Chapter 21

[239]Hímera, después Termas, al presente Termini: Acragas se llama ahora Agrigento.

[239]Hímera, después Termas, al presente Termini: Acragas se llama ahora Agrigento.

[240]Conjetúrase si los elísicos eran una gente de los ligures o genoveses, o bien helvios o helvecios.

[240]Conjetúrase si los elísicos eran una gente de los ligures o genoveses, o bien helvios o helvecios.

[241]Diodoro pretende que el día de la victoria de Gelón sobre Amílcar coincidió con el de la defensa de Leónidas en Termópilas. A dicha batalla de Gelón contra los cartagineses, más bien que a la de Hierón contra los piratas etruscos cerca de Cumas, parece debe referirse la oda segunda Pitia de Píndaro.

[241]Diodoro pretende que el día de la victoria de Gelón sobre Amílcar coincidió con el de la defensa de Leónidas en Termópilas. A dicha batalla de Gelón contra los cartagineses, más bien que a la de Hierón contra los piratas etruscos cerca de Cumas, parece debe referirse la oda segunda Pitia de Píndaro.

[242]Pilos conserva el nombre antiguo: Ténaro lleva el de Caibares, o bien el de puerto de las Codornices.

[242]Pilos conserva el nombre antiguo: Ténaro lleva el de Caibares, o bien el de puerto de las Codornices.

[243]Diodoro y Conón tratan de esta expedición de Minos, de su muerte violenta procurada por engaños del rey Cócalo: de la fundación de la colonia minosa Heraclea, al presente Castel Blanco, establecida por Minos, o después de su muerte por los de Creta.

[243]Diodoro y Conón tratan de esta expedición de Minos, de su muerte violenta procurada por engaños del rey Cócalo: de la fundación de la colonia minosa Heraclea, al presente Castel Blanco, establecida por Minos, o después de su muerte por los de Creta.

[244]La Yapigia correspondía a la tierra de Otranto en Nápoles, y la antigua Hiria al lugar presente de Rodi.

[244]La Yapigia correspondía a la tierra de Otranto en Nápoles, y la antigua Hiria al lugar presente de Rodi.

[245]Pocos asuntos tan interesantes como este de la población de Creta se hallan tan dudosos y controvertidos. La narración de Heródoto es conforme con la que apunta Homero,Odis., l. XIX, v. 172.

[245]Pocos asuntos tan interesantes como este de la población de Creta se hallan tan dudosos y controvertidos. La narración de Heródoto es conforme con la que apunta Homero,Odis., l. XIX, v. 172.

[246]No lejos de Farsalia.

[246]No lejos de Farsalia.

[247]Quizá es la que al presente se llama Gonisa.

[247]Quizá es la que al presente se llama Gonisa.

[248]La ciudad de los traquinios o Heraclea Traquis es ahora la pequeña aldea de Comaro; el estrecho de Termópilas se llama la Boca del Lobo. En cuanto al Artemisio y la Histieótida, es el primero un promontorio de Eubea que da también su nombre al estrecho del mar vecino, y la Histieótida una comarca marítima de Tesalia.

[248]La ciudad de los traquinios o Heraclea Traquis es ahora la pequeña aldea de Comaro; el estrecho de Termópilas se llama la Boca del Lobo. En cuanto al Artemisio y la Histieótida, es el primero un promontorio de Eubea que da también su nombre al estrecho del mar vecino, y la Histieótida una comarca marítima de Tesalia.

[249]Nombre antiguo de la Tesalia; la Tesprotia era una región del Epiro, quizá la moderna Vayelitia.

[249]Nombre antiguo de la Tesalia; la Tesprotia era una región del Epiro, quizá la moderna Vayelitia.

[250]Sospéchase si sería la mencionada Tuya, la hija de Castalio, madre de Delfo y amiga de Apolo.

[250]Sospéchase si sería la mencionada Tuya, la hija de Castalio, madre de Delfo y amiga de Apolo.

[251]Sepíade, llamada por unos el cabo de Monastir, por otros el cabo de Quetuno; Magnesia se hallaba en la Tesalia, donde está presente el cabo de San Jorge.

[251]Sepíade, llamada por unos el cabo de Monastir, por otros el cabo de Quetuno; Magnesia se hallaba en la Tesalia, donde está presente el cabo de San Jorge.

[252]Situada en Tesalia al pie del monte Osa.

[252]Situada en Tesalia al pie del monte Osa.

[253]Hoy día un pequeño torrente que va al Pireo.

[253]Hoy día un pequeño torrente que va al Pireo.

[254]Ciudad de la comarca Magnesia, al presente Volos.

[254]Ciudad de la comarca Magnesia, al presente Volos.

[255]Ea, ciudad hoy, según unos, Lipótamo; según otros, Uturet.

[255]Ea, ciudad hoy, según unos, Lipótamo; según otros, Uturet.

[256]Su ciudad conserva aún el nombre de Eblebanda: Pafos de Chipre se llama actualmente Bafo.

[256]Su ciudad conserva aún el nombre de Eblebanda: Pafos de Chipre se llama actualmente Bafo.

[257]Según la mitología, Frixo, huyendo a Ea de Cólquide con Hele su hermana, se libró de las manos de su padre y de su madrasta Ino.

[257]Según la mitología, Frixo, huyendo a Ea de Cólquide con Hele su hermana, se libró de las manos de su padre y de su madrasta Ino.

[258]Este era el Euripo o golfo de Negroponte: la Mélide correspondía en la costa del golfo de Zitón.

[258]Este era el Euripo o golfo de Negroponte: la Mélide correspondía en la costa del golfo de Zitón.

[259]Ciudad de Acaya, cerca del golfo de Zitón, frontera a la isla del mismo nombre, donde se criaba el eléboro.

[259]Ciudad de Acaya, cerca del golfo de Zitón, frontera a la isla del mismo nombre, donde se criaba el eléboro.

[260]Esta Deméter no parece otra que Deméter Pilea. El templo que Acrisio quizá edificó, era donde se juntaban los diputados de la Grecia llamados los Pilágoras.

[260]Esta Deméter no parece otra que Deméter Pilea. El templo que Acrisio quizá edificó, era donde se juntaban los diputados de la Grecia llamados los Pilágoras.

[261]Pausanias hace subir a 6000 el número de los locros que tomaban el nombre de la ciudad de Opunte, situada en el golfo de Negroponte. La Fócide, pequeña región de la Grecia, venía a caer en medio de la que hoy llaman Levadia.

[261]Pausanias hace subir a 6000 el número de los locros que tomaban el nombre de la ciudad de Opunte, situada en el golfo de Negroponte. La Fócide, pequeña región de la Grecia, venía a caer en medio de la que hoy llaman Levadia.

[262]Plutarco, como natural de Tebas, llevado de resentimiento contra Heródoto por la amargura con que trata este a sus compatriotas, le desmiente acerca de la presencia en las Termópilas del tebano Leontíades, a quien nuestro autor conocía bien, según elpár.CCXXXIIIde este libro. Son frecuentes los pasajes de esta historia que concitan la crítica y la indignación del gran Plutarco.

[262]Plutarco, como natural de Tebas, llevado de resentimiento contra Heródoto por la amargura con que trata este a sus compatriotas, le desmiente acerca de la presencia en las Termópilas del tebano Leontíades, a quien nuestro autor conocía bien, según elpár.CCXXXIIIde este libro. Son frecuentes los pasajes de esta historia que concitan la crítica y la indignación del gran Plutarco.

[263]Celebrábase la Olimpiada 75 en medio del verano.

[263]Celebrábase la Olimpiada 75 en medio del verano.

[264]De ella se aprovechó después Alejandro Magno, y Breno con sus galos forzando del mismo modo aquel paso, defendido también entonces por los focidios. De aquellas eminencias desalojó asimismo Catón el mayor a los etolios, que las ocupaban por orden de Antíoco.

[264]De ella se aprovechó después Alejandro Magno, y Breno con sus galos forzando del mismo modo aquel paso, defendido también entonces por los focidios. De aquellas eminencias desalojó asimismo Catón el mayor a los etolios, que las ocupaban por orden de Antíoco.

[265]No se halla dicha narración en lo que nos resta de los nueve libros de Heródoto.

[265]No se halla dicha narración en lo que nos resta de los nueve libros de Heródoto.

[266]Etesias da por traidores a Calíades y Timafernes, naturales de Traquinia, no menos fabuloso e inseguro en esta noticia que en todo lo demás que escribió.

[266]Etesias da por traidores a Calíades y Timafernes, naturales de Traquinia, no menos fabuloso e inseguro en esta noticia que en todo lo demás que escribió.

[267]Diodoro nombra un solo desertor, llamado Tirastiadas, de patria cimeo.

[267]Diodoro nombra un solo desertor, llamado Tirastiadas, de patria cimeo.

[268]Este punto no está entre los antiguos bien aclarado. Dice Diodoro que solo se quedó Leónidas con los de Tespias: Pausanias sustituye a los tebanos 80 hombres de Micenas: Plutarco acrimina al autor por suponer que Leónidas solo tenía consigo 300 hombres, cuando cada espartano solía traer consigo seis o siete de sus ilotas.

[268]Este punto no está entre los antiguos bien aclarado. Dice Diodoro que solo se quedó Leónidas con los de Tespias: Pausanias sustituye a los tebanos 80 hombres de Micenas: Plutarco acrimina al autor por suponer que Leónidas solo tenía consigo 300 hombres, cuando cada espartano solía traer consigo seis o siete de sus ilotas.

[269]Son célebres las palabras que dijo Leónidas a los suyos: «Comed como quien ha de cenar con Hades». No es creíble, empero, que embistiera de noche el campo de Jerjes con ánimo de matar al rey, por más que Diodoro, Justino y Plutarco lo escriban.

[269]Son célebres las palabras que dijo Leónidas a los suyos: «Comed como quien ha de cenar con Hades». No es creíble, empero, que embistiera de noche el campo de Jerjes con ánimo de matar al rey, por más que Diodoro, Justino y Plutarco lo escriban.

[270]Pausanias nos manifiesta que el nombre de los 300 campeones estaba notado en una columna levantada en Esparta.

[270]Pausanias nos manifiesta que el nombre de los 300 campeones estaba notado en una columna levantada en Esparta.

[271]A estos átimos oinfamesse negaba en Grecia toda comunicación, como a excomulgados vitandos.

[271]A estos átimos oinfamesse negaba en Grecia toda comunicación, como a excomulgados vitandos.

[272]Lacedemonios eran todos los vasallos de Esparta; pero espartanos solamente los vecinos de la capital, dándose a veces no más el nombre de lacedemonios a los periecos, esto es a los de las ciudades sujetas a Esparta, para distinguirlos de los genuinos espartanos.

[272]Lacedemonios eran todos los vasallos de Esparta; pero espartanos solamente los vecinos de la capital, dándose a veces no más el nombre de lacedemonios a los periecos, esto es a los de las ciudades sujetas a Esparta, para distinguirlos de los genuinos espartanos.

[273]Es la moderna Cerigo.

[273]Es la moderna Cerigo.

[274]Bien dudosa sería la conjetura si no nos hubiera mostrado el autor, por los acertados consejos dados al rey por Demarato contra los espartanos, que este, enemistado realmente con ellos, pretendía con sinceridad la sujeción y ruina de su patria.

[274]Bien dudosa sería la conjetura si no nos hubiera mostrado el autor, por los acertados consejos dados al rey por Demarato contra los espartanos, que este, enemistado realmente con ellos, pretendía con sinceridad la sujeción y ruina de su patria.

[275]Anda aquí el autor algo corto en el número, si bien en el cap. 44 sube hasta 180 las naves de Atenas. Diodoro les da el número cabal de 200 naves.

[275]Anda aquí el autor algo corto en el número, si bien en el cap. 44 sube hasta 180 las naves de Atenas. Diodoro les da el número cabal de 200 naves.

[276]Los de la isla al presente Cea.

[276]Los de la isla al presente Cea.

[277]El original dice con más fuerza: «ni aun el ministro del fuego», aludiendo al uso antiguo entre los griegos de que un ministro sagrado coronado de laurel y con un hacha en la mano precediese a las filas; persona santa a quien solía perdonarse en la acción.

[277]El original dice con más fuerza: «ni aun el ministro del fuego», aludiendo al uso antiguo entre los griegos de que un ministro sagrado coronado de laurel y con un hacha en la mano precediese a las filas; persona santa a quien solía perdonarse en la acción.

[278]Cabo oriental de Negroponte, al presente Cubo de Oro.

[278]Cabo oriental de Negroponte, al presente Cubo de Oro.

[279]Escíone, lugar de Macedonia situado en el cabo Canistro. Tenía este buzo una hija heredera de su habilidad llamada Cione.

[279]Escíone, lugar de Macedonia situado en el cabo Canistro. Tenía este buzo una hija heredera de su habilidad llamada Cione.

[280]La palabraallíno me parece indicar que los soldados marinos se hallasen en las mismas, sino en sus tiendas en la playa. Las tablas y cadáveres a que alude serían de las naves que en la batalla naval de aquel día habían perecido.

[280]La palabraallíno me parece indicar que los soldados marinos se hallasen en las mismas, sino en sus tiendas en la playa. Las tablas y cadáveres a que alude serían de las naves que en la batalla naval de aquel día habían perecido.

[281]Es Cela o Cava la costa de Calcis, frontera a la antigua Áulide, lugar sembrado de escollos.

[281]Es Cela o Cava la costa de Calcis, frontera a la antigua Áulide, lugar sembrado de escollos.

[282]Parece ser este Clinias el padre del famoso Alcibíades, y lo persuade más el ser su nombre lo mismo que el de su abuelo.

[282]Parece ser este Clinias el padre del famoso Alcibíades, y lo persuade más el ser su nombre lo mismo que el de su abuelo.

[283]Hace el autor mención en varios lugares de esta ciudad de la Fócide, donde residía un oráculo de Apolo.

[283]Hace el autor mención en varios lugares de esta ciudad de la Fócide, donde residía un oráculo de Apolo.

[284]Pausanias se aparta de lo dicho por Heródoto, afirmando que al principio los focidios siguieron el partido del persa, y se pasaron después al de los griegos.

[284]Pausanias se aparta de lo dicho por Heródoto, afirmando que al principio los focidios siguieron el partido del persa, y se pasaron después al de los griegos.

[285]Esta Dóride propia correspondía a la Levadia alta de los turcos.

[285]Esta Dóride propia correspondía a la Levadia alta de los turcos.

[286]Anfisa, capital de los locros ozolas, situados en la moderna Levadia, cerca del golfo de Salona, parece estaba donde la presente Salona; si bien otros le dan hoy el nombre de Lambino.

[286]Anfisa, capital de los locros ozolas, situados en la moderna Levadia, cerca del golfo de Salona, parece estaba donde la presente Salona; si bien otros le dan hoy el nombre de Lambino.

[287]No es menester buscar a dichas ciudades un nombre moderno, porque todas estas y las demás de los focidios hasta el número de veintidós fueron después desmanteladas y derruidas por Filipo de Macedonia en pena de los hurtos sacrílegos de los focidios, quienes antes de la guerra sacra habían saqueado los tesoros de Delfos.

[287]No es menester buscar a dichas ciudades un nombre moderno, porque todas estas y las demás de los focidios hasta el número de veintidós fueron después desmanteladas y derruidas por Filipo de Macedonia en pena de los hurtos sacrílegos de los focidios, quienes antes de la guerra sacra habían saqueado los tesoros de Delfos.

[288]Al presente lugar insignificante de la Levadia con el mismo nombre.

[288]Al presente lugar insignificante de la Levadia con el mismo nombre.

[289]No se deduce de aquí que Alejandro hubiese ocupado con tropas las ciudades de Beocia, sino que había señalado un comisario macedonio como gobernador de cada ciudad.

[289]No se deduce de aquí que Alejandro hubiese ocupado con tropas las ciudades de Beocia, sino que había señalado un comisario macedonio como gobernador de cada ciudad.

[290]No interviniendo por aquí en nada los eólidas, parece deber corregirse los lileadas o habitantes de Lilea, ciudad que fue demolida con la de Panopea y la de Dáulide, y que es en el día una pequeña aldea que lleva el nombre de Solen.

[290]No interviniendo por aquí en nada los eólidas, parece deber corregirse los lileadas o habitantes de Lilea, ciudad que fue demolida con la de Panopea y la de Dáulide, y que es en el día una pequeña aldea que lleva el nombre de Solen.

[291]Por entonces había solo en Delfos, al parecer, un adivino o intérprete de los oráculos con una sola Pitia, no habiendo crecido con el número de consultas y dones el de profetas y pitonisas.

[291]Por entonces había solo en Delfos, al parecer, un adivino o intérprete de los oráculos con una sola Pitia, no habiendo crecido con el número de consultas y dones el de profetas y pitonisas.

[292]Si fueron embustes del profeta délfico estos portentos, para mí es un portento mayor que los otros el que tantos y tan ilustres escritores nos los vendan sin vacilar por hechos históricos. Prodigios hay en las historias antiguas que solo pueden explicarse por la intervención de espíritus malos, no por fraudes de los sacerdotes o credulidad del vulgo: de esta suerte son los sucedidos más tarde en Delfos mismo contra Breno y sus galos. Bien que esas deidades délficas solo parecen fieras contra los bárbaros, disimulando a sus focidios antes de la guerra sacra los mayores sacrilegios.

[292]Si fueron embustes del profeta délfico estos portentos, para mí es un portento mayor que los otros el que tantos y tan ilustres escritores nos los vendan sin vacilar por hechos históricos. Prodigios hay en las historias antiguas que solo pueden explicarse por la intervención de espíritus malos, no por fraudes de los sacerdotes o credulidad del vulgo: de esta suerte son los sucedidos más tarde en Delfos mismo contra Breno y sus galos. Bien que esas deidades délficas solo parecen fieras contra los bárbaros, disimulando a sus focidios antes de la guerra sacra los mayores sacrilegios.

[293]Isla enfrente de Eleusis, llamada hoy Coluri, lo mismo que la pequeña villa que ha reemplazado a la célebre ciudad de Salamina.

[293]Isla enfrente de Eleusis, llamada hoy Coluri, lo mismo que la pequeña villa que ha reemplazado a la célebre ciudad de Salamina.

[294]Llamada al presenta Pleda o Damala en la Argólida, sobre el golfo Sarónico. Egina es la moderna isla de Engía, de la cual toma nombre el golfo Sarónico o de Engía.

[294]Llamada al presenta Pleda o Damala en la Argólida, sobre el golfo Sarónico. Egina es la moderna isla de Engía, de la cual toma nombre el golfo Sarónico o de Engía.

[295]La antigua Sición es al presente un montón de ruinas con el nombre de Basílica. Epidauro, capital de la Argólida, llámase en el día según unos Pigiada, según otros Esculapio. Hermíone es en la actualidad Maria, en el golfo de Nauplia en la Argólida.

[295]La antigua Sición es al presente un montón de ruinas con el nombre de Basílica. Epidauro, capital de la Argólida, llámase en el día según unos Pigiada, según otros Esculapio. Hermíone es en la actualidad Maria, en el golfo de Nauplia en la Argólida.

[296]Conservan estas tres ciudades su nombre antiguo, si bien la de los ambraciotas se llama también Arta y Santa María de los Leucadios.

[296]Conservan estas tres ciudades su nombre antiguo, si bien la de los ambraciotas se llama también Arta y Santa María de los Leucadios.

[297]Citnos, al presente Termia.

[297]Citnos, al presente Termia.

[298]El pueblo de los primeros es actualmente el lugar de Serso, y el de Sifnos es la isla de Sifanto.

[298]El pueblo de los primeros es actualmente el lugar de Serso, y el de Sifnos es la isla de Sifanto.

[299]Los tesprotos habitaban hacia la Vayelitia; el Aqueronte es el Verlichi en Epiro.

[299]Los tesprotos habitaban hacia la Vayelitia; el Aqueronte es el Verlichi en Epiro.

[300]Quedose corto, pues, Esquilo al dar en su tragedia de los Persas 300 naves a la armada únicamente.

[300]Quedose corto, pues, Esquilo al dar en su tragedia de los Persas 300 naves a la armada únicamente.

[301]La ciudad antigua reducida a una pequeña población conserva el nombre de Tespias; pero de Platea, totalmente arruinada, ni aun el nombre resta.

[301]La ciudad antigua reducida a una pequeña población conserva el nombre de Tespias; pero de Platea, totalmente arruinada, ni aun el nombre resta.

[302]Quizá el sentido deba ser que desde Sardes hasta Europa emplearon un mes marchando, pues no puede entenderse que se pase un mes en el tránsito del Helesponto, en el que, según refiere el mismo autor,libro VII, pár.LVI, solo emplearon siete días.

[302]Quizá el sentido deba ser que desde Sardes hasta Europa emplearon un mes marchando, pues no puede entenderse que se pase un mes en el tránsito del Helesponto, en el que, según refiere el mismo autor,libro VII, pár.LVI, solo emplearon siete días.

[303]Este era el famoso Areópago.

[303]Este era el famoso Areópago.

[304]No era sino egipcio emigrado en Atenas.

[304]No era sino egipcio emigrado en Atenas.

[305]Plutarco, según su costumbre, se declara contra nuestro autor por haber privado a Temístocles de la gloria que se merece este aviso digno del mejor político, especialmente habiendo reservado para su Artemisia, como veremos, consejos llenos de acierto y prudencia.

[305]Plutarco, según su costumbre, se declara contra nuestro autor por haber privado a Temístocles de la gloria que se merece este aviso digno del mejor político, especialmente habiendo reservado para su Artemisia, como veremos, consejos llenos de acierto y prudencia.

[306]Alude este dicho a las corridas de los juegos olímpicos, en que los jueces llamados olimpiónicas, por medio de sus alguaciles los alitas mandaban dar un latigazo al que antes de dar ellos la señal salía de la línea, como lo dieron al lacedemonio Licas (Tucíd.). Es célebre, y no sé cómo lo omite Heródoto, el dicho de Temístocles, quien al ver que Euribíades le amenazaba con el bastón. «Pega, le dijo, si quieres, pero oye».

[306]Alude este dicho a las corridas de los juegos olímpicos, en que los jueces llamados olimpiónicas, por medio de sus alguaciles los alitas mandaban dar un latigazo al que antes de dar ellos la señal salía de la línea, como lo dieron al lacedemonio Licas (Tucíd.). Es célebre, y no sé cómo lo omite Heródoto, el dicho de Temístocles, quien al ver que Euribíades le amenazaba con el bastón. «Pega, le dijo, si quieres, pero oye».

[307]Para votar los negocios en Atenas los escribían en una tablilla expuesta al público los prítanes o gobernadores de semana: junta ya la Asamblea popular, volvía el epístates, esto es, el primero de los prohedros o presidentes, a proponer el asunto sobre el cual, después de haber discurrido los oradores que lo pedían, anunciaba el epístates al pueblo que se iba a votar. La fuerza de este acto es la que expresa en este pasaje el verbo del original.

[307]Para votar los negocios en Atenas los escribían en una tablilla expuesta al público los prítanes o gobernadores de semana: junta ya la Asamblea popular, volvía el epístates, esto es, el primero de los prohedros o presidentes, a proponer el asunto sobre el cual, después de haber discurrido los oradores que lo pedían, anunciaba el epístates al pueblo que se iba a votar. La fuerza de este acto es la que expresa en este pasaje el verbo del original.

[308]Ciudad de Lucania en la actual Basilicata, llamada después Heraclea, al presente arruinada, cerca de la embocadura del río Siris, el moderno Senno. Los atenienses fundaron también a Turio en aquellas cercanías.

[308]Ciudad de Lucania en la actual Basilicata, llamada después Heraclea, al presente arruinada, cerca de la embocadura del río Siris, el moderno Senno. Los atenienses fundaron también a Turio en aquellas cercanías.

[309]Sin duda su pretensión era que estos misteriosos ídolos, semejantes a los Dioscuros, acompañasen la armada, como entre los turcos el estandarte de Mahoma.

[309]Sin duda su pretensión era que estos misteriosos ídolos, semejantes a los Dioscuros, acompañasen la armada, como entre los turcos el estandarte de Mahoma.

[310]Llanura vecina a la antigua Eleusis, que es al presente la aldea de Lepsina. En cuanto al prodigio, no es de creer que Heródoto asienta a él, como a otros mil que refiere. Los historiadores no quieren por lo común ser menos aplaudidos que los cómicos, y se acomodan por lo mismo al sabor de los lectores; y no es por lo mismo más de extrañar que alimente Heródoto de ficciones y maravillas a lectores gentílicos y supersticiosos, que el espíritu de impiedad y de pedante filosofía de que llenan sus volúmenes muchos de los que tachan de crédulo a nuestro autor.

[310]Llanura vecina a la antigua Eleusis, que es al presente la aldea de Lepsina. En cuanto al prodigio, no es de creer que Heródoto asienta a él, como a otros mil que refiere. Los historiadores no quieren por lo común ser menos aplaudidos que los cómicos, y se acomodan por lo mismo al sabor de los lectores; y no es por lo mismo más de extrañar que alimente Heródoto de ficciones y maravillas a lectores gentílicos y supersticiosos, que el espíritu de impiedad y de pedante filosofía de que llenan sus volúmenes muchos de los que tachan de crédulo a nuestro autor.

[311]Falero, puerto a cosa de una legua de Atenas, desierto al presente y abandonado.

[311]Falero, puerto a cosa de una legua de Atenas, desierto al presente y abandonado.

[312]Caristo, hoy Castelroso en Eubea; los tenios habitaban la isla de Tenos, y las cinco ciudades de que se habla aquí y en elpárrafoXLVI, son las cinco islas de Naxos, Milo, Sifnos, Serifos y Citnos.

[312]Caristo, hoy Castelroso en Eubea; los tenios habitaban la isla de Tenos, y las cinco ciudades de que se habla aquí y en elpárrafoXLVI, son las cinco islas de Naxos, Milo, Sifnos, Serifos y Citnos.

[313]Este camino, que llaman otros Escirona, conducía al Istmo desde la ciudad de Mégara por entre aquellos montes y derrumbaderos que al presente llamanCaki-Scala.

[313]Este camino, que llaman otros Escirona, conducía al Istmo desde la ciudad de Mégara por entre aquellos montes y derrumbaderos que al presente llamanCaki-Scala.

[314]Los aqueos, echados por los dorios de su país, arrojaron del suyo a los jonios, apoderándose de la región vecina al golfo de Corinto. Homero cuenta seis regiones en el Peloponeso.

[314]Los aqueos, echados por los dorios de su país, arrojaron del suyo a los jonios, apoderándose de la región vecina al golfo de Corinto. Homero cuenta seis regiones en el Peloponeso.

[315]Ásine, no la de Mesenia, sino la de Argólida, es al presente un pequeño pueblo con el nombre de Vulcanos; la antigua Cardámila lleva según unos el nombre de Parama, según otros el de Sapito; Parorea estaba no lejos de Sición; Ornea era otra ciudad de los argivos.

[315]Ásine, no la de Mesenia, sino la de Argólida, es al presente un pequeño pueblo con el nombre de Vulcanos; la antigua Cardámila lleva según unos el nombre de Parama, según otros el de Sapito; Parorea estaba no lejos de Sición; Ornea era otra ciudad de los argivos.

[316]Plutarco y otros autores pretenden que fuese este Sicino de nación persa, comprado como esclavo por Temístocles, a quienes se opone Esquilo, que le llama griego.

[316]Plutarco y otros autores pretenden que fuese este Sicino de nación persa, comprado como esclavo por Temístocles, a quienes se opone Esquilo, que le llama griego.

[317]Créese que ese islote es Liprocontalia, sin población alguna en el día.

[317]Créese que ese islote es Liprocontalia, sin población alguna en el día.

[318]No pudiendo ser dicha Cinosura la de Laconia, por sobrado distante, no será acaso otra que el promontorio de Maratón enfrente de Eubea. Muniquia era otro puerto de Atenas, al presente cegado, con el nombre de Macina.

[318]No pudiendo ser dicha Cinosura la de Laconia, por sobrado distante, no será acaso otra que el promontorio de Maratón enfrente de Eubea. Muniquia era otro puerto de Atenas, al presente cegado, con el nombre de Macina.

[319]Aunque no se haya decidido todavía si el espíritu de Dios inspiraba a veces a las Sibilas, y aunque ninguna dificultad ofrezca el que la Providencia para sus fines se valiera de impuros labios para descubrir a los hombres lo futuro, es de sospechar, por más que repugne a Heródoto, que Temístocles supuso a Bacis estos versos. El espíritu político se trasforma en espíritu profético siempre que le conviene.

[319]Aunque no se haya decidido todavía si el espíritu de Dios inspiraba a veces a las Sibilas, y aunque ninguna dificultad ofrezca el que la Providencia para sus fines se valiera de impuros labios para descubrir a los hombres lo futuro, es de sospechar, por más que repugne a Heródoto, que Temístocles supuso a Bacis estos versos. El espíritu político se trasforma en espíritu profético siempre que le conviene.

[320]Plutarco, solo para contradecir a nuestro autor, parece dudar de la ponderada entereza de Arístides. Solo observaré que en la historia no hallamos menor número de hombres ilustres víctimas de sus virtudes que víctimas de sus pasiones en los vicios, atendido el gran número de estos y el corto de aquellos. No hablo de los perseguidos por motivos de religión, a quienes el mundo, como a cosa no suya, jamás amará: hablo de aquellas almas políticamente grandes, dedicadas únicamente al bien de la sociedad por medios honestos y leales, contra quienes usó Atenas de su ostracismo, y los modernos estados de la deposición con achaque de admitir la dimisión de sus empleos. No pudiendo el mundo civil sufrir ni sus males ni sus remedios, igualmente aborrece al ruin magistrado que agrava sus dolencias, que al buen político que le receta las medicinas.

[320]Plutarco, solo para contradecir a nuestro autor, parece dudar de la ponderada entereza de Arístides. Solo observaré que en la historia no hallamos menor número de hombres ilustres víctimas de sus virtudes que víctimas de sus pasiones en los vicios, atendido el gran número de estos y el corto de aquellos. No hablo de los perseguidos por motivos de religión, a quienes el mundo, como a cosa no suya, jamás amará: hablo de aquellas almas políticamente grandes, dedicadas únicamente al bien de la sociedad por medios honestos y leales, contra quienes usó Atenas de su ostracismo, y los modernos estados de la deposición con achaque de admitir la dimisión de sus empleos. No pudiendo el mundo civil sufrir ni sus males ni sus remedios, igualmente aborrece al ruin magistrado que agrava sus dolencias, que al buen político que le receta las medicinas.

[321]Puédese de aquí concluir que Arístides ni se halló en la batalla naval, durando todavía su destierro, como escribió Cornelio Nepote, y que duraba aún entonces en su rigor el ostracismo, lo que negó Plutarco.

[321]Puédese de aquí concluir que Arístides ni se halló en la batalla naval, durando todavía su destierro, como escribió Cornelio Nepote, y que duraba aún entonces en su rigor el ostracismo, lo que negó Plutarco.

[322]Creen algunos que esta arenga se halla en Esquilo (Persas, v. 402). Sin duda, Temístocles puso delante a los suyos los más interesantes objetos, la libertad de la patria, de sus hijos, de sus mujeres, la conservación de sus templos, etc.

[322]Creen algunos que esta arenga se halla en Esquilo (Persas, v. 402). Sin duda, Temístocles puso delante a los suyos los más interesantes objetos, la libertad de la patria, de sus hijos, de sus mujeres, la conservación de sus templos, etc.

[323]Era este Aminias, a quien Plutarco llama Deceleo y no Paleneo, hermano de Esquilo.

[323]Era este Aminias, a quien Plutarco llama Deceleo y no Paleneo, hermano de Esquilo.

[324]Bien se ve en este pasaje y en muchos otros la parcialidad de este historiador asiático y colono de la Grecia en favor de sus colonias contra las metrópolis griegas. Pero lo que es digno de reprender con Plutarco es el modo como ensalza un ardid tan inicuo y pérfido como el de Artemisia.

[324]Bien se ve en este pasaje y en muchos otros la parcialidad de este historiador asiático y colono de la Grecia en favor de sus colonias contra las metrópolis griegas. Pero lo que es digno de reprender con Plutarco es el modo como ensalza un ardid tan inicuo y pérfido como el de Artemisia.

[325]No entiendo que fuese esta una bandera o pabellón, invención harto moderna, sino alguna figura de un dios o animal, o algún objeto notable, puesto en la proa o popa de su galera.

[325]No entiendo que fuese esta una bandera o pabellón, invención harto moderna, sino alguna figura de un dios o animal, o algún objeto notable, puesto en la proa o popa de su galera.

[326]Dice Demóstenes que la silla con pies de plata en que sentado Jerjes en Egaleo contemplaba la naumaquia, fue consagrada en la fortaleza de Atenas.

[326]Dice Demóstenes que la silla con pies de plata en que sentado Jerjes en Egaleo contemplaba la naumaquia, fue consagrada en la fortaleza de Atenas.

[327]Parece que Polícrito picó a Temístocles, haciendo burla de la acusación de los atenienses, que habían delatado en Esparta a los eginetas por partidarios del medo.

[327]Parece que Polícrito picó a Temístocles, haciendo burla de la acusación de los atenienses, que habían delatado en Esparta a los eginetas por partidarios del medo.

[328]No dice Heródoto en ningún lugar que fuese decretada esta gloria en favor de Egina en alguna asamblea pública de los generales griegos; con todo, así lo afirma Diodoro Sículo, quien añade con mucha verosimilitud que la envidia de los lacedemonios contra los de Atenas, que merecían sin duda la palma, hizo que cohechados los jueces la pasasen a los eginetas. Quizá Heródoto prefirió inculcarnos la gloria de su heroína Artemisia, que no publicar la envidia de Esparta y la venalidad de los generales en congreso.

[328]No dice Heródoto en ningún lugar que fuese decretada esta gloria en favor de Egina en alguna asamblea pública de los generales griegos; con todo, así lo afirma Diodoro Sículo, quien añade con mucha verosimilitud que la envidia de los lacedemonios contra los de Atenas, que merecían sin duda la palma, hizo que cohechados los jueces la pasasen a los eginetas. Quizá Heródoto prefirió inculcarnos la gloria de su heroína Artemisia, que no publicar la envidia de Esparta y la venalidad de los generales en congreso.

[329]Algo que sospechar da esta narración desmentida por toda la Grecia, aunque apoyada sobre la palabra de Atenas, si es verdad que los atenienses se ganasen con un presente de diez talentos la lisonjera pluma del padre de la historia, y que Corinto, que le negó todo gaje por los elogios que en sus Musas les leía, adquiriese en él un censor injusto, no solo en borrarles, sino en denigrar a los avaros corintios con mil rumores y sospechas.

[329]Algo que sospechar da esta narración desmentida por toda la Grecia, aunque apoyada sobre la palabra de Atenas, si es verdad que los atenienses se ganasen con un presente de diez talentos la lisonjera pluma del padre de la historia, y que Corinto, que le negó todo gaje por los elogios que en sus Musas les leía, adquiriese en él un censor injusto, no solo en borrarles, sino en denigrar a los avaros corintios con mil rumores y sospechas.

[330]Caía este templo en la extremidad de Salamina.

[330]Caía este templo en la extremidad de Salamina.

[331]Dice Plutarco que Arístides envió a Temístocles por prisioneros de guerra a los persas más distinguidos, a quienes sacrificó aquel general, por consejo del adivino Eufrautides, a DionisoOmestes(el carnívoro).

[331]Dice Plutarco que Arístides envió a Temístocles por prisioneros de guerra a los persas más distinguidos, a quienes sacrificó aquel general, por consejo del adivino Eufrautides, a DionisoOmestes(el carnívoro).

[332]Cercana a Falero, en la cual había un templo de Afrodita.

[332]Cercana a Falero, en la cual había un templo de Afrodita.

[333]Era como de dos estadios ese estrecho, que Jerjes antes de la batalla había pensado seriamente en cegar, y que después solo en la apariencia y por engañar al griego terraplenaba.

[333]Era como de dos estadios ese estrecho, que Jerjes antes de la batalla había pensado seriamente en cegar, y que después solo en la apariencia y por engañar al griego terraplenaba.

[334]Fue esta invención introducida por el gran Ciro. Más expedito medio fuera aún para comunicar una noticia apostar de trecho en trecho algunos hombres de robustos pulmones que hicieran correr la voz, como dice Cleomedes los tenía Jerjes, por cuyo medio súpose su desgracia en lo interior de la Persia en el término de dos días.

[334]Fue esta invención introducida por el gran Ciro. Más expedito medio fuera aún para comunicar una noticia apostar de trecho en trecho algunos hombres de robustos pulmones que hicieran correr la voz, como dice Cleomedes los tenía Jerjes, por cuyo medio súpose su desgracia en lo interior de la Persia en el término de dos días.

[335]Tan absurda es esta digresión, que por más fanático que supongamos a Heródoto no podemos menos de creerla, con algunos críticos, adición o nota de algún ignorante comentador. Ya la refirió Heródoto en el lib. I, pár.CLXXV.

[335]Tan absurda es esta digresión, que por más fanático que supongamos a Heródoto no podemos menos de creerla, con algunos críticos, adición o nota de algún ignorante comentador. Ya la refirió Heródoto en el lib. I, pár.CLXXV.

[336]Dúdase a qué lugar se refiere, si a Sardes, donde estaría más de asiento Hermótimo siguiendo a la corte, o a Atarneo, donde por entonces se hallaba; si bien esta circunstancia importa tanto como la historia entera del eunuco, intercalada sin duda por nuestro autor como episodio para variar sus narraciones.

[336]Dúdase a qué lugar se refiere, si a Sardes, donde estaría más de asiento Hermótimo siguiendo a la corte, o a Atarneo, donde por entonces se hallaba; si bien esta circunstancia importa tanto como la historia entera del eunuco, intercalada sin duda por nuestro autor como episodio para variar sus narraciones.

[337]Según Plutarco, este parecer de Temístocles había sido reprobado por Arístides, a quién antes lo había comunicado.

[337]Según Plutarco, este parecer de Temístocles había sido reprobado por Arístides, a quién antes lo había comunicado.

[338]Otros, en vez de Sicino, dan por mensajero a un persa llamado Arnaces o Arsaces. No puede concebirse cómo Tucídides y Cornelio Nepote creyesen tan poco cauto a Temístocles, que se valiera de cartas y no de confidentes para asuntos de tanta cuantía.

[338]Otros, en vez de Sicino, dan por mensajero a un persa llamado Arnaces o Arsaces. No puede concebirse cómo Tucídides y Cornelio Nepote creyesen tan poco cauto a Temístocles, que se valiera de cartas y no de confidentes para asuntos de tanta cuantía.

[339]Con tan bello nombre decoraba el espíritu fino y culto de los griegos a dos diosas que llevan entre nosotros el vulgar y repugnante de Pobreza e Imposibilidad. Así también he conservado para que no cayeran de su divinidad la advocación dePitosyAnankeaa la Persuasión y a la Necesidad, de cuya protección en el día suelen muchos humanamente valerse, usando de lo que diríamosPitananke, o ruegos armados.

[339]Con tan bello nombre decoraba el espíritu fino y culto de los griegos a dos diosas que llevan entre nosotros el vulgar y repugnante de Pobreza e Imposibilidad. Así también he conservado para que no cayeran de su divinidad la advocación dePitosyAnankeaa la Persuasión y a la Necesidad, de cuya protección en el día suelen muchos humanamente valerse, usando de lo que diríamosPitananke, o ruegos armados.

[340]No podían los lacedemonios pretender otro efecto de esta sin duda infructuosa y ridícula embajada, que cazar de la boca de Jerjes alguna palabra cuya interpretación les sirviese de buen agüero.

[340]No podían los lacedemonios pretender otro efecto de esta sin duda infructuosa y ridícula embajada, que cazar de la boca de Jerjes alguna palabra cuya interpretación les sirviese de buen agüero.

[341]Eliano da a entender que el nombre propio de este rey era Treix.

[341]Eliano da a entender que el nombre propio de este rey era Treix.

[342]El mismo que el Bóreas o cierzo, tomando el nombre del Estrimón, desde donde sopla a los griegos. Para hacer más trágica la cosa, escriben otros que navegaba el rey en una barca de pescar.

[342]El mismo que el Bóreas o cierzo, tomando el nombre del Estrimón, desde donde sopla a los griegos. Para hacer más trágica la cosa, escriben otros que navegaba el rey en una barca de pescar.

[343]Mejor sería sin duda, si practicable fuera, que el premio pretendido después de la victoria se acercara más todavía a la palma o corona honrosa de los griegos que al aumento de sueldo mercenario con que en el día se premia el valor.

[343]Mejor sería sin duda, si practicable fuera, que el premio pretendido después de la victoria se acercara más todavía a la palma o corona honrosa de los griegos que al aumento de sueldo mercenario con que en el día se premia el valor.

[344]Muy verosímil es que pasara allá Temístocles, llamado por los espartanos, recelosos al cabo de que la injuria hecha al griego más benemérito no diera lugar a algún resentimiento que pudiera ser fatal a la Grecia toda.

[344]Muy verosímil es que pasara allá Temístocles, llamado por los espartanos, recelosos al cabo de que la injuria hecha al griego más benemérito no diera lugar a algún resentimiento que pudiera ser fatal a la Grecia toda.

[345]No es fácil concordar cómo pudo Timodemo proceder de Afidnas, lugar del Ática, siendo belbinita o de la isla de Belbina, al presente Blenda, frontera a las costas del Ática; sería acaso belbinita de origen, y afidneo dedemoo vecindad.

[345]No es fácil concordar cómo pudo Timodemo proceder de Afidnas, lugar del Ática, siendo belbinita o de la isla de Belbina, al presente Blenda, frontera a las costas del Ática; sería acaso belbinita de origen, y afidneo dedemoo vecindad.

[346]La península de Casandria, ahora Canistro. Potidea era una colonia de Corinto llamada al presente Schiatti.

[346]La península de Casandria, ahora Canistro. Potidea era una colonia de Corinto llamada al presente Schiatti.

[347]Olinto, cercana a Palene, famosa entre los griegos, conserva su nombre todavía, aunque arruinada. Preténdese que los potideos, atenienses de origen, fueran colonos cretenses que de Creta pasasen a Yapigia y de allí a Tracia, en los confines de Macedonia.

[347]Olinto, cercana a Palene, famosa entre los griegos, conserva su nombre todavía, aunque arruinada. Preténdese que los potideos, atenienses de origen, fueran colonos cretenses que de Creta pasasen a Yapigia y de allí a Tracia, en los confines de Macedonia.

[348]Calcídica de la Macedonia en el país llamado Yamboli al presente.

[348]Calcídica de la Macedonia en el país llamado Yamboli al presente.

[349]Escíone, una de las ciudades de Palene.

[349]Escíone, una de las ciudades de Palene.

[350]Al presento Foya Nueva, con un buen puerto en el Asia menor, no lejos de Esmirna. De este lugar puede colegirse que esta armada naval, siendo antes tanto más numerosa, hubiera podido pasar a Europa toda la gente de Jerjes sin la vana ostentación de unir con un puente de barcas ambos continentes.

[350]Al presento Foya Nueva, con un buen puerto en el Asia menor, no lejos de Esmirna. De este lugar puede colegirse que esta armada naval, siendo antes tanto más numerosa, hubiera podido pasar a Europa toda la gente de Jerjes sin la vana ostentación de unir con un puente de barcas ambos continentes.

[351]Varias son las dudas acerca de este árbol genealógico. Primeramente, solo los lacedemonios, contra la opinión de los demás griegos, cuentan en el número de reyes a Aristodemo, Aristómaco, Cleodeo e Hilo. Lo segundo, sábese por los demás autores, que no reinaron en Esparta los siete personajes nombrados después de Leotíquidas. En tercer lugar, es menester añadir después de Procles un rey llamado Sous.

[351]Varias son las dudas acerca de este árbol genealógico. Primeramente, solo los lacedemonios, contra la opinión de los demás griegos, cuentan en el número de reyes a Aristodemo, Aristómaco, Cleodeo e Hilo. Lo segundo, sábese por los demás autores, que no reinaron en Esparta los siete personajes nombrados después de Leotíquidas. En tercer lugar, es menester añadir después de Procles un rey llamado Sous.

[352]Para interpretar benignamente a Heródoto, no debe entenderse que no conocieran la Jonia ninguno de los griegos de la armada, pues los atenienses habían navegado por los mares del Quersoneso, de Sigeo y de Éfeso, y los lacedemonios habían ido a Samos y a las costas de Jonia, sino que generalmente no sabían tanto de aquel país como después supieron.

[352]Para interpretar benignamente a Heródoto, no debe entenderse que no conocieran la Jonia ninguno de los griegos de la armada, pues los atenienses habían navegado por los mares del Quersoneso, de Sigeo y de Éfeso, y los lacedemonios habían ido a Samos y a las costas de Jonia, sino que generalmente no sabían tanto de aquel país como después supieron.

[353]Son varias las ciudades de que con el nombre de Europo hacen mención los antiguos, si bien esta no pudo ser otra que la de los carios, quienes como bilingües, pues hablaban griego y persa indistintamente, eran por lo común intérpretes de los persas.

[353]Son varias las ciudades de que con el nombre de Europo hacen mención los antiguos, si bien esta no pudo ser otra que la de los carios, quienes como bilingües, pues hablaban griego y persa indistintamente, eran por lo común intérpretes de los persas.

[354]Ciudad de Beocia que conserva su nombre y lo da a una provincia o gobierno de los turcos. El famosísimo oráculo de Trofonio residía en una cueva.

[354]Ciudad de Beocia que conserva su nombre y lo da a una provincia o gobierno de los turcos. El famosísimo oráculo de Trofonio residía en una cueva.

[355]Pausanias escribe que Anfiarao era reputado autor de la adivinación por sueños.

[355]Pausanias escribe que Anfiarao era reputado autor de la adivinación por sueños.

[356]Este pantano o laguna se llama en el día laguna de Levadia. No se hallan los nombres actuales de los antiguos lugares situados sobre ella.

[356]Este pantano o laguna se llama en el día laguna de Levadia. No se hallan los nombres actuales de los antiguos lugares situados sobre ella.

[357]Alabanda, o según otros Alabastra. La historia del casamiento de Gigea se refiere en ellib. V, pár.XXI.

[357]Alabanda, o según otros Alabastra. La historia del casamiento de Gigea se refiere en ellib. V, pár.XXI.

[358]Esta narración en nada desdice de la sencillez de los tiempos primitivos, tan bellamente retratada en Homero, y sobre todo en nuestros libros santos. También Jacob servía de zagal como Pérdicas apacentando los rebaños, y Sara como la reina de Lebea cocía el pan sobre las brasas en la tienda de Abraham. Vivía Pérdicas unos siete siglos y medio antes de J. C.

[358]Esta narración en nada desdice de la sencillez de los tiempos primitivos, tan bellamente retratada en Homero, y sobre todo en nuestros libros santos. También Jacob servía de zagal como Pérdicas apacentando los rebaños, y Sara como la reina de Lebea cocía el pan sobre las brasas en la tienda de Abraham. Vivía Pérdicas unos siete siglos y medio antes de J. C.

[359]Pasó Midas de Macedonia a Frigia, en donde reinó.

[359]Pasó Midas de Macedonia a Frigia, en donde reinó.

[360]Añade más Plutarco: que el rey les ofrecía reedificar la ciudad, darles infinito dinero y hacerles señores de todos los griegos.

[360]Añade más Plutarco: que el rey les ofrecía reedificar la ciudad, darles infinito dinero y hacerles señores de todos los griegos.

[361]Sin la memoria de tales oráculos, que ciertamente salieron hueros, no hubiera acariciado tanto a los atenienses la política espartana, con el fin de no ponerse a peligro de perder el imperio de la Grecia.

[361]Sin la memoria de tales oráculos, que ciertamente salieron hueros, no hubiera acariciado tanto a los atenienses la política espartana, con el fin de no ponerse a peligro de perder el imperio de la Grecia.


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