V.

Silvio, tu opinion va errada,Que en lo comun, si se apura,No admiten por hermosuraHermosura enamorada.Pues si hacen de la estrañezaEl atractivo mas grato,Es el agrio de lo ingratoLa sazon de la belleza;Porque gozando exencionesDe perfeccion mas que humana,La acredita soberanaLo libre de las pasiones.Que no se conserva bienNi tiene seguridadLa rosa de la beldadSin la espina del desden.Mas, si el amor hace hermosas,Pudiera escusar ufana,Con merecer la manzana,La contienda de las diosas.Belleza llego á tenerDe mano tan generosa,Pues dices que seré hermosaSolamente con querer;Y así en la lid contenciosaFuera siempre la triunfante;Que, pues nadie tan amante,Luego nadie tan hermosa.Mas si de amor el primorLa belleza me asegura,Te deberé la hermosura,Pues me causas el amor.Del amor tuyo confíoLa beldad que me atribuyo,Porque siendo obsequio tuyoResulta en obsequio mio;Pero todo satisfagoCon ofrecerte de nuevoLa hermosura que te deboY el amor con que te pago.

Silvio, tu opinion va errada,Que en lo comun, si se apura,No admiten por hermosuraHermosura enamorada.Pues si hacen de la estrañezaEl atractivo mas grato,Es el agrio de lo ingratoLa sazon de la belleza;Porque gozando exencionesDe perfeccion mas que humana,La acredita soberanaLo libre de las pasiones.Que no se conserva bienNi tiene seguridadLa rosa de la beldadSin la espina del desden.Mas, si el amor hace hermosas,Pudiera escusar ufana,Con merecer la manzana,La contienda de las diosas.Belleza llego á tenerDe mano tan generosa,Pues dices que seré hermosaSolamente con querer;Y así en la lid contenciosaFuera siempre la triunfante;Que, pues nadie tan amante,Luego nadie tan hermosa.Mas si de amor el primorLa belleza me asegura,Te deberé la hermosura,Pues me causas el amor.Del amor tuyo confíoLa beldad que me atribuyo,Porque siendo obsequio tuyoResulta en obsequio mio;Pero todo satisfagoCon ofrecerte de nuevoLa hermosura que te deboY el amor con que te pago.

Silvio, tu opinion va errada,Que en lo comun, si se apura,No admiten por hermosuraHermosura enamorada.

Pues si hacen de la estrañezaEl atractivo mas grato,Es el agrio de lo ingratoLa sazon de la belleza;

Porque gozando exencionesDe perfeccion mas que humana,La acredita soberanaLo libre de las pasiones.

Que no se conserva bienNi tiene seguridadLa rosa de la beldadSin la espina del desden.

Mas, si el amor hace hermosas,Pudiera escusar ufana,Con merecer la manzana,La contienda de las diosas.

Belleza llego á tenerDe mano tan generosa,Pues dices que seré hermosaSolamente con querer;

Y así en la lid contenciosaFuera siempre la triunfante;Que, pues nadie tan amante,Luego nadie tan hermosa.

Mas si de amor el primorLa belleza me asegura,Te deberé la hermosura,Pues me causas el amor.

Del amor tuyo confíoLa beldad que me atribuyo,Porque siendo obsequio tuyoResulta en obsequio mio;

Pero todo satisfagoCon ofrecerte de nuevoLa hermosura que te deboY el amor con que te pago.

Efectos del amor.

Este amoroso tormentoQue en mi corazon se ve,Sé que lo siento, y no séLa causa por qué lo siento.Siento una grave agoníaPor lograr un devaneoQue empieza como deseoY pára en melancolía.Y cuando con mas ternezaMi infeliz estado lloro,Sé que estoy triste, é ignoroLa causa de mi tristeza.Siento un anhelo tiranoPor la ocasion á que aspiro,Y cuando cerca la miroYo misma aparto la mano;Porque si acaso se ofrece,Despues de tanto desvelo,La desazona el receloO el susto la desvanece.Y si alguna vez sin sustoConsigo tal posesion,Cualquiera leve ocasionMe malogra todo el gusto.Siento mal del mismo bienCon receloso temor,Y me obliga el mismo amorTalvez á mostrar desden.Cualquier leve ocasion labraEn mi pecho de manera,Que el que imposibles vencieraSe irrita de una palabra.Con corta causa ofendidaSuelo, en mitad de mi amor,Negar un leve favorA quien le diera la vida.Ya sufrida, ya irritada,Con contrarias penas lucho,Que por él sufriré mucho,Y con él sufriré nada.No sé en qué lógica cabeEl que tal cuestion se pruebe,Que por él lo grave es leve,Y con él lo leve es grave.Sin bastantes fundamentosForman mis tristes cuidadosDe conceptos engañadosUn monte de sentimientos.Y en aquel fiero conjuntoHallo, cuando se derriba,Que aquella máquina altivaSolo estribaba en un punto.Talvez el dolor me engaña,Y presumo con razonQue no habrá satisfaccionQue pueda templar mi saña.Y cuando á averiguar llegoEl agravio porque riño,Es como espanto de niñoQue pára en burlas y juego.Y aunque el desengaño toco,Con la misma pena lucho,De ver que padezco muchoPadeciendo por tan poco.A vengarse se avalanzaTalvez el alma ofendida,Y despues arrepentidaToma de mí otra venganza.Y si al desden satisfago,Es con tan ambiguo error,Que yo pienso que es rigorY se remata en halago.Hasta el labio desatentoSuele equívoco talvez,Por usar de la altivez,Encontrar el rendimiento.Cuando por soñada culpaCon mas enojo me incito,Yo le acrimino el delitoY le busco la disculpa.No huyo el mal ni busco el bien,Porque en mi confuso error,Ni me asegura el amor,Ni me despecha el desden.En mi ciego devaneo,Bien hallada con mi engaño,Solicito el desengañoY no encontrarlo deseo.Si alguno mis quejas oye,Mas á decirlas me obligaPorque me las contradiga,Que no porque las apoye.Porque si con la pasionAlgo contra mi amor digo,Es mi mayor enemigoQuien me concede razon.Y si acaso en mi provechoHallo la razon propicia,Me embaraza la justicia,Y ando cediendo el derecho.Nunca hallo gusto cumplido,Porque entre alivio y dolor,Hallo culpa en el amorY disculpa en el olvido.Esto de mi pena duraEs algo del dolor fiero,Y mucho mas no refieroPorque pasa de locura.Si acaso me contradigoEn este confuso error,Aquel que tuviere amorEntenderá lo que digo.

Este amoroso tormentoQue en mi corazon se ve,Sé que lo siento, y no séLa causa por qué lo siento.Siento una grave agoníaPor lograr un devaneoQue empieza como deseoY pára en melancolía.Y cuando con mas ternezaMi infeliz estado lloro,Sé que estoy triste, é ignoroLa causa de mi tristeza.Siento un anhelo tiranoPor la ocasion á que aspiro,Y cuando cerca la miroYo misma aparto la mano;Porque si acaso se ofrece,Despues de tanto desvelo,La desazona el receloO el susto la desvanece.Y si alguna vez sin sustoConsigo tal posesion,Cualquiera leve ocasionMe malogra todo el gusto.Siento mal del mismo bienCon receloso temor,Y me obliga el mismo amorTalvez á mostrar desden.Cualquier leve ocasion labraEn mi pecho de manera,Que el que imposibles vencieraSe irrita de una palabra.Con corta causa ofendidaSuelo, en mitad de mi amor,Negar un leve favorA quien le diera la vida.Ya sufrida, ya irritada,Con contrarias penas lucho,Que por él sufriré mucho,Y con él sufriré nada.No sé en qué lógica cabeEl que tal cuestion se pruebe,Que por él lo grave es leve,Y con él lo leve es grave.Sin bastantes fundamentosForman mis tristes cuidadosDe conceptos engañadosUn monte de sentimientos.Y en aquel fiero conjuntoHallo, cuando se derriba,Que aquella máquina altivaSolo estribaba en un punto.Talvez el dolor me engaña,Y presumo con razonQue no habrá satisfaccionQue pueda templar mi saña.Y cuando á averiguar llegoEl agravio porque riño,Es como espanto de niñoQue pára en burlas y juego.Y aunque el desengaño toco,Con la misma pena lucho,De ver que padezco muchoPadeciendo por tan poco.A vengarse se avalanzaTalvez el alma ofendida,Y despues arrepentidaToma de mí otra venganza.Y si al desden satisfago,Es con tan ambiguo error,Que yo pienso que es rigorY se remata en halago.Hasta el labio desatentoSuele equívoco talvez,Por usar de la altivez,Encontrar el rendimiento.Cuando por soñada culpaCon mas enojo me incito,Yo le acrimino el delitoY le busco la disculpa.No huyo el mal ni busco el bien,Porque en mi confuso error,Ni me asegura el amor,Ni me despecha el desden.En mi ciego devaneo,Bien hallada con mi engaño,Solicito el desengañoY no encontrarlo deseo.Si alguno mis quejas oye,Mas á decirlas me obligaPorque me las contradiga,Que no porque las apoye.Porque si con la pasionAlgo contra mi amor digo,Es mi mayor enemigoQuien me concede razon.Y si acaso en mi provechoHallo la razon propicia,Me embaraza la justicia,Y ando cediendo el derecho.Nunca hallo gusto cumplido,Porque entre alivio y dolor,Hallo culpa en el amorY disculpa en el olvido.Esto de mi pena duraEs algo del dolor fiero,Y mucho mas no refieroPorque pasa de locura.Si acaso me contradigoEn este confuso error,Aquel que tuviere amorEntenderá lo que digo.

Este amoroso tormentoQue en mi corazon se ve,Sé que lo siento, y no séLa causa por qué lo siento.

Siento una grave agoníaPor lograr un devaneoQue empieza como deseoY pára en melancolía.

Y cuando con mas ternezaMi infeliz estado lloro,Sé que estoy triste, é ignoroLa causa de mi tristeza.

Siento un anhelo tiranoPor la ocasion á que aspiro,Y cuando cerca la miroYo misma aparto la mano;

Porque si acaso se ofrece,Despues de tanto desvelo,La desazona el receloO el susto la desvanece.

Y si alguna vez sin sustoConsigo tal posesion,Cualquiera leve ocasionMe malogra todo el gusto.

Siento mal del mismo bienCon receloso temor,Y me obliga el mismo amorTalvez á mostrar desden.

Cualquier leve ocasion labraEn mi pecho de manera,Que el que imposibles vencieraSe irrita de una palabra.

Con corta causa ofendidaSuelo, en mitad de mi amor,Negar un leve favorA quien le diera la vida.

Ya sufrida, ya irritada,Con contrarias penas lucho,Que por él sufriré mucho,Y con él sufriré nada.

No sé en qué lógica cabeEl que tal cuestion se pruebe,Que por él lo grave es leve,Y con él lo leve es grave.

Sin bastantes fundamentosForman mis tristes cuidadosDe conceptos engañadosUn monte de sentimientos.

Y en aquel fiero conjuntoHallo, cuando se derriba,Que aquella máquina altivaSolo estribaba en un punto.

Talvez el dolor me engaña,Y presumo con razonQue no habrá satisfaccionQue pueda templar mi saña.

Y cuando á averiguar llegoEl agravio porque riño,Es como espanto de niñoQue pára en burlas y juego.

Y aunque el desengaño toco,Con la misma pena lucho,De ver que padezco muchoPadeciendo por tan poco.

A vengarse se avalanzaTalvez el alma ofendida,Y despues arrepentidaToma de mí otra venganza.

Y si al desden satisfago,Es con tan ambiguo error,Que yo pienso que es rigorY se remata en halago.

Hasta el labio desatentoSuele equívoco talvez,Por usar de la altivez,Encontrar el rendimiento.

Cuando por soñada culpaCon mas enojo me incito,Yo le acrimino el delitoY le busco la disculpa.

No huyo el mal ni busco el bien,Porque en mi confuso error,Ni me asegura el amor,Ni me despecha el desden.

En mi ciego devaneo,Bien hallada con mi engaño,Solicito el desengañoY no encontrarlo deseo.

Si alguno mis quejas oye,Mas á decirlas me obligaPorque me las contradiga,Que no porque las apoye.

Porque si con la pasionAlgo contra mi amor digo,Es mi mayor enemigoQuien me concede razon.

Y si acaso en mi provechoHallo la razon propicia,Me embaraza la justicia,Y ando cediendo el derecho.

Nunca hallo gusto cumplido,Porque entre alivio y dolor,Hallo culpa en el amorY disculpa en el olvido.

Esto de mi pena duraEs algo del dolor fiero,Y mucho mas no refieroPorque pasa de locura.

Si acaso me contradigoEn este confuso error,Aquel que tuviere amorEntenderá lo que digo.

Pidiendo versos á un caballero que se escusaba de hacerlos.

Mis quejas pretendo darEn estilo tosco y llano,Que el hablar muy cortesanoNo es término de cobrar.Y es bien que el ardid deshagaDe quien con tanta maliciaMe concede la justiciaPara negarme la paga.Pues con intencion doblada,Solo por hacerme mal,Con tan notorio caudalMe dice no tiene nada.Que la mitad me ha entregado,Dice con malicia y arte,Que no tengo ni aun la parte,Pues no me dan el traslado:Y á tanta malicia llega,Malicia tan conocida,Que me niega la partidaY la venida me niega.¡Oh cuánta justicia fueraSi se viera á buena luz,Si ántes le daba la cruz,Que ahora se la pusiera!Mas porque de mí no infieraQue á negar tambien me atrevo,Ahí va el romance que debo,Y dóilo, aunque no debiera.Que es fácil de discurrir,Cuando lo llegue á entregar,Pues, no me queda qué dar,Que me queda qué pedir.

Mis quejas pretendo darEn estilo tosco y llano,Que el hablar muy cortesanoNo es término de cobrar.Y es bien que el ardid deshagaDe quien con tanta maliciaMe concede la justiciaPara negarme la paga.Pues con intencion doblada,Solo por hacerme mal,Con tan notorio caudalMe dice no tiene nada.Que la mitad me ha entregado,Dice con malicia y arte,Que no tengo ni aun la parte,Pues no me dan el traslado:Y á tanta malicia llega,Malicia tan conocida,Que me niega la partidaY la venida me niega.¡Oh cuánta justicia fueraSi se viera á buena luz,Si ántes le daba la cruz,Que ahora se la pusiera!Mas porque de mí no infieraQue á negar tambien me atrevo,Ahí va el romance que debo,Y dóilo, aunque no debiera.Que es fácil de discurrir,Cuando lo llegue á entregar,Pues, no me queda qué dar,Que me queda qué pedir.

Mis quejas pretendo darEn estilo tosco y llano,Que el hablar muy cortesanoNo es término de cobrar.

Y es bien que el ardid deshagaDe quien con tanta maliciaMe concede la justiciaPara negarme la paga.

Pues con intencion doblada,Solo por hacerme mal,Con tan notorio caudalMe dice no tiene nada.

Que la mitad me ha entregado,Dice con malicia y arte,Que no tengo ni aun la parte,Pues no me dan el traslado:

Y á tanta malicia llega,Malicia tan conocida,Que me niega la partidaY la venida me niega.

¡Oh cuánta justicia fueraSi se viera á buena luz,Si ántes le daba la cruz,Que ahora se la pusiera!

Mas porque de mí no infieraQue á negar tambien me atrevo,Ahí va el romance que debo,Y dóilo, aunque no debiera.

Que es fácil de discurrir,Cuando lo llegue á entregar,Pues, no me queda qué dar,Que me queda qué pedir.

Escusándose de un silencio.

Pedirte, señora, quieroDe mi silencio perdon,Si lo que ha sido atencionLe hace parecer grosero.Y no me podrás culparSi hasta aquí mi proceder,Por ocuparse en querer,Se ha olvidado de esplicar;Que en mi amorosa pasionNo fué descuido ni menguaQuitar el uso á la lenguaPor dárselo al corazon.Ni de explicarme dejaba,Que como la pasion miaAcá en el alma te via,Acá en el alma te hablaba;Y en esta idea notableDichosamente vivia,Porque en mi mano teniaEl fingirte favorable.Con traza tan peregrinaVivió mi esperanza vana,Pues te pudo hacer humanaConcibiéndote divina.¡Oh cuán loca llegué á vermeEn tus dichosos amores!Que aun fingidos tus favoresPudieron enloquecerme.¡Oh còmo en tu sol hermosoMi ardiente afecto encendido,Por cebarse en lo lucido,Olvidó lo peligroso!Perdona si atrevimientoFué acercarme á tu ardor puro,Que no hay sagrado seguroDe culpas de pensamiento.De esta manera engañabaLa loca esperanza mia,Y dentro de mí teniaTodo el bien que deseaba.Mas ya tu precepto graveRompe mi silencio mudo;Que él solamente ser pudoDe mi respeto la llave.Y aunque el amar tu bellezaSea delito sin disculpa,Castígueseme la culpaPrimero que la tibieza.No quieras pues rigurosa,Que estando ya declarada,Sea devéras desdichadaQuien fué de burlas dichosa.Si culpas mi desacato,Culpa tambien tu licencia,Que si es mala mi obediencia,No fué justo tu mandato.Y si es culpable mi intento,Será mi afecto precito,Porque es amarte un delitoDe que nunca me arrepiento.Esto en mis afectos hallo,Y más que esplicar no sé;Mas tú de lo que calléInferirás lo que callo.

Pedirte, señora, quieroDe mi silencio perdon,Si lo que ha sido atencionLe hace parecer grosero.Y no me podrás culparSi hasta aquí mi proceder,Por ocuparse en querer,Se ha olvidado de esplicar;Que en mi amorosa pasionNo fué descuido ni menguaQuitar el uso á la lenguaPor dárselo al corazon.Ni de explicarme dejaba,Que como la pasion miaAcá en el alma te via,Acá en el alma te hablaba;Y en esta idea notableDichosamente vivia,Porque en mi mano teniaEl fingirte favorable.Con traza tan peregrinaVivió mi esperanza vana,Pues te pudo hacer humanaConcibiéndote divina.¡Oh cuán loca llegué á vermeEn tus dichosos amores!Que aun fingidos tus favoresPudieron enloquecerme.¡Oh còmo en tu sol hermosoMi ardiente afecto encendido,Por cebarse en lo lucido,Olvidó lo peligroso!Perdona si atrevimientoFué acercarme á tu ardor puro,Que no hay sagrado seguroDe culpas de pensamiento.De esta manera engañabaLa loca esperanza mia,Y dentro de mí teniaTodo el bien que deseaba.Mas ya tu precepto graveRompe mi silencio mudo;Que él solamente ser pudoDe mi respeto la llave.Y aunque el amar tu bellezaSea delito sin disculpa,Castígueseme la culpaPrimero que la tibieza.No quieras pues rigurosa,Que estando ya declarada,Sea devéras desdichadaQuien fué de burlas dichosa.Si culpas mi desacato,Culpa tambien tu licencia,Que si es mala mi obediencia,No fué justo tu mandato.Y si es culpable mi intento,Será mi afecto precito,Porque es amarte un delitoDe que nunca me arrepiento.Esto en mis afectos hallo,Y más que esplicar no sé;Mas tú de lo que calléInferirás lo que callo.

Pedirte, señora, quieroDe mi silencio perdon,Si lo que ha sido atencionLe hace parecer grosero.

Y no me podrás culparSi hasta aquí mi proceder,Por ocuparse en querer,Se ha olvidado de esplicar;

Que en mi amorosa pasionNo fué descuido ni menguaQuitar el uso á la lenguaPor dárselo al corazon.

Ni de explicarme dejaba,Que como la pasion miaAcá en el alma te via,Acá en el alma te hablaba;

Y en esta idea notableDichosamente vivia,Porque en mi mano teniaEl fingirte favorable.

Con traza tan peregrinaVivió mi esperanza vana,Pues te pudo hacer humanaConcibiéndote divina.

¡Oh cuán loca llegué á vermeEn tus dichosos amores!Que aun fingidos tus favoresPudieron enloquecerme.

¡Oh còmo en tu sol hermosoMi ardiente afecto encendido,Por cebarse en lo lucido,Olvidó lo peligroso!

Perdona si atrevimientoFué acercarme á tu ardor puro,Que no hay sagrado seguroDe culpas de pensamiento.

De esta manera engañabaLa loca esperanza mia,Y dentro de mí teniaTodo el bien que deseaba.

Mas ya tu precepto graveRompe mi silencio mudo;Que él solamente ser pudoDe mi respeto la llave.

Y aunque el amar tu bellezaSea delito sin disculpa,Castígueseme la culpaPrimero que la tibieza.

No quieras pues rigurosa,Que estando ya declarada,Sea devéras desdichadaQuien fué de burlas dichosa.

Si culpas mi desacato,Culpa tambien tu licencia,Que si es mala mi obediencia,No fué justo tu mandato.

Y si es culpable mi intento,Será mi afecto precito,Porque es amarte un delitoDe que nunca me arrepiento.

Esto en mis afectos hallo,Y más que esplicar no sé;Mas tú de lo que calléInferirás lo que callo.

Del retrato de una bella.

(FRAGMENTOS.)

Accion, Lisi, fué acertadaEl permitir retratarte,Pues ¿quién pudiera mirarteSi no es estando pintada?Como de Febo el reflejoEs tu hermoso rosicler,Que para poderlo verLo miran en un espejo............Pues la fuerza superiorQue se emplea en un rendido,Es disculpa del vencidoY afrenta del vencedor.No es la malla ni el escudoSeñal de valor subido,Porque un pecho bien vestidoMuestra un corazon desnudo;Y del muy armado infieroQue con recelo y temorSe desnuda del valorCuando se viste de acero;Así era hacer injusticiaA tu decoro y grandeza,Si triunfara tu bellezaDonde basta tu noticia.Amor hecho tierno Apéles,En tan divina pintura,Para pintar tu hermosuraHizo las flechas pinceles............Y no fué de Amor locuraCuando te intentó copiar,Pues quererte eternizarNo fué agraviar tu hermosura............Pues es rigor, si se advierte,Que en tu copia singularEstes capaz de matarE incapaz de condolerte............¡Oh tú, bella copia duraQue ostentas tanta crueldad!Concédete á la piedad,O niégate á la hermosura.¿Cómo, divino imposible,Siempre te muestras airada,Para dar muerte, animada,Para dar vida, insensible?¿Porqué, hermosa pesadumbreDe una humilde voluntad,Ni dejas la libertad,Ni aceptas la servidumbre?Pues porque en mi pena entiendasQue no es amarte servicio,Violentas el sacrificioY no agradeces la ofrenda.Desprecia siquiera, dadoQue aun eso tendré por gloria,Porque el desden ya es memoria,Y el desprecio ya es cuidado.Mas ¿cómo piedad espero,Si descubro en tus rigoresQue con un velo de floresCubres un alma de acero?De Lisi imitas las rarasFacciones, y en el desden¿Quién pensara que tambienSu condicion imitaras?¡Oh Lisi! de tu bellezaContempla la copia dura,Mucho mas que en la hermosuraParecida en la dureza!...........

Accion, Lisi, fué acertadaEl permitir retratarte,Pues ¿quién pudiera mirarteSi no es estando pintada?Como de Febo el reflejoEs tu hermoso rosicler,Que para poderlo verLo miran en un espejo............Pues la fuerza superiorQue se emplea en un rendido,Es disculpa del vencidoY afrenta del vencedor.No es la malla ni el escudoSeñal de valor subido,Porque un pecho bien vestidoMuestra un corazon desnudo;Y del muy armado infieroQue con recelo y temorSe desnuda del valorCuando se viste de acero;Así era hacer injusticiaA tu decoro y grandeza,Si triunfara tu bellezaDonde basta tu noticia.Amor hecho tierno Apéles,En tan divina pintura,Para pintar tu hermosuraHizo las flechas pinceles............Y no fué de Amor locuraCuando te intentó copiar,Pues quererte eternizarNo fué agraviar tu hermosura............Pues es rigor, si se advierte,Que en tu copia singularEstes capaz de matarE incapaz de condolerte............¡Oh tú, bella copia duraQue ostentas tanta crueldad!Concédete á la piedad,O niégate á la hermosura.¿Cómo, divino imposible,Siempre te muestras airada,Para dar muerte, animada,Para dar vida, insensible?¿Porqué, hermosa pesadumbreDe una humilde voluntad,Ni dejas la libertad,Ni aceptas la servidumbre?Pues porque en mi pena entiendasQue no es amarte servicio,Violentas el sacrificioY no agradeces la ofrenda.Desprecia siquiera, dadoQue aun eso tendré por gloria,Porque el desden ya es memoria,Y el desprecio ya es cuidado.Mas ¿cómo piedad espero,Si descubro en tus rigoresQue con un velo de floresCubres un alma de acero?De Lisi imitas las rarasFacciones, y en el desden¿Quién pensara que tambienSu condicion imitaras?¡Oh Lisi! de tu bellezaContempla la copia dura,Mucho mas que en la hermosuraParecida en la dureza!...........

Accion, Lisi, fué acertadaEl permitir retratarte,Pues ¿quién pudiera mirarteSi no es estando pintada?

Como de Febo el reflejoEs tu hermoso rosicler,Que para poderlo verLo miran en un espejo............Pues la fuerza superiorQue se emplea en un rendido,Es disculpa del vencidoY afrenta del vencedor.

No es la malla ni el escudoSeñal de valor subido,Porque un pecho bien vestidoMuestra un corazon desnudo;

Y del muy armado infieroQue con recelo y temorSe desnuda del valorCuando se viste de acero;

Así era hacer injusticiaA tu decoro y grandeza,Si triunfara tu bellezaDonde basta tu noticia.

Amor hecho tierno Apéles,En tan divina pintura,Para pintar tu hermosuraHizo las flechas pinceles............Y no fué de Amor locuraCuando te intentó copiar,Pues quererte eternizarNo fué agraviar tu hermosura............Pues es rigor, si se advierte,Que en tu copia singularEstes capaz de matarE incapaz de condolerte............¡Oh tú, bella copia duraQue ostentas tanta crueldad!Concédete á la piedad,O niégate á la hermosura.

¿Cómo, divino imposible,Siempre te muestras airada,Para dar muerte, animada,Para dar vida, insensible?

¿Porqué, hermosa pesadumbreDe una humilde voluntad,Ni dejas la libertad,Ni aceptas la servidumbre?

Pues porque en mi pena entiendasQue no es amarte servicio,Violentas el sacrificioY no agradeces la ofrenda.

Desprecia siquiera, dadoQue aun eso tendré por gloria,Porque el desden ya es memoria,Y el desprecio ya es cuidado.

Mas ¿cómo piedad espero,Si descubro en tus rigoresQue con un velo de floresCubres un alma de acero?

De Lisi imitas las rarasFacciones, y en el desden¿Quién pensara que tambienSu condicion imitaras?

¡Oh Lisi! de tu bellezaContempla la copia dura,Mucho mas que en la hermosuraParecida en la dureza!...........

En la profesion de una religiosa.

Hoy una niña, que abrasaUn amoroso volcan,Sin mirar el qué dirán,Por el vicario se casa.Su recato comedidoParó en empeño amoroso,Porque dice que su esposoEntre puertas la ha cogido.Hoy logra su fino intento,Que ha sido tan deseado,Pues un año há que le ha dadoPalabra de casamiento.No digo yo que esta es cosaCon que su virtud se impida,Que ántes pasará una vidaComo de una religiosa;Porque es el con quien se casaDa condicion tan precisa,Que ni aun para que oiga misaLa deja salir de casa.Pero causa novedad,Aunque es tan santo el intento,Ver que pare en casamientoSu voto de castidad.De su esposo los primoresSu corazon abrasaron,Y por mas que la encerraron,Se nos casa por amores.

Hoy una niña, que abrasaUn amoroso volcan,Sin mirar el qué dirán,Por el vicario se casa.Su recato comedidoParó en empeño amoroso,Porque dice que su esposoEntre puertas la ha cogido.Hoy logra su fino intento,Que ha sido tan deseado,Pues un año há que le ha dadoPalabra de casamiento.No digo yo que esta es cosaCon que su virtud se impida,Que ántes pasará una vidaComo de una religiosa;Porque es el con quien se casaDa condicion tan precisa,Que ni aun para que oiga misaLa deja salir de casa.Pero causa novedad,Aunque es tan santo el intento,Ver que pare en casamientoSu voto de castidad.De su esposo los primoresSu corazon abrasaron,Y por mas que la encerraron,Se nos casa por amores.

Hoy una niña, que abrasaUn amoroso volcan,Sin mirar el qué dirán,Por el vicario se casa.

Su recato comedidoParó en empeño amoroso,Porque dice que su esposoEntre puertas la ha cogido.

Hoy logra su fino intento,Que ha sido tan deseado,Pues un año há que le ha dadoPalabra de casamiento.

No digo yo que esta es cosaCon que su virtud se impida,Que ántes pasará una vidaComo de una religiosa;

Porque es el con quien se casaDa condicion tan precisa,Que ni aun para que oiga misaLa deja salir de casa.

Pero causa novedad,Aunque es tan santo el intento,Ver que pare en casamientoSu voto de castidad.

De su esposo los primoresSu corazon abrasaron,Y por mas que la encerraron,Se nos casa por amores.

Sobre ti Santísimo Sacramento.

En el Sacramento veA Dios mi fe sin antojos,Porque no hacen fe los ojos,Pero se hace ojos la fe.En esta divina ofrendaFué del amor mas victoriaDar la prenda de la gloriaCon la gloria de la prenda.Del alma es solo alimento,Y así guia mi fervorEl sustento del amor,Y no el amor del sustento.Aquí crece la aficion,Y es, si en posesion la veo,La posesion del deseoDeseo de posesion.Pues tal delito á dar vieneQue por mas que la posea,Quien tiene lo que deseaDesea aquello que tiene.Llegad, pues en su favorTodos los bienes se ven;Que el amor del Sumo BienEs sumo bien del amor.Llegó el hombre á la grandezaQue no alcanza el serafin,Y en la fineza del finVido el fin de la fineza.

En el Sacramento veA Dios mi fe sin antojos,Porque no hacen fe los ojos,Pero se hace ojos la fe.En esta divina ofrendaFué del amor mas victoriaDar la prenda de la gloriaCon la gloria de la prenda.Del alma es solo alimento,Y así guia mi fervorEl sustento del amor,Y no el amor del sustento.Aquí crece la aficion,Y es, si en posesion la veo,La posesion del deseoDeseo de posesion.Pues tal delito á dar vieneQue por mas que la posea,Quien tiene lo que deseaDesea aquello que tiene.Llegad, pues en su favorTodos los bienes se ven;Que el amor del Sumo BienEs sumo bien del amor.Llegó el hombre á la grandezaQue no alcanza el serafin,Y en la fineza del finVido el fin de la fineza.

En el Sacramento veA Dios mi fe sin antojos,Porque no hacen fe los ojos,Pero se hace ojos la fe.

En esta divina ofrendaFué del amor mas victoriaDar la prenda de la gloriaCon la gloria de la prenda.

Del alma es solo alimento,Y así guia mi fervorEl sustento del amor,Y no el amor del sustento.

Aquí crece la aficion,Y es, si en posesion la veo,La posesion del deseoDeseo de posesion.

Pues tal delito á dar vieneQue por mas que la posea,Quien tiene lo que deseaDesea aquello que tiene.

Llegad, pues en su favorTodos los bienes se ven;Que el amor del Sumo BienEs sumo bien del amor.

Llegó el hombre á la grandezaQue no alcanza el serafin,Y en la fineza del finVido el fin de la fineza.

DEL PAPA URBANO VIII, TRADUCIDA DEL LATIN.

Ante tus ojos benditosLas culpas manifestamos,Y las heridas mostramosQue hicieron nuestros delitos.Si el mal que hemos cometidoViene á ser considerado,Menor es lo tolerado,Mayor es lo merecido.La conciencia nos condenaNo hallando en ella disculpa,Que respecto de la culpaEs muy liviana la pena.Del pecado el duro azarSentimos que padecemos,Y nunca enmendar queremosLa costumbre del pecar.Cuando en tus azotes sudaSangre la naturaleza,Se rinde nuestra flaquezaY la maldad no se muda.Cuando el pecado amancillaCon fiera herida la mente,Padece el alma dolienteY la cerviz no se humilla.La vida, suelta la riendaEn su acostumbrado error,Suspira con el dolorY en el obrar no se enmienda.Pues entre los dos estremos,En cualquiera peligramos:Si esperas, no la enmendamos;Si te vengas, nos perdemos.De la afliccion el quebrantoNos obliga á contricion,Y en pasando la afliccionSe olvida tambien el llanto.Cuando tu castigo empieza,Promete el temor humano;Y en suspendiendo la mano,No se cumple la promesa.Cuando nos hieres, clamamosQue el perdon nos des que puedes;Y así que nos lo concedes,Otra vez te provocamos.Tienes á la humana genteConvicta en su confesion,Que si no la das perdon,La acabarás justamente.Concede el humilde ruegoSin mérito á quien criaste,Tú que de nada formasteA quien te rogara luego.

Ante tus ojos benditosLas culpas manifestamos,Y las heridas mostramosQue hicieron nuestros delitos.Si el mal que hemos cometidoViene á ser considerado,Menor es lo tolerado,Mayor es lo merecido.La conciencia nos condenaNo hallando en ella disculpa,Que respecto de la culpaEs muy liviana la pena.Del pecado el duro azarSentimos que padecemos,Y nunca enmendar queremosLa costumbre del pecar.Cuando en tus azotes sudaSangre la naturaleza,Se rinde nuestra flaquezaY la maldad no se muda.Cuando el pecado amancillaCon fiera herida la mente,Padece el alma dolienteY la cerviz no se humilla.La vida, suelta la riendaEn su acostumbrado error,Suspira con el dolorY en el obrar no se enmienda.Pues entre los dos estremos,En cualquiera peligramos:Si esperas, no la enmendamos;Si te vengas, nos perdemos.De la afliccion el quebrantoNos obliga á contricion,Y en pasando la afliccionSe olvida tambien el llanto.Cuando tu castigo empieza,Promete el temor humano;Y en suspendiendo la mano,No se cumple la promesa.Cuando nos hieres, clamamosQue el perdon nos des que puedes;Y así que nos lo concedes,Otra vez te provocamos.Tienes á la humana genteConvicta en su confesion,Que si no la das perdon,La acabarás justamente.Concede el humilde ruegoSin mérito á quien criaste,Tú que de nada formasteA quien te rogara luego.

Ante tus ojos benditosLas culpas manifestamos,Y las heridas mostramosQue hicieron nuestros delitos.

Si el mal que hemos cometidoViene á ser considerado,Menor es lo tolerado,Mayor es lo merecido.

La conciencia nos condenaNo hallando en ella disculpa,Que respecto de la culpaEs muy liviana la pena.

Del pecado el duro azarSentimos que padecemos,Y nunca enmendar queremosLa costumbre del pecar.

Cuando en tus azotes sudaSangre la naturaleza,Se rinde nuestra flaquezaY la maldad no se muda.

Cuando el pecado amancillaCon fiera herida la mente,Padece el alma dolienteY la cerviz no se humilla.

La vida, suelta la riendaEn su acostumbrado error,Suspira con el dolorY en el obrar no se enmienda.

Pues entre los dos estremos,En cualquiera peligramos:Si esperas, no la enmendamos;Si te vengas, nos perdemos.

De la afliccion el quebrantoNos obliga á contricion,Y en pasando la afliccionSe olvida tambien el llanto.

Cuando tu castigo empieza,Promete el temor humano;Y en suspendiendo la mano,No se cumple la promesa.

Cuando nos hieres, clamamosQue el perdon nos des que puedes;Y así que nos lo concedes,Otra vez te provocamos.

Tienes á la humana genteConvicta en su confesion,Que si no la das perdon,La acabarás justamente.

Concede el humilde ruegoSin mérito á quien criaste,Tú que de nada formasteA quien te rogara luego.

Luego que te ví te amé,Porque amarte y ver tu cielo,Bien pudieran ser dos cosas,Pero ninguna primero.De mi vida la conquistaTuvo término en quererte,Y porque jamas resista,Celia, hasta llegar á verteSolamente tuve vista;Pero aunque luego te amé,Como para que te amaraNecesario el verte fué,Porque vista no faltara,Luego que te ví te amé.Pero viendo mi ardimiento,Señora, tu tiraníaQuiso con rigor sangrientoCastigar como asadíaLo que en mí fué rendimiento.Ofendióte mi desvelo,Mas no porque mi destinoIncitado de mi anheloOfenderte quiso, sinoPor amarte y ver tu cielo.Y el no querer estimarFué por no dar á entenderQue yo te pude obligar,Como si el agradecerFuera lo mismo que amar;Que el mostrarse las hermosas.En ocasion oportunaYa obligadas, ya amorosas,Aunque casi siempre es una,Bien pudieran ser dos cosas.Mas con razon estás dura,Pues para tenerme atadoEn mi amorosa locura,Era superfluo tu agrado,Sobrándome tu hermosura;Y así justamente esperoEn tu servicio finezas,Pues que tiene el mundo infieroDespues de ti mil bellezas,Pero ninguna primero.

Luego que te ví te amé,Porque amarte y ver tu cielo,Bien pudieran ser dos cosas,Pero ninguna primero.De mi vida la conquistaTuvo término en quererte,Y porque jamas resista,Celia, hasta llegar á verteSolamente tuve vista;Pero aunque luego te amé,Como para que te amaraNecesario el verte fué,Porque vista no faltara,Luego que te ví te amé.Pero viendo mi ardimiento,Señora, tu tiraníaQuiso con rigor sangrientoCastigar como asadíaLo que en mí fué rendimiento.Ofendióte mi desvelo,Mas no porque mi destinoIncitado de mi anheloOfenderte quiso, sinoPor amarte y ver tu cielo.Y el no querer estimarFué por no dar á entenderQue yo te pude obligar,Como si el agradecerFuera lo mismo que amar;Que el mostrarse las hermosas.En ocasion oportunaYa obligadas, ya amorosas,Aunque casi siempre es una,Bien pudieran ser dos cosas.Mas con razon estás dura,Pues para tenerme atadoEn mi amorosa locura,Era superfluo tu agrado,Sobrándome tu hermosura;Y así justamente esperoEn tu servicio finezas,Pues que tiene el mundo infieroDespues de ti mil bellezas,Pero ninguna primero.

Luego que te ví te amé,Porque amarte y ver tu cielo,Bien pudieran ser dos cosas,Pero ninguna primero.

De mi vida la conquistaTuvo término en quererte,Y porque jamas resista,Celia, hasta llegar á verteSolamente tuve vista;

Pero aunque luego te amé,Como para que te amaraNecesario el verte fué,Porque vista no faltara,Luego que te ví te amé.

Pero viendo mi ardimiento,Señora, tu tiraníaQuiso con rigor sangrientoCastigar como asadíaLo que en mí fué rendimiento.

Ofendióte mi desvelo,Mas no porque mi destinoIncitado de mi anheloOfenderte quiso, sinoPor amarte y ver tu cielo.

Y el no querer estimarFué por no dar á entenderQue yo te pude obligar,Como si el agradecerFuera lo mismo que amar;

Que el mostrarse las hermosas.En ocasion oportunaYa obligadas, ya amorosas,Aunque casi siempre es una,Bien pudieran ser dos cosas.

Mas con razon estás dura,Pues para tenerme atadoEn mi amorosa locura,Era superfluo tu agrado,Sobrándome tu hermosura;

Y así justamente esperoEn tu servicio finezas,Pues que tiene el mundo infieroDespues de ti mil bellezas,Pero ninguna primero.

Si de mis mayores gustosMis disgustos han nacido,Gustos al cielo le pido,Aunque me cuesten disgustos.¡Oh qué mal, Fabio, resisteMi amor mi suerte penosa!Pues la estrella que me asiste,De una causa muy gustosaProduce un efecto triste:Porque los pesados sustosQue padezco desigualesEn mis pesares injustos,No nacieron de mis males,Sí de mis mayores gustos.Y de manera me ordenaLos sucesos mi desdicha,Que, segun los encadena,Lo futuro de una dichaEs posesion de una pena.Todo lo debo á Cupido;Pues de un favor que me dá,Que es siempre de prometido,Aun no está engendrado, y yaMis disgustos han nacido.Y aun han hecho efectos talesDe mi estrella los desdenesCon efectos desiguales,Que aborrezco ya los bienesComo á causas de mis males.Y así no llora el sentidoEl ver que carezco aquíDe las dichas que he tenido,Porque solo para tíGustos al cielo le pido.Pues te quiero de maneraY el bien amí me limito,Que al cielo le agradeciera,Si el gusto que à mí me quitoA tí, Fabio, te le diera.Estimo tanto tus gustos,Que sin mirar mi pesar,O sean justos, ò injustos,Tus gustos he de comprarAunque me cuesten disgustos.

Si de mis mayores gustosMis disgustos han nacido,Gustos al cielo le pido,Aunque me cuesten disgustos.¡Oh qué mal, Fabio, resisteMi amor mi suerte penosa!Pues la estrella que me asiste,De una causa muy gustosaProduce un efecto triste:Porque los pesados sustosQue padezco desigualesEn mis pesares injustos,No nacieron de mis males,Sí de mis mayores gustos.Y de manera me ordenaLos sucesos mi desdicha,Que, segun los encadena,Lo futuro de una dichaEs posesion de una pena.Todo lo debo á Cupido;Pues de un favor que me dá,Que es siempre de prometido,Aun no está engendrado, y yaMis disgustos han nacido.Y aun han hecho efectos talesDe mi estrella los desdenesCon efectos desiguales,Que aborrezco ya los bienesComo á causas de mis males.Y así no llora el sentidoEl ver que carezco aquíDe las dichas que he tenido,Porque solo para tíGustos al cielo le pido.Pues te quiero de maneraY el bien amí me limito,Que al cielo le agradeciera,Si el gusto que à mí me quitoA tí, Fabio, te le diera.Estimo tanto tus gustos,Que sin mirar mi pesar,O sean justos, ò injustos,Tus gustos he de comprarAunque me cuesten disgustos.

Si de mis mayores gustosMis disgustos han nacido,Gustos al cielo le pido,Aunque me cuesten disgustos.

¡Oh qué mal, Fabio, resisteMi amor mi suerte penosa!Pues la estrella que me asiste,De una causa muy gustosaProduce un efecto triste:

Porque los pesados sustosQue padezco desigualesEn mis pesares injustos,No nacieron de mis males,Sí de mis mayores gustos.

Y de manera me ordenaLos sucesos mi desdicha,Que, segun los encadena,Lo futuro de una dichaEs posesion de una pena.

Todo lo debo á Cupido;Pues de un favor que me dá,Que es siempre de prometido,Aun no está engendrado, y yaMis disgustos han nacido.

Y aun han hecho efectos talesDe mi estrella los desdenesCon efectos desiguales,Que aborrezco ya los bienesComo á causas de mis males.

Y así no llora el sentidoEl ver que carezco aquíDe las dichas que he tenido,Porque solo para tíGustos al cielo le pido.

Pues te quiero de maneraY el bien amí me limito,Que al cielo le agradeciera,Si el gusto que à mí me quitoA tí, Fabio, te le diera.

Estimo tanto tus gustos,Que sin mirar mi pesar,O sean justos, ò injustos,Tus gustos he de comprarAunque me cuesten disgustos.

Cual sumulista pretendoIros, Pedro, replicando;Y pues vos, á lo que entiendo,Hicisteis juicio negando,Yo haré discurso infiriendo.¿Quién os trajo á tanto mal,Que al mismo que ántes altivoCon ánimo sin igualConfesasteis por Dios vivo,Negais por hombre mortal?Dejadme, pues, que me asombreQue al Hijo del hombre allíLe deis de Dios el renombre,Y al Hijo de Dios aquíLe negueis conocer hombre.Mirad que en otra ocasion,Como es Dios-hombre compuestoPor ipostática union,Para negar el supuestoNo os vale la distincion.Mal lógico, Pedro, estais,Pues cuando á Dios conoceisY por tal le confesais,Antes se lo concedeisY ahora se lo negais.Dicen que las señas sonLas que os hacen mas patente,Y, sin mirar la ilacion,Dejando el antecedente,Le negais la conclusion.Si de una muger la cienciaTiene razones precisas,Mirad, Pedro, que es violencia,Concedidas las premisas,Negarle la consecuencia.¿Quién de vos, Pedro, dijeraSiendo de ciencia un abismo,Que el argumento temiera,Pues el Evangelio mismoDice qué os hicisteis fuera?Mejor las razones hilaVuestro acero, sin misterio,Pues cuando su corte afilaContra Malco, arguye enferioY encœlaremcon laancilla.Vuestros brios arrogantesNegaron con juramentoEl que le servísteis ántes;Pues, Pedro, no hay argumentoContraprincipia negantes.Mas ya veo que advertido,Viendo el caso sin remedio,Llorais como arrepentido;Que es el arte de hallar medioDe no quedar concluido.

Cual sumulista pretendoIros, Pedro, replicando;Y pues vos, á lo que entiendo,Hicisteis juicio negando,Yo haré discurso infiriendo.¿Quién os trajo á tanto mal,Que al mismo que ántes altivoCon ánimo sin igualConfesasteis por Dios vivo,Negais por hombre mortal?Dejadme, pues, que me asombreQue al Hijo del hombre allíLe deis de Dios el renombre,Y al Hijo de Dios aquíLe negueis conocer hombre.Mirad que en otra ocasion,Como es Dios-hombre compuestoPor ipostática union,Para negar el supuestoNo os vale la distincion.Mal lógico, Pedro, estais,Pues cuando á Dios conoceisY por tal le confesais,Antes se lo concedeisY ahora se lo negais.Dicen que las señas sonLas que os hacen mas patente,Y, sin mirar la ilacion,Dejando el antecedente,Le negais la conclusion.Si de una muger la cienciaTiene razones precisas,Mirad, Pedro, que es violencia,Concedidas las premisas,Negarle la consecuencia.¿Quién de vos, Pedro, dijeraSiendo de ciencia un abismo,Que el argumento temiera,Pues el Evangelio mismoDice qué os hicisteis fuera?Mejor las razones hilaVuestro acero, sin misterio,Pues cuando su corte afilaContra Malco, arguye enferioY encœlaremcon laancilla.Vuestros brios arrogantesNegaron con juramentoEl que le servísteis ántes;Pues, Pedro, no hay argumentoContraprincipia negantes.Mas ya veo que advertido,Viendo el caso sin remedio,Llorais como arrepentido;Que es el arte de hallar medioDe no quedar concluido.

Cual sumulista pretendoIros, Pedro, replicando;Y pues vos, á lo que entiendo,Hicisteis juicio negando,Yo haré discurso infiriendo.¿Quién os trajo á tanto mal,Que al mismo que ántes altivoCon ánimo sin igualConfesasteis por Dios vivo,Negais por hombre mortal?Dejadme, pues, que me asombreQue al Hijo del hombre allíLe deis de Dios el renombre,Y al Hijo de Dios aquíLe negueis conocer hombre.Mirad que en otra ocasion,Como es Dios-hombre compuestoPor ipostática union,Para negar el supuestoNo os vale la distincion.Mal lógico, Pedro, estais,Pues cuando á Dios conoceisY por tal le confesais,Antes se lo concedeisY ahora se lo negais.Dicen que las señas sonLas que os hacen mas patente,Y, sin mirar la ilacion,Dejando el antecedente,Le negais la conclusion.Si de una muger la cienciaTiene razones precisas,Mirad, Pedro, que es violencia,Concedidas las premisas,Negarle la consecuencia.¿Quién de vos, Pedro, dijeraSiendo de ciencia un abismo,Que el argumento temiera,Pues el Evangelio mismoDice qué os hicisteis fuera?Mejor las razones hilaVuestro acero, sin misterio,Pues cuando su corte afilaContra Malco, arguye enferioY encœlaremcon laancilla.Vuestros brios arrogantesNegaron con juramentoEl que le servísteis ántes;Pues, Pedro, no hay argumentoContraprincipia negantes.Mas ya veo que advertido,Viendo el caso sin remedio,Llorais como arrepentido;Que es el arte de hallar medioDe no quedar concluido.

Satisfaccion cumplida.

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,Como en tu rostro y tus acciones viaQue con palabras no te convencia,Que el corazon me vieses deseaba;Y amor, que mis intentos ayudaba,Venció lo que imposible parecía,Pues entre el llanto que el dolor vertiaEl corazon deshecho destilaba.Baste ya de rigores, mi bien, baste;No te atormenten mas celos tiranos,Ni vil sospecha tu quietud contrasteCon sombras necias, son indicios vanos,Pues ya en líquido humor viste y tocasteMi corazon deshecho entre tus manos.

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,Como en tu rostro y tus acciones viaQue con palabras no te convencia,Que el corazon me vieses deseaba;Y amor, que mis intentos ayudaba,Venció lo que imposible parecía,Pues entre el llanto que el dolor vertiaEl corazon deshecho destilaba.Baste ya de rigores, mi bien, baste;No te atormenten mas celos tiranos,Ni vil sospecha tu quietud contrasteCon sombras necias, son indicios vanos,Pues ya en líquido humor viste y tocasteMi corazon deshecho entre tus manos.

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,Como en tu rostro y tus acciones viaQue con palabras no te convencia,Que el corazon me vieses deseaba;

Y amor, que mis intentos ayudaba,Venció lo que imposible parecía,Pues entre el llanto que el dolor vertiaEl corazon deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste;No te atormenten mas celos tiranos,Ni vil sospecha tu quietud contraste

Con sombras necias, son indicios vanos,Pues ya en líquido humor viste y tocasteMi corazon deshecho entre tus manos.

En el dia de dias de un hermano de la poetisa.

¡Oh quien, amado Anfriso, te ciñeraDel mundo las coronas poderosas!Que á coronar tus prendas generosasEl círculo del orbe corto fuera.¡Quién para eternizarte hacer supieraMágicas confecciones poderosas,O tuviera las yerbas milagrosasQue feliz gustó Glauco en la ribera!Mas aunque no halla medio mi cuidadoPara que goces de inmortal la palma,Otro mas propio mi cariño ha halladoQue el curso de tu vida tenga en calma:Pues juzgo que es el mas proporcionadoDe alargarte la vida, darte mi alma.

¡Oh quien, amado Anfriso, te ciñeraDel mundo las coronas poderosas!Que á coronar tus prendas generosasEl círculo del orbe corto fuera.¡Quién para eternizarte hacer supieraMágicas confecciones poderosas,O tuviera las yerbas milagrosasQue feliz gustó Glauco en la ribera!Mas aunque no halla medio mi cuidadoPara que goces de inmortal la palma,Otro mas propio mi cariño ha halladoQue el curso de tu vida tenga en calma:Pues juzgo que es el mas proporcionadoDe alargarte la vida, darte mi alma.

¡Oh quien, amado Anfriso, te ciñeraDel mundo las coronas poderosas!Que á coronar tus prendas generosasEl círculo del orbe corto fuera.

¡Quién para eternizarte hacer supieraMágicas confecciones poderosas,O tuviera las yerbas milagrosasQue feliz gustó Glauco en la ribera!

Mas aunque no halla medio mi cuidadoPara que goces de inmortal la palma,Otro mas propio mi cariño ha hallado

Que el curso de tu vida tenga en calma:Pues juzgo que es el mas proporcionadoDe alargarte la vida, darte mi alma.

Con el dolor de la mortal heridaDe un agravio de amor me lamentaba,Y por ver si la muerte se llegabaProcuraba que fuese mas crecida.Toda en el mal el alma divertidaPena por pena su dolor sumaba,Y en cada circunstancia ponderabaQue sobraban mil muertes á una vida.Y cuando al golpe de uno y otro tiroPendido el corazon daba penosoSeñas de dar el último suspiro,No sé con qué destino prodigiosoVolví en mi acuerdo y dije: ¿Qué me admiro?¿Quién en amor ha sido mas dichoso?

Con el dolor de la mortal heridaDe un agravio de amor me lamentaba,Y por ver si la muerte se llegabaProcuraba que fuese mas crecida.Toda en el mal el alma divertidaPena por pena su dolor sumaba,Y en cada circunstancia ponderabaQue sobraban mil muertes á una vida.Y cuando al golpe de uno y otro tiroPendido el corazon daba penosoSeñas de dar el último suspiro,No sé con qué destino prodigiosoVolví en mi acuerdo y dije: ¿Qué me admiro?¿Quién en amor ha sido mas dichoso?

Con el dolor de la mortal heridaDe un agravio de amor me lamentaba,Y por ver si la muerte se llegabaProcuraba que fuese mas crecida.

Toda en el mal el alma divertidaPena por pena su dolor sumaba,Y en cada circunstancia ponderabaQue sobraban mil muertes á una vida.

Y cuando al golpe de uno y otro tiroPendido el corazon daba penosoSeñas de dar el último suspiro,

No sé con qué destino prodigiosoVolví en mi acuerdo y dije: ¿Qué me admiro?¿Quién en amor ha sido mas dichoso?

¡Detente, sombra de mi bien esquivo!¡Imágen del hechizo que mas quiero!¡Bella ilusion por quien alegre muero!¡Dulce ficcion por quien penosa vivo!Si al iman de tus gracias atractivoSirve mi pecho de obediente acero,¿Para qué me enamoras lisongero,Si has de burlarme luego fugitivo?Mas blasonar no puedes satisfechoDe que triunfa de mí tu tirania;Que aunque dejas burlado el lazo estrechoQue tu forma fantástica ceñia,Poco importa burlar brazos y pechoSi te labra prision mi fantasía.

¡Detente, sombra de mi bien esquivo!¡Imágen del hechizo que mas quiero!¡Bella ilusion por quien alegre muero!¡Dulce ficcion por quien penosa vivo!Si al iman de tus gracias atractivoSirve mi pecho de obediente acero,¿Para qué me enamoras lisongero,Si has de burlarme luego fugitivo?Mas blasonar no puedes satisfechoDe que triunfa de mí tu tirania;Que aunque dejas burlado el lazo estrechoQue tu forma fantástica ceñia,Poco importa burlar brazos y pechoSi te labra prision mi fantasía.

¡Detente, sombra de mi bien esquivo!¡Imágen del hechizo que mas quiero!¡Bella ilusion por quien alegre muero!¡Dulce ficcion por quien penosa vivo!

Si al iman de tus gracias atractivoSirve mi pecho de obediente acero,¿Para qué me enamoras lisongero,Si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes satisfechoDe que triunfa de mí tu tirania;Que aunque dejas burlado el lazo estrecho

Que tu forma fantástica ceñia,Poco importa burlar brazos y pechoSi te labra prision mi fantasía.

Yo no puedo tenerte ni dejarte,Ni sé por qué al dejarte ó al tenerteSe encuentra un no sé qué para quererte,Y muchos sí sé qué para olvidarte.Pues ni quieres dejarme ni enmendarte,Yo templaré mi corazon de suerteQue la mitad se incline á aborrecerte,Aunque la otra mitad se incline á amarte.Si ello es fuerza querernos, haya modo,Que es morir el estar siempre riñendo:No se hable mas de celo ni sospecha,Y quien da la mitad no quiera todo;Y cuando me la estás allá haciendo,Sabe que estoy haciendo la deshecha.

Yo no puedo tenerte ni dejarte,Ni sé por qué al dejarte ó al tenerteSe encuentra un no sé qué para quererte,Y muchos sí sé qué para olvidarte.Pues ni quieres dejarme ni enmendarte,Yo templaré mi corazon de suerteQue la mitad se incline á aborrecerte,Aunque la otra mitad se incline á amarte.Si ello es fuerza querernos, haya modo,Que es morir el estar siempre riñendo:No se hable mas de celo ni sospecha,Y quien da la mitad no quiera todo;Y cuando me la estás allá haciendo,Sabe que estoy haciendo la deshecha.

Yo no puedo tenerte ni dejarte,Ni sé por qué al dejarte ó al tenerteSe encuentra un no sé qué para quererte,Y muchos sí sé qué para olvidarte.

Pues ni quieres dejarme ni enmendarte,Yo templaré mi corazon de suerteQue la mitad se incline á aborrecerte,Aunque la otra mitad se incline á amarte.

Si ello es fuerza querernos, haya modo,Que es morir el estar siempre riñendo:No se hable mas de celo ni sospecha,

Y quien da la mitad no quiera todo;Y cuando me la estás allá haciendo,Sabe que estoy haciendo la deshecha.

Yo adoro á Lisi, pero no pretendoQue Lisi corresponda á mi fineza,Pues si juzgo posible su belleza,A su decoro y mi aprehension ofendo.No emprender solamente es lo que emprendo,Pues sé que á merecer tanta grandezaNingun mérito basta, y es simplezaObrar contra lo mismo que yo entiendo.Como cosa concibo tan sagradaSu beldad, que no quiere mi osadíaA la esperanza dar ni aun leve entrada;Que, cediendo á la suya mi alegria,Por no llegarla á ver mal empleadaAun pienso que sintiera verla mia.

Yo adoro á Lisi, pero no pretendoQue Lisi corresponda á mi fineza,Pues si juzgo posible su belleza,A su decoro y mi aprehension ofendo.No emprender solamente es lo que emprendo,Pues sé que á merecer tanta grandezaNingun mérito basta, y es simplezaObrar contra lo mismo que yo entiendo.Como cosa concibo tan sagradaSu beldad, que no quiere mi osadíaA la esperanza dar ni aun leve entrada;Que, cediendo á la suya mi alegria,Por no llegarla á ver mal empleadaAun pienso que sintiera verla mia.

Yo adoro á Lisi, pero no pretendoQue Lisi corresponda á mi fineza,Pues si juzgo posible su belleza,A su decoro y mi aprehension ofendo.

No emprender solamente es lo que emprendo,Pues sé que á merecer tanta grandezaNingun mérito basta, y es simplezaObrar contra lo mismo que yo entiendo.

Como cosa concibo tan sagradaSu beldad, que no quiere mi osadíaA la esperanza dar ni aun leve entrada;

Que, cediendo á la suya mi alegria,Por no llegarla á ver mal empleadaAun pienso que sintiera verla mia.

Al que ingrato me deja, busco amante;Al que amante me sigue, dejo ingrata;Constante adoro á quien mi amor maltrata;Maltrato á quien mi amor busca constante.Al que trato de amor, hallo diamante,Y soy diamante al que de amor me trata;Triunfante quiero ver al que me mata,Y mato á quien me quiere ver triunfante.Si á este pago, padece mi deseo;Si ruego á aquel mi pundonor enojo:De entrambos modos infeliz me veo.Pero yo por mejor partido escojo,De quien no quiero ser violento empleo,Que de quien no me quiere vil despojo.

Al que ingrato me deja, busco amante;Al que amante me sigue, dejo ingrata;Constante adoro á quien mi amor maltrata;Maltrato á quien mi amor busca constante.Al que trato de amor, hallo diamante,Y soy diamante al que de amor me trata;Triunfante quiero ver al que me mata,Y mato á quien me quiere ver triunfante.Si á este pago, padece mi deseo;Si ruego á aquel mi pundonor enojo:De entrambos modos infeliz me veo.Pero yo por mejor partido escojo,De quien no quiero ser violento empleo,Que de quien no me quiere vil despojo.

Al que ingrato me deja, busco amante;Al que amante me sigue, dejo ingrata;Constante adoro á quien mi amor maltrata;Maltrato á quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,Y soy diamante al que de amor me trata;Triunfante quiero ver al que me mata,Y mato á quien me quiere ver triunfante.

Si á este pago, padece mi deseo;Si ruego á aquel mi pundonor enojo:De entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo,De quien no quiero ser violento empleo,Que de quien no me quiere vil despojo.


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