XIV
Como la tierna madre que el dolientehijo le está con lágrimas pidiendoalguna cosa, de la cual comiendo,sabe que ha de doblarse el mal que siente,y aquel piadoso amor no le consiente5que considere el daño que haciendolo que le pide hace, va corriendo,y dobla el mal, y aplaca el acidente;[355]así a mi enfermo y loco pensamiento,que en su daño os me pide, yo querría10quitar este mortal mantenimiento.Mas pídemelo, y llora cada díatanto, que cuanto quiere le consiento,olvidando su muerte y aun la mía.
Como la tierna madre que el dolientehijo le está con lágrimas pidiendoalguna cosa, de la cual comiendo,sabe que ha de doblarse el mal que siente,y aquel piadoso amor no le consiente5que considere el daño que haciendolo que le pide hace, va corriendo,y dobla el mal, y aplaca el acidente;[355]así a mi enfermo y loco pensamiento,que en su daño os me pide, yo querría10quitar este mortal mantenimiento.Mas pídemelo, y llora cada díatanto, que cuanto quiere le consiento,olvidando su muerte y aun la mía.
Como la tierna madre que el doliente
hijo le está con lágrimas pidiendo
alguna cosa, de la cual comiendo,
sabe que ha de doblarse el mal que siente,
y aquel piadoso amor no le consiente5
que considere el daño que haciendo
lo que le pide hace, va corriendo,
y dobla el mal, y aplaca el acidente;[355]
así a mi enfermo y loco pensamiento,
que en su daño os me pide, yo querría10
quitar este mortal mantenimiento.
Mas pídemelo, y llora cada día
tanto, que cuanto quiere le consiento,
olvidando su muerte y aun la mía.