[13] He dichovarios, porque hoy dominan una suerte de escritos donde se habla de todo sin probar nada, parecidos á aquellas ferias donde se proponen infinitos géneros de poco valor, todos confundidos entre sí, sin otro fin que el de embelesar á los compradores, incapaces de distinguir lo sólido de lo aparente, lo superficial de lo fundado, el oropel del oro. Piezas sueltas, pensamientos vagos, reflexîones volantes, mezclas de todas las cosas, discursillos de quanto hay en el mundo, hacen el caudal de estos Escritores. MIGUEL DE MONTAÑA, entre los Franceses, dió auge á esta costumbre de escribir á los principios del siglo pasado. Despues Mr. de S. EUREMONT, La BRUYERE, y otros muchos la han adoptado. Ultimamente la practican Mr. de VOLTAIRE, y ROSEAUX. El Autor delArte de pensary el P. MALLEBRANCHE han mostrado los errores de MONTAGNE. No faltan ahora impugnadores sólidos de los sectarios presentes, que con esta casta de escritos persiguen la Religion. La desgracia es, que los libritos perniciosos se leen y se celebran; los de los contradictores ni aun noticia se tiene de ellos. Lo mismo sucede con los del tiempo pasado. S. AGUSTIN trató de propósito de la Divinidad de las Santas Escrituras en varias partes impugnando á Fausto, y de intento en los librosde la Ciudad de Dios, demostrando los desvaríos de los Filósofos Gentiles, y la verdad de las Divinas Letras, como dictadas de Dios. Cerca de nuestros tiempos trató BELARMINO este punto al principio de sus contraversias: despues NATAL ALEXANDRO en el tomo segundo de su Historia Eclesiástica. Son tan admirables y tan sólidas las pruebas con que estos Escritores muestran que las Sagradas Escrituras del Viejo y Nuevo Testamento son la voz de Dios, que se ha dignado revelar á los hombres lo que no podian estos alcanzar con sus luces, que no hay mas que desear. Mi intento aquí es no salir de la Lógica, y mostrar que, segun sus reglas, las Divinas Escrituras son reveladas por Dios, y que las contradicciones de los Sectarios modernos no se pueden componer con una Lógica atinada.
[14]Quando se exâmina si las Sagradas Escrituras del Viejo Testamento son reveladas por Dios, se trata de averiguar una cosa dehecho. Las cosas de hechosensibleen su raiz, solo se saben por la aplicacion de los sentidos; si la cosa esinsensible, por la razon. Las dos concurren aquí iguales á probar que Dios ha revelado las Sagradas Letras. Los sentidos, quando uno no puede aplicar los suyos, porque se trata de cosas pasadas ó ausentes, hacen fe siendo agenos, con tal que en su uso se haya evitado el engaño. Cómo sabríamos que hubo JULIO CESAR, que fué muerto en el Senado: que hubo CICERON, y que fué asesinado en una Granja: que hubo AUGUSTO y otros Emperadores Romanos, si no creyésemos á los que nos lo aseguran, porque los vieron, conocieron, y trataron? La fe de las Historias, y la noticia de los tiempos pasados nos viene de esa manera. Sentemos ahora un hecho asegurado sin contradiccion por todo el mundo, es á saber, que hubo un Pueblo Hebreo reducido á pequeño recinto, si se compara con la extension de los demas Reynos: que este Pueblo es el mas antiguo que se conoce: que por una tradiccion constante antiquísima, perpetua, y general creia que solo habia un Dios, el qual habia hablado á sus Padres, á ADAM, que fué el primer hombre criado en el Paraiso, despues á NOE, ABRAHAM, MOYSES: que hizo con ellos el pacto de enviarles un Mesías reparador del género humano, miserable por la culpa del primer hombre: que comunicó á MOYSES la Ley, haciendo claros los mandatos que la torpeza del entendimiento y el desorden de la voluntad habian obscurecido: que envió á los Profetas, inspirándoles lo que debian decir á su Pueblo escogido para que caminase por las Vias del Señor: que señaló el tiempo en que habia de venir el Salvador del mundo á enseñarles el camino de su suma felicidad: que todas sus promesas y avisos los autorizaba con milagros estupendos, con que se manifestaba su gloria y la seguridad de sus inspiraciones: que todo esto lo tenian escrito en el Viejo Testamento, cuyos libros guardaban como venidos del Cielo, los miraban con sumo respeto, los tenian por regla indefectible de su conducta ácia Dios, y por cosa sagrada, que era delito profanar. Esta tradicion es digna de fe inviolable por quantos títulos prescribe la mejor Lógica.
[15] La antigüedad, la perpetuidad, la sucesion de tiempos no interrumpida, la condicion de los poseedores de esta tradicion, que fueron los Patriarcas y Profetas, varones santos, ilustrados, veracísimos, sumamente conformes entre sí, sin haberse opuesto los unos á los otros en la diversidad de tiempos, costumbres y países, los milagros confirmatorios de ella, y el exâcto cumplimiento de las promesas, son pruebas relevantes de su verdad divina, puesto que el conjunto de todas estas prerrogativas no cabe en la potencia humana. Júntense todas las Historias seculares, que comunmente llamamosprofanas: véanse sus tradiciones las mas acreditadas y tales, que todos les dén fe sin disputa: cotéjense sus circunstancias con las del Pueblo Hebreo, y se hallará que apenas llegan aquellas á tener una parte de las pruebas que califican á estas. La doctrina de los Libros Sagrados, así en asuntos Históricos, como en Morales, es la mas pura y perfecta. Todos saben que los mas exâctos Historiadores Gentiles han escrito innumerables patrañas, de modo que PLINIO, haciéndose cargo de esto dice, que DIODORO dexó entre los Griegos de escribir cosas frívolas[a]. Pero quántos defectos halló nuestro VIVES en Diodoro[b]? El Abad CALMET, en la Disertacion que puso al principio de su Historia del Viejo Testamento, probó concluyentemente, que todas las Historias profanas están llenas de faltas y contradicciones, de manera que lo mas fixo de ellas es lo que han tomado de la Escritura Sagrada. En lo Moral, quien haya leido á LAERCIO, SEXTO, EMPÍRICO, PLUTARCO, CICERON, SENECA, donde se hallan los sentimientos de los Filósofos antiguos, verá, no Moral arreglada en ellos, sino monstruosidades y errores enormísimos. Digna es de leerse sobre esto la obra del P. BALTO, y la que escribió últimamente el P. CEILIER contra BARBEYRAC, en las quales podrán todos ver que los Santos Padres, como fieles seguidores de las Divinas Escrituras, son los Maestros de la Moral mas pura, y que los Sectarios modernos en sus escritos no hacen otra cosa que copiar á los Gentiles.
[Nota a:Apud Graecos desiit nugari Diodorus.Plin.Hist. Nat. l. 1. praef. p. 5.]
[Nota b: Vivesde Caus. corruptar. art. lib. 2. pag. 370.]
[16] Es tambien conseqüente á la pureza de la doctrina, y prueba de su Divino origen el culto, adoracion y respeto á Dios, que se prescribe en las Sagradas Letras. No se puede ver mayor humiliacion del ánimo delante del Señor: qué súplicas y oraciones tan fervorosas, qué lágrimas, qué esperanzas y sumisiones, qué reconocimiento del supremo dominio de Dios sobre las criaturas no se descubren en el culto y adoraciones del templo. Si bien se mira, no pueden los hombres con mas pureza manifestar su pequeñéz, su miseria, su esperanza, sus votos, sus ánimos, enderezándolo todo á reconocer la grandeza, magestad, clemencia y misericordia del Todo-Poderoso. El culto Gentílico á los Dioses era inmundo, vano, sacrílego, y mezclado de mil impurezas, como consta de las historias de ellos. Se sacrificaban los hombres: se llenaban los Altares de sangre: no acompañaba la humildad á las súplicas, ni iban conformes el corazon y la lengua.
[17] No hay Nacion, por bárbara que sea, que no tenga Religion, porque están plantadas en el corazon de todos los hombres las semillas de ella. El Padre ACOSTA, en su Historia Natural de las Indias, pinta los antiguos Moradores de la Nueva España, como gente sin Religion alguna[a]; mas creo que se engaña, y que es fundada la impugnacion que en esto le hace CUMBERLAND, á quien siguen otros Ingleses[b]. Ni hay que fiarse de las relaciones de los Viageros, pues no siempre averiguan las cosas de espacio, ni las dicen como ellas son, sino segun las entendieron, como lo han notado con sagaz advertencia los que no se dexan sorprender de las novedades[c]. Júntense todas las maneras gentílicas y bárbaras de adorar la Divinidad, y cotéjense con la dignidad y pureza del culto que prescriben las Sagradas Letras, y se verá que aquellas vienen de los hombres, estas de Dios. No es de poca consideracion el empeño con que las Santas Escrituras condenan la idolatría, y enseñan á reconocer y adorar un solo Dios, para entender que así como el culto de muchos Dioses nació de la ignorancia y malicia de los hombres, el conocimiento y adoracion de un solo Dios verdadero, Hacedor de todas las cosas, viene del Cielo.
[Nota a: Acost.Hist. de las Ind. lib. 7. cap. 2. pag. 453.]
[Nota b: Cumberl.Ley Natur. Discurs. prelimin. §. 2. pag. 3. y 4.]
[Nota c:VeaseValsecchilib I. cap. 9. §. 2. y sig. pag. 122.]
[18] Todas estas consideraciones hacen, no una demostracion, sino un cúmulo de demostraciones, claras, evidentes, y certísimas, de la Divina inspiracion de los Libros Sagrados. En efecto, PEDRO BAYLE, sin embargo de su Pyrrhonismo, no se atrevió á negar que las Santas Escrituras llevan consigo los caractéres de la Divinidad[a]. A todo esto debe añadirse la creencia y autoridad de la Iglesia, que es indefectible. La Iglesia Christiana empezó con el mundo. En el Viejo Testamento estuvo en figura. Cumplióse todo en Jesu-Christo, á quien se enderezaban las promesas de Dios, los votos de los Patriarcas, las predicciones de los Profetas, y la creencia del Pueblo encubierta en las ceremonias legales. Esta Iglesia, continuada desde el principio del mundo hasta nuestros dias, sin interrupcion, con una misma creencia, reconociendo un mismo Reparador del género humano, un mismo Mesías libertador de su Pueblo, mirándolo en la Ley antigua como prometido y venidero: adorándolo en la Ley nueva como el Autor de la salud y Redentor, en quien se han cumplido todas las promesas y vaticinios, es un cuerpo sin igual en todo el Orbe; cuyo nacimiento, continuacion, perpetuidad, duracion, verdad, y permanencia, propuestas y explicadas en las Escrituras del Viejo Testamento, y confirmadas en el Nuevo con tan relevantes pruebas de conexîon, enlace, orden y credibilidad, que no hacen mas certeza las de la Geometría, arguyen evidentemente un origen divino, una sabiduría infinita, y una mano sumamente poderosa que la sostiene. ¿Qué Nacion hay, ó Provincia, ó Reyno, que por grandes que hayan sido sus aumentos, no haya venido á la decadencia? ¿Qué Gobierno, República, ó Monarquía podrá señalar y probar origen tan antiguo con unas mismas leyes, creencia, y costumbres en lo substancial? Un poco de letura de Historia hará ver á qualquiera la inconstancia de los Reynos, la caida de los Imperios mas poderosos, la mutabilidad de las Monarquías mas florecientes, porque así lo trae consigo la condicion humana. Quando á vista de estas mutaciones observamos, que la Iglesia Christiana permanece desde el principio del mundo, siempre la misma en sus fundamentales leyes, doctrina, y ordenamientos propuestos en los Libros Sagrados, sin variedad en la creencia, y sin que la hayan alterado la succesion de tantos siglos, tantas persecuciones como en todos tiempos ha experimentado; quando al mismo tiempo vemos, que quanto han establecido los Filósofos por el uso de la razon, está lleno de dificultades, contiendas, contradicciones, mudanzas, instabilidad, y errores, ¿quién habrá que no conozca que la Religion publicada en las Sagradas Escrituras no puede venir de los hombres establecedores de cosas caducas, sino de un Dios eterno, é inmutable? La Iglesia, pues, que nos asegura la Divinidad de las Escrituras, es un testimonio irrefragable de las revelaciones de ellas. Guarda la Iglesia estos santos Libros, los conserva, los sigue, cree su doctrina con uniformidad, y es fiel depositaria de sus verdades. Si todos los hombres se convienen en un principio de razon, no pueden engañarse, porque aquello en que todos concuerdan es preciso que sea verdadero. Dios es Autor de la revelacion como de la razon; su Iglesia, este Pueblo escogido, que se conviene sin discordia en la creencia de las Divinas Letras, no puede padecer engaño, ni puede decirse de ella que en esto puede errar, sin ofender la infinita veracidad de Dios, que ni puede engañarse, ni engañarnos.
[Nota a: Bayl.Diccion. Crític. artícul.Acostatom. I. pag. 71 y artícul.Beaulieautom. I. pag. 522. artícul.Manicheestom. 2. pag. 2026.]
[19] Hemos probado hasta aquí la necesidad de la revelacion y su exîstencia: resta ahora satisfacer algunos reparos de los Sectarios. Dicen que MOYSES en sus leyes no señala otras penas á los transgresores que las temporales, sin hablar de la pena eterna en los Libros sagrados, que salieron de su mano, cuyo silencio arguye que no tuvo conocimiento, ni revelacion de ella. Este reparo ya es antiguo, pues le satisfizo S. AGUSTIN escribiendo contra PELAGIO. Es así que Moyses en sus leyes al Pueblo Hebreo no habló del castigo de la otra vida; pero no se arguye bien por eso, que ni él, ni su Pueblo lo creian. Este es argumento negativo, tomado del silencio de Moyses. En buena Lógica el argumento negativo para hacer prueba, entre otras cosas pide, que el sugeto que calló la cosa pudiese y tuviese necesidad de decirla. El Pueblo se gobierna mas por los sentidos que por la razon: los bienes sensibles le atrahen, y los moles sensibles le hacen temer, y le contienen. Moyses, que era Legislador, y conocia muy bien estas cosas, no hallaba necesario obligar á su Pueblo á la observancia de sus Leyes por unas penas, como las de la otra vida, que este miraba como de lejos, y que no le harian viva impresion, aunque las creyese. Aun en los que tenemos la dicha de recibir la Fe con el Bautismo, suelen hacer mas impresion las penas temporales que las eternas. Fuera de esto débese el Pueblo Hebreo mirar con dos respetos, ó como una Nacion particular gobernada por sus propias Leyes, ó como un Pueblo en quien estaba depositada la verdadera, Religion. como que era el que conocia y adoraba á un solo Dios. Quando Moyses establecia las Leyes de su gobierno temporal, no imponia otras penas que las mundanas; pero por lo que tocaba la Religion tenia este Pueblo creencia del premio y castigo eternos por la tradicion de sus mayores, y no era necesario acordarlas, al modo que sucede entre nosotros; pues las leyes patrias solo nos amenazan con penas y castigos de este mundo, aunque creemos las que Dios tiene reservadas para el otro. Este conocimiento del Pueblo Hebreo se manifestó despues mas claramente por los Profetas, y aun antes por lo que dice JOB; bien que su total luz se reservaba para Jesu-Christo, que como hijo de Dios, puso en claro el Reyno de los Cielos, entendido con algunas sombras por los antiguos Judíos, é ignorado enteramente de los Filósofos. Este punto le han satisfecho plenamente algunos Escritores Católicos, que lo tratan de propósito, entre los quales es muy señalado LUIS VIVES[a]. Un resumen de sus pruebas se puede ver en VALSECCHI, Dominicano[b]; y en el Diccionario Antifilosófico, escrito para responder al Diccionario Filosófico de Mr. de VOLTAIRE, que tomando de otros Sectarios este argumento, ha tirado á promoverle[c]. JUAN SPENCERO, Ingles, Escritor moderno de las Leyes y Ritus de los Hebreos, trata este punto muy de propósito, y pone razones y pruebas eficaces de los motivos que tuvo Moyses para no proponer á su Pueblo otras penas que las temporales, aunque era cierta en ellos la noticia de las eternas[d]. Debiera Mr. VOLTAIRE, si impugnase con buena fe, hacerse cargo de las pruebas de un Escritor tan célebre contra sus aserciones; mas visto es, que en esto siguió su estilo de decir las cosas, de no probarlas, y de asegurarlas con los mismos extremos, que si las hubiera probado.
[Nota a: Vivesde Veritat. Fidei Christ. lib. 3. pag. 414.]
[Nota b: Valsecchide Fundament. Relig. lib. 2. cap. 10. §. 5. pag. 214.]
[Nota c:Dictionair. Antiphilos. articl.Moys.tom. 2. p. 43.]
[Nota d: Spencer.de Legib. Hebraeor. lib. 1, cap. 4. tom. 1. pag. 41.]
[20] Otro argumento contra la Divinidad de las Sagradas Escrituras hacen los Sectarios, sacado del culto divino prescrito en ellas, y practicado por la Iglesia; pues todas las ceremonias del templo las tienen por gentílicas y profanas, muy distantes de poder venir de Dios. Fuera increible el furor, que subministra las armas á estos impugnadores de la verdadera Fe, si no lo viésemos en tantos libros como esparcen, y no respiran otra cosa que odio y aversion á la Religion Christiana. Faltan aquí á una máxîma fundamental de Lógica, pues hablan decisivamente de lo que no estan bastantemente instruidos. Quieren gobernarlo todo por su Filosofía, y les falta la Teología, sin la qual no pueden dar un paso asegurado en estas materias; y ya que no quieran la Escolástica, debieran á lo menos estar versados en laPolémica. ¿Cómo han de impugnar lo que no saben? ¿Cómo han ver claramente la conexîon de lo que aseguran con los principios fundamentales del juicio, si los ignoran? Las ceremonias que usa la Iglesia, unas sacadas de los Libros Sagrados, otras instituidas por ella para mayor culto de Dios, son exâctísimas, y las mas á propósito para una casta y sincera adoracion de la Divinidad. Si se introducen abusos, se han de condenar estos, mas no el buen uso.
[21] La Iglesia solo sale fiadora de sus establecimientos santos, y arreglados á la razon y á la Religion: si estos establecimientos los practicaran los Angeles, todo sería puro; pero como son los hombres los que los exercitan, se mezcla alguna vez en ellos lo humano. La Iglesia tolera muchas cosas, que no las aprueba. Quando son opuestas á la Fe, ó las buenas costumbres, no calla, antes bien corrige, é increpa con toda paciencia y doctrina. En lo demas corrige los abusos, segun lo permiten los tiempos, la oportunidad, y la prudencia. Si por estos abusos se hubiera de hacer juicio de las cosas, fuera menester arrancar todas las viñas para que no hubiera beodos, quitar el comercio para evitar las fraudes, abolir los juzgados para que no hubiera injusticias. Esto es lo que enseña la buena razon gobernada de la Lógica: lo demas son extravíos del furor y de las pasiones. Las ceremonias judaicas son en dos maneras: unas se enderezan á manifestar la sumision, humildad, amor, y reverencia, con que el hombre ha de adorar á Dios: otras son significativas del Mesías, que esperaban, y estas le representaban en figura. Las primeras han quedado en la Iglesia Christiana, porque son puras y santísimas: las otras se han extinguido, porque su uso fuera falso, y su significacion engañosa, por haberse cumplido en Jesu-Christo con toda realidad lo que ellas manifestaban en imagen y en sombras.
[22] Sobre el tiempo en que se acabaron y se declararon mortíferas estas últimas ceremonias judaicas, si fué quando Jesu-Christo dixo en la Cruz:Consummatum est[a], ó fué quando los Apóstoles juntos en Concilio en Jerusalen dixeron:Visum est Spiritui Sancto & nobis ut abstineatis à sanguine & suffocato[b], hubo una gran contienda entre S. GERÓNIMO y S. AGUSTIN, defendiendo cada uno su parte, sobre lo qual se escribieron algunas Cartas muy dignas de ser leidas; pues se puede aprender en ellas la disciplina del primer siglo de la Iglesia, y la moderacion con que se han de tratar los Escritores quando son de opiniones y pareceres contrarios. Los Christianos, ademas de las ceremonias, que hemos dicho, que conservaban de los Hebreos, tomaron algunas de los Gentiles donde predicaban el Evangelio, y eran aquellas que miraban á Dios y no tenian mezcla de idolatría, error, ni supersticion. Las tomaban santificándolas, christianizándolas, y haciendo que con buen uso se enderezasen al verdadero Dios las mismas, que con abusos se dirigian á los ídolos, al modo que nos aprovechamos de algunas máxîmas de los Filósofos Gentiles, christianizándolas, y haciéndolas servir á la verdadera Religion, como que las sacamos de injustos poseedores para hacerlas justamente nuestras. ¿No tomamos cada dia estilos y costumbres de las naciones extrañas, haciéndolas propias? Oxalá que en esto imitásemos la prudente conducta de la Iglesia, que solo ha tomado lo mas puro, y lo que puede servir á mayor gloria y culto del Dios que veneramos.
[Nota a: Joann.cap. 19. vers. 30.]
[Nota b:Act. cap. 15. vers. 28. & 29.]
[23] Nuestro PEDRO CIRUELO compuso una Obra excelente sobre el uso y significacion de los ritus y ceremonias Eclesiásticas. Despues trató este punto el Cardenal BARONIO. El Autor del precioso libro:Methodus legendorum Ecclesiae Patrum, explicó muy bien este asunto, y últimamente el Papa Benedicto Decimoquarto en su Obrade Sacrificio Missae. MIDLETON hizo un viage á Roma para impugnar mas á su gusto las ceremonias de la Iglesia Católica. Iba bien preocupado de las turbulentas prevenciones de su País en materias de Religion. La Filosofía gentílica era su guia, y en lugar de librarse de las preocupaciones, se arraigó mas en ellas, y disparó un escrito contra las ceremonias lleno de agitacion y de amargura. Si antes de tomar la pluma hubiera leido de espacio los Autores citados, que han profundado esta materia, y hubiera pesado las razones con buenas noticias de la Teología, se hubiera hallado mas bien dispuesto á tratar este punto, y pudiera haberse gobernado con mejor Lógica.
[24] El mayor argumento que creen hacer los Sectarios contra las Sagradas Escrituras es la contrariedad, que ellos hallan entre los Misterios Sagrados y los milagros con la razon; pues siendo esta de Dios, y no pudiéndose contradecir, no se han de tener por reveladas las cosas que se oponen á ella: de aquí deducen, que no ha de haber mas que la Religion natural; es decir, la que alcanza el hombre por la naturaleza gobernada de la razon, y que lo demas es fingido y arbitrario. Este es el sistema dominante de nuestros dias, explicado con el nombre deNaturalismo, y el mas pernicioso, porque elAtheismo, Deismo, yMaterialismocaminan con sus errores á cara descubierta: losNaturalistaslos siguen con disimulo. No se les cae de la boca el adorable nombre de Dios: explican algunos de sus soberanos atributos: aprueban muchas de sus divinas perfecciones, que es todo lo que alcanza la flaca razon; pero lo demas, que se sabe por pura revelacion, lo niegan todo, que es lo mismo que destruir de todo punto la Religion[a]. Ya hemos visto que la razon no basta para conocer, amar y adorar á Dios dignamente: que la revelacion es necesaria para acompañar y dirigir la razon á fin de caminar con acierto: resta mostrar ahora que los mysterios y milagros que las Sagradas Escrituras nos proponen no son contrarios á la razon. Confesamos que los sacrosantos Mysterios de la Trinidad y Encarnacion, como otras verdades reveladas, son superiores á toda razon, pero negamos que sean contrarias á ella.
[Nota a:Inde enim est quod quiNaturalistaevocantur ita studeant Theologiae naturali ut revelatam prorsus contemnant, aut saltem insuper habeant…. Naturalistae,enim sunt qui Theologia naturali contenti revelatam vel rejiciunt, vel saltem cognitu minus necessariam judicant. Wolf.Theolog. natur. proleg, §. 19. & 20. pag. 11.]
[25] Tiene la Religion sus principios y máxîmas fundamentales, como los tiene cada una de las Artes. Estos principios son superiores á la comprehension natural; pero se conforman muy bien con ella, porque se fundan en la omnipotencia, bondad y misericordia de Dios, que no se oponen á la razon. Conoce el juicio, que Diospuedeinfinitamente mas de lo que el hombre puede alcanzar. Con este principio de luz natural se compone muy bien lo prodigioso de los mysterios y de los milagros, de modo que no se puede dudar racionalmente que Dios los pueda hacer, sino si los ha hecho, y esto lo tenemos probado ya en los argumentos antecedentes. El pecado original y sus resultas, la reparacion del género humano por Jesu-Christo, la vida eterna con premio de los buenos y castigo de los malos, junto con los mysterios, institucion de Sacramentos, y otros dogmas conexôs con estos, son las verdades fundamentales de la Religion Christiana. Son superiores á la razon, porque esta por sí sola no las puede alcanzar, por ser de orden sobrenatural; pero no la destruyen ni se oponen á ella, antes bien la fortalecen, ilustran, y sosiegan. Si el hombre considera las miserias y penalidades que le afligen, y sabe que son resultas del pecado original que contaminó á todo el género humano, queda satisfecho, porque alcanza con la luz de la revelacion lo que su debil razon no podia penetrar.
[26] PEDRO BAYLE, renovando los errores de los Manicheos, quiere averiguar el origen de los males físicos y morales de los hombres por las luces naturales; mas sus conatos fueron vanos como lo demostró LEIBNITZ en suTeodicea, compuesta principalmente para tratar este asunto. Otros, que despues han querido recalcarse en esto sin añadir cosa nueva, andan buscando en los Filósofos Gentiles el apoyo de sus opiniones; pero en vano, porque estos conocieron el mal, mas su origen le ignoraron. Considerando PLINIO, que los demas animales quando nacen, ya están provistos de lo necesario para la vida, menos el hombre, que entre el llanto y la inmundicia pereceria si no le ayudasen, trató á la naturaleza de madre de las bestias, y madrastra de los hombres[a]. Si hubiera tenido noticia del pecado original, y que por él nos vienen, ademas de la ignorancia y concupiscencia, todas las penalidades de que inevitablemente estamos cercados, hubiera discurrido con mas acierto. Si contemplamos, que esta triste habitacion del mundo no es correspondiente al fin á que somos criados y á que continuamente nos sentimos movidos, nos parecerá muy bien el dogma de la vida eterna, donde los malos serán castigados, y los buenos gozarán la inmensidad de bienes que Dios les tiene preparados en su Reyno. Si atentamente reflexîonamos sobre nuestra flaqueza, que somos inclinados al vicio, y que si podemos con nuestras fuerzas exercitar una, ú otra virtud, es imposible practicarlas todas, entenderémos que la asistencia del Ser supremo nos es necesaria para obrar conforme á sus soberanos ordenamientos. Finalmente, haciendo reflexîon, que una culpa en que se ofendió á un Dios inmenso, pedia una reparacion y satisfaccion igual, que la suma Bondad y Misericordia Divina querian salvar al hombre, y para esto prometió Dios enviar un Mesías, facilmente creerémos, que Jesu-Christo, hijo del eterno Padre, hecho hombre, es nuestro Salvador, y entenderémos que su encarnacion, nacimiento, vida, muerte, resurreccion, y milagros, ademas de no desdecir de la Omnipotencia y Magestad Divina, no habian de ser como las cosas de los hombres, sino correspondientes á la dignidad y grandeza de un hombre Dios, todo mysterioso y sobrenatural, como que se enderezaba á fines muy superiores á toda la naturaleza.
[Nota a: Plin.Praefat. in lib. 7. Hist. Natur.]
[27] En ninguno de estos puntos fundamentales de la Religion Christiana encuentra la razon cosa que la destruya ni se le oponga, antes con estas sobrenaturales luces entiende lo que desea saber, y sin ellas nunca lo podria alcanzar. Tantos hombres ilustrados como creen y profesan esta santa Religion: tanta sangre derramada en su defensa: tanta sumision con que se practíca, ¿eran compatibles con una creencia opuesta á la razon? ¿No estaría esta luchando continuamente por desasirse de ella, como sucede en todo lo que el entendimiento percibe y no se acomoda con sus luces? El célebre LOCK decia, que, si la revelacion propusiese máxîmas evidentemente opuestas á la razon y destructivas de ella, no se debiera recibir; pero á favor de la Religion añade, que lo que ella enseña se ha de creer, aunque sea superior á la razon, y pone el exemplo de la caida de los Angeles malos, la Resurreccion de los muertos, y otros Artículos, con los quales nada, dice, tiene que ver directamente la razon[a]. LEIBNITZ compuso un tratadode la Concordia de la Fe y de la razon, que hace parte de laTeodicea[b]; y, entre otras cosas señaladas con que prueba, que los mysterios de la Religion Christiana son superiores á la razon, mas no contrarios á ella, dice, que para impugnar esta Religion santísima eran menesterdemostraciones evidentes, que no puede haber[c]; pues las razoncillas, discursillos, y agudezas saltantes, no son para apartarnos de una creencia divina, que es enteramente conforme con la razon.
[Nota a: LockEsai del entendiment humain, lib. 4. chap. 8. pag. 578. 588. y sig.]
[Nota b:Oper. tom. I. pag. 60.]
[Nota c: LeibnitzTheodicea Oper. tom. I. pag. 85.]
[28] Siempre me he maravillado, que los Sectarios, teniéndose por ilustrados con tanta Filosofía, nieguen los milagros. ElArte de pensarprobó muy bien que la creencia de los milagros es conforme á la buena Lógica[a]. Por milagro entendemos una obra superior á las fuerzas de la naturaleza. Si lo consideramos de parte de Dios, único Autor de los milagros, ¿qué cosa mas racional que el pensar, que no se agotó su potencia con fabricar el Mundo, sujetando sus partes á ciertas y determinadas leyes con que se mueven y exercitan sus operaciones; y que es propio de su poder alterarlas y mudarlas, segun los fines correspondientes é su inefable sabiduría? Si el que fabríca un relox suele hacer esto con su máquina, mudando con su arte el orden de ella, segun sus intenciones, sin destruir la obra, ¿cómo se ha de negar al supremo Hacedor de todas las cosas? Tan correspondiente es á la divinidad y á su poder suspender, alterar, y mudar el orden físico del Universo, como fabricarle; y lo contrario es disminuir la dignidad y grandeza del Todo Poderoso. De parte de la naturaleza física no hay dificultad ninguna, porque siendo esta criada con ciertas y determinadas leyes, con que obedece la voz de su Criador, sigue y executa sus ordenamientos: tan propio es de su constitucion obrar por las leyes del milagro, como por los comunes; pues en entrambas hace y executa la ley que se le ha impuesto.
[Nota a:Arte de pensar, part. 4. cap. 14. pag. 518.]
[29] De parte de la razon no hay repugnancia, porque del modo que alcanzamos, que el mundo ha sido hecho por Dios, comprehendemos que le hizo libremente, y libremente le puede gobernar; ademas que á las nociones que tenemos de la Omnipotencia corresponden las facultades de mudar el orden establecido en el Universo; y no hay razon alguna que nos dicte, que no puede Dios dar á las partes del mundo otro orden y otras leyes de las que les impuso en su formacion. Resta, pues, ver si los milagros que conocemos como posibles han llegado á la execucion, ó, como se dice comunmente, á laactualidad. En este punto la fe de unos pocos Sectarios no puede contrarestar á la de los Patriarcas y Profetas del Viejo Testamento, á la de los Apóstoles, á la de los Padres, á la de tantos varones santos y sabios que los aseguran, y mucho menos á la autoridad de la Iglesia. Entre estos hay conformidad en admitirlos: los Sectarios están tantos á tantos, afirmando los unos y negando los otros.
[30] Digna es de verse la Disertacion de VARBURTHON sobre el milagro que estorbó á JULIANO el Apóstata reedificar el Templo de Jerusalén, donde prueba concluyentemente este milagro y otros contra MIDLETON. Dicen: ¿quién sabe hasta dónde llegan las fuerzas de la naturaleza para conocer que el prodigio sale mas allá de ellas? Yo repongo: ¿quién sabe las fuerzas de la naturaleza para conocer que el prodigio no sale de la esfera de ellas? Tanto ignoran los Sectarios hasta donde llegan las fuerzas naturales, como nosotros. A nuestro favor hay los testimonios mas auténticos, á quienes no se puede de negar la fe sin faltar al rubor. No somos fáciles como el vulgo en tener qualquiera novedad por milagro. Caminamos con las precauciones que muestran el estudio de la Física y la buena Lógica, á las quales siguen en esto los sabios advertimientos de la Iglesia; pero alcanzamos con la razon la posibilidad de los milagros, y creemos todos los que se refieren en las Santas Escrituras, los que aprueba la Iglesia, y los que, siendo exâminados debidamente, y aprobados por varones inteligentes en la Física y en la Religion, hallamos conformes á la buena Lógica, y verdadera crítica.
[31] Otro argumento hacen los Sectarios contra la divinidad de las Sagradas Letras. Dicen, que nosotros probamos la revelacion de las Divinas Escrituras por la autoridad de la Iglesia, y la infalibilidad de la Iglesia por las Escrituras lo qual es peticion de principio y círculo vicioso. Es cierto, que una de las pruebas de la revelacion de las Escrituras Santas es la autoridad de la Iglesia, y al contrario; pero no lo es que en esto se cometa círculo vicioso ni peticion de principio. Quando las cosas son entre sí conexâs, de modo, que haya atadura y enlace necesario entre ellas, se prueban una por otra sin círculo vicioso. Las causas se prueban bien por los efectos, y estos por las causas. Los signos se prueban por los significados, y estos por los signos: así el fuego, aunque esté oculto, se prueba por el humo, y este descubre el fuego. La caida de las hojas de los árboles prueba la venida del Invierno; esta hace inferir la caida de las hojas. En los adjuntos se ve esto mas claramente, quando un mismo efecto procede de una misma causa que obra en distintos sugetos. La venida del Sol despues del solsticio hiemal causa en los árboles una alteracion considerable, y lo mismo hace en la sangre de los animales: el buen Físico prueba la conmocion de la sangre, aunque sea oculta, quando ve la mutacion en los árboles; y al contrario los hombres delicados, por la alteracion que en sí mismos sienten, prueban que va en los árboles á hacerse mutacion.
[32] Lo mismo sucede en las alteraciones del ayre, que á un mismo tiempo alteran la atmósfera y á los animales, y por unos se prueba la conmocion de otros, como lo hizo VIRGILIO[a], mostrando por la mudanza del ayre sereno en lluvioso la mutacion de los ánimos; por cuya mutacion los que padecen achaques habituales prueban la mudanza del tiempo. Así se dan la mano estas cosas, y conspiran unas con otras con admirable enlace, sirviéndose de pruebas con recíproca correspondencia. La causa de la revelacion de las Divinas Escrituras y de la infalibilidad de la Iglesia es una misma, que esDios. El efecto que es la divinainspiraciones uno mismo en distintos sugetos, de suerte que uno, como cosas adjuntas, puede servir de prueba para el otro; al modo que sucede en las piedras de un arco, que una sostiene á la otra, y las dos mutuamente se fortalecen por un mismo principio, que es la gravedad, ó peso, y el orden con que estan colocadas. Los mismos que hacen este argumento usan de esta prueba en su Filosofía. Como ven que de la materia con varias combinaciones se forman algunas cosas, por la generacion de los cuerpos quieren probar que sus principios son la materia y combinaciones: quando hacen analysis de estos cuerpos, por la materia y las combinaciones que descubren, deducen su generacion, sin que por esto crean cometer círculo vicioso. Este punto puede leerse en FACCIOLATO[b]. Otras objeciones de poco momento, que hacen los Sectarios contra la necesidad de la revelacion, se pueden satisfacer cumplidamente con lo que hasta aquí llevamos propuesto, así en la Lógica, como en el presente Discurso, porque todas ellas, ó envuelven algun sofisma, ó error nacido del mal uso de los sentidos, vehemencia de las pasiones, ó preocupacion del juicio. Las artes, con que encubren estos defectos, ya ocultando el designio, ya usando de autoridades truncadas, ó ilegítimas, ó ya de otras mil maneras de atraher á su partido los ánimos, son fáciles de descubrir y probar, si se pone la debida atencion y se usa de una buena Lógica, y por eso las dexo á la advertencia, é integridad de los lectores.
[Nota a: Virgil.Georgic I. vers. 417. y siguient.]
[Nota b: Facciolat.de Pistil. versat. acroas. 6. pag. 72. y sig.]
[33] Servirá de exemplo que confirme esto, lo que sucede con los escritos de Mr. Roseaux, uno de los mas famosos Sectarios de estos tiempos. Mr. ROSEAUX, nacido en Francia y criado en Ginebra, es uno de aquellos Escritoresheteróclitoses decir,vagos inciertos, que se andan de cosa en cosa, sin fixarse en nada, que sin haber hecho profesion fundamental de las Ciencias, las quiere manejar todas, gobernado por las solas luces de su comprehension. Muestra este Escritor ingenio perspicaz y vivo, imaginacion abundante y acalorada, el juicio desigual; pues dado que en algunas cosas es firme, en muchas otras y mas principales es floxo y sin fuerza. Así como no hay hombre tan malo en quien no se halle alguna cosa buena, del mismo modo no hay Escritor por disparatado que sea, que no haya dicho alguna verdad, y esto le sucede á Mr. Roseaux, como sucedió tambien á los mas de los Filósofos de la Grecia. Entregado este Escritor todo á sus propias luces para filosofar, se ha formado sistemas, como es propio de los que tienen ingenio sin juicio, y ha hecho en el mundo Literario-político lo mismo que CARTESIO en el Filosófico.
[34] He dicho en el mundoLiterario-político, porque la literatura de Mr. Roseaux no se extiende á tratar de puntos particulares de las Artes y Ciencias; y acaso esto no pudiera hacerlo, pues se echa de ver que no está impuesto en los fundamentos de ellas: empléase su talento en asuntos comunes, mas políticos que filosóficos, queriendo siempre hacer una mezcla de ellos. SuEmilio, ó tratado de la educacion es un sistema tan fingido y arbitrario para la formacion de un nuevo mundo civil, como el de Cartesio para la fábrica de un nuevo mundo físico. La instruccion de Mr. Roseaux se reduce á haberse versado en algunos puntos de los Escritores Griegos y Romanos, cuyos pensamientos vierte despues, unas veces como suyos, otras refiriéndose á su original. Como ha procurado publicar sus pensamientos con un estilo brillante, interpolado de máxîmassaltantes; esto es, desencadenadas, pero metidas para agradar, y con el agrado introducirse mas bien en el corazon de los lectores incautos; de ahí ha nacido el que no le hayan faltado alabadores. Discretamente se compara este Escritor al Alquimista, que buscando vanamente el remedio universal, halla con sus maniobras otros remedios, que se le ofrecen sin pensar en ello, los quales, sin tener conexîon con el objeto principal, si se aplican debidamente, pueden ser de alguna utilidad. Mr. Roseaux, preocupado con sus vanos sistemas, y caminando en ellos con suma preocupacion, ha dexado en el camino caer algunas cosas, que pueden ser útiles. En suEmilioha impugnado á los Materialistas, cosa que por venir de esta mano puede servir para hacer frente á esta casta de Sectarios.
[35] Haciendo poco caso de la Religion revelada, que no podia componer con su imaginario sistema de la educacion, la fuerza de la verdad le obligó á explicarse de esta manera: "Yo os confieso (le dice á su Emilio) que la magestad de lasEscriturasme tiene admirado, la santidad delEvangeliohabla á mi corazon. Verás los libres de los Filósofos con toda su pompa ¡quán pequeños son al lado de este! ¿Puede ser que un libro que al mismo tiempo es tan sublime y tan simple, sea obra de los hombres? ¿Puede suceder que aquel de quien habla esta Historia no sea mas que un hombre? ¿Es este el lenguage de unentusiasta, ó de un ambicioso sectario? ¡Quánta dulzura, quánta pureza en sus costumbres! ¡quánta gracia penetrante en sus instrucciones! ¡quánta elevacion en sus máxîmas! ¡quán profunda es la sabiduría de sus discursos! ¡qué juicio tan firme, qué delicadeza, qué exâctitud en sus respuestas! ¡quánto dominio sobre sus pasiones! Dónde está el hombre, dónde está el sabio que sabe obrar, padecer, y morir sin flaqueza y sin ostentacion…. Mas ¿dónde Jesus habia tomado de los suyos esta moral elevada y pura, de que él solo ha dado las liciones y el exemplo? Desde el seno del fanatismo mas furioso se hizo entender la sabiduría mas alta, y la simplicidad de las virtudes mas heróycas honró el mas vil de todos los Pueblos…. Jesus, espirando en los tormentos, injuriado, mofado, maldecido de todo un Pueblo, sufrió la muerte mas horrible que se pueda temer, y padeciendo un suplicio espantoso ruega por sus Sayones irritados.En verdad que la vida y la muerte de Jesus son de un Dios.¿Diremos que la Historia delEvangelioes intentada adrede? Mi amigo, no se puede inventar de este modo … y sería mas difícil de creer, que muchos hombres convenidos hubieran fabricado este libro, que el que sea uno solo el que ha dado motivo á su formacion. Nunca los Autores Judios hubieran hallado ni semejante elevacion, ni semejante moral; y elEvangeliolleva los caractéres de la verdad tan grandes, tan chocantes, tan perfectamente inimitables, que el inventor habria de ser mas digno de admiracion que el Heroe[a]." ¿Quién creyera que el que habla así del Evangelio no habia de cautivar su entendimiento en obsequio de Jesu-Christo? pues no lo hizo Mr. Roseaux, que fué enemigo declarado de las verdades divinas de las Escrituras. Lo que conviene siempre es tener en medio del corazon, como lo proponemos en la Lógica, el consejo del Apostol, que dice:Videte ne quis vos decipiat per Philosophiam, & inanem fallaciam[b].
[Nota a: RoseauxEmil. lib. 4. tom. 3. págin. 165. y siguient. edicion de Leipsick de 1762.]
[Nota b: Colosens.cap. 2. vers. 8.]
De los Libros, y Capítulos de esta Lógica.
CAP. I.De las operaciones del alma en general.
CAP. II.De las operaciones mentales del alma.
CAP. III.De las ideas.
CAP. IV.de las cosas que acompañan á los actos del entendimiento.
CAP. V.Del uso de las potencias mentales.
CAP. VI.De las nociones mentales simples.
CAP. VII.De las nociones mentales combinadas.
CAP. VIII.De la afirmacion, y negacion de las proposiciones.
CAP. IX.De la Difinicion.
CAP. X.De la Division.
CAP. XI.De las Voces.
CAP. XII.Del Raciocinio.
CAP. XIII.De la Verdad.
CAP. XIV.De la Demostracion.
CAP. XV.De la Opinion.
CAP. XVI.De la Crítica.
CAP. I.De los errores que ocasionan los sentidos.
CAP. II.Continúase la explicacion de los errores de los sentidos.
CAP. III.De los errores que ocasiona la imaginacion.
CAP. IV.Continúase la explicacion de los errores que la imaginacion ocasiona.
CAP. V.De los errores que ocasionan el ingenio, y memoria.
CAP. VI.De los errores que ocasiona el amor propio.
CAP. VII.De los errores del juicio.
CAP. VIII.De los Sofismas.
CAP. IX.Del Método.
DISCURSO.Sobre el uso de la Lógica en la Religion.
Los números Romanos denotan la Introduccion, lib.los libros de la Obra, y la D. el Discurso.
Abogados: usan mucho de citas: qué prueba esto, lib. 1. cap. 16. n. 71. p. 110.
Actosdel entendimiento: pruébase que no son materiales, lib. 1. cap. 5. n. 13. p. 20.
Afectosdel ánimo: turban, y alteran el buen orden de las operaciones mentales: explícase cómo sucede esto, lib. 1. cap. 4. n. 11. p. 16. Estorban el buen uso de las opiniones, allí, cap. 15. n. 50. pág. 93.
AfirmacionyNegacion: cómo se hacen, lib. 1. cap. 2. n. 5. p. 5. y cap. 8. n. 19. p. 31. y sig. La partícula negante ha de ir junta con el verbo, allí, p. 31. Hay dos modos de afirmar y negar: uno del ingenio, y otro del juicio, allí, p. 32.
Agustin(San): supo mas Filosofía que todos los Gentiles, n. 2. p. IV.
Alabanzade sí mismo: gran necedad: efecto del amor propio, lib. 2. cap. 6. n. 83. p. 178.
Alemberg(Mr. de): autoridad de este Escritor contra el desmedido uso del estilo geométrico, n. 18. XXXVI.
Alma: cómo se entiende que el alma es causa principal de todas las acciones del hombre: lib. 1. cap. 1. n. 3. p. 1. Cómo forma el conocimiento de un ser infinito, allí, cap. 5. n. 13. p. 22. En ella no son potencias distintas el entendimiento y voluntad, allí, cap. 8. n. 22. p. 35.
Amorpropio: causa de gravísimos errores, y fuente de todos los afectos del ánimo, lib. 1. cap. 4. n. 12. p. 18. Qué es amor propio, lib. 2. cap. 6. n. 81. y sig. p. 175. y sig. Errores que ocasiona, allí.
Analíticos primeros, y posteriores: qué trata Aristóteles en ellos, n. 4. p. VII.
Analisis: es util en los cuerpos físicos para conocerlos, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 42. Cométense defectos en las Analisis, allí. No se debe fiar de las analises de las aguas, allí, p. 43.
Anatomía: se han introducido en ella muchas ficciones, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 42.
Angelesbuenos, y malos: qué se sabe de ellos, lib. 1. c. 15. n. 48. n. 89.
Animástica: qué se llama así, n. 4. p. VI.
Anti-Caramuel: lib. 1. cap. 11. n. 28. p. 53.
Antiguos: Así Griegos, como Romanos han explicado confusamente las potencias mentales: y tambien los Modernos, y los Escolásticos, lib. 1. cap. 2. n. 7. p. 7.
Aparicionesde Duendes, almas, &c. qué son, lib. 2. cap. 4. n. 68. p. 163.
Aprobantesde Libros: lib. 2. cap. 6. n. 83. p. 178.
Argumentonegativo: quál es, lib. 1. cap. 16. n. 68. p. 106. No es de tanta fuerza como le hacen algunos, allí: y qué debe concurrir en él para que la haga, allí, p. 107.
Aristóteles: crítica de sus libros lógicos, n. 4. p. VII. y n. 5. p. VIII. Cómo usa de la Lógica en la Física: su perspicacia en las cosas físicas, n. 6. p. X. Qué entiende por ciencia en las cosas de la naturaleza, n. 10. p. XVIII. Definió pocas cosas, lib. 1. cap. 9. n. 23. p. 40. Alabanza de sus obras, lib. 1. cap. 12. n. 36. p. 68.
Defiéndese contra elArte de pensar, yVernei, lib. 2. c. 8. n. 110. p. 198. y sig.
Arnobio, n. 19. p. XXXVIII.
Arobet(Mr. de): conocido por el nombre de Voltaire. VéaseVoltaire.
Arte: cómo se forma, núm. 2. p. II. Arte Lógica, allí: su difinicion, allí: cada arte tiene sus propios principios. VéaseVerdades primeras: el que no esté instruido en ellos no puede ser perito en el arte, allí, p. III.
Arte de pensar: crítica de esta obra, n. 16. p. XXXII. Impugna malamente las categorías, lib. 1. cap. 6. n. 16. p. 27. Desautoriza á Aristóteles por corregir la Lógica de las Escuelas, allí cap. 9. n. 23. p. 40. Atribúyese á sí mismo la invencion de una regla antigua, allí, cap. 12. n. 37. p. 70. y siguientes.
Asenso, y disensopertenecen al juicio, lib. 1. cap. 8. n. 20. p. 33.
Astros: su influencia, lib. 2. cap. 8. n. 113. p. 200. y sig.
Atraccion, y gravedad: véaseNewton.
Aubin(Marques de S.): se contradice, lib. 1, cap. 9, n. 23. p. 41.
Autoridad: quál sea su fuerza en cosas opinables, &c. lib. 1. cap. 16. n. 71. p. 109. y sig. No se ha de creer por la autoridad de los que están constituidos en dignidades, riquezas, &c. allí, n. 73. p. 112. y sig.
Bacon(Francisco), Conde de Verulamio. No escribió Lógica, n. 10. p. XVII. Enumeracion de sus Escritos, y su crítica, allí, p. XVI. y sig. Trató de la necesidad de las inducciones, lib. 1. cap. 12. n. 30. p. 62. Le faltó la letura de Aristóteles, allí: Es culpado por haber quitado las causas finales, allí, cap. 14. n. 45. p. 81.
Bayle(Pedro): renueva los errores de los Manichêos, D. n. 26. p. 245.
Bentbleyo: su crítica, lib. 2. cap. 4. n. 54. p. 155.
Boyle(Roberto): qué contiene su tratadoChymista Scepticus, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 43.
Bosuet: estimable su obra de lasVariaciones, lib. 1. c. 11. n. 29. p. 59.
Brixîa(P. Fortunato á): juicio de su Lógica, n. 17. p. XXXXIV.
Brocense(Francisco Sanchez): fué primero que los de Puerto-Real en poner en lengua vulgar los preceptos de lengua latina, lib. 1. cap. 11. n. 27. p. 51. y lib. 2. cap. 7. n. 91. p. 185. Habló bien del sylogismo, lib. 1. c. 12. n. 36. p. 68.
Brutos: no se halla en ellos la fuerza natural de discurrir, n. 1. p. I. Obran solo por la pura impresion de los objetos en los sentidos, allí, y p. II. Hállanse en ellos las potenciassensible, éimaginativa; no lacombinatoria, ni la de larazon, lib. 1. cap. 2. n. 7. p. 5.
Burmano(Pedro), crítica de este anotador, lib. 2. cap. 4. n. 54. p. 155.
Calvino: como erró él, y otros Sectarios en cosas de Fe por la imaginacion, lib. 2. cap. 3. n. 43. n. 146.
Cano, yViveshan mostrado extensamente los defectos de la Lógica de las Escuelas, lib. 1. cap. 7. n. 18. p. 28. y lib. 2. cap. 7. n. 91. p. 185.
Caramuel: introduxo nuevos vocablos, lib. 1. cap. 11. n. 28. p. 53. Quál fué su talento, lib. 2. cap. 5. num. 73. p. 166.
Cardillo(de Villalpando): escribió contra la Filosofía de las Escuelas antes que Verulamio, n. 11. p. XXI. y lib. 2. cap. 7. n. 91. p. 185.
Cartesio: enumeracion, y crítica de sus Escritos, n. 11. p. XXI. y sig. Fué su Filosofía un cúmulo de ficciones, lib. 1. cap. 3. n. 9. p. 11. y sig. Quál fué su talento, lib. 2. cap. 4. n. 60. p. 159. y cap. 5. n. 73. p. 166.
Castro(Alfonso): crítica de este Escritor, D. n. 3. p. 227.
Categorías: qué trató Aristóteles en este Libro, núm. 4. p. VII. Quántas son estas, lib. 1. cap. 6. n. 16. p. 25. y sig.
Causa: especies de causas, libro 1. cap. 14. n. 45. p. 81.
Causino: es recomendable su obrade la Eloqüencia Sagrada, lib. 1. cap. 9. n. 23. p. 37.
Ceremonias de la Iglesia: defiéndense contra los Sectarios modernos, D. n. 20. y sig. p. 241. y sig.
Cervantes, lib. 2. cap. 6. n. 85. p. 180.
Charron, n. 13. p. XXVII.
Ciceron: defecto en que cayó: crítica de su saber, n. 2. p. IV.
Ciencias: por qué no debe el hombre contentarse con saber una sola, lib. 1. cap. 16. n. 72. p. 112.
Ciruelo(Pedro): hizo Comentarios á Pedro Hispano, n. 8. p. XIV. Crítica de Ciruelo, allí. Escribió contra la Filosofía de las Escuelas antes que Verulamio, núm. 11. p. XXI.
Clemente(Alejandrino), n. 19. p. XXXVIII.
Clérico(Juan Le Clerc): Crítica de su Lógica, n. 17. p. XXXIV. Cómo erró por la imaginacion. VéaseCalvino. Impugna mal á S. Gerónimo, n. 17. p. XXXV. y lib. 2. cap. 8. n. 105. y sig. p. 196. y sig.
Climent(Joseph), lib. 2. c. 8. n. 114. p. 202.
Comentadores: sus defectos, lib. 2. cap. 6. n. 86. p. 180. y sig.
Condillac: habla del método geométrico, lib. 2. cap. 9. n. 133. p. 216.
Conexîon: tienen entre sí todas las verdades, y los fundamentos de las artes, n. 2, p. III.
Corrupcionde la Lógica con las qüestiones interminables, n. 8. p. XIV.
Corsini, n. 13. p. XXVII. Juicio de su Lógica, núm. 17. p. XXXIV.Costa(Rodriguez), núm. 20. p. XLI.
Crítica:qué es, lib. 1. c. 16. n. 52. p. 96. No se ha de vituperar, allí, p. 97. Sin Lógica nadie puede ser buen Crítico, allí: Reglas de Crítica, n. 53. y sig. p. 97. y siguientes.
Demostracion, qué es, lib. 1. c. 14. n. 44. p. 78. Advertencias para hacerla bien, allí, n. 45. p. 80. Division de la demostracion, allí p. 81. Cómo se ha de hacer, allí, y n. 46. p. 82. y sig.
Descripciones: algunos han hecho descripciones exâctas de las cosas, lib. 1. n. 23. cap. 9. p. 37.
Dialéctica: diferénciase de la Lógica: véaseLógica. Dialéctica de S. Agustin apócrifa, n. 8. pág. XII. y sig. Cómo se ha viciado, allí,
Diccionario: Filosófico debiera haberlemaedii aevi, lib. 1. cap. 11. n. 28. p. 54.
Difinicion, qué es, lib. 1. cap. 9. n. 23. p. 35. Que se debe saber para hacerla buena, allí, p. 36. Cómo se debe formar la buena difinicion, allí, p. 38. Son imperfectas las difiniciones por lascausas, y las que llamanfísicas, allí, p. 37.
Dilema: qué es, lib. 1. c. 12. n. 33. p. 65. Por qué engaña mucho este argumento, allí.
Diógenes(Laercio), núm. 19. p. XXXIX.
Dioscórides: asegura cosas falsísimas, lib. 1. cap. 16. n. 59. p. 100.
Division: qué es: en qué se diferencia de la difinicion: y qué se debe saber para hacerla buena, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 41. y sig. Qué es division lógica, allí, p. 44. En qué se distingue de la division física, allí. Las confunden los modernos, allí, n. 25. p. 46.
Doleo(Juan): su Crítica, lib. 2. cap. 5. n. 79. p. 173.
Du-Hamel, n. 20. p. XL.
Eclecticismo: es bueno en la Filosofía, no en la Teología, núm. 19. pág. XXXVIII.
Eclécticos: fueron en la Filosofía los Padres de los primeros siglos, n. 7. p. XII.
Elenchôs: qué trató Aristóteles en este Libro, núm. 4. p. VIII.
Eloqüencia es naturaleza, no arte, cómo debe entenderse, lib. 2 cap. 2. n. 24. p. 132.
Entendimiento: hace combinaciones, n. 1. p. I. Qué se entiende en nuestra lengua porentendimiento, lib. 1. cap. 2. n. 7. p. 8. Division del entendimiento, allí, n. 8. No alcanza las esencias de los entes, &c. allí, cap. 9. n. 23. p. 35.
Enthymema: qué es, lib. 1. cap. 12. n. 32. p. 65.
Epicuro: quiso Gasendo christianizarle sus errores, n. 13. p. XXVI.
Erasmo: impugna á los Ciceronianos, lib. 1. cap. 11. n. 29. p. 55.
Erroresde los sentidos: véaseSentidos. Se hallan siempre en el juicio, lib. 2. cap. 1. n. 5. p. 118. y cap. 7. n. 89. p. 183. Errores de los sentidos en la Física, Botánica, y Medicina, allí, n. 17. y sig. p. 127. y sig. En el trato civil, allí, n. 20. Errores de la imaginacion en la Religion, allí, cap. 3. n. 36. p. 140. y sig. En el trato civil, en las ciencias, allí, cap. 4. n. 52. p. 153. y sig. Errores que se siguen de dexarse llevar de las apariencias, allí, cap. 2. n. 21. p. 129. y sig. Exemplo de esto en la predicacion, allí, n. 22. p. 131. y sig.
Escolásticos; usan de muchas difiniciones, y las reprehenden los modernos, lib. 1. cap. 9. n. 23. pag. 40. y sig.
Escritoresmodernos de Lógica: no se halla en ellos máxîma alguna propia de Lógica, que no se halle en los antiguos, n. 7. p. XI.
Escritoslógicos son pocos los que han quedado de los antiguos Griegos, n. 7. p. XI.
Escuelas: deberse en ellas quitar algunas qüestiones, lib. 2. cap. 5. n. 74. p, 167. y sig.
Estoicos: su sentir sobre la Lógica, n. 4. p. VI. crítica que se hace de ellos, allí.
Estudio: solo el de la Lógica no basta, n. 2. p. IV.
Estudios: la conservacion de ellos en los siglos bárbaros la debemos al Clero, n. 8. P. XIII.
Etmulero(Miguel): su crítica, lib. 2. cap. 4. n. 58. p. 157. y cap. 5. n. 79. p. 172.
Euclides, n. 13. p. XXVII.
Evidencia: qué es, lib. 1. cap. 14. n. 44. p. 78. Por qué medios se consigue, allí.
Exemplo(en las escuelas se llaman paridad): qué es, lib. 1. cap. 12. n. 31. p. 62. y sig. Es modo de raciocinar expuesto al error, allí. Por usar los Casuistas con tanta freqüencia de él, cometen muchas faltas, allí p. 63. Qué debe saberle para hacer bien este argumento, allí.
Exemplo: es el fundamento de la educacion, lib. 2. cap. 4. n. 64. p. 161.
Experiencia: la buena está fundada en la razon, n. 2. p. 11. Qué se ha de entender por experiencia, lib. 1. cap. 5. n. 13. p. 20. En qué se distingue del experimento, lib. 2. cap. 1. p. 115. Impúgnase á los que la niegan, allí, y p. 116. En qué se conocerá ser buena la experiencia, allí, n. 3. p. 116.
Facciolato: alabanza de este Autor, lib. 1. cap. 12. n. 32. p. 65. lib. 2. cap. 9. n. 140. p. 222. y D. n. 32. p. 256.
Feyjoó: Crítica de este Autor, n. 10. p. XX. n. 12. p. XXIV. lib. 1. cap. 12. n. 38. p. 72. lib. 2. cap. 2. n. 24. p. 132. y cap. 6. n. 88. p. 182. y cap. 7. n. 92. p. 186. n. 94. p. 188.
Ficciones: el siglo séptimo abundó de ellas, núm. 8. p. XII.
Figura, y modo en los sylogismos: qué es, lib. 1. cap. 12. n. 36. p. 67.
Filostrato: fué grande embustero, lib. 1. cap. 16. n. 58. p. 100.
Foresto: su crítica, lib. 2. c. 5. n. 79. p. 172. y sig.
Fuerzaconatural: quál se llama así, n. 1. p. I.
Flaqueza del entendimiento humano: libro pernicioso, lib. 1. cap. 16. n. 52. p. 96. Dúdase del Autor, allí.
Gasendo(Pedro): enumeracion, y crítica de sus escritos, n. 13. p. XXV.
Genaro: satirizó á los Letrados, lib. 2. cap. 5. n. 80. p. 175.
Genio natural: que es, lib. 1. cap. 4. n. 11. p. 18.
Genuense(Antonio): crítica de su Lógica, n. 19. pág. XXXVII. Usa mucho de demostraciones sin serlo, lib. 1. cap. 14. n. 46. p. 83.
Gerdil(Barnabita): escribió contra Lock, n. 15. p. XXXI. Crítica de este Escritor, allí.
Gracian(Gerónimo), lib. 2. cap. 8. n. 108. p. 198.
Granada(Fr. Luis): su crítica, lib. 2. cap. 8. n. 114. pág. 202. Se deben retener los vocablos castellanos que usó, aunque antiguos, lib. 1. cap. 11. n. 27. p. 51.
Griegos: son los fundadores del Arte Lógica, núm. 7. p. XI.
Grocio, n. 20. p. XLI.
Heineccio: crítica de su Lógica, n. 17. p. XXXIV. n. 20. p. XL. Es nimio en dividir, lib. 1. cap. 10. n. 25. p. 46. Alaba el método sylogístico, allí, cap. 12. n. 36. p. 69.
Helmoncio. VéaseParacelso.
Hereges: Escritores de Lógica. Cómo se deben leer, n. 20. p. XLI.
Herman de la Higuera: fingió libros, lib. 1. cap. 16. n. 58. pág. 100.
Hermosura, y belleza en cosas sensibles; qué es, lib. 2. cap. 2. n. 28. p. 136. No debe el hombre dexarse llevar de las apariencias de ella, allí, n. 30. y sig. p. 137. y sig.
Hilario(San), lib. 1. cap. 11. n. 29. p. 56.
Hildeberto, lib. 1. cap. 11. n. 29. p. 57.
Hispano(Pedro): hay dos, n. 8. p. XIII.
Hoffman: crítica de este Autor, lib. 2. cap. 5. n. 79. pág. 173.
Hombres: son mas sensibles que racionales, lib. 2. cap. 2. n. 9. p. 122.
Huarte, lib. 1. cap. 2. n. 7. p. 8.
Huecio, n. 20. p. XLI.
Humanidades: qué denota esta palabra. No se ha de entregar al estudio de humanidad con extremo, n. 2. p. IV. y V.
Ideas: Cartesio introduxo esta voz, n. 12. p. XXIII. Las de Platon no tienen conexîon con las de Cartesio, allí, p. XXIV. No fué Platon el primero que usó de esta voz. En qué sentido la usó, y cómo la usan los modernos, lib. 1. cap. 3. n. 10. p. 10. y sig.
Ideas innatas: qüestion impertinente. De dónde tomó origen, No las hay, lib. 1. cap. 2. n. 10. p. 13.
Idiosincrasia: que es, n. 6. p. X. No está sujeta á demostracion, lib. 1. cap. 14. n. 45. p. 80.
Imaginacion: sus especies, lib. 1. cap. 3. n. 35. pág. 110. Errores que ocasiona, allí, y cap. 4. n. 51. y sig. p. 153. y sig.
Induccion: qué es, lib. 1. cap. 12. n. 30. p. 61. Por el mal uso de las inducciones se cometen errores, &c. allí. Cómo debe hacerse, allí, p. 62. Induccion defectuosa, lib. 2. cap. 8. n. 117. p. 204.
Ingenio: qué es, lib. 1. cap. 2. n. 6. p. 4. y sig. y lib. 2. cap. 5. n. 72. p. 165. Errores que ocasiona, allí, y n. 73. y sig. p. 166. y sig.
Interpretaciones: en Griego Perihermeneyas. Qué trató Aristóteles en este libro, n. 4. p. VII.
Inventos: en el siglo décimoséptimo no habia extravagancia que no le diesen este nombre, n. 11. p. XXI. Con este título renuevan opiniones antiguas, lib. 1. cap. 16. n. 52. p. 96.
Invertir: voz latina mal usada en nuestra lengua, lib. 1. cap. 11. n. 27. p. 51.
Juicio: qué potencia es, lib. 1. cap. 2. n. 6. p. 5. Ocasiona errores, lib. 2. cap. 7. n. 89. y sig. pág. 183. y sig. Remedios para evitarlos, allí n. 101. p. 193. y sig.
Lactancio, núm. 19. pág. XXXVIII.
Launoy(Juan): dió mucha fuerza al argumento negativo, lib. 1. cap. 16. n. 68. pág. 106.
Legipont, lib. 2. cap. 7. n. 94 p. 187.
Leibnitz: habla de las causas ocasionales de Mallebranche, n. 14. pág. XXIX. Se opuso en muchas cosas á Lock, n. 15. p. XXXI. Usó alguna vez del método sylogístico, lib. 1. cap. 12. n. 36. p. 69. y habla del método geométrico, lib. 2. cap. 9. n. 132. p. 215.
Lenguas: no son ciencias, sino conductos por donde se camina para adquirirlas, n. 2. p. V. Lenguas provinciales de dónde tomaron principio, lib. 1. cap. 11. n. 26. p. 49. Lengua universal: su regla: no deben enseñarse con preceptos escritos en la misma lengua, allí n. 27. pág. 51. Las voces no sonmeros sonidos, allí, p. 52.
Linneo(Carlos): hizo malas divisiones de las plantas, lib. 1. cap. 10. n. 25. p. 46. Hizo sistema, allí, y p. 47.
Lógica artificial: su origen, n. 1. p. I. Su difinicion, n. 2. p. II. Su objeto, y fin, n. 3. p. V. Su oficio, allí, p. III. Divídese en docente, y utente: y sin la primera nadie puede ser científico, n. 6. p. IX. Cómo sirve para todas las ciencias, n. 2. p. IV. Cómo se ha de usar de ella en las Artes, n. 6. p. IX. Exemplo en la Física, allí. Diferencia entre la Lógica y Dialéctica, n. 6. p. VIII. Cómo se introduxo la vozLógica, allí. Es transcendental á todas las Artes, n. 16. p. XXXII. La verdadera Lógica es la de Aristóteles, n. 21. p. XLII. Lógicas de los Griegos quando acabaron en Occidente, núm. 8. p. XII. Noticia de la Lógica antigua, y moderna, n. 7. pág. XI. y sig. Conviene distinguir la Lógica de los Gentiles de la de los Christianos, n. 7. p. XII. Cómo concurre la Lógica á la averiguacion de la verdad, lib. 1. cap. 13. n. 43. p. 76.
Lógica Escolástica: no se ha de desechar del todo. Véasemétodo. De las imperfecciones de esta toman motivo algunos para el desprecio de las cosas sagradas, n. 9. p. XVI.
Lógico: nadie es científico por ser lógico, n. 2. p. IV. Los Lógicos modernos no son verdaderos Lógicos, n. 5. p. VIII. Hablan de todas las ciencias, allí.
Lock: Crítica de este Autor, n. 15. p. XXX. Impugna algunas difiniciones de los modernos, lib. 1. cap. 9. n. 23. p. 41. Escribió sobre losViages, lib. 2. cap. 7. n. 93. p. 187. Autoridad de este Escritor sobre el método de las Escuelas, allí cap. 9. n. 140. p. 222. Impúgnase á Lock sobre la Religion natural, &c. lib. 1. cap. 11. n. 29. p. 59. y sig. y en lo del arte de sylogizar, allí, cap. 12. núm. 36. p. 69.
Luznatural y sobrenatural, D. n. 2. p. 225. y sig.
Lutero: cómo erró él y otros Hereges por la imaginacion, lib. 2. cap. 3. n. 38. p. 142.
Maestros; no se ha de jurar en defensa de sus palabras; y qué moderacion se ha de guardar en esto, lib. 1. cap. 16. n. 72. p. III.
Maffei, n. 20. p. XLI. y lib. 1. cap. 12. n. 31. p. 63. y 64.
Mallebranche(Nicolas): fué Cartesiano: enumeracion de sus Escritos, y crítica de ellos, n. 14. pág. XXVIII. y sig. Quéjase del poco mérito de los que hacenexperiencias, allí.
Marin(D. Joachîn), lib. 2. cap. 7. n. 94. p. 187.
Materias: es vana la division de las materias Cartesianas, &c. lib. 1. cap. 10. n. 24. pág. 42.
Mathemáticas, de qué modo se han de aplicar á las otras Ciencias, n. 12. p. XXIV.
Mayro(Francisco): introduxo el defender conclusiones públicas, n. 8. p. XIV.
Memoria: qué es, y quál es su objeto, lib. 1. cap. 2. n. 8. p. 8. Es poco apreciable si no se junta con mucho juicio, lib. 2. cap. 5. n. 77. p. 170. Inconvenientes que se siguen de no estarlo, allí, n. 78. p. 171. Errores que ocasiona, allí, n. 72. p. 165.
Menkenio, lib. 2. cap. 6. n. 87. p. 181.
Mercado(Luis): alabanza de este Autor, lib. 2. cap. 7. n. 91. p. 185.
Metáforas: no se han de usar sin medida; y quándo se deben usar, lib. 1. cap. 11. n. 27. p. 51. y sig.
Método: qué es, lib. 2. cap. 9. n. 123. y sig. p. 208. y sig. El de las Escuelas no se ha de desechar del todo, n. 8. p. XIV. y lib. 2. cap. 9. n. 130. y sig. p. 214. y sig. El método de las Escuelas no es nuevo, allí, n. 134. p. 217. Autoridad de Cano sobre el mismo método, n. 8. p. XV. El método geométrico no tiene lugar en todas las partes de la Filosofía, n. 18. p. XXXV. y lib. 2. cap. 9. n. 130. p. 214. Qué calidades debe tener el método para ser bueno, allí, n. 126. p. 210. y n. 129. p. 212. y sig. Método analítico y sintético qué es, allí, n. 126. p. 210.
Midleton: crítica de este Autor, D. n. 23. p. 244.
Miguel de S. Joseph(Fr.), Autor del libroCrisis de Critices arte. Juicio de esta obra, lib. 1. cap. 16. n. 72. p. 111.
Milagros: qué son: no hay tantos como se creen, lib. 1. cap. 16. n. 60. p. 101. No se deben negar todos, allí. Son pocos los verdaderos, allí, n. 61. p. 102. y estos no son contrarios á la razon, D. n. 24. y sig. p. 245. y sig. Pruébase que la creencia de ellos no es contraria á la buena Lógica, allí, n. 28. p. 247. ni á la razon, núm. 29. pág. 248. y sig.
Modernos: confunden lo que es de Lógica con lo que es de Metafísica, y otras Ciencias, n. 13. p. XXVII. Confunden las potencias mentales. VéaseAntiguos.
Modo de saber: es el objeto de la Lógica, segun Aristóteles, n. 4. p. VII. No se ha de confundir con la ciencia, n. 17. p. XXXV.
Montano: cómo erró, lib. 2. cap. 2. n. 36. p. 140.
Montaña(Miguel), lib. 2. cap. 7. n. 93. p. 187.
Moral: no debiera haber tantas opiniones como hay en la Moral christiana, lib. 1. cap. 15. n. 48. p. 89. Débense estudiar los verdaderos principios del Moral, allí, p. 90.
Morhof: habla del método geométrico, lib. 2. cap. 9. n. 132. p. 215.
Muratori(Luis Antonio): alabanza de la obra deIngeniorum moderatione, &c. lib. 1. cap. 11. n. 29. p. 61. y lib. 2. cap. 8. n. 108. p. 198.