LX.

LX.

»Fiad por tanto en la experiencia mia.»Si el suelo ideo producido hubiera»Dos héroes más como él, llegado habria»A inaquios reinos el Dardanio, y viera»Grecia en duelo trocada su alegría.»¿Quién, sino Héctor y Enéas, de guerrera»Inmensa muchedumbre opuso terco»Antemural al estrechante cerco?

»Fiad por tanto en la experiencia mia.»Si el suelo ideo producido hubiera»Dos héroes más como él, llegado habria»A inaquios reinos el Dardanio, y viera»Grecia en duelo trocada su alegría.»¿Quién, sino Héctor y Enéas, de guerrera»Inmensa muchedumbre opuso terco»Antemural al estrechante cerco?

»Fiad por tanto en la experiencia mia.»Si el suelo ideo producido hubiera»Dos héroes más como él, llegado habria»A inaquios reinos el Dardanio, y viera»Grecia en duelo trocada su alegría.»¿Quién, sino Héctor y Enéas, de guerrera»Inmensa muchedumbre opuso terco»Antemural al estrechante cerco?

»Fiad por tanto en la experiencia mia.

»Si el suelo ideo producido hubiera

»Dos héroes más como él, llegado habria

»A inaquios reinos el Dardanio, y viera

»Grecia en duelo trocada su alegría.

»¿Quién, sino Héctor y Enéas, de guerrera

»Inmensa muchedumbre opuso terco

»Antemural al estrechante cerco?

»Ambos hicieron con su fuerte diestra»Que un año, y otro, y diez, dia tras dia,»Retrocediese la victoria nuestra:»Iguales en esfuerzo y bizarría,»Éste en virtudes superior se muestra.»¡Oh! paz haced con él, donde ella os ria;»Y huid toda ocasion que en lid acabe»Y con sus armas vuestras armas trabe.»

»Ambos hicieron con su fuerte diestra»Que un año, y otro, y diez, dia tras dia,»Retrocediese la victoria nuestra:»Iguales en esfuerzo y bizarría,»Éste en virtudes superior se muestra.»¡Oh! paz haced con él, donde ella os ria;»Y huid toda ocasion que en lid acabe»Y con sus armas vuestras armas trabe.»

»Ambos hicieron con su fuerte diestra»Que un año, y otro, y diez, dia tras dia,»Retrocediese la victoria nuestra:»Iguales en esfuerzo y bizarría,»Éste en virtudes superior se muestra.»¡Oh! paz haced con él, donde ella os ria;»Y huid toda ocasion que en lid acabe»Y con sus armas vuestras armas trabe.»

»Ambos hicieron con su fuerte diestra

»Que un año, y otro, y diez, dia tras dia,

»Retrocediese la victoria nuestra:

»Iguales en esfuerzo y bizarría,

ȃste en virtudes superior se muestra.

»¡Oh! paz haced con él, donde ella os ria;

»Y huid toda ocasion que en lid acabe

»Y con sus armas vuestras armas trabe.»

»Esto, ¡oh máximo Rey! en la ardua empresaFalla el Griego y responde.» Habló; y crecienteRumor, pasada la primer sorpresa,Corre de boca en boca entre la gente,Como raudal, en natural represaDe rocas detenido, que impacienteMurmullo forma, y la ribera bramaCon el agua que bulle y se derrama.

»Esto, ¡oh máximo Rey! en la ardua empresaFalla el Griego y responde.» Habló; y crecienteRumor, pasada la primer sorpresa,Corre de boca en boca entre la gente,Como raudal, en natural represaDe rocas detenido, que impacienteMurmullo forma, y la ribera bramaCon el agua que bulle y se derrama.

»Esto, ¡oh máximo Rey! en la ardua empresaFalla el Griego y responde.» Habló; y crecienteRumor, pasada la primer sorpresa,Corre de boca en boca entre la gente,Como raudal, en natural represaDe rocas detenido, que impacienteMurmullo forma, y la ribera bramaCon el agua que bulle y se derrama.

»Esto, ¡oh máximo Rey! en la ardua empresa

Falla el Griego y responde.» Habló; y creciente

Rumor, pasada la primer sorpresa,

Corre de boca en boca entre la gente,

Como raudal, en natural represa

De rocas detenido, que impaciente

Murmullo forma, y la ribera brama

Con el agua que bulle y se derrama.

Cuando cesó la agitacion primeraEl anciano monarca abrió su boca,Y habló de su alto solio en tal manera,Despues que á las Deidades pio invoca:«Quise yo que en sazon se definieraEsta causa, ¡oh Latinos! Hoy que tocaArmado el enemigo á nuestras puertas,Tarde á civil consejo están abiertas.

Cuando cesó la agitacion primeraEl anciano monarca abrió su boca,Y habló de su alto solio en tal manera,Despues que á las Deidades pio invoca:«Quise yo que en sazon se definieraEsta causa, ¡oh Latinos! Hoy que tocaArmado el enemigo á nuestras puertas,Tarde á civil consejo están abiertas.

Cuando cesó la agitacion primeraEl anciano monarca abrió su boca,Y habló de su alto solio en tal manera,Despues que á las Deidades pio invoca:«Quise yo que en sazon se definieraEsta causa, ¡oh Latinos! Hoy que tocaArmado el enemigo á nuestras puertas,Tarde á civil consejo están abiertas.

Cuando cesó la agitacion primera

El anciano monarca abrió su boca,

Y habló de su alto solio en tal manera,

Despues que á las Deidades pio invoca:

«Quise yo que en sazon se definiera

Esta causa, ¡oh Latinos! Hoy que toca

Armado el enemigo á nuestras puertas,

Tarde á civil consejo están abiertas.

»En guerra nos hallamos importunaCon recia, diva gente, que fatigaNo recibió jamás de lucha alguna,Ni las armas depone, aunque enemigaRedoble adversos golpes la Fortuna.Nadie en extraños esperando siga;Faltónos la alïanza del Etolo:Cada cual en sí mismo espere sólo.

»En guerra nos hallamos importunaCon recia, diva gente, que fatigaNo recibió jamás de lucha alguna,Ni las armas depone, aunque enemigaRedoble adversos golpes la Fortuna.Nadie en extraños esperando siga;Faltónos la alïanza del Etolo:Cada cual en sí mismo espere sólo.

»En guerra nos hallamos importunaCon recia, diva gente, que fatigaNo recibió jamás de lucha alguna,Ni las armas depone, aunque enemigaRedoble adversos golpes la Fortuna.Nadie en extraños esperando siga;Faltónos la alïanza del Etolo:Cada cual en sí mismo espere sólo.

»En guerra nos hallamos importuna

Con recia, diva gente, que fatiga

No recibió jamás de lucha alguna,

Ni las armas depone, aunque enemiga

Redoble adversos golpes la Fortuna.

Nadie en extraños esperando siga;

Faltónos la alïanza del Etolo:

Cada cual en sí mismo espere sólo.

»Dicho está, ciudadanos, cuánto seaEsta esperanza individual mezquina;¿Mas quién hay que no palpe luégo y veaQue amenazado de fatal rüinaEl público edificio tambalea?A nadie vuestro príncipe acrimina:Ha hecho el valor cuanto al valor es dado;Todas sus fuerzas concentró el Estado.

»Dicho está, ciudadanos, cuánto seaEsta esperanza individual mezquina;¿Mas quién hay que no palpe luégo y veaQue amenazado de fatal rüinaEl público edificio tambalea?A nadie vuestro príncipe acrimina:Ha hecho el valor cuanto al valor es dado;Todas sus fuerzas concentró el Estado.

»Dicho está, ciudadanos, cuánto seaEsta esperanza individual mezquina;¿Mas quién hay que no palpe luégo y veaQue amenazado de fatal rüinaEl público edificio tambalea?A nadie vuestro príncipe acrimina:Ha hecho el valor cuanto al valor es dado;Todas sus fuerzas concentró el Estado.

»Dicho está, ciudadanos, cuánto sea

Esta esperanza individual mezquina;

¿Mas quién hay que no palpe luégo y vea

Que amenazado de fatal rüina

El público edificio tambalea?

A nadie vuestro príncipe acrimina:

Ha hecho el valor cuanto al valor es dado;

Todas sus fuerzas concentró el Estado.

»Qué ocurre ahora á mi indecisa menteAtended; breve soy; aquesto creo:Un territorio á par de la corrienteTusca, de antiguo, cual sabeis, poseo,Que hasta el confin sicano hácia occidenteSe dilata. A labranza y pastoreoDan Rútulos y Auruncos sus collados.Parte bravíos, parte cultivados.

»Qué ocurre ahora á mi indecisa menteAtended; breve soy; aquesto creo:Un territorio á par de la corrienteTusca, de antiguo, cual sabeis, poseo,Que hasta el confin sicano hácia occidenteSe dilata. A labranza y pastoreoDan Rútulos y Auruncos sus collados.Parte bravíos, parte cultivados.

»Qué ocurre ahora á mi indecisa menteAtended; breve soy; aquesto creo:Un territorio á par de la corrienteTusca, de antiguo, cual sabeis, poseo,Que hasta el confin sicano hácia occidenteSe dilata. A labranza y pastoreoDan Rútulos y Auruncos sus collados.Parte bravíos, parte cultivados.

»Qué ocurre ahora á mi indecisa mente

Atended; breve soy; aquesto creo:

Un territorio á par de la corriente

Tusca, de antiguo, cual sabeis, poseo,

Que hasta el confin sicano hácia occidente

Se dilata. A labranza y pastoreo

Dan Rútulos y Auruncos sus collados.

Parte bravíos, parte cultivados.

»Cedamos por la paz á los TroyanosEsa áspera region, cuan larga yace,Con los montes piníferos cercanos.Iguales leyes de concorde enlaceLes daremos, y parte como á hermanosEn el reino. Pues tanto les aplaceAqueste suelo, de temor segurosEn él se arraiguen y establezcan muros.

»Cedamos por la paz á los TroyanosEsa áspera region, cuan larga yace,Con los montes piníferos cercanos.Iguales leyes de concorde enlaceLes daremos, y parte como á hermanosEn el reino. Pues tanto les aplaceAqueste suelo, de temor segurosEn él se arraiguen y establezcan muros.

»Cedamos por la paz á los TroyanosEsa áspera region, cuan larga yace,Con los montes piníferos cercanos.Iguales leyes de concorde enlaceLes daremos, y parte como á hermanosEn el reino. Pues tanto les aplaceAqueste suelo, de temor segurosEn él se arraiguen y establezcan muros.

»Cedamos por la paz á los Troyanos

Esa áspera region, cuan larga yace,

Con los montes piníferos cercanos.

Iguales leyes de concorde enlace

Les daremos, y parte como á hermanos

En el reino. Pues tanto les aplace

Aqueste suelo, de temor seguros

En él se arraiguen y establezcan muros.

»Mas si han de ir, y el destino lo tolera,A otras playas, es bien que les labremosVeinte cascos de itálica madera,O más que alcancen á ocupar: tenemosSobrado material en la ribera.Brazos daré, espolones, jarcias, remos,Y de las naves el equipo todo;Fijen ellos el número y el modo.

»Mas si han de ir, y el destino lo tolera,A otras playas, es bien que les labremosVeinte cascos de itálica madera,O más que alcancen á ocupar: tenemosSobrado material en la ribera.Brazos daré, espolones, jarcias, remos,Y de las naves el equipo todo;Fijen ellos el número y el modo.

»Mas si han de ir, y el destino lo tolera,A otras playas, es bien que les labremosVeinte cascos de itálica madera,O más que alcancen á ocupar: tenemosSobrado material en la ribera.Brazos daré, espolones, jarcias, remos,Y de las naves el equipo todo;Fijen ellos el número y el modo.

»Mas si han de ir, y el destino lo tolera,

A otras playas, es bien que les labremos

Veinte cascos de itálica madera,

O más que alcancen á ocupar: tenemos

Sobrado material en la ribera.

Brazos daré, espolones, jarcias, remos,

Y de las naves el equipo todo;

Fijen ellos el número y el modo.

»Además, á su campo cien varonesVayan, eximios en la gente nuestra,Que les lleven de paz proposiciones—El sacro olivo en la inocente diestra—Y por mí sellen pactos. Ricos donesDe oro y marfil conducirán, en muestraDe mi amistad, y silla y trábea, emblemaDe esta que ejerzo autoridad suprema.

»Además, á su campo cien varonesVayan, eximios en la gente nuestra,Que les lleven de paz proposiciones—El sacro olivo en la inocente diestra—Y por mí sellen pactos. Ricos donesDe oro y marfil conducirán, en muestraDe mi amistad, y silla y trábea, emblemaDe esta que ejerzo autoridad suprema.

»Además, á su campo cien varonesVayan, eximios en la gente nuestra,Que les lleven de paz proposiciones—El sacro olivo en la inocente diestra—Y por mí sellen pactos. Ricos donesDe oro y marfil conducirán, en muestraDe mi amistad, y silla y trábea, emblemaDe esta que ejerzo autoridad suprema.

»Además, á su campo cien varones

Vayan, eximios en la gente nuestra,

Que les lleven de paz proposiciones

—El sacro olivo en la inocente diestra—

Y por mí sellen pactos. Ricos dones

De oro y marfil conducirán, en muestra

De mi amistad, y silla y trábea, emblema

De esta que ejerzo autoridad suprema.

»¡Ea! el remedio decretad que imploraLa afligida nacion que en vos espera!»Dránces entónces se alza, á quien devoraPor la gloria de Turno, torticeraEmulacion y envidia roedora.Fuerte en recursos y en palabras era,No en armas: en consejos, de prudenteFama gozaba, agitador potente:

»¡Ea! el remedio decretad que imploraLa afligida nacion que en vos espera!»Dránces entónces se alza, á quien devoraPor la gloria de Turno, torticeraEmulacion y envidia roedora.Fuerte en recursos y en palabras era,No en armas: en consejos, de prudenteFama gozaba, agitador potente:

»¡Ea! el remedio decretad que imploraLa afligida nacion que en vos espera!»Dránces entónces se alza, á quien devoraPor la gloria de Turno, torticeraEmulacion y envidia roedora.Fuerte en recursos y en palabras era,No en armas: en consejos, de prudenteFama gozaba, agitador potente:

»¡Ea! el remedio decretad que implora

La afligida nacion que en vos espera!»

Dránces entónces se alza, á quien devora

Por la gloria de Turno, torticera

Emulacion y envidia roedora.

Fuerte en recursos y en palabras era,

No en armas: en consejos, de prudente

Fama gozaba, agitador potente:

Bien que de padre incógnito, debiaNobleza ilustre á la materna rama.Alzóse entónces, pues, y así á porfíaCargos amontonando iras inflama:«¡Benigno Rey! propones, á fe mia,Cuestion que, á nadie oscura, no reclamaMi voz. La causa del comun fracasoTodos la saben; mas la dicen paso.

Bien que de padre incógnito, debiaNobleza ilustre á la materna rama.Alzóse entónces, pues, y así á porfíaCargos amontonando iras inflama:«¡Benigno Rey! propones, á fe mia,Cuestion que, á nadie oscura, no reclamaMi voz. La causa del comun fracasoTodos la saben; mas la dicen paso.

Bien que de padre incógnito, debiaNobleza ilustre á la materna rama.Alzóse entónces, pues, y así á porfíaCargos amontonando iras inflama:«¡Benigno Rey! propones, á fe mia,Cuestion que, á nadie oscura, no reclamaMi voz. La causa del comun fracasoTodos la saben; mas la dicen paso.

Bien que de padre incógnito, debia

Nobleza ilustre á la materna rama.

Alzóse entónces, pues, y así á porfía

Cargos amontonando iras inflama:

«¡Benigno Rey! propones, á fe mia,

Cuestion que, á nadie oscura, no reclama

Mi voz. La causa del comun fracaso

Todos la saben; mas la dicen paso.

»¡Dé libertad de hablar, y enfrene el vueloA su orgullo, el fatal ductor que haceCon funestos auspicios—sí, dirélo,Y siquiera de muerte me amenace!—Tanto prócer caer, y sume en dueloA la ciudad, miéntras con pié fugaceDel enemigo campo se desvíaY al asordado cielo desafía!

»¡Dé libertad de hablar, y enfrene el vueloA su orgullo, el fatal ductor que haceCon funestos auspicios—sí, dirélo,Y siquiera de muerte me amenace!—Tanto prócer caer, y sume en dueloA la ciudad, miéntras con pié fugaceDel enemigo campo se desvíaY al asordado cielo desafía!

»¡Dé libertad de hablar, y enfrene el vueloA su orgullo, el fatal ductor que haceCon funestos auspicios—sí, dirélo,Y siquiera de muerte me amenace!—Tanto prócer caer, y sume en dueloA la ciudad, miéntras con pié fugaceDel enemigo campo se desvíaY al asordado cielo desafía!

»¡Dé libertad de hablar, y enfrene el vuelo

A su orgullo, el fatal ductor que hace

Con funestos auspicios—sí, dirélo,

Y siquiera de muerte me amenace!—

Tanto prócer caer, y sume en duelo

A la ciudad, miéntras con pié fugace

Del enemigo campo se desvía

Y al asordado cielo desafía!

»¡Ojalá que esa espléndida embajada,¡Oh el mejor de los reyes! y esos donesMuchos y grandes que enviar te agrada,Con uno solo y principal corones!No del justo dictámen te disuadaRebelde encono de émulas pasiones:Da tu hija en digna boda á egregio yerno,Y afirma así esta paz con lazo eterno!

»¡Ojalá que esa espléndida embajada,¡Oh el mejor de los reyes! y esos donesMuchos y grandes que enviar te agrada,Con uno solo y principal corones!No del justo dictámen te disuadaRebelde encono de émulas pasiones:Da tu hija en digna boda á egregio yerno,Y afirma así esta paz con lazo eterno!

»¡Ojalá que esa espléndida embajada,¡Oh el mejor de los reyes! y esos donesMuchos y grandes que enviar te agrada,Con uno solo y principal corones!No del justo dictámen te disuadaRebelde encono de émulas pasiones:Da tu hija en digna boda á egregio yerno,Y afirma así esta paz con lazo eterno!

»¡Ojalá que esa espléndida embajada,

¡Oh el mejor de los reyes! y esos dones

Muchos y grandes que enviar te agrada,

Con uno solo y principal corones!

No del justo dictámen te disuada

Rebelde encono de émulas pasiones:

Da tu hija en digna boda á egregio yerno,

Y afirma así esta paz con lazo eterno!

»Vamos á él mismo á suplicarle, empero,Si tanto miedo embarga á los Latinos,Que ceda, y deje al Príncipe su fueroNatural ejercer, y los destinosContemple con piedad de un pueblo entero.—Tú, sola causa á nuestros males, dínos,¿Los tristes ciudadanos de esa suerteArrastrarás de nuevo á horrenda muerte?

»Vamos á él mismo á suplicarle, empero,Si tanto miedo embarga á los Latinos,Que ceda, y deje al Príncipe su fueroNatural ejercer, y los destinosContemple con piedad de un pueblo entero.—Tú, sola causa á nuestros males, dínos,¿Los tristes ciudadanos de esa suerteArrastrarás de nuevo á horrenda muerte?

»Vamos á él mismo á suplicarle, empero,Si tanto miedo embarga á los Latinos,Que ceda, y deje al Príncipe su fueroNatural ejercer, y los destinosContemple con piedad de un pueblo entero.—Tú, sola causa á nuestros males, dínos,¿Los tristes ciudadanos de esa suerteArrastrarás de nuevo á horrenda muerte?

»Vamos á él mismo á suplicarle, empero,

Si tanto miedo embarga á los Latinos,

Que ceda, y deje al Príncipe su fuero

Natural ejercer, y los destinos

Contemple con piedad de un pueblo entero.

—Tú, sola causa á nuestros males, dínos,

¿Los tristes ciudadanos de esa suerte

Arrastrarás de nuevo á horrenda muerte?

»La guerra de salud no da esperanza:Todos pedimos paz, dánosla luégoCon la prenda inviolable que la afianza!Soy el primero que á pedirla llego,Yo, á quien émulo finges; ni hay tardanzaEn mí—vesme á tus plantas—para el ruego:¡Ten piedad de los tuyos, pon la ira,Y léjos derrotado, te retira!

»La guerra de salud no da esperanza:Todos pedimos paz, dánosla luégoCon la prenda inviolable que la afianza!Soy el primero que á pedirla llego,Yo, á quien émulo finges; ni hay tardanzaEn mí—vesme á tus plantas—para el ruego:¡Ten piedad de los tuyos, pon la ira,Y léjos derrotado, te retira!

»La guerra de salud no da esperanza:Todos pedimos paz, dánosla luégoCon la prenda inviolable que la afianza!Soy el primero que á pedirla llego,Yo, á quien émulo finges; ni hay tardanzaEn mí—vesme á tus plantas—para el ruego:¡Ten piedad de los tuyos, pon la ira,Y léjos derrotado, te retira!

»La guerra de salud no da esperanza:

Todos pedimos paz, dánosla luégo

Con la prenda inviolable que la afianza!

Soy el primero que á pedirla llego,

Yo, á quien émulo finges; ni hay tardanza

En mí—vesme á tus plantas—para el ruego:

¡Ten piedad de los tuyos, pon la ira,

Y léjos derrotado, te retira!

»¡Cuánta muerte hemos visto! ¡cuánto estrago!¿Qué tala en vastos campos no hemos hecho?...Mas si es que ejerce irresistible halagoLa fama en tí, si escondes en el pechoTanto valor, y de tu afan en pagoEsperas como dote regio techoQue no has de renunciar, entónces, ¡ea!Afronta á tu enemigo en la pelea.

»¡Cuánta muerte hemos visto! ¡cuánto estrago!¿Qué tala en vastos campos no hemos hecho?...Mas si es que ejerce irresistible halagoLa fama en tí, si escondes en el pechoTanto valor, y de tu afan en pagoEsperas como dote regio techoQue no has de renunciar, entónces, ¡ea!Afronta á tu enemigo en la pelea.

»¡Cuánta muerte hemos visto! ¡cuánto estrago!¿Qué tala en vastos campos no hemos hecho?...Mas si es que ejerce irresistible halagoLa fama en tí, si escondes en el pechoTanto valor, y de tu afan en pagoEsperas como dote regio techoQue no has de renunciar, entónces, ¡ea!Afronta á tu enemigo en la pelea.

»¡Cuánta muerte hemos visto! ¡cuánto estrago!

¿Qué tala en vastos campos no hemos hecho?...

Mas si es que ejerce irresistible halago

La fama en tí, si escondes en el pecho

Tanto valor, y de tu afan en pago

Esperas como dote regio techo

Que no has de renunciar, entónces, ¡ea!

Afronta á tu enemigo en la pelea.

»Para que el regio enlace Turno ufanoGoce, ¿sólo á nosotros por ventura,Sin lágrimas ni honores, en el llanoNos toca sucumbir, caterva oscura?Tú tambien, tú tambien, si no es en vanoFama heredera de marcial bravura,Sál luégo al campo, y con la frente erguidaContempla al que á batalla te apellida!»

»Para que el regio enlace Turno ufanoGoce, ¿sólo á nosotros por ventura,Sin lágrimas ni honores, en el llanoNos toca sucumbir, caterva oscura?Tú tambien, tú tambien, si no es en vanoFama heredera de marcial bravura,Sál luégo al campo, y con la frente erguidaContempla al que á batalla te apellida!»

»Para que el regio enlace Turno ufanoGoce, ¿sólo á nosotros por ventura,Sin lágrimas ni honores, en el llanoNos toca sucumbir, caterva oscura?Tú tambien, tú tambien, si no es en vanoFama heredera de marcial bravura,Sál luégo al campo, y con la frente erguidaContempla al que á batalla te apellida!»

»Para que el regio enlace Turno ufano

Goce, ¿sólo á nosotros por ventura,

Sin lágrimas ni honores, en el llano

Nos toca sucumbir, caterva oscura?

Tú tambien, tú tambien, si no es en vano

Fama heredera de marcial bravura,

Sál luégo al campo, y con la frente erguida

Contempla al que á batalla te apellida!»

Turno, impaciente ya, lanzó un gemido,Y voces tales de lo más profundoDel pecho arranca, en cólera encendido:«Tú el primero en llegar, tú el más facundoEn los consejos, Dránces, siempre has sido.Brazos pida la patria, ardor fecundo,—Jamás el labio vocinglero sellas.¡Palabras! ¿y á qué el aula henchir con ellas?

Turno, impaciente ya, lanzó un gemido,Y voces tales de lo más profundoDel pecho arranca, en cólera encendido:«Tú el primero en llegar, tú el más facundoEn los consejos, Dránces, siempre has sido.Brazos pida la patria, ardor fecundo,—Jamás el labio vocinglero sellas.¡Palabras! ¿y á qué el aula henchir con ellas?

Turno, impaciente ya, lanzó un gemido,Y voces tales de lo más profundoDel pecho arranca, en cólera encendido:«Tú el primero en llegar, tú el más facundoEn los consejos, Dránces, siempre has sido.Brazos pida la patria, ardor fecundo,—Jamás el labio vocinglero sellas.¡Palabras! ¿y á qué el aula henchir con ellas?

Turno, impaciente ya, lanzó un gemido,

Y voces tales de lo más profundo

Del pecho arranca, en cólera encendido:

«Tú el primero en llegar, tú el más facundo

En los consejos, Dránces, siempre has sido.

Brazos pida la patria, ardor fecundo,—

Jamás el labio vocinglero sellas.

¡Palabras! ¿y á qué el aula henchir con ellas?

»Pomposas á volar las das seguroMiéntras sangre los fosos áun no llenaY áun pára al agresor trabado muro.Por tanto en tu oracion, cual sueles, truena,Trátame, oh Dránces, de guerrero oscuro,Ya que tú de cadáveres la arenaCubrir supiste, y por tu diestra veoAlzado acá y allá tanto trofeo!

»Pomposas á volar las das seguroMiéntras sangre los fosos áun no llenaY áun pára al agresor trabado muro.Por tanto en tu oracion, cual sueles, truena,Trátame, oh Dránces, de guerrero oscuro,Ya que tú de cadáveres la arenaCubrir supiste, y por tu diestra veoAlzado acá y allá tanto trofeo!

»Pomposas á volar las das seguroMiéntras sangre los fosos áun no llenaY áun pára al agresor trabado muro.Por tanto en tu oracion, cual sueles, truena,Trátame, oh Dránces, de guerrero oscuro,Ya que tú de cadáveres la arenaCubrir supiste, y por tu diestra veoAlzado acá y allá tanto trofeo!

»Pomposas á volar las das seguro

Miéntras sangre los fosos áun no llena

Y áun pára al agresor trabado muro.

Por tanto en tu oracion, cual sueles, truena,

Trátame, oh Dránces, de guerrero oscuro,

Ya que tú de cadáveres la arena

Cubrir supiste, y por tu diestra veo

Alzado acá y allá tanto trofeo!

»Gala hacer de valor te es dado en guerra,Ni habrás por enemigos de afanarteYendo á buscarlos en remota tierra;Cercándonos están por toda parte.¡A ellos, pues, á ellos! ¡cierra, cierra!¿Qué aguardas?... ¿O los ímpetus de MarteTú jamás de otra suerte los conocesQue en tu gárrula lengua y piés veloces?

»Gala hacer de valor te es dado en guerra,Ni habrás por enemigos de afanarteYendo á buscarlos en remota tierra;Cercándonos están por toda parte.¡A ellos, pues, á ellos! ¡cierra, cierra!¿Qué aguardas?... ¿O los ímpetus de MarteTú jamás de otra suerte los conocesQue en tu gárrula lengua y piés veloces?

»Gala hacer de valor te es dado en guerra,Ni habrás por enemigos de afanarteYendo á buscarlos en remota tierra;Cercándonos están por toda parte.¡A ellos, pues, á ellos! ¡cierra, cierra!¿Qué aguardas?... ¿O los ímpetus de MarteTú jamás de otra suerte los conocesQue en tu gárrula lengua y piés veloces?

»Gala hacer de valor te es dado en guerra,

Ni habrás por enemigos de afanarte

Yendo á buscarlos en remota tierra;

Cercándonos están por toda parte.

¡A ellos, pues, á ellos! ¡cierra, cierra!

¿Qué aguardas?... ¿O los ímpetus de Marte

Tú jamás de otra suerte los conoces

Que en tu gárrula lengua y piés veloces?

»¡Yo derrotado! ¿Quién de derrotadoMe acusará, vil monstruo, cuando veaQue el Tibre por mi diestra acrecentadoCon la troyana sangre rojo ondea;Que Evandro con su casa y con su estadoSacudido de asiento bambolea,Y que en fuga los árcades guerrerosArrojan en el campo los aceros?

»¡Yo derrotado! ¿Quién de derrotadoMe acusará, vil monstruo, cuando veaQue el Tibre por mi diestra acrecentadoCon la troyana sangre rojo ondea;Que Evandro con su casa y con su estadoSacudido de asiento bambolea,Y que en fuga los árcades guerrerosArrojan en el campo los aceros?

»¡Yo derrotado! ¿Quién de derrotadoMe acusará, vil monstruo, cuando veaQue el Tibre por mi diestra acrecentadoCon la troyana sangre rojo ondea;Que Evandro con su casa y con su estadoSacudido de asiento bambolea,Y que en fuga los árcades guerrerosArrojan en el campo los aceros?

»¡Yo derrotado! ¿Quién de derrotado

Me acusará, vil monstruo, cuando vea

Que el Tibre por mi diestra acrecentado

Con la troyana sangre rojo ondea;

Que Evandro con su casa y con su estado

Sacudido de asiento bambolea,

Y que en fuga los árcades guerreros

Arrojan en el campo los aceros?

»No, no tal me probaron en su diaPándaro y Bícias, con su gran pujanza,Y otros mil cuyas almas á porfíaHundió mi diestra en la tartárea estanzaCuando ejército hostil me circuia!—¡La guerra de salud no da esperanza!Al régulo dardanio, á tus parcialesVé, agorero, á cantar presagios tales!

»No, no tal me probaron en su diaPándaro y Bícias, con su gran pujanza,Y otros mil cuyas almas á porfíaHundió mi diestra en la tartárea estanzaCuando ejército hostil me circuia!—¡La guerra de salud no da esperanza!Al régulo dardanio, á tus parcialesVé, agorero, á cantar presagios tales!

»No, no tal me probaron en su diaPándaro y Bícias, con su gran pujanza,Y otros mil cuyas almas á porfíaHundió mi diestra en la tartárea estanzaCuando ejército hostil me circuia!—¡La guerra de salud no da esperanza!Al régulo dardanio, á tus parcialesVé, agorero, á cantar presagios tales!

»No, no tal me probaron en su dia

Pándaro y Bícias, con su gran pujanza,

Y otros mil cuyas almas á porfía

Hundió mi diestra en la tartárea estanza

Cuando ejército hostil me circuia!—

¡La guerra de salud no da esperanza!

Al régulo dardanio, á tus parciales

Vé, agorero, á cantar presagios tales!

»¡Alienta en tu alarmante clamoreoA gente no una vez vencida, y pisaLas esperanzas de la nuestra!... VeoQue huyendo ya con azorada prisaLos Mirmidones van, y el de Tideo(¡Tanto alcanzas!) y Aquíles de Larisa,Y vuelve su corriente espavoridoDe las ondas adriáticas Anfido!

»¡Alienta en tu alarmante clamoreoA gente no una vez vencida, y pisaLas esperanzas de la nuestra!... VeoQue huyendo ya con azorada prisaLos Mirmidones van, y el de Tideo(¡Tanto alcanzas!) y Aquíles de Larisa,Y vuelve su corriente espavoridoDe las ondas adriáticas Anfido!

»¡Alienta en tu alarmante clamoreoA gente no una vez vencida, y pisaLas esperanzas de la nuestra!... VeoQue huyendo ya con azorada prisaLos Mirmidones van, y el de Tideo(¡Tanto alcanzas!) y Aquíles de Larisa,Y vuelve su corriente espavoridoDe las ondas adriáticas Anfido!

»¡Alienta en tu alarmante clamoreo

A gente no una vez vencida, y pisa

Las esperanzas de la nuestra!... Veo

Que huyendo ya con azorada prisa

Los Mirmidones van, y el de Tideo

(¡Tanto alcanzas!) y Aquíles de Larisa,

Y vuelve su corriente espavorido

De las ondas adriáticas Anfido!

»Luégo, que amenazante le intimidoSimula, y es el miedo de la muerteDe que astuto se ostenta poseido,Nueva ponzoña que en sus tiros vierte.Jamás esta mi diestra, fementido,—Escucha en paz; no has, no, por qué moverte—Esa alma vil te arrancará del pechoDonde su nido y su morada ha hecho!

»Luégo, que amenazante le intimidoSimula, y es el miedo de la muerteDe que astuto se ostenta poseido,Nueva ponzoña que en sus tiros vierte.Jamás esta mi diestra, fementido,—Escucha en paz; no has, no, por qué moverte—Esa alma vil te arrancará del pechoDonde su nido y su morada ha hecho!

»Luégo, que amenazante le intimidoSimula, y es el miedo de la muerteDe que astuto se ostenta poseido,Nueva ponzoña que en sus tiros vierte.Jamás esta mi diestra, fementido,—Escucha en paz; no has, no, por qué moverte—Esa alma vil te arrancará del pechoDonde su nido y su morada ha hecho!

»Luégo, que amenazante le intimido

Simula, y es el miedo de la muerte

De que astuto se ostenta poseido,

Nueva ponzoña que en sus tiros vierte.

Jamás esta mi diestra, fementido,

—Escucha en paz; no has, no, por qué moverte—

Esa alma vil te arrancará del pecho

Donde su nido y su morada ha hecho!

»A tí y á las consultas que propones,Ahora, oh Padre, la atencion convierto.Si nada de tus fieles campeonesAguardas ya, si la esperanza ha muerto,Si nunca la Fortuna á dar sus donesVolvió, cuando en la guerra el desconciertoPudo una vez señorear las almas,Tendamos luégo las inertes palmas,

»A tí y á las consultas que propones,Ahora, oh Padre, la atencion convierto.Si nada de tus fieles campeonesAguardas ya, si la esperanza ha muerto,Si nunca la Fortuna á dar sus donesVolvió, cuando en la guerra el desconciertoPudo una vez señorear las almas,Tendamos luégo las inertes palmas,

»A tí y á las consultas que propones,Ahora, oh Padre, la atencion convierto.Si nada de tus fieles campeonesAguardas ya, si la esperanza ha muerto,Si nunca la Fortuna á dar sus donesVolvió, cuando en la guerra el desconciertoPudo una vez señorear las almas,Tendamos luégo las inertes palmas,

»A tí y á las consultas que propones,

Ahora, oh Padre, la atencion convierto.

Si nada de tus fieles campeones

Aguardas ya, si la esperanza ha muerto,

Si nunca la Fortuna á dar sus dones

Volvió, cuando en la guerra el desconcierto

Pudo una vez señorear las almas,

Tendamos luégo las inertes palmas,

»É imploremos la paz;—aunque ¡ah! si hubieraAlgun resto en nosotros todavíaDe la virtud antigua!... ¡yo dijeraEntre todos egregio en bizarría,Y en la coronacion de su carreraFeliz, al que dejó la luz del diaDe una vez, por no ver tamaña afrenta,Mordiendo el polvo de la lid sangrienta!

»É imploremos la paz;—aunque ¡ah! si hubieraAlgun resto en nosotros todavíaDe la virtud antigua!... ¡yo dijeraEntre todos egregio en bizarría,Y en la coronacion de su carreraFeliz, al que dejó la luz del diaDe una vez, por no ver tamaña afrenta,Mordiendo el polvo de la lid sangrienta!

»É imploremos la paz;—aunque ¡ah! si hubieraAlgun resto en nosotros todavíaDe la virtud antigua!... ¡yo dijeraEntre todos egregio en bizarría,Y en la coronacion de su carreraFeliz, al que dejó la luz del diaDe una vez, por no ver tamaña afrenta,Mordiendo el polvo de la lid sangrienta!

»É imploremos la paz;—aunque ¡ah! si hubiera

Algun resto en nosotros todavía

De la virtud antigua!... ¡yo dijera

Entre todos egregio en bizarría,

Y en la coronacion de su carrera

Feliz, al que dejó la luz del dia

De una vez, por no ver tamaña afrenta,

Mordiendo el polvo de la lid sangrienta!

»Mas si hay recursos, si hay á lid dispuestaIntacta juventud; si pueblo tanto,Tanta ciudad itálica nos prestaOportuno favor; si sangre y llantoA los Troyanos su victoria cuesta,Y asolacion igual, igual espantoAllá domina, ¿ante el umbral primeroRendiremos cobardes el acero?

»Mas si hay recursos, si hay á lid dispuestaIntacta juventud; si pueblo tanto,Tanta ciudad itálica nos prestaOportuno favor; si sangre y llantoA los Troyanos su victoria cuesta,Y asolacion igual, igual espantoAllá domina, ¿ante el umbral primeroRendiremos cobardes el acero?

»Mas si hay recursos, si hay á lid dispuestaIntacta juventud; si pueblo tanto,Tanta ciudad itálica nos prestaOportuno favor; si sangre y llantoA los Troyanos su victoria cuesta,Y asolacion igual, igual espantoAllá domina, ¿ante el umbral primeroRendiremos cobardes el acero?

»Mas si hay recursos, si hay á lid dispuesta

Intacta juventud; si pueblo tanto,

Tanta ciudad itálica nos presta

Oportuno favor; si sangre y llanto

A los Troyanos su victoria cuesta,

Y asolacion igual, igual espanto

Allá domina, ¿ante el umbral primero

Rendiremos cobardes el acero?

»¡Temblar de miembros, cuando áun no ha sonadoLa retadora trompa! En su porfíaVuelve las cosas á mejor estadoEl tiempo, huyendo un dia y otro dia.¿Fortuna qué de veces no ha sentadoEn firme basa al que burlara impía?Ni á extremo caso hemos llegado; sóloEl auxilio nos falta del Etolo:

»¡Temblar de miembros, cuando áun no ha sonadoLa retadora trompa! En su porfíaVuelve las cosas á mejor estadoEl tiempo, huyendo un dia y otro dia.¿Fortuna qué de veces no ha sentadoEn firme basa al que burlara impía?Ni á extremo caso hemos llegado; sóloEl auxilio nos falta del Etolo:

»¡Temblar de miembros, cuando áun no ha sonadoLa retadora trompa! En su porfíaVuelve las cosas á mejor estadoEl tiempo, huyendo un dia y otro dia.¿Fortuna qué de veces no ha sentadoEn firme basa al que burlara impía?Ni á extremo caso hemos llegado; sóloEl auxilio nos falta del Etolo:

»¡Temblar de miembros, cuando áun no ha sonado

La retadora trompa! En su porfía

Vuelve las cosas á mejor estado

El tiempo, huyendo un dia y otro dia.

¿Fortuna qué de veces no ha sentado

En firme basa al que burlara impía?

Ni á extremo caso hemos llegado; sólo

El auxilio nos falta del Etolo:

»Nobles jefes diputan los vecinos:Ved al fausto Tolumnio en los primeros,Ved á Mesapo. Triunfos no mezquinosGanará, sí, la flor de los guerrerosDel Lacio y de los campos laurentinos!Acaudilla tambien sus caballeros,Honor, Camila, de la volsca gente,Acorazados de metal luciente.

»Nobles jefes diputan los vecinos:Ved al fausto Tolumnio en los primeros,Ved á Mesapo. Triunfos no mezquinosGanará, sí, la flor de los guerrerosDel Lacio y de los campos laurentinos!Acaudilla tambien sus caballeros,Honor, Camila, de la volsca gente,Acorazados de metal luciente.

»Nobles jefes diputan los vecinos:Ved al fausto Tolumnio en los primeros,Ved á Mesapo. Triunfos no mezquinosGanará, sí, la flor de los guerrerosDel Lacio y de los campos laurentinos!Acaudilla tambien sus caballeros,Honor, Camila, de la volsca gente,Acorazados de metal luciente.

»Nobles jefes diputan los vecinos:

Ved al fausto Tolumnio en los primeros,

Ved á Mesapo. Triunfos no mezquinos

Ganará, sí, la flor de los guerreros

Del Lacio y de los campos laurentinos!

Acaudilla tambien sus caballeros,

Honor, Camila, de la volsca gente,

Acorazados de metal luciente.

»Mas ya que á lid me citan decisivaLos Teucros, si esto agrada, y tanto impidoLa pública salud, no así huye esquivaLa victoria de mí, que tal partidoNo abrace ante tan grata perspectiva.Sí; con Enéas sin temor me mido:Cual otro Aquíles venga si le place,Y armas como hechas por Vulcano, embrace!

»Mas ya que á lid me citan decisivaLos Teucros, si esto agrada, y tanto impidoLa pública salud, no así huye esquivaLa victoria de mí, que tal partidoNo abrace ante tan grata perspectiva.Sí; con Enéas sin temor me mido:Cual otro Aquíles venga si le place,Y armas como hechas por Vulcano, embrace!

»Mas ya que á lid me citan decisivaLos Teucros, si esto agrada, y tanto impidoLa pública salud, no así huye esquivaLa victoria de mí, que tal partidoNo abrace ante tan grata perspectiva.Sí; con Enéas sin temor me mido:Cual otro Aquíles venga si le place,Y armas como hechas por Vulcano, embrace!

»Mas ya que á lid me citan decisiva

Los Teucros, si esto agrada, y tanto impido

La pública salud, no así huye esquiva

La victoria de mí, que tal partido

No abrace ante tan grata perspectiva.

Sí; con Enéas sin temor me mido:

Cual otro Aquíles venga si le place,

Y armas como hechas por Vulcano, embrace!

»Ya lo he jurado, y con placer me inmolo(Que á mis mayores en virtud no cedo)Á vos y al Rey mi suegro.—¿Á Turno soloEmplaza Enéas?Pues admito ledoEl singular combate. ¿PermitióloEl Cielo por castigo? No haya miedoQue Dránces lo padezca;—¿en nuestra gloria?Coger no espere el lauro de victoria!»

»Ya lo he jurado, y con placer me inmolo(Que á mis mayores en virtud no cedo)Á vos y al Rey mi suegro.—¿Á Turno soloEmplaza Enéas?Pues admito ledoEl singular combate. ¿PermitióloEl Cielo por castigo? No haya miedoQue Dránces lo padezca;—¿en nuestra gloria?Coger no espere el lauro de victoria!»

»Ya lo he jurado, y con placer me inmolo(Que á mis mayores en virtud no cedo)Á vos y al Rey mi suegro.—¿Á Turno soloEmplaza Enéas?Pues admito ledoEl singular combate. ¿PermitióloEl Cielo por castigo? No haya miedoQue Dránces lo padezca;—¿en nuestra gloria?Coger no espere el lauro de victoria!»

»Ya lo he jurado, y con placer me inmolo

(Que á mis mayores en virtud no cedo)

Á vos y al Rey mi suegro.—¿Á Turno solo

Emplaza Enéas?Pues admito ledo

El singular combate. ¿Permitiólo

El Cielo por castigo? No haya miedo

Que Dránces lo padezca;—¿en nuestra gloria?

Coger no espere el lauro de victoria!»

De esta suerte en recíproca porfíaAltercan sobre el arduo tema, cuandoVed que Enéas su ejército movia.Corre el palacio, y va terror sembrandoPor la ciudad con alta voceríaUn mensajero: Que el troyano bandoHa dejado la márgen tiberina;Que la tirrena hueste al par camina;

De esta suerte en recíproca porfíaAltercan sobre el arduo tema, cuandoVed que Enéas su ejército movia.Corre el palacio, y va terror sembrandoPor la ciudad con alta voceríaUn mensajero: Que el troyano bandoHa dejado la márgen tiberina;Que la tirrena hueste al par camina;

De esta suerte en recíproca porfíaAltercan sobre el arduo tema, cuandoVed que Enéas su ejército movia.Corre el palacio, y va terror sembrandoPor la ciudad con alta voceríaUn mensajero: Que el troyano bandoHa dejado la márgen tiberina;Que la tirrena hueste al par camina;

De esta suerte en recíproca porfía

Altercan sobre el arduo tema, cuando

Ved que Enéas su ejército movia.

Corre el palacio, y va terror sembrando

Por la ciudad con alta vocería

Un mensajero: Que el troyano bando

Ha dejado la márgen tiberina;

Que la tirrena hueste al par camina;

Que vienen en concorde movimientoCubriendo las campiñas dilatadas.Los ánimos se turban al momento:Renuevan, con imperio estimuladas,Las populares iras su ardimiento;Frenéticos bramando, á las espadasLos jóvenes se arrojan; los ancianosQuejas murmuran entre lloros vanos.

Que vienen en concorde movimientoCubriendo las campiñas dilatadas.Los ánimos se turban al momento:Renuevan, con imperio estimuladas,Las populares iras su ardimiento;Frenéticos bramando, á las espadasLos jóvenes se arrojan; los ancianosQuejas murmuran entre lloros vanos.

Que vienen en concorde movimientoCubriendo las campiñas dilatadas.Los ánimos se turban al momento:Renuevan, con imperio estimuladas,Las populares iras su ardimiento;Frenéticos bramando, á las espadasLos jóvenes se arrojan; los ancianosQuejas murmuran entre lloros vanos.

Que vienen en concorde movimiento

Cubriendo las campiñas dilatadas.

Los ánimos se turban al momento:

Renuevan, con imperio estimuladas,

Las populares iras su ardimiento;

Frenéticos bramando, á las espadas

Los jóvenes se arrojan; los ancianos

Quejas murmuran entre lloros vanos.

La grita de la gente hiere al cieloCreciendo acá y allá vária y confusa,Como en los bosques al posar el vueloClamar el coro de las aves usaEntre el hojoso y apiñado velo;O como en el pecífero PadusaMiles de cisnes que le habitan, suenanEn roncas voces, y el canal atruenan.

La grita de la gente hiere al cieloCreciendo acá y allá vária y confusa,Como en los bosques al posar el vueloClamar el coro de las aves usaEntre el hojoso y apiñado velo;O como en el pecífero PadusaMiles de cisnes que le habitan, suenanEn roncas voces, y el canal atruenan.

La grita de la gente hiere al cieloCreciendo acá y allá vária y confusa,Como en los bosques al posar el vueloClamar el coro de las aves usaEntre el hojoso y apiñado velo;O como en el pecífero PadusaMiles de cisnes que le habitan, suenanEn roncas voces, y el canal atruenan.

La grita de la gente hiere al cielo

Creciendo acá y allá vária y confusa,

Como en los bosques al posar el vuelo

Clamar el coro de las aves usa

Entre el hojoso y apiñado velo;

O como en el pecífero Padusa

Miles de cisnes que le habitan, suenan

En roncas voces, y el canal atruenan.

De la ocasion asiendo que los hadosLe dan, «¡Bien, ciudadanos!» Turno grita:«Consejo celebrad, y haced sentadosLas alabanzas de la paz bendita,Miéntras sobre nosotros descuidadosEl taimado invasor se precipita!»Puertas afuera de la régia estanza,Sin esperar á más, raudo se lanza.

De la ocasion asiendo que los hadosLe dan, «¡Bien, ciudadanos!» Turno grita:«Consejo celebrad, y haced sentadosLas alabanzas de la paz bendita,Miéntras sobre nosotros descuidadosEl taimado invasor se precipita!»Puertas afuera de la régia estanza,Sin esperar á más, raudo se lanza.

De la ocasion asiendo que los hadosLe dan, «¡Bien, ciudadanos!» Turno grita:«Consejo celebrad, y haced sentadosLas alabanzas de la paz bendita,Miéntras sobre nosotros descuidadosEl taimado invasor se precipita!»Puertas afuera de la régia estanza,Sin esperar á más, raudo se lanza.

De la ocasion asiendo que los hados

Le dan, «¡Bien, ciudadanos!» Turno grita:

«Consejo celebrad, y haced sentados

Las alabanzas de la paz bendita,

Miéntras sobre nosotros descuidados

El taimado invasor se precipita!»

Puertas afuera de la régia estanza,

Sin esperar á más, raudo se lanza.

«Ház que el volsco escuadron se ordene ufanoDe sus señas en pos, Voluso, y guíaTú á los Rútulos,» dice;—«y en el llanoDesplegad la veloz caballería,Oh Mesapo, y tú, Córas, con tu hermano.Avenidas y torres á porfíaDefiendan otros; y conmigo andeArmado el resto á do mi voz lo mande.»

«Ház que el volsco escuadron se ordene ufanoDe sus señas en pos, Voluso, y guíaTú á los Rútulos,» dice;—«y en el llanoDesplegad la veloz caballería,Oh Mesapo, y tú, Córas, con tu hermano.Avenidas y torres á porfíaDefiendan otros; y conmigo andeArmado el resto á do mi voz lo mande.»

«Ház que el volsco escuadron se ordene ufanoDe sus señas en pos, Voluso, y guíaTú á los Rútulos,» dice;—«y en el llanoDesplegad la veloz caballería,Oh Mesapo, y tú, Córas, con tu hermano.Avenidas y torres á porfíaDefiendan otros; y conmigo andeArmado el resto á do mi voz lo mande.»

«Ház que el volsco escuadron se ordene ufano

De sus señas en pos, Voluso, y guía

Tú á los Rútulos,» dice;—«y en el llano

Desplegad la veloz caballería,

Oh Mesapo, y tú, Córas, con tu hermano.

Avenidas y torres á porfía

Defiendan otros; y conmigo ande

Armado el resto á do mi voz lo mande.»

Correr se ve la poblacion enteraA la muralla. Al mismo Rey ancianoObliga el triste lance á que difieraAquel consejo, comenzado en vano,Y sus grandes debates. Que no hubieraLlamado en tiempo al adalid troyanoAl reino, acreditándole por yerno,Mucho se culpa con lenguaje interno.

Correr se ve la poblacion enteraA la muralla. Al mismo Rey ancianoObliga el triste lance á que difieraAquel consejo, comenzado en vano,Y sus grandes debates. Que no hubieraLlamado en tiempo al adalid troyanoAl reino, acreditándole por yerno,Mucho se culpa con lenguaje interno.

Correr se ve la poblacion enteraA la muralla. Al mismo Rey ancianoObliga el triste lance á que difieraAquel consejo, comenzado en vano,Y sus grandes debates. Que no hubieraLlamado en tiempo al adalid troyanoAl reino, acreditándole por yerno,Mucho se culpa con lenguaje interno.

Correr se ve la poblacion entera

A la muralla. Al mismo Rey anciano

Obliga el triste lance á que difiera

Aquel consejo, comenzado en vano,

Y sus grandes debates. Que no hubiera

Llamado en tiempo al adalid troyano

Al reino, acreditándole por yerno,

Mucho se culpa con lenguaje interno.

Quiénes ante las puertas cavan fosas,Quiénes mueven estacas, y acarreanPiedras á empuje. A lides sanguinosasInstrumentos horrísonos vocean.Y ya, en vario cordon, madres y esposas,Y niños de tropel, largo rodeanEl muro. A todos en aqueste diaLlama el último trance y agonía.

Quiénes ante las puertas cavan fosas,Quiénes mueven estacas, y acarreanPiedras á empuje. A lides sanguinosasInstrumentos horrísonos vocean.Y ya, en vario cordon, madres y esposas,Y niños de tropel, largo rodeanEl muro. A todos en aqueste diaLlama el último trance y agonía.

Quiénes ante las puertas cavan fosas,Quiénes mueven estacas, y acarreanPiedras á empuje. A lides sanguinosasInstrumentos horrísonos vocean.Y ya, en vario cordon, madres y esposas,Y niños de tropel, largo rodeanEl muro. A todos en aqueste diaLlama el último trance y agonía.

Quiénes ante las puertas cavan fosas,

Quiénes mueven estacas, y acarrean

Piedras á empuje. A lides sanguinosas

Instrumentos horrísonos vocean.

Y ya, en vario cordon, madres y esposas,

Y niños de tropel, largo rodean

El muro. A todos en aqueste dia

Llama el último trance y agonía.

Hácia el templo de Pálas, entretanto,Que entre sacros alcázares descuella,Se encamina la Reina: haciendo llantoNumerosas matronas van con ellaSus dones á ofrecer al Númen santo:Marcha á su lado la real doncella,Que inocente causó tantos enojos,Y no levanta los hermosos ojos.

Hácia el templo de Pálas, entretanto,Que entre sacros alcázares descuella,Se encamina la Reina: haciendo llantoNumerosas matronas van con ellaSus dones á ofrecer al Númen santo:Marcha á su lado la real doncella,Que inocente causó tantos enojos,Y no levanta los hermosos ojos.

Hácia el templo de Pálas, entretanto,Que entre sacros alcázares descuella,Se encamina la Reina: haciendo llantoNumerosas matronas van con ellaSus dones á ofrecer al Númen santo:Marcha á su lado la real doncella,Que inocente causó tantos enojos,Y no levanta los hermosos ojos.

Hácia el templo de Pálas, entretanto,

Que entre sacros alcázares descuella,

Se encamina la Reina: haciendo llanto

Numerosas matronas van con ella

Sus dones á ofrecer al Númen santo:

Marcha á su lado la real doncella,

Que inocente causó tantos enojos,

Y no levanta los hermosos ojos.

Inciensan, en subiendo á los umbrales,El templo, y el dolor que el pecho encierraExhalan, de allí mismo en voces tales:«¡Arbitra omnipotente de la guerra!¡Mira, oh vírgen Tritonia, á nuestros males!Al Frigio salteador derriba en tierra,Quiebra en su mano tú la arma homicida,Y ante esas puertas él la arena mida!»

Inciensan, en subiendo á los umbrales,El templo, y el dolor que el pecho encierraExhalan, de allí mismo en voces tales:«¡Arbitra omnipotente de la guerra!¡Mira, oh vírgen Tritonia, á nuestros males!Al Frigio salteador derriba en tierra,Quiebra en su mano tú la arma homicida,Y ante esas puertas él la arena mida!»

Inciensan, en subiendo á los umbrales,El templo, y el dolor que el pecho encierraExhalan, de allí mismo en voces tales:«¡Arbitra omnipotente de la guerra!¡Mira, oh vírgen Tritonia, á nuestros males!Al Frigio salteador derriba en tierra,Quiebra en su mano tú la arma homicida,Y ante esas puertas él la arena mida!»

Inciensan, en subiendo á los umbrales,

El templo, y el dolor que el pecho encierra

Exhalan, de allí mismo en voces tales:

«¡Arbitra omnipotente de la guerra!

¡Mira, oh vírgen Tritonia, á nuestros males!

Al Frigio salteador derriba en tierra,

Quiebra en su mano tú la arma homicida,

Y ante esas puertas él la arena mida!»

Turno airado á su vez se arma á batalla:Con escamas de bronce á maravillaCubierta, viste la rutulia malla;De áureas grevas ornó la pantorrilla(La sien áun no ha cuidado resguardalla);Ciñóse espada, y todo es oro, y brillaRajando airoso del alcázar altoA anticiparse al enemigo asalto;

Turno airado á su vez se arma á batalla:Con escamas de bronce á maravillaCubierta, viste la rutulia malla;De áureas grevas ornó la pantorrilla(La sien áun no ha cuidado resguardalla);Ciñóse espada, y todo es oro, y brillaRajando airoso del alcázar altoA anticiparse al enemigo asalto;

Turno airado á su vez se arma á batalla:Con escamas de bronce á maravillaCubierta, viste la rutulia malla;De áureas grevas ornó la pantorrilla(La sien áun no ha cuidado resguardalla);Ciñóse espada, y todo es oro, y brillaRajando airoso del alcázar altoA anticiparse al enemigo asalto;

Turno airado á su vez se arma á batalla:

Con escamas de bronce á maravilla

Cubierta, viste la rutulia malla;

De áureas grevas ornó la pantorrilla

(La sien áun no ha cuidado resguardalla);

Ciñóse espada, y todo es oro, y brilla

Rajando airoso del alcázar alto

A anticiparse al enemigo asalto;

Cual, rotos los ronzales, sin que nadaSe oponga en campo abierto á su albedrío,Vuela el corcel al pasto y la yeguadaHuyendo del pesebre; ó hácia el rioEn que los miembros refrescar le agrada,Erguida la cerviz, con ágil brío,Bufando va, y en ondas sobre el cuelloLe juega, y por los brazos, el cabello.

Cual, rotos los ronzales, sin que nadaSe oponga en campo abierto á su albedrío,Vuela el corcel al pasto y la yeguadaHuyendo del pesebre; ó hácia el rioEn que los miembros refrescar le agrada,Erguida la cerviz, con ágil brío,Bufando va, y en ondas sobre el cuelloLe juega, y por los brazos, el cabello.

Cual, rotos los ronzales, sin que nadaSe oponga en campo abierto á su albedrío,Vuela el corcel al pasto y la yeguadaHuyendo del pesebre; ó hácia el rioEn que los miembros refrescar le agrada,Erguida la cerviz, con ágil brío,Bufando va, y en ondas sobre el cuelloLe juega, y por los brazos, el cabello.

Cual, rotos los ronzales, sin que nada

Se oponga en campo abierto á su albedrío,

Vuela el corcel al pasto y la yeguada

Huyendo del pesebre; ó hácia el rio

En que los miembros refrescar le agrada,

Erguida la cerviz, con ágil brío,

Bufando va, y en ondas sobre el cuello

Le juega, y por los brazos, el cabello.

Acompañada de la volsca genteCamila al paladino se atraviesaAl paso, y ya en las puertas, reverenteA tierra salta la gentil princesa:Dóciles á su ejemplo, incontinenteSe apean los demas con fácil priesa;Y á hablar ella principia de esta suerte:«Turno, si un pecho que se siente fuerte,

Acompañada de la volsca genteCamila al paladino se atraviesaAl paso, y ya en las puertas, reverenteA tierra salta la gentil princesa:Dóciles á su ejemplo, incontinenteSe apean los demas con fácil priesa;Y á hablar ella principia de esta suerte:«Turno, si un pecho que se siente fuerte,

Acompañada de la volsca genteCamila al paladino se atraviesaAl paso, y ya en las puertas, reverenteA tierra salta la gentil princesa:Dóciles á su ejemplo, incontinenteSe apean los demas con fácil priesa;Y á hablar ella principia de esta suerte:«Turno, si un pecho que se siente fuerte,

Acompañada de la volsca gente

Camila al paladino se atraviesa

Al paso, y ya en las puertas, reverente

A tierra salta la gentil princesa:

Dóciles á su ejemplo, incontinente

Se apean los demas con fácil priesa;

Y á hablar ella principia de esta suerte:

«Turno, si un pecho que se siente fuerte,

»Si un ánimo resuelto confianzaPoner puede en sus fuerzas, yo de llenoContrastar del Troyano la pujanzaPrometo, y sola arrostraré al Tirreno.Deja que vaya á ejecutar venganzaMi diestra, y de peligros fausto estrenoHaga esta vez en el combate duro;Y tú con los de á pié guarnece el muro.»

»Si un ánimo resuelto confianzaPoner puede en sus fuerzas, yo de llenoContrastar del Troyano la pujanzaPrometo, y sola arrostraré al Tirreno.Deja que vaya á ejecutar venganzaMi diestra, y de peligros fausto estrenoHaga esta vez en el combate duro;Y tú con los de á pié guarnece el muro.»

»Si un ánimo resuelto confianzaPoner puede en sus fuerzas, yo de llenoContrastar del Troyano la pujanzaPrometo, y sola arrostraré al Tirreno.Deja que vaya á ejecutar venganzaMi diestra, y de peligros fausto estrenoHaga esta vez en el combate duro;Y tú con los de á pié guarnece el muro.»

»Si un ánimo resuelto confianza

Poner puede en sus fuerzas, yo de lleno

Contrastar del Troyano la pujanza

Prometo, y sola arrostraré al Tirreno.

Deja que vaya á ejecutar venganza

Mi diestra, y de peligros fausto estreno

Haga esta vez en el combate duro;

Y tú con los de á pié guarnece el muro.»

«¡Ornamento de Italia! ¡denodadaVírgen!» Turno á su vez exclama, puestaEn la fiera doncella la mirada:«¿Qué gracias dignas, qué cortés respuestaPodré dar, á tu mérito adecuada?Mas ya que á todo riesgo estás dispuesta,Obremos de consuno. Enéas—séloPor espías, y es voz que toma vuelo—

«¡Ornamento de Italia! ¡denodadaVírgen!» Turno á su vez exclama, puestaEn la fiera doncella la mirada:«¿Qué gracias dignas, qué cortés respuestaPodré dar, á tu mérito adecuada?Mas ya que á todo riesgo estás dispuesta,Obremos de consuno. Enéas—séloPor espías, y es voz que toma vuelo—

«¡Ornamento de Italia! ¡denodadaVírgen!» Turno á su vez exclama, puestaEn la fiera doncella la mirada:«¿Qué gracias dignas, qué cortés respuestaPodré dar, á tu mérito adecuada?Mas ya que á todo riesgo estás dispuesta,Obremos de consuno. Enéas—séloPor espías, y es voz que toma vuelo—

«¡Ornamento de Italia! ¡denodada

Vírgen!» Turno á su vez exclama, puesta

En la fiera doncella la mirada:

«¿Qué gracias dignas, qué cortés respuesta

Podré dar, á tu mérito adecuada?

Mas ya que á todo riesgo estás dispuesta,

Obremos de consuno. Enéas—sélo

Por espías, y es voz que toma vuelo—

»Ese Enéas malvado, en la llanuraGente á caballo, armada á la ligera,Mandó á escaramuzar; mas él la alturaSolitaria del monte en tanto esperaVencer, y á la ciudad llegar procura.Yo en los senos del bosque una certeraEmboscada pondréle, con soldadosEl sendero asediando á entrambos lados.

»Ese Enéas malvado, en la llanuraGente á caballo, armada á la ligera,Mandó á escaramuzar; mas él la alturaSolitaria del monte en tanto esperaVencer, y á la ciudad llegar procura.Yo en los senos del bosque una certeraEmboscada pondréle, con soldadosEl sendero asediando á entrambos lados.

»Ese Enéas malvado, en la llanuraGente á caballo, armada á la ligera,Mandó á escaramuzar; mas él la alturaSolitaria del monte en tanto esperaVencer, y á la ciudad llegar procura.Yo en los senos del bosque una certeraEmboscada pondréle, con soldadosEl sendero asediando á entrambos lados.

»Ese Enéas malvado, en la llanura

Gente á caballo, armada á la ligera,

Mandó á escaramuzar; mas él la altura

Solitaria del monte en tanto espera

Vencer, y á la ciudad llegar procura.

Yo en los senos del bosque una certera

Emboscada pondréle, con soldados

El sendero asediando á entrambos lados.

»Tú al Tirreno, reuniendo tus pendones,Vé, y el fuerte Mesapo allá te siga,Te sigan los latinos escuadronesY las bandas del Tíbur: la fatigaPartiremos del mando.» Con razonesTales como éstas á Mesapo instigaTambien, y á sus aliados capitanes;Y marcha él mismo á coronar sus planes.

»Tú al Tirreno, reuniendo tus pendones,Vé, y el fuerte Mesapo allá te siga,Te sigan los latinos escuadronesY las bandas del Tíbur: la fatigaPartiremos del mando.» Con razonesTales como éstas á Mesapo instigaTambien, y á sus aliados capitanes;Y marcha él mismo á coronar sus planes.

»Tú al Tirreno, reuniendo tus pendones,Vé, y el fuerte Mesapo allá te siga,Te sigan los latinos escuadronesY las bandas del Tíbur: la fatigaPartiremos del mando.» Con razonesTales como éstas á Mesapo instigaTambien, y á sus aliados capitanes;Y marcha él mismo á coronar sus planes.

»Tú al Tirreno, reuniendo tus pendones,

Vé, y el fuerte Mesapo allá te siga,

Te sigan los latinos escuadrones

Y las bandas del Tíbur: la fatiga

Partiremos del mando.» Con razones

Tales como éstas á Mesapo instiga

Tambien, y á sus aliados capitanes;

Y marcha él mismo á coronar sus planes.

Hay del bosque en las vueltas, y al que tiendaCelada allí, promete buen suceso,Un valle á quien con sombra apremia horrendaDe un lado y otro matorral espeso:Conduce al valle una delgada senda,Angosta boca y peligroso acceso,Y le domina incógnita y secretaEn la cima del monte una meseta.

Hay del bosque en las vueltas, y al que tiendaCelada allí, promete buen suceso,Un valle á quien con sombra apremia horrendaDe un lado y otro matorral espeso:Conduce al valle una delgada senda,Angosta boca y peligroso acceso,Y le domina incógnita y secretaEn la cima del monte una meseta.

Hay del bosque en las vueltas, y al que tiendaCelada allí, promete buen suceso,Un valle á quien con sombra apremia horrendaDe un lado y otro matorral espeso:Conduce al valle una delgada senda,Angosta boca y peligroso acceso,Y le domina incógnita y secretaEn la cima del monte una meseta.

Hay del bosque en las vueltas, y al que tienda

Celada allí, promete buen suceso,

Un valle á quien con sombra apremia horrenda

De un lado y otro matorral espeso:

Conduce al valle una delgada senda,

Angosta boca y peligroso acceso,

Y le domina incógnita y secreta

En la cima del monte una meseta.

De alcázar sirve aquésta y de guaridaPara bélico asalto, ó darlo quierasA derecha y á izquierda una salidaInopinada haciendo, ó ya prefierasRodar guijarros de la cumbre erguida.Turno á aquellas regiones traicionerasPor caminos que él sabe, vuela, y prestoMetiéndose en la selva toma puesto.

De alcázar sirve aquésta y de guaridaPara bélico asalto, ó darlo quierasA derecha y á izquierda una salidaInopinada haciendo, ó ya prefierasRodar guijarros de la cumbre erguida.Turno á aquellas regiones traicionerasPor caminos que él sabe, vuela, y prestoMetiéndose en la selva toma puesto.

De alcázar sirve aquésta y de guaridaPara bélico asalto, ó darlo quierasA derecha y á izquierda una salidaInopinada haciendo, ó ya prefierasRodar guijarros de la cumbre erguida.Turno á aquellas regiones traicionerasPor caminos que él sabe, vuela, y prestoMetiéndose en la selva toma puesto.

De alcázar sirve aquésta y de guarida

Para bélico asalto, ó darlo quieras

A derecha y á izquierda una salida

Inopinada haciendo, ó ya prefieras

Rodar guijarros de la cumbre erguida.

Turno á aquellas regiones traicioneras

Por caminos que él sabe, vuela, y presto

Metiéndose en la selva toma puesto.

En tanto con la faz bañada en lloro,Allá en la altura la hija de LatonaA Opis veloce, ninfa de su coro,Interesa en su afan, y así razona:«¡Doncella! de mis armas el tesoroCiñe en vano Camila, y se abandonaA una guerra cruel—Camila, aquellaQue amo ante todas en mi corte bella!

En tanto con la faz bañada en lloro,Allá en la altura la hija de LatonaA Opis veloce, ninfa de su coro,Interesa en su afan, y así razona:«¡Doncella! de mis armas el tesoroCiñe en vano Camila, y se abandonaA una guerra cruel—Camila, aquellaQue amo ante todas en mi corte bella!

En tanto con la faz bañada en lloro,Allá en la altura la hija de LatonaA Opis veloce, ninfa de su coro,Interesa en su afan, y así razona:«¡Doncella! de mis armas el tesoroCiñe en vano Camila, y se abandonaA una guerra cruel—Camila, aquellaQue amo ante todas en mi corte bella!

En tanto con la faz bañada en lloro,

Allá en la altura la hija de Latona

A Opis veloce, ninfa de su coro,

Interesa en su afan, y así razona:

«¡Doncella! de mis armas el tesoro

Ciñe en vano Camila, y se abandona

A una guerra cruel—Camila, aquella

Que amo ante todas en mi corte bella!

»Ni afecto es nuevo el que Dïana abrigaY así á dulzura singular la mueve.A su hija tierna de Priverno antigaSacó, huyendo el furor de airada plebe,El tirano Metabo: amor le obligaA que por medio del tropel la lleveConsigo; y alterando de Casmila,Su madre, el nombre, la llamó Camila.

»Ni afecto es nuevo el que Dïana abrigaY así á dulzura singular la mueve.A su hija tierna de Priverno antigaSacó, huyendo el furor de airada plebe,El tirano Metabo: amor le obligaA que por medio del tropel la lleveConsigo; y alterando de Casmila,Su madre, el nombre, la llamó Camila.

»Ni afecto es nuevo el que Dïana abrigaY así á dulzura singular la mueve.A su hija tierna de Priverno antigaSacó, huyendo el furor de airada plebe,El tirano Metabo: amor le obligaA que por medio del tropel la lleveConsigo; y alterando de Casmila,Su madre, el nombre, la llamó Camila.

»Ni afecto es nuevo el que Dïana abriga

Y así á dulzura singular la mueve.

A su hija tierna de Priverno antiga

Sacó, huyendo el furor de airada plebe,

El tirano Metabo: amor le obliga

A que por medio del tropel la lleve

Consigo; y alterando de Casmila,

Su madre, el nombre, la llamó Camila.

»El destronado Rey por compañeraEn su destierro la llevó consigo:Conduciéndola en brazos va doquiera;Con ella de agrios montes sin abrigoLas yertas cimas prófugo supera.Le estrecha en torno armado el enemigo:Recorriendo los Volscos la campañaPor víctima le buscan de su saña.

»El destronado Rey por compañeraEn su destierro la llevó consigo:Conduciéndola en brazos va doquiera;Con ella de agrios montes sin abrigoLas yertas cimas prófugo supera.Le estrecha en torno armado el enemigo:Recorriendo los Volscos la campañaPor víctima le buscan de su saña.

»El destronado Rey por compañeraEn su destierro la llevó consigo:Conduciéndola en brazos va doquiera;Con ella de agrios montes sin abrigoLas yertas cimas prófugo supera.Le estrecha en torno armado el enemigo:Recorriendo los Volscos la campañaPor víctima le buscan de su saña.

»El destronado Rey por compañera

En su destierro la llevó consigo:

Conduciéndola en brazos va doquiera;

Con ella de agrios montes sin abrigo

Las yertas cimas prófugo supera.

Le estrecha en torno armado el enemigo:

Recorriendo los Volscos la campaña

Por víctima le buscan de su saña.

»Hé aquí que en medio de su fuga un diaA la márgen llegó del Amaseno:El agua rebosaba; tanta habiaCaido en recia lluvia. El turbio senoQuiso á nado pasar; mas, ¡ay! temiaPor su carga preciosa: de afan llenoTodo á un tiempo lo piensa, y de repenteOsado arbitrio avasalló su mente.

»Hé aquí que en medio de su fuga un diaA la márgen llegó del Amaseno:El agua rebosaba; tanta habiaCaido en recia lluvia. El turbio senoQuiso á nado pasar; mas, ¡ay! temiaPor su carga preciosa: de afan llenoTodo á un tiempo lo piensa, y de repenteOsado arbitrio avasalló su mente.

»Hé aquí que en medio de su fuga un diaA la márgen llegó del Amaseno:El agua rebosaba; tanta habiaCaido en recia lluvia. El turbio senoQuiso á nado pasar; mas, ¡ay! temiaPor su carga preciosa: de afan llenoTodo á un tiempo lo piensa, y de repenteOsado arbitrio avasalló su mente.

»Hé aquí que en medio de su fuga un dia

A la márgen llegó del Amaseno:

El agua rebosaba; tanta habia

Caido en recia lluvia. El turbio seno

Quiso á nado pasar; mas, ¡ay! temia

Por su carga preciosa: de afan lleno

Todo á un tiempo lo piensa, y de repente

Osado arbitrio avasalló su mente.

»Iba empuñando, á la guerrera usanza,Con nudos, y de sólida firmezaQue el humo examinó, disforme lanza:De silvestre alcornoque en la cortezaMetió á la niña, al medio la afianzaDel asta, y para el vuelo la adereza:Blande en mano robusta el arma al viento,Y esta plegaria eleva al firmamento:

»Iba empuñando, á la guerrera usanza,Con nudos, y de sólida firmezaQue el humo examinó, disforme lanza:De silvestre alcornoque en la cortezaMetió á la niña, al medio la afianzaDel asta, y para el vuelo la adereza:Blande en mano robusta el arma al viento,Y esta plegaria eleva al firmamento:

»Iba empuñando, á la guerrera usanza,Con nudos, y de sólida firmezaQue el humo examinó, disforme lanza:De silvestre alcornoque en la cortezaMetió á la niña, al medio la afianzaDel asta, y para el vuelo la adereza:Blande en mano robusta el arma al viento,Y esta plegaria eleva al firmamento:

»Iba empuñando, á la guerrera usanza,

Con nudos, y de sólida firmeza

Que el humo examinó, disforme lanza:

De silvestre alcornoque en la corteza

Metió á la niña, al medio la afianza

Del asta, y para el vuelo la adereza:

Blande en mano robusta el arma al viento,

Y esta plegaria eleva al firmamento:

«¡Oh de los bosques, tú, frecuentadora,»Alma vírgen Latonia! esta hija mia»Consagro á tu servicio desde ahora:»Ella á dudosas auras hoy se fia»Perseguida y volando huye y te implora:»Tuya es, lleva tus armas; tú la guía,»Sálvala tú!» Y aquí con gran pujanzaDoblando el brazo despidió la lanza.

«¡Oh de los bosques, tú, frecuentadora,»Alma vírgen Latonia! esta hija mia»Consagro á tu servicio desde ahora:»Ella á dudosas auras hoy se fia»Perseguida y volando huye y te implora:»Tuya es, lleva tus armas; tú la guía,»Sálvala tú!» Y aquí con gran pujanzaDoblando el brazo despidió la lanza.

«¡Oh de los bosques, tú, frecuentadora,»Alma vírgen Latonia! esta hija mia»Consagro á tu servicio desde ahora:»Ella á dudosas auras hoy se fia»Perseguida y volando huye y te implora:»Tuya es, lleva tus armas; tú la guía,»Sálvala tú!» Y aquí con gran pujanzaDoblando el brazo despidió la lanza.

«¡Oh de los bosques, tú, frecuentadora,

»Alma vírgen Latonia! esta hija mia

»Consagro á tu servicio desde ahora:

»Ella á dudosas auras hoy se fia

»Perseguida y volando huye y te implora:

»Tuya es, lleva tus armas; tú la guía,

»Sálvala tú!» Y aquí con gran pujanza

Doblando el brazo despidió la lanza.

»Suenan las ondas, y la pobre infantePasa sobre la rápida corrienteNo en vano asida al asta rechinante.Metabo, que ya encima el tropel siente,Arrójase á las aguas, y triunfante,A un césped que vistió grama riente(¡Gran merced de la Diosa, alta fortuna!)Arranca el dardo con la intacta cuna.

»Suenan las ondas, y la pobre infantePasa sobre la rápida corrienteNo en vano asida al asta rechinante.Metabo, que ya encima el tropel siente,Arrójase á las aguas, y triunfante,A un césped que vistió grama riente(¡Gran merced de la Diosa, alta fortuna!)Arranca el dardo con la intacta cuna.

»Suenan las ondas, y la pobre infantePasa sobre la rápida corrienteNo en vano asida al asta rechinante.Metabo, que ya encima el tropel siente,Arrójase á las aguas, y triunfante,A un césped que vistió grama riente(¡Gran merced de la Diosa, alta fortuna!)Arranca el dardo con la intacta cuna.

»Suenan las ondas, y la pobre infante

Pasa sobre la rápida corriente

No en vano asida al asta rechinante.

Metabo, que ya encima el tropel siente,

Arrójase á las aguas, y triunfante,

A un césped que vistió grama riente

(¡Gran merced de la Diosa, alta fortuna!)

Arranca el dardo con la intacta cuna.

»Vaga, y ni aldea ni ciudad le asila;Ni sufriera favor su índole brava:Al modo rudo que el pastor estila,Solitario en los montes habitaba;Y con feral sustento á su CamilaEn madrigueras hórridas criaba:Allí en sus tiernos labios, de bravíaYegua las ubres exprimir solia.

»Vaga, y ni aldea ni ciudad le asila;Ni sufriera favor su índole brava:Al modo rudo que el pastor estila,Solitario en los montes habitaba;Y con feral sustento á su CamilaEn madrigueras hórridas criaba:Allí en sus tiernos labios, de bravíaYegua las ubres exprimir solia.

»Vaga, y ni aldea ni ciudad le asila;Ni sufriera favor su índole brava:Al modo rudo que el pastor estila,Solitario en los montes habitaba;Y con feral sustento á su CamilaEn madrigueras hórridas criaba:Allí en sus tiernos labios, de bravíaYegua las ubres exprimir solia.

»Vaga, y ni aldea ni ciudad le asila;

Ni sufriera favor su índole brava:

Al modo rudo que el pastor estila,

Solitario en los montes habitaba;

Y con feral sustento á su Camila

En madrigueras hórridas criaba:

Allí en sus tiernos labios, de bravía

Yegua las ubres exprimir solia.

»Y áun los pasos primeros no ha ensayadoCon vacilante pié la tierna niña,Sin que á sus palmas él dardo aguzadoDé, y al hombro carcaj y arco le ciña;No, sin que en vez del manto y del tocadoDe oro que el lujo cortesano aliña,Desde la coronilla le suspendaSobre la espalda, piel de tigre horrenda.

»Y áun los pasos primeros no ha ensayadoCon vacilante pié la tierna niña,Sin que á sus palmas él dardo aguzadoDé, y al hombro carcaj y arco le ciña;No, sin que en vez del manto y del tocadoDe oro que el lujo cortesano aliña,Desde la coronilla le suspendaSobre la espalda, piel de tigre horrenda.

»Y áun los pasos primeros no ha ensayadoCon vacilante pié la tierna niña,Sin que á sus palmas él dardo aguzadoDé, y al hombro carcaj y arco le ciña;No, sin que en vez del manto y del tocadoDe oro que el lujo cortesano aliña,Desde la coronilla le suspendaSobre la espalda, piel de tigre horrenda.

»Y áun los pasos primeros no ha ensayado

Con vacilante pié la tierna niña,

Sin que á sus palmas él dardo aguzado

Dé, y al hombro carcaj y arco le ciña;

No, sin que en vez del manto y del tocado

De oro que el lujo cortesano aliña,

Desde la coronilla le suspenda

Sobre la espalda, piel de tigre horrenda.

»¡Y qué era ver la bella cazadoraVenablos impeler con breve mano,Ó en torno de las sienes zumbadoraEl honda sacudir, y al cisne canoÓ ya la grulla derribar que moraOrillas de Estrimon! En vano, en vanoCien tirrenas matronas para nueraQuisieron detenerla en su carrera.

»¡Y qué era ver la bella cazadoraVenablos impeler con breve mano,Ó en torno de las sienes zumbadoraEl honda sacudir, y al cisne canoÓ ya la grulla derribar que moraOrillas de Estrimon! En vano, en vanoCien tirrenas matronas para nueraQuisieron detenerla en su carrera.

»¡Y qué era ver la bella cazadoraVenablos impeler con breve mano,Ó en torno de las sienes zumbadoraEl honda sacudir, y al cisne canoÓ ya la grulla derribar que moraOrillas de Estrimon! En vano, en vanoCien tirrenas matronas para nueraQuisieron detenerla en su carrera.

»¡Y qué era ver la bella cazadora

Venablos impeler con breve mano,

Ó en torno de las sienes zumbadora

El honda sacudir, y al cisne cano

Ó ya la grulla derribar que mora

Orillas de Estrimon! En vano, en vano

Cien tirrenas matronas para nuera

Quisieron detenerla en su carrera.


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