XXIX
Pasando el mar Leandro el animoso,[378]en amoroso fuego todo ardiendo,esforzó el viento, y fuese embraveciendoel agua con un ímpetu furioso.Vencido del trabajo presuroso,5contrastar a las ondas no pudiendo,y más del bien que allí perdía muriendo,que de su propia vida congojoso,como pudo esforzó su voz cansada,y a las ondas habló desta manera,10(mas nunca fue la voz dellas oída):«Ondas, pues no os escusa que yo muera,dejadme allá llegar, y a la tornadavuestro furor esecutá en mi vida.»[379]
Pasando el mar Leandro el animoso,[378]en amoroso fuego todo ardiendo,esforzó el viento, y fuese embraveciendoel agua con un ímpetu furioso.Vencido del trabajo presuroso,5contrastar a las ondas no pudiendo,y más del bien que allí perdía muriendo,que de su propia vida congojoso,como pudo esforzó su voz cansada,y a las ondas habló desta manera,10(mas nunca fue la voz dellas oída):«Ondas, pues no os escusa que yo muera,dejadme allá llegar, y a la tornadavuestro furor esecutá en mi vida.»[379]
Pasando el mar Leandro el animoso,[378]
en amoroso fuego todo ardiendo,
esforzó el viento, y fuese embraveciendo
el agua con un ímpetu furioso.
Vencido del trabajo presuroso,5
contrastar a las ondas no pudiendo,
y más del bien que allí perdía muriendo,
que de su propia vida congojoso,
como pudo esforzó su voz cansada,
y a las ondas habló desta manera,10
(mas nunca fue la voz dellas oída):
«Ondas, pues no os escusa que yo muera,
dejadme allá llegar, y a la tornada
vuestro furor esecutá en mi vida.»[379]