Despues que dieron culto á Proserpina,Llegaron á los cándidos pensiles,Del deleyte inmortal patria divinaQue vierte Mayos y descoge Abriles:Aquí infusa la lumbre cristalinaDel Cielo con las pompas más sutilesEl campo ilustra en tempestad preciosaDe nardo, de clavel, de lirio y rosa.Unos los fuertes miembros ejercitanEn la que da aromática palestraEl campo Elysio, y cultos solicitanHacer de su valor gloriosa muestra.Otros en dulces plectros acreditanLas glorias de su voz y de su diestra,Añadiendo á sus mágicas ideasDulces saraos, métricas choreas.
Despues que dieron culto á Proserpina,Llegaron á los cándidos pensiles,Del deleyte inmortal patria divinaQue vierte Mayos y descoge Abriles:Aquí infusa la lumbre cristalinaDel Cielo con las pompas más sutilesEl campo ilustra en tempestad preciosaDe nardo, de clavel, de lirio y rosa.Unos los fuertes miembros ejercitanEn la que da aromática palestraEl campo Elysio, y cultos solicitanHacer de su valor gloriosa muestra.Otros en dulces plectros acreditanLas glorias de su voz y de su diestra,Añadiendo á sus mágicas ideasDulces saraos, métricas choreas.
Despues que dieron culto á Proserpina,Llegaron á los cándidos pensiles,Del deleyte inmortal patria divinaQue vierte Mayos y descoge Abriles:Aquí infusa la lumbre cristalinaDel Cielo con las pompas más sutilesEl campo ilustra en tempestad preciosaDe nardo, de clavel, de lirio y rosa.Unos los fuertes miembros ejercitanEn la que da aromática palestraEl campo Elysio, y cultos solicitanHacer de su valor gloriosa muestra.Otros en dulces plectros acreditanLas glorias de su voz y de su diestra,Añadiendo á sus mágicas ideasDulces saraos, métricas choreas.
Despues que dieron culto á Proserpina,
Llegaron á los cándidos pensiles,
Del deleyte inmortal patria divina
Que vierte Mayos y descoge Abriles:
Aquí infusa la lumbre cristalina
Del Cielo con las pompas más sutiles
El campo ilustra en tempestad preciosa
De nardo, de clavel, de lirio y rosa.
Unos los fuertes miembros ejercitan
En la que da aromática palestra
El campo Elysio, y cultos solicitan
Hacer de su valor gloriosa muestra.
Otros en dulces plectros acreditan
Las glorias de su voz y de su diestra,
Añadiendo á sus mágicas ideas
Dulces saraos, métricas choreas.
Si esto es Virgilio,¡quantum mutatus ab illo!
(j) D. Josef Pellicer de Salas y Tobar tradujolos quatro libros primeros de la Eneyda de Virgilio en quatro romances de á cien coplas cada uno.
No queda más noticia que la que da el mismo Pellicer en laBibliothecaque formó de sus propios escritos.
(l) «Los Quatro primeros libros de la Eneida de Virgilio, traducidos en verso castellano por D. Tomás de Iriarte.»
Ocupa todo el tercer volúmen de laColeccion de susobras en verso y prosa. (Madrid, 1805. Imp. Real. 320 pp con XXII de Prólogo). Tambien se halla en la 1.ª ed. (ménos completa) de dichasObras. (Madrid, 1787.)
Está en romance endecasílabo, metro desdichado para trabajos de esta índole, pues ni tiene las ventajas de la rima (al paso que reune todos sus inconvenientes), ni la soltura y clásica gallardía del verso suelto. Sólo al Duque de Rivas fué dado hacer que se leyesen de seguida romances tan dilatados como los deEl Moro Expósito. No hay martilleo más desapacible que el de la asonancia prolongada durante todo un canto de 800 ó 1.000 versos.
No adolece la traduccion de Iriarte (como otras suyas, especialmente la de laEpístola ad Pisones) de prosaísmos de diccion, porque Iriarte tenía demasiado gusto para ponerlos en una epopeya, y él mismo se lamenta en el prólogo de loescasas y pobres de locucion poéticaque son las lenguas modernas, y envidia la majestad y abundancia de las antiguas. Pero nadie da lo que no tiene, y si podia el fabulista canario traducir con dignidad y decoro el texto virgiliano (y no hay duda que lo hizo), faltábanle calor en el alma y viveza en la fantasía para reproducir los lamentos de Dido ó el cuadro de la destruccion de Troya. Quintana juzga en dos palabras esta traduccion: «El texto está reproducido: la poesía no.»
Además de los cuatro libros, trabajó Iriarte en el 5.º; pero no llegó á publicarle, desalentado quizá por el poco éxito de la primera muestra.