Chapter 4

A S. M. el Rey Don Alfonso XIII

A S. M. el Rey Don Alfonso XIII

Señor:La emoción que me produjeron las altas palabras que escuché de V. M. la noche que presenció la representación de esta obra, me impulsa a dedicárosla.Se consigna en ella una amarga y viva realidad de las costumbres políticas españolas expresada sincera y noblemente; pero sería injusto no consignar también en su primera pagina, con la misma sinceridad y nobleza, que si todos los españoles se hubiesen penetrado de los altos propósitos renovadores de V. M., esta obra no hubiese podido ser escrita, porque el caciquismo no existiría.Y esta rotunda afirmación tiene el valor de estar hecha por un hombre independiente que no tiene su espíritu coaccionado por ninguna devoción política, ni desea del Trono otra cosa sino la egregia bondad de Vuestra Real estimación.Madrid, 10 de marzo de 1920.Señor, a L. R. P. de V. M.Carlos Arniches.

Señor:

La emoción que me produjeron las altas palabras que escuché de V. M. la noche que presenció la representación de esta obra, me impulsa a dedicárosla.

Se consigna en ella una amarga y viva realidad de las costumbres políticas españolas expresada sincera y noblemente; pero sería injusto no consignar también en su primera pagina, con la misma sinceridad y nobleza, que si todos los españoles se hubiesen penetrado de los altos propósitos renovadores de V. M., esta obra no hubiese podido ser escrita, porque el caciquismo no existiría.

Y esta rotunda afirmación tiene el valor de estar hecha por un hombre independiente que no tiene su espíritu coaccionado por ninguna devoción política, ni desea del Trono otra cosa sino la egregia bondad de Vuestra Real estimación.

Madrid, 10 de marzo de 1920.

Señor, a L. R. P. de V. M.

Carlos Arniches.


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