CLXXXII.En la Grecia ofreció Amasis algunos donativos religiosos; tal es la estatua dorada de Atenea que dedicó en Cirene con un retrato suyo que al vivo le representa; tales son dos estatuas de mármol de Atenea, ofrecidas en Lindos,[242]juntamente con una coraza de lino, obra digna de verse; y tales son, en fin, dos estatuas de madera de Heraque hasta mis días estaban en el gran templo de Samos colocadas detrás de sus puertas. En cuanto a las ofrendas de Samos, hízolas Amasis por la amistad y vínculo de hospedaje que tenía con Polícrates, hijo de Eaces y señor de Samos. Por lo que toca a los donativos de Lindos, no le indujo a hacerlos ningún motivo de amistad, sino la fama solamente de que llegadas allí las hijas de Dánao, al huir de los hijos de Egipto, fueron las fundadoras de aquel templo. Estos dones consagró, en suma, en Grecia Amasis, quien fue el primero que, conquistada la isla de Chipre, la obligó a pagarle tributo.[243]