[139]Los sacrificios expiatorios se fundan en el principio de reparación del ofensor al ofendido, dictado por la razón sola, y así es que desde el principio del mundo se usaron en todas las naciones con la inmolación de víctimas y la libación de licores, aunque manchados a veces por ritos impíos y supersticiosos. Por esto la cabeza del buey egipcio echado al río, y el cabrón emisario de los judíos cargados con los pecados del pueblo, aunque procedentes de un mismo principio, no son imitación uno de otro. Seguir esta comparación, no menos del pueblo hebreo que la del ayuno de que se habla más abajo entre las costumbres e instituciones reveladas u sancionadas por Dios, y los usos de los demás pueblos manchados con tantas supersticiones, es inexacto no menos que peligroso.
[139]Los sacrificios expiatorios se fundan en el principio de reparación del ofensor al ofendido, dictado por la razón sola, y así es que desde el principio del mundo se usaron en todas las naciones con la inmolación de víctimas y la libación de licores, aunque manchados a veces por ritos impíos y supersticiosos. Por esto la cabeza del buey egipcio echado al río, y el cabrón emisario de los judíos cargados con los pecados del pueblo, aunque procedentes de un mismo principio, no son imitación uno de otro. Seguir esta comparación, no menos del pueblo hebreo que la del ayuno de que se habla más abajo entre las costumbres e instituciones reveladas u sancionadas por Dios, y los usos de los demás pueblos manchados con tantas supersticiones, es inexacto no menos que peligroso.
[140]La razón de estas supersticiones, si es que alguna pudo haber, se funda o en el error de la trasmigración de las almas humanas a los cuerpos de los brutos, o en la opinión del alma universal del mundo repartida en todos los vivientes reputada por naturaleza divina, o en la fábula de que los dioses bajo la forma de animales se habían escapado de las manos de los hombres. Venerábanlos además por ser imágenes de los dioses, por ser útiles a la vida humana, por ser emblema simbólico de alguna perfección divina, y por ser insignia de los estandartes militares.
[140]La razón de estas supersticiones, si es que alguna pudo haber, se funda o en el error de la trasmigración de las almas humanas a los cuerpos de los brutos, o en la opinión del alma universal del mundo repartida en todos los vivientes reputada por naturaleza divina, o en la fábula de que los dioses bajo la forma de animales se habían escapado de las manos de los hombres. Venerábanlos además por ser imágenes de los dioses, por ser útiles a la vida humana, por ser emblema simbólico de alguna perfección divina, y por ser insignia de los estandartes militares.
[141]Siguiendo la analogía castellana, me valgo de esta palabra compuesta, tan conforme al genio de la lengua griega.
[141]Siguiendo la analogía castellana, me valgo de esta palabra compuesta, tan conforme al genio de la lengua griega.
[142]Anfitrión descendía de Dánao, venido de Egipto a ocupar el trono de Argos.
[142]Anfitrión descendía de Dánao, venido de Egipto a ocupar el trono de Argos.
[143]Los latinos dan a Poseidón el nombre de Neptuno, y a los Dioscuros el de Cástor y Pólux. No disto de creer que Neptuno, quizá el Neptuim de la Escritura, fuese una divinidad numídica distinta del Poseidón griego.
[143]Los latinos dan a Poseidón el nombre de Neptuno, y a los Dioscuros el de Cástor y Pólux. No disto de creer que Neptuno, quizá el Neptuim de la Escritura, fuese una divinidad numídica distinta del Poseidón griego.
[144]Parece que el número decincodebe corregirse con el deocho.
[144]Parece que el número decincodebe corregirse con el deocho.
[145]Son frecuentes estas frases en Heródoto, harto supersticioso para historiador.
[145]Son frecuentes estas frases en Heródoto, harto supersticioso para historiador.
[146]Lo que el autor calla por escrúpulo lo callaré por pudor, no menos que la versión vulgar del Falo, etc. Esta costumbre obscena duraba aún entre las naciones más cultas en el sigloIII.
[146]Lo que el autor calla por escrúpulo lo callaré por pudor, no menos que la versión vulgar del Falo, etc. Esta costumbre obscena duraba aún entre las naciones más cultas en el sigloIII.
[147]Melampo, hijo de Amitaón, insigne médico que por haber sanado a las hijas de Preto, rey de Argos, obtuvo de este una parte de su reino, pudo aprender de los egipcios descendientes de Dánao y establecidos en Argos, mejor que los fenicios de Cadmo, los misterios de Dioniso.
[147]Melampo, hijo de Amitaón, insigne médico que por haber sanado a las hijas de Preto, rey de Argos, obtuvo de este una parte de su reino, pudo aprender de los egipcios descendientes de Dánao y establecidos en Argos, mejor que los fenicios de Cadmo, los misterios de Dioniso.
[148]Conservo en la traducción los nombres griegos de los dioses, pues creo que la confusión de la mitología procede de haberlos acomodado los pueblos cada cual a su idioma. En latín Hera es Juno, Histia es Vesta, Temis es Astrea y Cárites, las Gracias.
[148]Conservo en la traducción los nombres griegos de los dioses, pues creo que la confusión de la mitología procede de haberlos acomodado los pueblos cada cual a su idioma. En latín Hera es Juno, Histia es Vesta, Temis es Astrea y Cárites, las Gracias.
[149]Mucho se ha disputado acerca el nombre y origen de este antiguo pueblo. Hay quien cree su nombre derivado dePelas; vecino otros de Phaleg, descendiente de Sem: otros de los Philistines o Phelasges, primero establecidos en Creta. Estos hombres, errantes por naturaleza, se derramaron unos por la Argólida y la Tesalia, y otros pasaron a Italia, donde se mezclaron con los umbros y lidios de Toscana.
[149]Mucho se ha disputado acerca el nombre y origen de este antiguo pueblo. Hay quien cree su nombre derivado dePelas; vecino otros de Phaleg, descendiente de Sem: otros de los Philistines o Phelasges, primero establecidos en Creta. Estos hombres, errantes por naturaleza, se derramaron unos por la Argólida y la Tesalia, y otros pasaron a Italia, donde se mezclaron con los umbros y lidios de Toscana.
[150]El oráculo de Dodona, fundado por los pelasgos, fue anterior al tiempo de Deucalión, y es famoso por sus encinas parlantes, dentro de cuyo tronco hueco se metían los que daban las respuestas, y por sus calderas de bronce, una de las cuales, herida, comunicaba el sonido a todas las restantes. En tiempo de Augusto este oráculo había ya enmudecido.
[150]El oráculo de Dodona, fundado por los pelasgos, fue anterior al tiempo de Deucalión, y es famoso por sus encinas parlantes, dentro de cuyo tronco hueco se metían los que daban las respuestas, y por sus calderas de bronce, una de las cuales, herida, comunicaba el sonido a todas las restantes. En tiempo de Augusto este oráculo había ya enmudecido.
[151]Promántidases la palabra griega que equivale a profetisa, las cuales sucedieron en su empleo a tres profetas. El nombre que da a aquellas el autor es apelativo, puesPreumeniasignifica benévola,Timaretahonra de la virtud, yNicandravictoria de los hombres.
[151]Promántidases la palabra griega que equivale a profetisa, las cuales sucedieron en su empleo a tres profetas. El nombre que da a aquellas el autor es apelativo, puesPreumeniasignifica benévola,Timaretahonra de la virtud, yNicandravictoria de los hombres.
[152]Dispútase entre los críticos la razón de haber dado a estas mujeres el nombre de palomas; algunos creen que la voz πελειάς, paloma, significabaprofetisa; otros que equivale aviejas, otros, en fin, que se les llamaba así por valerse en sus oráculos del agüero de las palomas.
[152]Dispútase entre los críticos la razón de haber dado a estas mujeres el nombre de palomas; algunos creen que la voz πελειάς, paloma, significabaprofetisa; otros que equivale aviejas, otros, en fin, que se les llamaba así por valerse en sus oráculos del agüero de las palomas.
[153]Bubastis es la moderna Aziot; Busiris se llama ahora Bahabeit; Heliópolis es la On de la Biblia, llamada hoy Aiu Kesus. Butona y Sais estaban dentro del Delta, la primera vecina a Samanuo y la segunda a Roseta. En cuanto a Papremis, se ignora su situación.
[153]Bubastis es la moderna Aziot; Busiris se llama ahora Bahabeit; Heliópolis es la On de la Biblia, llamada hoy Aiu Kesus. Butona y Sais estaban dentro del Delta, la primera vecina a Samanuo y la segunda a Roseta. En cuanto a Papremis, se ignora su situación.
[154]Mígalas son al parecer lo mismo que musarañas.
[154]Mígalas son al parecer lo mismo que musarañas.
[155]Las recientes observaciones confirman casi todo cuanto dice Heródoto acerca del cocodrilo. En cuanto a su larga inedia, rara vez se le encuentra en el vientre comida alguna: en el río de Santo Domingo en América, amánsase hasta tal punto que juegan con él los muchachos; los árabes del alto Egipto consideran su carne como un plato regalado, y los indios lo prenden casi del mismo modo que los egipcios. Los dientes del cocodrilo son un excelente contraveneno.
[155]Las recientes observaciones confirman casi todo cuanto dice Heródoto acerca del cocodrilo. En cuanto a su larga inedia, rara vez se le encuentra en el vientre comida alguna: en el río de Santo Domingo en América, amánsase hasta tal punto que juegan con él los muchachos; los árabes del alto Egipto consideran su carne como un plato regalado, y los indios lo prenden casi del mismo modo que los egipcios. Los dientes del cocodrilo son un excelente contraveneno.
[156]De esta especie de cerastas sin veneno, o sierpes domésticas, las había, según Luciano, en Pella de Macedonia, y las hay en el reino de Juida, donde tienen templos y sacerdotes.
[156]De esta especie de cerastas sin veneno, o sierpes domésticas, las había, según Luciano, en Pella de Macedonia, y las hay en el reino de Juida, donde tienen templos y sacerdotes.
[157]Tales quizá serían las serpientes que envió Dios a los israelitas en las costas del mar Rojo.
[157]Tales quizá serían las serpientes que envió Dios a los israelitas en las costas del mar Rojo.
[158]En esto se engaña Heródoto, pues hay viñas en algunos parajes del Egipto.
[158]En esto se engaña Heródoto, pues hay viñas en algunos parajes del Egipto.
[159]Según Luciano, era una momia, y no una estatua, la que se introducía en los convites.
[159]Según Luciano, era una momia, y no una estatua, la que se introducía en los convites.
[160]Estas ceremonias son los misterios de Dioniso y otros que Orfeo comunicó a los tracios.
[160]Estas ceremonias son los misterios de Dioniso y otros que Orfeo comunicó a los tracios.
[161]Desde la creación se contaron los días por semanas, dándose a cada día el nombre de alguno de los planetas, que más tarde fueron divinizados por esta razón, creyéndolos árbitros de las cosas humanas. Los egipcios, además de esto, dividían las 24 horas del día entre los planetas, poniéndolas bajo su jurisdicción.
[161]Desde la creación se contaron los días por semanas, dándose a cada día el nombre de alguno de los planetas, que más tarde fueron divinizados por esta razón, creyéndolos árbitros de las cosas humanas. Los egipcios, además de esto, dividían las 24 horas del día entre los planetas, poniéndolas bajo su jurisdicción.
[162]Esta maniobra puede leerse más circunstanciada en Diodoro de Sicilia, donde el principal embalsamador señala el lugar de la incisura: el incisor abre el vientre del cadáver y echa luego a correr entre las maldiciones y piedras que le tiran los circunstantes, y el salador practica lo que dice Heródoto.
[162]Esta maniobra puede leerse más circunstanciada en Diodoro de Sicilia, donde el principal embalsamador señala el lugar de la incisura: el incisor abre el vientre del cadáver y echa luego a correr entre las maldiciones y piedras que le tiran los circunstantes, y el salador practica lo que dice Heródoto.
[163]En el día se conservan en los museos algunas momias fajadas con estos lienzos, sobre los cuales se leen muchos caracteres sacros.
[163]En el día se conservan en los museos algunas momias fajadas con estos lienzos, sobre los cuales se leen muchos caracteres sacros.
[164]Quemis, llamada también Panópolis antiguamente, se llama en el día Akraim o Akmin; Neápolis es actualmente Kena.
[164]Quemis, llamada también Panópolis antiguamente, se llama en el día Akraim o Akmin; Neápolis es actualmente Kena.
[165]Propileo es voz griega, a la cual, si hubiera de encontrar equivalente en medio de la gran variedad en la estructura de los templos, sustituiría el de pórtico o galería.
[165]Propileo es voz griega, a la cual, si hubiera de encontrar equivalente en medio de la gran variedad en la estructura de los templos, sustituiría el de pórtico o galería.
[166]Diodoro Sículo dice que los sacerdotes casan con una sola mujer, y los demás egipcios con cuantas quieren. No podemos conciliario con Heródoto sino diciendo que variaron las costumbres.
[166]Diodoro Sículo dice que los sacerdotes casan con una sola mujer, y los demás egipcios con cuantas quieren. No podemos conciliario con Heródoto sino diciendo que variaron las costumbres.
[167]Este loto es la planta llamada Nenúfar o Ninfea, cuyo tallo crudo comen los árabes por refrigerante, y del cual sacan cierta bebida que calienta el estómago.
[167]Este loto es la planta llamada Nenúfar o Ninfea, cuyo tallo crudo comen los árabes por refrigerante, y del cual sacan cierta bebida que calienta el estómago.
[168]Por otro nombrePapirus, y en arábigoAl Berdi, de cuyo meollo formábase cierta masa de la que fabricaban el papel casi del mismo modo que nosotros. Obsérvase que esta planta servía de todo en Egipto; de comida, de vestido, de zapatos, de jarcias y de corona, como sucede con la palma en las Indias.
[168]Por otro nombrePapirus, y en arábigoAl Berdi, de cuyo meollo formábase cierta masa de la que fabricaban el papel casi del mismo modo que nosotros. Obsérvase que esta planta servía de todo en Egipto; de comida, de vestido, de zapatos, de jarcias y de corona, como sucede con la palma en las Indias.
[169]Aunque esta relación tiene, según Aristóteles, todo el carácter de fábula, guarda alguna semejanza con lo que sucede con la hembra del caimán, que engulle sus crías empolladas en la arena, y con los atunes del Ponto Euxino, que desfloran su piel rozando con la ribera.
[169]Aunque esta relación tiene, según Aristóteles, todo el carácter de fábula, guarda alguna semejanza con lo que sucede con la hembra del caimán, que engulle sus crías empolladas en la arena, y con los atunes del Ponto Euxino, que desfloran su piel rozando con la ribera.
[170]Muéstrase aquí Heródoto mejor naturalista que los que pretenden que el calor del sol saca varios animales de la materia pútrida, y que basta por sí sola a organizar un cuerpo viviente, error no menos impío que absurdo.
[170]Muéstrase aquí Heródoto mejor naturalista que los que pretenden que el calor del sol saca varios animales de la materia pútrida, y que basta por sí sola a organizar un cuerpo viviente, error no menos impío que absurdo.
[171]Será, a mi entender, este arbusto la higuera infernal, que Dioscórides llamasiselis.
[171]Será, a mi entender, este arbusto la higuera infernal, que Dioscórides llamasiselis.
[172]Menfis, a 15 millas de la punta del Delta hacia el mediodía, fue completamente destruida por los árabes, quienes se sirvieron de sus ruinas para edificar el Cairo. Su fundación fue quizá posterior a la guerra de Troya, pues nada dice de ella Homero, que tanto celebra a Tebas. Los profetas la llaman Noph, pero no era todavía corte de los faraones en tiempo de Moisés, sino Zoan o la Tanis de los griegos.
[172]Menfis, a 15 millas de la punta del Delta hacia el mediodía, fue completamente destruida por los árabes, quienes se sirvieron de sus ruinas para edificar el Cairo. Su fundación fue quizá posterior a la guerra de Troya, pues nada dice de ella Homero, que tanto celebra a Tebas. Los profetas la llaman Noph, pero no era todavía corte de los faraones en tiempo de Moisés, sino Zoan o la Tanis de los griegos.
[173]Empresa que ha desanimado a los más sabios y eruditos, cual es el ordenar el catálogo de los reyes de Egipto, no me atreveré a tentarla. El que 330 reyes no dejasen de sí monumento alguno, hace dudar de su existencia y pensar que serían quizá varios príncipes que gobernaban contemporáneamente diversas ciudades del Egipto.
[173]Empresa que ha desanimado a los más sabios y eruditos, cual es el ordenar el catálogo de los reyes de Egipto, no me atreveré a tentarla. El que 330 reyes no dejasen de sí monumento alguno, hace dudar de su existencia y pensar que serían quizá varios príncipes que gobernaban contemporáneamente diversas ciudades del Egipto.
[174]Varias y discordes son las opiniones de los críticos acerca de la época y persona de Sesostris, que referiremos simplemente sin decidir en favor de ninguna: 1.ª, que es el Sesac de los libros sagrados; 2.ª, que vivió mucho antes de la guerra de Troya en tiempo de los Jueces de Israel; 3.ª, que es elSetosisde Manetón, y el Egipto hermano de Dánao casi a la misma época antedicha; 4.ª, que es el Tifón de la mitología, y el faraón sumergido en el mar Rojo; 5.ª, que es el Osiris egipcio, el Dioniso griego y el Sesac de la Biblia; 6.ª, que fue el primero de los faraones coetáneos de Moisés que empezó a maltratar a los israelitas. Solo advertiré que, según el cómputo de Heródoto, vivió Sesostris un siglo antes de la guerra de Troya.
[174]Varias y discordes son las opiniones de los críticos acerca de la época y persona de Sesostris, que referiremos simplemente sin decidir en favor de ninguna: 1.ª, que es el Sesac de los libros sagrados; 2.ª, que vivió mucho antes de la guerra de Troya en tiempo de los Jueces de Israel; 3.ª, que es elSetosisde Manetón, y el Egipto hermano de Dánao casi a la misma época antedicha; 4.ª, que es el Tifón de la mitología, y el faraón sumergido en el mar Rojo; 5.ª, que es el Osiris egipcio, el Dioniso griego y el Sesac de la Biblia; 6.ª, que fue el primero de los faraones coetáneos de Moisés que empezó a maltratar a los israelitas. Solo advertiré que, según el cómputo de Heródoto, vivió Sesostris un siglo antes de la guerra de Troya.
[175]Según Gronovio, se llamaban siros los moradores de Palestina, y sirios o asirios los de Capadocia; pero los antiguos no siempre observan exactamente esta diferencia.
[175]Según Gronovio, se llamaban siros los moradores de Palestina, y sirios o asirios los de Capadocia; pero los antiguos no siempre observan exactamente esta diferencia.
[176]Hemos observado ya que la circuncisión entre los hebreos era una ceremonia religiosa figura del bautismo, sello de la creencia en el Mesías y de la fe de Abraham su primer autor, y recuerdo de la mortificación de la concupiscencia, no menos que una marca política o insignia de una sociedad aislada, al paso que en los demás pueblos era un uso ordenado a la salud, limpieza y fecundidad. Estas causas, junto con el ardor del clima, creemos que inspirarían esta prevención a cada nación en particular; pero si se quiere que se haya derivado de una a otra, diremos que de los israelitas pasó a sus egipcios y árabes; de los egipcios que solo la usaban sus sacerdotes, a los colcos y sirios, y de los árabes a los etíopes y demás africanos, que la observan todavía.
[176]Hemos observado ya que la circuncisión entre los hebreos era una ceremonia religiosa figura del bautismo, sello de la creencia en el Mesías y de la fe de Abraham su primer autor, y recuerdo de la mortificación de la concupiscencia, no menos que una marca política o insignia de una sociedad aislada, al paso que en los demás pueblos era un uso ordenado a la salud, limpieza y fecundidad. Estas causas, junto con el ardor del clima, creemos que inspirarían esta prevención a cada nación en particular; pero si se quiere que se haya derivado de una a otra, diremos que de los israelitas pasó a sus egipcios y árabes; de los egipcios que solo la usaban sus sacerdotes, a los colcos y sirios, y de los árabes a los etíopes y demás africanos, que la observan todavía.
[177]No se crea que se habla aquí de la célebre estatua colosal de Tebas que hablaba al nacer el sol.
[177]No se crea que se habla aquí de la célebre estatua colosal de Tebas que hablaba al nacer el sol.
[178]Diodoro Sículo, sin acudir a este medio extremo y maravilloso, tan del gusto de Heródoto, saca en salvo a Sesostris por favor del cielo. En caso de que Sesostris fuera el mismo que los antiguos llamaron Egipto, el traidor sería Dánao, perseguido con este motivo por su hermano.
[178]Diodoro Sículo, sin acudir a este medio extremo y maravilloso, tan del gusto de Heródoto, saca en salvo a Sesostris por favor del cielo. En caso de que Sesostris fuera el mismo que los antiguos llamaron Egipto, el traidor sería Dánao, perseguido con este motivo por su hermano.
[179]Según Diodoro, Sesostris antes de su expedición al Asia dejó ya repartido el terreno y dividido el reino en 36 distritos. Esta división de campos debía además existir ya durante los impuestos exigidos a los egipcios por el patriarca Josef, anterior sin duda a Sesostris.
[179]Según Diodoro, Sesostris antes de su expedición al Asia dejó ya repartido el terreno y dividido el reino en 36 distritos. Esta división de campos debía además existir ya durante los impuestos exigidos a los egipcios por el patriarca Josef, anterior sin duda a Sesostris.
[180]Solo a este rey aplica el autor el nombre, genérico a los reyes egipcios, de Furón o Ferón en idioma cóptico antiguo, o Faraón en hebreo.
[180]Solo a este rey aplica el autor el nombre, genérico a los reyes egipcios, de Furón o Ferón en idioma cóptico antiguo, o Faraón en hebreo.
[181]Los egipcios le llamaban Cetes, y le tenían por un gran mago y astrólogo, a quien los griegos después de Homero atribuyeron el poder de trastornarse en cualquier objeto viviente o insensible, tomando esta ficción de las varias figuras y jeroglíficos con que los reyes egipcios adornaban su cabeza. Según algunos, Proteo es el Setnos de Manetón y el Tifón de los mitólogos; según otros, era un mero gobernador del bajo Egipto, opinión que favorece el texto de Homero y la etimología del nombre griego, que significa presidente.
[181]Los egipcios le llamaban Cetes, y le tenían por un gran mago y astrólogo, a quien los griegos después de Homero atribuyeron el poder de trastornarse en cualquier objeto viviente o insensible, tomando esta ficción de las varias figuras y jeroglíficos con que los reyes egipcios adornaban su cabeza. Según algunos, Proteo es el Setnos de Manetón y el Tifón de los mitólogos; según otros, era un mero gobernador del bajo Egipto, opinión que favorece el texto de Homero y la etimología del nombre griego, que significa presidente.
[182]Ilíada, lib. VII, v. 289. Las palabras que siguenen la Aristía de Diomedesno son quizá del autor, pues los versos citados no se hallan en este pasaje, que es el libro V de laIlíada, y la división de este poema en títulos parece posterior a Heródoto. En cuanto a las dos citas de laOdisea, pertenecen al lib. IV, la primera v. 223, la segunda v. 352.
[182]Ilíada, lib. VII, v. 289. Las palabras que siguenen la Aristía de Diomedesno son quizá del autor, pues los versos citados no se hallan en este pasaje, que es el libro V de laIlíada, y la división de este poema en títulos parece posterior a Heródoto. En cuanto a las dos citas de laOdisea, pertenecen al lib. IV, la primera v. 223, la segunda v. 352.
[183]La autoridad de Eurípides, que en su Helena y en su Electra expresamente afirma que no fue a Troya la esposa de Menelao, sino que se detuvo en Egipto, y las razones de verosimilitud que añade luego Heródoto, hacen probable la narración de los sacerdotes egipcios, caso de que sea verdadera la historia de Helena y del sitio de Troya, la cual no fuera extraño que, a imitación del sofista Dion Crisóstomo, alguien negase en este siglo de novedad, así como se niega ya por alguno la existencia de Homero, cantor de aquellos hechos.
[183]La autoridad de Eurípides, que en su Helena y en su Electra expresamente afirma que no fue a Troya la esposa de Menelao, sino que se detuvo en Egipto, y las razones de verosimilitud que añade luego Heródoto, hacen probable la narración de los sacerdotes egipcios, caso de que sea verdadera la historia de Helena y del sitio de Troya, la cual no fuera extraño que, a imitación del sofista Dion Crisóstomo, alguien negase en este siglo de novedad, así como se niega ya por alguno la existencia de Homero, cantor de aquellos hechos.
[184]En tiempo de Menelao, los sacrificios de las víctimas humanas usados aún entre los griegos, como lo manifiesta el de Ifigenia, habían sido ya abolidos en Egipto por el rey Amasis, quien vedó se inmolasen ante el sepulcro de Osiris hombres a quienes llamaban tifonios.
[184]En tiempo de Menelao, los sacrificios de las víctimas humanas usados aún entre los griegos, como lo manifiesta el de Ifigenia, habían sido ya abolidos en Egipto por el rey Amasis, quien vedó se inmolasen ante el sepulcro de Osiris hombres a quienes llamaban tifonios.
[185]Heródoto se muestra aquí más sesudo y religioso que Eurípides, quien dice por boca de Helena que Zeus había permitido su rapto y la guerra de Troya para aliviar a la madre tierra de la turba de los mortales. Muestro autor parece penetrado de la operación de Dios sobre los imperios de la tierra que también se deja ver en el Viejo Testamento, y de la máxima de que las naciones y sociedades pagan siempre su merecido sobre la tierra, aun cuando para algunos particulares se dilate el castigo para la otra vida.
[185]Heródoto se muestra aquí más sesudo y religioso que Eurípides, quien dice por boca de Helena que Zeus había permitido su rapto y la guerra de Troya para aliviar a la madre tierra de la turba de los mortales. Muestro autor parece penetrado de la operación de Dios sobre los imperios de la tierra que también se deja ver en el Viejo Testamento, y de la máxima de que las naciones y sociedades pagan siempre su merecido sobre la tierra, aun cuando para algunos particulares se dilate el castigo para la otra vida.
[186]Llámanle también Rampses y Ramesos, haciéndole unos hijo de Menes y otros de Sesostris.
[186]Llámanle también Rampses y Ramesos, haciéndole unos hijo de Menes y otros de Sesostris.
[187]Esta narración de Heródoto parece más bien una fábula milesia, adoptada o creada por este historiador tan amante de prodigios, y de la cual es copia quizá la historia de Plida, referida por Caraces y Pausanias. No me he excusado por tanto de valerme en este pasaje de algunas expresiones familiares y jocosas, en las que tanto se aventaja nuestro idioma.
[187]Esta narración de Heródoto parece más bien una fábula milesia, adoptada o creada por este historiador tan amante de prodigios, y de la cual es copia quizá la historia de Plida, referida por Caraces y Pausanias. No me he excusado por tanto de valerme en este pasaje de algunas expresiones familiares y jocosas, en las que tanto se aventaja nuestro idioma.
[188]Algunos creen que este juego de Deméter es una alegoría de las buenas o malas cosechas. La costumbre del vestido tejido de mano sacerdotal en un mismo día se usaba también en honor de Dioniso en Darnasia, ciudad de la Italia.
[188]Algunos creen que este juego de Deméter es una alegoría de las buenas o malas cosechas. La costumbre del vestido tejido de mano sacerdotal en un mismo día se usaba también en honor de Dioniso en Darnasia, ciudad de la Italia.
[189]Las fábulas griegas de la barca de Caronte y de los jueces del infierno, fueron poéticamente tomadas de las ceremonias del Egipto, donde el cadáver, antes de recibir sepultura, depositado junto al lago Meris, era juzgado por más de cuarenta jueces, quienes, oídos los cargos contra el difunto, decidían si era o no digna de ella, y en caso de sentencia favorable era llevado el cadáver en una barca por el lago Meris para ser enterrado después de hacérsele una oración fúnebre.
[189]Las fábulas griegas de la barca de Caronte y de los jueces del infierno, fueron poéticamente tomadas de las ceremonias del Egipto, donde el cadáver, antes de recibir sepultura, depositado junto al lago Meris, era juzgado por más de cuarenta jueces, quienes, oídos los cargos contra el difunto, decidían si era o no digna de ella, y en caso de sentencia favorable era llevado el cadáver en una barca por el lago Meris para ser enterrado después de hacérsele una oración fúnebre.
[190]Estos fueron Ferécides Sirio y su discípulo Pitágoras, quienes propagaron el dogma de la metempsicosis.
[190]Estos fueron Ferécides Sirio y su discípulo Pitágoras, quienes propagaron el dogma de la metempsicosis.
[191]Entre Rampsinito y Queops pretende Diodoro Sículo qué mediaron siete reyes oscuros, excepto Nilo, quien abrió varios canales y dio su nombre al río llamado antes Egipto. Algunos dan a Queops el nombre de Quemmis o Quembes, y a su hermano Quefrén el de Cabrias.
[191]Entre Rampsinito y Queops pretende Diodoro Sículo qué mediaron siete reyes oscuros, excepto Nilo, quien abrió varios canales y dio su nombre al río llamado antes Egipto. Algunos dan a Queops el nombre de Quemmis o Quembes, y a su hermano Quefrén el de Cabrias.
[192]Esta pirámide, que es la principal, queda en pie todavía, no menos que las minas de la famosa calzada de Queops, y conserva las gradas descritas por el autor, la primera de las cuales está a cuatro pies del suelo y tiene tres de anchura, y las otras disminuyendo a proporción. El área de su base cuadrada ocupa, según el cómputo de los modernos, 480.249 pies en cuadro, según el de Heródoto 640.000, y 490.000 según el de Diodoro. Estos monumentos llamados pirámides, de cuyo nombre griego no se descubre la etimología por ignorarse el que le dieron los egipcios, son por los árabes atribuidos a Jau, monarca universal anterior a Adán, por los coptos a Surid antes del diluvio, y por otros al patriarca Josef, a Nemrod, o a la reina Daluka. Su destino, si no fue tiránico para oprimir a los pueblos, o vano para ostentación de majestad, debió ser religioso para la sepultura de sus autores o para el culto de alguna deidad.
[192]Esta pirámide, que es la principal, queda en pie todavía, no menos que las minas de la famosa calzada de Queops, y conserva las gradas descritas por el autor, la primera de las cuales está a cuatro pies del suelo y tiene tres de anchura, y las otras disminuyendo a proporción. El área de su base cuadrada ocupa, según el cómputo de los modernos, 480.249 pies en cuadro, según el de Heródoto 640.000, y 490.000 según el de Diodoro. Estos monumentos llamados pirámides, de cuyo nombre griego no se descubre la etimología por ignorarse el que le dieron los egipcios, son por los árabes atribuidos a Jau, monarca universal anterior a Adán, por los coptos a Surid antes del diluvio, y por otros al patriarca Josef, a Nemrod, o a la reina Daluka. Su destino, si no fue tiránico para oprimir a los pueblos, o vano para ostentación de majestad, debió ser religioso para la sepultura de sus autores o para el culto de alguna deidad.
[193]Ninguno de los dos soberanos logró sepultura en sus monumentos en pena de su soberbia. Las obras públicas hechas para defensa o para beneficio común, eternizan la veneración de sus autores en la grata memoria de la posteridad.
[193]Ninguno de los dos soberanos logró sepultura en sus monumentos en pena de su soberbia. Las obras públicas hechas para defensa o para beneficio común, eternizan la veneración de sus autores en la grata memoria de la posteridad.
[194]Difícil fuera decidir cuál es más absurda, si la respuesta del oráculo o la resolución tomada por Micerino.
[194]Difícil fuera decidir cuál es más absurda, si la respuesta del oráculo o la resolución tomada por Micerino.
[195]Pletro es una medida griega de 100 pies.
[195]Pletro es una medida griega de 100 pies.
[196]Diodoro cuenta entre Micerino y Asiquis otro rey, que es probablemente el mismo que Asiquis, llamado Bocoris el sabio, quien a pesar de su prudencia incurrió en la tacha de avaro y de impío, porque quiso que el dios Muevis, toro sagrado, pelease con otro toro. Preso por el etíope Sabacón, fue quemado vivo por su orden. Plutarco menciona otro rey con el nombre de Gnefacto o de Techatis, al cual otros llaman Necocabis, padre de Bocoris.
[196]Diodoro cuenta entre Micerino y Asiquis otro rey, que es probablemente el mismo que Asiquis, llamado Bocoris el sabio, quien a pesar de su prudencia incurrió en la tacha de avaro y de impío, porque quiso que el dios Muevis, toro sagrado, pelease con otro toro. Preso por el etíope Sabacón, fue quemado vivo por su orden. Plutarco menciona otro rey con el nombre de Gnefacto o de Techatis, al cual otros llaman Necocabis, padre de Bocoris.
[197]Este remedio no podía ser más seguro y eficaz, atendidas las creencias y usos de Egipto, pero era inhumano, no perdonando a los muertos para asegurar la correspondencia entre los vivos.
[197]Este remedio no podía ser más seguro y eficaz, atendidas las creencias y usos de Egipto, pero era inhumano, no perdonando a los muertos para asegurar la correspondencia entre los vivos.
[198]Créese que esta ciudad es la Chanes o Hanes de Isaías, confinante con la Etiopía.
[198]Créese que esta ciudad es la Chanes o Hanes de Isaías, confinante con la Etiopía.
[199]Es probable que los tres príncipes Bocoris, Anisis y Neco, de quien se hablará más adelante, reinasen en tres provincias diferentes, cuando fueron destronados por el conquistador Sabacón, quien parece el mismo que Sua, citado en el lib. IV de los Reyes.
[199]Es probable que los tres príncipes Bocoris, Anisis y Neco, de quien se hablará más adelante, reinasen en tres provincias diferentes, cuando fueron destronados por el conquistador Sabacón, quien parece el mismo que Sua, citado en el lib. IV de los Reyes.
[200]El número de 700 debe corregirse en el de 300 años que trascurrieron desde Sua, contemporáneo del rey Oseas, hasta Amintes en el reinado de Artajerjes Longimano.
[200]El número de 700 debe corregirse en el de 300 años que trascurrieron desde Sua, contemporáneo del rey Oseas, hasta Amintes en el reinado de Artajerjes Longimano.
[201]Estos árabes no eran los ismaelitas, sino los de la Arabia Pétrea, los idumeos y otros tributarios de la Asiria, pues las tribus árabes permanecieron siempre libres e independientes, según la promesa hecha por Dios en el Génesis a la posteridad de Ismael.
[201]Estos árabes no eran los ismaelitas, sino los de la Arabia Pétrea, los idumeos y otros tributarios de la Asiria, pues las tribus árabes permanecieron siempre libres e independientes, según la promesa hecha por Dios en el Génesis a la posteridad de Ismael.
[202]No se ha averiguado si Taraca, rey de Egipto, que salió contra Senaquerib, citado en el libro 4.º de los Reyes, es el Setón de Heródoto; pero no veo por qué el exterminio de los asirios por un ángel, según la Escritura, deba explicarse por la visión verdadera o supuesta de Setón, pues lo primero es de fe divina, y lo segundo una de las historias de Heródoto.
[202]No se ha averiguado si Taraca, rey de Egipto, que salió contra Senaquerib, citado en el libro 4.º de los Reyes, es el Setón de Heródoto; pero no veo por qué el exterminio de los asirios por un ángel, según la Escritura, deba explicarse por la visión verdadera o supuesta de Setón, pues lo primero es de fe divina, y lo segundo una de las historias de Heródoto.
[203]Esta fábula pudiera tener su origen en el portento de Josué, que detuvo el sol, y parece convenir con la teoría de Burnet, según la cual la tierra, antes del diluvio, se hallaba en posición paralela al sol.
[203]Esta fábula pudiera tener su origen en el portento de Josué, que detuvo el sol, y parece convenir con la teoría de Burnet, según la cual la tierra, antes del diluvio, se hallaba en posición paralela al sol.
[204]Según los críticos, donde dice 600 debiera leerse 60.
[204]Según los críticos, donde dice 600 debiera leerse 60.
[205]No se sabe que este duodecimvirato fuera elegido libremente por los egipcios, como parece indicar el autor.
[205]No se sabe que este duodecimvirato fuera elegido libremente por los egipcios, como parece indicar el autor.
[206]Lo que resta del laberinto, que conviene exactamente con la descripción de Heródoto, se llama el palacio de Caronte, la laguna Meris el lago de Caronte, y la ciudad de los Cocodrilos es Arsínoe, de la cual solo quedan ruinas. Tres fueron los objetos y usos del laberinto: servir de templo común o panteón de los doce reinos en que se dividía entonces el Egipto, de corte suprema para los mayores negocios del estado, y de sepultura común para los monarcas.
[206]Lo que resta del laberinto, que conviene exactamente con la descripción de Heródoto, se llama el palacio de Caronte, la laguna Meris el lago de Caronte, y la ciudad de los Cocodrilos es Arsínoe, de la cual solo quedan ruinas. Tres fueron los objetos y usos del laberinto: servir de templo común o panteón de los doce reinos en que se dividía entonces el Egipto, de corte suprema para los mayores negocios del estado, y de sepultura común para los monarcas.
[207]Conviene no confundir la laguna Meris o Miris con la laguna Marea, vecina a Alejandría, entrambas de las cuales creyó Arístides que habían sido en lo antiguo dos senos del Nilo. La presente laguna de Caronte tiene ahora 12 leguas, o a lo más 15 de circunferencia, término medio entre el cómputo de Mela, que solo le da 20 millas, y el de Heródoto, harto exagerado, aunque los naturales le defienden diciendo que cierto terreno, arenoso en el día, formaba antes una parte de la laguna. Además de la acequia principal de que se habla aquí, por la cual el lago descargaba o recibía las aguas con sus puertas que se abrían o cerraban, desaguaban en él otros canales menores salidos del Nilo, admirables por su número y construcción, los cuales se conservan enteros. En cuanto a las pirámides de Meris, han desaparecido, si bien aseguran los vecinos que cuando el río no sube mucho se ven sus ruinas, no menos que las de los templos, sepulcros y otros edificios en una isla de una legua de circunferencia, situada en medio de la laguna.
[207]Conviene no confundir la laguna Meris o Miris con la laguna Marea, vecina a Alejandría, entrambas de las cuales creyó Arístides que habían sido en lo antiguo dos senos del Nilo. La presente laguna de Caronte tiene ahora 12 leguas, o a lo más 15 de circunferencia, término medio entre el cómputo de Mela, que solo le da 20 millas, y el de Heródoto, harto exagerado, aunque los naturales le defienden diciendo que cierto terreno, arenoso en el día, formaba antes una parte de la laguna. Además de la acequia principal de que se habla aquí, por la cual el lago descargaba o recibía las aguas con sus puertas que se abrían o cerraban, desaguaban en él otros canales menores salidos del Nilo, admirables por su número y construcción, los cuales se conservan enteros. En cuanto a las pirámides de Meris, han desaparecido, si bien aseguran los vecinos que cuando el río no sube mucho se ven sus ruinas, no menos que las de los templos, sepulcros y otros edificios en una isla de una legua de circunferencia, situada en medio de la laguna.
[208]Las 20 minas se computan en 129 libras esterlinas; y el talento de plata en 258 de la misma moneda, sin contar los picos.
[208]Las 20 minas se computan en 129 libras esterlinas; y el talento de plata en 258 de la misma moneda, sin contar los picos.
[209]Si este conducto se supone natural, y más si se concede a la laguna un manantial siempre vivo, como quieren algunos viajeros, será esto más probable que no si se pretende que el conducto es artificial, pues entonces el lago todo se hubiera desaguado por él, y la tierra excavada por tan largo trecho hubiera debido de ser infinita.
[209]Si este conducto se supone natural, y más si se concede a la laguna un manantial siempre vivo, como quieren algunos viajeros, será esto más probable que no si se pretende que el conducto es artificial, pues entonces el lago todo se hubiera desaguado por él, y la tierra excavada por tan largo trecho hubiera debido de ser infinita.
[210]Esta es la única vez que el autor hace mención de este monarca, por haberse perdido el libro que el autor escribió de los asirios.
[210]Esta es la única vez que el autor hace mención de este monarca, por haberse perdido el libro que el autor escribió de los asirios.
[211]Sin duda la libación en una taza de bronce debió incitar menos a los once reyes contra Psamético que la envidia de su provincia marítima, viéndole floreciente por su comercio y muy unido con los negociantes extranjeros.
[211]Sin duda la libación en una taza de bronce debió incitar menos a los once reyes contra Psamético que la envidia de su provincia marítima, viéndole floreciente por su comercio y muy unido con los negociantes extranjeros.
[212]No consta cuál fuese el grado de Neco, si soberano o vasallo, si magistrado o particular: pero la retirada de su hijo a Siria hace conjeturar que sería príncipe de alguna provincia de Egipto.
[212]No consta cuál fuese el grado de Neco, si soberano o vasallo, si magistrado o particular: pero la retirada de su hijo a Siria hace conjeturar que sería príncipe de alguna provincia de Egipto.
[213]La piratería fue una profesión antiquísima en los mares de Grecia y del Asia menor, ni se reputaba infame, según el testimonio de Tucídides, quien la atribuye, parte a la oportunidad del mar, parte a la pobreza de los habitantes, parte a la independencia de aquellos pequeños estados, de la cual nacía la impunidad de los corsarios.
[213]La piratería fue una profesión antiquísima en los mares de Grecia y del Asia menor, ni se reputaba infame, según el testimonio de Tucídides, quien la atribuye, parte a la oportunidad del mar, parte a la pobreza de los habitantes, parte a la independencia de aquellos pequeños estados, de la cual nacía la impunidad de los corsarios.
[214]La batalla parece que se dio cerca de Menfis, en la cual algunos reyes quedaron muertos, y otros se refugiaron dentro del África.
[214]La batalla parece que se dio cerca de Menfis, en la cual algunos reyes quedaron muertos, y otros se refugiaron dentro del África.
[215]Este toro y dios Apis de los menfitas no debe confundirse con el toro y dios Mueris de los de Heliópolis, a cuya imitación los israelitas fabricaron su becerro en el desierto.
[215]Este toro y dios Apis de los menfitas no debe confundirse con el toro y dios Mueris de los de Heliópolis, a cuya imitación los israelitas fabricaron su becerro en el desierto.
[216]Parece que el favor de este rey hacia los griegos a quienes debía en parte la corona, indispuso no poco el ánimo de los nacionales para con su soberano, de cuyo servicio desertaron de una vez en gran número, según se dijo en elpár. XXX de este libro. Este descontento obligó más a Psamético a unirse con los extraños, haciendo alianza con los atenienses y con otros griegos.
[216]Parece que el favor de este rey hacia los griegos a quienes debía en parte la corona, indispuso no poco el ánimo de los nacionales para con su soberano, de cuyo servicio desertaron de una vez en gran número, según se dijo en elpár. XXX de este libro. Este descontento obligó más a Psamético a unirse con los extraños, haciendo alianza con los atenienses y con otros griegos.
[217]En las ruinas de Egipto se ven todavía techos grandes de una sola pieza.
[217]En las ruinas de Egipto se ven todavía techos grandes de una sola pieza.
[218]Es extraño que ignore el autor las grandes islas flotantes cerca de Orcómeno, ciudad de Beocia, que después describió Teofrasto, y otras de que Plinio y Séneca dieron noticia. En el río Formoso en el reino de Benín, según el abate Marcy, se ven no pocas islas flotantes, pobladas de cañas y arbustos. En cuanto a la historia de la isla de Quemis, parece trasladada por los griegos a la de Delos, mudados solo los nombres; a no ser que los egipcios con el comercio de los griegos adoptasen también sus fábulas.
[218]Es extraño que ignore el autor las grandes islas flotantes cerca de Orcómeno, ciudad de Beocia, que después describió Teofrasto, y otras de que Plinio y Séneca dieron noticia. En el río Formoso en el reino de Benín, según el abate Marcy, se ven no pocas islas flotantes, pobladas de cañas y arbustos. En cuanto a la historia de la isla de Quemis, parece trasladada por los griegos a la de Delos, mudados solo los nombres; a no ser que los egipcios con el comercio de los griegos adoptasen también sus fábulas.
[219]Conservo los nombres griegos, a los cuales en latín corresponden: a Artemisa, Diana; a Dioniso, Baco; a Deméter, Ceres.
[219]Conservo los nombres griegos, a los cuales en latín corresponden: a Artemisa, Diana; a Dioniso, Baco; a Deméter, Ceres.
[220]Dícese de este rey, además, que envió a buscar las fuentes del Nilo, que hizo en dos niños la experiencia referida en el segundo párrafo de este libro, y que conjuró a fuerza de regalos la tempestad que le amenazaba con la invasión de los escitas.
[220]Dícese de este rey, además, que envió a buscar las fuentes del Nilo, que hizo en dos niños la experiencia referida en el segundo párrafo de este libro, y que conjuró a fuerza de regalos la tempestad que le amenazaba con la invasión de los escitas.
[221]Este canal regio, del cual Aristóteles hace inverosímilmente primer actor a Sesostris, y Diodoro y Heródoto a Neco, fue llevado a cabo por Darío, y no, según pretende Diodoro, por Ptolomeo Filadelfo, tantos años posterior a nuestro autor, si bien este monarca fabricó una exclusa con sus puertas para subir y bajar el agua, a fin de que el mar Rojo, más elevado que el Egipto, como se decía, no inundase el país. En la incertidumbre que reina acerca del curso del canal, parece lo más probable que se tomó el agua desde el brazo bubástico del Nilo cerca de Facusa, y tirando hacia al monte vecino de la Arabia, y torciendo al pie de él su dirección, seguía hasta entrar en el golfo Arábigo cerca de la ciudad de Patumo, que se duda si será la Phitom del Éxodo, después Heopolis.
[221]Este canal regio, del cual Aristóteles hace inverosímilmente primer actor a Sesostris, y Diodoro y Heródoto a Neco, fue llevado a cabo por Darío, y no, según pretende Diodoro, por Ptolomeo Filadelfo, tantos años posterior a nuestro autor, si bien este monarca fabricó una exclusa con sus puertas para subir y bajar el agua, a fin de que el mar Rojo, más elevado que el Egipto, como se decía, no inundase el país. En la incertidumbre que reina acerca del curso del canal, parece lo más probable que se tomó el agua desde el brazo bubástico del Nilo cerca de Facusa, y tirando hacia al monte vecino de la Arabia, y torciendo al pie de él su dirección, seguía hasta entrar en el golfo Arábigo cerca de la ciudad de Patumo, que se duda si será la Phitom del Éxodo, después Heopolis.
[222]Por el libro IV de los Reyes sabemos, con más puntualidad, que Faraón Necao venció a los judíos cerca de Mageddo; que en Rebla de Siria prendió al rey Joacaz, llevándole cautivo a Egipto; que nombró a Joaquín rey de Jerusalén, aunque no consta que tomase a fuerza de armas esta ciudad, que será acaso la Caditis de Heródoto. Venció también Neco a los asirios, y se apoderó de Carcamis sobre el Éufrates; pero vencido poco después por Nabucodonosor, perdió sus conquistas, y murió 600 años antes de Jesucristo.
[222]Por el libro IV de los Reyes sabemos, con más puntualidad, que Faraón Necao venció a los judíos cerca de Mageddo; que en Rebla de Siria prendió al rey Joacaz, llevándole cautivo a Egipto; que nombró a Joaquín rey de Jerusalén, aunque no consta que tomase a fuerza de armas esta ciudad, que será acaso la Caditis de Heródoto. Venció también Neco a los asirios, y se apoderó de Carcamis sobre el Éufrates; pero vencido poco después por Nabucodonosor, perdió sus conquistas, y murió 600 años antes de Jesucristo.
[223]Diodoro pretende que la embajada de los eleos fue en tiempo de Amasis.
[223]Diodoro pretende que la embajada de los eleos fue en tiempo de Amasis.
[224]Este rey, que venció al principio a los tirios, sidonios y cipriotas, volviendo a Egipto con un rico botín, y a quien dan unos 22 y otros 19 años de reinado, es el Ephree de la Biblia, cuyo delito fue abandonar a su aliado Sedecías en manos de Nabucodonosor, y cuyo castigo anuncia Jeremías.
[224]Este rey, que venció al principio a los tirios, sidonios y cipriotas, volviendo a Egipto con un rico botín, y a quien dan unos 22 y otros 19 años de reinado, es el Ephree de la Biblia, cuyo delito fue abandonar a su aliado Sedecías en manos de Nabucodonosor, y cuyo castigo anuncia Jeremías.
[225]En ellibro IV, párrafo CLIXde esta historia, se verán los motivos que tuvo Apríes para esta expedición y que eran injustas las sospechas de sus vasallos.
[225]En ellibro IV, párrafo CLIXde esta historia, se verán los motivos que tuvo Apríes para esta expedición y que eran injustas las sospechas de sus vasallos.
[226]No se sabe si estos preparativos de guerra se hicieron con el favor de Nabucodonosor, que se valdría de estos disturbios para saquear el Egipto, y si fueron en el tiempo o después de su invasión; mas parece que auxilió a Amasis, y que le dejó tan solo como rey feudatario.
[226]No se sabe si estos preparativos de guerra se hicieron con el favor de Nabucodonosor, que se valdría de estos disturbios para saquear el Egipto, y si fueron en el tiempo o después de su invasión; mas parece que auxilió a Amasis, y que le dejó tan solo como rey feudatario.
[227]Ciudad no lejos de la laguna Marea.
[227]Ciudad no lejos de la laguna Marea.
[228]Heródoto, al estilo de los poetas, dejando suspensa la expectación de los lectores al ir a darse una acción decisiva, intercala este episodio de las milicias y clases en Egipto, que en vez de siete reduce a cinco Diodoro de Sicilia. En cuanto a la milicia egipcia, a pesar de su separación y perpetuidad, obsérvase que jamás sobresalió en valor, pues sin el ejercicio activo de la guerra, los soldados, aunque de profesión, se enervan con el ocio.
[228]Heródoto, al estilo de los poetas, dejando suspensa la expectación de los lectores al ir a darse una acción decisiva, intercala este episodio de las milicias y clases en Egipto, que en vez de siete reduce a cinco Diodoro de Sicilia. En cuanto a la milicia egipcia, a pesar de su separación y perpetuidad, obsérvase que jamás sobresalió en valor, pues sin el ejercicio activo de la guerra, los soldados, aunque de profesión, se enervan con el ocio.
[229]Esta era la primera clase del estado con un sumo sacerdote y varios colegios presididos por un pontífice menor; el rey era cabeza del sacerdocio egipcio, como debía serlo en la religión natural la suprema potestad.
[229]Esta era la primera clase del estado con un sumo sacerdote y varios colegios presididos por un pontífice menor; el rey era cabeza del sacerdocio egipcio, como debía serlo en la religión natural la suprema potestad.
[230]La mina corresponde casi a una libra de peso: el sextario a poco más de un cuartillo.
[230]La mina corresponde casi a una libra de peso: el sextario a poco más de un cuartillo.
[231]Este pasaje concuerda con la expresión arrogante y blasfema que pone Ezequiel en boca de este rey, el dragón grande tendido entre sus ríos y diciendo:Meus est fluvius, ego fecime metipsum. No conviene menos con la narración de Heródoto lo demás de la profecía, aunque la desolación de 40 años con que se amenaza a las ciudades del Egipto, después de la invasión de Nabucodonosor, hace pensar que entre Apríes y Amasis reinó algún príncipe menos poderoso, que sería el Partamis de Helánico o algún otro.
[231]Este pasaje concuerda con la expresión arrogante y blasfema que pone Ezequiel en boca de este rey, el dragón grande tendido entre sus ríos y diciendo:Meus est fluvius, ego fecime metipsum. No conviene menos con la narración de Heródoto lo demás de la profecía, aunque la desolación de 40 años con que se amenaza a las ciudades del Egipto, después de la invasión de Nabucodonosor, hace pensar que entre Apríes y Amasis reinó algún príncipe menos poderoso, que sería el Partamis de Helánico o algún otro.
[232]Estos misterios representaban las desventuras de Osiris, echado al río en una caja cerrada con plomo o hecho pedazos por Tifón y hallado por su mujer Isis.
[232]Estos misterios representaban las desventuras de Osiris, echado al río en una caja cerrada con plomo o hecho pedazos por Tifón y hallado por su mujer Isis.
[233]Diodoro afirma que Deméter o Ceres es la misma que Isis, cuya tesmoforia o misterios eleusinos celebró la Grecia, adoptándolos del Egipto en Argos por medio de las danaides, y en Atenas, colonia quizá egipcia, por medio de los egipcios Petes y Erectes.
[233]Diodoro afirma que Deméter o Ceres es la misma que Isis, cuya tesmoforia o misterios eleusinos celebró la Grecia, adoptándolos del Egipto en Argos por medio de las danaides, y en Atenas, colonia quizá egipcia, por medio de los egipcios Petes y Erectes.
[234]Los egipcios habían logrado con la fuerza de la costumbre, que en una sociedad bien constituida tiene dominio absoluto, contener y limitar a la suprema autoridad, por más que la corona fuese hereditaria, recayendo en los raros casos de elección en un oficial de mérito o en un sacerdote virtuoso. La conducta trazada al monarca era arregladísima: el uso apartaba de él todas las personas bajas y vulgares, dándole por criados jóvenes nobles educados con esmero; repartía sus horas entre el despacho de los negocios, el sacrificio diario, un breve recreo, una mesa moderada y en oír la lectura de las instrucciones de los libros sagrados, y un elogio de sus diarias acciones si lo merecía, y en fin, nada le consentían hacer contrario a las leyes y costumbres del Egipto.
[234]Los egipcios habían logrado con la fuerza de la costumbre, que en una sociedad bien constituida tiene dominio absoluto, contener y limitar a la suprema autoridad, por más que la corona fuese hereditaria, recayendo en los raros casos de elección en un oficial de mérito o en un sacerdote virtuoso. La conducta trazada al monarca era arregladísima: el uso apartaba de él todas las personas bajas y vulgares, dándole por criados jóvenes nobles educados con esmero; repartía sus horas entre el despacho de los negocios, el sacrificio diario, un breve recreo, una mesa moderada y en oír la lectura de las instrucciones de los libros sagrados, y un elogio de sus diarias acciones si lo merecía, y en fin, nada le consentían hacer contrario a las leyes y costumbres del Egipto.
[235]Aunque las leyes egipcias prohibían el hurto, como se ve por este pasaje y por la historia referida en elpár. CXXI de este libro, señalaban un magistrado con el nombre de Archiladrón, quien tomaba por escrito los nombres de los que quisiesen profesar tal oficio, y les obligaba a presentarle sus hurtos; y ante él acudían los dueños de lo robado, que lo recobraban dejando una cuarta parte de su valor en beneficio del ladrón. Sin defender esta economía como remedio de mayores males, diré que no era contraria a la ley natural, pues la potestad suprema puede moderar el dominio privado de cada uno con ciertas cargas y condiciones a que puede obligarlos.
[235]Aunque las leyes egipcias prohibían el hurto, como se ve por este pasaje y por la historia referida en elpár. CXXI de este libro, señalaban un magistrado con el nombre de Archiladrón, quien tomaba por escrito los nombres de los que quisiesen profesar tal oficio, y les obligaba a presentarle sus hurtos; y ante él acudían los dueños de lo robado, que lo recobraban dejando una cuarta parte de su valor en beneficio del ladrón. Sin defender esta economía como remedio de mayores males, diré que no era contraria a la ley natural, pues la potestad suprema puede moderar el dominio privado de cada uno con ciertas cargas y condiciones a que puede obligarlos.
[236]Esfinges con rostro de hombre.
[236]Esfinges con rostro de hombre.
[237]Se estimaba en más el mármol etiópico negro o variado, por lo fuerte de la piedra, o quizá solo por ser extranjero.
[237]Se estimaba en más el mármol etiópico negro o variado, por lo fuerte de la piedra, o quizá solo por ser extranjero.
[238]Diodoro refiere que las ciudades y pueblos grandes del Egipto antiguamente subían a 18.000, en tiempo de Filadelfo a 20.000, siendo entonces de siete millones la población, que en su tiempo había bajado a tres millones. Y no es de admirar, si es verdad que un niño no costase a sus padres más que 20 dracmas hasta la edad varonil, pues la población crece con la abundancia de víveres.
[238]Diodoro refiere que las ciudades y pueblos grandes del Egipto antiguamente subían a 18.000, en tiempo de Filadelfo a 20.000, siendo entonces de siete millones la población, que en su tiempo había bajado a tres millones. Y no es de admirar, si es verdad que un niño no costase a sus padres más que 20 dracmas hasta la edad varonil, pues la población crece con la abundancia de víveres.