GABINETE DE ESTUDIO

GABINETE DE ESTUDIO

FAUSTO Y MEFISTÓFELES

Fausto

¿Llaman? Entrad. ¿Qué importunome busca?

¿Llaman? Entrad. ¿Qué importunome busca?

¿Llaman? Entrad. ¿Qué importuno

me busca?

Mefistófeles

Yo soy quien llamo.

Yo soy quien llamo.

Yo soy quien llamo.

Fausto

Entrad, pues.

Entrad, pues.

Entrad, pues.

Mefistófeles

Dilo tres veces.

Dilo tres veces.

Dilo tres veces.

Fausto

¡Entrad al fin, voto al Diablo!

¡Entrad al fin, voto al Diablo!

¡Entrad al fin, voto al Diablo!

Mefistófeles

Así me gustas, y entiendoque ya entendiéndonos vamos.Por disipar tus quimeras,aquí estoy, hecho un hidalgo,con rico traje de grana,de oro fino recamado,la breve capa de seda,la suelta pluma de gallo,y el luengo, tajante aceropendiente al izquierdo flanco.Viste tú las mismas galas,sin detenerte a pensarlo,y ven a correr el mundo,libre, contento y ufano.

Así me gustas, y entiendoque ya entendiéndonos vamos.Por disipar tus quimeras,aquí estoy, hecho un hidalgo,con rico traje de grana,de oro fino recamado,la breve capa de seda,la suelta pluma de gallo,y el luengo, tajante aceropendiente al izquierdo flanco.Viste tú las mismas galas,sin detenerte a pensarlo,y ven a correr el mundo,libre, contento y ufano.

Así me gustas, y entiendo

que ya entendiéndonos vamos.

Por disipar tus quimeras,

aquí estoy, hecho un hidalgo,

con rico traje de grana,

de oro fino recamado,

la breve capa de seda,

la suelta pluma de gallo,

y el luengo, tajante acero

pendiente al izquierdo flanco.

Viste tú las mismas galas,

sin detenerte a pensarlo,

y ven a correr el mundo,

libre, contento y ufano.

Fausto

¿Qué importa cambiar las ropas,si están dentro los cuidados?Tan mozo no soy que puedacorrer tras goces livianos,ni tan viejo todavíaque mi pecho esté ya exhausto.¿Qué puede darme la vida?«Abstente, abstente; sé cauto,»es el odioso estribilloque eternamente escuchamos,y que cada hora repitecon retintín más amargo.Rompe el día, y con el díaviene a mis ojos el llanto,al ver que en sus largas horasninguna ventura aguardo;al ver que el placer posiblelo destruyo analizándolo,y las hermosas imágenesque mis ansias engendraron,malas artes las conviertenen solemnes mamarrachos.Viene la lúgubre noche;rendido en el lecho caigo,y al buscar paz y reposo,pesadillas no más hallo.El espíritu que enciendeel volcán en que me abraso,en el corazón encierrasus tempestades y estragos.Dentro, fuego; fuera, nieve:di si en tan mísero estadoodio con razón la viday pronta muerte reclamo.

¿Qué importa cambiar las ropas,si están dentro los cuidados?Tan mozo no soy que puedacorrer tras goces livianos,ni tan viejo todavíaque mi pecho esté ya exhausto.¿Qué puede darme la vida?«Abstente, abstente; sé cauto,»es el odioso estribilloque eternamente escuchamos,y que cada hora repitecon retintín más amargo.Rompe el día, y con el díaviene a mis ojos el llanto,al ver que en sus largas horasninguna ventura aguardo;al ver que el placer posiblelo destruyo analizándolo,y las hermosas imágenesque mis ansias engendraron,malas artes las conviertenen solemnes mamarrachos.Viene la lúgubre noche;rendido en el lecho caigo,y al buscar paz y reposo,pesadillas no más hallo.El espíritu que enciendeel volcán en que me abraso,en el corazón encierrasus tempestades y estragos.Dentro, fuego; fuera, nieve:di si en tan mísero estadoodio con razón la viday pronta muerte reclamo.

¿Qué importa cambiar las ropas,

si están dentro los cuidados?

Tan mozo no soy que pueda

correr tras goces livianos,

ni tan viejo todavía

que mi pecho esté ya exhausto.

¿Qué puede darme la vida?

«Abstente, abstente; sé cauto,»

es el odioso estribillo

que eternamente escuchamos,

y que cada hora repite

con retintín más amargo.

Rompe el día, y con el día

viene a mis ojos el llanto,

al ver que en sus largas horas

ninguna ventura aguardo;

al ver que el placer posible

lo destruyo analizándolo,

y las hermosas imágenes

que mis ansias engendraron,

malas artes las convierten

en solemnes mamarrachos.

Viene la lúgubre noche;

rendido en el lecho caigo,

y al buscar paz y reposo,

pesadillas no más hallo.

El espíritu que enciende

el volcán en que me abraso,

en el corazón encierra

sus tempestades y estragos.

Dentro, fuego; fuera, nieve:

di si en tan mísero estado

odio con razón la vida

y pronta muerte reclamo.

Mefistófeles

Huésped importuno, empero,es la muerte en todos casos.

Huésped importuno, empero,es la muerte en todos casos.

Huésped importuno, empero,

es la muerte en todos casos.

Fausto

¡Feliz aquel a quien ciñela sien de sangrientos lauros!¡Feliz aquel a quien hieretras ardiente danza, cuandola hermosa de sus amoresabriole los dulces brazos!¡Feliz yo, si el alma mía,en sus celestiales raptos,al ver al sublime Espíritu,se hubiera en él abismado!

¡Feliz aquel a quien ciñela sien de sangrientos lauros!¡Feliz aquel a quien hieretras ardiente danza, cuandola hermosa de sus amoresabriole los dulces brazos!¡Feliz yo, si el alma mía,en sus celestiales raptos,al ver al sublime Espíritu,se hubiera en él abismado!

¡Feliz aquel a quien ciñe

la sien de sangrientos lauros!

¡Feliz aquel a quien hiere

tras ardiente danza, cuando

la hermosa de sus amores

abriole los dulces brazos!

¡Feliz yo, si el alma mía,

en sus celestiales raptos,

al ver al sublime Espíritu,

se hubiera en él abismado!

Mefistófeles

¿Y por qué, anoche, de ciertonegro licor huyó el labio?

¿Y por qué, anoche, de ciertonegro licor huyó el labio?

¿Y por qué, anoche, de cierto

negro licor huyó el labio?

Fausto

¿Vas al acecho?

¿Vas al acecho?

¿Vas al acecho?

Mefistófeles

No todolo sé; pero siempre sé algo.

No todolo sé; pero siempre sé algo.

No todo

lo sé; pero siempre sé algo.

Fausto

Pues bien: si mi horrible angustiason calmó tranquilo y grato,que de mi niñez gozosalos dulces recuerdos trajo,¡mal hayan las ilusionesque el corazón trastornando,a engañadores abismosllevan así nuestros pasos!¡Mal hayan las fantasíasque a nuestros sueños dan pábulo!¡Mal hayan las aparienciasque al sentido tienden lazos!¡Mal hayan gloria y renombre!¡Mal hayan pompas y aplausos,y cuanto al mundo nos liga,hogar, familia o arado!¡Mal hayan Mammón y el orocon que pretende pagarnos,y los cojines que brindaa nuestro muelle regalo,y la vid y sus racimos,y el amor y sus halagos!¡Mal hayan fe y esperanza,y sobre todo ese engaño,mal haya la pacientísimaresignación de nuestro ánimo!

Pues bien: si mi horrible angustiason calmó tranquilo y grato,que de mi niñez gozosalos dulces recuerdos trajo,¡mal hayan las ilusionesque el corazón trastornando,a engañadores abismosllevan así nuestros pasos!¡Mal hayan las fantasíasque a nuestros sueños dan pábulo!¡Mal hayan las aparienciasque al sentido tienden lazos!¡Mal hayan gloria y renombre!¡Mal hayan pompas y aplausos,y cuanto al mundo nos liga,hogar, familia o arado!¡Mal hayan Mammón y el orocon que pretende pagarnos,y los cojines que brindaa nuestro muelle regalo,y la vid y sus racimos,y el amor y sus halagos!¡Mal hayan fe y esperanza,y sobre todo ese engaño,mal haya la pacientísimaresignación de nuestro ánimo!

Pues bien: si mi horrible angustia

son calmó tranquilo y grato,

que de mi niñez gozosa

los dulces recuerdos trajo,

¡mal hayan las ilusiones

que el corazón trastornando,

a engañadores abismos

llevan así nuestros pasos!

¡Mal hayan las fantasías

que a nuestros sueños dan pábulo!

¡Mal hayan las apariencias

que al sentido tienden lazos!

¡Mal hayan gloria y renombre!

¡Mal hayan pompas y aplausos,

y cuanto al mundo nos liga,

hogar, familia o arado!

¡Mal hayan Mammón y el oro

con que pretende pagarnos,

y los cojines que brinda

a nuestro muelle regalo,

y la vid y sus racimos,

y el amor y sus halagos!

¡Mal hayan fe y esperanza,

y sobre todo ese engaño,

mal haya la pacientísima

resignación de nuestro ánimo!

Coro de Espíritus(invisible)

¿Qué has hecho del mundo,del mundo esplendente?Tu puño iracundolo aplasta inclemente,triunfal semidiós.La hermosa y queridavisión de la vidacayó destrozada,cayó ya en la nada;de aquella hermosuratan cándida y puranuestra alma va en pos;y mísero llantovertemos, al verhoy roto el encantotan plácido ayer.¡Oh tú, soberanodel género humano!¡Soberbio titán!Engendra en el senodel alma profundo,más puro y sereno,más grande, otro mundo;da vida a tu afán:y en plectros sonorosespléndidos corostus glorias dirán.

¿Qué has hecho del mundo,del mundo esplendente?Tu puño iracundolo aplasta inclemente,triunfal semidiós.La hermosa y queridavisión de la vidacayó destrozada,cayó ya en la nada;de aquella hermosuratan cándida y puranuestra alma va en pos;y mísero llantovertemos, al verhoy roto el encantotan plácido ayer.¡Oh tú, soberanodel género humano!¡Soberbio titán!Engendra en el senodel alma profundo,más puro y sereno,más grande, otro mundo;da vida a tu afán:y en plectros sonorosespléndidos corostus glorias dirán.

¿Qué has hecho del mundo,

del mundo esplendente?

Tu puño iracundo

lo aplasta inclemente,

triunfal semidiós.

La hermosa y querida

visión de la vida

cayó destrozada,

cayó ya en la nada;

de aquella hermosura

tan cándida y pura

nuestra alma va en pos;

y mísero llanto

vertemos, al ver

hoy roto el encanto

tan plácido ayer.

¡Oh tú, soberano

del género humano!

¡Soberbio titán!

Engendra en el seno

del alma profundo,

más puro y sereno,

más grande, otro mundo;

da vida a tu afán:

y en plectros sonoros

espléndidos coros

tus glorias dirán.

Mefistófeles

Ya vino en tu ayudami gente menuda,que en sabios consejoste muestra a lo lejosplacer y emoción.En pos de ellos vuela,huyendo estos muros,do en antros oscurosse extingue y se hielatu audaz corazón.

Ya vino en tu ayudami gente menuda,que en sabios consejoste muestra a lo lejosplacer y emoción.En pos de ellos vuela,huyendo estos muros,do en antros oscurosse extingue y se hielatu audaz corazón.

Ya vino en tu ayuda

mi gente menuda,

que en sabios consejos

te muestra a lo lejos

placer y emoción.

En pos de ellos vuela,

huyendo estos muros,

do en antros oscuros

se extingue y se hiela

tu audaz corazón.

No el propio dolor avives,negro buitre en ti cebado;ven, y en la pobre compañade este miserable diablo,serás hombre, por lo menos,cual lo son tantos y tantos.Y no imagines, por ende,que te arrojo al vulgo sandio:nunca fui de los primeros;pero, si aceptas mi amparo,tuyo soy desde ese instante,y en mí encuentras en el actocompañero, y si más quieres,servidor, y hasta lacayo.

No el propio dolor avives,negro buitre en ti cebado;ven, y en la pobre compañade este miserable diablo,serás hombre, por lo menos,cual lo son tantos y tantos.Y no imagines, por ende,que te arrojo al vulgo sandio:nunca fui de los primeros;pero, si aceptas mi amparo,tuyo soy desde ese instante,y en mí encuentras en el actocompañero, y si más quieres,servidor, y hasta lacayo.

No el propio dolor avives,

negro buitre en ti cebado;

ven, y en la pobre compaña

de este miserable diablo,

serás hombre, por lo menos,

cual lo son tantos y tantos.

Y no imagines, por ende,

que te arrojo al vulgo sandio:

nunca fui de los primeros;

pero, si aceptas mi amparo,

tuyo soy desde ese instante,

y en mí encuentras en el acto

compañero, y si más quieres,

servidor, y hasta lacayo.

Fausto

¿Y a qué me obliga ese obsequio?

¿Y a qué me obliga ese obsequio?

¿Y a qué me obliga ese obsequio?

Mefistófeles

¡Oh, calla! No apremia el pago.

¡Oh, calla! No apremia el pago.

¡Oh, calla! No apremia el pago.

Fausto

Diz que el diablo es egoísta,y si nos ayuda en algo,no hace jamás por el meroamor de Dios el milagro.Temibles son tus ofertas:di qué pides; habla claro.No es bueno tener en casaun servidor de tu rango.

Diz que el diablo es egoísta,y si nos ayuda en algo,no hace jamás por el meroamor de Dios el milagro.Temibles son tus ofertas:di qué pides; habla claro.No es bueno tener en casaun servidor de tu rango.

Diz que el diablo es egoísta,

y si nos ayuda en algo,

no hace jamás por el mero

amor de Dios el milagro.

Temibles son tus ofertas:

di qué pides; habla claro.

No es bueno tener en casa

un servidor de tu rango.

Mefistófeles

Pues bien:aquíhe de servirtesin pereza y sin descanso,y tú harás por mí lo mismocuando estemosallá abajo.

Pues bien:aquíhe de servirtesin pereza y sin descanso,y tú harás por mí lo mismocuando estemosallá abajo.

Pues bien:aquíhe de servirte

sin pereza y sin descanso,

y tú harás por mí lo mismo

cuando estemosallá abajo.

Fausto

Allá abajo, poco importa.Si este mundo haces pedazos,del mundo que después vengano he de hacer el menor caso.Del suelo que mis pies huellantodas mis dichas brotaron;el sol que mi frente bañacorrer vio todos mis llantos:si el sol cae y se hunde el suelo,ya por nada más me afano.Me es igual, si hay otra vida,que odio impere o amor santo,y que esa morada póstumasea el Empíreo o el Tártaro.

Allá abajo, poco importa.Si este mundo haces pedazos,del mundo que después vengano he de hacer el menor caso.Del suelo que mis pies huellantodas mis dichas brotaron;el sol que mi frente bañacorrer vio todos mis llantos:si el sol cae y se hunde el suelo,ya por nada más me afano.Me es igual, si hay otra vida,que odio impere o amor santo,y que esa morada póstumasea el Empíreo o el Tártaro.

Allá abajo, poco importa.

Si este mundo haces pedazos,

del mundo que después venga

no he de hacer el menor caso.

Del suelo que mis pies huellan

todas mis dichas brotaron;

el sol que mi frente baña

correr vio todos mis llantos:

si el sol cae y se hunde el suelo,

ya por nada más me afano.

Me es igual, si hay otra vida,

que odio impere o amor santo,

y que esa morada póstuma

sea el Empíreo o el Tártaro.

Mefistófeles

Entonces, ¿en qué reparas?Decídete: acepta el pacto,y verás, al punto mismo,adónde llego y alcanzo.Vas a gozar lo que nadiegozar pudo, ni aun soñándolo.

Entonces, ¿en qué reparas?Decídete: acepta el pacto,y verás, al punto mismo,adónde llego y alcanzo.Vas a gozar lo que nadiegozar pudo, ni aun soñándolo.

Entonces, ¿en qué reparas?

Decídete: acepta el pacto,

y verás, al punto mismo,

adónde llego y alcanzo.

Vas a gozar lo que nadie

gozar pudo, ni aun soñándolo.

Fausto

¿Qué podrás, qué podrás darme?¿Qué entiendes tú, pobre diablo,qué entiendes de la insaciablesed del espíritu humano?¿Qué podrás darme? Manjares,que pronto cansan al labio;oro, que cual vivo azogueescapa de nuestras manos;lucha en que jamás vencemos,juego en que nunca ganamos;hermosuras, que al vecinosonríen en nuestros brazos;gloria, placer de los dioses,que pasa como un relámpago.Muéstrame un árbol que vistacada día nuevos ramos,y un fruto que no se pudraen él antes de tocarlo.

¿Qué podrás, qué podrás darme?¿Qué entiendes tú, pobre diablo,qué entiendes de la insaciablesed del espíritu humano?¿Qué podrás darme? Manjares,que pronto cansan al labio;oro, que cual vivo azogueescapa de nuestras manos;lucha en que jamás vencemos,juego en que nunca ganamos;hermosuras, que al vecinosonríen en nuestros brazos;gloria, placer de los dioses,que pasa como un relámpago.Muéstrame un árbol que vistacada día nuevos ramos,y un fruto que no se pudraen él antes de tocarlo.

¿Qué podrás, qué podrás darme?

¿Qué entiendes tú, pobre diablo,

qué entiendes de la insaciable

sed del espíritu humano?

¿Qué podrás darme? Manjares,

que pronto cansan al labio;

oro, que cual vivo azogue

escapa de nuestras manos;

lucha en que jamás vencemos,

juego en que nunca ganamos;

hermosuras, que al vecino

sonríen en nuestros brazos;

gloria, placer de los dioses,

que pasa como un relámpago.

Muéstrame un árbol que vista

cada día nuevos ramos,

y un fruto que no se pudra

en él antes de tocarlo.

Mefistófeles

Te daré cuanto apetezcas:el empeño no es tan arduo.Ya es hora; ven; el banqueteestá servido: ¡a saciarnos!

Te daré cuanto apetezcas:el empeño no es tan arduo.Ya es hora; ven; el banqueteestá servido: ¡a saciarnos!

Te daré cuanto apetezcas:

el empeño no es tan arduo.

Ya es hora; ven; el banquete

está servido: ¡a saciarnos!

Fausto

Si en el lecho deleitosologro un punto de descanso,tuyo soy. Si satisfechode mí mismo un día me hallo,y complacido me rindoa tus deleites y engaños,sea aquel mi último instante.Dime, ¿aceptas ese trato?

Si en el lecho deleitosologro un punto de descanso,tuyo soy. Si satisfechode mí mismo un día me hallo,y complacido me rindoa tus deleites y engaños,sea aquel mi último instante.Dime, ¿aceptas ese trato?

Si en el lecho deleitoso

logro un punto de descanso,

tuyo soy. Si satisfecho

de mí mismo un día me hallo,

y complacido me rindo

a tus deleites y engaños,

sea aquel mi último instante.

Dime, ¿aceptas ese trato?

Mefistófeles

Aceptado: aprieta.

Aceptado: aprieta.

Aceptado: aprieta.

Fausto

Aprieta.Si algún día, embelesado,al momento fugitivodigo: «Ten el vuelo raudo»,échame al cuello la soga,abre el abismo a mi paso,doble a muerto la campana,párese el vital horario,todo para mí concluya,y comience tu reinado.

Aprieta.Si algún día, embelesado,al momento fugitivodigo: «Ten el vuelo raudo»,échame al cuello la soga,abre el abismo a mi paso,doble a muerto la campana,párese el vital horario,todo para mí concluya,y comience tu reinado.

Aprieta.

Si algún día, embelesado,

al momento fugitivo

digo: «Ten el vuelo raudo»,

échame al cuello la soga,

abre el abismo a mi paso,

doble a muerto la campana,

párese el vital horario,

todo para mí concluya,

y comience tu reinado.

Mefistófeles

Piénsalo bien: algún díapodré quizás recordártelo.

Piénsalo bien: algún díapodré quizás recordártelo.

Piénsalo bien: algún día

podré quizás recordártelo.

Fausto

Recuérdalo cuando gustes:lo que prometo, lo pago.Ser esclavo tuyo, o de otro,¿qué importa, si siempre esclavohe de ser?

Recuérdalo cuando gustes:lo que prometo, lo pago.Ser esclavo tuyo, o de otro,¿qué importa, si siempre esclavohe de ser?

Recuérdalo cuando gustes:

lo que prometo, lo pago.

Ser esclavo tuyo, o de otro,

¿qué importa, si siempre esclavo

he de ser?

Mefistófeles

Pues da comienzoel festín del Doctor Fausto,y el mismo Diablo en personaa servirle va los platos.Mas... por la vida o la muerte,no estorbarán tres o cuatrorenglones.

Pues da comienzoel festín del Doctor Fausto,y el mismo Diablo en personaa servirle va los platos.Mas... por la vida o la muerte,no estorbarán tres o cuatrorenglones.

Pues da comienzo

el festín del Doctor Fausto,

y el mismo Diablo en persona

a servirle va los platos.

Mas... por la vida o la muerte,

no estorbarán tres o cuatro

renglones.

Fausto

¿Juzgas, pedante,firma y sello necesarios?Ni de caballero entiendes,ni de palabras y tratos.Una dije, y para siemprequedé por ella obligado.¿Piensas tú que cuando todovuela a merced de los hados,sujetarán mi albedríotus tres renglones o cuatro?¡Pueril y vana quimera!¿Por qué impresionas a tantos?¡Feliz quien de su firmezahace al alma tabernáculo!Encontrará en su caminolo más escabroso llano.Fantasma es que al mundo aterraun papel emborronado:apenas la pluma levetrazó los fatales rasgos,tienen ya el lacre y la tintafuerza y poder soberano.Pide, Espíritu maligno,¿quieres papel, bronce o mármol?¿Tomo el buril o la pluma?Escoge: eres dueño y árbitro.

¿Juzgas, pedante,firma y sello necesarios?Ni de caballero entiendes,ni de palabras y tratos.Una dije, y para siemprequedé por ella obligado.¿Piensas tú que cuando todovuela a merced de los hados,sujetarán mi albedríotus tres renglones o cuatro?¡Pueril y vana quimera!¿Por qué impresionas a tantos?¡Feliz quien de su firmezahace al alma tabernáculo!Encontrará en su caminolo más escabroso llano.Fantasma es que al mundo aterraun papel emborronado:apenas la pluma levetrazó los fatales rasgos,tienen ya el lacre y la tintafuerza y poder soberano.Pide, Espíritu maligno,¿quieres papel, bronce o mármol?¿Tomo el buril o la pluma?Escoge: eres dueño y árbitro.

¿Juzgas, pedante,

firma y sello necesarios?

Ni de caballero entiendes,

ni de palabras y tratos.

Una dije, y para siempre

quedé por ella obligado.

¿Piensas tú que cuando todo

vuela a merced de los hados,

sujetarán mi albedrío

tus tres renglones o cuatro?

¡Pueril y vana quimera!

¿Por qué impresionas a tantos?

¡Feliz quien de su firmeza

hace al alma tabernáculo!

Encontrará en su camino

lo más escabroso llano.

Fantasma es que al mundo aterra

un papel emborronado:

apenas la pluma leve

trazó los fatales rasgos,

tienen ya el lacre y la tinta

fuerza y poder soberano.

Pide, Espíritu maligno,

¿quieres papel, bronce o mármol?

¿Tomo el buril o la pluma?

Escoge: eres dueño y árbitro.

Mefistófeles

¿Qué tienes? ¿Por qué te exaltas?Cualquier papel, un retazobasta, y una sola gotade sangre para firmarlo.

¿Qué tienes? ¿Por qué te exaltas?Cualquier papel, un retazobasta, y una sola gotade sangre para firmarlo.

¿Qué tienes? ¿Por qué te exaltas?

Cualquier papel, un retazo

basta, y una sola gota

de sangre para firmarlo.

Fausto

Si quieres, sea.

Si quieres, sea.

Si quieres, sea.

Mefistófeles

Es la sangrejugo precioso y extraño.

Es la sangrejugo precioso y extraño.

Es la sangre

jugo precioso y extraño.

Fausto

No temas que el pacto rompa:todas las fuerzas del ánimorindo, entrego y comprometo,al admitirlo y firmarlo.Tanto voló mi arrogancia,que ya entre los tuyos me hallo.Burlome el excelso Espíritu,e insensible a mis halagos,la esquiva Naturalezaarrebujose en su manto;la hebra del pensar se ha roto,y estoy del saber cansado.Templen los dulces deleiteslas vivas llamas en que ardo,y envueltos en gasas de orovengan, Magia, tus encantos.Al torrente de la vidalanzareme, y al acasoen su raudal de aventurasiré corriendo y rodando.Bienandanzas y desastres,pena y gozo, risa y llanto,encadenen de mis díaslos eslabones variados:son acción y movimientoley del espíritu humano.

No temas que el pacto rompa:todas las fuerzas del ánimorindo, entrego y comprometo,al admitirlo y firmarlo.Tanto voló mi arrogancia,que ya entre los tuyos me hallo.Burlome el excelso Espíritu,e insensible a mis halagos,la esquiva Naturalezaarrebujose en su manto;la hebra del pensar se ha roto,y estoy del saber cansado.Templen los dulces deleiteslas vivas llamas en que ardo,y envueltos en gasas de orovengan, Magia, tus encantos.Al torrente de la vidalanzareme, y al acasoen su raudal de aventurasiré corriendo y rodando.Bienandanzas y desastres,pena y gozo, risa y llanto,encadenen de mis díaslos eslabones variados:son acción y movimientoley del espíritu humano.

No temas que el pacto rompa:

todas las fuerzas del ánimo

rindo, entrego y comprometo,

al admitirlo y firmarlo.

Tanto voló mi arrogancia,

que ya entre los tuyos me hallo.

Burlome el excelso Espíritu,

e insensible a mis halagos,

la esquiva Naturaleza

arrebujose en su manto;

la hebra del pensar se ha roto,

y estoy del saber cansado.

Templen los dulces deleites

las vivas llamas en que ardo,

y envueltos en gasas de oro

vengan, Magia, tus encantos.

Al torrente de la vida

lanzareme, y al acaso

en su raudal de aventuras

iré corriendo y rodando.

Bienandanzas y desastres,

pena y gozo, risa y llanto,

encadenen de mis días

los eslabones variados:

son acción y movimiento

ley del espíritu humano.

Mefistófeles

Meta no pongo ni valla:si, fugaz revoloteando,desflorarlo quieres todo,todo puedes desflorarlo.Conmigo ven, y no temas.

Meta no pongo ni valla:si, fugaz revoloteando,desflorarlo quieres todo,todo puedes desflorarlo.Conmigo ven, y no temas.

Meta no pongo ni valla:

si, fugaz revoloteando,

desflorarlo quieres todo,

todo puedes desflorarlo.

Conmigo ven, y no temas.

Fausto

De felicidad no te hablo:lo que yo quiero es el vértigo,el goce inquieto y amargo,el avivador despecho,el amor que crece odiando.El alma, al saber cerrada,a otras emociones abro;cuanto el hombre goza y sufrequiero sufrirlo y gozarlo.Sentir quiero en mis entrañastodo lo bueno y lo malo,y en la esencia de mi vidaconvertirlo y apropiármelo.¡Venturoso yo, si todala Humanidad en mí abarco,y al fin y al postre, como ella,choco, reviento y estallo!

De felicidad no te hablo:lo que yo quiero es el vértigo,el goce inquieto y amargo,el avivador despecho,el amor que crece odiando.El alma, al saber cerrada,a otras emociones abro;cuanto el hombre goza y sufrequiero sufrirlo y gozarlo.Sentir quiero en mis entrañastodo lo bueno y lo malo,y en la esencia de mi vidaconvertirlo y apropiármelo.¡Venturoso yo, si todala Humanidad en mí abarco,y al fin y al postre, como ella,choco, reviento y estallo!

De felicidad no te hablo:

lo que yo quiero es el vértigo,

el goce inquieto y amargo,

el avivador despecho,

el amor que crece odiando.

El alma, al saber cerrada,

a otras emociones abro;

cuanto el hombre goza y sufre

quiero sufrirlo y gozarlo.

Sentir quiero en mis entrañas

todo lo bueno y lo malo,

y en la esencia de mi vida

convertirlo y apropiármelo.

¡Venturoso yo, si toda

la Humanidad en mí abarco,

y al fin y al postre, como ella,

choco, reviento y estallo!

Mefistófeles

¡Ay, en verdad te lo digo,yo que centenares de añosestoy royendo y royendoel fruto indigesto y áspero!¡Ay, en verdad te lo digo!De la cuna al campo santodigerir no puede el hombrela levadura de antaño.Ese todo, que ambicionas,solo es a un Dios adecuado:para él, fulgores eternos;para mí, noche y espanto;para vosotros, tinieblasy luces, sombras y rayos.

¡Ay, en verdad te lo digo,yo que centenares de añosestoy royendo y royendoel fruto indigesto y áspero!¡Ay, en verdad te lo digo!De la cuna al campo santodigerir no puede el hombrela levadura de antaño.Ese todo, que ambicionas,solo es a un Dios adecuado:para él, fulgores eternos;para mí, noche y espanto;para vosotros, tinieblasy luces, sombras y rayos.

¡Ay, en verdad te lo digo,

yo que centenares de años

estoy royendo y royendo

el fruto indigesto y áspero!

¡Ay, en verdad te lo digo!

De la cuna al campo santo

digerir no puede el hombre

la levadura de antaño.

Ese todo, que ambicionas,

solo es a un Dios adecuado:

para él, fulgores eternos;

para mí, noche y espanto;

para vosotros, tinieblas

y luces, sombras y rayos.

Fausto

Quiérolo todo.

Quiérolo todo.

Quiérolo todo.

Mefistófeles

Bien; sea.No más encuentro un obstáculo,uno solamente: es cortoel tiempo y el arte es largo.Paréceme que debierasprepararte, aprender algo.Asóciate a un buen poeta:este, lleno de entusiasmo,con soñadas perfeccionescoronará tu retrato;del león con la arrogancia,con la agilidad del gamo,con la viveza italianay con el tesón germánico.Unirá en tu noble pechocon maravilloso lazomagnanimidad y astucia,y con arte soberanote ha de hacer galán fogosoy gentil enamorado.Tal ejemplar y arquetipovoy hace tiempo buscando;si con él doy algún día,don Microcosmos le llamo.

Bien; sea.No más encuentro un obstáculo,uno solamente: es cortoel tiempo y el arte es largo.Paréceme que debierasprepararte, aprender algo.Asóciate a un buen poeta:este, lleno de entusiasmo,con soñadas perfeccionescoronará tu retrato;del león con la arrogancia,con la agilidad del gamo,con la viveza italianay con el tesón germánico.Unirá en tu noble pechocon maravilloso lazomagnanimidad y astucia,y con arte soberanote ha de hacer galán fogosoy gentil enamorado.Tal ejemplar y arquetipovoy hace tiempo buscando;si con él doy algún día,don Microcosmos le llamo.

Bien; sea.

No más encuentro un obstáculo,

uno solamente: es corto

el tiempo y el arte es largo.

Paréceme que debieras

prepararte, aprender algo.

Asóciate a un buen poeta:

este, lleno de entusiasmo,

con soñadas perfecciones

coronará tu retrato;

del león con la arrogancia,

con la agilidad del gamo,

con la viveza italiana

y con el tesón germánico.

Unirá en tu noble pecho

con maravilloso lazo

magnanimidad y astucia,

y con arte soberano

te ha de hacer galán fogoso

y gentil enamorado.

Tal ejemplar y arquetipo

voy hace tiempo buscando;

si con él doy algún día,

don Microcosmos le llamo.

Fausto

¿Quién soy, pues, si esa coronade la Humanidad no alcanzo,esa perfección, que enciendemis ansias?

¿Quién soy, pues, si esa coronade la Humanidad no alcanzo,esa perfección, que enciendemis ansias?

¿Quién soy, pues, si esa corona

de la Humanidad no alcanzo,

esa perfección, que enciende

mis ansias?

Mefistófeles

Al fin y al cabo,eres quien eres. Encúmbratesobre coturnos o zancos,y con pelucón disformeciñe y abulta los cascos,¿quién serás? El mismo que eres,ni más gordo ni más flaco.

Al fin y al cabo,eres quien eres. Encúmbratesobre coturnos o zancos,y con pelucón disformeciñe y abulta los cascos,¿quién serás? El mismo que eres,ni más gordo ni más flaco.

Al fin y al cabo,

eres quien eres. Encúmbrate

sobre coturnos o zancos,

y con pelucón disforme

ciñe y abulta los cascos,

¿quién serás? El mismo que eres,

ni más gordo ni más flaco.

Fausto

¡Ay!, acumulé el tesorode la humana ciencia en vano:cuando en mi interior penetro,allí nuevas fuerzas no hallo;ni me acerco al Infinito,ni una línea me levanto.

¡Ay!, acumulé el tesorode la humana ciencia en vano:cuando en mi interior penetro,allí nuevas fuerzas no hallo;ni me acerco al Infinito,ni una línea me levanto.

¡Ay!, acumulé el tesoro

de la humana ciencia en vano:

cuando en mi interior penetro,

allí nuevas fuerzas no hallo;

ni me acerco al Infinito,

ni una línea me levanto.

Mefistófeles

Miras las cosas de un modovulgar; hay que ser más cauto,y antes que vuelen los goces,discretamente apurarlos.¿Es tuya, di, tu cabeza?¿Tuyos son tus pies y manos?Pues del mismo modo es tuyolo que te sirve de algo.Si tienes seis buenos potros,y los unces a tu carro,en vez de tener dos piernas,¿cuántas tienes? Veinticuatro.Basta de filosofías;lánzate conmigo al campo:quien se devana los sesosme parece el pobre jaco,que por negro maleficioestá en un yermo trotando,sin ver que en torno se extiendenfrescos y sabrosos pastos.

Miras las cosas de un modovulgar; hay que ser más cauto,y antes que vuelen los goces,discretamente apurarlos.¿Es tuya, di, tu cabeza?¿Tuyos son tus pies y manos?Pues del mismo modo es tuyolo que te sirve de algo.Si tienes seis buenos potros,y los unces a tu carro,en vez de tener dos piernas,¿cuántas tienes? Veinticuatro.Basta de filosofías;lánzate conmigo al campo:quien se devana los sesosme parece el pobre jaco,que por negro maleficioestá en un yermo trotando,sin ver que en torno se extiendenfrescos y sabrosos pastos.

Miras las cosas de un modo

vulgar; hay que ser más cauto,

y antes que vuelen los goces,

discretamente apurarlos.

¿Es tuya, di, tu cabeza?

¿Tuyos son tus pies y manos?

Pues del mismo modo es tuyo

lo que te sirve de algo.

Si tienes seis buenos potros,

y los unces a tu carro,

en vez de tener dos piernas,

¿cuántas tienes? Veinticuatro.

Basta de filosofías;

lánzate conmigo al campo:

quien se devana los sesos

me parece el pobre jaco,

que por negro maleficio

está en un yermo trotando,

sin ver que en torno se extienden

frescos y sabrosos pastos.

Fausto

¿Cuándo partimos?

¿Cuándo partimos?

¿Cuándo partimos?

Mefistófeles

Al punto.De este calabozo huyamos.¿Qué haces en él? Aburrirtey aburrir a los muchachos.Deja ese oficio indigestoal vecino don Gaznápiro;no te afanes en la trillade paja en la que no hay grano.Lo poco bueno que aprendesno te atreves a enseñárseloa tus discípulos. Unote espera. ¿No oyes sus pasosen el corredor?

Al punto.De este calabozo huyamos.¿Qué haces en él? Aburrirtey aburrir a los muchachos.Deja ese oficio indigestoal vecino don Gaznápiro;no te afanes en la trillade paja en la que no hay grano.Lo poco bueno que aprendesno te atreves a enseñárseloa tus discípulos. Unote espera. ¿No oyes sus pasosen el corredor?

Al punto.

De este calabozo huyamos.

¿Qué haces en él? Aburrirte

y aburrir a los muchachos.

Deja ese oficio indigesto

al vecino don Gaznápiro;

no te afanes en la trilla

de paja en la que no hay grano.

Lo poco bueno que aprendes

no te atreves a enseñárselo

a tus discípulos. Uno

te espera. ¿No oyes sus pasos

en el corredor?

Fausto

No puedorecibirle.

No puedorecibirle.

No puedo

recibirle.

Mefistófeles

Luengo ratoaguarda: si no le admites,corre el pobre buen bromazo.Déjame el gorro y la bata;

Luengo ratoaguarda: si no le admites,corre el pobre buen bromazo.Déjame el gorro y la bata;

Luengo rato

aguarda: si no le admites,

corre el pobre buen bromazo.

Déjame el gorro y la bata;

(Se los pone.)

me sientan como pintados.En mi agudeza confía;quince minutos reclamo.Tú, para el famoso viaje,prepárate mientras tanto.

me sientan como pintados.En mi agudeza confía;quince minutos reclamo.Tú, para el famoso viaje,prepárate mientras tanto.

me sientan como pintados.

En mi agudeza confía;

quince minutos reclamo.

Tú, para el famoso viaje,

prepárate mientras tanto.

(VaseFausto.)

Mefistófeles,envuelto en la larga vestidura deFausto

Razón y saber desdeña,las dos alas que te han dado;deja que en sus obras vanasde ilusiones y de encantoste afirme y envuelva el suaveEspíritu del engaño;y así, Doctor, serás mío,sin condiciones ni obstáculos.Dio el sino a su mente indócilimpulso desenfrenado,y ese escape, no es posibledetenerlo ni pararlo.Sobre los terrenos gocessalta aturdido, y lo arrastrode mediocridad insípidapor los derroteros áridos.Luchará con sus afanescuerpo a cuerpo y brazo a brazo;los manjares tentadoresescaparán de su labio,y en balde misericordiapedirá, porque ese fatuose ha de hundir de todos modos,aunque no se entregue al Diablo.

Razón y saber desdeña,las dos alas que te han dado;deja que en sus obras vanasde ilusiones y de encantoste afirme y envuelva el suaveEspíritu del engaño;y así, Doctor, serás mío,sin condiciones ni obstáculos.Dio el sino a su mente indócilimpulso desenfrenado,y ese escape, no es posibledetenerlo ni pararlo.Sobre los terrenos gocessalta aturdido, y lo arrastrode mediocridad insípidapor los derroteros áridos.Luchará con sus afanescuerpo a cuerpo y brazo a brazo;los manjares tentadoresescaparán de su labio,y en balde misericordiapedirá, porque ese fatuose ha de hundir de todos modos,aunque no se entregue al Diablo.

Razón y saber desdeña,

las dos alas que te han dado;

deja que en sus obras vanas

de ilusiones y de encantos

te afirme y envuelva el suave

Espíritu del engaño;

y así, Doctor, serás mío,

sin condiciones ni obstáculos.

Dio el sino a su mente indócil

impulso desenfrenado,

y ese escape, no es posible

detenerlo ni pararlo.

Sobre los terrenos goces

salta aturdido, y lo arrastro

de mediocridad insípida

por los derroteros áridos.

Luchará con sus afanes

cuerpo a cuerpo y brazo a brazo;

los manjares tentadores

escaparán de su labio,

y en balde misericordia

pedirá, porque ese fatuo

se ha de hundir de todos modos,

aunque no se entregue al Diablo.


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