VI
«¡Ay de mi Alhama!» en su palacio dijoMuley, que aun suya en su dolor la llama:Y el eco triste, de sus techos hijo,Suspiró: «¡Alhama!»Desde las torres del gentil palacioBajó en las brisas, y de rama en ramaCorrió los huertos y gimió el espacio:«¡Ay de mi Alhama!»Llegó hasta el vulgo la terrible nueva.¿Quién pára el vuelo de la errante fama?Su voz diciendo en la ciudad se eleva:«¡Ay de mi Alhama!»La turba ociosa, de pavor transida,La aciaga nueva por doquier derrama:Doquier repiten por donde es oída:«¡Ay de mi Alhama!»El ruin villano y el audaz guerrero,El noble altivo y la orgullosa damaDicen, llorando con el pueblo entero:«¡Ay de mi Alhama!»Y el pueblo entero del palacio augustoCorre á las puertas, y furioso clamaCon voz que impone á sus vivientes susto:«¡Ay de mi Alhama!»La guardia negra que á Muley defiende«¡Atrás!» las picas enristrando exclama:Se irrita el pueblo, y el clamor se extiende:«¡Ay de mi Alhama!»Las regias salas el motín conturbaQue en torno de ellas cual tormenta brama.Y al grito tiemblan de la airada turba:«¡Ay de mi Alhama!»Muley no duerme: cinco mil guerrerosEn quienes arde del honor la llama,De sus legiones manda delanterosIr sobreAlhama.Y al caer la noche, jineteando al frenteDe hueste inmensa que la lid reclama,Partió gritando con su armada gente:«¡Venganza á Alhama!»«¡Venganza á Alhama!» Repitió la plebeQue al Rey valiente y vengador aclama:«¡Aláh, le dijo, la victoria lleveContigoá Alhama!»Mas ¿quién penetra en el destino obscuroDe su ancho velo por la espesa trama?Voz misteriosa suspiró en el muro:«¡Ay de mi Alhama!»Eco siniestro, que la fe desmienteDe los Muslimes y á su Rey infama,Toda la noche repitió doliente:«¡Ay de mi Alhama!»¡Tal vez las almas de los muertos, cuyosMiembros sin tumba el agua desparramaDe los nublados, piden á los suyosTierra enAlhama!
«¡Ay de mi Alhama!» en su palacio dijoMuley, que aun suya en su dolor la llama:Y el eco triste, de sus techos hijo,Suspiró: «¡Alhama!»Desde las torres del gentil palacioBajó en las brisas, y de rama en ramaCorrió los huertos y gimió el espacio:«¡Ay de mi Alhama!»Llegó hasta el vulgo la terrible nueva.¿Quién pára el vuelo de la errante fama?Su voz diciendo en la ciudad se eleva:«¡Ay de mi Alhama!»La turba ociosa, de pavor transida,La aciaga nueva por doquier derrama:Doquier repiten por donde es oída:«¡Ay de mi Alhama!»El ruin villano y el audaz guerrero,El noble altivo y la orgullosa damaDicen, llorando con el pueblo entero:«¡Ay de mi Alhama!»Y el pueblo entero del palacio augustoCorre á las puertas, y furioso clamaCon voz que impone á sus vivientes susto:«¡Ay de mi Alhama!»La guardia negra que á Muley defiende«¡Atrás!» las picas enristrando exclama:Se irrita el pueblo, y el clamor se extiende:«¡Ay de mi Alhama!»Las regias salas el motín conturbaQue en torno de ellas cual tormenta brama.Y al grito tiemblan de la airada turba:«¡Ay de mi Alhama!»Muley no duerme: cinco mil guerrerosEn quienes arde del honor la llama,De sus legiones manda delanterosIr sobreAlhama.Y al caer la noche, jineteando al frenteDe hueste inmensa que la lid reclama,Partió gritando con su armada gente:«¡Venganza á Alhama!»«¡Venganza á Alhama!» Repitió la plebeQue al Rey valiente y vengador aclama:«¡Aláh, le dijo, la victoria lleveContigoá Alhama!»Mas ¿quién penetra en el destino obscuroDe su ancho velo por la espesa trama?Voz misteriosa suspiró en el muro:«¡Ay de mi Alhama!»Eco siniestro, que la fe desmienteDe los Muslimes y á su Rey infama,Toda la noche repitió doliente:«¡Ay de mi Alhama!»¡Tal vez las almas de los muertos, cuyosMiembros sin tumba el agua desparramaDe los nublados, piden á los suyosTierra enAlhama!
«¡Ay de mi Alhama!» en su palacio dijoMuley, que aun suya en su dolor la llama:Y el eco triste, de sus techos hijo,Suspiró: «¡Alhama!»
«¡Ay de mi Alhama!» en su palacio dijo
Muley, que aun suya en su dolor la llama:
Y el eco triste, de sus techos hijo,
Suspiró: «¡Alhama!»
Desde las torres del gentil palacioBajó en las brisas, y de rama en ramaCorrió los huertos y gimió el espacio:«¡Ay de mi Alhama!»
Desde las torres del gentil palacio
Bajó en las brisas, y de rama en rama
Corrió los huertos y gimió el espacio:
«¡Ay de mi Alhama!»
Llegó hasta el vulgo la terrible nueva.¿Quién pára el vuelo de la errante fama?Su voz diciendo en la ciudad se eleva:«¡Ay de mi Alhama!»
Llegó hasta el vulgo la terrible nueva.
¿Quién pára el vuelo de la errante fama?
Su voz diciendo en la ciudad se eleva:
«¡Ay de mi Alhama!»
La turba ociosa, de pavor transida,La aciaga nueva por doquier derrama:Doquier repiten por donde es oída:«¡Ay de mi Alhama!»
La turba ociosa, de pavor transida,
La aciaga nueva por doquier derrama:
Doquier repiten por donde es oída:
«¡Ay de mi Alhama!»
El ruin villano y el audaz guerrero,El noble altivo y la orgullosa damaDicen, llorando con el pueblo entero:«¡Ay de mi Alhama!»
El ruin villano y el audaz guerrero,
El noble altivo y la orgullosa dama
Dicen, llorando con el pueblo entero:
«¡Ay de mi Alhama!»
Y el pueblo entero del palacio augustoCorre á las puertas, y furioso clamaCon voz que impone á sus vivientes susto:«¡Ay de mi Alhama!»
Y el pueblo entero del palacio augusto
Corre á las puertas, y furioso clama
Con voz que impone á sus vivientes susto:
«¡Ay de mi Alhama!»
La guardia negra que á Muley defiende«¡Atrás!» las picas enristrando exclama:Se irrita el pueblo, y el clamor se extiende:«¡Ay de mi Alhama!»
La guardia negra que á Muley defiende
«¡Atrás!» las picas enristrando exclama:
Se irrita el pueblo, y el clamor se extiende:
«¡Ay de mi Alhama!»
Las regias salas el motín conturbaQue en torno de ellas cual tormenta brama.Y al grito tiemblan de la airada turba:«¡Ay de mi Alhama!»
Las regias salas el motín conturba
Que en torno de ellas cual tormenta brama.
Y al grito tiemblan de la airada turba:
«¡Ay de mi Alhama!»
Muley no duerme: cinco mil guerrerosEn quienes arde del honor la llama,De sus legiones manda delanterosIr sobreAlhama.
Muley no duerme: cinco mil guerreros
En quienes arde del honor la llama,
De sus legiones manda delanteros
Ir sobreAlhama.
Y al caer la noche, jineteando al frenteDe hueste inmensa que la lid reclama,Partió gritando con su armada gente:«¡Venganza á Alhama!»
Y al caer la noche, jineteando al frente
De hueste inmensa que la lid reclama,
Partió gritando con su armada gente:
«¡Venganza á Alhama!»
«¡Venganza á Alhama!» Repitió la plebeQue al Rey valiente y vengador aclama:«¡Aláh, le dijo, la victoria lleveContigoá Alhama!»
«¡Venganza á Alhama!» Repitió la plebe
Que al Rey valiente y vengador aclama:
«¡Aláh, le dijo, la victoria lleve
Contigoá Alhama!»
Mas ¿quién penetra en el destino obscuroDe su ancho velo por la espesa trama?Voz misteriosa suspiró en el muro:«¡Ay de mi Alhama!»
Mas ¿quién penetra en el destino obscuro
De su ancho velo por la espesa trama?
Voz misteriosa suspiró en el muro:
«¡Ay de mi Alhama!»
Eco siniestro, que la fe desmienteDe los Muslimes y á su Rey infama,Toda la noche repitió doliente:«¡Ay de mi Alhama!»
Eco siniestro, que la fe desmiente
De los Muslimes y á su Rey infama,
Toda la noche repitió doliente:
«¡Ay de mi Alhama!»
¡Tal vez las almas de los muertos, cuyosMiembros sin tumba el agua desparramaDe los nublados, piden á los suyosTierra enAlhama!
¡Tal vez las almas de los muertos, cuyos
Miembros sin tumba el agua desparrama
De los nublados, piden á los suyos
Tierra enAlhama!