Chapter 36

I

Descuella del castillo de BaenaLa torre superior del homenajeSobre las otras torres de su fábrica,Cual pino erguido sobre humildes sauces.Compónese esta antigua fortalezaDe un vasto cuadrilátero que, iguales,Flanquean cuatro torres, que en sus ángulosColocadas se ven y equidistantes,Y á las que unen de robustos murosCuatro sólidos lienzos, según arteMilitar de aquel tiempo, coronadosDe almenas, aspilleras y baluartes.De cada lienzo en la extensión, esbeltos,Cuatro torreoncillos sobresalen,Que á la par que duplican la defensa,Dan adorno á su fábrica elegante.Estos lindos y aéreos torreonesDel muro en la mitad toman arranque,Y en él apoyan sus ligeros cubosRematando en graciosas espirales,Y, en el muro colgados, asemejanBorlones de arabesco cortinaje,Y sus cabezas almenadas, nidosDe cigüeñas y de águilas rëales.En medio de esta fábrica se elevaLa torre principal, de la que partenCuatro arcadas que, uniéndola á los muros,Su comunicación mantienen fácil.Dividida en dos cuerpos esta torre,Concluye el inferior en un adarveSobre el que cuatro puentes levadizosDejan aislada la maciza base:De modo que si en caso de un asaltoLos muros exteriores se ganasen,Aun quedarán sus bravos defensoresSeñores de su centro inexpugnable.Del cuerpo superior se alza orgullosaLa cabeza magnífica y gigante,Ceñida de almenados torreonesEn que ondea de Cabra el estandarte:Y le cerca, partido por los puentes,Hermoseando los sólidos adarves,Un cinturón de huertos y jardines,Copia gentil de los pensiles árabes.Recreo de sus nobles Castellanos,Cuando tiempo les dejan sus afanesGuerreros ó políticos, en ellosSe entregan á domésticos solaces.La Condensa de Cabra al fin del díaÁ sus floridos cenadores sale,Y sus hijas en ellos de preciosasPlantas cultivan tiestos á millares.Y desde lejos á las dos hermanasViendo vagar entre sus flores y árboles,Tal vez las cree el patán supersticiosoDel castillo los genios tutelares.Tal es la fortaleza de BaenaCuya historia es famosa en los romances,Y á cuya antigua fábrica del míoLa descosida narración nos trae.

Descuella del castillo de BaenaLa torre superior del homenajeSobre las otras torres de su fábrica,Cual pino erguido sobre humildes sauces.Compónese esta antigua fortalezaDe un vasto cuadrilátero que, iguales,Flanquean cuatro torres, que en sus ángulosColocadas se ven y equidistantes,Y á las que unen de robustos murosCuatro sólidos lienzos, según arteMilitar de aquel tiempo, coronadosDe almenas, aspilleras y baluartes.De cada lienzo en la extensión, esbeltos,Cuatro torreoncillos sobresalen,Que á la par que duplican la defensa,Dan adorno á su fábrica elegante.Estos lindos y aéreos torreonesDel muro en la mitad toman arranque,Y en él apoyan sus ligeros cubosRematando en graciosas espirales,Y, en el muro colgados, asemejanBorlones de arabesco cortinaje,Y sus cabezas almenadas, nidosDe cigüeñas y de águilas rëales.En medio de esta fábrica se elevaLa torre principal, de la que partenCuatro arcadas que, uniéndola á los muros,Su comunicación mantienen fácil.Dividida en dos cuerpos esta torre,Concluye el inferior en un adarveSobre el que cuatro puentes levadizosDejan aislada la maciza base:De modo que si en caso de un asaltoLos muros exteriores se ganasen,Aun quedarán sus bravos defensoresSeñores de su centro inexpugnable.Del cuerpo superior se alza orgullosaLa cabeza magnífica y gigante,Ceñida de almenados torreonesEn que ondea de Cabra el estandarte:Y le cerca, partido por los puentes,Hermoseando los sólidos adarves,Un cinturón de huertos y jardines,Copia gentil de los pensiles árabes.Recreo de sus nobles Castellanos,Cuando tiempo les dejan sus afanesGuerreros ó políticos, en ellosSe entregan á domésticos solaces.La Condensa de Cabra al fin del díaÁ sus floridos cenadores sale,Y sus hijas en ellos de preciosasPlantas cultivan tiestos á millares.Y desde lejos á las dos hermanasViendo vagar entre sus flores y árboles,Tal vez las cree el patán supersticiosoDel castillo los genios tutelares.Tal es la fortaleza de BaenaCuya historia es famosa en los romances,Y á cuya antigua fábrica del míoLa descosida narración nos trae.

Descuella del castillo de BaenaLa torre superior del homenajeSobre las otras torres de su fábrica,Cual pino erguido sobre humildes sauces.Compónese esta antigua fortalezaDe un vasto cuadrilátero que, iguales,Flanquean cuatro torres, que en sus ángulosColocadas se ven y equidistantes,Y á las que unen de robustos murosCuatro sólidos lienzos, según arteMilitar de aquel tiempo, coronadosDe almenas, aspilleras y baluartes.De cada lienzo en la extensión, esbeltos,Cuatro torreoncillos sobresalen,Que á la par que duplican la defensa,Dan adorno á su fábrica elegante.Estos lindos y aéreos torreonesDel muro en la mitad toman arranque,Y en él apoyan sus ligeros cubosRematando en graciosas espirales,Y, en el muro colgados, asemejanBorlones de arabesco cortinaje,Y sus cabezas almenadas, nidosDe cigüeñas y de águilas rëales.En medio de esta fábrica se elevaLa torre principal, de la que partenCuatro arcadas que, uniéndola á los muros,Su comunicación mantienen fácil.Dividida en dos cuerpos esta torre,Concluye el inferior en un adarveSobre el que cuatro puentes levadizosDejan aislada la maciza base:De modo que si en caso de un asaltoLos muros exteriores se ganasen,Aun quedarán sus bravos defensoresSeñores de su centro inexpugnable.Del cuerpo superior se alza orgullosaLa cabeza magnífica y gigante,Ceñida de almenados torreonesEn que ondea de Cabra el estandarte:Y le cerca, partido por los puentes,Hermoseando los sólidos adarves,Un cinturón de huertos y jardines,Copia gentil de los pensiles árabes.Recreo de sus nobles Castellanos,Cuando tiempo les dejan sus afanesGuerreros ó políticos, en ellosSe entregan á domésticos solaces.La Condensa de Cabra al fin del díaÁ sus floridos cenadores sale,Y sus hijas en ellos de preciosasPlantas cultivan tiestos á millares.Y desde lejos á las dos hermanasViendo vagar entre sus flores y árboles,Tal vez las cree el patán supersticiosoDel castillo los genios tutelares.

Descuella del castillo de Baena

La torre superior del homenaje

Sobre las otras torres de su fábrica,

Cual pino erguido sobre humildes sauces.

Compónese esta antigua fortaleza

De un vasto cuadrilátero que, iguales,

Flanquean cuatro torres, que en sus ángulos

Colocadas se ven y equidistantes,

Y á las que unen de robustos muros

Cuatro sólidos lienzos, según arte

Militar de aquel tiempo, coronados

De almenas, aspilleras y baluartes.

De cada lienzo en la extensión, esbeltos,

Cuatro torreoncillos sobresalen,

Que á la par que duplican la defensa,

Dan adorno á su fábrica elegante.

Estos lindos y aéreos torreones

Del muro en la mitad toman arranque,

Y en él apoyan sus ligeros cubos

Rematando en graciosas espirales,

Y, en el muro colgados, asemejan

Borlones de arabesco cortinaje,

Y sus cabezas almenadas, nidos

De cigüeñas y de águilas rëales.

En medio de esta fábrica se eleva

La torre principal, de la que parten

Cuatro arcadas que, uniéndola á los muros,

Su comunicación mantienen fácil.

Dividida en dos cuerpos esta torre,

Concluye el inferior en un adarve

Sobre el que cuatro puentes levadizos

Dejan aislada la maciza base:

De modo que si en caso de un asalto

Los muros exteriores se ganasen,

Aun quedarán sus bravos defensores

Señores de su centro inexpugnable.

Del cuerpo superior se alza orgullosa

La cabeza magnífica y gigante,

Ceñida de almenados torreones

En que ondea de Cabra el estandarte:

Y le cerca, partido por los puentes,

Hermoseando los sólidos adarves,

Un cinturón de huertos y jardines,

Copia gentil de los pensiles árabes.

Recreo de sus nobles Castellanos,

Cuando tiempo les dejan sus afanes

Guerreros ó políticos, en ellos

Se entregan á domésticos solaces.

La Condensa de Cabra al fin del día

Á sus floridos cenadores sale,

Y sus hijas en ellos de preciosas

Plantas cultivan tiestos á millares.

Y desde lejos á las dos hermanas

Viendo vagar entre sus flores y árboles,

Tal vez las cree el patán supersticioso

Del castillo los genios tutelares.

Tal es la fortaleza de BaenaCuya historia es famosa en los romances,Y á cuya antigua fábrica del míoLa descosida narración nos trae.

Tal es la fortaleza de Baena

Cuya historia es famosa en los romances,

Y á cuya antigua fábrica del mío

La descosida narración nos trae.


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