CAPITULO VI.

De las nociones mentales simples.

[14] Llamamosnociones(voz bastantemente introducida en nuestra lengua) los actos de qualquiera potencia mental, con que el entendimiento conoce las cosas. Si comprehende, pues, un objeto con una sola nocion, esta se llama simple, como lo es la percepcion que llamanaprehensionen las Escuelas. Todas las nociones simples conocen, ó la cosa que exîste por sí sin necesitar de otra, como lasubstancia: ó la que no puede estár sin otra á quien se arrima, como laadherente(algunos la llamanaccidente): ó la que incluye juntas las dos, es á saber, accidente y substancia. El Agua, el Fuego, la Tierra, el Ayre, los Cielos, los Planetas, los Cuerpos terrestres, son substancias que exîsten por sí, y las conocemos como tales por las simples nociones que de cada una tenemos: los colores, los sabores, el frio y el calor, la extension é impenetrabilidad, y otros seres semejantes, nunca exîsten por sí solos, sino adherentes, ó arrimados á las substancias. Todos los entes corpereos del Universo se componen á un tiempo de substancia y accidentes, y como tales los conocemos con simples nociones, pues por una sola percepcion los representamos en la mente. Importa mucho separar las nociones de cada cosa, no confundirlas, ni atribuir á una lo que es de otra, para averiguar en cada una de ellas su naturaleza, efectos, y propiedades.

[15] Las nociones simples, unas sonuniversales, otrassingulares, otrasmedias. Todas las cosas en sí mismas, ó, como en las Escuelas con su bárbaro estilo dicen,à parte rei, son singulares: pero como cada una tiene un atributo, que es comun con otras, el entendimiento suele mirarlas por el lado solo en que se semejan, y con unanocionlas comprehende todas. Esta nocion se llamauniversal, y comunmente se dice hecha porabstraccion, porque la mente de muchas cosas del objeto no conoce entonces mas que una, abstrayéndola, como que la mira separada de las demas. El modo de abstraher es este: fórmase en la fantasía la imagen de lo viviente y sensitivo (que llamamosanimal) todas las veces que ve estas cosas en los entes singulares, ya sean hombres, ya bestias, ya sabandijas, &c. la memoria renueva en confuso estas imágenes, cada vez que se presenta una sola, por la necesaria conexîon que unas tienen con otras: estas potencias tienen entonces, sin transcender á mas, la nocion deanimal, con la que miran no un solo individuo singular, sino todos los que forman y excitan aquella misma representacion; y siendo muchos, la nocion es universal. La nocionsingularno necesita de explicacion, pues por ella conocemos cada cosa en particular. Las nociones singulares anteceden, como hemos dicho, á las universales; y para que estas sean exâctas es menester adquirir aquellas con el mayor cuidado, á fin de asegurarse de manera, que la nocion mental sea enteramente conforme á la cosa que mira como objeto. Las nocionesmediasson aquellas, que ni representan los singulares, ni son universales, sino excluyendo tácitamente á ambos, participan de las dos, como quando decimos:algun hombre, pues con esta nocion, ni comprehendemos todos los hombres, ni á uno solo. Esto lo hace el entendimiento quando no ve en el objeto lo singular, ni descubre en él mismo los atributos universales.

[16] A las nociones simples pertenecen los predicamentos (en Griego se llaman [Griego:Kathaegoriai],Cathegoriae) que comunmente se tienen por diez, es á saber, lasubstancia, ó el ser que por sí subsiste: laquantidad, ó medida de la cosa: laqualidad, ó aquello por donde la cosa se tiene por tal ó tal, como blanco, negro, &c: larelacion, ó la referencia que dice una cosa con otra: laaccion, ó el acto con que obran las causas: laafeccion, ó pasion, que es lo que sufre una cosa por la accion de otra: laubicacion, esto es, la ocupacion de lugar: elquándo, ó en qué tiempo: lasituacion, ó modo de estar: elhábito, ó forma exterior. A las nociones simples pertenecen tambien lospredicables. Llaman así los Filósofos ciertas nociones comunes, que pueden adaptarse, segun convenga, á cada uno de los predicamentos: de modo, que el predicamento es la cosa que puede decirse de otra, y el predicable es la clase en que se coloca el predicamento, y encierra la manera con que este se puede mas bien explicar, y entender. Los predicables son cinco, es á saber,género, ó la parte esencial de una cosa mas comun á otras, como quando de Ticio decimos,que es animal; pues en esto explicamos una porcion de su ser comun á otras cosas distintas de Ticio:Especie, ó la clase inmediatamente contenida debaxo del género, como en Ticio el serhombre; pues en otra clase de animal estan las bestias, por donde el géneroanimalencierra las dos especies:Diferenciaque es la parte propia y peculiar de la esencia de una cosa, por la qual la nocion universal del género se contrahe á una determinada especie, como es en Ticio el serracional; pues con esto se determina no ser como quiera animal, sinoanimal racional: Propio, que es una cosa necesariamente conexâ con la esencia, como que dimana de ella, y no se puede separar; asi el poder reirse y admirarse es propio del hombre:Accidentees una cosa que puede estar, ó no estar en otra sin perjudicar á la esencia de ella, como elvestiren el hombre. En los predicamentos y predicables hemos tenido la mira de explicarlos, segun pertenecen á la Lógica, en quanto son nociones universales, con que el entendimiento conoce lo que es comun en las cosas, y halla así el modo facil de colocarlas en ciertas clases, para difinirlas con exâctitud, dividirlas sin confusion, y argumentar con claridad. El exâminar á fondo el ser y calidades de los predicamentos, segun se hallan en las cosas, pertenece á la Física y Metafísica; y cierto que en estas Ciencias no adelantará mucho el que en el exámen de los objetos de ellas no lleve por delante estas nociones Lógicas; sin que deba apartarnos del conocimiento y uso recto de ellas lo que trae elArte de pensarcon razones muy frívolas, solo por oponerse á Aristóteles[a].

[Nota a:Part. I. cap. 3. pag. 57. y sig.]

De las nociones mentales combinadas.

[17]Los nombres con que los Griegos, los Latinos, y los Dialécticos de las Escuelas nombran las nociones combinadas, quedan ya explicados. Usarémos aquí del vocabloProposicion, que es hoy el mas recibido. En las proposiciones aquella cosa de quien se dice algo se llamasugeto: lo que de ella se dice se llama predicado, óatributo. El medio con que se juntan, ó se separan el sugeto y predicado lo llamancópula. Aunque en todo rigor los tres se pueden llamarnombres; pero el comun de los Dialécticos llama así al sugeto y predicado, y á la cópulaverbo. El sugeto y predicado de las proposiciones se llamantérminos, voz tomada de los Geómetras, porque son los extremos de las proposiciones. Así que en esta proposicionTicio es hombre, Ticio es el sugeto, porque de él se dice ser hombre: este es el predicado, porque es lo que se dice de Ticio, y el verboes, que junta el atributo de hombre con Ticio, es la cópula. Qualquiera que sea el verbo se puede reducir á este, como si decimos Ticiocuida, ama, estudia, &c. equivale áTicio es cuidadoso, amante, estudioso, &c. Si nos acomodamos al orden natural, en toda proposicion pone el entendimiento antes que todo alsugeto, despues elverbo, y luego alpredicado, y quien quiera que así se explica, usa el modo mas simple y mas perfecto que hay de hablar de las cosas. Las transposiciones, que en varias lenguas se han introducido, son artificiosas, y por agradables que sean, siempre son confusas, porque son contra el modo natural de las nociones mentales; de suerte, que para entenderlas se ve obligado el entendimiento á colocarlas en su natural constitucion:el dinero ama Ticio, por el modo simple, dirá:Ticio ama el dinero. Fué de Ticio criado, debe decir,fué criado de Ticio. Los verdaderos Filósofos cuidan mucho de hacer así las proposiciones, de suerte, que quanto mayor es la simplicidad natural, tanto mas inteligible es lo que se dice, y mas perfecto, porque es mas conforme á la naturaleza.

[18] En las Escuelas es inmensa la confusion que se ha introducido en la explicacion de los términos de las proposiciones, y en las varias divisiones de ellas con tantas y tan inútiles explicaciones, que han obligado á Vives á decir:que son mas á propósito para jugar que para hablar, siendo infinitas las que hay en sus libros, y imposible el referirlas todas[a]. MELCHOR CANO, tomándolo de VIVES como acostumbra, dice:No entiendo con qué motivo algunos hombres doctos con el título de Dialéctica han introducido en las Escuelas las proposiciones exponibles, obligaciones, insolubles, reflexîvas, y otras monstruosas á este modo[b]. Estos dos insignes Españoles han mostrado por extenso los defectos de la Lógica de las Escuelas, en especial Luis Vives; y quien los lea conocerá, que han ido delante de los modernos, que se precian de ser los reformadores de las Artes; y conviene advertir, que elArte de pensar, y el que le sigue los pasos LUIS ANTONIO VERNEI, conocido por elBarbadiño, en sus Lógicas son en este asunto tan prolixos como los Escolásticos, y los andan siguiendo en la explicacion de las diferencias de las proposiciones, aunque descontentos de su Dialéctica. Para proceder en esto con claridad sin faltar á lo preciso conviene saber, que las proposiciones se diferencian entre sí, ó por lostérminosde ellas, ó por elverbo. Debe qualquiera, si no quiere ser engañado, poner atencion en el sugeto y predicado, si son simples, ó compuestos. Son simples en esta proposicion:Ticio es hombre. Son compuestos en esta:Ticio que es sabio entiende la Lógica mas pura. Visto es que el sugeto de esta última encierra áTicioy la proposicionque es sabio: y el predicado contiene la Lógicaque es mas pura que todas. Si el término complexo no tiene conexîon precisa con lo restante de la proposicion, puede ser falso, sin que la proposicion lo sea.Eumenio hombre discreto sabe montar á caballo.Esta proposicion puede ser verdadera, aunque Eumenio no sea discreto. Son infinitas las maneras de hablar que en el trato civil y en los libros se hallan semejantes á esta, en que se dexan en lostérminos, supuestas algunas proposiciones incidentes como seguras, que no lo son. Si el supuesto que se contiene en el sugeto, ó predicado, tiene conexîon necesaria con lo que se afirma, ó niega, entonces segun él es, será la verdad, ó falsedad de toda la proposicion,Ser el hombre piedra es imposible. Si elimposiblese dixera de solo estoser el hombre, fuera falsa la proposicion; pero recayendo la imposibilidad sobre todo el complexoser el hombre piedra, es verdadera. Así que, siempre que el sugeto es complexo conviene ver, si el atributo se afirma, ó niega de todo él, ó solo de una parte, y lo mismo se ha de hacer quando, siendo el sugeto simple, el predicado es compuesto.El hombre que no cree en Dios es infiel.En esta proposicion la infidelidad, que es el atributo, recae sobre todo el complexo del sugeto, y así es verdadera. De este modo con mediana atencion conocerá qualquiera las proposiciones conjuntas por la conjuncionetóy: lasdisjuntas, por la partículanecóni: lashypotéticas, ó condicionales juntas por la partículasi: lascausalesindicadas por la partículaquia, óporque: lasdivisasque contienen diversas proposiciones y se muestran por las partículasquamvis,etsi, esto esaunque: lasrelativas, que incluyen miembros que se refieren entre sí y se suelen juntar por las partículasquanto, tanto, como esta:tanto es Ticio sagáz quanto estudioso: lasexclusivas, exceptivas, &c. las quales se expresan por partículas, que excluyen, exceptúan, &c. En estas maneras de proposiciones, y todas las que se pueden reducir á estas, ya sea oculto el complexo, ya manifiesto, es menester descubrirlo y desembarazarlo, para que se vea la conexîon que entre sí tienen el sugeto y predicado, y por ella conocer si son verdaderas, ó falsas. Por razon del verbo, que junta, ó separa el sugeto del predicado, son las proposiciones:necesaria, quando los términos de ella mutuamente lo son, comoel hombre es animal, y se llama necesariolo que es, y no puede ser de otro modo:contingente, quando no son los términos entre sí necesariamente conexôs, comoTicio es docto, pues se llama contingentelo que es, y puede no ser, ó ser de otra manera: posible, quando el sugeto y predicado pueden juntarse, comoEumenio es sabio, y se llama posible,lo que, dado que no sea, puede ser: por donde todo lo que es, puede ser, mas no todo lo que puede ser, es; y así es verdadero el comun dicho de las Escuelas, que vale la conseqüenciadel actu al posse, esto es, del ser actual á lo posible, mas no delposse al actu, que es de lo posible á lo actual:imposiblese dice la proposicion, cuyos términos no se pueden juntar comoel hombre es piedra, pues se llama imposible lo que ni es, ni puede ser. Siempre que semejantes proposiciones expresan la union, ó desunion del sugeto con el predicado por un adverbio, ú otra suerte de partículas, que se juntan al verbo, se llamanmodales. Si el sugeto de las proposiciones, qualesquiera que sean, esuniversal, la proposicion toma este nombre, y se expresa con la vozomnistodo,nullusninguno: si esparticular, se llama así la proposicion, y se expresa por las vocesquidamcierto,aliquisalguno: si essingularserá singular la proposicion, y se expresa con la vozhiceste: si elsugetoes indefinido, esto es, no lleva ninguna de las significaciones propuestas, es menester determinarlo para que se sepa si es verdadera, ó falsa la proposicion. Si los hombres cuidasen explicar sus nociones mentales con las expresiones que corresponden á cada una de ellas, se evitarian mil qüestiones inútiles y viciosas, que se ven en los libros, y innumerables reyertas en el trato civil. Tiénese por regla general entre los Dialécticos, que si la proposicionindefinida, esto es, de sugeto indefinido, esnecesaria, equivale á universal, como esta,el hombre es viviente, que ha de entenderse de todos los hombres: y si escontingenteequivale á particular como esta,el hombre anda, que solo se debe entender de alguno. Para no errar en esto conviene saber el predicado que es necesario, ó contingente respecto del sugeto, lo qual no se averigua solo por la Lógica. Todas estas suertes de proposiciones se dicenopuestas, quando con un mismo sugeto y predicado se oponen en los términos universales y particulares.Todo hombre es sabio, algun hombre es sabiose llamansubalternas, porque lo son los términostodoyalguno; y ambas son afirmativas, ó negativas, y pueden ser la una verdadera, la otra falsa, ó las dos á un tiempo verdaderas, ó falsas.Todo hombre es justo, ningun hombre es justo, son contrarias, porque lo son los términostodoyninguno, y pueden ser á un mismo tiempo falsas las dos, mas no verdaderas.Algun hombre es veraz, algun hombre no es veraz, son subcontrarias por el términoalguno, y pueden ambas ser verdaderas, mas no falsas. Estas proposiciones,todo hombre es bueno, algun hombre no es bueno: Ticio es virtuoso, Ticio no es virtuoso, son contradictorias, porque se oponen entre sí en quanto se pueden oponer, así en los términos como en la afirmacion y negacion, y es preciso que de estas la una sea verdadera, la otra falsa, por el principio de luz natural que dicta,toda cosa es, ó no es. En las proposiciones complexâs no se podrá averiguar bien si son contradictorias, si no se desembarazan los miembros de la composicion, y se comparan unos con otros. Los Dialécticos de las Escuelas, demas de estas cosas, que tratan con suma prolixidad, se entretienen en laequipolenciay conversion de las proposiciones. Nosotros las omitimos por ser cosas enredosísimas y de pura especulacion, siendo nuestro intento omitir lo superfluo, y proponer lo que de qualquiera modo sea preciso. En la diferencia de las proposiciones por el verbo lo principalmente notable es la afirmacion y negacion, con las quales se juntan, ó se desunen los términos de ellas; mas como este asunto pide mayor explicacion, vamos á darla en el capítulo siguiente.

[Nota a: Lud. Viv.de Caus. corrup. art. lib. 3. p. 387. ed. Basilea de 1555.]

[Nota b: Canode Loc. Theolog. lib. 9. c. 1. pag. 288.]

De la afirmacion y negacion de las proposiciones.

[19] La partícula negante, para que la proposicion sea negativa, ha de juntarse con el verbo; pues si se antepone al nombre, le hace infinito é indeterminado, sin que por eso la proposicion sea negativa.Non homo est aliquid, lo no hombre es alguna cosa, es proposicion afirmativa, aunque haya negacion, bien que el sugeto se hace infinito. En las nociones mentales, siguiendo el orden natural, la negacion de las proposiciones siempre va cerca del verbo, y esto deben hacer los que quieren hablar y escribir con perspicuidad; pero los Escolásticos para hallar nuevos modos de enredar los conceptos del entendimiento han hecho mil transposiciones de la partícula negativa, sacándola del orden natural, y con esto han movido muchas qüestiones impertinentísimas. Con lo que hemos dicho de la negacion, y con saber el uso que de ella se hace en las principales lenguas, se podrá gobernar qualquiera con acierto en la averiguacion de la verdad: lo que en este asunto conviene explicar con mas extension es el uso que ha de hacerse de la afirmacion y negacion.Afirmarsignifica, como hemos dicho, juntar en el entendimiento dos nociones por el verboser, ú otro, que puede reducirse á este.Afirmarsignifica tambien asegurar una cosa consintiendo en ella. Quando juntamos en el entendimiento las nociones de monte y de oro, diciendo:El monte es oro, afirmamos en el primer modo, y no en el segundo, porque aunque tengamos juntos estos conceptos, no asentimos á semejante proposicion. Lo mismo ha de entenderse de esta proposicion:Pedro es piedra, la qual es afirmativa en el primer modo, mas no afirmamos en ella ser Pedro piedra en el segundo. Esta diferencia consiste, en que la afirmacion con que solo juntamos los extremos, qualesquiera que sean, es obra del ingenio; mas la afirmacion con que asentimos á una proposicion, es obra del juicio. Y sucede muchísimas veces hallarse en el entendimiento muchas combinaciones diferentes, sin aprobarlas el juicio, porque este asiente á la verdad de una proposicion, quando ya ha visto la conexîon que tiene con los principios primitivos; así quando decimosPedro es piedra, en la nocion de Pedro considera el juicio la de hombre, la de viviente sensitivo y racional; y en la de la piedra concibe la de un cuerpo duro, é incapaz de vida y sentimiento, y no pudiendo juntar, ni combinar realmente estas nociones, no asiente á semejante proposicion.

[20] Por esto será bien advertir, que tenemos muchas percepciones de las cosas sin asentir á ellas, y por consiguiente, que no es lo mismo pensar, que consentir. Muchos de conciencia delicada se equivocan en esto, porque no se paran á meditar lo que les sucede en la variedad de sus pensamientos; pero si reflexîonan un poco, conocerán claramente, que las percepciones que tenemos por los sentidos, puesta la buena disposicion de sus órganos, no pueden dexar de seguirse á las impresiones, que estos reciben. Son pues, como lo hemos explicado, libres el asenso y disenso, que pertenecen al juicio; y como este asunto sea importantísimo, será bien declararse con algunos exemplos. Preséntase Ariston delante de un arbol ó de un jardin, y si tiene los ojos sanos y bien dispuestos, no puede dexar de ver aquellos objetos. Estará á la verdad en su albedrio algunas veces ponerse delante del jardin ó del arbol; mas ya puesto y aplicado á mirarlos, no puede evitar el verlos. Si el arbol es grande ó pequeño, y el jardin ameno y divertido, luego acompañará á la vision de ellos el juicio afirmativo:El jardin es ameno,el arbol es grande, y estas proposiciones son en todas maneras afirmativas, porque al tiempo que junta alarbolla nocion degrande, por el uso y experiencia de las cosas, sabe que le conviene, y así lo afirma y lo consiente; y lo mismo sucede quando la nocion de la amenidad la apropia al jardin. Supongamos ahora, que Ariston es curioso en las cosas naturales, y luego su curiosidad le mueve á saber qué arbol es el que tiene porgrande. Aquí no hallándose con bastantes principios experimentales para asegurarlo, queda dudoso, ó suspende su juicio, y esta suspension, sin afirmar ni negar, no es otra cosa que el exercicio de su libertad, con la qual consiente, disiente ó suspende el asenso y disenso á su albedrio. Mas ya Ariston exâminando las partes del arbol, su forma externa, su figura, y todas las demas cosas necesarias, combinándolas con otras de que tiene ciencia y experiencia cierta, asiente á que el arbolgrandeesalmendro. No hay que dudar, que quando Ariston averiguaba qué arbol era el que veía, tendria dentro de sí varios pensamientos con que le compararia hasta encontrar con aquel que tenia entera conveniencia con el que buscaba, y así interiormente diría:Este arbol parece sauce, y afirmaba en el primer modo en quanto juntaba la nocion desaucecon la de aquel arbol; mas no en el segundo, porque no hallando entre el arbol presente, y el sauce la semejanza necesaria que debia corresponder á su experiencia, no asentia á que lo fuese. Del mismo modo pensaria en otros árboles, y de ninguno lo afirmaria con asenso hasta llegar alalmendro.

[21] De otro modo le sucede á Ticio, que, paseando con serenidad de ánimo, ve á Crisias su mayor enemigo, que quiso tal vez en otro tiempo quitarle la vida, y la fama. Luego que Ticio le descubre, percibe á Crisias, y junta la nocion de enemigo, diciendo dentro de sí:Crisias es mi enemigo; Crisias me quiso quitar la vida; Crisias intentó quitarme la fama. Pero al mismo tiempo se le excita á Ticio la memoria del agravio y maldad de Crisias, y los afectos de ira, de odio, ú de venganza. Esto se executa en Ticio tan aprisa, que casi lo mismo es ver á Crisias, que suceder todo lo referido. La primera percepcion de Crisias, que tuvo Ticio, no fué voluntaria, puesta la aplicacion de la vista en el modo dicho. Tampoco lo fué la memoria del agravio, y de la ofensa, ni el primer movimiento de los afectos nombrados. Lo son solamente las proposiciones propuestas, y lo son mucho mas los juicios que suelen seguirse á los afectos, como si Ticio llevado de la ira dixese:He de vengarme, y otros semejantes. Aquí se han de distinguir los afectos é inclinaciones que se excitan en Ticio quando ve á Crisias, de los juicios que de ordinario suele Ticio juntar con ellos, porque el primer movimiento de aversion ácia Crisias, excitado de la primera percepcion que aquel tuvo de este, no es voluntario, y los Filósofos le llamanmotus primo primus; pero los juicios que suelen acompañar aquellos movimientos son voluntarios, y puede Ticio, y debe apartarlos, y en algunas ocasiones aplicar todas sus fuerzas para reprimirlos.

[22] Síguese de lo dicho, que los errores están en eljuicio, y que debemos trabajar en dirigirle con acierto para proceder con rectitud en el exámen de la verdad. Tambien es de notar, que han de distinguirse las operacioneslibresdel alma, de las que no lo son, porque este conocimiento importa mucho para poder hacer buen uso de nuestra libertad. Algunos modernos hacen actos de la voluntad, y no del entendimiento, alasensoydisenso, y por consiguiente aljuicio; y lo fundan en que á nuestro albedrio consentimos en las proposiciones, ó disentimos á ellas quando queremos, lo que parece propio de la voluntad. Esta qüestion la tengo por poco util para hallar la verdad, y evitar el error en las Artes y Ciencias. Lo que yo juzgo es, que en el alma no son potencias distintas el entendimiento y voluntad, sino que son el alma misma en quanto piensa y quiere, y que estas denominaciones y distinciones de potencias solo se toman de los diversos actos que exercita; y así siempre que piensa, ya sea imaginando, ya sintiendo, ya acordándose de las cosas, ya hallándolas, ya combinándolas, lo hace el alma por una fuerza que llamamosentendimiento; y siempre que ama ú aborrece, asiente ó disiente á las proposiciones, lo hace el alma misma: y aquella fuerza con que libremente exercita estos actos llamamosvoluntad.

De la difinicion.

[23] Los Filósofos llaman difinicion á la proposicion que declara bien la esencia de la cosa. El sugeto de la proposicion es eldifinido, y la difinicion es el predicado; y como no qualquiera declaracion de la esencia de una cosa es difinicion, por eso se añade que debe hacersebien, esto es, segun ciertas reglas que prescribe la recta razon, las quales propondrémos despues. En la difinicion del hombre:Animal racionalse entiende la proposicion:el hombre es animal racional, donde el hombre es el difinido y el sugeto, y animal racional es la difinicion y el predicado. Debiendo toda difinicion declarar la esencia de las cosas, con el fin de que no se confundan y se puedan distinguir unas de otras, conviene advertir, que el entendimiento no alcanza las esencias de los entes en sí mismos; porque siendo el origen de todos los conocimientos humanos lo que entra por los sentidos, como estos no nos descubren el íntimo ser de las cosas, sino solo la forma de ellas, que consiste en un conjunto de caractéres inseparables de la esencia, por eso nuestros alcances no llegan íntimamente á penetrarle. Esta es una verdad fundamental, que, repetida muchas veces por los modernos, fué establecida de los antiguos; pues entre ellos Santo Thomas confiesa llanamente, no una vez sola, que nos son desconocidas las diferencias substanciales y esenciales de las cosas[a]. Quando se dice que el ser, ó esencia de una cosa es aquello, lo qual puesto, la cosa precisamente se pone, y faltando precisamente falta, se dice bien; mas nosotros no conocemos que lacosase pone ó falta, porque sepamos lo que ella es en sí misma, sino porque anda siempre acompañada de formas y caractéres exteriores, inseparables de todo punto de ella, los quales haciendo impresion en nuestros sentidos, nos hacen conocer por su presencia que la cosa exîste. El exemplo del Sol muestra esto con evidencia. Nadie sabe qual es la esencia del Sol; pero ninguno hay que dude del ser del Sol y de su presencia, quando vemos un cuerpo redondo, celeste, lucido, que despide luz y claridad de sí mismo, que nace y se pone todos los dias, trayendo el dia y la noche, y que da una vuelta entera al Cielo cada año, moviéndose por una linea, siempre la misma, desde Poniente á Levante. Esto es una breve descripcion del Sol, que declarando los caractéres y formas exteriores perpetuas é inseparables de su ser, nos muestran estar presente su esencia. Esto mismo ha de extenderse á quantos seres hay en el Universo, pues que ninguno hay que le conozcamos de otra manera. Deben los Filósofos ser cautos en difinir las cosas: y el haber hecho muchas difiniciones en las Artes y Ciencias antes de tener bien conocidos los caractéres propios de los difinidos, ha sido causa de muchísimos errores, tomando una cosa por otra, confundiendo las que deben estar separadas, y haciendo una misma la que tal vez es muy diversa. Hase de poner gran cuidado antes de difinir las cosas en hacer de ellas descripciones exâctas, notando las particularidades que las acompañan, como sus causas, sus efectos, sus necesarias ó contingentes mutaciones, sus atributos perpetuos é invariables, sus movimientos, las leyes inviolables que guardan en sus acciones, sus propiedades, su origen, aumento, perfeccion y fines, combinando todo esto con los tiempos, y notando puntualmente la perseverancia, encadenamiento y mutaciones que observan. Por no hacerse bien las descripciones de las cosas, se confunden unas con otras, y así no se llega á entender el sér ó esencia, ni las afecciones de ellas por el embarazo que se halla en separarlas. Los antiguos Médicos Griegos, y algunos pocos de los modernos, que han hecho descripciones exâctas de las enfermedades, han aprovechado mucho para conocerlas; los que no han hecho esto, se puede decir que hablan de los males, pero no enseñan á conocerlos, ni á distinguirlos. Algunos Filósofos han hecho admirables descripciones, como Aristóteles en laHistoria de los animales, y Teofrasto en losCaractéres de las pasiones. Los Historiadores, los Políticos, y algunos Poetas han descrito muchas cosas con admirable propiedad. Hállanse recogidas muchas de estas descripciones en laEloqüencia sagradadel Padre Causino, Obra por esto solo muy recomendable. Ya creen muchos, que en la Física, Botánica, Medicina, Historia Natural no hay otro medio de conocer cada cosa y distinguirla de las demas, que el de las buenas y exâctas descripciones; mas yo quisiera que creyesen que en todas las demas Ciencias sucede lo mismo; pues que las esencias de las cosas, donde quiera que pertenezca el tratar de ellas, no las conocemos de otra manera. Por esto no se han de arrojar facilmente los Literatos á formardifiniciones, sin que antes tengan bien conocidas las cosas, que quieren difinir, por descripciones exâctas y bien seguras. Así son imperfectísimas las difinicionespor las causas, las que solo manifiestan la cosa por algunas propiedades y efectos, y las que llaman físicas por la materia y forma; pues demas de que las formas de las Escuelas, que son las que se toman por norma, son fingidas, y lo es quanto los Escolásticos dicen de ellas, tienen el inconveniente, que el conjunto de lo que llaman materia y forma, no suele ser sino una porcion, á veces la menos esencial, de la cosa. Conócese esto en que si se hace de la misma cosa una exâcta y cumplida descripcion, se hallará que lo que ponen por materia y forma es lo de menos consideracion que hay en los difinidos. El modo, pues, de hacer una difinicion, quando ya la cosa sea conocida por exâctas descripciones es, formar un género comun y una diferencia, y por estas hacer la difinicion que llaman Metafísica, que es sola la que los verdaderos Filósofos reconocen por difinicion. El género y la diferencia de las cosas son dos predicados esenciales, que las hacen conocer y distinguir, de modo que no se pueden equivocar. Este género y diferencia se han de tomar de los constitutivos y distintivos que resultan de las descripciones bien hechas, pues por ellas se descubre qué cosas son mas precisas, necesarias, permanentes y perpetuas para la exîstencia y el ser de los entes que se describen. El motivo de querer los Filósofos, especialmente Aristóteles, superior á todos, que el género entre en las difiniciones es, porque no conocemos mas que los individuos, esto es, cada cosa de por sí en qualquiera linea. La cosa determinada y singular no se puede difinir, ni lo necesitamos, porque tenemos de ella nociones tan fixas, que si ponemos atencion no podemos confundirla con otra. Queriendo, pues, para la mayor facilidad de entender las cosas, reducirlas á ciertas clases, en que con prontitud y seguridad las conozcamos, se hace preciso buscar un predicado esencial y comun á todos los individuos que en tal clase se comprehenden, y este es el género, pues que se extiende á todos los que debaxo de sí contiene. Este género ha de ser el mas inmediato, porque si es remoto confunde la nocion de la cosa y no la determina. En la difinicion del hombreanimal racionalse comprehenderá todo lo dicho. No conocemos otros hombres que los individuos de la especie humana: vemos en todos ellos que son vivientes sensitivos: de modo, que exâminadas todas las particularidades que subministra la verdadera descripcion del hombre, hallamos que el ser viviente y sensitivo (esto significa la vozanimal) es un atributo comun á todos, sin excepcion ninguna, y esencial, pues que precisamente puestas la vida y sensibilidad hay hombre, y si estas faltan de todo punto, tambien el hombre falta. Fórmase, pues, del animal un género comun, cuya nocion es extensible á todos los hombres: de suerte, que no puede estar en el entendimiento el concepto de animal, sin que por él haya una nocion genérica, que tenga tambien por objeto al hombre. Es así que en todas las cosas hay ciertas porciones comunes con otras y transcendentales entre sí, esto es, que el entendimiento las concibe como juntas, ó como una misma en el predicado comun que las incluye todas. No solo son vivientes sensitivos los hombres, sino tambien las bestias; con que con la nocion genérica deanimalconocemos al hombre y al bruto: y aunque la nocion de animal es clara para conocer lo viviente sensitivo, es confusa para conocer por ella sola al hombre. Es, pues, necesario añadir la diferenciaracional, que es un predicado comun á todos los hombres y limitativo, esto es, determinativo de lo genérico de animal á solo el hombre, de manera que juntos el género y diferencia:Animal racional, se comprehenden todos los hombres sin peligro de poderse confundir con ninguna otra cosa. Si en lugar deanimalpusiésemosEnteósubstancia, aunque son atributos esenciales, no fuera buena difinicion, porque estos predicados son muy de lejos, y por muy universales no determinan la nocion que tenemos de los individuos de la especie humana: como si para difinir la rosa pusiésemos por géneroPlanta, que dista mucho de la nocion de la rosa, para la qual es género inmediato y conforme á la nocion el deflor; y lo mismo sucediera si para difinir el Aguila pusiésemos por géneroviviente; pues siendo tan general esta nocion, no es correspondiente á la que tenemos de las águilas: y esto sucede porque el género próxîmo ya incluye en sí los remotos, no pudiendo haber nocion de animal que no encierre la de substancia y ente; mas los remotos no incluyenformalmente, esto es, con expresa determinacion las nociones inferiores, de modo que fuera vaga é incierta la aplicacion de ellos á los seres determinados. En lo que llevamos explicado se fundan las reglas de una buena difinicion, las quales consisten en que sea tal esta que se convierta con el difinido, de modo que no haya mas, ni menos en uno de lo que explica el otro, como sucede en la propuesta difinicion del hombre, porque así el entendimiento con la difinicion entenderá la esencia del difinido, sin poderla aplicar á otra cosa: para esto conviene que sea breve y clara: esto se logra con el género y diferencia; y así las difiniciones que no se hacen de este modo, no lo son en rigor lógico, sino explicaciones, como lo suelen hacer los Oradores y Poetas, y en el trato civil el comun de las gentes: conviene tambien que sus términos expliquen con mas claridad que eldifinidolo que es la cosa; porque si falta esto, quedan obscuras y confusas las nociones, y no se logra el fin de conocer por las difiniciones las cosas con claridad y sin peligro de confundirlas; bien que esta mayor claridad basta que sea para los Filósofos, porque el vulgo por ignorancia mejor entiende lo que quiere decirhombrequeanimal racional. De lo dicho se deduce, que no pueden llamarse difiniciones muchísimas explicaciones, que quieren se tengan por tales: y que deben ser raras y hechas con gran cuidado las difiniciones legítimas, aunque conviene que los sabios despues de maduros exámenes y bien hechas descripciones difinan las cosas, para que dexando sentado el verdadero ser de ellas, no se confundan, y se pueda así pasar á otras averiguaciones filosóficas con entera seguridad. Aristóteles difinió pocas cosas, pero explicó muchas. Los modernos tomando sus explicaciones por difiniciones, hallan motivo de contradecirle. El Autor delArte de pensar[b], que hizo empeño de desautorizar á este Filósofo por corregir los defectos de la Lógica de las Escuelas, impugna las quatro explicaciones de localiente, frio, húmedo, yseco, que pone Aristóteles; y aseguro que si hubiera leido con atencion todo el capítulo segundo del libro segundode la generacion y corrupcion, no las tuviera por difiniciones, sino por declaraciones de estas quatro qualidades por los principales efectos de ellas, quando concurren á la generacion y corrupcion de los mixtos; ni las hubiera impugnado del modo que lo hizo, porque Aristóteles por [Griego:ugron] no entendió solo lo húmidomadefactivo, esto es, que moja, sino lolíquido: ni por [Griego:xaeron] lo que está falto demadefaccion, esto es, de humedad que moja, sino lotieso, reduciendo á estas clases generales las particulares, que se comprehenden en ellas: echándose de ver, que una misma cosa puede en diversos respetos pertenecer á lo húmedo y seco. Es cierto que los Escolásticos usan de muchas difiniciones, que justamente son reprehendidas de los modernos; pero estos no siempre las han hecho mejores, como que han sido felices en derribar, y no lo han sido igualmente en establecer. Lock, impugnando las difiniciones que los Atomistas y Cartesianos han dado al movimiento[c], dice estas palabras: "Nuestros Filósofos modernos, que han trabajado en desasirse del vicioso lenguage de las Escuelas, y en hablar de un modo inteligible, no lo han hecho mejor, difiniendo las nociones simples por la explicacion que nos dan de sus causas, ú de otra qualquiera manera." El Marques de San Aubin en sutratado de la Opinion[d] hace una burla grande de la difinicion del hombre:animal racional, como que es obscura y confusa, entendiendo qualquiera lo que es hombre, y entendiendo pocos loanimal racional. Mas, fuera de que las rigurosas difiniciones sirven solo á los Filósofos, como queda dicho, el mismo Autor poco antes la dió por buena en estas palabras: "Las mas exâctas difiniciones son las que explican la naturaleza del difinido por su género inmediato, y su diferencia esencial como esta:El hombre es un animal racional." En obras tumultuarias y de acinada erudicion, como la de este Marques, es preciso se hallen algunas contradicciones.

[Nota a:1. part. quaest. 29. art. 1. ad 3. pag. 113. edic. de Roma de 1571. & lib. 7. Metaph. lect. 12. tom. 4. pag. 100. & passim alibi.]

[Nota b:Part. 2. cap. 16. p. 248. edicion de la Haya de 1700.]

[Nota c:Esai Philosoph. del entend. lib. 3. cap. 4. pág. 339.]

[Nota d:Lib. 2. part. I. tom. 2. pág. 21. y 23.]

De la division.

[24] Con los mismos fines que los Filósofos difinen las cosas, hacen las divisiones de ellas, que es aclararlas, para que no se puedan equivocar. La diferencia entre la division y difinicion consiste en que esta fabríca la cosa, señalando los predicados que compone su esencia: aquella la deshace, para que dividida en porciones, se vean las partes que la constituyen. Para mayor claridad conviene dividir lo que llamamostodoen todo físico, y metafísico. El todo físico, significado de los Latinos con la voztotum, es qualquiera cuerpo físico del Universo: el todo metafísico es mental, y consiste en las clases generales á que el entendimiento por abstraccion reduce muchas cosas, comprehendiéndolas con sola una nocion, como lo hemos explicado, hablando de los predicamentos y predicables. Este todo se explica en Latin por la vozomne: en nuestra lengua la voztodoincluye á los dos; y aunque á la Lógica solo pertenece dar reglas para la buena division deltodometafísico, no obstante es menester antes conocer lostodosfísicos, pues ignorándose, no se podrán reducir á las clases de la division. En los cuerpos físicos laanalisis, esto es, la descomposicion de sus partes, á fin de que se vean con claridad, es de mucha importancia para conocerlos, y ayuda mucho á las descripciones exâctas que deben hacerse para difinirlos; de manera que en lo físico debe ir delante la division, sin la qual los entes corporeos nunca se podrán describir bien, y por consiguiente tampoco se podrán difinir. Cométense grandes defectos en lasanalises, y por eso no han sido tan útiles, como algunos creen, las que se han hecho en estos últimos tiempos. En los siglos medios se contentaban los Físicos con hacer groseras descomposturas de los cuerpos, y pronunciando facilmente por ellas, mantenian muchos errores en el estudio de la naturaleza. Los modernos, queriendo enmendar este defecto, cayeron en el opuesto, aplicándose con extremada creencia á dividir lo que por su sutileza no es capaz de division. Han hecho mas, que es poner en los cuerpos lo que han creido antes de dividirlos, que debia hallarse en ellos. ¿Quién no ve que es vana la division de las tres materias Cartesianas,sutil, globulosa, yestriada? ¿Y quántas veces sus defensores nos dicen hallarlas en lasanalisesde los cuerpos? En la anatomía se han introducido muchas ficciones, desmenuzando las partes hasta lo sumo, donde no pudiendo llegar la industria humana, se añade lo que subministra un sistema puramente imaginario. De esto hemos dado palpables exemplos en lasInstituciones Médicas. Las analises chîmicas hechas con fuego, no descubren lo que hay en los cuerpos, sino lo que el fuego hace en ellos. Despues de haber gastado Roberto Boyle muchos años y grandes caudales en lasanalyseschîmicas, al fin desengañado compuso un tratado que se intitulaChymista scepticus, en el qual muestra con evidencia, que son producciones del fuego las materias que la Chímica saca por la resolucion. Este punto le traté con extension en la Física, para evitar los engaños que en este exámen se cometen. Conviene, pues, descomponer los cuerpos para conocer sus partes con el orden que se requiere, para que la division no las desfigure: notar su enlace, figura, sitio, y uso de composicion: observar atentamente su substancia sólida ó fluida, dura ó blanda: no añadir ni fingir nada, sino mirar lo que da la naturaleza, &c. ver las mutaciones que reciben las partes unidas al todo, ó separadas, y las relaciones, ó respetos que dicen con sus causas, con sus efectos, y con las demas porciones de aquel todo: finalmente se ha de combinar lo dicho con lo que hemos propuesto de las descripciones, y de todo junto se formará concepto del sér de las cosas físicas para poderlas difinir y dividir. Quien vé esto, y vea tambien el poco cuidado con que hoy se tratan estas cosas, bastándole á qualquiera para llamarse Físico el entender dos ó tres fragmentos de un vano, pero pomposo sistema, conocerá que la verdadera Física está muy atrasada, y muy distante del punto de perfeccion, en que muchos la contemplan. Todavía es peor fiarse de lasanalisesde las aguas, y demas remedios para establecer sus virtudes en el cuerpo humano; pues fuera de que no se puede asegurar por ellas lo que hay en los simples medicinales, es muy diversa la relacion, y respeto que las partes dicen con su todo, que la que dirán con otro muy distinto, como es el hombre. Esto no se puede saber sino por la atenta observacion de la Medicina práctica, como lo ha mostrado Geofroi, sin embargo de haber sido uno de los que mas han trabajado en hacer analises de los vegetables y plantas, que describe en su preciosa materia Médica[a]. Tambien son físicas las divisiones de las cosas hechas por sus causas, efectos, propiedades, formas, &c. y muy conducentes para las buenas descripciones. Así que la division de las plantas por sus flores ó semillas: la de las enfermedades por algunos símptomas, ó por la diversidad de causas de donde dimanan: la de los hombres (lo mismo ha de entenderse de los demas animales) por los territorios, provincias, costumbres: y en fin la de otros seres naturales por sus propiedades y caractéres sirven para perficionar las descripciones que deben hacerse antes de señalar las esencias de las cosas; mas quererlas distinguir entre sí esencialmente por solos estos fenómenos accidentales, como lo ha hecho Mr. de Sauvages en las enfermedades, y algunos Botánicos intentan hacerlo en las plantas, es confundir las cosas, y no llegar á conocer el verdadero ser de cada una de ellas. La division lógica es sola la que muestra la diversa esencia de las cosas, aunque parezcan entre sí unas mismas. El modo como llega el entendimiento á esta division es este. Exâmina primero si hay la cosa, y esto lo hace por la debida y bien reglada aplicacion de los sentidos, ó por el bien dirigido juicio, que tiene por origen de su excitamento las representaciones que de estos han quedado en la fantasía. Asegurado de que la cosa existe, la describe para verla y exâminarla mas de cerca, valiéndose para esto de las divisiones físicas y de las demas circunstancias que piden las descripciones. Despues de esto, colocando la cosa en la nocion general comun porel género, y señalando la particularidad que la distingue por ladiferencia, la difine fixando la esencia de ella. Pero como debaxo de un predicado comun esencial, como son el género y diferencia, se contienen muchas cosas, que deben entre sí separarse, pasa á hacer la division lógica, la qual es una nocion comun con que el entendimiento distingue las cosas que están contenidas baxo un mismo género ó una misma diferencia: por eso la division lógica se diferencia de la física, en que esta divide el cuerpo singular en sus partes integrantes, y aquella divide la nocion universal, en que estan incluidos todos los singulares, en clases comunes, ó nociones distintas, que hacen conocer la diversidad que hay en las cosas por sus esencias. De esto se deduce, que las divisiones lógicas solo se deben hacer por los géneros, especies, y diferencias esenciales del mismo modo que las definiciones, y por eso se han de hacer unas y otras pocas veces, con la advertencia que han de preceder las divisiones y descripciones físicas de las cosas á las difiniciones y divisiones lógicas, siguiendo el orden natural con que primero alcanzamos que la cosa existe, despues la dividimos, resolvemos y separamos sus partes para conocerla, luego la describimos para circunstanciarla; y últimamente formamos las nociones comunes del género y diferencia para señalar su esencia, que es la difinicion lógica, tras de la qual se sigue la division con que dividimos los géneros, las especies y diferencias hasta llegar á los singulares, en quienes no cabe otra division que la física. Un exemplo hará esto palpable. Preséntase á nuestros sentidos el hombredeterminado, porque así es en lo físico: le dividimos en lo corporeo (pues esto solo es lo que se presenta á nuestros sentidos) por la anatomía: juntamos á estas luces todas las acciones animales vitales y naturales, la figura y formacion exterior del rostro y demas miembros: observamos las causas que le mantienen, ofenden, ó conservan, y todos los caractéres que acompañan á su composicion. Enterados de todo, le colocamos baxo la nocion lógica mas universal delente, porque conocemos que existe: descendemos de allí á locorporeo, porque lo extenso é impenetrable nos aseguran de ello: pasamos de esto á loanimal, que es el género mas inmediato y encierra las nociones superiores. Viendo que este predicado genérico es una nocion que incluye otra cosa que no es el hombre, al punto formamos el concepto que llamamosespecie, y consiste en una porcion de lo que encierra la nocion del género, la otra porcion son los brutos. Queriendo despues fixar estas porciones para distinguirlas, ponemos la diferenciaracional, que es el predicado comun, que llena la esencia del hombre y con que se distingue de la otra porcion de laespeciecontenida baxo el géneroanimal. Débese notar aquí; que las diferencias alguna vez son genéricas, porque dado que señalan el distintivo de un género superior, son ellas género respecto de otras inferiores. Así, losensitivoes diferencia de loviviente, mas genérica que loracional, puesto que esto solo tiene baxo de sí á los hombres determinados ó individuos de la especie humana, y aquello contiene á los hombres y los brutos, que siendo todos sensitivos, por esto se diferencian de las plantas que viven, y no sienten; por donde, aunque las diferencias por lo comun son específicas, porque determinan las especies: junto con esto con consideracion á otras nociones mas universales, pueden ser genéricas, y la distincion consiste en que estas tienen debaxo de sí las especies y individuos; y aquellas solo los individuos, ú entes determinados.

[Nota a: Geofr.tract. de Mater. Med. Introduc. c. 5. t. I. p. 47. ed. de París de 1741.]

[25] Los Escolásticos, aunque han sido nimios en hacer divisiones, pues no dividen, sino desmenuzan las cosas, defecto de que no se ha librado Heineccio, sin embargo de perseguirlos continuamente, multiplicando sus nociones con indecible sutileza, con todo han guardado el orden lógico con mas exâctitud que los modernos; porque aquellos han tenido en mira los predicados esenciales para dividirlas; estos han confundido las divisiones físicas con las lógicas, confundiendo así las esencias de las cosas. TOURNEFORT hizo los géneros de las plantas, tomándolo de las flores y frutos, de modo que colocaba baxo un mismo género todas las que eran conformes en la forma, figura y otros caractéres de estas partes: dividia, en especies las que sin embargo de ser semejantes en lo que llevamos propuesto, tenian ademas de eso algun distintivo con que se señalaban. Los géneros y especies los colocó baxo ciertas clases universales, adonde facilmente se reducian. Ya antes de Tournefort intentaron algunos Botánicos reducir tanto número de plantas, como ofrece la naturaleza, á lugares determinados para socorrer la memeria; mas este insigne Frances consiguió formar un plan, que han seguido despues la mayor parte de los que profesan este estudio. CARLOS LINNEO, famoso Botánico de Suecia, no quedando satisfecho de este método, colocó los géneros en losestambresde las plantas, mudó los vocablos, hízolas de dos sexôs, y alteró de manera este estudio con tantas divisiones, que es suma la confusion que reyna en sus escritos. Nuestro QUER, que si hubiera sido tan aventajado en las partes que se requieren para ser Escritor, como lo era en el conocimiento de las plantas, se hubiera colocado en igual elevacion que Tournefort y Linneo, da extensa razon de estos métodos, y descubre admirablemente los defectos de Linneo, entre los quales no es el menor haber hecho un sistema con que no se puede hallar conformidad entre los Botánicos antiguos y modernos, ni en los nombres, ni en los caractéres para conocer las plantas[a]. Así que en esta parte tan importante de la Física, reyna hoy suma confusion, y se toman por géneros y especies las cosas que no lo son por no ser esenciales á las plantas, sino solo una física particularidad de cada una de ellas; y de esto nace tenerse por de una misma naturaleza las que son muy diversas, y hallarse algunos que las tienen por de unas mismas virtudes, siendo distintísimas, al verlas colocadas baxo un mismo género. Pide, pues, este estudio mejor lógica: hacer las separaciones de las plantas por sus descripciones físicas: no señalar géneros ni especies, sino despues de muchos exámenes y observaciones, con que se aseguren las esencias y sus diversidades, y de este modo se descubrirán mejor y con mas seguridad las virtudes y propiedades de ellas, que es el fin principal de estas averiguaciones. En este último punto procedieron con harto buen método los Botánicos antiguos; en la pompa y extension del Arte han superado los modernos. En la historia de los animales sucede lo mismo. Son infinitos los géneros, especies, y diferencias que pone Brisot, imitando á los Botánicos. Lo cierto es, que los trabajos de Aristóteles en esta materia, si se mira la solidez y utilidad, exceden en grande manera á estas nuevas y magníficas producciones. Es de suma importancia para adelantar en el conocimiento de las cosas, distinguirlas bien entre sí, dividir físicamente por sus caractéres las que son diversas, no confundir jamas unas con otras; pero es menester tiento, observaciones, tiempo, y lógica para colocarlas baxo las nociones comunes de género y diferencia, así para difinirlas como para dividirlas, segun sus esencias. Considerando atentamente lo que llevamos explicado, es por demas entretenernos en dar reglas para las buenas divisiones; pues todo lo dicho se endereza á que estas se hagan con la exâctitud que prescribe la buena razon; y el advertir que los miembros de la division deben llenar eltododiviso, y que deben estos mismos excluirse entre sí, de modo que el uno no se contenga en el otro, son cosas tan claras que á qualquiera se le ofrecen con mediana atencion, sin necesitar de exemplos, ni explicaciones.

[Nota a: QuerFlor. Esp. tom. I. pág. 303. y sig.]

De las Voces.

[26] Como el hombre no es hecho para vivir solo, sino en sociedad, ha recibido del Autor de la Naturaleza elhabla, con la qual se comunican sus pensamientos los que viven juntos. Elhablaincluyesonido, hecho con el ayre que choca en la caña de los pulmones, y se llamavoz, yarticulacion, que es lo que la lengua con sus varios movimientos, tocando el paladar y los dientes, añade al sonido, formando primero letras, despues sílabas, y últimamentevocablos. Quan grande haya sido la industria de los antiguos, que fixaron las letras, las unieron para formar ciertas sílabas, y determinaron los vocablos á significar ciertas nociones mentales, de modo que profiriendo un hombre un vocablo se excitase en el que lo oía la misma nocion y pensamiento que intentaba manifestar el que hablaba, se dexa á la consideracion de los que meditando en lo interior de las cosas, alcanzan el valor de ellas. Los demas, como se lo hallan hecho, y no conocen las dificultades que se ofrecieron en la invencion, lo miran con indiferencia, y sin el aprecio que merecen descubrimientos tan útiles al género humano. Siendo, pues, el fin de lalocucionel manifestar con las señales exteriores de lasvoces(así se llaman tambien las que son articuladas) lo interior de los pensamientos, al modo que debe cuidar qualquiera pensar bien, con orden, con distincion, y sin obscuridad ni confusion en sus nociones, ha de hacer lo mismo en el hablar, procurando usar de vocablos fixos y seguros para manifestar lo que piensa, puesto que el habla no se le ha dado para sí, sino para usarla con los demas; y no es posible que los otros hombres entiendan nuestros pensamientos, si no los explicamos con palabras claras, distintas, y expresivas de las nociones que intentamos descubrir. Siendo este el fin general que los hombres tienen en la locucion, si fuera posible, no debiera haber en el Mundo mas que una lengua; pues así se cumpliría por todo el género humano el destino de su naturaleza: mas habiéndose separado los hombres y formado varios imperios, y con ellos varias lenguas, ha sido preciso que cada nacion estableciese ciertos sonidos articulados, que á su arbitrio significasen las cosas, y sirviesen para entenderse mutuamente los que era preciso que viviesen juntos. De aquí han tomado principio las lenguas provinciales, esto es, los idiomas que cada region ha hecho propios, y contienen vocablos que son comunes entre los individuos de una determinada Provincia. Aunque lalengua universalno existe, con todo están en su vigor los fundamentos lógicos de su institucion, y estos han de ser transcendentales á todas las lenguas particulares de las Provincias, puesto que todo el Mundo debe gobernarse por la supremarazon, que en esto se descubre por la buena Lógica. Así como la razon recta es la norma de la lengua universal, el arbitrio y uso comun que de ella dimana es el maestro y guia de las lenguas particulares; porque si los de una nacion están voluntariamente convenidos por un uso continuo á significar una cosa con una voz, los de otra nacion lo significan con otra, y en todas esto es arbitrario y hecho por un tácito ú expreso convenio de entenderse entre sí con determinadas palabras. La incumbencia de aclarar, purificar, explicar, corregir, y, por decirlo de una vez, de mantener y perficionar las lenguas particulares, es de los Gramáticos, cuyo oficio es conocer y explicar el uso comun de cada lengua: á la Lógica le pertenece dar reglas sobre la lengua universal, á la qual deben estar subordinadas las particulares. La simplicidad de la naturaleza en las cosas necesarias al género humano hace, que una sola regla sea bastante para entender lo que prescribe la razon sobre la lengua universal, y consisteen usar siempre de vocablos expresivos, que clara y distintamente descubran las nociones mentales que queremos significar. Si los hombres guardasen debidamente esta regla, se evitarian innumerables errores y disputas, que se originan de su inobservancia. Para reducirla á la práctica con acierto, conviene advertir, que la extension de esta regla general se puede reducir á dos clases de lenguas: á la una pertenecen las lenguas particulares: á la otra el lenguage de los sabios en el estudio de las Artes y Ciencias. Es fuera del intento de la Lógica tratar por menor de lo que hay que observar en estas lenguas, y pienso hacerlo en otra Obra, donde tiene esto su propio lugar: aquí iré descubriendo solamente los fundamentos tomados de la lengua universal, que han de aplicarse precisamente á qualesquiera lenguas particulares: y siendo los defectos que han de evitarse los que mas hacen conocer el verdadero camino que se ha de seguir para el acierto, los iré insinuando con brevedad, dexando para otro tiempo y lugar el tratarlo con extension.

[27] Faltan á la lengua universal, y por consiguiente á la buena Lógica, los quesin motivointroducen en las lenguas provinciales vocablos de otras lenguas; pues fuera de que no cumplen con el fin de la locucion, puesto que los demas no están enterados como ellos de lo que significan, corrompen una de las cosas mas preciosas de cada nacion, y debieran considerar, que el que entrega su lengua entrega sus pensamientos, y el que domina sobre el idioma, llega tambien á dominar sobre los entendimientos de los que le usan. Entre los Romanos, que fueron los Maestros de la policía, se tuvo gran cuidado en esto para no dexarse dominar de las demas Naciones; y, es harto comun la noticia, que Tiberio Cesar pidió licencia al Senado para usar de la voz nuevaMonopolium[a]: tanta era la atencion con que mantenian su lenguage, como que lo consideraban preciso para mantener su autoridad[b]. He dichosin motivo, porque quando le hay es preciso introducir nuevas voces, y entonces ha de hacerse esto con moderacion, y mostrando qué nocion es la que se quiere manifestar con la voz nueva. Los preceptos que sobre esto dá Horacio en su Arte Poética[c] son admirables. Si una cosa es nueva para las gentes, tambien lo es la imagen que de ella se forma en la fantasía, y debe serlo la voz con que esta se ha de manifestar. Si la formacion de la voz nueva se puede derivar de voces ya conocidas y usadas, será mas facil su inteligencia. Las vocesantiquadasno han de usarse, porque por no valerse de ellas, ya nadie las entiende, y se faltaria á la perspicuidad; mas no se ha de extender esto á lasantiguas, de las quales queda el uso en los mejores Escritores que andan en manos de todos. Por eso las voces que usó SANTA TERESA DE JESUS, á quien ninguno ha excedido en la perfeccion de la lengua Española, las que usó FR. LUIS DE GRANADA, CERVANTES, SAAVEDRA y otros pocos Maestros de nuestro idioma, por antiguas no deben desecharse, antes por el contrario deben retenerse como las mas expresivas. La diferencia que hay entre las voces antiguas y antiquadas la hemos puesto en otra parte. Faltan tambien á la regla universal de bien hablar los que quieren enseñar una lengua desconocida con las mismas palabras de ella, que son las que se van á aprender; porque si todavía se ignora su significado, es explicar una cosa obscura por otra que lo es tanto. Es de admirar que este estilo tan ageno de la buena razon se mantenga en las Escuelas de Gramática, haciendo que los niños aprendan la lengua Latina con preceptos dados en la misma lengua. Este abuso le impugnó con evidentes pruebas el BROCENSE[d], y de él tomaron el exemplo los Franceses, Autores de la Gramática dePuerto-Real, para evitarle. Todavía es mas intolerable abuso que este el de introducir en el idioma comun voces puramente latinas, dándoles distinta significacion de la que en sí tienen, como si usásemos de la vozinvertir, que significatrastornar, trastrocar, queriendo que significase lo contrario, que es aplicar y convertir las cosas á sus fines. Tambien pecan contra la lengua universal los que Usan demetáforassin medida. La nocion significada con la voz metafórica siempre es algo distinta de la que corresponde á la realidad de lo que se quiere manifestar, porque la traslacion que hace la metáfora por la semejanza, muestra que no es lo mismo lo que ella significa, que lo que se intenta descubrir. Síguese de esto, que para explicar con claridad y distincion las nociones mentales, se han de evitar las metáforas, y en su lugar se han de usar las voces, que con propiedad directamente muestran lo que se quiere significar; y solo en falta de estas tienen lugar las metáforas, de las quales aun en ese caso nos debemos valer con mucha precaucion, usando con preferencia de las que tengan algun uso. Los que las usan á menudo, dán á entender que quieren ganar á los oyentes, no enseñarles: los que se satisfacen de ellas, muestran que su entendimiento todo es oidos y imaginacion; pues estas dos cosas se llenan con la multitud de símiles metafóricos. Esto mismo que hemos dicho, nos lleva al conocimiento de que debemos usar de metáforas en la manifestacion de cosas horrendas y feas, que excitan el ánimo á horror y desabrimiento. Ya hemos mostrado, que junto con nuestras nociones mentales andan siempre inseparables los afectos del ánimo. Las cosas deshonestas, sucias y asquerosas, y todas las que oyéndose ofenden los oidos, y desazonan por lo que tienen de feo y de inhonesto, si se explican con sus términos propios se entienden bien, pero irritan y conmueven mucho; porque junto con la nocion que los vocablos representan, se excita en el ánimo el disgusto y aversion molesta, con que se miran tales cosas: por donde es mejor entonces valerse de voces metafóricas, que con rodeos é imágenes mas agradables hagan entender lo que se quiere decir, sin agitacion ni molestia del que oye. Así que no es aceptable la máxîma de algunos, que teniendo á las voces por meros sonidos, incapaces de suyo de ser buenos ni malos, dicen que todos los vocablos de cosas obscenas se pueden permitir en el trato y en los libros.

[Nota a: Sueton.in Tiber. cap. 71. tom. I. pag. 596 edic. de Amsterd. de 1736.]

[Nota b:Sobre esto es digno de leerse D. Bernardo Alderete en susOrígenes de la Lengua Castellana, l. I. c. 9. y sig.]

[Nota c:Desde el verso 46, hasta el 72.]

[Nota d: Franc. Sanch. Brocens.Arte para saber Latin, Oper. tom. 1. pagin. 229. edicion de Ginebra de 1766.]

[28] En el lenguage de las Ciencias se han de guardar todas las reglas que hemos puesto para las lenguas comunes en quanto conducen á la perspicuidad, y á declarar con las voces las nociones mentales, de modo que se evite toda confusion. Para señalar sus defectos conviene distinguir los vocablos que cada Autor ha querido introducir como suyos propios, y los que son recibidos por el comun de los que profesan las Artes. PARACELSO, hombre fantástico, introduxo vocablos, no solo desusados, sino incomprehensibles[a]. Siguió su exemplo HELMONCIO, Escritor extravagante. CARAMUEL al fin de sus dias publicó una Obra intituladaSubtilissimus, que es una nueva Dialéctica Metafísica, en la que pretende aclarar las cosas obscuras de los Metafísicos y Teólogos con nuevos vocablos y participios, comoamaveruns, amaveruntis: amaveratus, ti: amavissens, entis: amavissetus, ti, y otros á este modo. Quien conozca á este Escritor verá que el Autor del Anti-Caramuel tiene razon en decir, que Caramuel tuvo ocho grados de ingenio, cinco de eloqüencia, dos de juicio[b]. Facil es conocer los términos inventados por Autores para sus usos particulares, los quales se deben desechar, como que sirven para ellos solos; y su conducta se debe enteramente evitar por opuesta á la buena Lógica. Quando las voces son aceptadas del comun de los Profesores de las Artes, unas son de retener, otras no. Hace una especie de Pueblo literario el comun de los Estudiosos, y tiene su uso formado en ciertos vocablos, los quales aunque sean bárbaros, son de retener siempre que sean introducidos para la necesaria declaracion de los conceptos mentales. Así que en la Filosofía de las Escuelas conviene mantener muchos vocablos particulares, sin los quales no entenderíamos algunos Escritores de los siglos medios.Sugeto, predicado, cópula, predicables, predicamentos, universales, particulares, singulares: categoremático, que es lo que por sí solo significa una cosa:sincategoremático, que solo significa junto con otro, comotodo, alguno, &c: categóricoque declara la cosa determinada:vago, que significa la incierta, comoesencia, verdad, orden, &c: synónimo, que declara la cosa que baxo un mismo concepto conviene á muchos, comohombreá Pedro, Francisco, &c:homónimo,que baxo una significacion comprehende cosas diversas como hombre, aplicado al pintado y al vivo:análogo, el que manifiesta muchas cosas con alguna variacion, comocabeza, que se atribuye á los animales y á los montes:sanidad, que se aplica al hombre y á la medicina, &c:finito, que significa cosa determinada:infinito, que expresa la cosa sin determinacion, y se hace poniendo la partícula negativanonantes del nombre. Estos, y otros muchos vocablos de este género no se pueden ya escusar en el estudio de la Dialéctica, como algunos modernos lo conocen, en especial WOLFIO[c], contra el dictamen de otros, que sin distincion, solo por ser de las Escuelas, los desechan y satirizan sin fundamento. NOLTENIO[d] ha puesto muy buenas reglas en defensa de los vocablos filosóficos antiguos, y de otras profesiones. Yo quisiera que alguno bien instruido compusiese un Diccionario Filosóficomedii aevi, donde al modo del Glosario de DuCange se explicasen todas las voces que se han usado y se mantienen en la Filosofía Escolástica; pues que así se conservaria la memoria de un ramo considerable de la Historia Literaria, y veríamos las que se deben mantener y se pueden desechar.

[Nota a:Ens pagoicum, cagastricum, relolleum, cherionium, trarames, &c.Véase Sennert.de Consens. & Dissens. Chymicor. cum Galenic. cap. 5. tom. 1. pagin. 195. edicion de Leon de 1656.]

[Nota b: Vease BailletJugem. tom. 2. pag. 579.]

[Nota c:Logic. discurs. prael.§. 147. p. 51.]

[Nota d: NoltenioLex. antib. p. 656. y sig.]

[29] Al paso que es preciso mantener algunos términos de las Escuelas, es del caso tambien suprimir otros.Materialiteryformaliterse pueden dexar, porque ademas de dárseles varias y difíciles significaciones, son falsos los significados en su origen, pues se toman de la materia y forma en el modo que de ellas hablan los Escolásticos, sobre lo qual apenas han dicho cosa sólida. Los que no son necesarios, y por otro lado son de una barbarie horrible, deben olvidarse del todo, comohecceitas, petreitas, signatè, exercitè, ut quo, ut quod, specificativè, reduplicativè, y otros á este modo. Los que pueden explicarse con voces propias sin mudar el sentido es del caso exterminarlos comoà parte rei, distincion formal ex natura rei, &c. Aunque en las lenguas muertas, como es la Latina, no hay licencia de añadir ni mudar vocablos, porque estamos precisados á entenderlos en la significacion que les dieron los que usaron de ellas, si queremos alcanzar sus pensamientos; con todo en la Teología y cosas Eclesiásticas deben mantenerse las voces que la Iglesia ha adaptado, aunque no sean puramente latinas, porque lo contrario sería no entender lo que la Iglesia nos propone, siendo así que por mantener la doctrina y disciplina de los mayores ha tenido por preciso conservar los mismos vocablos con que ellos la enseñaron. Así que es nimiedad reprehensible de algunos preciados de Gramáticos mudar las vocesAngelusenGenius:Eucharistiaensanctissimum frustulum: Spiritus sanctusenaura Zephyri coelestis:Deum immortalemenDeos immortales:Ecclesiaenrespublica sacra:Apostolosenduodecim viros:Sacramentaensacra symbola:Excommumcatioendira proscriptio,&c.ERASMO en el Diálogo que intitulaCiceronianussatiriza muy bien á estos afectados imitadores de CICERON; y NOLTENIO, sin embargo de ser su instituto desterrar las voces bárbaras del idioma Latino, hablando de esto despues de haber vituperado esta nimiedad, dice:Retineamus vocabula illa sacra, neque cum profanis illis, nihilque sacri habentibus, gentium à Dei vera cognitione alienarum sacris misceamus & confundamus[a]. Es digno de leerse contra estos Gramáticos MARCO ANTONIO MURETO, que los convence de estultos é impíos por afectacion de latinidad, sin embargo de haber sido uno de los mayores promovedores de la pureza del Latin, y haberle hablado con perfeccion[b]. JACOBO PERIZONIO dice con poca reflexîon, que los Teólogos del Concilio de Trento con política no quisieron admitir á los Gramáticos para interpretar las Sagradas Escrituras, porque conocian que estos las habian de explicar de diversa manera de la que ellos querian, puesto que no deseaban alcanzar el verdadero sentido de las palabras, sino el que se acomodaba á sus doctrinas[c]. A THEOPHRASTO, sin embargo de haber merecido por su eloqüencia que le llamasen laMusa ática, le dixo en público una Verdulera,que no sabia hablar. Los Padres del Concilio no se juntaron para cosas gramaticales, sino para establecer y definir la doctrina de la Iglesia. Esta doctrina está en las Santas Escrituras, y en las Tradiciones Apostólicas que han conservado los antiguos Padres. Siguiendo estos caminos segurísimos rechazaron los errores, y dexaron sentada la verdad con los mismos vocablos con que la Iglesia desde su origen los proponia á los Fieles. Para dar esta doctrina nunca se consultaron Gramáticos que la puliesen con sus vocablos y nimiedades, pues los Escritores Sagrados primero, y despues los Padres la propusieron con las voces mas sencillas y acomodadas á la inteligencia de los Fieles. Pusieron el cuidado en decir las cosas con magestad, simplicidad, y energía; mas no hicieron caso ninguno de los primores de los Gramáticos; y siendo así que una doctrina necesaria para la salvacion de las gentes, no debia quedar expuesta á la libre inteligencia de las voces, puso Dios por fiel intérprete de las Sagradas Letras á su Iglesia, que siendocolumna y firmamento de la verdad, no puede errar en el sentido que deben tener, y en la significacion que se les debe dar. Así que el Pueblo Christiano en esta parte tiene un uso fixo é invariable de la lengua Eclesiástica, al qual en buena Lógica debe estar sujeto, y ni Perizonio, ni todos los Gramáticos del Mundo pueden alterar sin ofender las reglas que la buena razon dicta sobre el uso de las lenguas. Debiera Perizonio, y otros tales considerar, que una cosa son los Dogmas de Fe, y otra las explicaciones de ellos. Los primeros son inmutables, invariables, y tan fixos, que nada se puede añadir, ni quitar, comprehendidos enteramente en las Sagradas Escrituras y en las Tradiciones Apostólicas. Las explicaciones de los Dogmas varían segun los entendimientos los comprehenden. Estas son muy inciertas y mudables quando cada uno quiere hacerlas, y así han nacido innumerales errores. La Iglesia, á quien incumbe sostener la pureza de la doctrina Dogmática, pone método á las explicaciones; y siendo preciso para mayor claridad inventar vocablos, que declaren el nuevo modo de explicacion, lo hace, del mismo modo que lo hacen todos con buena Lógica, quando se han de manifestar cosas nuevas. Lo vozHomousios, en Latinconsubstantialis, fué recibida en el primer Concilio Niceno para rechazar las blasfemias de Arrio. SAN HILARIO en el librode Synodistrata de propósito de la introduccion de la vozHomousion, defendiendo á los Padres del Concilio Niceno, y dice:Tertiò etiam haec causa improbandi homousii commemorata à vobis est, quia in Synodo, quae apud Nicaeam fuit, coacti patres nostri propter eos qui creaturam Filium dicebant, nomen homousii indidissent, quod non recipiendum idcirco sit, quia nusquam scriptum reperiretur. Quod à vobis dictum satis miror…. Malo enim aliquid novum commemorasse, quàm impiè respuisse…. Atque ita non relinquitur vitiosae intelligentiae quaestio, ubi in vitii damnatione communis assensus est … Inane enim est, calumniam verbi pertimescere, ubi res ipsa, cujus verbum est, non habeat difficultatem[d]. Nuestro Español Osio se valió con acierto de la vozhypostasis, en latinpersona, para reprimir los errores de Sabelio y sus sectarios. SÓCRATES trata de este suceso de Osio con extension, diciendo los motivos de admitir la vozhypostasis. Non enim novam quamdam doctrinam à se primùm excogitatam in Ecclesiam invexerunt, sed ea sanxerunt, quae & ecclesiastica traditio ab initio docuerat, &c[e]. HILDEBERTO en el siglo once inventó la voztransubstantiatiopara explicar la mutacion milagrosa de la sustancia del Pan en Cuerpo de Jesu-Christo en la Eucaristía[f]. Despues la usó el Concilio quarto Lateranense, que fué general[g]; y últimamente la confirmó con su autoridad el Concilio de Trento. Nunca con estos vocablos se ha intentado proponer doctrina nueva; antes por el contrario los Dogmas antiguos, mal entendidos por algunos sectarios, se han confirmado haciéndolos mas patentes con las voces nuevas, de modo que habiéndolas aceptado toda la Iglesia, han adquirido el uso que se requiere, para que nadie pueda dexar de recibirlas sin faltar á la buena Lógica. No por eso los Teólogos, y Escritores Eclesiásticos tienen licencia para usar de un estilo latino bárbaro, é inculto, porque una cosa es las voces nuevas que adopta la Iglesia en la explicacion de las cosas sagradas, y otra muy distinta el idioma Latino con que los Escritores Eclesiásticos han de publicar sus conceptos. En esto deben acomodarse á la legítima lengua Latina, si quieren ser entendidos, y solo por abuso, y falta de cultura pueden hablar un latin, que por extravagante le hacen suyo. ¿Quién puede tolerar elpariformiter, conformiter, dico quod, meo videri, salvo meliori, y otros tales barbarismos introducidos sin necesidad y por ignorancia del latin? La misma Lógica, que dicta no innoven en los vocablos introducidos y usados por la Iglesia, dicta tambien que en lo demas procuren hablar la lengua Latina como corresponde al caracter de ella. El célebre Lock, despues de valerse de la variedad de Comentarios que hay sobre el Viejo y Nuevo Testamento, nacida de las varias maneras con que se toma la significacion de los vocablos, concluye diciendo, que siendo los preceptos de la Religion natural claros y proporcionados á la inteligencia del género humano, y las verdades reveladas sujetas á dificultades que vienen de las lenguas, y á la obscuridad que nace de las palabras, sería mas provechoso á los hombres aplicarse con mas cuidado y exâctitud á la observacion de las leyes naturales, que al sentido que dan á las verdades reveladas[h]. Si el estudio que puso Lock en exâminar las fuerzas del entendimiento humano, lo hubiera puesto igualmente en las Sagradas Escrituras, tengo por cierto, que segun era su penetracion, no hubiera escrito una cosa tan extravagante como esta. Aunque todo quanto se contiene en los libros del Viejo y Nuevo Testamento sea infaliblemente verdadero, porque lo ha revelado Dios, con todo hay dos clases de verdades en ellos: unas enseñan á los hombres lo que es necesario saber y creer para salvarse: otras encierran máxîmas muy doctrinales, ciertas en sí mismas, y á propósito para ilustrar á los hombres, á fin de glorificar á Dios en todas sus obras. Las primeras son fixas, seguras, y de ningun modo expuestas á la duda, ni equivocacion, porque no era correspondiente á la infinita bondad de Dios publicar, dexando expuesta al error, y á la incertidumbre, la doctrina necesaria para la eterna salud de los hombres. Las otras verdades admiten ciertas exposiciones, bien que sujetas á reglas de razon y de religion, que nadie puede dexar de observar. S. AGUSTIN propuso estas reglas de interpretacion de las divinas Escrituras con admirable perfeccion[i]. Si los Expositores, ó Comentadores son Católicos, nunca disienten en la inteligencia de las primeras; si no son Católicos, es ordinaria la discordia y variacion, como todos lo pueden ver en la estimable obra de Bossuetsobre las Variaciones de las Iglesias protestantes. En el exámen de las otras verdades hay diferencias de pareceres entre los Comentadores, y no nacen siempre de los vocablos, sino por lo comun del sentido de la sentencia. Confundiendo Lock estas cosas ó no aclarándolas, da motivo á los entendimientos flacos á desconfiar de las Santas Escrituras, y facilita el camino, que antes de él abrieron otros, para hacerse á su gusto árbitros de la inteligencia de las verdades divinas[j]. Concede Lock, que las verdades reveladas exceden nuestros naturales conocimientos[k]: concede tambien, que el Viejo y Nuevo Testamento son revelados, é infalibles por la infalibidad de Dios[l]: pondera mucho la ignorancia y obscuridad de los hombres: conoce lo poco que alcanzamos con nuestras propias luces, y los errores en que caemos, de modo que su tratado del entendimiento fuera de los mas á propósito para convencernos de estas verdades, quando cada uno, si es cuerdo, no hallase dentro de sí cada dia motivos de conocerlas[m]. Solo desea, que nos conste que en tal, ó tal sentido se han revelado las divinas Escrituras, y que esto se ha de averiguar por larazon, que llamaReligion natural[n]. Pero si los Comentadores no son buenos, porque tropiezan en la inteligencia de los vocablos: si la razon de los hombres es corta, limitada, llena de obscuridad y de tinieblas: si nuestra ignorancia es suma: si nuestros errores nos tienen engañados: si nuestras luces en su raiz todas dependen de los sentidos: si nuestras potencias, la memoria, la fantasía, el juicio nos faltan á cada paso: si las verdades reveladas son superiores á nuestros conocimientos: si nuestros afectos y pasiones nos ciegan y desfiguran las cosas, como Lock lo confiesa todo y lo repite muchas veces en su obra, ¿no fuera imperfeccion en Dios haber puesto por intérprete de su soberana mente en cosas de la salud de los hombres lo mas obscuro, incierto, errable, vago, inconstante y negligente, que es la razon humana y religion natural? ¿No se ha visto por experiencia, que entregadas las divinas letras á los que siguen esta máxîma, cada uno se ha tomado la licencia de entenderlas á su modo, por usar cada uno de su razon de distinta manera? Los Luteranos, primeros establecedores de esta máxîma, las explican de un modo, de otro los Calvinistas. Los Socinianos, Arminianos, Syncretistas, los Quakers, y otros sectarios ¿no siguen doctrinas opuestas, fundándolas todas en las Sagradas Escrituras, entendidas segun su razon, ó segun su religion natural? Si las cosas del uso de la vida expuestas á sus sentidos las yerran cada dia los hombres por la flaqueza de su entendimiento, ¿cómo dexarán de caer en grandes errores quando quieran meterse á averiguar lo que es muy superior á sus cortas luces? Es preciso, pues, que Lock conociese, aunque lo habia callado, que el Intérprete fiel y seguro de las Santas Escrituras en lo que concierne á la salvacion de los hombres es la Iglesia, puesto que el mismo Dios, segun consta por la revelacion, la ha dado para esto el don de la infalibilidad, y debe todo Christiano, una vez que admita la revelacion de las divinas letras, cautivar su entendimiento en obsequio de la Fe que la Santa Iglesia le propone. Nunca la Iglesia Católica ha pretendido que el hombre no use de la razon para afirmarse en la creencia de la divina enseñanza, ni ha dicho que se crean las cosas que son evidentemente opuestas á la recta razon; intenta solo enseñar, que la razon ha de estár subordinada á la Fe en las cosas que esta propone superiores á aquella, siendo certísimo que hay Misterios sagrados que exceden la fuerza de la razon, mas no la contradicen ni la destruyen. En conclusion los Misterios que nos propone la Fe Divina, siendo de infalible certeza, no son del orden natural, como lo confiesa Lock[o], ni los conocimientos puramente naturales pueden llegar por sus luces á penetrarlos[p]; por donde es preciso que lo que es de menor luz se subordine á la que es superior, y con entrambas el entendimiento quede iluminado. Este punto le he tratado en miDiscurso sobre la aplicacion de la Filosofía á los asuntos de Religion; y viendo que no Lock solo, sino otros muchos sectarios se recalcan en sus escritos sobre esto, ponderando demasiadamente el uso de la razon, y religion natural, quisiera yo que estuviese corriente el libro de Muratoride ingeniorum moderatione in religionis negotio, donde se trata de propósito este importante asunto con una doctrina muy sólida, y de un modo muy á propósito para rechazan á los modernos renovadores de los errores antiguos en esta materia.


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