiera,Con los ojos le busca, de ardor lleno,Allá á lo largo de enemiga hilera:Firme el otro en su basa ve serenoAl osado adversario á quien espera;Mide el tiro á la lanza con la vista,Y «¡Así esta diestra, que es mi Dios, me asista,
Tal va con grandes armas el tirreno;Y Enéas, que veloz llegar quisiera,Con los ojos le busca, de ardor lleno,Allá á lo largo de enemiga hilera:Firme el otro en su basa ve serenoAl osado adversario á quien espera;Mide el tiro á la lanza con la vista,Y «¡Así esta diestra, que es mi Dios, me asista,
Tal va con grandes armas el tirreno;Y Enéas, que veloz llegar quisiera,Con los ojos le busca, de ardor lleno,Allá á lo largo de enemiga hilera:Firme el otro en su basa ve serenoAl osado adversario á quien espera;Mide el tiro á la lanza con la vista,Y «¡Así esta diestra, que es mi Dios, me asista,
Tal va con grandes armas el tirreno;
Y Enéas, que veloz llegar quisiera,
Con los ojos le busca, de ardor lleno,
Allá á lo largo de enemiga hilera:
Firme el otro en su basa ve sereno
Al osado adversario á quien espera;
Mide el tiro á la lanza con la vista,
Y «¡Así esta diestra, que es mi Dios, me asista,
»Y aqueste hierro que vibrante á Enéas,»Dice, «en castigo á su insolencia arrojo!¡Y á fe, Lauso, y á fe que con preseasQue á ese bandido arrancaré en despojo,Trofeo vivo de mi triunfo seas!»Calla, y tira de léjos en su enojoLa silbadora lanza. Ella el escudoTroyano hiere, mas entrar no pudo;
»Y aqueste hierro que vibrante á Enéas,»Dice, «en castigo á su insolencia arrojo!¡Y á fe, Lauso, y á fe que con preseasQue á ese bandido arrancaré en despojo,Trofeo vivo de mi triunfo seas!»Calla, y tira de léjos en su enojoLa silbadora lanza. Ella el escudoTroyano hiere, mas entrar no pudo;
»Y aqueste hierro que vibrante á Enéas,»Dice, «en castigo á su insolencia arrojo!¡Y á fe, Lauso, y á fe que con preseasQue á ese bandido arrancaré en despojo,Trofeo vivo de mi triunfo seas!»Calla, y tira de léjos en su enojoLa silbadora lanza. Ella el escudoTroyano hiere, mas entrar no pudo;
»Y aqueste hierro que vibrante á Enéas,»
Dice, «en castigo á su insolencia arrojo!
¡Y á fe, Lauso, y á fe que con preseas
Que á ese bandido arrancaré en despojo,
Trofeo vivo de mi triunfo seas!»
Calla, y tira de léjos en su enojo
La silbadora lanza. Ella el escudo
Troyano hiere, mas entrar no pudo;
Y á distancia en su vuelo rechazada,Va de allí al noble Antor, y hondo caminoLe abre entre las costillas y la ijada.Compañero de Alcídes, de Argos vinoAntor, y á Evandro unido, hizo moradaEn ítala ciudad. Hoy ¡triste síno!Cae de extraviado golpe: al cielo mira,Y su Argos dulce recordando, espira.
Y á distancia en su vuelo rechazada,Va de allí al noble Antor, y hondo caminoLe abre entre las costillas y la ijada.Compañero de Alcídes, de Argos vinoAntor, y á Evandro unido, hizo moradaEn ítala ciudad. Hoy ¡triste síno!Cae de extraviado golpe: al cielo mira,Y su Argos dulce recordando, espira.
Y á distancia en su vuelo rechazada,Va de allí al noble Antor, y hondo caminoLe abre entre las costillas y la ijada.Compañero de Alcídes, de Argos vinoAntor, y á Evandro unido, hizo moradaEn ítala ciudad. Hoy ¡triste síno!Cae de extraviado golpe: al cielo mira,Y su Argos dulce recordando, espira.
Y á distancia en su vuelo rechazada,
Va de allí al noble Antor, y hondo camino
Le abre entre las costillas y la ijada.
Compañero de Alcídes, de Argos vino
Antor, y á Evandro unido, hizo morada
En ítala ciudad. Hoy ¡triste síno!
Cae de extraviado golpe: al cielo mira,
Y su Argos dulce recordando, espira.
Tocó á Enéas su vez: su lanza vuela,Y lienzos, bronce triple y triple cueroTraspasa á la ancha y cóncava rodelaDe Mezencio; va á la ingle; pierde emperoSu fuerza allí: brota la sangre: velaGozoso el agresor; tira ligeroDe la espada, pendiente al muslo, y saltaSobre el herido, á quien la fuerza falta.
Tocó á Enéas su vez: su lanza vuela,Y lienzos, bronce triple y triple cueroTraspasa á la ancha y cóncava rodelaDe Mezencio; va á la ingle; pierde emperoSu fuerza allí: brota la sangre: velaGozoso el agresor; tira ligeroDe la espada, pendiente al muslo, y saltaSobre el herido, á quien la fuerza falta.
Tocó á Enéas su vez: su lanza vuela,Y lienzos, bronce triple y triple cueroTraspasa á la ancha y cóncava rodelaDe Mezencio; va á la ingle; pierde emperoSu fuerza allí: brota la sangre: velaGozoso el agresor; tira ligeroDe la espada, pendiente al muslo, y saltaSobre el herido, á quien la fuerza falta.
Tocó á Enéas su vez: su lanza vuela,
Y lienzos, bronce triple y triple cuero
Traspasa á la ancha y cóncava rodela
De Mezencio; va á la ingle; pierde empero
Su fuerza allí: brota la sangre: vela
Gozoso el agresor; tira ligero
De la espada, pendiente al muslo, y salta
Sobre el herido, á quien la fuerza falta.
De dolor y de amor lanzó un gemidoY dejó por su faz correr el llantoLauso, en viendo á su padre mal herido.¡Mancebo memorable! no en mi cantoCallaré tu alabanza; ni en olvidoCaerán (si á una virtud de precio tantoCrédito ha de prestar la edad futura)Tus nobles hechos y tu muerte dura.
De dolor y de amor lanzó un gemidoY dejó por su faz correr el llantoLauso, en viendo á su padre mal herido.¡Mancebo memorable! no en mi cantoCallaré tu alabanza; ni en olvidoCaerán (si á una virtud de precio tantoCrédito ha de prestar la edad futura)Tus nobles hechos y tu muerte dura.
De dolor y de amor lanzó un gemidoY dejó por su faz correr el llantoLauso, en viendo á su padre mal herido.¡Mancebo memorable! no en mi cantoCallaré tu alabanza; ni en olvidoCaerán (si á una virtud de precio tantoCrédito ha de prestar la edad futura)Tus nobles hechos y tu muerte dura.
De dolor y de amor lanzó un gemido
Y dejó por su faz correr el llanto
Lauso, en viendo á su padre mal herido.
¡Mancebo memorable! no en mi canto
Callaré tu alabanza; ni en olvido
Caerán (si á una virtud de precio tanto
Crédito ha de prestar la edad futura)
Tus nobles hechos y tu muerte dura.
Perdido ya el vigor, la accion perdida,Pasos Mezencio daba atras doliente,Trayendo en el broquel la asta homicida.Interpúsose entónces impacienteEl mancebo, y haciendo que dividaLa atencion el troyano combatiente,Entretiene la furia de la dagaCon que éste, alta la diestra, ávido amaga.
Perdido ya el vigor, la accion perdida,Pasos Mezencio daba atras doliente,Trayendo en el broquel la asta homicida.Interpúsose entónces impacienteEl mancebo, y haciendo que dividaLa atencion el troyano combatiente,Entretiene la furia de la dagaCon que éste, alta la diestra, ávido amaga.
Perdido ya el vigor, la accion perdida,Pasos Mezencio daba atras doliente,Trayendo en el broquel la asta homicida.Interpúsose entónces impacienteEl mancebo, y haciendo que dividaLa atencion el troyano combatiente,Entretiene la furia de la dagaCon que éste, alta la diestra, ávido amaga.
Perdido ya el vigor, la accion perdida,
Pasos Mezencio daba atras doliente,
Trayendo en el broquel la asta homicida.
Interpúsose entónces impaciente
El mancebo, y haciendo que divida
La atencion el troyano combatiente,
Entretiene la furia de la daga
Con que éste, alta la diestra, ávido amaga.
Así del vencedor el movimientoLauso embarga; y con alta griteríaApóyanle los suyos, miéntras lentoEl padre resguardado se desvíaPor la pelta del hijo. Armas sin cuentoSobre Enéas la turba en tanto envíaDe léjos; y él, ardiendo en furia nueva,Firme y guarnido el choque sobrelleva.
Así del vencedor el movimientoLauso embarga; y con alta griteríaApóyanle los suyos, miéntras lentoEl padre resguardado se desvíaPor la pelta del hijo. Armas sin cuentoSobre Enéas la turba en tanto envíaDe léjos; y él, ardiendo en furia nueva,Firme y guarnido el choque sobrelleva.
Así del vencedor el movimientoLauso embarga; y con alta griteríaApóyanle los suyos, miéntras lentoEl padre resguardado se desvíaPor la pelta del hijo. Armas sin cuentoSobre Enéas la turba en tanto envíaDe léjos; y él, ardiendo en furia nueva,Firme y guarnido el choque sobrelleva.
Así del vencedor el movimiento
Lauso embarga; y con alta gritería
Apóyanle los suyos, miéntras lento
El padre resguardado se desvía
Por la pelta del hijo. Armas sin cuento
Sobre Enéas la turba en tanto envía
De léjos; y él, ardiendo en furia nueva,
Firme y guarnido el choque sobrelleva.
¿Quién vió tal vez en recio pedrisqueroRomper las nubes y azotar la tierra?Huyen los labradores; y el viajero,Como en alcázar natural, se encierraEn cava umbrosa ó sólido agujeroQue algun rio le ofrece ó agria sierra;Y aguarda allí para seguir su via,Que calme la tormenta y abra el dia:
¿Quién vió tal vez en recio pedrisqueroRomper las nubes y azotar la tierra?Huyen los labradores; y el viajero,Como en alcázar natural, se encierraEn cava umbrosa ó sólido agujeroQue algun rio le ofrece ó agria sierra;Y aguarda allí para seguir su via,Que calme la tormenta y abra el dia:
¿Quién vió tal vez en recio pedrisqueroRomper las nubes y azotar la tierra?Huyen los labradores; y el viajero,Como en alcázar natural, se encierraEn cava umbrosa ó sólido agujeroQue algun rio le ofrece ó agria sierra;Y aguarda allí para seguir su via,Que calme la tormenta y abra el dia:
¿Quién vió tal vez en recio pedrisquero
Romper las nubes y azotar la tierra?
Huyen los labradores; y el viajero,
Como en alcázar natural, se encierra
En cava umbrosa ó sólido agujero
Que algun rio le ofrece ó agria sierra;
Y aguarda allí para seguir su via,
Que calme la tormenta y abra el dia:
Así de todas partes asaltadoEneas se recoge y acorazaMiéntras escampa el áspero nublado;Y á solo Lauso increpa, á él amenaza,Diciéndole: «¿Dó vas, dó vas, cuitado?¿Qué audaz resolucion incauta abrazaTu voluntad? A tanto no eres fuerte;Tu atolondrado amor corre á la muerte!»
Así de todas partes asaltadoEneas se recoge y acorazaMiéntras escampa el áspero nublado;Y á solo Lauso increpa, á él amenaza,Diciéndole: «¿Dó vas, dó vas, cuitado?¿Qué audaz resolucion incauta abrazaTu voluntad? A tanto no eres fuerte;Tu atolondrado amor corre á la muerte!»
Así de todas partes asaltadoEneas se recoge y acorazaMiéntras escampa el áspero nublado;Y á solo Lauso increpa, á él amenaza,Diciéndole: «¿Dó vas, dó vas, cuitado?¿Qué audaz resolucion incauta abrazaTu voluntad? A tanto no eres fuerte;Tu atolondrado amor corre á la muerte!»
Así de todas partes asaltado
Eneas se recoge y acoraza
Miéntras escampa el áspero nublado;
Y á solo Lauso increpa, á él amenaza,
Diciéndole: «¿Dó vas, dó vas, cuitado?
¿Qué audaz resolucion incauta abraza
Tu voluntad? A tanto no eres fuerte;
Tu atolondrado amor corre á la muerte!»
No por eso el mancebo se modera;¡Y cuál sube de punto y se derramaDel Troyano el furor! Parca severaA Lauso no perdona: de su tramaVital recoge ya la hebra postrera.¡Demente! él mismo el golpe adverso llama:Vibrando Enéas el brioso aceroPor medio al infeliz lo esconde entero.
No por eso el mancebo se modera;¡Y cuál sube de punto y se derramaDel Troyano el furor! Parca severaA Lauso no perdona: de su tramaVital recoge ya la hebra postrera.¡Demente! él mismo el golpe adverso llama:Vibrando Enéas el brioso aceroPor medio al infeliz lo esconde entero.
No por eso el mancebo se modera;¡Y cuál sube de punto y se derramaDel Troyano el furor! Parca severaA Lauso no perdona: de su tramaVital recoge ya la hebra postrera.¡Demente! él mismo el golpe adverso llama:Vibrando Enéas el brioso aceroPor medio al infeliz lo esconde entero.
No por eso el mancebo se modera;
¡Y cuál sube de punto y se derrama
Del Troyano el furor! Parca severa
A Lauso no perdona: de su trama
Vital recoge ya la hebra postrera.
¡Demente! él mismo el golpe adverso llama:
Vibrando Enéas el brioso acero
Por medio al infeliz lo esconde entero.
Pasó el hierro la pelta (asaz ligeraArma á tanta arrogancia) y la lorigaQue de hilos de oro tierna madre hiciera;Llenóla en sangre; y triste se desligaEl alma, y á otro mundo huye ligera.Ni pudo Enéas ya como á enemigaAquella faz mirar, faz moribundaQue extraña palidez baña y circunda.
Pasó el hierro la pelta (asaz ligeraArma á tanta arrogancia) y la lorigaQue de hilos de oro tierna madre hiciera;Llenóla en sangre; y triste se desligaEl alma, y á otro mundo huye ligera.Ni pudo Enéas ya como á enemigaAquella faz mirar, faz moribundaQue extraña palidez baña y circunda.
Pasó el hierro la pelta (asaz ligeraArma á tanta arrogancia) y la lorigaQue de hilos de oro tierna madre hiciera;Llenóla en sangre; y triste se desligaEl alma, y á otro mundo huye ligera.Ni pudo Enéas ya como á enemigaAquella faz mirar, faz moribundaQue extraña palidez baña y circunda.
Pasó el hierro la pelta (asaz ligera
Arma á tanta arrogancia) y la loriga
Que de hilos de oro tierna madre hiciera;
Llenóla en sangre; y triste se desliga
El alma, y á otro mundo huye ligera.
Ni pudo Enéas ya como á enemiga
Aquella faz mirar, faz moribunda
Que extraña palidez baña y circunda.
Tan bello ejemplo de filial ternuraMovióle á compasion, tiende la diestraY dice á Lauso: «¡Ay jóven sin ventura!¿Ya el pio Enéas qué ha de darte en muestraDe homenaje á virtud tan noble y pura?Al ménos tu ceniza él no secuestra;¡Oh! si algo valen fúnebres honoresAl lado dormirás de tus mayores!
Tan bello ejemplo de filial ternuraMovióle á compasion, tiende la diestraY dice á Lauso: «¡Ay jóven sin ventura!¿Ya el pio Enéas qué ha de darte en muestraDe homenaje á virtud tan noble y pura?Al ménos tu ceniza él no secuestra;¡Oh! si algo valen fúnebres honoresAl lado dormirás de tus mayores!
Tan bello ejemplo de filial ternuraMovióle á compasion, tiende la diestraY dice á Lauso: «¡Ay jóven sin ventura!¿Ya el pio Enéas qué ha de darte en muestraDe homenaje á virtud tan noble y pura?Al ménos tu ceniza él no secuestra;¡Oh! si algo valen fúnebres honoresAl lado dormirás de tus mayores!
Tan bello ejemplo de filial ternura
Movióle á compasion, tiende la diestra
Y dice á Lauso: «¡Ay jóven sin ventura!
¿Ya el pio Enéas qué ha de darte en muestra
De homenaje á virtud tan noble y pura?
Al ménos tu ceniza él no secuestra;
¡Oh! si algo valen fúnebres honores
Al lado dormirás de tus mayores!
»Lleva esas armas, tu delicia enántes,Y este consuelo en tu forzosa muerte,Que caiste, no á manos infamantes,Del grande Enéas bajo el brazo fuerte!»Dijo, y á los parciales vacilantesDe tardos riñe, y alza á Lauso inerte.¡Mísero Lauso! en sangre mancha aquellosQue á la usanza aliñó pulcros cabellos.
»Lleva esas armas, tu delicia enántes,Y este consuelo en tu forzosa muerte,Que caiste, no á manos infamantes,Del grande Enéas bajo el brazo fuerte!»Dijo, y á los parciales vacilantesDe tardos riñe, y alza á Lauso inerte.¡Mísero Lauso! en sangre mancha aquellosQue á la usanza aliñó pulcros cabellos.
»Lleva esas armas, tu delicia enántes,Y este consuelo en tu forzosa muerte,Que caiste, no á manos infamantes,Del grande Enéas bajo el brazo fuerte!»Dijo, y á los parciales vacilantesDe tardos riñe, y alza á Lauso inerte.¡Mísero Lauso! en sangre mancha aquellosQue á la usanza aliñó pulcros cabellos.
»Lleva esas armas, tu delicia enántes,
Y este consuelo en tu forzosa muerte,
Que caiste, no á manos infamantes,
Del grande Enéas bajo el brazo fuerte!»
Dijo, y á los parciales vacilantes
De tardos riñe, y alza á Lauso inerte.
¡Mísero Lauso! en sangre mancha aquellos
Que á la usanza aliñó pulcros cabellos.
Entretanto á la márgen tiberinaFuerzas cobrando el genitor doliente,Con la linfa restaña cristalinaDe la herida cruel la abierta fuente,Y de un árbol al tronco el cuerpo inclina.De un ramo más allá se ve pendienteEl yelmo duro, y el arnes pesadoOcioso está sobre el tapiz del prado.
Entretanto á la márgen tiberinaFuerzas cobrando el genitor doliente,Con la linfa restaña cristalinaDe la herida cruel la abierta fuente,Y de un árbol al tronco el cuerpo inclina.De un ramo más allá se ve pendienteEl yelmo duro, y el arnes pesadoOcioso está sobre el tapiz del prado.
Entretanto á la márgen tiberinaFuerzas cobrando el genitor doliente,Con la linfa restaña cristalinaDe la herida cruel la abierta fuente,Y de un árbol al tronco el cuerpo inclina.De un ramo más allá se ve pendienteEl yelmo duro, y el arnes pesadoOcioso está sobre el tapiz del prado.
Entretanto á la márgen tiberina
Fuerzas cobrando el genitor doliente,
Con la linfa restaña cristalina
De la herida cruel la abierta fuente,
Y de un árbol al tronco el cuerpo inclina.
De un ramo más allá se ve pendiente
El yelmo duro, y el arnes pesado
Ocioso está sobre el tapiz del prado.
Flor de mozos guerreros le rodea:Él anhelante, sin vigor que rijaSus acciones, el cuello que flaqueaApoya; y cubre el pecho con prolijaRizada barba. Oir nuevas deseaDe Lauso, en Lauso está su mente fija;Y mensajeros de su afan cuitadoEnvía, que le vuelvan á su lado.
Flor de mozos guerreros le rodea:Él anhelante, sin vigor que rijaSus acciones, el cuello que flaqueaApoya; y cubre el pecho con prolijaRizada barba. Oir nuevas deseaDe Lauso, en Lauso está su mente fija;Y mensajeros de su afan cuitadoEnvía, que le vuelvan á su lado.
Flor de mozos guerreros le rodea:Él anhelante, sin vigor que rijaSus acciones, el cuello que flaqueaApoya; y cubre el pecho con prolijaRizada barba. Oir nuevas deseaDe Lauso, en Lauso está su mente fija;Y mensajeros de su afan cuitadoEnvía, que le vuelvan á su lado.
Flor de mozos guerreros le rodea:
Él anhelante, sin vigor que rija
Sus acciones, el cuello que flaquea
Apoya; y cubre el pecho con prolija
Rizada barba. Oir nuevas desea
De Lauso, en Lauso está su mente fija;
Y mensajeros de su afan cuitado
Envía, que le vuelvan á su lado.
Mas ya sobre sus armas extendido,Ingente él mismo y con ingente llaga,Traen á Lauso, haciendo gran plañido,Sus soldados. De tanto mal presagaEl alma léjos entendió el gemido;Y sus canas manchando en polvo, halagaMezencio su dolor; las palmas tiendeAl cielo; el hijo entre sus brazos prende.
Mas ya sobre sus armas extendido,Ingente él mismo y con ingente llaga,Traen á Lauso, haciendo gran plañido,Sus soldados. De tanto mal presagaEl alma léjos entendió el gemido;Y sus canas manchando en polvo, halagaMezencio su dolor; las palmas tiendeAl cielo; el hijo entre sus brazos prende.
Mas ya sobre sus armas extendido,Ingente él mismo y con ingente llaga,Traen á Lauso, haciendo gran plañido,Sus soldados. De tanto mal presagaEl alma léjos entendió el gemido;Y sus canas manchando en polvo, halagaMezencio su dolor; las palmas tiendeAl cielo; el hijo entre sus brazos prende.
Mas ya sobre sus armas extendido,
Ingente él mismo y con ingente llaga,
Traen á Lauso, haciendo gran plañido,
Sus soldados. De tanto mal presaga
El alma léjos entendió el gemido;
Y sus canas manchando en polvo, halaga
Mezencio su dolor; las palmas tiende
Al cielo; el hijo entre sus brazos prende.
«¿Tanto el halago de existir convida,»Dice, «y tanto obró en mí, que al enemigoTe entregué en mi lugar, prenda querida?¡Y yo (¡padre infeliz!) viviendo sigo!¡El hijo que engendré me da esta vida,Yo la muerte le doy! Siento y maldigoEl peso horrendo de mi suerte ingrata;¡Esta sí es honda herida, esto sí mata!
«¿Tanto el halago de existir convida,»Dice, «y tanto obró en mí, que al enemigoTe entregué en mi lugar, prenda querida?¡Y yo (¡padre infeliz!) viviendo sigo!¡El hijo que engendré me da esta vida,Yo la muerte le doy! Siento y maldigoEl peso horrendo de mi suerte ingrata;¡Esta sí es honda herida, esto sí mata!
«¿Tanto el halago de existir convida,»Dice, «y tanto obró en mí, que al enemigoTe entregué en mi lugar, prenda querida?¡Y yo (¡padre infeliz!) viviendo sigo!¡El hijo que engendré me da esta vida,Yo la muerte le doy! Siento y maldigoEl peso horrendo de mi suerte ingrata;¡Esta sí es honda herida, esto sí mata!
«¿Tanto el halago de existir convida,»
Dice, «y tanto obró en mí, que al enemigo
Te entregué en mi lugar, prenda querida?
¡Y yo (¡padre infeliz!) viviendo sigo!
¡El hijo que engendré me da esta vida,
Yo la muerte le doy! Siento y maldigo
El peso horrendo de mi suerte ingrata;
¡Esta sí es honda herida, esto sí mata!
»¡Y tu nombre tambien con mi pecado.Hijo del alma, yo manché, del tronoDe mis padres, por odios arrojado!¡Así de mis vasallos al enconoCon muertos mil hubiese allá pagadoMi crímen! ¡No que en mísero abandonoSobrevivo! ¿Y no dejo todavíaLos hombres y la odiosa luz del dia?...
»¡Y tu nombre tambien con mi pecado.Hijo del alma, yo manché, del tronoDe mis padres, por odios arrojado!¡Así de mis vasallos al enconoCon muertos mil hubiese allá pagadoMi crímen! ¡No que en mísero abandonoSobrevivo! ¿Y no dejo todavíaLos hombres y la odiosa luz del dia?...
»¡Y tu nombre tambien con mi pecado.Hijo del alma, yo manché, del tronoDe mis padres, por odios arrojado!¡Así de mis vasallos al enconoCon muertos mil hubiese allá pagadoMi crímen! ¡No que en mísero abandonoSobrevivo! ¿Y no dejo todavíaLos hombres y la odiosa luz del dia?...
»¡Y tu nombre tambien con mi pecado.
Hijo del alma, yo manché, del trono
De mis padres, por odios arrojado!
¡Así de mis vasallos al encono
Con muertos mil hubiese allá pagado
Mi crímen! ¡No que en mísero abandono
Sobrevivo! ¿Y no dejo todavía
Los hombres y la odiosa luz del dia?...