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XVDescubrimiento de documentos referentes á Vespucci en los archivos de Sevilla y de Simancas, en España—Mención de Vespucci en 1496, sin prenombre—En 1505, Colón, en sus dos cartas del mes de Febrero, le nombraAmerigoVespucci—Opinión de Alejandro de Humboldt sobre el nombreAmerigo—Firmas de Vespucci posteriores á 1507—Amerrigocon dobler, como el nombre indioAmerrique—Vespucci jamás desmintió públicamente ni sus dos cartas á Médicis y Soderini, ni el bautismo de Saint Dié—Papel de Pierre Martyr d’Anghiera—Descripción de las dos firmas auténticas de Vespucci—Son ellas los documentos más graves en su contra.

Descubrimiento de documentos referentes á Vespucci en los archivos de Sevilla y de Simancas, en España—Mención de Vespucci en 1496, sin prenombre—En 1505, Colón, en sus dos cartas del mes de Febrero, le nombraAmerigoVespucci—Opinión de Alejandro de Humboldt sobre el nombreAmerigo—Firmas de Vespucci posteriores á 1507—Amerrigocon dobler, como el nombre indioAmerrique—Vespucci jamás desmintió públicamente ni sus dos cartas á Médicis y Soderini, ni el bautismo de Saint Dié—Papel de Pierre Martyr d’Anghiera—Descripción de las dos firmas auténticas de Vespucci—Son ellas los documentos más graves en su contra.

En España las investigaciones de J. B. Muñoz, y M. F. de Navarrete, en los archivos de Sevilla y de Simancas,[67]han logrado el éxito de descubrir las únicas piezas auténticas que poseemos sobre la vida de Vespucci. Todas se refieren á los últimos seis años de su vida. Antes de eso nada teníamos de él, ni tocante á él; pues las setenta y cuatro cartas delCartei dei Medici avanti il principato, filza 68(Archivos generales de Florencia) señaladas por Bartolozzi como dirigidas á Vespucci, de Febrero de 1483, á Noviembre de 1491, por los miembros de la familia de Vespucci y por Lorenzo de Médicis, dejan lugar por una parte, á graves dudas sobre su identidad, y por otra, á muy serias sobre su destino y dirección.

En un inventario de las cuentas de la flota, en laCasa de Contrataciónde Sevilla, Muñoz encontró una nota, datada el 12 de Enero de 1496, que indica queVespuche(sin otro nombre) había recibido del tesorero Pinelo diez mil maravedís. Este es el primer documento de interés para nosotros, en que se encuentra el nombre de Vespucci.

El 5 y 25 de Febrero de 1505, el gran Almirante Cristóbal Colón, en sus dos cartas á su hijo Diego, habla deAmerigoVespuchy. La segunda carta á Soderini, datada en Lisboa á 4 de Setiembre de 1504, le da por prenombreAmerigo. Recordemos, sin embargo, que la primera carta, igualmente datada en Lisboa en 1503, le da por nombreAlberico, traducido por Lorenzo de Médicis y Giocondo,Albericus.

El haber usado Colón el nombreAmerigose explica con la fecha de sus cartas, posteriores en tres años á su estadía en la embocadura del río Bluefields, al pié de las montañas deAmerrique, del 16 al 24 de Setiembre de 1502. El cambio del nombre propio de Vespucci ocurrió entre 1503 y fines de 1504, de modo que Colón, al llamarloAmerigo, no hizo más que conformarse al uso del sobrenombre adoptado por Vespucci.

Alejandro de Humboldt, que ciertamente conocía bien la España, dice:—“Este nombre (Amerigo) tan raro, puede ser enteramente desusado en España, y pudo también tomarse por apelativo.”[68]Efectivamente, hay apelativos españoles que se le acercan, entre otros, por ejemplo,Ameghino. No sabiendo como explicar el nombreAmerigo“elevado á la celebridad por la extravagante aplicación geográfica que de él se hizo en 1507,”[69]Humboldt se lanza á explicaciones y contradicciones inextricables. Dice que “la preferencia dada al nombre propio ó de pila sobre el de familia, tiene sin duda su origen en el sonido, poco agradable, deVespuccia, según la costumbre muy común en Italia y España de designar á las personas notables por su nombre propio únicamente.”[70]Pero en 1504 y 1505 Vespucci no era persona notable; al contrario, era un desconocido que no alcanzó ciertorealce ni notoriedad, sino á partir de su nombramiento dePiloto Mayor, que fué el 10 de Junio de 1508. Además, en un país en donde se contaban á la sazón tantos navegantes célebres, Vespucci no podía hacer más que una pobre figura, á punto que el historiador Oviedo, en su célebreHistoria general de las Indias, publicada en 1535, en Sevilla, que es donde Vespucci vivió como Piloto Mayor, y donde murió, no lo cita una sola vez.

La preferencia del nombre propio sobre el apelativo, es única en la historia de la geografía, con excepción de los de personas pertenecientes á familias reales. La excepción en favor de Vespucci no tiene más explicación plausible que el doble error de Jean Basin.

Humboldt añade:—“Siendo muy sonoro, presentaba la ventaja de prestarse á ser siempre correctamente escrito en los documentos.”[71]Y sin embargo, Humboldt mismo cita las siguientes variaciones:Amerrigo,Morigo,Alberico,Americo,Emeric,Damerigho,Almerigo,AmerigoyAlmerico.

A más de las cartas de Colón, hánse encontrado otros documentos, pertenecientes á los años de 1505 á 1516, en que se lee el nombreAmerigo: á saber, su carta de naturalización, su nombramiento de Piloto Mayor, en 1508, y recibos é instrucciones. Los libros de cuentas delArchivero de Indias, de Sevilla, consignan frecuentementeHa de Haber Amerigo, con el solo título deCapitán Amerigo, empleándose este nombre como apodo, bien conocido y admitido, sinVespucci, el cual no aparece sino raras veces. En España se ha gustado siempre de poner apodos, sobre todo á los extranjeros.

La carta patente, que nombra áAmerigo DespuchiPiloto Mayor, está datada á 22 de Marzo de 1508; yla instrucción de Valladolid lleva la fecha de 6 de Agosto de 1508.

Navarrete y Muñoz no han encontrado más que dos ó tres firmas de Vespucci, al pié de recibos, y F. Adolphe de Varnhagen, ha dado el facsimile de la firma de Vespucci, la cual, dice, es “verdadera.”[72]Todas estas firmas de Vespucci son referentes á sus funciones de Piloto Mayor, y posteriores á 1507.

Encontróse poco há una carta entera de Vespucci, y el Gobierno español la publicó en facsimile entre lasCartas de Indias publicadas por primera vezmagníficoin folio, Madrid, 1878. Esta carta está dirigida al Cardenal de Toledo, datada en Sevilla á 9 de Diciembre de 1508. La firma es parecida á la de los recibos, y diceAmerigo Vespucci, Piloto Mayor.

Hagamos notar acerca de estas firmas, que son las solas auténticas, los únicos documentos efectivos que poseemos de Vespucci.

La segunda carta del navegante florentino, datada en Lisboa á 4 de Setiembre de 1504, está firmadaAmerigo. Verdad es que el manuscrito es desconocido, y que no podrá recobrarse; pero no hay razón para suponer que el impresor P. Paccini, de Pescia, no haya copiado la firma exactamente y á la letra, tanto más que la publicación fué hecha en Italia, á las puertas de Florencia.

La proposición de Jean Basin y del Gimnasio vosgense, de llamarAméricaá la cuarta parte del mundo, fué hecha en 1507, y las firmas auténticas de Vespucci, son de 1508.

Dice Humboldt que “Vespuce estuvo en correspondencia con el duque de Lorena,”[73]quien puso en manos de su secretario, Gualterio Lud, la traducción francesa de la carta de lasQuatuor Navigationes. René, pues, tuvo tiempo suficiente, antes de su muerte,que fué el 10 de Diciembre de 1508, de hacer llegar á Vespucci, en Sevilla, un ejemplar de la edición de Saint Dié. Es además probable, que si no hubiese llegado á manos de Vespucci, laCosmographiæ Introductio, enviada directamente por el duque de Lorena, ó por Gualterio Lud ú otro miembro del Gimnasio vosgense, algún sabio de Metz, con quien Pedro Mártir, amigo de Vespucci, estuviese en relaciones epistolares, la mandase al primero, á fines de 1507, ó á más tardar, á principios de 1508.

De todos los contemporáneos de Vespucci que vivieron con él en España, el italiano Pietro Martire d’Anghiera, es el único que le ayudó conscientemente en la propagación del nombreAmericus. Colón y los demás que se sirvieron del nombreAmerigo, no se dieron cuenta del uso que de él podía llegar á hacerse, ó que se había hecho en Saint Dié; en tanto que Pedro Mártir, al dar á Vespucci el nombreAmericusen su segunda Década,Los Oceánicos, tuvo claramente la intención de sancionar el bautismo de Saint Dié. Sacerdote y protonotario apostólico, encargado de la canonización de santos, sabía muy bien que en el calendario católico no habíaAmerigo, niAmerrigo, niAmericus. En fin, al servirse del nombre inventado por Jean Basin, probó que estaba al corriente de lo que éste había hecho para atribuir á Vespucci el descubrimiento del Nuevo Mundo, é identificarlo con el nombreAmerrique.

Nadie fué más activo que Pedro Mártir durante este período. Preceptor y tutor de los hijos de Fernando é Isabel la Católica, diplomático, prelado romano, miembro del Consejo de Indias, sostenía correspondencia seguida con un gran número de personas de diversas partes de Europa. Sus cartas, de las cuales se publicaron en 1530 arriba de ochocientas, indican que era hombre que se hallaba muy al corriente de las cosas de su tiempo. Por su posiciónen la Corte de España, en el Cuerpo Diplomático y en el Consejo de Indias, estaba al tanto de todo lo que se publicaba y decía sobre los países nuevamente descubiertos. Imposible dudar que conocía el librito de Saint Dié, y por su medio Vespucci debe de haber sido informado de la existencia de esa publicación, si ya no fuese que la obtuvo directamente. Pedro Mártir, como Vespucci, nada hizo para rectificar los errores del Gimnasio vosgense. Al contrario, ayudó á propagarlos, sirviéndose del nombreAmericuscomo nombre propio de Vespucci.

Las Repúblicas italianas de Venecia, Génova y Pisa tenían el mayor interés comercial en conocer todos los descubrimientos marítimos efectuados en nombre de los Gobiernos español y portugués. Aunque estaba prohibida, bajo pena de muerte, la salida de las cartas geográficas relativas á esos descubrimientos, y para impedirla se guardaban dichos documentos bajo diferentes llaves custodiadas por tres ó cuatro personas, aquellas Repúblicas hallaron, sin embargo, los medios de obtener las importantes reseñas que deseaban. Para esto emplearon agentes y diplomáticos especiales, como Lorenzo Cretico, Vicenco Quirini, Angelo Trivigiano, Girolamo Priuli, etc., quienes naturalmente se dirigían, ora en secreto, ora de un modo franco, á sus compatriotas Colón, Vespucci y Pedro Mártir. Uno de ellos se jacta en sus cartas de ser grande amigo de Colón, y de obtener de él un mapa de las nuevas tierras; otro copia secretamente las DécadasDe rebus oceanicis, de Pedro Mártir, y suministra los materiales delMondo novo é paesi novamente ritrovati da Alberico Vespuzio fiorentino, Vicenza, 1507. Estos agentes italianos se mezclaban, además, con los marinos que volvían de Indias, y no dejaban de explotar esta fuente viva de noticias. Vespucci, siempre ocupado, debe de haber sido puesto á contribución por estos emisarios, sobretodo después de su nombramiento para el puesto de Piloto Mayor: es imposible que por medio de ellos no hubiese conocido el libro del Gimnasio vosgense; pues los agentes que recorrían la Suiza, la Francia y la Inglaterra, antes de llegar á Lisboa y á Sevilla, tenían una bella ocasión de ganarse su confianza, mostrándole ese libro que tanto debe de haber lisonjeado su amor propio.

Humboldt dice:—“Resulta de mis investigaciones que, por lo menos, el nombreAmérica, fué inventado y propagado por la ignorancia de Vespucci.”[74]Y además, “no hay hasta aquí prueba alguna de relacióndirecta, entre Waltzemüller, impresor de Saint Dié, y el navegante florentino.”[75]Humboldt no conocía á Jean Basin, y creía que Hylacomylus había traducido lasQuatuor Navigationes, y que era autor de la proposición de nombrarAméricaal Nuevo Mundo.

Participo en mucho de esta opinión, y pienso que Vespucci no fué instigador de la “gloria peligrosa que se le preparó en Saint Dié.”[76]El vizconde de Santarem fué aun más lejos cuando dijo:—“Esta denominación (América) dada al nuevo Continente, después de la muerte de Colón, fué probablemente resultado de un plan concebido y preparado contra su memoria, sea con designio y conocimiento de causa, sea por influencias secretas,” etc.[77]Deja con toda la reserva del uso de la palabraAmerigocomo nombre propio, á partir de 1504, en lugar del nombreAlberico, usado ciertamente en 1503, y con mucha probabilidad más adelante. Es un hecho cierto que el nombreAlberico, no tomando en cuenta más quelas publicaciones anteriores á 1745, fué empleado por los italianos, y sostenido en Italia más largo tiempo que en ninguna otra parte. Aun el día de hoy italianos hay que no designan á Vespucci de otro modo. En la biblioteca Magliabechiana de Florencia, intitúlaseAlbericoun volumen impreso con copias y notas manuscritas sobre Vespucci. Este volumen, que data de 1820, fué dispuesto y arreglado por el abate Follini, entonces bibliotecario; mientras que el nombreAmerigoóAmerrigotuvo origen en la Península ibérica, (Lisboa y Sevilla) en donde se le encuentra con más persistencia al tratarse de Vespucci; hecho nada extraño, teniendo su origen dicho nombre en las tierras de Occidente que acababan de descubrirse. En cuanto al nombre latinoAmericus, su autor es Jean Basin, prosador elegante de Saint Dié, y este nombre se localizó en la región del Rhin, antes de propagarse en otras partes, con excepción de la cita aislada, que hizo de él Pedro Mártir, en 1516, en España, y en su segunda década, lo que demuestra la parte que este compatriota de Vespucci tomó en dar consistencia á la alteración del nombre propio del mismo Vespucci.

Al recibir laCosmographiæ Introductiodel Gimnasio vosgense, Vespucci debe haberse sentido por extremo lisonjeado con el honor que se le discernía—Pretensioso, vano, abundando en deseos de celebridad, amigo de ostentar su erudición, como lo prueban sus dos cartas á Médicis y Soderini, veía realizarse las más bellas aspiraciones que jamás pudo alentar, y eso, sin poner nada de su parte.

Si hubiese querido, pudo siempre desconocer esa “gloria peligrosa,” pues no ocurrió su muerte sino hasta el 22 de Febrero de 1512: pudo al menos escribir á sus amigos de Florencia, declarándoles que nunca había tenido la pretensión de suplantar á Colón, ni á los otros primeros descubridores y exploradoresdel Nuevo Mundo. No sucedió esto, pero, en cambio, nos dejó aquellas tres firmas, y su carta al Cardenal Ximénez de Cisneros, arzobispo de Toledo, todo posterior á 1508.

Una de estas firmas, según el facsimile de Varnhagen,[78]es obra maestra de caligrafía. El prenombre, ó más propiamente el sobrenombre, pues está colocado encima del otro de la manera siguiente: {Amerrigo} está escritoAmerrigocon dos {Vespucci}rs. Esta firma tiene una doble rúbrica, cuadrada y deslumbrante. Pudiera decirse hecha por un maestro de escritura, calígrafo emérito. Es evidente que para su autor el prenombre antecede al apellido, y lo puso de relieve, como centinela avanzado, bien aparte de la palabra Vespucci, á fin de que el lector lo notase de toda preferencia. ¡Que diferencia con la firma modesta y rúbrica de Cristóbal Colón!

La segunda firma, al pié de la carta dirigida al Cardenal arzobispo de Toledo, fechada el 9 de Diciembre de 1508, es también elaborada y ostentosa, con la sola diferencia de que el prenombre está escrito en la misma línea que el apellido, ligero cambio que hizo para dar lugar al título dePiloto mor.(mayor) colocado en la siguiente línea.Amerrigoestá escrito con dobler, mostrando que Vespucci, en 1508, y después de esa fecha escribía su prenombre con dobler. Las dos rúbricas cuadradas y deslumbrantes, son las mismas, tal vez más acentuada la segunda que la primera, que he descrito antes. En fin, hay un gran rasgo sobre la abreviaturamor., del título de Piloto Mayor, que se destaca bastante del apellido y prenombre, mostrando que Vespucci hacía de él mucha cuenta.

La letra de toda la carta es clara, aun elegante, é indica que Vespucci debe haber poseído talentos pococomunes, como calígrafo y dibujante; talentos que deben haberle servido para alcanzar el puesto de Piloto Mayor, que quiere decir conservador y diseñador de las cartas marítimas pertenecientes al Consejo de Indias.

La duplicación de la letrarprueba que Vespucci quiso aproximar cuanto fué posible su prenombre ó sobrenombre al nombre indioAmerrique, el cual hasta el día de hoy, se pronuncia en Centro-América con la doblermuy fuerte.[79]Si se trae á la vista el nombreAmerigo, propuesto por el Gimnasio vosgense en 1507, no puede menos que descubrirse la evidente intención de ayudar á mantener el error, tanto más cuanto que no habiendo aun sido impreso el nombre en francés, ignoraba Vespucci que en lugar de escribirloAmerriquecomo debían, los franceses suavizaron el sonido de la dobler, dejando una, y colocando un acento agudo sobre laeque le precede.

Humboldt se hace cargo de la existencia de la dobler; pero no sabiendo cómo explicarla, la atribuye “casi á una prueba de erudición,”[80]mirándola como una asimilación de dos consonantes parecidas, en lugar deAmelrico, nombre de un obispo de Como, que vivió por el año de 865, según él asegura, siguiendo la opinión de un erudito de Berlín, el profesor von der Hagen.

Mientras tanto, sabiendo como sabemos, que en Nicaragua, y especialmente en los pueblos de La Libertad, Juigalpa y Acoyapa, al pié de la Sierra deAmerrique, se pronuncia fuerte la dobler, tenemos la explicación del cambio operado en cuanto á la escrituradel prenombre de Vespucci,Amerigoen 1504,Amerrigoen 1508, mediando en el intervalo el bautismo de Saint Dié (1507).

Este cambio, junto con la firma bien evidenciada, es la sola prueba que tenemos, no de la parte que Vespucci haya tomado en el bautismo de Saint Dié, sino del auxilio que le prestó para hacerlo válido y eficaz. Respecto de su silencio en cuanto á que el Nuevo Mundo fuese descubierto por Colón y no por Vespucci, la prueba es solo negativa, siendo posible que Vespucci hubiese protestado en carta, y que esta carta hubiese sido destruida, sin quedar de ella rastro alguno.


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