[Nota b:Cap. 7. pág. 76.]
[Nota c:Cap. 9. pág. 93.]
[Nota d:Part. 3. cap. 10. pág. 308.]
[Nota e: Véase AmortPhilos. Polling. pág. 546. y siguient. edic. deAugus. de 1730.Bruckerotom. 5. pág. 588.]
[Nota f:Pág. 31. y 32.]
[17] Como elArte de pensaragradó tanto á los Filósofos, los que despues han escrito Cursos de Filosofía, por la mayor parte no han hecho otra cosa que copiarle, sin otra diferencia que mudar en algunos puntos el orden, algunos exemplos, y los adornos del estilo, erudicion, y otros tales, que cada uno los ha puesto segun su estudio é inteligencia. Este es el juicio que ha de hacerse de la Lógica de PURCHOT, CORSINI, BRIXIA, y otras muchas de que estamos hoy inundados, de las quales, dado que se puede tomar alguna cosa, se ha de considerar como original elArte de pensar. De la Lógica de HEINECCIO no hago mencion, pues por su nimia brevedad, demasiada division de asuntos, extravío á materias que no son de Lógica, poco fundamento para radicarse en los principios, y no añadir cosa ninguna á los Escritores propuestos, no debe mirarse como á propósito para la instruccion, sino como un compendio de noticias literarias, que le importe á uno volverlas á la memoria despues que las ha sabido. ¿Quién creyera que CLERICO (Le-Clerc) no habia de hacer otra cosa en su Lógica que copiar en lo principal elArte de pensar, y añadir algunas cosas de Mallebranche y de Cartesio? Lo que se debe notar en la Lógica de Clerico es, que los mas de los exemplos los toma de la Teología, y como era sectario de los Socinianos, con mucha maña procura introducir con título de Lógica los errores de su secta, de los quales está llena, y es bien lo adviertan los lectores para no dexarse sorprender de estos engaños. Gloríase de ser el único que ha hallado el modo de conocer la bondad de los sylogismos sin las reglas, que comunmente se trahen para eso[a]. La novedad que intenta introducir se reduce á aclarar bien los vocablos, y á entender lo que contienen las premisas y la conclusion[b]. Lo de los vocablos lo trató Aristóteles con tanta extension, que en la enumeracion de los sofismas puso una buena parte de ellos en las voces, ponderando la necesidad que hay de aclararlas, para que se sepa el sentido en que se toman en qualquiera argumento. El entender las verdades que encierran las proposiciones de un silogismo no toca á la Lógica, sino á las demas Ciencias, á quienes pertenece el asunto respectivo de cada proposicion. Así que por la Lógica no sabemos si hemos de negar ó conceder las proposiciones del sylogismo, porque ese conocimiento nos viene de otras Artes; le toca solo ver si la formacion del sylogismo es conforme á las reglas que muestran su buena constitucion, no debiéndose confundir lacienciacon elmodo de saber. Fué Clérico contencioso, satisfecho, despreciador de los hombres mas grandes, sin reparar en atribuirles lo que no dixeron, ó torcerlo á sus designios, como lo hizo con San Agustin y San Gerónimo, y se echa de ver en las contiendas que tuvo con GUILLERMO CAVE, PEDRO BAYLE, y otros Filósofos de su tiempo. Como este Escritor fué erudito, harto versado en la antigüedad, y no poco instruido en las cosas de los modernos, ha dado á sus escritos unos adornos que atraen á los que se paran en la superficie de las cosas sin sondearlas.
[Nota a:Ratio vero solvendorum sine regulis syllogismorum, ea simplicissima licet atque ex ratiocinationis natura petita, à nemine, qualis hic describitur, quem equidem norim, tradita fuerat.Cleric.Oper. Philos. tom. 1. praefat. edic. de Amst. de 1722.]
[Nota b:Logic, part. 4. c. 5. t. 1. pág. 215.]
[18] Con dificultad se hallará obra de Lógica mas extensa que la de WOLFIO. Este Escritor, siempre prolixo, ha hecho con título de Lógica un volumen que encierra innumerables cosas, porque trata en el Discurso Preliminar de la Filosofía y todas sus partes: despues en lo interior de la obra, ademas de lo que puede tocar á la Lógica, trata con extension muchísimos puntos de Metafísica, Animástica, y mixtos de estas Ciencias con la Etica y Teología. Algunas cosas buenas hay en esta obra, que no tanto pertenecen á la Lógica como á otras Artes; y con haberse propuesto el designio de exponer en el Discurso Preliminar el fin que se proponia en su obra, para eso solo ha empleado ciento y sesenta y ocho párrafos, sin contar los escolios que van al pie de ellos. De esto se puede inferir qué será lo demas. El método que usa es el geométrico, que no tiene lugar en todas las partes de la Filosofía por los inconvenientes que explicamos en esta obra, hablando delmétodo. Pero como veo que hoy se hace gala de aplicar el método geométrico á todas las cosas, entre las quales hay muchas que no le admiten bien, no puedo escusar de proponer aquí las palabras de Mr. ALEMBERG, cuya autoridad los aficionados á lo moderno no dexarán de recibir con aprobacion. "Sería, dice, el mayor de los errores el imaginar que la esencia de las demonstraciones consista en la forma geométrica (que solo es accesoria y como la corteza) con una lista de difiniciones, axîomas, proposiciones, y corolarios. Esta forma es tan poco esencial á la prueba de las verdades Matemáticas, que muchos Geómetras modernos la han abandonado como inutil. Con todo eso, hallando algunos Filósofos este aparato como á propósito para engañar (sin duda porque los habia engañado á ellos mismos), le han aplicado indiferentemente á todas suertes de asuntos: han creido que raciocinar de esta forma era ajustado; pero han mostrado por sus errores, que en las manos de un espíritu falso, ó de mala fé, esta exterioridad matemática no es otra cosa que un medio de engañarse mas facilmente á sí mismo y á los otros. Se han llegado á poner figuras de Geometría en los tratados del alma: se ha reducido áteoremasel inexplicable enigma de la accion de Dios sobre las criaturas: se ha profanado el nombre dedemonstracionen un asunto donde aun los términos deconjeturay deverosimilitudserían casi temerarios. Así que no es menester mas que echar los ojos sobre proposiciones tan orgullosamente calificadas para descubrir engaño tan grosero, para quitar la máscara al Sofista revestido de Geómetra, y para convencerse, que los títulos son señal tan equívoca del mérito de las obras como del mérito de los hombres[a]". Para mayor desengaño del abuso que se hace hoy del método geométrico, aplicándolo á las Ciencias en que no conviene, es menester oír al mismo Wolfio, que es uno de los que le han seguido con extremado teson en todas materias. "Por lo que pertenece á SPINOSA (dice) la que llama Ethica suya la dispuso segun el método recibido de los Geómetras con difiniciones, axîomas, proposiciones, y demonstraciones; pero no se sigue de esto que haya procedido con método filosófico, explicando suficientemente los términos de cada difinicion, y no usando en las demonstraciones de otros principios que los que estuviesen bastantemente probados, y guardando la forma genuina de las demonstraciones, como era necesario para filosofar con buen método[b]". Este lugar de Wolfio sirve á un mismo tiempo para conocer el engañoso modo que tuvo Spinosa de propalar suatheismo, y para desengañarnos de que los escritos filosóficos que llevan los aparatos de los Geómetras no han de ser recibidos sin exâmen, puesto que la verdad no se sujeta á estas apariencias.
[Nota a:Elemens de Philosof. n. 5. tom. 4. p. 40. edic. de Amsterd. de 1764.]
[Nota b:Logic. Disc. prelimin. §. 167. in schol. p. 64. edic. deVerona de 1735.]
[19] Es preciso decir alguna cosa de la Lógica de ANTONIO GENUENSE por andar hoy en manos de todos. Este Escritor es de varia leccion, y en todos los asuntos que trata la introduce, no siempre con la perspicuidad que es necesaria, porque le es comun amontonar noticias de Autores antiguos y modernos en cada materia sin el discernimiento, que han de menester los Lectores para tomar partido. Es tambien sumamente apasionado por los Filósofos modernos, porque continuamente está declamando contra la Filosofía antigua, y celebrando los Autores de la nueva. El método geométrico, que usa en su Metafísica, está sujeto á todas las imperfecciones que hemos notado en el párrafo antecedente, y estamos ciertos que ninguno se instruirá bien en los fundamentos de la Filosofía por la obra del Genuense: á los que ya estén instruidos, les servirá de entretenimiento filosófico su letura por la variedad de especies que lograrán con ella. Esto es aquí de paso: en otra obra darémos con mas extension la crítica de los escritos filosóficos del Genuense. En la Lógica le sucede lo mismo que á Wolfio, porque difiniéndolaArte que aumenta, forma, y rige la razon y el juicio en el estudio de la sabiduría[a], se vé precisado á meter en la Lógica todas las Ciencias, pues que todas aumentan, forman, y gobiernan el juicio y la razon. Efectivamente en su Lógica trata de todo, especialmente de lacrítica, y la mayor parte de los asuntos pertenecen á otras Artes, de suerte que sin el conocimiento de ellas no sirve esta Lógica, y lo que en ella se trae para las Ciencias no son mas que piezas sueltas para formar hombres que hablen de todo con poca solidez y profundidad. Lo cierto es, que lo que hay de Lógica en esta obra es muy poco; pero lo que en monton hay de otras Ciencias es muchísimo. Es verdad que ha mostrado no gustar mucho de Wolfio, especialmente por no haber este juntado la Crítica con la Lógica, y por haberse atado demasiadamente á Leibnitz[b]; pero el que coteje la Lógica del Genuense y la de Wolfio verá, que en la abundancia de asuntos, materias, y orden de tratados, tienen mucha semejanza y conformidad. Hablando de la Filosofía Ecléctica dice, que es la mas principal para los Teólogos[c]. Mas conviene advertir que el Eclecticismo es necesario en la Filosofía y demas Ciencias humanas; pero de la Teología debe apartarse siempre, porque los certísimos principios de la escritura y tradicion, en que ha de fundarse, no dan lugar al Teólogo, como tal, para hacerse Ecléctico. Hablando de la Teología Gentílica y de las fuentes de donde ha de tomarse[d], cita entre los antiguos Padres á Clemente Alexandrino, Eusebio, Arnobio, Lactancio, y San Agustin, advirtiendo que no siempre hablan como Filósofos, sino alguna vez como Oradores, y que deben leerse con esa advertencia. Al mismo tiempo alaba sumamente para esto á Vosio, Burnet, y otros tales, sin ponerles nota ninguna; y quisiera yo que esto se hubiera hecho al rebes, porque quien haya leido á Clemente Alexandrino, á Lactancio, y á San Agustin sobre la Teología de los Gentiles, conocerá que son originales de estos modernos, y que es muy grande la ventaja que les llevan en estos asuntos. Del mismo modo me disuena la alabanza que hace delEspíritu de las leyes, que dice ser obra que excede con grandes ventajas á todos los sistemas políticos[e], porque demas de ser muy pomposa, debiera ir acompañada de los grandísimos defectos que hay en ella, para que los Lectores se aprovechasen de lo bueno y evitasen lo malo. De Lactancio dice que hizo burla de los Antípodas, y que por eso ahora los niños se rien de él[f]. A mí me parece, que si los niños se rien de Lactancio, los prudentes le disculpan. Es digno de notarse lo que dice de los Escritores de Metafísica, es á saber, que con trabajo se hallará un Metafísico que haya evitado, ó el fanatismo, ó el materialismo[g]. Esta advertencia por esta mano es muy apreciable por la aficion que este Autor tiene á los modernos, cuyos tratados de Metafísica no se pueden leer sin esa cautela. Tambien es digno de notarse lo que trae en estas palabras: "En el presente siglo (dice) basta en una conclusion de Física citar á NEWTON, para que sin otro motivo se tenga por verdadera. Así sucedió en otro tiempo, que las inepcias de algunos sabios, de las quales DIÓGENES LAERCIO ha llenado sus libros, se alabasen. De aquí nace tambien, que un poco de erudicion en los nobles y en las matronas se levanta hasta el Cielo, quando en otros fuera ignorancia…. Los libros de la otra parte de los montes son recibidos de los nuestros á ojos cerrados, como si el entendimiento y la razon se hubiesen ido á estár entre los Franceses y los Ingleses, y nosotros hubiéramos quedado brutos[h]". Muy del caso fuera que los nuestros, como lo hacen en otras cosas, creyeran en esto al Genuense.
[Nota a:Ars Logico-Critic. Proleg. §. 9. pag. 3. edic. de 1766.]
[Nota b:Logic. Prolegom. §. 48. y 49. pag. 20. y lib. 2. cap. 5. §. 1. en la nota pag. 92.]
[Nota c:Logic. lib. 1. c. 6. §. 16. pag. 69.]
[Nota d:Logic. lib. 2. c. 5. §. 9. pag. 95.]
[Nota e:Logic. lib. 2. c. 1. §. 4. pag. 104.]
[Nota f:Logic. lib. 3. c. 1. §. 7. pag. 145.]
[Nota g:Logic. lib. 2. c. 5. §. 4. pag. 93.]
[Nota h:Logic. lib. 2. c. 3. §. 4. pag. 86.]
[20] LUIS ANTONIO VERNEI, conocido entre los literatos con el nombre deBarbadinho, ha hecho su Lógica en seis libros, en la qual sigue las pisadas del Genuense, con quien tenia comunicacion[a], de manera que en el método, asuntos, materias, y modo de tratarlas, son muy semejantes, bien que con la diferencia que el Genuense muestra estár mas instruido en la antigüedad, que Vernei. Nada nuevo hay en esta Lógica voluminosa; y aunque en ella se tratan materias de todas las Artes, siendo así que es poquísimo lo que hay de verdadera Lógica[b], no hubo otro trabajo que el de copiar á otros modernos que han hecho lo mismo. La erudicion es mucha, pero acinada, y con señas de no haberse sacado de los originales, por donde es tumultuaria, desordenada, y de ningun modo á propósito para instruir con fundamento á los Lectores; pero sí acomodada para llenarles la cabeza de varias especies, y hacer que parezcan sabios sin serlo. Sobre todo es intolerable el desprecio que hace de los antiguos, y la ciega deferencia á los modernos. En la Dedicatoria al Rey de Portugal dice:Que los modernos á lo menos son iguales, alguna vez superiores á los antiguos, porque ¿quién hay entre estos que en las Ciencias mas sérias nos haya dexado otra cosa que principios rudos y desordenados?Pasa despues á hacer comparaciones entre la Lógica de Aristóteles y la de Gasendo, delArte de pensar, Du-Hamel, Regis, y otros semejantes modernos, hallando sumos defectos en aquel, y grandes perfecciones en estos, y concluye: "Aunque todos se quejen he de decir que solo el librito de la Lógica de Heineccio, ó de Wolfio, si se atiende al orden, perspicuidad y utilidad de las cosas, excede en grande manera las Bibliotecas de Aristóteles, Teofrasto, y Chrisippo". Si Vernei probase lo que afirma, hiciéramos aprecio de esta y otras muchas cosas semejantes, que en tono de magisterio dexa sentadas; pero como el decir y no probar es voluntariedad, dexamos esas expresiones para que las estimen y las sigan los que se precian de discípulos suyos, apreciando mas su Lógica que las máxîmas Bibliotecas de los Escolásticos. Despues que Vernei en la prefacion de la edicion primera de su Lógica[c] ha manifestado los defectos que hay en las Lógicas que salen en el presente siglo y en las del pasado, sienta como máxîma aprobada por el consentimiento de hombres doctísimos,que los principales documentos de la Lógica conviene introducirlos en los entendimientos tiernos, no por los Maestros en las Escuelas, sino por las amas en la cuna[d]. Parécese á este consejo la advertencia que nos dá sobre Erasmo, Huecio, Scaligero, Vosio, Salmasio, Grocio y otros Escritores semejantes, los quales coloca en la clase depedantes[e]. Dexo los desprecios de Aristóteles, continuados y repetidos en esta obra, porque estoy en la inteligencia, que con la aversion que tiene Vernei á la antigüedad, no le ha leido, y se echa de ver en la poca exâctitud con que refiere sus opiniones. Quando trata del uso que se ha de hacer de la Lógica, despues de haber encargado el exercicio en elArte de pensar, en Purchot, Rohault, Mallebranche, amonestando que no se gaste el tiempo en los escritos de los Escolásticos, porque de estos se puede leer uno, ú otro quando no hay otra cosa que hacer, para sacar la utilidad de notar sus errores mas claros, dice, que se lea la Historia, especialmente lo que Clérico en suArte Críticaha dicho de Quinto Curcio, ó algunos Historiadores Portugueses, como Osorio, Maffei, Faria, ó Rodriguez Costa; y no contento con esto, para mayor exercicio en la Lógica, aconseja, que se lean las Oraciones de Ciceron, Perpiñan, Paleario, y otros semejantes, prometiendo que el que lo hiciere así ha de superar á los demas en muchos grados[f]. Fuera largo notar otras particularidades de esta obra, y acaso saldríamos de nuestro instituto; lo que no puedo omitir es, que merece alabanza en advertir á los jóvenes "que muchos de los Autores que propone, como que han ilustrado la Lógica, son hereges, y que no los han de leer, sino segun lo que prescriben las leyes, y entonces con cautela: que no nos hace falta su letura,porque quanto bueno hay en ellos lo han puesto los Católicos en sus escritos[g]". Tambien es digno de notarse, que este Escritor no gustaba del estilo matemático aplicado á otras Artes, y por este motivo reprehende á Wolfio, sentando que su lenguage es inutil para instruir á los jóvenes[h]. Culpa tambien á Leibnitz, porque sentaba que la Filosofía no podia tener las luces que necesita sin los principios de la Matemática, suponiendo que esto nacia de la preocupacion y demasiado amor á esta Ciencia[i], por donde asegura que Gravesande, Keil, Wolfio y otros tales, que siguen el riguroso método geométrico, no son á propósito para los principiantes[j].
[Nota a:De re Lógica, lib. 1. c. 7. pag. 33.]
[Nota b:Nostra haec Logica quamvis morosis censoribus copiosa videatur, si rerum ordinem & praecepta consideramus, brevis sit … si praecepta ab exemplis separentur, facilè apparebit, quàm paucis praeceptis contineantur innumerae res gravissimae quae hic traduntur, pag. 24.]
[Nota c:P. 20. edic. de Valencia de 1768.]
[Nota d:Verè ac summo doctissimorum hominum consensu hoc dico: praecipua Logices decreta non à praeceptoribus in schola, sed à nutricibus in cunabulis teneris mentibus instillari oportere, p. 21.]
[Nota e:De re Logica, lib. 6. cap. 1. §. IX. in nota, pag. 292.]
[Nota f:De re Logica, lib. 6. c. 5. p. 335.]
[Nota g:De re Logica, lib. 1. capit. 7. pag. 33.]
[Nota h:Lib. 1. cap. 7. pag. 31.]
[Nota i:Logic. lib. 1. pág. 32.]
[Nota j:De re Logica, lib. 6. c. 5. p. 335.]
[21] Resta ahora informar á los lectores brevemente de lo que hemos hecho en esta Obrita. Se imprimió la primera vez mi Lógica año 1747; y no habiendo cesado yo en los 23 años que han pasado hasta ahora de estudiar, y meditar, segun lo han permitido mi salud y mis ocupaciones: habiendo puesto mi principal estudio en los originales, sin los quales entiendo que ninguno llega á saber nada con fundamento, con las noticias que de nuevo he adquirido, me ha parecido preciso para hacer la segunda impresion de esta Lógica el enmendarla y añadirla, quitándole todo lo que pudiese ser sistemático, y dando cuenta de lo que cada dia se anda escribiendo en tantas Lógicas como se publican. Considerando al mismo tiempo que la única y verdadera Lógica es la de Aristóteles, he procurado hacer elprincipalfondo de la miaAristotélico, siguiendo la doctrina que este gran Filósofo propuso en los libros Lógicos que antes hemos manifestado. Siguiendo tambien su exemplo me he valido de algunas cosas de laMetafísica, de laAnimástica, y de otras partes de la Filosofía; pero con la moderacion de no traer mas que lo preciso para la Lógica. Estoy en la firme persuasion, que es muy poco lo que en la substancia han adelantado los modernos sobre los antiguos en la Lógica. Lo mas que han hecho es aclarar algunos puntos, y darles mayor luz y hermosura; y como mi máxîma constante en los estudios es, que se ha de estudiar la antigüedad en sí misma, y que de los modernos se ha de tomar lo que hubiesen adelantado de nuevo quando lo hayan hecho; y quando no, lo que sirve á poner mas en claro é ilustrar lo que enseñaron los antiguos, eso mismo es lo que he procurado hacer en esta Lógica, enderezándolo todo á la gloria de Dios, y bien de las gentes.
Nisi utile est quod facimus, stulta est gloria. Phaedr. Fabul. lib. 3. Fab. XVII. vers. 12.
DE LAS OPERACIONES DEL ALMA en general.
[1] El hombre se compone de dos partes esenciales, es á saber, Cuerpo, y Alma. El Cuerpo es substancia material y sensible, y organizada de modo que cada una de sus partes contiene un artificio maravilloso, y todas juntas conspiran á producir las acciones especiales que le pertenecen. El Alma es substancia espiritual, inmortal, indivisible, criada por Dios, que la introduce en el Cuerpo quando ya este se halla con las disposiciones, y organizacion necesaria para recibirla. Mas es de admirar, que siendo de naturaleza tan diferente el Cuerpo, y el Alma, se unen entre sí tan estrechamente mientras dura la vida, que el uno no puede obrar sin dependencia del otro, de suerte, que las cosas que tocan al cuerpo las percibe el alma, y esta comunica especiales movimientos al cuerpo.
[2] Y aunque sea verdad, que no podemos comprehender claramente el modo con que una substancia espiritual se une con otra material, ni de qué manera recíprocamente concurren á producir las operaciones; no obstante si atendemos con cuidado lo que pasa dentro de nosotros, quando pensamos, ó queremos alguna cosa, y reflexíonamos en lo que entonces nos sucede, descubrirémos con bastante certidumbre la union de estas dos substancias, y el origen de sus principales operaciones.
[3] Las acciones que el hombre exercita, ó son materiales y corporeas, ó espirituales. El Alma es á la verdad la causa principal de todas; pero se diferencian entre sí, porque las primeras se executan por disposicion del cuerpo, y las segundasespecialmenteexisten en el Alma. El movimiento del brazo, lengua, y piernas: el del corazon, nervios, y todos los murecillos del cuerpo, proceden del Alma, y no obstante con razon se llaman corporeos, porque todos se exercitan con el cuerpo. Pero el imaginar, discurrir, juzgar, y por decirlo de una vezpensar, yquerer, son acciones espirituales propias del Alma. Estos son principios ciertos tomados de la Física y Animástica, y nos valemos de ellos como presupuestos bien seguros para averiguar lo que pertenece á la Lógica.
De las operaciones mentales del Alma.
[4] Asi como el cuerpo humano consta de distintas potencias con que exercita muy diversas operaciones, las quales conspiran á un mismo fin, que es la conservacion de la vida, con orden maravilloso entre todas ellas, del mismo modo en el Alma hay varias facultades, potencias, y fuerzas con que produce muchos actos, que todos conspiran, se ordenan, y mutuamente se ayudan al fin de exercitar la razon. Irémos aquí descubriendo estas potencias del Alma, segun el orden que naturalmente guardan en sus operaciones: mostrarémos los objetos de cada una de ellas: y manifestarémos como todas se ayudan y concurren al exercicio de la racionalidad. No solo los Filósofos antiguos, sino tambien los modernos tratan este asunto con suma confusion, atribuyendo á una potencia lo que es de otra, y mezclando entre sí las cosas que debieran separar, de donde nace mucha obscuridad, y de ella muchos errores y falsedades, de que estan llenos los libros antiguos y modernos de Lógica. La misma naturaleza enseña á todos los hombres, si quieren ser atentos en observar lo que pasa en su interior, que nada hay en su entendimiento que no haya tomado ocasion de los sentidos. En el exercicio de la Medicina tenemos todos los dias motivo de asegurarnos de esto en las varias suertes de males, en que se dañan los sentidos, y la razon. Un hombre que por la mañana usaba de sus sentidos y demas potencias mentales, por la tarde, acometido de una fuerte apoplegía, ni siente, ni razona, y así está como un tronco mientras dura la enfermedad. La primera potencia, pues, que hay que explicar es la sensible, porque es la puerta por donde entran al entendimiento los primeros objetos sobre que se ha de exercitar. Las cosas de á fuera, que se presentan á nuestros sentidos, se llamanobjetos sensibles. Quando se aplican á los órganos de los sentidos, ya sea por sí mismas, ya por partículas que de sí despiden, hacen empujo, ó impresion en ellos. Al punto que esto sucede, percibe el hombre el objeto por una alteracion que en sí experimenta, debiéndose distinguir como cosas diversas el empujo del objeto y la percepcion de él, pues aquel es puramente físico, y esta es produccion de la potencia sensitiva. Esta potencia de percibir el objeto sensible se llama en Griego [Griego:Athaetikae dunamis]: en Latinvis sentiendi: en las Escuelasprincipium sensationis: en Castellanofuerza, potencia sensible, ó, como otros dicen,sensitiva: el acto de esta potencia, esto es, la alteracion nueva que se experimenta á la presencia del objeto en los órganos de los sentidos, se llama en Griego [Griego:Athaesis]: en Latinsensus: en las Escuelassensatio: en Castellanosensacion, ó percepcion de los objetos sensibles. Pongamos un exemplo. Tocan á uno el pie con un palo, ó acercan á las narices una rosa: el palo y la rosa son objetos sensibles del tacto y del olfato: el inmediato contacto, aproximacion activa de estos objetos á los sentidos es el empujo,impresionque hacen en ellos: la advertencia (permítaseme usar de esta voz) percepcion que el hombre tiene de estos objetos, y de la impresion de ellos en su cuerpo es lasensacion. A este modo sucede en todos los demas sentidos.
[5] Luego que se ha hecho la percepcion de los objetos sensibles, instantaneamente se forma en lo interior del hombre una imagen, forma, ó expresion del objeto, de modo que se pinta su figura, hábito exterior, y forma, que encierra los caractéres distintivos de cada cosa. La potencia de engendrar esta imagen se llama en Griego [Griego:phantasia]: en Latinimaginatio: en Castellanofantasía, imaginacion. El acto de esta potencia, esto es, la imagen ó representacion del objeto sensible se llama en Griego [Griego:phantasma]: en Latinimago, species, forma: en las Escuelasaprehensio; en Castellanoimagen, representacionde la cosa. Los modernos, desde que se ha introducido por todas partes el uso de la lengua Francesa, comunmente le llamanideacon poca propiedad, y confundiendo las operaciones del entendimiento, como verémos en el capítulo siguiente. Hasta aquí no hay mas que simple percepcion del objeto sensible, y representacion de él en la fantasía, sin afirmacion, ni negacion. Para quitar equivocaciones, así de lo dicho, como de lo que se ha de decir en adelante, advierto, que la vozsensibleen Castellano se toma como la latinasensibilisen dos significaciones, porque unas veces recae sobre la potencia, y se dice facultad, ó fuerza sensible, que es como si dixéramos potencia de sentir: otras veces sobre el objeto; y así á este le llamamossensible, que vale tanto como decir cosa que se puede percibir con los sentidos.
[6] Síguese por el orden natural la potencia de combinar, esto es, juntar, unir, desunir, separar las imágenes de los objetos externos pintadas en la fantasía. Las potencias sensitiva é imaginativa tienen por objeto inmediato las cosas externas, que hacen impresion en los sentidos: esta potencia de que hablamos, y las demas que irémos explicando, tienen por objeto próximo las imágenes y representaciones de la imaginacion, y por objetos remotos las cosas externas. Esta potencia de combinar, junta, ó separa las imágenes simples de mil maneras diferentes. La union la hace por la expresiones, la separacion por la expresionno es. Estas expresiones se llamancópula, porque atan las cosas entre sí, de modo que si las juntan se llama cópulaafirmativa, y si las separannegativa. Esta potencia en Griego se llama [Griego:Noaema]: en latinintelligentia: en las Escuelasprincipium discursus: en castellano no sé que tenga nombre propio; pero su principal fuerza se explica con la vozingenio, de la qual yo me valdré en esta Obra, puesto que llamamos así en Español la potencia mental con que el hombre inventa, descubre, halla, y compone, ó descompone innumerables combinaciones de las cosas. La accion de esta potencia se llama en Griego [Griego:Ennoia]: en latincognitio, intellectio: en castellanointeligencia, conocimiento, comprehension_. A dos clases se pueden reducir las innumerables combinaciones y enlaces de esta potencia, porque unas son simples, quando una cosa se junta con otra, comoPedro es hombre, Pedro no es sabio: otras son compuestas, quando se juntan algunas de las simples para formar otra, comoel Sol ha salido: siempre que el Sol ha salido es de dia: luego es de dia.A la combinacion simple llaman los Griegos [Griego:Apophansis]: los Latinosenuntiatio: en las Escuelasjudicium, propositio:en Castellanoproposicion. La combinacion compuesta se llama en Griegosylogismus: en Latinraciocinatio: en las Escuelasdiscursus: En Castellanorazonamiento, discurso, argumento, sylogismo. Las varias afecciones de las proposiciones y sylogismos ya en afirmar y negar: ya en modificar, restriñir, ampliar: ya en conformarse con la verdad, ó en fingir y falsificar con diversas combinaciones, se explicarán mas adelante. Lo que conviene prevenir aquí es, que esta es la potencia, sobre la qual trabaja principalmente la Lógica, pues su instituto es entender, aclarar, y asegurar la legítima disposicion que han de tener las combinaciones simples y compuestas, y cada una de las partes que las componen, y el todo que resulta en las proposiciones y sylogismos, con el fin de asegurarse de la verdad.
[7] Resta explicar la potencia principal de la mente humana, superior en alcances y en dignidad á las que hemos declarado. Hay en el hombre una fuerza, facultad, ó potencia de conocer la exâctitud, orden, verdad, falsedad, proporcion, propiedad, y buena constitucion de los actos de las potencias propuestas, y de juzgar y conocer de ellas, descansando sobre lo que halla cumplido y conforme á lo verdadero, y no pudiendo quedar satisfecha con lo falso. En los brutos hay potencia sensitiva é imaginativa, porque estas pueden residir en lo corporeo: no hay ni puede haber la potencia de combinar, y mucho menos la de juzgar de las cosas, porque estas dos son propias del hombre, y no pueden estar en cosa corporea y material, sino en puro espíritu, como pienso demostrarlo por razones filosóficas en laMetafísica. Lo cierto es, que si el hombre entra dentro de sí mismo, meditando lo que le sucede en el exercicio de estas potencias, y ve con cuidado lo que hacen y pueden hacer los brutos, conocerá claramente el orden superior en que está constituido sobre ellos, ellos, y que hay en su constitucion un principio espiritual que le distingue de todo lo que no es hombre. Esta potencia de que hablamos se llama en Griego [Griego: Nous]: en Latinmens: en Castellanojuicio. Los actos, ú operaciones de esta potencia se llaman en Griego [Griego: Synesis]: en Latinratio: en Castellanorazon; y conviene no confundir larazoncon elraciocinio, porque este es el sylogismo que pertenece al ingenio, ú potencia de combinar, y puede ser bien ó mal ordenado; no así la razon, que siempre ha de ser justa, ó arreglada á lo que corresponde. Esta potencia, que es la mas superior de la mente, la mas estimable, y la que mas se debe cultivar, tiene por objeto inmediato los actos de las otras potencias ya explicadas, de modo que mirándolos juzga sobre ellos. Quando se para porque no conoce ni distingue bien su objeto en todas sus circunstancias, este acto se llamasuspension de juicio: quando contempla sus objetos, deteniéndose en exâminarlos,atencion: quando juzga sobre ellos si son exâctos, ordenados, verdaderos, &c.reflexîon: si despues de reflexîonados se asegura de sus propias determinaciones, se llamaconciencia. El modo que tiene de obrar es este: Hay ciertas verdades que pueden llamarse fundamentales, porque estan plantadas en el alma, como verémos en el capítulo siguiente, y son el fundamento del juicio, las quales son tambien la razon primitiva que sirve para exercitarse esta potencia. Qualquiera cosa es, ó no es: es imposible que una cosa sea y no sea: las cosas que son una misma con una tercera, son tambien unas mismas entre sí: de la nada, entre las cosas criadas, no se puede hacer nada: el todo es mayor que su parte: si á cosas iguales se añaden cosas iguales, los todos quedan iguales: y otras muchas proposiciones, que tienen una firmísima certeza, sin que necesiten de probarse, porque todo el género humano está convencido de ellas, son los fundamentos sobre que obra la potencia de juzgar: y quando halla conformidad entre los actos de las otras potencias, y estas proposiciones, asiente y descansa sobre ellas, como que son entonces conformes á la razon, ó, lo que es lo mismo, se alcanza con la razon la union, conformidad y enlace de los actos intelectuales con las máxîmas primitivas; al contrario si los halla disconformes, distantes, y no componibles con las verdades fundamentales, entonces disiente y los rechaza. Por eso nada le importa tanto al hombre como ilustrar esta potencia y gobernar bien sus actos. Los principios que para esto necesita, demas de los que llevamos propuestos, son los que subministran como seguros las Artes y Ciencias. La Religion le da máxîmas ciertas para juzgar lo que á ella toca: la Moral para buscar el bien y huir del mal: la Física para entender la naturaleza y juzgar de sus operaciones: la Jurisprudencia para conocer lo justo é injusto, la Política para gobernar los Pueblos con acierto; y así de las demas: de suerte, que cada qual debe trabajar en adornar esta potencia con máxîmas fixas y seguras, que le sirvan de norma para el exercicio de la razon. Estas máxîmas, quando son generales, van con la naturaleza: las particulares se aprenden con el buen estudio de cada Ciencia en particular. En la Lógica solo se exercita el juicio, exâminando si la potencia de combinar ha formado bien, ó mal los raciocinios, pues el juzgar de las demas Artes no se ha de hacer por la Lógica, sino por los principios, ó máxîmas fundamentales de cada una de ellas; bien que siendo uno de los modos mas aptos para conocer la conformidad de los actos intelectuales con las primeras verdades el reducirlos á sylogismos, por eso la Lógica tiene un uso transcendental á todas las Ciencias. Los Griegos y Romanos primero, y despues los Escolásticos, que siguieron sus pisadas, hablaron de estas potencias con mucha confusion, tomando unas por otras, y mezclando sin orden los actos de ellas, atribuyendo á una la operacion que pertenece á la otra. Los modernos en lugar de quitar esta confusion, por lo comun la han aumentado, como ha de confesarlo qualquiera que esté bien enterado de lo que llevamos propuesto, y los lea sin preocupacion, lo qual es causa de haberse escrito entre muchasLógicasmuy pocas que sean exâctas. En los vocablos ha habido todavía mas confusion, porque á la poca exâctitud de los Filósofos se ha añadido el uso del Pueblo, que es el árbitro de las lenguas. Yo he procurado escoger las voces mas expresivas de los Autores, para que se uniese con la doctrina de ellos lo que propongo, y los he fixado para el uso determinado que de ellos he de hacer en este escrito. Si HUARTE en su Exámen de ingenios hubiera separado las potencias mentales y sus actos, atribuyendo á cada una lo que le corresponde, hubiera hecho singular su obra; bien que aun con la confusion que en esto tiene es muy digna de las alabanzas que le han dado los eruditos Extrangeros. Una cosa es preciso advertir, que en nuestra lengua la vozEntendimientosignifica el conjunto de todas las potencias mentales, que llevamos explicadas; yPensamientolos actos de estas mismas potencias, de qualquiera suerte que sean.
[8] LaMemoriaes una potencia transcendental á todas las que llevamos propuestas. Su objeto son las imágenes de la fantasía. Forma esta necesariamente imágenes simples de las cosas que se presentan á los sentidos. Despues las forma tambien de los mismos actos del entendimientosensibilizándolos, esto es, haciéndolos en cierto modo sensibles, porque la verdad, justicia, igualdad, proporcion, relaciones que son objetos de las operaciones mentales, y aun los mismos actos del entendimiento sin ser sensibles, las pinta como si lo fueran, formando las imágenes de estas cosas por la similitud, composicion, correspondencia y forma de otras que lo son. Así el Geómetra se fabrica una imagen mental del punto y de la linea, como si fueran sensibles. Lo mismo hace el Aritmético, el Metafísico y el Jurisconsulto, quando cada uno de estos forma en su imaginativa representaciones sensibles de los objetos insensibles de sus profesiones. Las combinaciones tantas y tan varias del ingenio, y las resoluciones del juicio las sensibiliza la imaginativa de la misma manera. El primer origen de estas imágenes viene de los sentidos, porque viene de los fantasmas, ó representaciones simples que la fantasía forma de las cosas; pero, como he dicho, de las simples, que son legítimas, fabríca otras, que solo representan en alguna semejanza los actos mentales; y conviene no dexarse llevar de las imágenes así formadas, porque, ni son exâctas, ni á propósito para que por ellas se asegure el juicio de la realidad de las cosas. Tambien se ha de cuidar de no confundir estas imágenes mentales con los principios de juzgar que tiene el entendimiento, los quales aunque obran sobre tales imágenes, son de superior orden, y no partícipes de lo corporeo. Los errores que de la confusion de estas cosas nacen los irémos mostrando en sus lugares. A la potencia de formar las imágenes de que acabamos de hablar llaman en las escuelasentendimiento agente, y á las potencias que obran en vista de estas imágenesentendimiento paciente. La Memoria es la potencia mental, que conserva, renueva, y como que reproduce toda suerte de imágenes, así simples y sensibles, como intelectuales; y aunque por sí no hace al hombre racional, ni sabio, ni inteligente; pero es un depósito, ó almacen, del qual las demas potencias toman la materia, esto es, los objetos sobre que se han de exercitar; y así conviene llenar la memoria de copiosas imágenes bien colocadas, bien distintas y separadas, sin confusion alguna, y no gobernar el juicio por ellas, sino por los principios fundamentales de la razon, que son muy superiores. Sucede que quando se forma la imagen de una cosa en la fantasía, se juntan con ella el lugar, tiempo, ocasion y enlace de las demas cosas que la acompañan. La memoria se aprovecha de todas, porque á veces nos acordamos de una cosa por la conexîon de otra, sin la qual no seria facil renovarse la imagen de la primera. A esta manera de exercitar la memoria llamaron los Filósofosreminicencia. La potencia de la memoria se llama en Griego [Griego:Mnaemae]: en latin y en castellanomemoria: y en las tres lenguas tienen el mismo nombre los actos de esta potencia. Aunque las potencias del entendimiento que hemos explicado sean distintas, y diversas en el modo de obrar, se hallan tan enlazadas unas con otras, que momentaneamente exercitan sus actos sin estorbarse, y se ayudan sin embarazarse: de modo que la prontitud imponderable con que valiéndose unas de otras producen sus actos, es causa de mucha confusion, y de errores en los que no meditan, ni trabajan en entender lo que toca á cada una de ellas. Disputan los Escolásticos si estas potencias estánidentificadas, esto es, son el mismo ser esencial del alma, ó se distinguen de ella. Ademas de ser de todo punto inaveriguable esta qüestion, dado que se pudiese esto llegar á saber, no serviria para perficionar el entendimiento humano; con que los argumentos y contenciones con que las Escuelas se oponen entre sí, no aprovechan para otra cosa que para mantener voluntarias é interminables disensiones por cosas que no importan nada. Lo que hay de cierto es, que las potencias intelectuales residen en el alma, y son el fondo de su propia naturaleza. Así como la naturaleza de cada cosa lleva consigo necesariamente, y sin poderle jamas faltar, la potencia, principio, y facultad de producir sus propias, y especiales operaciones, del mismo modo á la naturaleza del alma en el hombre le corresponde la potencia de producir los conceptos mentales, como lo llevamos explicado.
De las ideas.
[9]No es qüestion devoz, sino de cosas muy precisas la que vamos á tratar. Aunque comunmente se cree, y graves Autores lo dicen, que Platon fué el primero que usó la vozidea: yo hallo que Hippócrates, anterior á Platon, la usó muchas veces en sus escritos legítimos; con que solo se puede decir, que Platon fué el que hizo mas universal la noticia de las ideas. Decia este Filósofo, que quando el Hacedor de todas las cosas hizo este mundo visible, miraba como originales á quienes se adaptaba ciertas formas exteriores, inmateriales, insensibles, eternas, que le servian de exemplar, y á estas llamabaideas. Leyendo elTimeode Platon y suPhedon, donde trata de estas cosas, se echa de ver mucha confusion en los dictámenes de este Filósofo, y poca constancia en lo que establece sobre estas ideas, de modo que sus sectarios Plotino, Alcinoo, Apuleyo, y otros, no se pueden convenir entre sí quando tratan de averiguar la mente de su Maestro en este punto. SAN AGUSTIN, que con admirable sabiduría supo enmendar los errores gentílicos, convirtiéndolos en usos verdaderos para ilustracion de las verdades christianas, hablando de las ideas de Platon, las coloca en la mente divina, como que Dios en la creacion del mundo iba poniendo en obra lo que desde la eternidad estaba en su mente. ARISTÓTELES impugnó las ideas Platónicas; y en los tiempos medios no se ha hecho mencion de ellas sino para rechazarlas, de manera que en las Escuelas nunca han tenido entrada, ni en su significado, ni en la vozIdea, para explicar los actos del entendimiento. Los modernos han tomado por su cuenta hablar en sus Lógicas de lasIdeas, no de las de Platon, porque todos conocen que son fingidas, sino aplicando esta voz á los conceptos del entendimiento, con lo que han introducido un lenguage, que en sí es confusísimo, y cierra la comunicacion de los Dialécticos de ahora con los de la antigüedad. CARTESIO, á lo que yo entiendo, por no hablar como los antiguos, fué el que introduxo las ideas en la Filosofía[a]. Como el sistema Cartesiano deslumbró toda la Europa, se hizo como cosa de moda pensar, y hablar como Cartesio. Despues que han conocido los hombres de buen juicio, que la Filosofía Cartesiana era por la mayor parte un cúmulo de ficciones bien encadenadas, la han abandonado, quedándoles pegada alguna cosa, como sucede siempre que se han preocupado los entendimientos, pues cuesta mucho desarraigar de todo punto lo que estuvo internado en la mente. Han quedado, pues, lasIdeas, y las aplican los mas á cosas con que no tienen conexîon, ni pueden tenerla. Ni Platon, ni sus discípulos entre los Griegos: ni Ciceron, ni Séneca entre los Latinos entendieron, que la vozIdeasignificase conceptos mentales, sino la forma exterior, hábito y caracter circunstanciado, con que se muestran las cosas, de modo que la Idea reside en ellas, no en el entendimiento; y es el modelo, exemplar, y especie exterior que se tiene presente para la imitacion[b]. En el mismo sentido usó Galeno de esta voz. En las Escuelas han guardado en esto mas propiedad, porque llamanConceptoslo que los modernosIdeas, y así mantienen la inteligencia de las voces que usaron los antiguos. Algunos Filósofos de estos tiempos, conociendo esto, se han disculpado del demasiado uso de la vozIdea, como Gasendo, y Lock[c]. Los mas han hecho la salva en sus Lógicas de la variedad suma que reyna entre ellos mismos sobre la inteligencia de las Ideas[d]; pero la torrente del siglo, y el no ser facil desprenderse de lo que prematuramente se creyó, ha hecho que siguiesen en sus Lógicas lo que veían en los que les habian precedido. El inconveniente que trae el usar de esta voz, como se hace, es el impedir la inteligencia de los Filósofos Griegos y Romanos, que no usaron tal lenguage, y quando lo usaron, que fué muy pocas veces, era en otro sentido. Es tambien inconveniente, y no pequeño, el no estar convenidos los modernos en lo que está significado con la vozIdea. Cartesio no se declaró bastantemente, ni está firme en la significacion[e]. Despues algunos no entienden por Idea, sino las imágenes y representaciones de la fantasía: otros la extienden á significar todos los actos del entendimiento. La obscuridad que de esto nace es muy grande, porque se confunden las operaciones de las potencias mentales, y se atribuye á una lo que es propio de las otras. Tienen por axîoma (así llaman á una proposicion de todo punto cierta, aunque los antiguos no lo entendieron así)que lo que se incluye en la idea clara y distinta de una cosa es de la esencia de ella. Si por Idea entienden las imágenes de la fantasía, es falso, porque estas representaciones cada punto engañan por ser correspondientes á la impresion de los objetos sensibles, y ser muy facil que los sentidos nos engañen. Con toda claridad, y distincion se nos pinta en la imaginativa como torcido un palo metido en el agua quando está derecho: y con la misma claridad se nos representa una bola de cera como si fuesen dos, quando la movemos con los dedos atravesados, y así otras muchas cosas, en que quedamos cada dia engañados por las representaciones de la fantasía. Este punto le trató bien el Padre Mallebranche, sin embargo que de las Ideas habló con mucha extravagancia, así en la difinicion de ellas, como en afirmar que vemos todas las cosas en Dios[f]. Si por Ideas se entienden las imágenes que de los mismos pensamientos forma la fantasía, tampoco es verdadero el axîoma, porque formándose estas de las primeras, estan expuestas á las mismas equivocaciones; á que se añade, que las imágenes de los actos mentales que la imaginacion engendra, y conserva la memoria, nunca son exâctas porque se forman de las sensibles, y lo representado por ellas no lo es[g]. La verdad, pues, y la seguridad que se puede tener de alcanzarla, no depende de las que llamanIdeas, sino de la rectitud del juicio, y esta depende de los principios de juzgar, de que hemos hablado en el capítulo antecedente, y tendrémos hartas ocasiones de hablar en esta Lógica. De lo que hemos dicho se colige, que la vozIdeaen su riguroso sentido no está bien aplicada á las nociones mentales: que conviene hablar de cada una de estas segun lo que son, y las potencias de donde dimanan, sin confusion alguna: que para mantener la comunicacion de idiomas con los modernos, y poder usar de sus luces, nos podremos valer alguna vez de la vozIdea, fixando su significacion á las meras imágenes de la fantasía, sin transcender á los demas actos del entendimiento, como lo hacen entre ellos los mas cuerdos: y que la adquisicion de la verdad no se puede conseguir sino por la aplicacion de los principios sólidos, con que el juicio descubre la conformidad de ellos con las demas nociones mentales.
[Nota a: Véase la Introduccion,núm.12.]
[Nota b: Véase mi Discurso sobre elMechânismo, pág. 69.]
[Nota c: Gassend.Instit. Log. pars 1. tom. 1. pág. 92. LockEssaiPhilos. praefat. num. 8. pág. 5.]
[Nota d: Véase PurchotLogic, c. 1. p. 46. LeibnitzLogic. oper. tom. 2. pág. 17. edicion de Ginebra de 1768.]
[Nota e: Véase la respuesta á las primeras objeciones,pág. 53. De existentia Dei, pág. 85. y la impugnacion 3. deGasendo,pág. 16.]
[Nota f: Véase la Inquisicion de la verdad,tom. 2. cap. 1. pág. 59. y sig. edicion de París de 1730.]
[Nota g: Véase Leibnitz en el lugar antes citado.]
[10] Segun lo que dexamos sentado es claro que no hayideas innatas, aun en el sentido en que lo entienden los modernos; porque las imágenes de la fantasía dimanan de los sentidos: los demas actos del entendimiento proceden de sus respectivas potencias, y no se ponen en obra, sino quando hay en la imaginacion las representaciones de las cosas sensibles, las quales son el objeto inmediato de ellas. Así que es indubitable,que nada hay en el entendimiento que no haya entrado por los sentidos, en quanto estos son las primeras puertas por donde entra en la mente la primera noticia de las cosas, y con la ocasion que de esto toman las potencias intelectuales, exercitando su natural fuerza, producen sus actos. Comparo yo esto por lo que toca á cada una de las potencias (aunque en tales asuntos no hay que esperar comparaciones del todo exâctas) á un grano de trigo ú otra semejante semilla. Tiene esta dentro de sí la fuerza de engendrar su semejante; mas no la exercita si no la meten en la tierra, y allí recibe las disposiciones necesarias para producir su efecto. Estas disposiciones son ocasion y motivo preciso para que el grano ponga en obra la virtud oculta que encierra; pero el engendrar á su semejante lo hace por la potencia natural que en él se halla, muy distinta de los aparatos que se requieren para explicar su fuerza. Así como en el grano no es innato quanto hace el Labrador, y solo lo es la potencia interior de engendrar su semejante, del mismo modo no son innatos los motivos y ocasiones que el entendimiento tiene para obrar, y solo lo son las potencias con que exercita sus actos mentales. La equivocacion que ha dado motivo á esta duda consiste en esto. Hay ciertas verdades fundamentales, que con la luz natural se alcanzan, comoel todo es mayor que su parte: cada cosa es ó no es, &c. y á estas algunos modernos, renovando máxîmas de la antigüedad, las llamaninnatas, como que están plantadas en el alma, y solo se excitan, ó dispiertan con la presencia de los objetos. La verdad es, que ni estos ni otros tales principios están en la mente humana, sino que las potencias mentales los engendran quando hay motivo y proporcion; por donde son innatas las potencias, y nunca lo son sus actos. Conviene explicar un poco mas este punto. Las primeras verdades que el entendimiento alcanza, le vienen de dos fuentes, es á saber de laexperiencia, y de lo que llamamosrazon natural. La experiencia nos subministra principios para juzgar de todo lo corporeo y sensible: y la razon natural nos sugiere luces para conocer lo incorporeo é insensible. Las leyes inviolables, que en su modo de obrar guarda la naturaleza corporea, observadas por la recta aplicacion de nuestros sentidos, son objetos de conocimientos claros, y de principios indubitables. La verdad, justicia, virtud, relacion, y otras cosas á este modo, conocidas por los actos mentales, y miradas atentamente por el juicio, son objetos que subministran máxîmas indefectibles á la razon natural. La Física en toda su extension averigua las verdades experimentales. La Moral, la Jurisprudencia, la Metafísica, y la Lógica son el depósito de las máxîmas que pertenecen á lo incorporeo. Unidas todas ellas entre sí, enriquecen al entendimiento de principios seguros y constantes para seguir la verdad y evitar el engaño. Lo que conviene es saber aplicar las proposiciones de qualquiera asunto á las máxîmas ciertas, ya experimentales, ya de luz natural; porque el entendimiento en viendo claramente la conformidad y conveniencia de unas con otras, queda convencido de todas ellas. La Lógica trabaja mucho en hacer esta aplicacion, y de prueba en prueba, y de argumento en argumento conduce la mente á conocer la conveniencia del asunto que se trata, y su conformidad con las verdades primitivas. Nada hay innato hasta aquí: todo se adquiere con el debido exercicio de los sentidos, y con el uso de la recta razon. A las potencias del entendimiento les es innata la fuerza de producir los actos de las primeras verdades, una vez que antecedan las ocasiones y motivos necesarios para que obren; y puestas estas disposiciones, como que se vienen por sí, no pueden dexar de producirlos. Propónese á la mente una cosa acaecida, para la qual halla imposible la causa, y no asiente á ella, porque sin poderlo evitar produce este acto intelectual:ningun efecto puede haber sin causa, y de este sube al principio:de la nada, ó de lo que no hay, nada se puede hacer. Propónesele tambien que haga una injuria á su próximo, y lo repugna, porque el entendimiento conoce:lo malo no se puede hacer, y el injuriar á otro es malo, puesto que ninguno ha de hacer á su próximo lo que no quiere que se haga con él. Todas estas proposiciones hasta llegar á la verdad primitiva, que por sí misma es clara, son unos sylogismos tácitos, que con facilidad se pueden reducir á raciocinios descubiertos, con los quales se llega á ver la conveniencia de lo que se trata con los primeros principios. Estas y otras tales verdades primitivas las producen, en presentándose ocasion, las potencias mentales sin poderlo evitar, y por eso es innata en ellas la fuerza de engendrar los primeros razonamientos que han de servir de basa á todos los otros. Así como la tierra es una madre fecunda, que recibiendo varias semillas, hace que cada una, dado que acudan las necesarias disposiciones, engendre á su semejante sin poderlo estorbar, y sin equivocar las fuerzas respectivas de cada una de ellas, del mismo modo el entendimiento humano, puestas las ocasiones y motivos necesarios para obrar, produce los actos que corresponden á cada una de sus potencias: y así como á la imaginativa le toca formar imágenes de los objetos, al ingenio combinarlos, á la memoria retenerlos, al juicio le pertenece producir las primeras proposiciones que encierran las verdades fundamentales de la razon, y lo executa como que esto es propio de su íntima y natural potencia. De lo dicho se deduce, que la qüestion de lasideas innatas, que inutilmente se trata en las Lógicas de los modernos, es importuna, porque conociendo y distinguiéndose bien las potencias mentales de sus actos, y viendo atentamente cómo estas cosas se exercitan, se sabrá lo que es innato y no lo es, y tambien lo que puede ser provechoso averiguar en esta materia.
De las cosas que acompañan á los actos del entendimiento.
[11] Si quando el hombre piensa no tuviese otro motivo para alcanzar la verdad que el que le sugieren sus conocimientos, con solo cuidar de que estos fuesen exâctos y no confusos, adelantaria lo que permite la condicion humana en el exámen de ella; mas como junto con los actos del entendimiento andan inseparables los afectos del ánimo, estos turban, confunden, y aceleran las percepciones mentales, y, lo que es peor, corrompen de mil maneras al juicio, por donde son ocasion de muchísimos errores. Para evitar pues, los excesos que en esta parte cometemos los hombres en la averiguacion de la verdad, conviene mostrar como los afectos del ánimo concurren con el entendimiento, y alteran el buen orden de sus operaciones: asunto que se toma de laMoralpara hacerlo servir á la Lógica.
[12] Al punto que en los órganos de los sentidos se hace la impresion del objeto, y la sensacion, se siente el ánimo agitado de dolor, ó deleyte. Por dolor se entiende aquí qualquiera molestia, de modo, que la agitacion del ánimo va junta con gusto, complacencia, y satisfaccion, que los Filósofos llamanDeleyte: ó con molestia, disgusto, pena, displicencia, que llamanDolor. Por poca reflexîon que haga qualquiera con lo que le sucede quando percibe los objetos sensibles, verá que no hay ninguno que no le mueva el ánimo con uno de los nombrados afectos: bien que á veces es tan poca la agitacion que excitan, que nos parece no hallarnos alterados y á esta situacion llamamosIndiferencia. Luego que se pinta en la fantasía la imagen del objeto, y el entendimiento le percibe claramente, se excitan en el ánimo los afectos de fuga, ó prosecucion; es decir, se ve incitado á abrazarle, ó rechazarle. Esto se funda en que los sentidos se nos han dado para nuestra conservacion: el dolor es indicio de cosa que nos destruye, y el deleyte de cosa que nos conserva; con que somos naturalmente llevados por nuestro propio bien ácia el deleyte, y huimos siempre de qualquiera dolor. Sabiendo por la Filosofía Moral las pasiones que se excitan para la fuga del mal, como el temor, cobardía, odio, envidia, ira, enojo, &c. y las que se mueven por el bien, como el amor, alegria, deseo, complacencia, &c. qualquiera conocerá á la presencia de los objetos sensibles la pasion, ó pasiones de que se halla agitado, segun los contempla buenos, ó malos, dignos de prosecucion, ó de fuga. Este conocimiento es de tanta importancia, que sin él no es posible gobernar bien el juicio; porque así como no puede sentenciar bien el Juez apasionado, tampoco puede juzgar con acierto el entendimiento que se gobierna por una pasion: siendo de notar, que es tanta la influencia de estos afectos del ánimo, que las mas veces trastornan la razon, porque sigue el hombre mas los ímpetus de ellos que lo que le dicta el buen juicio. Quando el ingenio combina las imágenes, y nociones simples, se andan tambien combinando las pasiones que las acompañan; y son tantas y tan varias las que se mezclan, que por su influxo se ven tan diversas y extravagantes maneras de obrar en los que no estudian en conocerlas y moderarlas. Si alguno tiene la desgracia de no saber pensar, y junto con esto se halla agitado de fuertes pasiones, entonces se ofusca de todo punto la racionalidad. El amor propio, que es la fuente de todos los afectos del ánimo, se mezcla siempre en todas nuestras deliberaciones, y es causa de errores gravísimos, que descubrirémos con especificacion mas adelante. Raro es el hombre en quien no domine una pasion con preferencia á las otras. Este dominio hace que sus pensamientos, su juicio y su razon se sujeten facilmente al afecto que prevalece, de lo qual nacen grandes y enormes defectos, así en el entender como en el obrar. A esta pasion arraigada y dominante llamanGenio, Natural, y conviene que cada qual conozca el suyo para enmendarle. Unos son incitados al juego, otros al dinero, y así de muchas maneras nos arrastra el Genio y Natural á varias cosas, que insensiblemente nos corrompen. Felíz aquel que por su genio se ve incitado á la virtud. La buena educacion, la Lógica, el estudio de las Artes y Ciencias, los loables exemplos, el cuidado de pensar y juzgar bien, son los medios mas á propósito para dirigirse con acierto y enderezar el Genio. Hasta aquí hemos dicho los afectos del ánimo, que necesariamente se excitan á la vista de los objetos que se proponen al entendimiento: resta ahora manifestar, que con las operaciones del juicio anda junta lalibertad, que es la alhaja mas preciosa que el Cielo ha concedido á los hombres. Es así, que conocidas las cosas por la razon, puede el hombre determinarse á quererlas ó desecharlas, y á ir en busca ó en fuga de ellas. Esta potencia libre se llama en Griego [Griego:thaelaema]: en Latinvoluntas: en Castellanovoluntad. Dícese potencia ciega, porque nunca obra sin preceder la luz del entendimiento, por donde es verdadero el principio de las Escuelas:nihil volitum quin praecognitum: es decir, nada puede querer la voluntad sin que la ilumine el conocimiento. Si el juicio es recto, y el hombre le sigue en el determinarse á buscar los objetos, ó á desecharlos, entonces hace buen uso de su libertad; si no le sigue es al contrario: y si el juicio no está bien formado, yerra la voluntad por yerro del entendimiento, que es lo que regularmente suele suceder. Con que dos cosas debe hacer el que quiere acertar: la una dirigir bien los actos mentales, rectificar el juicio, perficionar la razon: la otra sujetar su voluntad, no á lo que sugiere el amor propio y las pasiones, sino al dictamen de la razon bien ordenada. Esto basta para el uso de la Lógica: los que quieran instruirse mas, lo podrán hacer con la Filosofía Moral.
Del uso de las Potencias mentales.
[13] Tres cosas me propongo manifestar en este capítulo: la primera, cómo percibimos los objetos corporeos: la segunda, cómo conocemos los espirituales: la tercera, cómo se ha de conocer el predominio de cada potencia. El alma, durante la vida, está tan estrechamente unida al cuerpo, que no puede sin él exercitar sus propias y naturales potencias. No entienden bien la constitucion del hombre los que atribuyen al alma operaciones intelectuales totalmente independientes del cuerpo, pues no pudiendo jamas pensar, discurrir, ni juzgar, sino con dependencia de las imágenes de la fantasía, que mira como objetos inmediatos de sus conceptos, es preciso que obre siempre con dependencia del cuerpo que ha de concurrir con los sentidos á la produccion de tales representaciones. Lo que sucede es, que el cuerpo está dispuesto con orden maravilloso para estos fines, á los quales principalmente concurren los órganos de los sentidos y los nervios. El objeto corporeo, arrimado al órgano del sentido, hace impresion en él y en sus nervios, por los quales se comunica hasta la cabeza, donde está el origen de ellos. Así que es preciso que el celebro concurra con su ayuda al exercicio de las operaciones de los sentidos, no porque en él se hagan las sensaciones, sino por las leyes de la necesaria conexîon con que en el cuerpo humano unas partes se socorren de otras, y todas juntas se encaminan á mantener el prodigioso enlace, y á cumplir los fines que les ha prescrito con inefable sabiduría el Hacedor de todas las cosas. En la primera edicion de esta obrita seguia yo otras máxîmas en esto; mas habiéndolo escrito con mas conocimiento en misInstituciones Médicas, allí se podrá esto ver con mas extension[a]. Concurriendo, pues, todo lo dicho, á la presencia del objeto sensible se sigue la sensacion, y despues la imagen, ó representacion del mismo en la fantasía. El alma percibe distintamente los objetos por la sensacion, y por la imagen que forma de ellos en la imaginativa los alcanza con toda claridad. Así como la sensacion se hace donde quiera que estan los órganos de los sentidos, la especie, imagen, y forma de la imaginativa se exercita siempre en el celebro, á quien por los nervios se comunica la impresion que los objetos sensibles hacen en ellos. Si estan sanos los órganos de los sentidos y bien aplicados á las cosas, la imaginativa bien constituida, y el juicio que acompaña á estas operaciones es recto, se logra una certidumbre entera, como se ve en la seguridad que en esto tiene, sin excepcion, todo el género humano, que se satisface y gobierna por lo que ve, oye, palpa, &c. sin poner nadie replica á estos testimonios quando son exâctos. El conocimiento de la cosa que resulta de la debida aplicacion de los sentidos es el que llamamosexperiencia, fuente fecundísima de la mayor parte de las verdades que alcanzan los hombres. Los errores que se cometen en esto, y se quieren dorar con el especioso título de la experiencia, se explicarán mas adelante. Ya hemos visto que el entendimiento por el uso de sus potencias hace reflexîon, sobre sus propios actos. Las imágenes que se forman de estos en la fantasía no son perfectas, ni sensibles, sino formadas por semejanza, tal vez muy remota, de las que exîsten en esta potencia. Con esto se ve que los actos del entendimiento no son materiales, ni corporeos, porque no tienen la solidez y fuerza que hay en la materia y en los cuerpos para impresionar nuestros sentidos. Tampoco tienen extension para ocupar lugar, pues en un solo pensamiento se incluye todo el universo. No son impenetrables, porque en una misma proposicion el predicado está incluido claramente en el sugeto, y en los sylogismos el consiguiente está íntimamente contenido en las premisas. Separan las cosas que en sí son juntas, y unen las que estan separadas, cosa que en la materia no puede suceder. El conocimiento que tiene el hombre delinfinito, donde se reduce á un acto indivisible todo lo que exîste y puede exîstir, muestra que quanta es la extension de las cosas está reducida á un concepto mental distinto de todas ellas. A la vista de estas y otras muchas reflexîones, que subministran la Animástica y Metafísica, se entiende, que hay en nosotros un principio producidor de estos actos, el qual es de muy distinto ser y naturaleza que la materia; porque así como conocemos las cosas materiales y corporeas que hay en nosotros por las afecciones perpetuamente inseparables de ellas, como la extension, impenetrabilidad, solidez, &c. que dexan impresion en nuestros sentidos y imágenes en la fantasía, del mismo modo alcanzamos que hay en nuestra constitucion otro principio ageno de las referidas afecciones, con facultad de producir otras muy diversas, no solo en su ser, sino en sus propiedades, de modo que para separar estos principios constitutivos del hombre, así como al que es extenso, sólido é impenetrable le llamamoscuerpo, porque goza de las propiedades inseparables de las cosas corporeas, al otro le llamamosespíritu, porque por el general consentimiento de los Filósofos se da este nombre al ser inmaterial, que no participa ni puede participar de lo corporeo, antes tiene distinta naturaleza y opuestas afecciones á las de la materia. Este es el modo natural primitivo como el hombre, reflexîonando sobre sí mismo, conoce las cosas espirituales, conociendo su propia alma: de aquí pasa al conocimiento de Dios, como espíritu perfectísimo. Dentro de sí mismo tiene el hombre el concepto del infinito, de lo eterno, de lo inmenso, no por los sentidos, sino por la reflexîon. Conoce claramente que su ser es limitado y muy ageno de ser partícipe de aquellos objetos. Estas consideraciones le llevan á entender, que estas cosas se hallan en otro Ser, que es eterno, infinito, é inmenso, y que no le puede engañar esta percepcion mental, pues no descansa mas el entendimiento con la percepcion de las cosas sensibles, quedando satisfecho de su exîstencia quando se le presentan, que lo queda el juicio y la razon de las reflexîones propuestas, las quales halla conexâs con los primeros principios que tiene en sí para juzgar rectamente de las cosas, y son nacidas de la fuerza innata que tiene el entendimiento para producirlas. Añádese que por la facultad natural de juzgar alcanza el hombre, que escausade una cosa aquello que á su presencia hace exîstir otra. Conoce con mucha claridad, que no exîste por sí mismo, y por consiguiente su ser depende de otro. Este conocimiento le extiende á las demas cosas hasta llegar, como término donde descansa, á un Ser de infinita potencia, de donde dimanan todos los demas seres. Con estas reflexîones entiende, que este Ser inmenso, omnipotente, y eterno es infinitamente sabio: que piensa con infinita perfeccion sin poder errar: que tiene conocimiento de todo infinitamente superior al suyo; de donde concluye con buena razon, que este Ser supremo es espíritu puro, perfectísimo, ageno de todo lo corporeo, é imposible de hallarse en la materia. Esto no es mas que mostrar el origen de nuestros conocimientos, así de los que tienen por objeto lo material y corporeo, como los puros espíritus, por lo que conduce á la Lógica. La buena Metafísica añade á estas primitivas reflexîones algunas otras con que se ilustra mas este asunto. Quando las luces sobrenaturales de la Fe Divina, comunicada por la Iglesia Católica, entran en nuestro entendimiento, fortifican extremamente estas verdades naturales, y se hermanan con ellas, de modo que las nociones que las potencias mentales producen á la ocasion de otras por su fuerza innata, se acomodan con las luces divinas, y juntas ilustran el entendimiento para conocer á Dios, y alabar y engrandecer sus infinitas perfecciones. Para conocer el predominio de cada una de las potencias mentales, es preciso suponer que un gran talento merece llamarse así, quando todas son grandes y cumplidas. Mas este don celestial es muy raro, y en un siglo entero se ve en muy pocos. Una potencia sensitiva fina, delicada, pronta, y expedita: una imaginativa firme, fecunda, exâcta, y acomodable á tantos objetos, como se deben pintar en ella: una memoria felíz, estable, y dilatada: un ingenio agudo, extendido, claro, pronto, descubridor, y desembarazado: un juicio sólido, recto, maduro, firme, seguro, é incorruptible por los afectos del ánimo, son un conjunto de preciosidades tan difíciles de encontrar entre los hombres, como el Fenix. Felíz aquel en quien concurren la mayor parte de estos incomparables bienes, que alguna vez, aunque de tarde en tarde, envia la Divina Providencia para manifestacion de su Gloria, y bien de la Humanidad. Siendo, pues, los hombres por lo comun escasos de tantas luces, y sugiriendo el amor propio á cada uno de nosotros, que las tenemos todas, conviene primero que cada qual estudie y medite qué potencias intelectuales predominan en sí mismo, y qué afectos las acompañan, para adquirir con el estudio y aplicacion lo que le falta, y dominar las pasiones que corrompen el juicio. Despues de haber hecho una averiguacion sana de su propio entendimiento, puede pasar á ver cómo podrá aprovecharse de las luces de los demas. Para esto se ha de saber, que en todas las artes Mecánicas, en que principalmente se exercitan las manos y el cuerpo, la potencia sensitiva, é imaginativa predominan; porque su incumbencia es trabajar sobre cosas sensibles, ya juntándolas, ya desuniéndolas, ya trabándolas de mil maneras entre sí, en lo que los sentidos y la imaginacion estan siempre ocupados. En la pintura, escultura, estatuaria, y otras semejantes facultades domina la imaginacion, pues de ella se vuelven á copiar las imágenes de las cosas. Los Poetas tienen por lo comun la imaginacion vivaz, agitada y fuerte, el ingenio agudo y descubridor, pero corto el juicio, porque aunque algunos le tienen, pero son muy pocos. Los Dialécticos ocupan todo el ingenio. Las verdaderas Ciencias y la sabiduría son obras del juicio, porque dado que todas las potencias deben concurrir, la razon es la que en ellas predomina. La Física pide igual aplicacion de la potencia sensitiva y de la imaginativa con el juicio, porque es necesario percibir los objetos corporeos con delicadeza y distincion, tener las imágenes de ellos en la fantasía exâctas, claras, y sin confusion alguna; pero como no basta esto solo, pues conviene ademas de esto combinar, para lo qual es preciso el ingenio, y sobre todo razonar, arreglar, ordenar, y colocar cada cosa en el punto en que lo ofrece la naturaleza, sin equivocaciones, ni falsas atribuciones, y aplicar los principios fundamentales del saber, en todo lo qual ha de ocuparse el juicio; por eso es menester mucho para formarse un Físico verdadero, y por eso aunque hoy todos hablan de la Física, no todos la entienden, ni es tanto como se cree lo que se ha adelantado en ella. Para hacer crítica de los Autores y aprovecharse de ellos es menester reparar, qué potencias mentales y qué afectos del ánimo los dominan; porque si escriben apasionados, ó con cortas luces del entendimiento, ó sin potencias correspondientes á los asuntos en que se empeñan, poco fruto se sacará de su letura; y sin este conocimiento son de poco valor los juicios que unos Autores hacen de otros. Nos hemos valido hasta aquí de la Animástica y Metafísica para darnos á entender con toda claridad en lo que vamos á decir de la Lógica.
[Nota a:Instit. Medic. Phisolog. proposic. 47. y 48. num. 187.]