Chapter 3

(m) «Traduccion de las obras del Príncipe de los Poetas Latinos, P. Virgilio Maron á verso castellano. Dividida enquatro tomos. Tomo II. Que contiene los quatro primeros libros de la Eneida. Por D. Joseph Raphael Larrañaga. Con las licencias necesarias. En Méjico, en la Oficina de los herederos del Lic. D. Joseph de Jáuregui, calle de S. Bernardo.Año de 1787.»

(m) «Traduccion de las obras del Príncipe de los Poetas Latinos, P. Virgilio Maron á verso castellano. Dividida enquatro tomos. Tomo II. Que contiene los quatro primeros libros de la Eneida. Por D. Joseph Raphael Larrañaga. Con las licencias necesarias. En Méjico, en la Oficina de los herederos del Lic. D. Joseph de Jáuregui, calle de S. Bernardo.Año de 1787.»

Una hoja sin foliar con la lista de los suscritores, otra con las erratas y dos con un romance de D. Toribio Castañeda en aplauso de la traduccion, 430 pp. con texto latino y castellano. La traduccion es en romance endecasílabo.

—«Tomo III, que contiene los quatro segundos libros de la Eneida(lo demás idéntico).»

Una hoja sin foliar, 478 pp. y el índice.

—«Tomo IV, que contiene los quatro últimos libros de la Eneida, etc., (lo demásut supra). Año de 1788.»

Una hoja sin foliar y 593 pp. Esta traduccion es completísima: no sólo encierra los doce libros de Virgilio, sino tambien el suplemento de Mapheo Veggio.

El incógnito traductor (que es casi desconocido hasta en América) era muy mal poeta. Júzguese por el argumento óasuntodel primer libro:

De Juno á persuasionesÉolo despacha los furiosos vientos,Y arroja á las regionesDe Libia los troyanos regimientos;Jove con sus razonesA Vénus quita justos sentimientos;En la hermosa Cartago á Eneas recibeDido que amante á todo se apercibe,A quien la diosa Vénus desmentidoEnvía en forma de Ascánio al dios Cupido.

De Juno á persuasionesÉolo despacha los furiosos vientos,Y arroja á las regionesDe Libia los troyanos regimientos;Jove con sus razonesA Vénus quita justos sentimientos;En la hermosa Cartago á Eneas recibeDido que amante á todo se apercibe,A quien la diosa Vénus desmentidoEnvía en forma de Ascánio al dios Cupido.

De Juno á persuasionesÉolo despacha los furiosos vientos,Y arroja á las regionesDe Libia los troyanos regimientos;Jove con sus razonesA Vénus quita justos sentimientos;En la hermosa Cartago á Eneas recibeDido que amante á todo se apercibe,A quien la diosa Vénus desmentidoEnvía en forma de Ascánio al dios Cupido.

De Juno á persuasiones

Éolo despacha los furiosos vientos,

Y arroja á las regiones

De Libia los troyanos regimientos;

Jove con sus razones

A Vénus quita justos sentimientos;

En la hermosa Cartago á Eneas recibe

Dido que amante á todo se apercibe,

A quien la diosa Vénus desmentido

Envía en forma de Ascánio al dios Cupido.

Esto es cuando habla por su cuenta. Veamos cuando traduce:

Yo aquel que cuando jóven entonabaSilvestreverso en rústica zampoña,Y dejando las selvaspastorilesDespues compuseleyes poderosas.

Yo aquel que cuando jóven entonabaSilvestreverso en rústica zampoña,Y dejando las selvaspastorilesDespues compuseleyes poderosas.

Yo aquel que cuando jóven entonabaSilvestreverso en rústica zampoña,Y dejando las selvaspastorilesDespues compuseleyes poderosas.

Yo aquel que cuando jóven entonaba

Silvestreverso en rústica zampoña,

Y dejando las selvaspastoriles

Despues compuseleyes poderosas.

Al frente del último tomo hay un perverso soneto, intitulado «Sencilla expresion de los deseos de un íntimo amigo del Autor»:

¡Oh! y quiera, en fin, el Cielo soberanoSe llegue el dia feliz,interesanteEn que veamos concluido tu eleganteVirgilio vuelto en metro castellano...

¡Oh! y quiera, en fin, el Cielo soberanoSe llegue el dia feliz,interesanteEn que veamos concluido tu eleganteVirgilio vuelto en metro castellano...

¡Oh! y quiera, en fin, el Cielo soberanoSe llegue el dia feliz,interesanteEn que veamos concluido tu eleganteVirgilio vuelto en metro castellano...

¡Oh! y quiera, en fin, el Cielo soberano

Se llegue el dia feliz,interesante

En que veamos concluido tu elegante

Virgilio vuelto en metro castellano...

Sólo como curiosidad bibliográfica puede mencionarse esta traduccion.

(n) Otro tanto digo de «La Eneida de Virgilio, traducida en verso pentámetro por D. Cándido María Trigueros.»

Se conserva en la Biblioteca Colombina (B 4.ª 445—28) en un cuaderno procedente de la librería del Conde del Aguila. Contiene solo los tres primeros libros y un retazo del cuarto.

Los llamadospentámetrosson alejandrinos pareados, insufribles para todo oido castellano:

Canto el varon primero que huyendo el cruel hadoDe Troya vino á Italia por armas celebrado,Y sufriendo en mil tierras y el reyno de NeptunoLas iras poderosas de la enojada Juno,Toleró con firmeza de Marte los combates;Fundó, en fin, á Lavinio, y sus teucros PenatesAsseguró en el Lacio: donde el nombre latino,El Albano senado y la gran Roma vino.

Canto el varon primero que huyendo el cruel hadoDe Troya vino á Italia por armas celebrado,Y sufriendo en mil tierras y el reyno de NeptunoLas iras poderosas de la enojada Juno,Toleró con firmeza de Marte los combates;Fundó, en fin, á Lavinio, y sus teucros PenatesAsseguró en el Lacio: donde el nombre latino,El Albano senado y la gran Roma vino.

Canto el varon primero que huyendo el cruel hadoDe Troya vino á Italia por armas celebrado,Y sufriendo en mil tierras y el reyno de NeptunoLas iras poderosas de la enojada Juno,Toleró con firmeza de Marte los combates;Fundó, en fin, á Lavinio, y sus teucros PenatesAsseguró en el Lacio: donde el nombre latino,El Albano senado y la gran Roma vino.

Canto el varon primero que huyendo el cruel hado

De Troya vino á Italia por armas celebrado,

Y sufriendo en mil tierras y el reyno de Neptuno

Las iras poderosas de la enojada Juno,

Toleró con firmeza de Marte los combates;

Fundó, en fin, á Lavinio, y sus teucros Penates

Asseguró en el Lacio: donde el nombre latino,

El Albano senado y la gran Roma vino.

El único mérito de esta traduccion, si alguno tiene, es la concision. En 786 versos está el libro I, en 816 el II, en 754 el III: pocos más que los del original[8].

(p) «Los dos primeros libros de la Eneida de Virgilio, traducidos en octavas castellanas por D. Francisco de Várgas Machuca. En Alcalá: año de 1792. En la Imprenta de la Real Universidad. Con licencia.»

En 4.º, 255 pp. texto latino y castellano, sin prólogo ni preliminar alguno.

Buena inteligencia del texto: las octavas generalmente débiles, á la vez que redundantes; pero no faltan versos felices. Véase la descripcion de la muerte de Laoconte:

Ya su cuerpo los dos por la cinturaCon repetidas vueltas le ciñeron:Su garganta con mísera apreturaCon una y otra vuelta le oprimieron;Y además de las roscas que formabanSus cabezas las de él sobrepujaban.Destilando veneno denegridoLas vendas, con sus manos pretendianDesenvolver las roscas, y afligidoQuejas hasta los cielos despedía,Como el toro que brama quando heridoHuye del sacrificio que sufríaY la incierta segur que el golpe ha erradoDe su cuello sacude lastimado.Pero las dos culebras, deshaciendoLa prision de las roscas apretadas,Ibanse poco á poco desprendiendoDel infeliz Laocoón, y desliadasFuéronse, un giro y otro repitiendo,Al templo de la Diosa encaminadas,Y despues que á sus plantas se postraron,Debajo de su escudo se ocultaron.

Ya su cuerpo los dos por la cinturaCon repetidas vueltas le ciñeron:Su garganta con mísera apreturaCon una y otra vuelta le oprimieron;Y además de las roscas que formabanSus cabezas las de él sobrepujaban.Destilando veneno denegridoLas vendas, con sus manos pretendianDesenvolver las roscas, y afligidoQuejas hasta los cielos despedía,Como el toro que brama quando heridoHuye del sacrificio que sufríaY la incierta segur que el golpe ha erradoDe su cuello sacude lastimado.Pero las dos culebras, deshaciendoLa prision de las roscas apretadas,Ibanse poco á poco desprendiendoDel infeliz Laocoón, y desliadasFuéronse, un giro y otro repitiendo,Al templo de la Diosa encaminadas,Y despues que á sus plantas se postraron,Debajo de su escudo se ocultaron.

Ya su cuerpo los dos por la cinturaCon repetidas vueltas le ciñeron:Su garganta con mísera apreturaCon una y otra vuelta le oprimieron;Y además de las roscas que formabanSus cabezas las de él sobrepujaban.Destilando veneno denegridoLas vendas, con sus manos pretendianDesenvolver las roscas, y afligidoQuejas hasta los cielos despedía,Como el toro que brama quando heridoHuye del sacrificio que sufríaY la incierta segur que el golpe ha erradoDe su cuello sacude lastimado.Pero las dos culebras, deshaciendoLa prision de las roscas apretadas,Ibanse poco á poco desprendiendoDel infeliz Laocoón, y desliadasFuéronse, un giro y otro repitiendo,Al templo de la Diosa encaminadas,Y despues que á sus plantas se postraron,Debajo de su escudo se ocultaron.

Ya su cuerpo los dos por la cintura

Con repetidas vueltas le ciñeron:

Su garganta con mísera apretura

Con una y otra vuelta le oprimieron;

Y además de las roscas que formaban

Sus cabezas las de él sobrepujaban.

Destilando veneno denegrido

Las vendas, con sus manos pretendian

Desenvolver las roscas, y afligido

Quejas hasta los cielos despedía,

Como el toro que brama quando herido

Huye del sacrificio que sufría

Y la incierta segur que el golpe ha errado

De su cuello sacude lastimado.

Pero las dos culebras, deshaciendo

La prision de las roscas apretadas,

Ibanse poco á poco desprendiendo

Del infeliz Laocoón, y desliadas

Fuéronse, un giro y otro repitiendo,

Al templo de la Diosa encaminadas,

Y despues que á sus plantas se postraron,

Debajo de su escudo se ocultaron.

(q) El P. José Arnal, jesuita de los expulsos, conocido por su traduccion delPhiloctétesde Sófocles, se ocupaba en una version de laEneida. Es noticia del P. Pou en suSpecimen interpretationum hispanarum auctorum classicorum tam ex græcis quam latinis, tum sacris, tum prophanis, ms. que D. Joaquin María Bovér poseía y extracta en suBiblioteca Balear.

(r) D. Juan Meléndez Valdés, en el prólogo que escribió en Nimes para la última edicion de sus poesías, menciona entre los mss. que perdió durante la guerra de la Independencia unatraduccion muy adelantadadel divino poema Virgiliano. Parece que eran seis los libros ya traducidos.

(s) D. Francisco Sanchez Barbero, eminente humanista, trae en susPrincipios de Retórica y Poética(Madrid, 1805) tantas veces reimpresos, algunos trozos virgilianos (especialmente del libro IV) con felices traducciones de su propia cosecha, v. gr.:

¡Oh sol que en luz eterna al mundo aclaras,Y tú, testigo de mis ánsias, Juno,Vengadoras Euménides; triformeHécate, en cuyo honor los anchos triviosCon aullar melancólico resuenanEn la nocturna oscuridad: vosotrosDioses tambien de la espirante Elisa, etc.

¡Oh sol que en luz eterna al mundo aclaras,Y tú, testigo de mis ánsias, Juno,Vengadoras Euménides; triformeHécate, en cuyo honor los anchos triviosCon aullar melancólico resuenanEn la nocturna oscuridad: vosotrosDioses tambien de la espirante Elisa, etc.

¡Oh sol que en luz eterna al mundo aclaras,Y tú, testigo de mis ánsias, Juno,Vengadoras Euménides; triformeHécate, en cuyo honor los anchos triviosCon aullar melancólico resuenanEn la nocturna oscuridad: vosotrosDioses tambien de la espirante Elisa, etc.

¡Oh sol que en luz eterna al mundo aclaras,

Y tú, testigo de mis ánsias, Juno,

Vengadoras Euménides; triforme

Hécate, en cuyo honor los anchos trivios

Con aullar melancólico resuenan

En la nocturna oscuridad: vosotros

Dioses tambien de la espirante Elisa, etc.

Tampoco son desgraciadas las que inserta D. José Gomez Hermosilla en suArte de hablar en prosa y verso.

(t)Dido, canto épico por D. Juan Maria Maury. Impreso por vez primera en el tomo LXVII de AA. Españoles (pp. 175 á 183). Es una traduccion del libro IV de laEneidaen versos endecasílabos irregularmente combinados, con unprólogoy unepílogo, tambien en verso, añadidos por Maury, para formar un poemita completo. ElProemioes un extracto del libro I de laEneidacon todos los preliminares indispensables para la inteligencia del asunto.

La traduccion del libro IV es preciosa. Oscurecen su mérito giros extraños, inversiones excesivas, cortes rítmicos un tanto artificiales y violentos; lo cual da á este trabajo un aire de extrañeza que en verdad le perjudica. Tampoco es de loar la versificacion caprichosa que adoptó Maury.

Por lo demás, á fuerza de ser elíptico y ceñido, llega á un grado de concision y energía (á veces abrupta y escabrosa) que no consigue ningun otro poeta ni traductor castellano. No esquiva los latinismos, v. gr.,inauspiciada,claustro,régia(en el sentido depalacio). Hé aquí una muestra de la elegancia y del vigor con que está escrita esta traduccion, obra de un verdadero poeta:

. . . . . . . .sus naves sumergiera,Sus tiendas encendiera, exterminaraAl padre, al hijo y á la raza entera...¡Oh sol que todo con tu antorcha claraLo alumbras! Noble hija de SaturnoQue mis agravios ves, ¡Hécate mudaQue por sus plazas con pavor saludaDe las ciudades el clamor nocturno!¡Dioses del Orco! Furias vengadoras,Númenes todos de la triste DidoMoribunda, atended, y el merecidoPago al inicuo dad: las frigias proas,Si es fuerza arriben á segura playa,Si así lo quieren Júpiter y el Hado,Que por un pueblo bélico acosado,De Ascánio léjos, prófugo, no hayaQuien le socorra: de los suyos veaMatanza atroz. . . . . . . . . . .Esto pido, este exhalo último ruegoCon el aura vital. . . . . . . . .Sal de mis huesos vencedor ingenteQue á fuego y sangre á la dardania genteAllá persigas, do cabrá, doquiera,Opuestos mar á mar, playa á ribera.

. . . . . . . .sus naves sumergiera,Sus tiendas encendiera, exterminaraAl padre, al hijo y á la raza entera...¡Oh sol que todo con tu antorcha claraLo alumbras! Noble hija de SaturnoQue mis agravios ves, ¡Hécate mudaQue por sus plazas con pavor saludaDe las ciudades el clamor nocturno!¡Dioses del Orco! Furias vengadoras,Númenes todos de la triste DidoMoribunda, atended, y el merecidoPago al inicuo dad: las frigias proas,Si es fuerza arriben á segura playa,Si así lo quieren Júpiter y el Hado,Que por un pueblo bélico acosado,De Ascánio léjos, prófugo, no hayaQuien le socorra: de los suyos veaMatanza atroz. . . . . . . . . . .Esto pido, este exhalo último ruegoCon el aura vital. . . . . . . . .Sal de mis huesos vencedor ingenteQue á fuego y sangre á la dardania genteAllá persigas, do cabrá, doquiera,Opuestos mar á mar, playa á ribera.

. . . . . . . .sus naves sumergiera,Sus tiendas encendiera, exterminaraAl padre, al hijo y á la raza entera...¡Oh sol que todo con tu antorcha claraLo alumbras! Noble hija de SaturnoQue mis agravios ves, ¡Hécate mudaQue por sus plazas con pavor saludaDe las ciudades el clamor nocturno!¡Dioses del Orco! Furias vengadoras,Númenes todos de la triste DidoMoribunda, atended, y el merecidoPago al inicuo dad: las frigias proas,Si es fuerza arriben á segura playa,Si así lo quieren Júpiter y el Hado,Que por un pueblo bélico acosado,De Ascánio léjos, prófugo, no hayaQuien le socorra: de los suyos veaMatanza atroz. . . . . . . . . . .Esto pido, este exhalo último ruegoCon el aura vital. . . . . . . . .Sal de mis huesos vencedor ingenteQue á fuego y sangre á la dardania genteAllá persigas, do cabrá, doquiera,Opuestos mar á mar, playa á ribera.

. . . . . . . .sus naves sumergiera,

Sus tiendas encendiera, exterminara

Al padre, al hijo y á la raza entera...

¡Oh sol que todo con tu antorcha clara

Lo alumbras! Noble hija de Saturno

Que mis agravios ves, ¡Hécate muda

Que por sus plazas con pavor saluda

De las ciudades el clamor nocturno!

¡Dioses del Orco! Furias vengadoras,

Númenes todos de la triste Dido

Moribunda, atended, y el merecido

Pago al inicuo dad: las frigias proas,

Si es fuerza arriben á segura playa,

Si así lo quieren Júpiter y el Hado,

Que por un pueblo bélico acosado,

De Ascánio léjos, prófugo, no haya

Quien le socorra: de los suyos vea

Matanza atroz. . . . . . . . . . .

Esto pido, este exhalo último ruego

Con el aura vital. . . . . . . . .

Sal de mis huesos vencedor ingente

Que á fuego y sangre á la dardania gente

Allá persigas, do cabrá, doquiera,

Opuestos mar á mar, playa á ribera.

¡Qué inspirado estuvo Maury, al traducir el

Quæsivit cœlo lucem, ingemitque reperta.. . . . . . . . . . . . . . .Del cieloBusca la luz y al encontrarla gime!

Quæsivit cœlo lucem, ingemitque reperta.. . . . . . . . . . . . . . .Del cieloBusca la luz y al encontrarla gime!

Quæsivit cœlo lucem, ingemitque reperta.. . . . . . . . . . . . . . .Del cieloBusca la luz y al encontrarla gime!

Quæsivit cœlo lucem, ingemitque reperta.

. . . . . . . . . . . . . . .Del cielo

Busca la luz y al encontrarla gime!

Elepílogoreproduce parte de la bajada á los infiernos en el libro VI; pero lo demás es invencion de Maury, y nopoco feliz. La sombra de Dido anuncia á Enéas los futuros desastres de Roma y la venganza de Cartago por Aníbal:

Y en medio de estos bélicos despojosGraba una mano en caracteres rojos«Tesino» y «Trebia», «Trasimeno» y «Cánas.»

Y en medio de estos bélicos despojosGraba una mano en caracteres rojos«Tesino» y «Trebia», «Trasimeno» y «Cánas.»

Y en medio de estos bélicos despojosGraba una mano en caracteres rojos«Tesino» y «Trebia», «Trasimeno» y «Cánas.»

Y en medio de estos bélicos despojos

Graba una mano en caracteres rojos

«Tesino» y «Trebia», «Trasimeno» y «Cánas.»

(u) La Eneidaen castellano por B. P. V.(Benito Perez Valdés.) Oviedo. Año de 1832.

Ms. autógrafo que poseo, así como el de lasGeórgicas, vertidas por el mismo traductor. El de laEneidatiene 1.260 páginas, con el texto latino al frente. Está en versos sueltos la traduccion, que es completa.

D. Benito Perez Valdés († 1842, á la edad de ochenta y tres años[9]) fué un boticario ovetense, amigo en sus mocedades de Jovellanos, y conocido en su patria por el apodo deEl Botánico. Aficionado á las buenas letras, compuso gran número de poesías patrióticas en bable y en castellano durante la guerra de la Independencia, y en la época constitucional del 20 al 23, entre ellasEl Romancero de Riego, que reimprimió en Lóndres con cierto lujo el canónigo D. Miguel, hermano del caudillo liberal de las Cabezas.

En la traduccion virgiliana de este farmacéutico, aparte de muchos é imperdonables desaliños, fáciles de explicar en una obra no corregida por su autor, quizá no destinada á la prensa, y hecha en un aislamiento literario casi absoluto, hay condiciones estimables de latinista, y áun de escritorcastellano, pero no de poeta. Para un verso feliz (y no deja de tenerlos), se encuentran ciento inaguantables, mostrándose á cada paso la impericia de Valdés en la manera de construirlos y trabarlos. Pero si versifica mal, habla, á lo ménos, con pureza y abundancia el castellano.

Véase una levísima muestra de este incógnito traductor:

Luégo que de Laurento en el alcázarDe guerra el estandarte puso Turno,Y el bronco són se oyó de las trompetas,E hizo de los caballos fiero alarde,Y con la lanza sacudió el escudoDe la lucha intimando señal cierta,Escandecido el ánimo valiente,El Lacio todo trepidó en tumulto,Ansioso se conjura, y arroganteFuera de sí su juventud se exalta.(Libro VIII.)

Luégo que de Laurento en el alcázarDe guerra el estandarte puso Turno,Y el bronco són se oyó de las trompetas,E hizo de los caballos fiero alarde,Y con la lanza sacudió el escudoDe la lucha intimando señal cierta,Escandecido el ánimo valiente,El Lacio todo trepidó en tumulto,Ansioso se conjura, y arroganteFuera de sí su juventud se exalta.(Libro VIII.)

Luégo que de Laurento en el alcázarDe guerra el estandarte puso Turno,Y el bronco són se oyó de las trompetas,E hizo de los caballos fiero alarde,Y con la lanza sacudió el escudoDe la lucha intimando señal cierta,Escandecido el ánimo valiente,El Lacio todo trepidó en tumulto,Ansioso se conjura, y arroganteFuera de sí su juventud se exalta.(Libro VIII.)

Luégo que de Laurento en el alcázar

De guerra el estandarte puso Turno,

Y el bronco són se oyó de las trompetas,

E hizo de los caballos fiero alarde,

Y con la lanza sacudió el escudo

De la lucha intimando señal cierta,

Escandecido el ánimo valiente,

El Lacio todo trepidó en tumulto,

Ansioso se conjura, y arrogante

Fuera de sí su juventud se exalta.

(Libro VIII.)

(v)LaEneydade Virgilio, traducida en español(sic)por L. D. F. V. Barcelona, imp. de Grau, 1842.

Trad. en prosa para las escuelas, hecha por un profesor de Humanidades de Barcelona. Roca y Cornet habló de ella enLa Civilizacion.

(x) «Nueva Version de la Eneida de Virgilio en verso español, acompañada del texto latino al frente, el más correcto. Por D. Alejandro de Arrúe, Preceptor titular de la Invicta villa de Bilbao.—Bilbao, Imprenta de Adolfo Depont, Editor.1845, 4.º»

Conozco de esta traduccion dos volúmenes. El primero (404 pp.) comprende los cuatro primeros libros y numerosasnotas sobre las palabras más oscuras mitológicas y geográficas de la Enéida de Virgilio. El 2.º abraza los libros quinto, sexto, sétimo, octavo y el comienzo del noveno, quedando cortado el ejemplar que tengo á la vista en la página 356.

Ignoro si se terminó la publicacion de este tomo y de lo restante de la obra.

Al frente de la version va el texto latino bastante correcto. La traduccion está en romance endecasílabo y no pasa de mediana. El intérprete carecia de gusto literario, versificaba con muchos tropiezos, y hasta en el lenguaje es incorrecto y desaliñado. Complácese en términos exóticos y raros compuestos.

Para las anotaciones consultó especialmente á Servio, Donato, Minelio, los PP. La Cerda y La Rue (Ruæus) y Delille. Muéstrase en todo más humanista que poeta.

(y) «La Eneida de Virgilio, traducida en verso endecasílabo por D. Graciliano Afonso, Doctoral de la Santa Iglesia Catedral de Canarias.—Año de 1853.—Palmas de Gran Canaria: Imp. de M. Collina... 1854.» 8.º 2 ts. el 1.º de VIII 233 pp., y el 2.º de 278 pp.

En una advertenciaal lectordice el Sr. D. Graciliano que en 1838 trajo de América,donde permaneció 18 años emigrado por la causa de la libertad, una traduccion en prosa con notas, para la instruccion de la juventud canaria.

El 25 de Junio de 1853 le ocurrió la idea de ponerla en verso y la terminó el 24 de Octubre: celeridad verdaderamente extraordinaria, y más en un anciano de 78 años, que esta edad tenía el señor Doctoral en aquella fecha. Sería injusticianotoria examinar con rigor una traduccion hecha en tales condiciones: lo singular es que de vez en cuando tenga buenos versos y arte de estilo, en medio de un diluvio de prosaísmos, repeticiones y negligencias.

Está en romance endecasílabo. Que no carece de mérito, mostrarálo, tomado á la ventura, un pasaje del libro XI. Habla Tarcon en la batalla contra Camila:

«¿Qué pavor se apodera de vosotros,Tirrenos sin honor siempre y sin alma?¿Qué indigna cobardía os aqueja?¿Una sola mujer del campo os lanzaEn fuga y dispersion? ¿dó están agoraLas manos impotentes, las espadas?Tanta insolencia no mostrais de VénusEn las órgias nocturnas tan amadas,Ni cuando corva flauta os convidaDe Baco alegre á la festiva danzaY el vaso rueda en la suntuosa mesaDonde todo es placer...»Así hablando, conságrase á la muerteY en su corcel se arroja á la batalla,Y á Vénulo acomete con gran furia.· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·Y ya le encierra en sus membrudos brazosTal se alza el ave de doradas plumas,El águila de Jove que arrebataUna serpiente á lo alto de las nubesY encadena la presa con sus garras,Y en ella fija sus corvadas uñas,Y al dragon hiende: con sus ánsias vanasSe pliega, se repliega en varios girosY encrespa de su espalda las escamas,Y silbos lanza horribles: su cabezaSiempre erguida con aire de amenaza.Pero él en vano lucha, que de JoveEl corvo pico el ave despedaza,Y con heridas cubre el cuerpo fieroY el aire despues corta reposada.

«¿Qué pavor se apodera de vosotros,Tirrenos sin honor siempre y sin alma?¿Qué indigna cobardía os aqueja?¿Una sola mujer del campo os lanzaEn fuga y dispersion? ¿dó están agoraLas manos impotentes, las espadas?Tanta insolencia no mostrais de VénusEn las órgias nocturnas tan amadas,Ni cuando corva flauta os convidaDe Baco alegre á la festiva danzaY el vaso rueda en la suntuosa mesaDonde todo es placer...»Así hablando, conságrase á la muerteY en su corcel se arroja á la batalla,Y á Vénulo acomete con gran furia.· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·Y ya le encierra en sus membrudos brazosTal se alza el ave de doradas plumas,El águila de Jove que arrebataUna serpiente á lo alto de las nubesY encadena la presa con sus garras,Y en ella fija sus corvadas uñas,Y al dragon hiende: con sus ánsias vanasSe pliega, se repliega en varios girosY encrespa de su espalda las escamas,Y silbos lanza horribles: su cabezaSiempre erguida con aire de amenaza.Pero él en vano lucha, que de JoveEl corvo pico el ave despedaza,Y con heridas cubre el cuerpo fieroY el aire despues corta reposada.

«¿Qué pavor se apodera de vosotros,Tirrenos sin honor siempre y sin alma?¿Qué indigna cobardía os aqueja?¿Una sola mujer del campo os lanzaEn fuga y dispersion? ¿dó están agoraLas manos impotentes, las espadas?Tanta insolencia no mostrais de VénusEn las órgias nocturnas tan amadas,Ni cuando corva flauta os convidaDe Baco alegre á la festiva danzaY el vaso rueda en la suntuosa mesaDonde todo es placer...»Así hablando, conságrase á la muerteY en su corcel se arroja á la batalla,Y á Vénulo acomete con gran furia.· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·Y ya le encierra en sus membrudos brazos

«¿Qué pavor se apodera de vosotros,

Tirrenos sin honor siempre y sin alma?

¿Qué indigna cobardía os aqueja?

¿Una sola mujer del campo os lanza

En fuga y dispersion? ¿dó están agora

Las manos impotentes, las espadas?

Tanta insolencia no mostrais de Vénus

En las órgias nocturnas tan amadas,

Ni cuando corva flauta os convida

De Baco alegre á la festiva danza

Y el vaso rueda en la suntuosa mesa

Donde todo es placer...»

Así hablando, conságrase á la muerte

Y en su corcel se arroja á la batalla,

Y á Vénulo acomete con gran furia.

· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

Y ya le encierra en sus membrudos brazos

Tal se alza el ave de doradas plumas,El águila de Jove que arrebataUna serpiente á lo alto de las nubesY encadena la presa con sus garras,Y en ella fija sus corvadas uñas,Y al dragon hiende: con sus ánsias vanasSe pliega, se repliega en varios girosY encrespa de su espalda las escamas,Y silbos lanza horribles: su cabezaSiempre erguida con aire de amenaza.Pero él en vano lucha, que de JoveEl corvo pico el ave despedaza,Y con heridas cubre el cuerpo fieroY el aire despues corta reposada.

Tal se alza el ave de doradas plumas,

El águila de Jove que arrebata

Una serpiente á lo alto de las nubes

Y encadena la presa con sus garras,

Y en ella fija sus corvadas uñas,

Y al dragon hiende: con sus ánsias vanas

Se pliega, se repliega en varios giros

Y encrespa de su espalda las escamas,

Y silbos lanza horribles: su cabeza

Siempre erguida con aire de amenaza.

Pero él en vano lucha, que de Jove

El corvo pico el ave despedaza,

Y con heridas cubre el cuerpo fiero

Y el aire despues corta reposada.

(z) «La Eneida de Virgilio, traducida al castellano.» Forma parte de las «Obras Literarias de D. Sinibaldo de Mas. Madrid. Imprenta y Estereotipia de M. Rivadeneyra, Salon del Prado, núm. 8, 1852.»

LaEneidatiene paginacion aparte: 175 fols. Hay ejemplares sueltos.

Tiene esta traduccion la singularidad de estar hecha en una especie deexámetroscastellanos, tal como el autor los habia propuesto en suSistema musical de la lengua castellana. Más que como version debe considerarse estaEneidacomo un ensayo rítmico, y mejor, como un monumento de paciencia. Ni aquellos sonexámetros, ni suenan como versos en ninguna lengua:

Era noche, y estaban durmiendo con profundo silencioLos míseros humanos, el plateado mar y las selvas:Las estrellas lucientes hacían por el cielo su curso:Los ganados bulliciosos, las aves que esmaltes adornan,Los peces que en el fondo del líquido elemento se placenY las fieras bravías que habitan en el áspero bosque,Todos sus males olvidaban, dados al plácido sueño.

Era noche, y estaban durmiendo con profundo silencioLos míseros humanos, el plateado mar y las selvas:Las estrellas lucientes hacían por el cielo su curso:Los ganados bulliciosos, las aves que esmaltes adornan,Los peces que en el fondo del líquido elemento se placenY las fieras bravías que habitan en el áspero bosque,Todos sus males olvidaban, dados al plácido sueño.

Era noche, y estaban durmiendo con profundo silencioLos míseros humanos, el plateado mar y las selvas:Las estrellas lucientes hacían por el cielo su curso:Los ganados bulliciosos, las aves que esmaltes adornan,Los peces que en el fondo del líquido elemento se placenY las fieras bravías que habitan en el áspero bosque,Todos sus males olvidaban, dados al plácido sueño.

Era noche, y estaban durmiendo con profundo silencio

Los míseros humanos, el plateado mar y las selvas:

Las estrellas lucientes hacían por el cielo su curso:

Los ganados bulliciosos, las aves que esmaltes adornan,

Los peces que en el fondo del líquido elemento se placen

Y las fieras bravías que habitan en el áspero bosque,

Todos sus males olvidaban, dados al plácido sueño.

¿Quién soporta doce cantos en este llamadometro? Lo que sí puede alcanzarse, escribiendo en esta forma, es alguna ventaja en cuanto á la concision. Y D. Sinibaldo de Mases muy conciso; pero tuvo el mal gusto de «abreviar muchas descripciones, profecías y comparaciones que le parecieron prolijas y lánguidas para lectores del siglo XIX.» ¡Refundirá Virgilio!

De esta traduccion pueden sacarse giros y frases felices y latinismos aprovechables.

(aa) Juan Cruz Varela, poeta de Buenos-Aires (1794-1839), tradujo los primeros libros de laEneida. Dícelo don Miguel A. Caro, con referencia á D. Juan María Gutierrez[10]. En laRevista del Rio de la Platase publicó el primero, y allí tambien dosCartas, de Varela, sobre la manera de traducir á Virgilio y sobre las anteriores versiones castellanas[11].

(bb) El ilustre poeta venezolano Andrés Bello tradujo el libro V de laEneida(los juegos); pero no sé que haya sido impreso. Le cita el Sr. Caro.

(cc) «El Libro primero de la Eneida traducido en verso por el Excmo. Sr. D. Ventura de la Vega.»

Se publicó por primera vez en un periódico ó revista, pero se ha reimpreso con más correccion en el tomo I deMemorias de la Real Academia Española. (Madrid, Rivadeneyra, 1871).

Ochoa dijo rotundamente de este fragmento que era «la mejor traduccion de Virgilio que él conocia en ninguna lengua.» Muchos serán del mismo parecer. Es, á lo ménos, uno de los mejores trozos de verso suelto castellano, y una de las interpretaciones donde mejor está entendida y más poéticamente expresada la índole del original, la majestuosa, á la par que sencilla, elegancia virgiliana. Aníbal Caro tiene más soltura y más gracia: Ventura de la Vega más igualdad y esmero. Sin ser humanista de profesion, sabía bastante latín para comprender el texto, y tenía además la ayuda de muchos comentarios y versiones que no alcanzó el italiano. Hé aquí una muestra del trabajo de Ventura:

Él en Italia una tremenda guerraSostendrá; domará pueblos feroces,Ciudades fundará, y usos y leyesDará á sus hijos, y en el Lácio al cabo,Tres estíos veránle y tres inviernosReinar sobre los Rútulos vencidos.Sucederále el niño Ascánio, que horaYuloañade á su nombre (IlollamadoCuando existió Ilion). Verá en el tronoTreinta giros del sol en torno al orbe,Y trasladando de Lavinio el reino,Asentarálo en Alba: Alba-la-longa,Por él de inmensa fuerza coronada.Ya de año en año allí los hijos de HéctorTrescientos reinarán, hasta queIlia,Reina y sacerdotisa, en solo un partoDos gemelos dé á luz, prole de Marte.Será uno de ellos Rómulo, que alegre,Sobre sus hombros por blason llevandoLa roja piel de su nodriza loba,Juntará un pueblo, la ciudad de MarteFundará, y á sus nuevos moradoresRomanosllamará, del nombre suyo.A estosRomanosni barreras pongoNi término señalo: les he dadoUn imperio sin fin. Y hasta la mismaJuno, esa áspera Juno, que hoy medrosaFatiga el mar, la tierra y el Olimpo,A consejo mejor tornará un dia,Y á par conmigo exaltará al Romano,Togado pueblo, rey del Universo.Tal es mi voluntad.—Las veniderasEdades, en humilde servidumbreDe la casa de Asáraco á las plantasVerán á Phtía y á la gran Micénas,Y subyugada y sierva á Grecia toda.De esta troyana esclarecida sangreNacerá César, que heredando el nombreDe Yulo el grande, llamaráseJulio.Límite de su imperio será soloEl Oceáno, y de su fama el cielo.Cargado con despojos del Oriente,Recibirásle en el Olimpo un dia,Y aras y culto le dará la tierra.Entónces ya, las lides apagadas,El aspereza de los siglos rudosSuavizándose irá, y el UniversoPor la cándida fe será regido.

Él en Italia una tremenda guerraSostendrá; domará pueblos feroces,Ciudades fundará, y usos y leyesDará á sus hijos, y en el Lácio al cabo,Tres estíos veránle y tres inviernosReinar sobre los Rútulos vencidos.Sucederále el niño Ascánio, que horaYuloañade á su nombre (IlollamadoCuando existió Ilion). Verá en el tronoTreinta giros del sol en torno al orbe,Y trasladando de Lavinio el reino,Asentarálo en Alba: Alba-la-longa,Por él de inmensa fuerza coronada.Ya de año en año allí los hijos de HéctorTrescientos reinarán, hasta queIlia,Reina y sacerdotisa, en solo un partoDos gemelos dé á luz, prole de Marte.Será uno de ellos Rómulo, que alegre,Sobre sus hombros por blason llevandoLa roja piel de su nodriza loba,Juntará un pueblo, la ciudad de MarteFundará, y á sus nuevos moradoresRomanosllamará, del nombre suyo.A estosRomanosni barreras pongoNi término señalo: les he dadoUn imperio sin fin. Y hasta la mismaJuno, esa áspera Juno, que hoy medrosaFatiga el mar, la tierra y el Olimpo,A consejo mejor tornará un dia,Y á par conmigo exaltará al Romano,Togado pueblo, rey del Universo.Tal es mi voluntad.—Las veniderasEdades, en humilde servidumbreDe la casa de Asáraco á las plantasVerán á Phtía y á la gran Micénas,Y subyugada y sierva á Grecia toda.De esta troyana esclarecida sangreNacerá César, que heredando el nombreDe Yulo el grande, llamaráseJulio.Límite de su imperio será soloEl Oceáno, y de su fama el cielo.Cargado con despojos del Oriente,Recibirásle en el Olimpo un dia,Y aras y culto le dará la tierra.Entónces ya, las lides apagadas,El aspereza de los siglos rudosSuavizándose irá, y el UniversoPor la cándida fe será regido.

Él en Italia una tremenda guerraSostendrá; domará pueblos feroces,Ciudades fundará, y usos y leyesDará á sus hijos, y en el Lácio al cabo,Tres estíos veránle y tres inviernosReinar sobre los Rútulos vencidos.Sucederále el niño Ascánio, que horaYuloañade á su nombre (IlollamadoCuando existió Ilion). Verá en el tronoTreinta giros del sol en torno al orbe,Y trasladando de Lavinio el reino,Asentarálo en Alba: Alba-la-longa,Por él de inmensa fuerza coronada.Ya de año en año allí los hijos de HéctorTrescientos reinarán, hasta queIlia,Reina y sacerdotisa, en solo un partoDos gemelos dé á luz, prole de Marte.Será uno de ellos Rómulo, que alegre,Sobre sus hombros por blason llevandoLa roja piel de su nodriza loba,Juntará un pueblo, la ciudad de MarteFundará, y á sus nuevos moradoresRomanosllamará, del nombre suyo.A estosRomanosni barreras pongoNi término señalo: les he dadoUn imperio sin fin. Y hasta la mismaJuno, esa áspera Juno, que hoy medrosaFatiga el mar, la tierra y el Olimpo,A consejo mejor tornará un dia,Y á par conmigo exaltará al Romano,Togado pueblo, rey del Universo.Tal es mi voluntad.—Las veniderasEdades, en humilde servidumbreDe la casa de Asáraco á las plantasVerán á Phtía y á la gran Micénas,Y subyugada y sierva á Grecia toda.De esta troyana esclarecida sangreNacerá César, que heredando el nombreDe Yulo el grande, llamaráseJulio.Límite de su imperio será soloEl Oceáno, y de su fama el cielo.Cargado con despojos del Oriente,Recibirásle en el Olimpo un dia,Y aras y culto le dará la tierra.Entónces ya, las lides apagadas,El aspereza de los siglos rudosSuavizándose irá, y el UniversoPor la cándida fe será regido.

Él en Italia una tremenda guerra

Sostendrá; domará pueblos feroces,

Ciudades fundará, y usos y leyes

Dará á sus hijos, y en el Lácio al cabo,

Tres estíos veránle y tres inviernos

Reinar sobre los Rútulos vencidos.

Sucederále el niño Ascánio, que hora

Yuloañade á su nombre (Ilollamado

Cuando existió Ilion). Verá en el trono

Treinta giros del sol en torno al orbe,

Y trasladando de Lavinio el reino,

Asentarálo en Alba: Alba-la-longa,

Por él de inmensa fuerza coronada.

Ya de año en año allí los hijos de Héctor

Trescientos reinarán, hasta queIlia,

Reina y sacerdotisa, en solo un parto

Dos gemelos dé á luz, prole de Marte.

Será uno de ellos Rómulo, que alegre,

Sobre sus hombros por blason llevando

La roja piel de su nodriza loba,

Juntará un pueblo, la ciudad de Marte

Fundará, y á sus nuevos moradores

Romanosllamará, del nombre suyo.

A estosRomanosni barreras pongo

Ni término señalo: les he dado

Un imperio sin fin. Y hasta la misma

Juno, esa áspera Juno, que hoy medrosa

Fatiga el mar, la tierra y el Olimpo,

A consejo mejor tornará un dia,

Y á par conmigo exaltará al Romano,

Togado pueblo, rey del Universo.

Tal es mi voluntad.—Las venideras

Edades, en humilde servidumbre

De la casa de Asáraco á las plantas

Verán á Phtía y á la gran Micénas,

Y subyugada y sierva á Grecia toda.

De esta troyana esclarecida sangre

Nacerá César, que heredando el nombre

De Yulo el grande, llamaráseJulio.

Límite de su imperio será solo

El Oceáno, y de su fama el cielo.

Cargado con despojos del Oriente,

Recibirásle en el Olimpo un dia,

Y aras y culto le dará la tierra.

Entónces ya, las lides apagadas,

El aspereza de los siglos rudos

Suavizándose irá, y el Universo

Por la cándida fe será regido.

¡Qué bella sería una traduccion de Virgilio en versos sueltos y hechos de esta manera!

(dd) «Dido: libro IV de la Eneida de Virgilio, traducido en verso castellano, por D. Fermin de la Puente y Apezechea. Sevilla. Establecimiento tipográfico á cargo de Juan Moyano, 1845.»

Dedicado á los PP. Escolapios, 56 pp., 4.º

—«Eneida de Virgilio: libros I y VI, traducidos por don Fermin de la Puente y Apezechea. Madrid, imprenta de Aribau y Compañía, sucesores de Rivadeneyra, 4.º, 127 páginas.»

El libro I está incluido además en lasMemorias de la Academia Española.

Además de estos tres libros, dejó preparados el señor Puente y Apezechea otros cinco, segun me informa mi buen amigo D. Antonio Sanchez Moguel.

Aunque el Sr. Puente, persona en todos conceptos apreciabilísima, no era muy poeta, su traduccion de laEneidaes buena (sobre todo en el libro IV), y merece más fama que la que ha alcanzado. Inmune casi de los vicios que afean la interpretacion de losLibros Sapienciales, hecha por el mismo autor harto prosaicamente, tiene hermosas octavas, de las cuales pondré alguna para muestra:

No de otra suerte Orestes delirante,Del triste Agamenon prole maldita,Del crímen siente el aguijon punzante,Y espantosa vision le precipita.Huye á su madre, y se la ve delanteQue ardiente tea y víboras agita,Y al cual las infernales vengadorasPosan sobre el umbral á todas horas.

No de otra suerte Orestes delirante,Del triste Agamenon prole maldita,Del crímen siente el aguijon punzante,Y espantosa vision le precipita.Huye á su madre, y se la ve delanteQue ardiente tea y víboras agita,Y al cual las infernales vengadorasPosan sobre el umbral á todas horas.

No de otra suerte Orestes delirante,Del triste Agamenon prole maldita,Del crímen siente el aguijon punzante,Y espantosa vision le precipita.Huye á su madre, y se la ve delanteQue ardiente tea y víboras agita,Y al cual las infernales vengadorasPosan sobre el umbral á todas horas.

No de otra suerte Orestes delirante,

Del triste Agamenon prole maldita,

Del crímen siente el aguijon punzante,

Y espantosa vision le precipita.

Huye á su madre, y se la ve delante

Que ardiente tea y víboras agita,

Y al cual las infernales vengadoras

Posan sobre el umbral á todas horas.

Cuanto más leo esta traduccion, más me agrada. Reina en ella cierta apacible y modesta elegancia y una igualdad de estilo que se echan de ménos en las demás poesías del difunto académico. En el libro I, y sobre todo en el VI, aprovechó algunos versos, y áun dos ó tres octavas enteras de la traduccion de Hernandez de Velasco. Este libro VI es el más flojo en la de Puente y Apezechea.

(ee) D. Gabriel García Tassara, en susPoesías(1872), tiene traducidaLa Muerte de Príamo(libro II de laEneida) desde el verso

Forsitam et Priami fuerint quæ fata requiras.

Forsitam et Priami fuerint quæ fata requiras.

Forsitam et Priami fuerint quæ fata requiras.

Forsitam et Priami fuerint quæ fata requiras.

(ff) «Obras completas de P. Virgilio Maron, traducidas al castellano por D. Eugenio de Ochoa, de la Academia Española. Madrid. Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra, calle del Duque de Osuna, 1869, 4.º»

XXXV pp. de preliminares y 816 de texto éIndice alfabéticode los personajes nombrados en laEneida.

Libro impreso con mucha elegancia, aunque tiene algunas erratas.

Por lo que hace al texto, reprodujo Ochoa el de Heyne, revisado por Wagner (1830-1841), consultando en algun caso el de Bénoist y otros. La traduccion es en prosa, que,como toda prosa poética, resulta monótona y amanerada, y como toda prosa de Ochoa, no está libre de galicismos. Fuera de esto y de algunos errores (no graves) de interpretacion, el trabajo es concienzudo, aunque de sabor poco nacional y castizo. En laintroducciony en lasnotasno faltan ligerezas bibliográficas y críticas. Ochoa no era latinista de profesion; pero tenía buenos conocimientos clásicos. SuVirgiliovino á llenar un vacío en nuestra bibliografía clásica; y si alguno de sus libros le sobrevive, será con certeza éste.

(gg)Los seis libros primeros de la Eneida de Virgilio, traducidos al castellano en versos endecasílabos sueltos.Coria: Imp. de Policarpo Evaristo Montero. 1870. 8.º, 154 pp. y dos deFe de erratas.

El nombre del traductor aparece al fin de laAdvertencia: D. Felipe L. Guerra, vecino de Gata, el cual hizo esta traduccion para enseñanza de su hijo, estudiante de latin.

Más adelante ha publicado completa:

La Eneida de Virgilio, traducida al castellano en versos endecasílabos sueltos.Coria: Imp. de P. Evaristo Montero. 1873, 8.º, 304 páginas.

Una y otra edicion fueron privadas, yad usum amicorum. Es traduccion más recomendable por la fidelidad que por la elegancia ni soltura.

(hh)Juan de Arona(seudónimo del escritor peruano D. Pedro Paz Soldán y Unanue, elegante traductor de lasGeórgicas) ha tenido la ocurrencia no muy feliz de hacer una especie de version jocosa ó parodia de algunos trozos del libro I de laEneida(1-101), y del II y IV. Allí Dido diceá Enéas quele llegará su San Martin, y otras cosas de la misma laya. Pertenece al mismo género de parodia que elVirgile travestide Scarron, ó el poemita bable deDido y Eneas, de D. Antonio Gonzalez Reguera.

Los trozos de Juan de Arona á que aludo pueden verse desde la página 74 á la 84 del libro intituladoPoesía antigua.—LasGeórgicasde Virgilio traducidas en verso castellano, etc. Lima: Imp. del Comercio, 1867.

(ii) El docto latinista D. Raimundo de Miguel, á quien deben nuestras letras el mejor Diccionario latino, tradujo en verso castellano los dos primeros libros de laEneida, trabajo hecho en su vejez como por solaz, y nunca corregido á gusto de su autor. Está en el libro rotulado:

Poesías de D. Raimundo de Miguel, catedrático de Retórica y Poética en el Instituto de San Isidro de Madrid, seguidas de un apéndice que contiene la traduccion de los dos primeros libros de laEneiday varias composiciones latinas del maestro Francisco Sanchez de las Brozas, vertidas á la lengua castellana en variedad de metros por el mismo autor. Madrid. Agustin Jubera, editor.4.º XVII+540 pp. (1876.)

(jj)Obras de Virgilio, traducidas en versos castellanos por Miguel Antonio Caro. Bogotá. Imprenta de Echevarria hermanos, 1873.

Preceden á la traduccion una dedicatoria á la Academia Española, un estudio preliminar extenso (CXIX pp.) y algunas advertencias.

El tomo II contiene los seis primeros libros de laEneida. El tercero (1876) los restantes, con adiciones alestudiopreliminary (al fin) correcciones al texto. Ofrece publicar más adelante el texto latino con comentarios y una introduccion, un estudio sobre las imitaciones y reminiscencias virgilianas en poetas de España y América, losPoemas menoresatribuidos á Virgilio y unIndice.

La traduccion del Sr. Caro es sin duda la mejor que poseemos en castellano, á lo ménos tomada en conjunto. Hay pasajes débil ó vagamente traducidos, y adolece además del vicio capital de estar en octavas reales, forma sumamente artificiosa, y que quita al traductor mucha libertad, y al traslado mucha concision. Pero admitido este pié forzado, sólo hay motivos de admiracion en el trabajo del Sr. Caro. Cierto que se encuentra algun giro exótico, alguna construccion violenta, alguna frase traida de léjos; pero ¿qué importa esto al lado de tantas frases expresivas y gallardas, al lado de tantos giros felices como embellecen la traduccion del poeta bogotano? El cual es además notabilísimo y concienzudo latinista, y nunca ó raras veces se desvía de la recta interpretacion. Debe aplaudirse, sobre todo, en su trabajo la pureza y galanura con que maneja la lengua castellana, como dueño y señor de todas sus preseas y tesoros, cosa rara en las regiones americanas. Fuera de Bello y Pesado, no conozco hablista americano comparable al traductor de Virgilio.


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