Pero con toda la habilidad de estos montesinos que no dejan en paz a los faisanes, una media docena de pellejos barcinos... estaqueados al sol, demuestran, claramente, que donde las dan las toman.
El cuadro de los ciervos ocupa el bosque extendido a lo largo de la laguna. Hasta allí, y por cañerías que vienen del gran tanque situado en la proximidad de la estancia, llega el agua nutricia. En este perímetro se han distribuído los tablones de cebada. Han procreado mucho estos gráciles rumiadores, que dejan año a año sus estriadas ornamentas entre la ramazón. En ellos, posiblemente, está el incentivo de la próxima montería. Mientras bajamos a la laguna, un grupo de ciervos se entrevera en el monte con el recelo habitual.
A espaldas del chalet, hacia el oeste, está el trozo de bosque destinado a los jabalíes, monte bravo donde la caza mayor tiene sus más gratas y accidentadas emociones. También se ha propagado notablemente esta especie cuyos jabatos tienen tan exquisito sabor, sobre todo después de la correría emocional por la maraña.
Finalmente guiados por el dueño de casa, hemos recorrido todas las dependencias de San Huberto, apreciando en su justo valer, ese espíritu cultivado del dueño de casa, que no pone reparos para dar todo el efecto de la nota bella y armoniosa en la hospitalaria mansión. Ensaya la aclimatación de plantas nuevas, difunde el árbol y busca para el jardín, motivos de eterno color capaces de mantener la alegría, salud espiritual de los selectos. Nos encanta ese noble romanticismo, franco y optimista, en su amplia cultura. Bremontier llenó de pinares las riberas medanosas de la Gazcuña; para este pampeano no debe haber sólo caldenes en la Pampa. Sin dejar de lado la flora regional, respetando esos magníficos ejemplares de largas centurias la arboricultura exótica de la región le lleva al parque civilizado. El chalet, medio oculto al naciente por árboles montaraces, emergerá como una nota vívida de entre la verdura de los eucaliptus y las araucarias y el amarillo de los aromos.
Hasta el cuadro de los fresnos, que acaba de plantar en el suave repecho que se inclina desde el gran tanque distribuidor hacia el edificio, suelen venir los ciervos en busca del césped verdegueante y fresco y a afilar los puñales de sus cuernos. Llegan con la tarde, en la impunidad vesperal, sin que pueda el alambrado poner obstáculos a sus ágiles remos. ¿Cómo repeler esta salvaje incursión que descorteza los arbustos tiernos y abre claros en el elegante plantel? ¿Los ciervos o los árboles? Grave dilema.
—Suélteles los perros—ordena el propietario al hortelano.
—¡Pero, si vuelven, señor!... Son curtidos...
—Entonces una perdigonada discreta, que los castigue. Por los cuartos, nomás... A sesenta metros, con munición perdicera... ¡No faltaba más que van a destruir los árboles!...
Sospechamos que la instrucción no dará pie al guardián a que se le pase la mano en el calibre de la munición y en la puntería. ¡Cáspita! Cuesta quinientos pesos cada uno de estos gráciles cuadrúpedos. Pero, si así ocurriera, le quedaría el consuelo al propietario de haber estado del lado más noble de la defensa.
Tal le ocurrió al presidente Avellaneda, en su quinta de Temperley, ante el avance de la rama vigorosa de un eucaliptus, sobre la cornisa del edificio.
—Va a echar la casa abajo—arguyó el administrador.—¿Lo cortamos, señor?
—¿Cortarlo? Rectifique el muro, si es preciso; pero usted no me toca una hoja de este árbol.
Así hablaba el gran argentino, hijo de las florestas tropicales.
Desmontar.Rebajar los desniveles de un terreno y limpiarlo de troncos, malezas, etc., que impiden se le destine a labores de agricultura.
Vademécum.Voz latina que significa literalmente: “anda conmigo". Se aplica a las libretas de apuntes, libros que contienen una materia compendiada, con sólo los datos escenciales, etc. En el texto, está aplicada por extensión.
Cargazón.“Ropas de cargazón”, vale decir: ropas de confección.
Urbanizar.De “urbe”, palabra latina que significa “ciudad". Urbanizar, pues, quiere decir: “hacer como en las ciudades”, “a estilo de ciudad”, “convertir en ciudad".
Rudimentaria.Primitiva, sencilla, que no tiene complicaciones.
Vera (a la).Al lado.
Rozado.De “rozar”: limpiar las tierras de las matas y hierbas.
Agrológica.Relativa a la agrología, o estudio de los terrenos en lo que se refiere a su utilización agrícola.
Básico.Fundamental.
Subjetivo.Relativo a las ideas y sensaciones que una cosa provoca en nosotros mismos.
"Cotagge".Palabra inglesa; cabaña, choza; por extensión, casa de campo. Pronúnciase: cótech.
Cinegético.Lo que se relaciona con la caza.
Dilecto.Preferido.
"Fumoir".Palabra francesa: fumadero, cuarto de fumar. Pronúnciase: fumuar.
"Parterres".Palabra francesa, cuadro de jardín. Pronúnciase: parterr.
Versallés.De Versalles, ciudad francesa, en donde existe un parque famoso, construído por los reyes de Francia.
Policromía.Muchos colores juntos.
Escaramujos.Rosales silvestres.
Hacinamiento.Amontonamiento.
Símil.Parecido, comparación.
Nutricia.Alimentación.
Estriadas.Con estrías; las estrías son pequeñas hendeduras, paralelas entre sí por lo general, que tienen algunas cosas.
Montería.Partida de caza en el monte.
Exótica.Extraña, extranjera.
Vesperal.De la tarde.
Gráciles.Sutil, menudo, delgado, y al mismo tiempo, esbelto.
Perdigonada.Tiro de escopeta cargada con perdigones.
San Huberto representa un considerable esfuerzo, cuya obra ostensible se embellece con la insinuante subjetividad que fluye de la naturaleza y el arte, en magnífico consorcio. Fué, en sus comienzos esta heredad, bosque bravo en sus tres cuartas partes de extensión. De aquella floresta, donde los árboles progenitores se levantan sobre troncos de más de cuatro metros de circunferencia, fué necesario abrir claros para facilitar la industria pecuaria, asegurando a las haciendas la umbría de los árboles, fresca en verano y reparadora en la estación invernal. Y he aquí la belleza nativa, consagrada por obra cultural, en nota de arte bajo la exigencia de la razón científica y de la necesidad. Y no ha desaparecido con esto el panteísmo silvestre de la maraña. Mientras se galopa por el bosque, absorto el espíritu bajo la influencia del paisaje, cada abra suele darnos la sorpresa de un grupo de bovinos, nobles por refinamiento, fornidos y dóciles; o el paso de la cabalgadura espanta la tropa de tímidos antílopes que se esfuma entre los espinosos matorrales.
Un gran cultor del árbol, esteta y naturalista, don Carlos Thays, antiguo director de parques y paseos y a quien tanto debe el país, en lo que se relaciona al cultivo y divulgación de nuestra flora, visitó, hace algunos años San Huberto. Y fué tan viva su impresión por la obra realizada para destacar la belleza de los caldenes, que, un año después, en el congreso forestal de París, mencionaba con entusiasmo el amor de este argentino a la flora indígena de un territorio cuya exaltación al rango de provincia constituye su más viva preocupación y su más férvido anhelo.
Los propósitos cardinales del propietario sobre San Huberto, han sido hacer de esta propiedad un establecimiento agropecuario modelo. Los grandes valles silvícolas, abiertos a hacha, son aptísimos para la agricultura, por los detritus foliáceos, acumulados durante siglos en la superficie. Sin duda alguna, este descuajamiento de grandes trechos de bosque, ha debido costar ingentes sacrificios pecuniarios, en tiempo en que, por abundancia del carbón, la leña de calden no tenía incentivo como combustible de negocio, cubriendo escasamente el transporte. Hoy por el contrario: la valorización del calden será una providencia para San Huberto, siempre bajo el sistema de desmontar macizos de selva, abriendo claros de distintas dimensiones para entregarlos a las nobles industrias rurales. Para facilitar la explotación leñatera, se está construyendo un ramal ferroviario de la línea del Pacífico que se internará en la propiedad en una extensión de 12 kilómetros. La agricultura ha sido un poco esquiva estos últimos años en la comarca. Sequía, langosta, heladas y granizo, pasaron como por arte de maleficio. En cambio, la guerra vino a ofrecerle una compensación reparadora.
Después de las gratas enseñanzas que nos ha dejado San Huberto, amén de la importancia de sus cultivos, del proyecto de viñedos, de su plantación frutícola, de la explotación leñatera del fondo de sus bosques, por un desvío próximo a tirar por el ferrocarril; después de todo lo hecho y en vías de hacer; después de valorar en todo su alcance, el resultado de esta acción civilizadora, bien podemos asegurar que esta obra hace honor a la Pampa.
Ostensible.Lo que está a la vista.
Consorcio.Unión, combinación.
Progenitores.Engendradores; los padres.
Pecuario.Relativo al ganado.
Umbría.Sombra.
Panteísmo.Doctrina filosófica que pretende que la totalidad del Universo es el único Dios, o de otro modo, que la substancia divina está constituída por todo lo que existe en el Universo. Por extensión: amor a la naturaleza.
Bovinos.Perteneciente a los bueyes. Por extensión: se aplica a todo el ganado vacuno.
Antílopes.Especie de gamos.
Agropecuario.Lo que se refiere juntamente a la ganadería y la agricultura.
Silvícola.Derivado de “selva". “Valle silvícola”, es el cubierto de selva.
Detritus foliáceos.Resíduos de la descomposición de las hojas.
Maleficio.Daño que se supone causado con hechicerías.
No queremos dejar de lado el capítulo anterior sin una remembranza que trajo el azar.
Visitando los montes y el campo con el dueño de San Huberto, se alzó de una laguna una nube de ánades y flamencos. Fué allí donde, años atrás, el duque de Montpensier, cinégeta experto, en compañía de otros cazadores recogía una nota pintoresca para su “portfolio” de incansado viajador. Aquella laguna no parecía violada aún. Era una ciudad toda rosa compuesta por miriadas y miriadas de flamencos. Se distribuyó en forma conveniente la partida, acometiendo a voz de mando contra las aves. ¡Qué carnicería! Pero, lo curioso del caso es que aquella urbe gigantesca, que revoloteaba despavorida, había establecido su población urbanizada en la margen de la laguna. Con barro fino habían levantado sus nidos, por centenares, en una enorme extensión. A distancia, poniendo un itsmo de barrera entre la vida y la muerte, se levantaba el cementerio común, donde los huesos de las aves progenitoras podían levantarse a paladas. Por cierto que esta característica, que define el concepto de disciplina y el amor nativo de estas aves, escapó para “El pájaro” a las observaciones campesinas de Michelet.
El duque de Montpensier, príncipe real, hermano de la ex reina Amalia de Portugal y del duque de Orleans, francés de origen y marino español, había venido al Río de la Plata en la “Nautilus". En Buenos Aires se preparó en su honor esta cacería pampeana. El ilustre viajero, matador de paquidermos en Africa y de tigres de Bengala en las selvas del Ganjes, tenía grandes deseos de llevar una batida al puma criollo. La partida, organizada con todo el “savoir faire” de estas excursiones montaraces, se llevó a cabo en estos mismos montes y campos circunvecinos. Guanacos y avestruces cayeron a centenares bajo el proyectil certero de los cazadores. Tembló el monte entero ante aquella irrupción diabólica desatada contra toda la zoología silvícola. Pero el puma,más cauteloso que la tigre de Ruben “con su lustrosa piel manchada a trechos”, no apareció por ningún matorral del bosque ni dejó oír su rugido de amor en la siesta canicular. Sin embargo, el anecdotario narró después, la noble ultimación de la bestia y se encargó, en corrillos sociales, de dar todo el colorido que reclamó la hazaña...
En un claro del bosque se apostaron los cinegetas. La fiera, perseguida por un cordón de jinetes, tenía que desembocar, forzosamente, en el abra que la ponía al descubierto de los fusiles. Se dejó ver, por fin, “chispeante el ojo verde y dilatado”, erguido el testuz, zahareña, elegante, llena de orgullo montaraz. Cesaron de latir los corazones. Era para el ilustre huésped la pieza brava.
Un silencio aterrador se apodera del bosque.
El puma avanza.
El duque, espera.
Va a producirse el encuentro trágico.
¡Guay del que yerre!
Hasta el viento ha enmudecido bajo la gloria del sol.
Se miden los rivales.
Afila su garra la bestia, mientras el hombre impasible, aguarda la salvaje agresión.
El puma avanza.
El duque espera.
Se decide por fin el encuentro. Se atreve la fiera bravía. Cuatro saltos la ponen a diez pasos del duque. El duque entonces, inmutable, frío, lleno de noble serenidad, requiere su escopeta. Dispara. Y viene la fiera a caer a sus pies echando espumarajos de sangre. La bala le ha atravesado el corazón.
Así, según comento, terminó esta clásica cacería.
Horas después, en San Huberto, el duque de Montpensier encontraba las armas de su casa sobre el envase de un rancio cognac que el obsequioso anfitrión adquiriera, años atrás, en una célebre bodega de Francia.
Ánade.Pato.
Flamenco.Zancuda muy común en la llanura argentina. Es muy buscada, principalmente la variedad llamada rosada, a causa de las plumas, que son muy valiosas.
Portfolio.Cartera de apuntes.
Miriadas.Un número muy grande de animales o cosas.
"Savoir faire".Expresión francesa que significa “saber hacer”, es decir, “hacer con elegancia, con tino, con discreción, con habilidad".
Irrupción.Invasión.
Canicular.Propio del verano o canícula.
Anecdotario.Colección de anécdotas.
Rancio.Muy antiguo.
Anfitrión.El dueño de casa cuando ofrece algún banquete.
En Villa Alba hemos visitado la colonia Narcisse Leven (La Esmeralda) de la Jewish Colonization Association.
La Jewish Colonization Association, asociación internacional con colonias en Brasil, Canadá, Palestina, etc., fué instituída con el cuantioso legado del barón Mauricio Hirsch, filántropo israelita y hombre de altos prestigios en el mundo de las finanzas. En nuestro país, esta institución posee colonias en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero y Entre Ríos y en la Pampa Central.
El administrador general de la colonia, esboza someramente la biografía del barón de Hirsch y nos da algunos detalles sobre la iniciación de la obra humanista de este hombre superior.
—El barón de Hirsch—nos dice—fué una figura excepcional que dedicó toda su existencia a mejorar la situación de los hijos de Israel. Dotado de una clara inteligencia y poseedor de una gran fortuna heredada de su abuela paterna y acrecentada con el patrimonio de su esposa, se inició en la vida de las grandes obras con la construcción de ferrocarriles en Australia, los Balcanes y Rusia. La idea de unir la Europa oriental con el lejano occidente por medio del ferrocarril, no gozaba, en Europa, de auspicios ni entre los gobiernos ni entre la banca y los hombres de empresa. El barón de Hirsch, contra viento y marea, llevó adelante su propósito civilizador. Y fué éste su primer gran éxito financiero, en contraposición al pesimismo ambiente y a la incredulidad de los hombres que parecía uniformada contra su decisión.
La dirección personal de estas grandes obras, le dió motivo para compenetrarse de las condiciones lamentables en que vivían los israelitas de oriente, debido, en primer término, a la falta de instrucción y de una orientación levantada y patriótica para ganarse la vida. Sus sentimientos altruístas le llevan a cooperar en formaeficiente en el sostenimiento de la Alliance Israelita Universelle, poniendo a disposición de esta entidad una suma considerable, cosa de extender su radio de acción en toda la Turquía europea. En 1873 dió un millón de francos a la Alliance para creación de escuelas; y a partir del 80, hasta su muerte, tomó a su cargo la obligación de cubrir su déficit anual que sumaba centenares de miles de francos. Y no contento con estos valiosos desprendimientos, durante la guerra ruso-turca estableció hospitales para ambos ejércitos, sufragando los gastos de sostén y entregando al propio tiempo, a la emperatríz de Rusia, 40.000 libras esterlinas con fines humanitarios.
Los padecimientos de los israelitas en Rusia, privados de derechos políticos y hasta civiles, mucho más lamentables que los de los judíos en Galitzia, Turquía y los Balcanes, le inspiraron un proyecto tendiente a mejorar sus condiciones de vida. Su propósito era favorecer a los israelitas con disposiciones adoptadas en Rusia mismo, sin tener que adoptar el medio extremo de la emigración. Pero el gobierno ruso, celoso de sus leyes dictatoriales, no quiso admitir la generosa oferta que alcanzaba a 80.000.000 de francos con destino a propósitos educacionales. Sólo con la facultad exclusiva del empleo y control de esta suma, recibía el gobierno el donativo, lo que no pudo ser aceptado por ningún concepto. Frustrada tan noble tentativa, se dió cuenta Hirsch que el único plan factible para ayudar a los israelitas rusos era sobre la base de la emigración. De ahí nació la asociación internacional constituída bajo las leyes inglesas y denominada Jewish Colonization Association.
Conviene conocer por boca de su mismo gestor los propósitos básicos de esta asociación: “Facilitar y promover la emigración de los israelitas de todos los países de Europa y Asia—había dicho el barón de Hirsch,—y especialmente de aquellos países donde fueran o pudieran ser sometidos a gabelas especiales, inhabilitaciones políticas u otras arbitrariedades, a cualquier otra parte del mundo. Fundar y establecer colonias en varios países del norte y sur América y otros países también, con fines agrícolas y comerciales".
Constituída la asociación, dirige el barón Hirsch un llamamiento a los israelitas de Rusia, instándoles a aceptar esta emigración forzosa para sus destinos y su mejoramiento. Y—cosa rara—el mismo gobierno de Rusia, que rechazara su oferta años antes, le prestó su contingente para organizar su sistema de emigración. Se inicia un comité central en Petrogrado y más tarde, en pleno auge la Jewish Colonization Association, se organiza la junta central definitiva en París, compuesta por personajes de respetabilidad de diversas naciones, judíos de Alemania, Francia, Inglaterra y Bélgica.
Esta es, a grandes rasgos la obra capital de este gran benefactor—termina nuestro informante—para quien “los cuarenta años del desierto”, de que nos habla la Escritura, si no podían ser eludidos, por lo menos podían ser abreviados. Para el mejor recuerdo de su obra dedicada al bien y al perfeccionamiento, no puede otra frase ser más consagratoria que su propia expresión, cuando contestaba un mensaje de pésame por la muerte de su hijo:
—He perdido a mi hijo, mas no a mi heredero. La humanidad recibirá mi herencia.
Jewish Colonization Association.Nombre inglés de la “Sociedad Judía (o más bien, hebrea) de Colonización". Pronúnciase: yeuish coloniséchion asosiéson.
Filántropo.El hombre que ama a sus semejantes.
Israelita.Judío.
Someramente.Ligeramente.
Humanista.Humanitaria.
Auspicios.En sentido figurado: apoyo.
Altruísta.La persona inclinada a hacer el bien a los demás.
Déficit.Palabra latina, que indica la diferencia que hay entre gastos y recursos, cuando éstos no alcanzan a cubrir aquéllos.
Gestor.El que dirige o administra una empresa.
Gabelas.Impuestos.
Auge.Prosperidad.
Benefactor.Bienhechor.
Escritura.La Biblia, y especialmente, la parte denominada Antiguo Testamento, que es a la que alude el texto.
La colonia Narcisse Leven tiene 40.000 hectáreas, de las cuales se cultivan año a año un término medio de 30.000. El resto del campo, con pastos naturales o viejos rastrojos, se destina a la ganadería—vacunos en su mayor parte.—Hay, además, 800 hectáreas de alfalfar.
Pueblan la colonia, actualmente, 265 familias que constituyen un total de 2.075 almas. Los agricultores colonizados son 1.852 y emigrantes 223, rusos todos, salvo algunos rumanos.
—¿Y en qué condiciones se establecen los colonos?—interrogamos al administrador.
—Se formaliza un contrato de arrendamiento, fuera del cual se otorga al colono un crédito de 3.000 pesos correspondiente a tres anualidades. Este crédito comprende menesteres rurales, la casa del poblador, alambrados, implementos, etc. Pagadas las tres anualidades, se hace un contrato de promesa de venta. Cada chacra tiene una extensión de 150 hectáreas, costando al colono, al finalizar el contrato de venta,—es decir, en un término de 15 años—90 pesos más o menos. En esta cantidad están involucrados los intereses del 4%.
—¿Y qué elementos de labor entrega la compañía al colono?
—En primer término, le proporciona la población, consistente en dos habitaciones y cocina de chapas de fierro. Sobre este cuerpo, puede el colono hacer ampliaciones que quedan para la asociación, si no llega a finalizar su contrato y a hacerse propietario efectivo de su chacra. Se le da, además, 2 vacas, 10 o 15 yeguarizos, un carro ruso, un arado, una rastra y los elementos necesarios para alambrar su predio y una hectárea junto a la población, a manera de corral.
Nos llama la atención que a pesar de que la colonia lleva ocho años de establecida, sólo un colono ha podido pagar los 3.000 pesos que corresponden a su contrato de arrendamiento, para quedar en condiciones de formalizar el contrato de promesa de venta.
—Esta circunstancia—nos dice el administrador—hay que atribuirla a las malas cosechas. Con un buen año como el que asoma, es probable que la mayoría de los colonos apresuren sus pagos de locación, adelantándose en la propiedad definitiva. Tiene usted un síntoma que habla por sí solo: desde la fundación de la colonia a la fecha, sólo se han retirado diez familias, mas dos o tres que ha sido necesario desalojar por ser elementos de disgregación. Otro detalle sugerente sobre el arraigo a que aspira el colono, es que muchos que no están al día en sus compromisos con la colonia, han construído casas con materiales completamente nuevos y se han rodeado de ciertas comodidades de carácter definitivo.
Pensamos, sin contrariar la palabra respetable de nuestro interlocutor, que estos síntomas tienen más atingencia con el espíritu previsor de ciertos colonos, que con el propósito de arraigo en una colonia a la que están sujetos por compromisos severos y dilatorios. Y una prueba de ello es que cada colono busca, cuando puede, su pequeño desahogo en la ganadería: compra sus vaquitas y sus pocos lanares, para defenderse en los momentos de apremio. Si por necesidad y por ingratitud de las cosechas, está obligado a permanecer hasta que la tierra le pertenezca en patrimonio, nada más justo que trate de buscar un poco de holgura para pasarlo mejor. Es así cómo se explica que, aparte de la tendencia general por la monocultura, muchos colonos dedican atención a la huerta, plantan árboles, crían aves de corral y hasta se dan el lujo de una porqueriza. Se cita el caso de un colono que ha comprado 300 frutales con su propio peculio; y, según cálculos, hay en la colonia alrededor de veinte y cinco quintas, cultivadas todas con buen éxito.
La administración se ha interesado mucho en las plantaciones. Ha comprado árboles en el vivero de Argerich, distribuyéndolos entre los colonos y ha ensayado con dedicación el cultivo de tunas sin espinas traídas de Puerto Militar y con destino a cercos vivos. La quinta de la administración, antiguo plantel de la estancia La Esmeralda, está rodeada de frondosos tamariscos, cuyos cortes de poda son plantados junto a los deslindes y caminos, organizando así un sistema de arborización y defensa cuyos resultados serán de gran importancia para la zona.
El cultivo general de la colonia es trigo, aparte de pequeños retazos dedicados a otras gramíneas. La maquinaria agrícola es diversa. Se prefieren los arados Secretario reformado y Molinet, que hacen una labor de una hectárea y media, si tiene dos rejas, y dos hectáreas, si tienen tres, término medio. La roturación de estas tierras se practica en los meses de marzo, abril y mayo. Se utiliza la sembradora Superior de veinte discos, que puede trabajar ocho hectáreas por día. Muchos colonos poseen sembradoras adquiridas directamente en las casas importadoras de Buenos Aires y Bahía Blanca. Funcionan en la colonia 130 cosechadoras marca Golondrina y Australiana, con peines. Se están ensayando las cosechadoras a cuchillo que parece dan mejores resultados.
El agua del subsuelo varía en la colonia, entre los 8 y 100 metros de profundidad. Las fluctuaciones en los precios de las cañerías—según nos informa el administrador—han sido óbice para ensayar pozos surgentes, que, tenemos la intuición, hubieran dado resultados, como ha ocurrido en Guatraché. La tosca se encuentra entre los cincuenta centímetros y un metro y medio de profundidad.
Para el servicio de cada dos casas hay un molino a viento. Este condominio suele ser a veces, manzana de discordia. No siempre una distribución equitativa de tan preciado bien, mantiene la paz vecinal. Pero para estos pleitos hay una comisión de arbitraje dentro de la Unión Cooperativa Agrícola, constituída por los colonos, con autonomía propia y a título de fomento y economía social. Para evitar estos diferendos, hay colonos que han preferido construír su molino—que ya lo dijera la Escritura—“cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera".
En la proximidad de la administración se han construído una veintena de casillas de chapas de fierro, destinadas al elemento emigrador, a negociantes y peones. Los letreros de esta alquería, alineada a ambos lados de la calle de acceso al edificio central, denuncian el mercadito, el almacén, la tienda y el taller de calzado.
—¿Y las escuelas?—interrogamos al administrador.
—En eso estamos bien—nos responde con cierto énfasis.—Hay seis escuelas en la colonia. Además, muchos niños de los colonos van a recibir instrucción a Bernasconi. Las escuelas primitivas tenían tres grados. Ahora la enseñanza se ha reducido a dos. Hace un par de meses que estos establecimientos se han puesto bajo la dirección oficial del gobierno. De manera que sus maestros son nacionales, como, asimismo, la instrucción que se suministra. Hay en cada escuela alrededor de sesenta educandos. Los edificios constan de dos aulas y de dos casas separadas, una para cada maestro.
Y ampliando sus informaciones, pone en nuestras manos el convenio suscripto con la inspección nacional, por el cual la compañía entrega al Estado por un plazo prudencial los edificios y útiles escolares de que dispone. En cambio, la empresa queda con el derecho de dictar sus clases de religión y de hebreo en la misma aula. Este sistema heterogéneo de enseñanza no nos parece ni pedagógico ni moral. Tutelada la escuela por el gobierno de la nación, no cabe otra enseñanza que la dispuesta por los programas vigentes. Ni se concibe tampoco, que después de abandonar el aula el maestro argentino, que cultiva el sentimiento argentino, en aquellos niños, argentinos también, ocupe el mismo pupitre un maestro ajeno a nuestro plan de estudios que va a instruir en lenguas exóticas y religión, contraviniendo al sistema laico de nuestra enseñanza.
Este detalle que conviene conozca el ministerio de instrucción pública, se atempera un tanto con otra nota simpática.
—La administración de la Jewish—nos dice el encargado—cedería de muy buen grado al ministerio de agricultura 25 hectáreas en Bernasconi para establecer una chacra experimental. Con este objeto contribuiría la compañía con una casa de dos piezas, molino, alambrados, etc. Esta chacra podría transferirse por unplazo largo y no sería difícil que la compañía contribuyera con una subvención.
En compañía del administrador recorremos la huerta y la quinta de frutales. Prosperan los eucaliptus, los sauces, los coníferos y las acacias. La horticultura rinde bien, pero no se significa por una dedicación especial. Apena la quinta de frutales con más de diez hectáreas de extensión, con los árboles sin podar aun y en el más completo abandono. Fué, sin duda, un primor en manos de su dueño primitivo, que alineó con esmero los camellones y se prodigó en selección y variedad. Esta quinta, cuya formación costó más de 30.000 pesos, revela el espíritu emprendedor del señor Basset, entusiasta francés que dedicó sus más nobles energías al progreso del territorio.
—No me dan peones para su cuidado—nos dice el administrador, en justificación de aquella orfandad en que agoniza el huerto.
Y pensamos, que sacrificar las plantas es contravenir los manes del ilustre altruísta Hirsch, que buscaba la felicidad de los hombres en el arraigo, en el hogar, a la sombra de la familia y del árbol bienhechor. Pero el amargo sedimento se disipa pronto. Ha vuelto a correr nuestra máquina por los campos. Cruzamos el valle bordeando los trigos, y cuando ganamos el repecho, una visión de grandeza, se apodera del espíritu. Se domina el amplio panorama de la colonia, salpicado de casitas y matizado de cultivos. La línea de las lomas se quiebra suavemente, insensiblemente. Una brisa suave pasa acariciando las sementeras como el aliento de Dios...
Involucrados.Comprendidos, incluídos.
Locación.Arrendamiento.
Disgregación.Separación, división.
Apremio.Apuro.
Monocultura.El cultivo de una sola especie de plantas.
Tunas.Planta cuyas hojas, en forma de palas carnosas, suelen estar cubiertas de espinas. Son comestibles, y lo son también sus frutos—higos de tuna—que aparecen, como las flores, sobre las pencas u hojas.
Rotura.De “roturar”: arar.
Obice.Obstáculo.
Arbitraje.Solución dada por los árbitros a un litigio.
Autonomía.Independencia.
Alquería.Pequeño caserío rural.
Heterogéneo.Confuso, formado por cosas que no concuerdan.
Laico.Lo relativo a los laicos, es decir, a los “no religiosos".
Coníferos.Arboles de la familia de las coníferas, a la que pertenecen, entre otros, los pinos, las araucarias, etc.
Horticultura.El cultivo de las huertas.
Camellones.Cuadro de hortalizas, flores, etc.
Repecho.Subida.
La impresión más grata que nos ha dejado el cuarto departamento de la Pampa, que acabamos de visitar, es la que se relaciona con la organización de la Asociación de Fomento Agrícola-ganadero.
El cuarto departamento, denominado Hucal (laguna profunda), comprende la estación de Hucal y las florecientes localidades de Abramo, Bernasconi, Villa Alba y Jacinto Arauz, centros todos llenos de vitalidad y de porvenir. Sin duda alguna, la forma decidora con que el ferrocarril atraviesa este departamento, equidistante de los focos de colonización y dividiendo medio a medio aquellas 200 leguas aprovechadas en toda su extensión, ha operado un desarrollo parejo, cimentando de firme las industrias agropecuarias.
Sobre el millón de hectáreas de extensión, 220.000 están entregadas a cultivos, correspondiendo en su totalidad, a trigos, salvo un 5 por ciento de avena. De este total de sementeras, comprenden los cultivos de arrendatarios, un 65% y un 35% a propietarios. Las cuatro quintas partes del área total del departamento corresponden a campos de ganadería, dándose preferencia al lanar. No hay industrias de otra naturaleza, salvo el molino harinero de Villa Alba y la sal de Bernasconi, muy buena y en explotación desde hace veinte años. Como centro agrícola de gran significación en la zona, figura la Jewish Colonization Association, empresa judía de la que nos ocupamos en capítulo aparte. La tierra va subdividiéndose paulatinamente, aunque no con la celeridad que sería de desear. Alrededor de este problema concretará todo su empeñó la naciente asociación de fomento agrícola. Apena el enorme latifundio con cabecera en la estación Hucal, todo un condado de veinte y tantas leguas. Cierto que su poseedor, le saca el jugo para sus parcelas. Y cultivar es servir a la nación. Pero es verdad también que el hermetismo de aquel feudo, puesto como una enorme piedra al paso del camino, resiente la vialidad y retarda el progreso colectivo quedebe ser nuestra más sana aspiración nacional. El comprobante de esta premisa está en la exigüidad de la estación Hucal, pulmón de la estancia, pero que se nos antoja una piedra de segunda agua, engarzada a esta brillante cadena de pueblos, potentes y sanos, que viven del propio oxígeno de su vitalidad.
Trata, en término general la sociedad de fomento agrícola, de arraigar al colono, poniendo a su alcance los medios de cultura y bienestar. Pasa de 1.500 el número de colonos arrendatarios, distribuídos en la zona. Entre el que arrienda y el que posee el terreno, hay, generalmente un intermediario. Esta intercepción es, casi siempre, la que consigue mayor usufructo. El dueño del campo apenas recibe un dos por ciento de lo que produce. El colono, vive, sencillamente. El que lleva la mejor parte es el subarrendatario, interpuesto a menudo, como factor de utilitarismo y regresión, salvo en los casos en que, persiguiendo moderadas utilidades, vincula con medianerías al colono y le proporciona medios de vida y de labor, lo que significa exponer capital.
—El desideratum de nuestra obra—nos dice el presidente de la novel asociación y hombre de carácter y prestigios bien ganados—es tentar por todos los medios, el arraigo definitivo del colono.—Hay que hacer obra argentina, sobre todo; y creo que esta es la forma eficaz para estimular al agricultor y seleccionar la inmigración que conviene a nuestras tierras.
Y nos explica con calor, el plan general de la obra emprendida cuya realización ha despertado verdadero entusiasmo en toda la zona.
—Es ardua la tarea que nos hemos impuesto; pero hay necesidad de enseñarle al colono que debe buscar su tranquilidad con la chacra combinada. Variar los cultivos, cosa de no exponerse a los fracasos, es una precaución fundamental. Y si a esto agrega la necesidad de no descuidar la ganadería y criar unas pocas vacas u ovejas, el colono se pone a recaudo de la miseria. Si cada familia de colono arrendatario, logra dedicar su atención a un hato de vacas, diez o quince aunque sean, sume usted el incremento ganadero, que en conjunto puede tomar la región. Esto, amén de otras especulaciones caseras: la cría de cerdos y de aves, por ejemplo, que traen aparejados los cultivos hortícolos y que suponen un perfeccionamiento en la vida rural.
El ingeniero agrónomo con asiento en la zona sur de la Pampa y que es un observador sagaz y tiene ingerencia en el desarrollo de la Asociación de Fomento Agrícola, refuerza los argumentos del presidente de la institución, sobre la necesidad de mutualizar el esfuerzo agrícola. Para el señor agrónomo, es menester organizar un estudio prolijo sobre los factores que se oponen al arraigo del colono y resienten la selección. Opina con toda razón, cuando nos dice:
—Los rusos, que abundan tanto en la zona, no son agricultores de profesión. Su tendencia se orienta, casi siempre, en el sentido de ganar unos pesos y establecerse con algún negocio. Puede justificarse esta idiosincracia especial en diversos casos. En muchas colonias ocurre que la tierra está distribuída sin equidad, con respecto a sus condiciones productivas. No todas están bien ubicadas ni rinden con el mismo resultado. Esta circunstancia provoca el malestar en muchas familias y es por ello que el colono tiende a emigrar o a establecerse, aparte de los factores atávicos, que tendrán su influencia, pero que no es del caso profundizar. Hay que tener en cuenta que la colonización rusa en toda esta región, comprende, en Bernasconi, un 67% con respecto a la superficie cultivada y en Abramo un 56% con respecto a los arrendatarios.
Hace algún tiempo que en el cuarto departamento comenzó a producirse un éxodo de juventud moscovita. El agrónomo, deseoso de puntualizar esta emigración, que podía ser sintomática, abrió una encuesta.
—¿Por qué se van?—interrogó a los jóvenes rusos.
—Nos vamos, porque la tierra no produce...
Esta respuesta, muy generalizada, pudiera ser desconcertante. Pero, por suerte, una declaración fidedigna viene a poner en claro, la razón fundamental.
—Ellos se van—dice un joven de arraigo en Villa Alba—porque quieren independizarse, formar su hogar, salir de una vez de la tutela paterna.
Y dando fuerza a su tesis, se explaya en pormenores delhogar, las rencillas caseras, el desacuerdo entre padres e hijos y los disturbios de vecindad, sobre todo en las colonias donde se han establecido grupos de dos y tres casas juntas. Con estos antecedentes, la emigración tiene justificativo de carácter social pero no económico.
Equídistante.A igual distancia.
Paulatinamente.Poco a poco.
Condado.En Inglaterra y Estados Unidos, división territorial.
Parcelas.Porciones o partes de tierra cultivable.
Hermetismo.Está en sentido figurado; quiere decir “el enorme latifundio cerrado".
Feudo.La propiedad del señor feudal.
Usufructo.Provecho.
Regresión.Retraso, atraso.
Hucal.Laguna profunda.
Medianería.Coparticipación del propietario y del colono en los beneficios de la tierra.
A recaudo.A cubierto.
Hato.Pequeño rebaño.
Mutualizar.Hacer comunes a muchos interesados, el esfuerzo para realizar una empresa, la dirección de la misma, y los beneficios que produzca.
Idiosincrasia.Característica. El temperamento o modo de ser propio de cada uno.
Atávico.De “atavismo”: ley de semejanza de todos los seres con sus antepasados, y que explica por qué las cualidades o defectos se transmiten por herencia.
Moscovita.De Moscú, la principal ciudad de Rusia. Por extensión, ruso.
Fidedigna.Digna de ser creída.
Volviendo a los propósitos que persigue la Asociación de Fomento Agrícola Ganadero, el fundador nos explica someramente los puntos cardinales que comprenden su amplio programa.
—Esta entidad—nos dice—que nace bajo auspicios colectivos y como una necesidad sentida en la región, contribuirá, en primer término, al fomento de la colonización oficial y privada. Sobre esta base que es la piedra angular, propenderemos con todo nuestro esfuerzo, a la subdivisión del latifundio, a abaratar los arrendamientos, a prolongar los plazos y modificar la forma de pagos, generalmente impremeditada y extorsiva en la actualidad.
“Pondremos todo nuestro empeño en favor del cooperativismo y formación de sociedades de producción y seguros agrícolas".
—¿Mucho arrastran las compañías de seguros?—interrumpimos.
—Puede calcularse en algo más de 250.000 pesos el monto a que ascienden las primas de seguros. Ahora, si considera usted que sólo con el 43% se pagan los siniestros, tendremos que emigran 142.500 pesos de la comarca. Organizando la sección seguros, este dinero se incorporaría a la economía local.
La Asociación gestionará, asimismo, la implantación de un régimen de valuación racional de impuestos a industrias relacionadas con la agricultura.
—¿Y con respecto a cultivos?—interrogamos.
—Propenderá con toda decisión al cambio de sistema actual de cultivos, que tiene sus graves inconvenientes y fomentará la explotación mixta agrícolo-ganadera, o sea la granja modelo. Tratará la Asociación de introducir nuevos cultivos fundamentales, divulgación de frutales y forestales y prestará atención preferente a la industrialización de los productos.
—¿Y sobre estudios del subsuelo y la probabilidad de surgentes, se ocupará la Asociación?
—Está, igualmente, en nuestro programa tal propósito. La investigación subterránea está dando buenos resultados. En la región de Guatraché, son varios los surgentes que funcionan con un caudal definitivo y es de suponer que se puedan conseguir resultados prácticos por aquí.
—¿Quiere usted exponernos, en síntesis, los demás propósitos de la Asociación?
—De mil amores. Además de los fines que le he enunciado, la Asociación gestionará ante los poderes públicos y empresas ferroviarias el mejoramiento de la vialidad y de los transportes, abaratamiento de fletes y alquiler de depósitos para productos agropecuarios. Fomentará, también, la formación de cajas rurales y funcionamiento de organismos de crédito. Organizará y propiciará concursos, congresos, exposiciones y ferias. Constituirá un tribunal de arbitraje para asuntos agrícolas y ganaderos. Aconsejará la destrucción de plagas, difundirá los conocimientos de interés general relacionados con la producción y en general propenderá al mejoramiento de la agricultura y al bienestar del colono. Estas son, en concreto, las bases generales.
—Nos parece muy interesante el programa—aducimos;—y aun cuando no se consiguiera llevar a feliz término todas estas bellas orientaciones, bastaría llenar una tercera parte del programa para asegurar el éxito de la institución.
Con motivo de la fiesta del árbol celebrada el 2 de septiembre, la asociación ha realizado plantaciones en Jacinto Arauz, Bernasconi, Villa Alba, Abramo y Hucal. El agrónomo dió conferencias muy interesantes.
Pensamos sinceramente que esta institución, organizada con carácter de federación de asociaciones, con comisiones vecinales en cada pueblo, va a ser de grandes resultados para la región. Por lo pronto constituye un organismo social capaz de operar una modificación completa en el sistema colonial del departamento, resentido por prácticas inveteradas que no armonizan con la cultura gremial a que hemos alcanzado, merced al mutualismo y la cooperación. Y si esto no fuera suficiente para su consagración, amén de otras ventajas igualmente significativas, el carácter eminentemente argentino de la obra basta por sí para que merezca la asociación nuestro más merecido apoyo. Convencidos estamos de la urgencia de poner un poco de argentinidad en estos campos. No siempre hemos de recrear nuestro espíritu en el florecimiento de los trigales y en el porvenir de los pueblos nuevos, dejando de lado los problemas sociales que deben reclamar toda nuestra atención. Hay colonias extranjeras que a pesar de su personería judicial son todo un estado, metido a manera de ingerto, a trueque de nuestra legislación y como un dique al sentimiento nacional.
Muy poco llega de argentino hasta estos centros exóticos, retazos de la Europa esclavizada, incapaz de evolucionar en esta convivencia con la República...
Y conste que no reza esta premisa con la colonización latina, cuya difusión en la Pampa ha sido de tan beneficiosos resultados, ni es nuestro deseo agraviar al agricultor individualmente, sea de cualquier nacionalidad. Nos referimos a determinadas “entidades colonizadoras” encerradas en prácticas agenas a toda modernización y adaptamiento y en cuyos dominios tiene trabas hasta el empadronamiento y la instrucción nacional.
Sobre esta rémora—ese es el término—si no material, moral y política, por lo menos, mucho ha de influir la asociación de fomento, tendiendo a cultivar el espíritu del colono y al hacerlo amar la tierra que le da su fruto, hacerlo también amar a la nación.
Entidad.Institución.
Extorsivo.De “extorsión”: obtener alguna cosa de alguien por medio de amenazas o violencia.
Granja.Pequeño establecimiento rural aplicado a la labranza, ganadería e industrias inmediatamente derivadas o afines.
Forestal.Relativo a los bosques. Surgentes. Aguas que brotan o surgen del subsuelo. Los pozos construídos aprovechando la existencia de tales aguas.
Trueque (A).A cambio.
Rémora.En sentido figurado: obstáculo.
En Guatraché visitamos detenidamente la Chacra Experimental, establecimiento de aclimatación e investigaciones agronómicas dependiente de la Dirección de Enseñanza Agrícola.
La obra fundamental de esta chacra corresponde a la experimentación de trigos, iniciada en 1914 y que se viene prosiguiendo bajo la dirección del agrónomo inglés Guillermo O. Backhouse, de la universidad de Cambridge, contratado al efecto por el gobierno de la nación.
Opina Backhouse “que poco o nada se sabe respecto a los trigos cultivados en el país, excepción hecha de que se conocen ciertos tipos bien definidos que en realidad son mezclas obtenidas mediante tentativas más o menos afortunadas para clasificarlas con destino a semilla y haciendo completamente los caracteres morfológicos de la planta". Con esta idea—agrega—en ciertos lugares se pone en práctica la mala costumbre de bautizar con nombres nuevos, buenas muestras de semilla pertenecientes a tipos comunes y conocidos al solo objeto de aumentar su venta y su precio.
Esta desorientación en la nomenclatura de los trigos y falta de tecnicismo y pericia para clasificarlos, pusieron trabas al mejoramiento de las especies. El barletta, el arrieta y el riete, fueron sin duda, los que mayor dificultad opusieron a los clasificadores, por la cantidad de variedades que, a simple vista, no presentan diferencias fundamentales.
Los tipos cultivados en la zona de Guatraché son: ruso sin barba, barletta y australiano; y en menor cantidad, los trigos pampa, francés y candeal. El trigo húngaro data de 1914, a raíz de la distribución de semilla efectuada por el gobierno de la nación. Estos son los tipos principales, pero las variedades son numerosísimas.
Backhouse, dice que el nombre de barletta en Guatraché o la región del sur, no tiene otro significado que el trigo barbado de primavera. Debido al hechoagrega—de que los trigos son verdaderas mezclas parecidas unas a otras y fertilizadas, posiblemente por cruzamiento, resulta que se puede adquirir un trigo con el nombre de “pampa”, que se aproxima al barletta, húngaro, ruso con barba o arrieta. El colono compra su semilla con un cierto nombre y la vende bajo la misma denominación, por más que en muchas ocasiones hace caso omiso de este detalle. El almacenero, si algo puede cambiar con el cambio, la vende bajo otro nombre.
El premio excepcional otorgado por la Bolsa de Cereales en el certamen agrícola de 1914, a un trigo híbrido del territorio, que se bautizó después con el nombre de “pampa”, ha dado pie a la especulación de los vendedores de semilla. Todo grano que tenga cierta analogía con el cereal laureado, se denomina indistintamente “pampa". Y hasta la misma Chacra Experimental fué sorprendida con la adquisición de una partida de “pampa” apócrifo, que resultó ser un touzelle excepcional.
El trigo mayormente difundido en esta región es el ruso sin barba, que se siembra temprano y no es muy dañado por las heladas de invierno. Le sigue en cantidad el barletta. En la distribución de semilla de 1914, se entregó mayor cantidad de este trigo. Y la buena cosecha aseguró el porvenir del barletta en la comarca.
Entre las variedades introducidas en la Chacra Experimental, nueve son de origen ruso seleccionadas en Kansas (Estados Unidos). Sobre ellas se expresa así el señor Backhouse:
—Estas son una novedad dentro de su género y posiblemente resultarán de gran valor. Cinco de ellas fueron cosechadas y del resto se sacó lo suficiente para sembrar otras tantas pequeñas parcelas. También se cosecharon ejemplares del “turquey red”, y “crimean winter”, como pertenecientes al tipo invernal de tierras secas, formando un total de siete. Estos trigos están particularmente adaptados a la zona pampeana, donde es menester sembrar temprano, porque haciéndolo en estación avanzada, el suelo escasea de humedad y se corre el peligro de que se formen médanos con la remoción del terreno. Las heladas de invierno no las afectan enlo más mínimo. Además, espigan tarde cuando ya el peligro de las heladas ha disminuído grandemente, llegando a su madurez a fines de diciembre o en la primera semana de enero.
“El grupo perteneciente al arrieta y pampa-barletta sufre mucho por las heladas y de ahí proviene el incremento alcanzado por el cultivo del ruso sin barba. Los trigos de Kansas poseen hojas angostas y alargadas, con reducida superficie de evaporación, y su crecimiento de invierno es más bien de carácter rastrero, lo que evita que los fuertes vientos de invierno, cargados de partículas de arena, les hagan los mismos daños que a los de crecimiento erecto. El grano de estos trigos es una decidida mejora sobre el del ruso común, único representante de la clase a que pertenece".
Efectivamente, sobre las parcelas sembradas en mayo, hemos comprobado estos caracteres citados por el señor Backhouse. El kansas sufre la seca por su misma exigüedad foliácea; y su conformación rastrera es muy conveniente para los terrenos medanosos. Sin embargo notamos que el kansas está un poco atrasado con respecto a las demás variedades. Convendría, tal vez, sembrarlo en abril. El barletta del plantel que visitamos, en donde hay veinte clases en observación, ha sufrido las heladas algo más que el colombiano. El ruso está más bajo que el barletta. En general estos trigos (barlettas), están adelantadísimos, lo que importa decir que su siembra conviene efectuarla en julio, evitando así que reciba las heladas en plena florescencia. El trigo húngaro también se significa por cierta precocidad.
Con respecto a la hibridación de las especies, el experimentador Backhouse informa:
—La hibridación no reviste en esta zona la importancia que asume en el norte, porque si bien allí parece ser el camino más seguro para llevar a cabo un mejoramiento de los trigos, aquí los ensayos realizados hacen presumir que la introducción de nuevas variedades y la selección continuada de los tipos existentes, conducirán al éxito que se anhela. Sin embargo existen factores en distintas variedades que, aunados en una sola, producirían un producto mejor que cualquiera delas variedades consideradas aisladamente. Por ejemplo, el verdadero barletta no se desgrana, tiene una espiga dura al tacto y una gluma que imparte a la trilla su dejo de dificultad. Los puntos débiles del barletta en el distrito de Guatraché, ya han sido discutidos y tratados. En cambio, los trigos kansas, tan indicados en muchos respectos, adolecen de una propensión al desgrane. Lo mismo puede decirse del trigo ruso con barba cultivado en las inmediaciones de Pontaur.
“Algo se ha hecho en Guatraché respecto a ésto. Se cultivaron sesenta cruzas de primera generación. La mayor parte de los cruzamientos se hicieron sobre un barletta, un verdadero representante del tipo, cuyas plantas estaban caracterizadas por una espiga grande, un grano lleno y de buen color que bajo ninguna circunstancia puede llegar a desgranarse en el campo".
El ensayista en la Chacra Experimental es el agrónomo inglés Juan W., que secunda, con toda dedicación, la obra de Backhouse.
Después de nuestra detenida visita a las sementeras y planteles de ensayo, concentramos nuestra atención en la oficina meteorológica, casi completa en su instrumental, muy bien instalada y en donde las observaciones se registran con meticulosidad.
Recorremos después, la huerta y el plantel de parque, con infinidad de forestales de significación, casi abandonado por la escasez de agua. Las hortalizas producen bien, especialmente los espárragos que se dan con una robustez maravillosa.
La chacra, en general, nos ha impresionado bien. Tal vez la diversidad de facultades, dentro de un mismo organismo, fuera un defecto de administración. Nos referimos a la autonomía de cada rama, dentro del establecimiento: experimentación de cereales, meteorología y chacra en general. Pero esto es un detalle de fácil solución.
La sección de horticultura y frutales está organizada con dedicación, arborizadas convenientemente sus parcelas. Prosperan los tamariscos, las tuyas y el coral.
Una amplia avenida bordeada de álamos simonii, impresiona agradablemente a la entrada de la chacra. Elálamo simonii, adaptable al clima y fácil para su conservación, es una de las variedades más elegantes y graciosas como planta ornamental. Un vivero en Guatraché, podría ser el proveedor de todos los pueblos del sur de la Pampa, en donde se difundiría sin reatos en calles y plazas públicas como elemento de estética y edilidad.
Guatraché(Voz araucana). Nombre de un cacique. “Muela brava” o “Crujido de dientes".
Morfológico.Relativo a la forma y aspecto.
Omiso.(Hacer caso omiso). No hacer caso.
Apócrifo.Se dice de lo que lleva un nombre o título que no le pertenece.
Invernal.Del invierno.
Erecto.Erguido, derecho.
Florescencia.La aparición de las flores en la planta.
Precocidad.Anticipación en el desarrollo.
Glúma.Las dos valvas, a manera de escamas, que recubren las flores en las plantas gramíneas.
Meteorológica.Perteneciente a la meteorología o ciencia que estudia los fenómenos atmosféricos.
Meticulosidad.Con mucho cuidado de todos los detalles.
Estética.Está usada la palabra en el sentido de “adorno”, “belleza".
En Macachín hemos visitado la colonia La Mercedes, poblada por familias rusas. Se nota, desde luego, en este centro agrícola, una notoria selección, manifestada en el sistema de cultivos, en el aprovechamiento de la tierra, en el deseo bien noble, de poseer en propiedad los elementos de labor y de tonalizar un poco la vida con el modesto halago del hogar. Estas características que definen un núcleo de agricultores sagaces, en armoniosa convivencia con el predio, tienen su explicación en el medio administrativo en que se desenvuelve la colonia. Modificar el carácter, generalmente hosco y desconfiado del colono ruso—sea ortodoxo o judío—no es un problema, cuando se da con el propietario tolerante, incapaz del abuso, buen consejero y amigable protector. La Mercedes está en estas condiciones. Desenvuélvense en este campo de 10.000 hectáreas, alrededor de cincuenta familias con un total de 400 almas, estando la colonia completamente cultivada.
Nueve años lleva de iniciativa La Mercedes y hace dos que está en manos de don Enrique P., un verdadero pioneer iniciador del florecimiento agropecuario de la comarca.
Apartándonos del alambrado de ocho hilos—lo mejor y más firme que hemos visto en nuestras giras—hemos recorrido de linde a linde la colonia, cortando por las abras estrechas el inmenso trigal. ¡Qué tonificante impresión de belleza, de vida, de color! La tierra nutritiva y amplia, se da toda entera al mar de las gramíneas, sin flaquezas, sin limpiones, pródiga de humus y de generosa maternidad. Se inclina el campo en suave planicie hacia la hoyada de una laguna; y es de ver la línea panorámica curveando graciosamente hasta perderse en el infinito sobre el pálido boceto de una duna!...
La impresión más elocuente que nos ha dejado este paseo matinal, es el aprovechamiento de la tierra. ¡Bien-haya el arado avaro que ha venido a meter su diente hasta en el mismo salitral!
—¡Siembren... siembren!—les ha aconsejado el propietario a sus rusos.
—¿Y si viene mal?—pensaron al principio, tímidamente, los colonos.