VII

Desahogos del corazon.

A fuera, á fuera, ansias mias,No el respeto os embarace,Que es lisonja de la penaPerder el miedo á los males.Salga el dolor á las voces,Si quiere mostrar lo grande,Y acredite lo insufribleCon no poder ocultarse.Salgan signos á la bocaDe lo que el corazon arde,Que nadie creerá el incendioSi el humo no da señales.No á impedir el grito seaEl miramiento bastante,Que no es muy valiente el presoQue no quebranta la cárcel.El que su cuidado estimeSus sentimientos no calle,Que es agravio del motivoNo hacer del dolor alarde.Mayor es que yo mi pena,Y esto supuesto, mas fácilSerá que ella á mí me venza,Que no que yo en ella mande.

A fuera, á fuera, ansias mias,No el respeto os embarace,Que es lisonja de la penaPerder el miedo á los males.Salga el dolor á las voces,Si quiere mostrar lo grande,Y acredite lo insufribleCon no poder ocultarse.Salgan signos á la bocaDe lo que el corazon arde,Que nadie creerá el incendioSi el humo no da señales.No á impedir el grito seaEl miramiento bastante,Que no es muy valiente el presoQue no quebranta la cárcel.El que su cuidado estimeSus sentimientos no calle,Que es agravio del motivoNo hacer del dolor alarde.Mayor es que yo mi pena,Y esto supuesto, mas fácilSerá que ella á mí me venza,Que no que yo en ella mande.

A fuera, á fuera, ansias mias,No el respeto os embarace,Que es lisonja de la penaPerder el miedo á los males.

Salga el dolor á las voces,Si quiere mostrar lo grande,Y acredite lo insufribleCon no poder ocultarse.

Salgan signos á la bocaDe lo que el corazon arde,Que nadie creerá el incendioSi el humo no da señales.

No á impedir el grito seaEl miramiento bastante,Que no es muy valiente el presoQue no quebranta la cárcel.

El que su cuidado estimeSus sentimientos no calle,Que es agravio del motivoNo hacer del dolor alarde.

Mayor es que yo mi pena,Y esto supuesto, mas fácilSerá que ella á mí me venza,Que no que yo en ella mande.

un caballero que decia tener el pecho de nieve.

Allá va, Julio de Enero,Ese papel, no á tus manos,Sino al alma, que si es nieve,Será de mis tiros blanco.Arma de loriga el pecho,Anima aliento bizarro,Y á puntas de mis desdenesPreven marmoreos reparos.Dilata del corazonLos senos mas reservados,Y en inútiles defensasDobla á mi favor el lauro.Arma el alma de cordura,De sufrimiento el cuidado,De reflexion lo atrevido,Y de prudencia lo vano;Que no bastará á librarteDe mi desden irritadoNi las defensas del pecho,Ni los esfuerzos del brazo;Pues llevo para rendirtePor ministros del estragoEnojo que brota furias,Desden que graniza rayos:Yo que á la deidad monteraCrezco el desdeñoso bando,A quien en desden excedo,Si en hermosura no igualo;Yo que en diamantino pechoGuardo un corazon de mármol,Que aun en los tardos latidosDa escasas señas de humano;Yo que en la tabla del tiempoEjemplos mirando tantos,Hago resguardo presenteLos infortunios pasados;Yo á cuyos duros rigores,A cuyo desden heladoTempla sus ardores Vénus,Afloja Cupido el arco,A tí que de mi despegoPretendes ser el retrato,Sin advertir lo que distaLo vivo de lo pintado,Quizá porque así pretendes,Sagazmente temerario,Hacer á la semejanzaTercera del agasajo;Porque talvez en el mundoHay caprichos tan extraños,Que conceden al desprecioLo que al amor le negaron.¡Oh discurso irracional!¿Que quepa en pechos humanosLo que al exámen de un brutoSale siempre condenado?¿Qué fiera la mas furiosa,Terror del bosque y del campo,Si la sujeta la fuerzaNo la domestica el trato?Si debí tan mal concepto,Julio, á tu sentir errado,A costa de tus despreciosComprarás el desengaño.Lo que es razon no es capricho,No es delito lo alentado,No es injusticia lo activo,Ni es culpa lo que es recato.Si porque el amor se ofendeIntentas disimularlo,Será doblada la ofensaPor amor y por engaño.Que no es acertada enmienda,En términos cortesanos,Indicarse de groseroPor eximirse de honrado;Si el amor por sí es plebeyo,No es medio proporcionadoQuerer que parezca nobleCon un disfraz tan villano;Y mas habiendo delitosDe afectos tan encontrados;Que aunque es delito el hacerlosEs pundonor sustentarlos;Que ya una vez proferidosInsultos de enamorados,Mejor que lo arrepentidoSuele quedar lo obstinado.Demas que si sé tu amor,¿Qué importa que tus cuidadosLos pronuncies como risa,Si los oigo como llanto?Varias denominacionesA una misma cosa hallamos,Sin que la sustancia inmuteLo exterior de los vocablos.Y así en tu dolor será,Cuando muestras desenfado,Mudar el nombre á la queja,Mas no mejorar el daño.Si el fin que lleva la industriaEs de conseguir mi agrado,Malograrás ofendiendoLo que no alcanzaste amando.Deja la imposible empresa,Si no quieres temerarioQue se rematen castigosLos que avisos empezaron.Ya, Julio, te he visto en juego;Juega limpio y habla claro,No me vistas de finezaCon apariencias de agravio;Que ántes que amor en mi pechoEl cetro empuñe tirano,Fuente me verá su fuego,Laurel me hallarán sus rayos;Que aunque es verdad que castigoDel desden parece casto,Vencedor tronco ser quiero,Mas que vencida ser astro.

Allá va, Julio de Enero,Ese papel, no á tus manos,Sino al alma, que si es nieve,Será de mis tiros blanco.Arma de loriga el pecho,Anima aliento bizarro,Y á puntas de mis desdenesPreven marmoreos reparos.Dilata del corazonLos senos mas reservados,Y en inútiles defensasDobla á mi favor el lauro.Arma el alma de cordura,De sufrimiento el cuidado,De reflexion lo atrevido,Y de prudencia lo vano;Que no bastará á librarteDe mi desden irritadoNi las defensas del pecho,Ni los esfuerzos del brazo;Pues llevo para rendirtePor ministros del estragoEnojo que brota furias,Desden que graniza rayos:Yo que á la deidad monteraCrezco el desdeñoso bando,A quien en desden excedo,Si en hermosura no igualo;Yo que en diamantino pechoGuardo un corazon de mármol,Que aun en los tardos latidosDa escasas señas de humano;Yo que en la tabla del tiempoEjemplos mirando tantos,Hago resguardo presenteLos infortunios pasados;Yo á cuyos duros rigores,A cuyo desden heladoTempla sus ardores Vénus,Afloja Cupido el arco,A tí que de mi despegoPretendes ser el retrato,Sin advertir lo que distaLo vivo de lo pintado,Quizá porque así pretendes,Sagazmente temerario,Hacer á la semejanzaTercera del agasajo;Porque talvez en el mundoHay caprichos tan extraños,Que conceden al desprecioLo que al amor le negaron.¡Oh discurso irracional!¿Que quepa en pechos humanosLo que al exámen de un brutoSale siempre condenado?¿Qué fiera la mas furiosa,Terror del bosque y del campo,Si la sujeta la fuerzaNo la domestica el trato?Si debí tan mal concepto,Julio, á tu sentir errado,A costa de tus despreciosComprarás el desengaño.Lo que es razon no es capricho,No es delito lo alentado,No es injusticia lo activo,Ni es culpa lo que es recato.Si porque el amor se ofendeIntentas disimularlo,Será doblada la ofensaPor amor y por engaño.Que no es acertada enmienda,En términos cortesanos,Indicarse de groseroPor eximirse de honrado;Si el amor por sí es plebeyo,No es medio proporcionadoQuerer que parezca nobleCon un disfraz tan villano;Y mas habiendo delitosDe afectos tan encontrados;Que aunque es delito el hacerlosEs pundonor sustentarlos;Que ya una vez proferidosInsultos de enamorados,Mejor que lo arrepentidoSuele quedar lo obstinado.Demas que si sé tu amor,¿Qué importa que tus cuidadosLos pronuncies como risa,Si los oigo como llanto?Varias denominacionesA una misma cosa hallamos,Sin que la sustancia inmuteLo exterior de los vocablos.Y así en tu dolor será,Cuando muestras desenfado,Mudar el nombre á la queja,Mas no mejorar el daño.Si el fin que lleva la industriaEs de conseguir mi agrado,Malograrás ofendiendoLo que no alcanzaste amando.Deja la imposible empresa,Si no quieres temerarioQue se rematen castigosLos que avisos empezaron.Ya, Julio, te he visto en juego;Juega limpio y habla claro,No me vistas de finezaCon apariencias de agravio;Que ántes que amor en mi pechoEl cetro empuñe tirano,Fuente me verá su fuego,Laurel me hallarán sus rayos;Que aunque es verdad que castigoDel desden parece casto,Vencedor tronco ser quiero,Mas que vencida ser astro.

Allá va, Julio de Enero,Ese papel, no á tus manos,Sino al alma, que si es nieve,Será de mis tiros blanco.

Arma de loriga el pecho,Anima aliento bizarro,Y á puntas de mis desdenesPreven marmoreos reparos.

Dilata del corazonLos senos mas reservados,Y en inútiles defensasDobla á mi favor el lauro.

Arma el alma de cordura,De sufrimiento el cuidado,De reflexion lo atrevido,Y de prudencia lo vano;

Que no bastará á librarteDe mi desden irritadoNi las defensas del pecho,Ni los esfuerzos del brazo;

Pues llevo para rendirtePor ministros del estragoEnojo que brota furias,Desden que graniza rayos:

Yo que á la deidad monteraCrezco el desdeñoso bando,A quien en desden excedo,Si en hermosura no igualo;

Yo que en diamantino pechoGuardo un corazon de mármol,Que aun en los tardos latidosDa escasas señas de humano;

Yo que en la tabla del tiempoEjemplos mirando tantos,Hago resguardo presenteLos infortunios pasados;

Yo á cuyos duros rigores,A cuyo desden heladoTempla sus ardores Vénus,Afloja Cupido el arco,

A tí que de mi despegoPretendes ser el retrato,Sin advertir lo que distaLo vivo de lo pintado,

Quizá porque así pretendes,Sagazmente temerario,Hacer á la semejanzaTercera del agasajo;

Porque talvez en el mundoHay caprichos tan extraños,Que conceden al desprecioLo que al amor le negaron.

¡Oh discurso irracional!¿Que quepa en pechos humanosLo que al exámen de un brutoSale siempre condenado?

¿Qué fiera la mas furiosa,Terror del bosque y del campo,Si la sujeta la fuerzaNo la domestica el trato?

Si debí tan mal concepto,Julio, á tu sentir errado,A costa de tus despreciosComprarás el desengaño.

Lo que es razon no es capricho,No es delito lo alentado,No es injusticia lo activo,Ni es culpa lo que es recato.

Si porque el amor se ofendeIntentas disimularlo,Será doblada la ofensaPor amor y por engaño.

Que no es acertada enmienda,En términos cortesanos,Indicarse de groseroPor eximirse de honrado;

Si el amor por sí es plebeyo,No es medio proporcionadoQuerer que parezca nobleCon un disfraz tan villano;

Y mas habiendo delitosDe afectos tan encontrados;Que aunque es delito el hacerlosEs pundonor sustentarlos;

Que ya una vez proferidosInsultos de enamorados,Mejor que lo arrepentidoSuele quedar lo obstinado.

Demas que si sé tu amor,¿Qué importa que tus cuidadosLos pronuncies como risa,Si los oigo como llanto?

Varias denominacionesA una misma cosa hallamos,Sin que la sustancia inmuteLo exterior de los vocablos.

Y así en tu dolor será,Cuando muestras desenfado,Mudar el nombre á la queja,Mas no mejorar el daño.

Si el fin que lleva la industriaEs de conseguir mi agrado,Malograrás ofendiendoLo que no alcanzaste amando.

Deja la imposible empresa,Si no quieres temerarioQue se rematen castigosLos que avisos empezaron.

Ya, Julio, te he visto en juego;Juega limpio y habla claro,No me vistas de finezaCon apariencias de agravio;

Que ántes que amor en mi pechoEl cetro empuñe tirano,Fuente me verá su fuego,Laurel me hallarán sus rayos;

Que aunque es verdad que castigoDel desden parece casto,Vencedor tronco ser quiero,Mas que vencida ser astro.

Entre la obligacion y el afecto.

Supuesto, discurso mio,Que gozais en todo el orbeEntre aplausos de entendidoDe agudo veneraciones,Mostradlo en el duro empeñoEn que mis ansias os ponen,Dando salida á mis ansias,Dando aliento á mis temores.Empeño vuestro es el mio;Mirad que será desórdenSer en causa ajena agudoY en la propia vuestra torpe;Ved que es querer que las causasCon efectos desconformesNieves el fuego congele,Que la nieve llamas brote.Manda la razon de estadoQue, atendiendo á obligaciones,Las partes de Fabio olvide,Las prendas de Silvio adore;O que al ménos, si no puedoVencer tan fuertes pasiones,Cenizas de disimuloCubran amantes ardores;Que vano disfraz las juzgo,Pues harán cuando mas obrenQue no se mire la llama,No, que el ardor no se note.¿Cómo podré yo mostrarme,Entre estas contradicciones,A quien no quiero, de cera,A quien adoro, de bronce?¿Cómo el corazon podrá,Cómo sabrá el labio torpeFingir halago, olvidando,Mentir, amando, rigores?¿Cómo sufrir abatidoEntre tan bajas accionesQue lo desmienta la bocaPodrá un corazon tan noble?¿Cómo la boca podrá,Cuando el corazon se enoje,Fingir cariños, faltandoQuien le ministre razones?¿Podrá mi noble altivezConsentir que mis accionesDe nieve y de fuego sirvanA ser fábula del orbe?Y yo doy que tanta dichaTenga, que todos lo ignoren;Para pasar la vergüenza,¿No basta que á mí me conste?Que aquesto es razon me dicenLos que la razon conocen;Pues ¿cómo la razon puedeForjarse de sinrazones?¿Qué te costaba, hado impio,Dar, al repartir tus dones,O los méritos á Fabio,O á Silvio las perfecciones?Dicha y desdicha de entrambos,La suerte les descompone,Con que el uno su desdichaY el otro su dicha ignore.¿Quién ha visto que tan variaLa fortuna se equivoque,Y que el dichoso padezcaPorque el infelice goce?No me conviene el ejemploQue en el Mongibelo ponen,Que en él es natural gala,Y en mí violencia disforme;Y resistir el combateDe tan encontrados golpesNo cabe en lo sensitivo,Y puede sufrirlo un monte.¡Oh vil arte, cuyas reglasTanto á la razon se oponen;Que para que se ejecutenEs menester que se ignoren!¿Qué hace en adorarme Silvio?Cuando mas fino blasoneQuererme, ¿es mas que seguirDe su inclinacion el norte?Gustoso vive en su empleoSin que disgustos le estorben:Pues ¿qué vence, si no vencePor mí sus inclinaciones?¿Qué víctimas sacrifica,Qué incienso en mis aras pone,Si cambia sus rendimientosAl precio de mis favores?Mas hago yo, pues no hay dudaQue hace finezas mayoresQue el que voluntario ruega,Quien violenta corresponde;Porque aquel sigue obedienteDe su estrella el curso dócil,Y esta contra la corrienteDe su destino se opone.El es libre para amarmeAunque otra su amor provoque,Y ¿no tendré yo la mismaLibertad en mis acciones?Si él restituirse no puede,Su incendio mi incendio abone;Violencia que á él le sujeta,¡Qué mucho que á mí me postre!¿No es rigor, no es tiranía,Siendo iguales las pasiones,o poder él reportarseY querer que me reporte?Quererle porque él me quiere,No es justo que amor se nombre:Que no ama quien para amarEl ser amado supone.No es amor correspondencia,Causas tiene superioresQue las concilian los astros,O lo engendran perfecciones.Quien ama porque es querida,Sin otro impulso mas noble,Desprecia al amante, y amaSus propias adoraciones.Del humo del sacrificioQuiere los vanos honores,Sin mirar si el oferenteHa méritos que le adornen.Ser potencia y ser objetoA toda razon se opone,Porque es ejercer en síSus propias operaciones.Aparte reyse distingueEl objeto que conoce,Y lo amable, no lo amante,Es blanco de los harpones.Amor no busca la pagaDe voluntades conformes;Que tan bajo interes fueraIndigna usara en los dioses.No hay cualidad que en él puedaImprimir alteracionesDel hielo de los desdenes,Del fuego de los favores.Su ser es inaccesibleAl discurso de los hombres,Que aunque el efecto se sienta,La esencia no se conoce.Y en fin cuando en mi favorNo hubiera tantas razones,Mi voluntad es de Fabio,Silvio, y el mundo perdone.

Supuesto, discurso mio,Que gozais en todo el orbeEntre aplausos de entendidoDe agudo veneraciones,Mostradlo en el duro empeñoEn que mis ansias os ponen,Dando salida á mis ansias,Dando aliento á mis temores.Empeño vuestro es el mio;Mirad que será desórdenSer en causa ajena agudoY en la propia vuestra torpe;Ved que es querer que las causasCon efectos desconformesNieves el fuego congele,Que la nieve llamas brote.Manda la razon de estadoQue, atendiendo á obligaciones,Las partes de Fabio olvide,Las prendas de Silvio adore;O que al ménos, si no puedoVencer tan fuertes pasiones,Cenizas de disimuloCubran amantes ardores;Que vano disfraz las juzgo,Pues harán cuando mas obrenQue no se mire la llama,No, que el ardor no se note.¿Cómo podré yo mostrarme,Entre estas contradicciones,A quien no quiero, de cera,A quien adoro, de bronce?¿Cómo el corazon podrá,Cómo sabrá el labio torpeFingir halago, olvidando,Mentir, amando, rigores?¿Cómo sufrir abatidoEntre tan bajas accionesQue lo desmienta la bocaPodrá un corazon tan noble?¿Cómo la boca podrá,Cuando el corazon se enoje,Fingir cariños, faltandoQuien le ministre razones?¿Podrá mi noble altivezConsentir que mis accionesDe nieve y de fuego sirvanA ser fábula del orbe?Y yo doy que tanta dichaTenga, que todos lo ignoren;Para pasar la vergüenza,¿No basta que á mí me conste?Que aquesto es razon me dicenLos que la razon conocen;Pues ¿cómo la razon puedeForjarse de sinrazones?¿Qué te costaba, hado impio,Dar, al repartir tus dones,O los méritos á Fabio,O á Silvio las perfecciones?Dicha y desdicha de entrambos,La suerte les descompone,Con que el uno su desdichaY el otro su dicha ignore.¿Quién ha visto que tan variaLa fortuna se equivoque,Y que el dichoso padezcaPorque el infelice goce?No me conviene el ejemploQue en el Mongibelo ponen,Que en él es natural gala,Y en mí violencia disforme;Y resistir el combateDe tan encontrados golpesNo cabe en lo sensitivo,Y puede sufrirlo un monte.¡Oh vil arte, cuyas reglasTanto á la razon se oponen;Que para que se ejecutenEs menester que se ignoren!¿Qué hace en adorarme Silvio?Cuando mas fino blasoneQuererme, ¿es mas que seguirDe su inclinacion el norte?Gustoso vive en su empleoSin que disgustos le estorben:Pues ¿qué vence, si no vencePor mí sus inclinaciones?¿Qué víctimas sacrifica,Qué incienso en mis aras pone,Si cambia sus rendimientosAl precio de mis favores?Mas hago yo, pues no hay dudaQue hace finezas mayoresQue el que voluntario ruega,Quien violenta corresponde;Porque aquel sigue obedienteDe su estrella el curso dócil,Y esta contra la corrienteDe su destino se opone.El es libre para amarmeAunque otra su amor provoque,Y ¿no tendré yo la mismaLibertad en mis acciones?Si él restituirse no puede,Su incendio mi incendio abone;Violencia que á él le sujeta,¡Qué mucho que á mí me postre!¿No es rigor, no es tiranía,Siendo iguales las pasiones,o poder él reportarseY querer que me reporte?Quererle porque él me quiere,No es justo que amor se nombre:Que no ama quien para amarEl ser amado supone.No es amor correspondencia,Causas tiene superioresQue las concilian los astros,O lo engendran perfecciones.Quien ama porque es querida,Sin otro impulso mas noble,Desprecia al amante, y amaSus propias adoraciones.Del humo del sacrificioQuiere los vanos honores,Sin mirar si el oferenteHa méritos que le adornen.Ser potencia y ser objetoA toda razon se opone,Porque es ejercer en síSus propias operaciones.Aparte reyse distingueEl objeto que conoce,Y lo amable, no lo amante,Es blanco de los harpones.Amor no busca la pagaDe voluntades conformes;Que tan bajo interes fueraIndigna usara en los dioses.No hay cualidad que en él puedaImprimir alteracionesDel hielo de los desdenes,Del fuego de los favores.Su ser es inaccesibleAl discurso de los hombres,Que aunque el efecto se sienta,La esencia no se conoce.Y en fin cuando en mi favorNo hubiera tantas razones,Mi voluntad es de Fabio,Silvio, y el mundo perdone.

Supuesto, discurso mio,Que gozais en todo el orbeEntre aplausos de entendidoDe agudo veneraciones,

Mostradlo en el duro empeñoEn que mis ansias os ponen,Dando salida á mis ansias,Dando aliento á mis temores.

Empeño vuestro es el mio;Mirad que será desórdenSer en causa ajena agudoY en la propia vuestra torpe;

Ved que es querer que las causasCon efectos desconformesNieves el fuego congele,Que la nieve llamas brote.

Manda la razon de estadoQue, atendiendo á obligaciones,Las partes de Fabio olvide,Las prendas de Silvio adore;

O que al ménos, si no puedoVencer tan fuertes pasiones,Cenizas de disimuloCubran amantes ardores;

Que vano disfraz las juzgo,Pues harán cuando mas obrenQue no se mire la llama,No, que el ardor no se note.

¿Cómo podré yo mostrarme,Entre estas contradicciones,A quien no quiero, de cera,A quien adoro, de bronce?

¿Cómo el corazon podrá,Cómo sabrá el labio torpeFingir halago, olvidando,Mentir, amando, rigores?

¿Cómo sufrir abatidoEntre tan bajas accionesQue lo desmienta la bocaPodrá un corazon tan noble?

¿Cómo la boca podrá,Cuando el corazon se enoje,Fingir cariños, faltandoQuien le ministre razones?

¿Podrá mi noble altivezConsentir que mis accionesDe nieve y de fuego sirvanA ser fábula del orbe?

Y yo doy que tanta dichaTenga, que todos lo ignoren;Para pasar la vergüenza,¿No basta que á mí me conste?

Que aquesto es razon me dicenLos que la razon conocen;Pues ¿cómo la razon puedeForjarse de sinrazones?

¿Qué te costaba, hado impio,Dar, al repartir tus dones,O los méritos á Fabio,O á Silvio las perfecciones?

Dicha y desdicha de entrambos,La suerte les descompone,Con que el uno su desdichaY el otro su dicha ignore.

¿Quién ha visto que tan variaLa fortuna se equivoque,Y que el dichoso padezcaPorque el infelice goce?

No me conviene el ejemploQue en el Mongibelo ponen,Que en él es natural gala,Y en mí violencia disforme;

Y resistir el combateDe tan encontrados golpesNo cabe en lo sensitivo,Y puede sufrirlo un monte.

¡Oh vil arte, cuyas reglasTanto á la razon se oponen;Que para que se ejecutenEs menester que se ignoren!

¿Qué hace en adorarme Silvio?Cuando mas fino blasoneQuererme, ¿es mas que seguirDe su inclinacion el norte?

Gustoso vive en su empleoSin que disgustos le estorben:Pues ¿qué vence, si no vencePor mí sus inclinaciones?

¿Qué víctimas sacrifica,Qué incienso en mis aras pone,Si cambia sus rendimientosAl precio de mis favores?

Mas hago yo, pues no hay dudaQue hace finezas mayoresQue el que voluntario ruega,Quien violenta corresponde;

Porque aquel sigue obedienteDe su estrella el curso dócil,Y esta contra la corrienteDe su destino se opone.

El es libre para amarmeAunque otra su amor provoque,Y ¿no tendré yo la mismaLibertad en mis acciones?

Si él restituirse no puede,Su incendio mi incendio abone;Violencia que á él le sujeta,¡Qué mucho que á mí me postre!

¿No es rigor, no es tiranía,Siendo iguales las pasiones,o poder él reportarseY querer que me reporte?

Quererle porque él me quiere,No es justo que amor se nombre:Que no ama quien para amarEl ser amado supone.

No es amor correspondencia,Causas tiene superioresQue las concilian los astros,O lo engendran perfecciones.

Quien ama porque es querida,Sin otro impulso mas noble,Desprecia al amante, y amaSus propias adoraciones.

Del humo del sacrificioQuiere los vanos honores,Sin mirar si el oferenteHa méritos que le adornen.

Ser potencia y ser objetoA toda razon se opone,Porque es ejercer en síSus propias operaciones.

Aparte reyse distingueEl objeto que conoce,Y lo amable, no lo amante,Es blanco de los harpones.

Amor no busca la pagaDe voluntades conformes;Que tan bajo interes fueraIndigna usara en los dioses.

No hay cualidad que en él puedaImprimir alteracionesDel hielo de los desdenes,Del fuego de los favores.

Su ser es inaccesibleAl discurso de los hombres,Que aunque el efecto se sienta,La esencia no se conoce.

Y en fin cuando en mi favorNo hubiera tantas razones,Mi voluntad es de Fabio,Silvio, y el mundo perdone.

En que cultamente espresa ménos aversion de la que afectaba un enojo.

Si el desamor ó el enojoSatisfacciones admite,Y si talvez los rigoresDe urbanidades se visten,Escucha, Fabio, mis males,Cuyo dolor, si se mide,Aun el mismo padecerloNo lo sabrá hacer creible;Mira mi altivez postrada,Porque son incompatiblesUn pundonor que se ostente,Con un amor que se humille;Escucha de mis afectosLas tiernas voces humildesQue en enfáticas razonesDicen mas de lo que dicen;Que si despues de escucharmeRigor en tu pecho asiste,Informaciones de bronceTe acrediten de insensible.No amarte tuve propuesto;Mas proponer ¿de qué sirveSi á persuacion de SirenasNo hay propósitos de Ulíses?Pues es, aunque se prevenga,En las amorosas lidesEl griego ménos prudente,Y mas engañosa Circe.Ni ¿qué importa que en un pechoDonde la pasion resideSe resista la razon,Si la voluntad se rinde?En fin, me rendí ¿Qué muchoSi mis errores concibenLa esclavitud como gloria,Y como pension lo libre?Aun en mitad de mi enojoEstuvo mi amor tan firme,Que, á pesar de mis alientos,Aunque no quise, te quise.Pensé desatar el lazoQue mi libertad oprime,Y fué apretar la lazadaEl intentar desasirme.Si de tus méritos naceEsta pasion que me aflije,¿Cómo el efecto podráCesar si la causa existe?¿Quién no admira que el olvidoTan poco del amor diste,Que quien camina al primeroAl segundo se avecine?No, pues, permitas, mi Fabio,Que en ti el mismo afecto vive,Que un leve enojo blasoneContra un amor invencible.No hagas que un amor dichosoSe vuelva en afecto triste,Ni que las aras de AntérosA Cupido se dediquen.Deja que nuestras dos almas,Pues un mismo amor las rige,Teniendo la union en poco,Amantes se identifiquen;Un espíritu amorosoNuestras dos vidas anime,Y Láchesis al formarlasDe un solo copo las hile.Nuestros dos conformes pechosCon solo un aura respiren;Un destino nos gobierne,Y una inclinación nos guie.Y en fin, á pesar del tiempoPase nuestro amor feliceDe las puertas de las Parcas,Unidad indivisible,Donde siempre, amantes sombras,Nuestro eterno amor envidienLos Leandros y las Heros,Los Píramos y las Tisbes.

Si el desamor ó el enojoSatisfacciones admite,Y si talvez los rigoresDe urbanidades se visten,Escucha, Fabio, mis males,Cuyo dolor, si se mide,Aun el mismo padecerloNo lo sabrá hacer creible;Mira mi altivez postrada,Porque son incompatiblesUn pundonor que se ostente,Con un amor que se humille;Escucha de mis afectosLas tiernas voces humildesQue en enfáticas razonesDicen mas de lo que dicen;Que si despues de escucharmeRigor en tu pecho asiste,Informaciones de bronceTe acrediten de insensible.No amarte tuve propuesto;Mas proponer ¿de qué sirveSi á persuacion de SirenasNo hay propósitos de Ulíses?Pues es, aunque se prevenga,En las amorosas lidesEl griego ménos prudente,Y mas engañosa Circe.Ni ¿qué importa que en un pechoDonde la pasion resideSe resista la razon,Si la voluntad se rinde?En fin, me rendí ¿Qué muchoSi mis errores concibenLa esclavitud como gloria,Y como pension lo libre?Aun en mitad de mi enojoEstuvo mi amor tan firme,Que, á pesar de mis alientos,Aunque no quise, te quise.Pensé desatar el lazoQue mi libertad oprime,Y fué apretar la lazadaEl intentar desasirme.Si de tus méritos naceEsta pasion que me aflije,¿Cómo el efecto podráCesar si la causa existe?¿Quién no admira que el olvidoTan poco del amor diste,Que quien camina al primeroAl segundo se avecine?No, pues, permitas, mi Fabio,Que en ti el mismo afecto vive,Que un leve enojo blasoneContra un amor invencible.No hagas que un amor dichosoSe vuelva en afecto triste,Ni que las aras de AntérosA Cupido se dediquen.Deja que nuestras dos almas,Pues un mismo amor las rige,Teniendo la union en poco,Amantes se identifiquen;Un espíritu amorosoNuestras dos vidas anime,Y Láchesis al formarlasDe un solo copo las hile.Nuestros dos conformes pechosCon solo un aura respiren;Un destino nos gobierne,Y una inclinación nos guie.Y en fin, á pesar del tiempoPase nuestro amor feliceDe las puertas de las Parcas,Unidad indivisible,Donde siempre, amantes sombras,Nuestro eterno amor envidienLos Leandros y las Heros,Los Píramos y las Tisbes.

Si el desamor ó el enojoSatisfacciones admite,Y si talvez los rigoresDe urbanidades se visten,

Escucha, Fabio, mis males,Cuyo dolor, si se mide,Aun el mismo padecerloNo lo sabrá hacer creible;

Mira mi altivez postrada,Porque son incompatiblesUn pundonor que se ostente,Con un amor que se humille;

Escucha de mis afectosLas tiernas voces humildesQue en enfáticas razonesDicen mas de lo que dicen;

Que si despues de escucharmeRigor en tu pecho asiste,Informaciones de bronceTe acrediten de insensible.

No amarte tuve propuesto;Mas proponer ¿de qué sirveSi á persuacion de SirenasNo hay propósitos de Ulíses?

Pues es, aunque se prevenga,En las amorosas lidesEl griego ménos prudente,Y mas engañosa Circe.

Ni ¿qué importa que en un pechoDonde la pasion resideSe resista la razon,Si la voluntad se rinde?

En fin, me rendí ¿Qué muchoSi mis errores concibenLa esclavitud como gloria,Y como pension lo libre?

Aun en mitad de mi enojoEstuvo mi amor tan firme,Que, á pesar de mis alientos,Aunque no quise, te quise.

Pensé desatar el lazoQue mi libertad oprime,Y fué apretar la lazadaEl intentar desasirme.

Si de tus méritos naceEsta pasion que me aflije,¿Cómo el efecto podráCesar si la causa existe?

¿Quién no admira que el olvidoTan poco del amor diste,Que quien camina al primeroAl segundo se avecine?

No, pues, permitas, mi Fabio,Que en ti el mismo afecto vive,Que un leve enojo blasoneContra un amor invencible.

No hagas que un amor dichosoSe vuelva en afecto triste,Ni que las aras de AntérosA Cupido se dediquen.

Deja que nuestras dos almas,Pues un mismo amor las rige,Teniendo la union en poco,Amantes se identifiquen;

Un espíritu amorosoNuestras dos vidas anime,Y Láchesis al formarlasDe un solo copo las hile.

Nuestros dos conformes pechosCon solo un aura respiren;Un destino nos gobierne,Y una inclinación nos guie.

Y en fin, á pesar del tiempoPase nuestro amor feliceDe las puertas de las Parcas,Unidad indivisible,

Donde siempre, amantes sombras,Nuestro eterno amor envidienLos Leandros y las Heros,Los Píramos y las Tisbes.

Preludios del dolor de una ausencia.

Ya que para despedirme,Dulce idolatrado dueño,Ni me da licencia el llanto,Ni me da lugar el tiempo,Háblente los tristes rasgos,Entre lastimosos ecos,De mi triste pluma, nuncaCon mas justa causa negros.Y aun esta te hablará torpeCon las lágrimas que vierto,Porque va borrando el aguaLo que va dictando el fuego.Hablar me impiden los ojos,Y es que se anticipan ellos,Viendo lo que he de decirte,A decírtelo primero.Oye la elocuencia mudaQue hay en mi dolor, sirviendoLos suspiros de palabras,Las lágrimas de conceptos;Mira la fiera borrascaQue pasa en el mar del pecho,Donde zozobran turbadosMis confusos pensamientos;Mira cómo ya el vivirMe sirve de afan grosero,Que se averguenza la vidaDe durarme tanto tiempo;Mira la muerte que esquivaHuye porque la deseo,Que aun la muerte, si es buscada,Se quiere subir de precio;Mira como el cuerpo amanteRendido á tanto tormento,Siendo en lo demás cadáver,Solo en el sentir es cuerpo;Mira como el alma mismaAun teme, en su ser esento,Que quiera el dolor violarLa inmunidad de lo eterno.En lágrimas y suspirosAlma y corazon á un tiempo,Este se convierte en agua,La otra se resuelve en viento.Ya no me sirve la vida,Esta vida que poseo,Sino de condicion solaNecesaria al sentimiento.Mas ¿porqué gasto razonesEn contar mi pena, y dejoDe decir lo que es preciso,Por decir lo que estás viendo?En fin, te vas. ¡Ai de mí!Dudosamente lo pienso;Pues si es verdad, no estoy viva,Y si viva, no lo creo.¿Posible es que ha de haber diaTan infausto, tan funesto,En que sin ver yo las tuyasEsparza sus luces Febo?¿Posible es que ha de llegarEl rigor á tan severo,Que no ha de darle su vistaA mis pesares aliento?¿Que no he de ver tu semblante?¿Que no he de escuchar tus ecos?¿Que no he de gozar tus brazosNi me ha de animar tu aliento?¡Ai mi bien! ¡aí prenda mia!¡Dulce fin de mis deseos!¿Porqué me llevas el almaDejándome el sentimiento?Mira que es contradiccionQue no acabe en un sujetoTanta muerte en una vida,Tanto dolor en un muerto.Mas ya que es preciso ¡aí triste!En mi infelice suceso,Ni vivir con la esperanza,Ni morir con el tormento,Dame algun consuelo túEn en dolor que padezco,Y quien en el suyo muere,Viva siquiera en tu pecho.No te olvides que te adoro,Y sírvante de recuerdoLas finezas que me debes,Si no las prendas que tengo.Acuérdate que mi amorHaciendo gala del riesgo,Solo por atropellarloSe alegraba de tenerlo.Y si mi amor no es bastante,El tuyo mismo te acuerdo,Que no es poco empeño haberEmpezado ya en empeño.Acuérdate, señor mio,De tus nobles juramentos,Y lo que juró tu bocaNo lo desmientan tus hechos;Y perdona si en temerMi agravio, mi bien, te ofendo,Que no es dolor el dolorQue se contiene en lo atento.Y á Dios, que con el ahogoQue me embarga los alientos,Ni sé ya lo que te digo.Ni lo que te escribo leo.

Ya que para despedirme,Dulce idolatrado dueño,Ni me da licencia el llanto,Ni me da lugar el tiempo,Háblente los tristes rasgos,Entre lastimosos ecos,De mi triste pluma, nuncaCon mas justa causa negros.Y aun esta te hablará torpeCon las lágrimas que vierto,Porque va borrando el aguaLo que va dictando el fuego.Hablar me impiden los ojos,Y es que se anticipan ellos,Viendo lo que he de decirte,A decírtelo primero.Oye la elocuencia mudaQue hay en mi dolor, sirviendoLos suspiros de palabras,Las lágrimas de conceptos;Mira la fiera borrascaQue pasa en el mar del pecho,Donde zozobran turbadosMis confusos pensamientos;Mira cómo ya el vivirMe sirve de afan grosero,Que se averguenza la vidaDe durarme tanto tiempo;Mira la muerte que esquivaHuye porque la deseo,Que aun la muerte, si es buscada,Se quiere subir de precio;Mira como el cuerpo amanteRendido á tanto tormento,Siendo en lo demás cadáver,Solo en el sentir es cuerpo;Mira como el alma mismaAun teme, en su ser esento,Que quiera el dolor violarLa inmunidad de lo eterno.En lágrimas y suspirosAlma y corazon á un tiempo,Este se convierte en agua,La otra se resuelve en viento.Ya no me sirve la vida,Esta vida que poseo,Sino de condicion solaNecesaria al sentimiento.Mas ¿porqué gasto razonesEn contar mi pena, y dejoDe decir lo que es preciso,Por decir lo que estás viendo?En fin, te vas. ¡Ai de mí!Dudosamente lo pienso;Pues si es verdad, no estoy viva,Y si viva, no lo creo.¿Posible es que ha de haber diaTan infausto, tan funesto,En que sin ver yo las tuyasEsparza sus luces Febo?¿Posible es que ha de llegarEl rigor á tan severo,Que no ha de darle su vistaA mis pesares aliento?¿Que no he de ver tu semblante?¿Que no he de escuchar tus ecos?¿Que no he de gozar tus brazosNi me ha de animar tu aliento?¡Ai mi bien! ¡aí prenda mia!¡Dulce fin de mis deseos!¿Porqué me llevas el almaDejándome el sentimiento?Mira que es contradiccionQue no acabe en un sujetoTanta muerte en una vida,Tanto dolor en un muerto.Mas ya que es preciso ¡aí triste!En mi infelice suceso,Ni vivir con la esperanza,Ni morir con el tormento,Dame algun consuelo túEn en dolor que padezco,Y quien en el suyo muere,Viva siquiera en tu pecho.No te olvides que te adoro,Y sírvante de recuerdoLas finezas que me debes,Si no las prendas que tengo.Acuérdate que mi amorHaciendo gala del riesgo,Solo por atropellarloSe alegraba de tenerlo.Y si mi amor no es bastante,El tuyo mismo te acuerdo,Que no es poco empeño haberEmpezado ya en empeño.Acuérdate, señor mio,De tus nobles juramentos,Y lo que juró tu bocaNo lo desmientan tus hechos;Y perdona si en temerMi agravio, mi bien, te ofendo,Que no es dolor el dolorQue se contiene en lo atento.Y á Dios, que con el ahogoQue me embarga los alientos,Ni sé ya lo que te digo.Ni lo que te escribo leo.

Ya que para despedirme,Dulce idolatrado dueño,Ni me da licencia el llanto,Ni me da lugar el tiempo,

Háblente los tristes rasgos,Entre lastimosos ecos,De mi triste pluma, nuncaCon mas justa causa negros.

Y aun esta te hablará torpeCon las lágrimas que vierto,Porque va borrando el aguaLo que va dictando el fuego.

Hablar me impiden los ojos,Y es que se anticipan ellos,Viendo lo que he de decirte,A decírtelo primero.

Oye la elocuencia mudaQue hay en mi dolor, sirviendoLos suspiros de palabras,Las lágrimas de conceptos;

Mira la fiera borrascaQue pasa en el mar del pecho,Donde zozobran turbadosMis confusos pensamientos;

Mira cómo ya el vivirMe sirve de afan grosero,Que se averguenza la vidaDe durarme tanto tiempo;

Mira la muerte que esquivaHuye porque la deseo,Que aun la muerte, si es buscada,Se quiere subir de precio;

Mira como el cuerpo amanteRendido á tanto tormento,Siendo en lo demás cadáver,Solo en el sentir es cuerpo;

Mira como el alma mismaAun teme, en su ser esento,Que quiera el dolor violarLa inmunidad de lo eterno.

En lágrimas y suspirosAlma y corazon á un tiempo,Este se convierte en agua,La otra se resuelve en viento.

Ya no me sirve la vida,Esta vida que poseo,Sino de condicion solaNecesaria al sentimiento.

Mas ¿porqué gasto razonesEn contar mi pena, y dejoDe decir lo que es preciso,Por decir lo que estás viendo?

En fin, te vas. ¡Ai de mí!Dudosamente lo pienso;Pues si es verdad, no estoy viva,Y si viva, no lo creo.

¿Posible es que ha de haber diaTan infausto, tan funesto,En que sin ver yo las tuyasEsparza sus luces Febo?

¿Posible es que ha de llegarEl rigor á tan severo,Que no ha de darle su vistaA mis pesares aliento?

¿Que no he de ver tu semblante?¿Que no he de escuchar tus ecos?¿Que no he de gozar tus brazosNi me ha de animar tu aliento?

¡Ai mi bien! ¡aí prenda mia!¡Dulce fin de mis deseos!¿Porqué me llevas el almaDejándome el sentimiento?

Mira que es contradiccionQue no acabe en un sujetoTanta muerte en una vida,Tanto dolor en un muerto.

Mas ya que es preciso ¡aí triste!En mi infelice suceso,Ni vivir con la esperanza,Ni morir con el tormento,

Dame algun consuelo túEn en dolor que padezco,Y quien en el suyo muere,Viva siquiera en tu pecho.

No te olvides que te adoro,Y sírvante de recuerdoLas finezas que me debes,Si no las prendas que tengo.

Acuérdate que mi amorHaciendo gala del riesgo,Solo por atropellarloSe alegraba de tenerlo.

Y si mi amor no es bastante,El tuyo mismo te acuerdo,Que no es poco empeño haberEmpezado ya en empeño.

Acuérdate, señor mio,De tus nobles juramentos,Y lo que juró tu bocaNo lo desmientan tus hechos;

Y perdona si en temerMi agravio, mi bien, te ofendo,Que no es dolor el dolorQue se contiene en lo atento.

Y á Dios, que con el ahogoQue me embarga los alientos,Ni sé ya lo que te digo.Ni lo que te escribo leo.

Los celos prueban amor.

(FRAGMENTOS.)

...........Son ellos de que hay amorEl signo mas manifiesto,Como la humedad del aguaY como el humo del fuego.No son, que dicen, de amorBastardos hijos groseros,Sino legítimos, clarosSucesores de su imperio.Son crédito y prueba suya,Pues solo pueden dar ellosAuténticos testimoniosDe que es amor verdadero;Porque la fineza, que esDe ordinario el tesoreroA quien remite las pagasAmor de sus libramientos,¿Cuántas veces motivadaDe otros impulsos diversosEjecuta por de amorDecretos de galanteo?El cariño ¿cuántas veces,Por dulce entretenimientoFingiendo quilates, creceLa mitad del justo precio?¿Y cuántas mas el discurso,Por ostentarse discreto,Acredita por de amorPartos del entendimiento?¿Cuántas veces hemos vistoCon disfraz de rendimientosA la propia conveniencia,O á la tema, ó al empeño?Solo los celos ignoranFábricas de fingimientos,Que como son locos tienenPropiedad de verdaderos............Del frenético que fueraDe su natural acuerdoSe despedaza, no hay quienJuzgue que finge el estremo.En prueba de esta verdadMírense cuantos ejemplosEn biblioteca de siglosGuarda el archivo del tiempo.A Dido fingió el troyano,Mintió á Ariadna Teseo,Ofendió á Mínos Pasífae,Y engañaba á Marte Vénus;Semíramis mató á Nino,Elena deshonró al griego,Jasson deshonró á Medea,Y dejó á Olimpia Vireno;Bersabé engañaba á Urias,Dálila al caudillo hebreo,Jael á Sisara horrible,Judit á Holoférnes fiero.Estos y otros que mostrabanTener amor, sin tenerlo,Todos fingieron amor,Mas ninguno fingió celos;Porque aquel puede fingirseCon otro color; mas estosSon la prueba del amorY la prueba de sí mesmos............Ellos solos se han con élComo la causa y efecto:¿Hay celos? luego hay amor.¿Hay amor? luego habrá celos.De la fiebre ardiente suyaSon el delirio mas cierto,Que como están sin sentidoPublican lo mas secreto............Para tener celos bastaSolo el temor de tenerlos,Que ya está sintiendo el dañoQuien está sintiendo el riesgo............Decir que este no es cuidadoQue llega á desasosiego,Podrá decirlo la boca,Mas no comprobarlo el pecho............Y aunque ellos en sí no pasenEl término de lo cuerdo,¿Quién lo podrá persuadirA quien los mira con miedo?Aplaudir lo que yo estimoBien puede ser sin intentoSegundo; mas ¿quién podráTener mis temores quedos?Quien tiene enemigos, sueleDecirse, no tenga sueño;Pues ¿como ha de sosegarseEl que los tiene tan ciertos?Quien en frontera enemigaDescuidado ocupa el lecho,Solo parece que quiereSer del contrario trofeo.Aunque inaccesible seaEl blanco, si los flecherosSon muchos, ¿quién me aseguraQue alguno no tenga acierto?Quien se alienta á competirmeAun en menores empeños,Es un dogal que componeMis ahogos con su aliento;Pues ¿qué será el que pretendeExcederme en los afectos,Mejorarme en las finezasY aventajarme en deseos?¿Quién quiere usurpar mis dichas?¿Quién quiere ganarme el premio?Y ¿quién en galas del almaQuiere quedar mas bien puesto?¿Quién para su exaltaciónProcura mi abatimiento,Y quiere comprar sus gloriasA costa de mis desprecios?¿Quién pretende con los suyosDeslucir mis sentimientos,Que en los deleites del almaEs el mas sensible duelo?...........La confianza ha de serCon proporcionado medio;Que deje de ser modestiaSin pasar á ser despego.El que es discreto, á quien amaLe ha de mostrar que el receloLo tiene en la voluntadY no en el entendimiento.Un desconfiar de mí,Y un estar siempre temiendoQue pueda exceder al mioCualquiera mérito ageno;Un temor que la fortunaPueda con airado ceñoDespojarme, por indigno,Del favor que no merezco;No solo no ofende, y ántesEs el esmalte mas belloQue á las joyas de lo finoLes puede dar lo discreto.Y aunque algo exceda la queja,Nunca queda mal, supuestoQue es gala de lo sentidoExceder de lo modesto.Lo atrevido de un celosoIrracional, y lo terco,Prueba es de que amor la becaHa menester de un colegio.Y aunque muestre que se ofende,Yo sé que por allá dentroNo le pesa á la mas altaDe mirar tales estremos.La mas airada deidadAl celoso mas groseroLe está aceptando serviciosLos que riñe atrevimientos.La que se queja oprimidaDel natural mas estrecho,Hace ostentacion de amadaEl que parece lamento.De la triunfante hermosuraTiran el carro soberbioEl desdichado con quejas,El celoso con despechos.......................

...........Son ellos de que hay amorEl signo mas manifiesto,Como la humedad del aguaY como el humo del fuego.No son, que dicen, de amorBastardos hijos groseros,Sino legítimos, clarosSucesores de su imperio.Son crédito y prueba suya,Pues solo pueden dar ellosAuténticos testimoniosDe que es amor verdadero;Porque la fineza, que esDe ordinario el tesoreroA quien remite las pagasAmor de sus libramientos,¿Cuántas veces motivadaDe otros impulsos diversosEjecuta por de amorDecretos de galanteo?El cariño ¿cuántas veces,Por dulce entretenimientoFingiendo quilates, creceLa mitad del justo precio?¿Y cuántas mas el discurso,Por ostentarse discreto,Acredita por de amorPartos del entendimiento?¿Cuántas veces hemos vistoCon disfraz de rendimientosA la propia conveniencia,O á la tema, ó al empeño?Solo los celos ignoranFábricas de fingimientos,Que como son locos tienenPropiedad de verdaderos............Del frenético que fueraDe su natural acuerdoSe despedaza, no hay quienJuzgue que finge el estremo.En prueba de esta verdadMírense cuantos ejemplosEn biblioteca de siglosGuarda el archivo del tiempo.A Dido fingió el troyano,Mintió á Ariadna Teseo,Ofendió á Mínos Pasífae,Y engañaba á Marte Vénus;Semíramis mató á Nino,Elena deshonró al griego,Jasson deshonró á Medea,Y dejó á Olimpia Vireno;Bersabé engañaba á Urias,Dálila al caudillo hebreo,Jael á Sisara horrible,Judit á Holoférnes fiero.Estos y otros que mostrabanTener amor, sin tenerlo,Todos fingieron amor,Mas ninguno fingió celos;Porque aquel puede fingirseCon otro color; mas estosSon la prueba del amorY la prueba de sí mesmos............Ellos solos se han con élComo la causa y efecto:¿Hay celos? luego hay amor.¿Hay amor? luego habrá celos.De la fiebre ardiente suyaSon el delirio mas cierto,Que como están sin sentidoPublican lo mas secreto............Para tener celos bastaSolo el temor de tenerlos,Que ya está sintiendo el dañoQuien está sintiendo el riesgo............Decir que este no es cuidadoQue llega á desasosiego,Podrá decirlo la boca,Mas no comprobarlo el pecho............Y aunque ellos en sí no pasenEl término de lo cuerdo,¿Quién lo podrá persuadirA quien los mira con miedo?Aplaudir lo que yo estimoBien puede ser sin intentoSegundo; mas ¿quién podráTener mis temores quedos?Quien tiene enemigos, sueleDecirse, no tenga sueño;Pues ¿como ha de sosegarseEl que los tiene tan ciertos?Quien en frontera enemigaDescuidado ocupa el lecho,Solo parece que quiereSer del contrario trofeo.Aunque inaccesible seaEl blanco, si los flecherosSon muchos, ¿quién me aseguraQue alguno no tenga acierto?Quien se alienta á competirmeAun en menores empeños,Es un dogal que componeMis ahogos con su aliento;Pues ¿qué será el que pretendeExcederme en los afectos,Mejorarme en las finezasY aventajarme en deseos?¿Quién quiere usurpar mis dichas?¿Quién quiere ganarme el premio?Y ¿quién en galas del almaQuiere quedar mas bien puesto?¿Quién para su exaltaciónProcura mi abatimiento,Y quiere comprar sus gloriasA costa de mis desprecios?¿Quién pretende con los suyosDeslucir mis sentimientos,Que en los deleites del almaEs el mas sensible duelo?...........La confianza ha de serCon proporcionado medio;Que deje de ser modestiaSin pasar á ser despego.El que es discreto, á quien amaLe ha de mostrar que el receloLo tiene en la voluntadY no en el entendimiento.Un desconfiar de mí,Y un estar siempre temiendoQue pueda exceder al mioCualquiera mérito ageno;Un temor que la fortunaPueda con airado ceñoDespojarme, por indigno,Del favor que no merezco;No solo no ofende, y ántesEs el esmalte mas belloQue á las joyas de lo finoLes puede dar lo discreto.Y aunque algo exceda la queja,Nunca queda mal, supuestoQue es gala de lo sentidoExceder de lo modesto.Lo atrevido de un celosoIrracional, y lo terco,Prueba es de que amor la becaHa menester de un colegio.Y aunque muestre que se ofende,Yo sé que por allá dentroNo le pesa á la mas altaDe mirar tales estremos.La mas airada deidadAl celoso mas groseroLe está aceptando serviciosLos que riñe atrevimientos.La que se queja oprimidaDel natural mas estrecho,Hace ostentacion de amadaEl que parece lamento.De la triunfante hermosuraTiran el carro soberbioEl desdichado con quejas,El celoso con despechos.......................

...........Son ellos de que hay amorEl signo mas manifiesto,Como la humedad del aguaY como el humo del fuego.

No son, que dicen, de amorBastardos hijos groseros,Sino legítimos, clarosSucesores de su imperio.

Son crédito y prueba suya,Pues solo pueden dar ellosAuténticos testimoniosDe que es amor verdadero;

Porque la fineza, que esDe ordinario el tesoreroA quien remite las pagasAmor de sus libramientos,

¿Cuántas veces motivadaDe otros impulsos diversosEjecuta por de amorDecretos de galanteo?

El cariño ¿cuántas veces,Por dulce entretenimientoFingiendo quilates, creceLa mitad del justo precio?

¿Y cuántas mas el discurso,Por ostentarse discreto,Acredita por de amorPartos del entendimiento?

¿Cuántas veces hemos vistoCon disfraz de rendimientosA la propia conveniencia,O á la tema, ó al empeño?

Solo los celos ignoranFábricas de fingimientos,Que como son locos tienenPropiedad de verdaderos............Del frenético que fueraDe su natural acuerdoSe despedaza, no hay quienJuzgue que finge el estremo.

En prueba de esta verdadMírense cuantos ejemplosEn biblioteca de siglosGuarda el archivo del tiempo.

A Dido fingió el troyano,Mintió á Ariadna Teseo,Ofendió á Mínos Pasífae,Y engañaba á Marte Vénus;

Semíramis mató á Nino,Elena deshonró al griego,Jasson deshonró á Medea,Y dejó á Olimpia Vireno;

Bersabé engañaba á Urias,Dálila al caudillo hebreo,Jael á Sisara horrible,Judit á Holoférnes fiero.

Estos y otros que mostrabanTener amor, sin tenerlo,Todos fingieron amor,Mas ninguno fingió celos;

Porque aquel puede fingirseCon otro color; mas estosSon la prueba del amorY la prueba de sí mesmos............Ellos solos se han con élComo la causa y efecto:¿Hay celos? luego hay amor.¿Hay amor? luego habrá celos.

De la fiebre ardiente suyaSon el delirio mas cierto,Que como están sin sentidoPublican lo mas secreto............Para tener celos bastaSolo el temor de tenerlos,Que ya está sintiendo el dañoQuien está sintiendo el riesgo............Decir que este no es cuidadoQue llega á desasosiego,Podrá decirlo la boca,Mas no comprobarlo el pecho............Y aunque ellos en sí no pasenEl término de lo cuerdo,¿Quién lo podrá persuadirA quien los mira con miedo?

Aplaudir lo que yo estimoBien puede ser sin intentoSegundo; mas ¿quién podráTener mis temores quedos?

Quien tiene enemigos, sueleDecirse, no tenga sueño;Pues ¿como ha de sosegarseEl que los tiene tan ciertos?

Quien en frontera enemigaDescuidado ocupa el lecho,Solo parece que quiereSer del contrario trofeo.

Aunque inaccesible seaEl blanco, si los flecherosSon muchos, ¿quién me aseguraQue alguno no tenga acierto?

Quien se alienta á competirmeAun en menores empeños,Es un dogal que componeMis ahogos con su aliento;

Pues ¿qué será el que pretendeExcederme en los afectos,Mejorarme en las finezasY aventajarme en deseos?

¿Quién quiere usurpar mis dichas?¿Quién quiere ganarme el premio?Y ¿quién en galas del almaQuiere quedar mas bien puesto?

¿Quién para su exaltaciónProcura mi abatimiento,Y quiere comprar sus gloriasA costa de mis desprecios?

¿Quién pretende con los suyosDeslucir mis sentimientos,Que en los deleites del almaEs el mas sensible duelo?...........La confianza ha de serCon proporcionado medio;Que deje de ser modestiaSin pasar á ser despego.

El que es discreto, á quien amaLe ha de mostrar que el receloLo tiene en la voluntadY no en el entendimiento.

Un desconfiar de mí,Y un estar siempre temiendoQue pueda exceder al mioCualquiera mérito ageno;

Un temor que la fortunaPueda con airado ceñoDespojarme, por indigno,Del favor que no merezco;

No solo no ofende, y ántesEs el esmalte mas belloQue á las joyas de lo finoLes puede dar lo discreto.

Y aunque algo exceda la queja,Nunca queda mal, supuestoQue es gala de lo sentidoExceder de lo modesto.

Lo atrevido de un celosoIrracional, y lo terco,Prueba es de que amor la becaHa menester de un colegio.

Y aunque muestre que se ofende,Yo sé que por allá dentroNo le pesa á la mas altaDe mirar tales estremos.

La mas airada deidadAl celoso mas groseroLe está aceptando serviciosLos que riñe atrevimientos.

La que se queja oprimidaDel natural mas estrecho,Hace ostentacion de amadaEl que parece lamento.

De la triunfante hermosuraTiran el carro soberbioEl desdichado con quejas,El celoso con despechos.......................

Al marques de la Laguna.

(FRAGMENTOS.)

...........Vivid, y vivid discreto,Que es solo vivir felice;Pues dura y no vive quienNo sabe apreciar que vive.Si no sabe lo que tieneNi goza lo que recibe,En vano blasona el jaspeEl don de lo incorruptible.No en lo diuturno del tiempoLa larga vida consiste:Talvez del seso las canasHonran años juveniles............Las canas se han de buscarAntes que el tiempo las pinte,Que al que las pretende, alegran,Y al que las espera, afligen.Quien para ser viejo esperaQue los años se deslicen,Ni conserva lo que tiene,Ni lo que espera consigue;Con lo cual casi al no serViene el necio á reducirse,Pues ni la vejez le llega,Ni la juventud le asiste.Quien vive por vivir solo,Sin buscar mas altos fines,De lo viviente se precia,De lo racional se exime.Y ni aun de la vida goza,Pues si bien llega á advertirse,El que vive lo que sabeSolo sabe lo que vive.Quien llega necio á pisarDe la vejez los confines,Vergüenza peina y no canas,No años, afrentas repite............

...........Vivid, y vivid discreto,Que es solo vivir felice;Pues dura y no vive quienNo sabe apreciar que vive.Si no sabe lo que tieneNi goza lo que recibe,En vano blasona el jaspeEl don de lo incorruptible.No en lo diuturno del tiempoLa larga vida consiste:Talvez del seso las canasHonran años juveniles............Las canas se han de buscarAntes que el tiempo las pinte,Que al que las pretende, alegran,Y al que las espera, afligen.Quien para ser viejo esperaQue los años se deslicen,Ni conserva lo que tiene,Ni lo que espera consigue;Con lo cual casi al no serViene el necio á reducirse,Pues ni la vejez le llega,Ni la juventud le asiste.Quien vive por vivir solo,Sin buscar mas altos fines,De lo viviente se precia,De lo racional se exime.Y ni aun de la vida goza,Pues si bien llega á advertirse,El que vive lo que sabeSolo sabe lo que vive.Quien llega necio á pisarDe la vejez los confines,Vergüenza peina y no canas,No años, afrentas repite............

...........Vivid, y vivid discreto,Que es solo vivir felice;Pues dura y no vive quienNo sabe apreciar que vive.

Si no sabe lo que tieneNi goza lo que recibe,En vano blasona el jaspeEl don de lo incorruptible.

No en lo diuturno del tiempoLa larga vida consiste:Talvez del seso las canasHonran años juveniles............Las canas se han de buscarAntes que el tiempo las pinte,Que al que las pretende, alegran,Y al que las espera, afligen.

Quien para ser viejo esperaQue los años se deslicen,Ni conserva lo que tiene,Ni lo que espera consigue;

Con lo cual casi al no serViene el necio á reducirse,Pues ni la vejez le llega,Ni la juventud le asiste.

Quien vive por vivir solo,Sin buscar mas altos fines,De lo viviente se precia,De lo racional se exime.

Y ni aun de la vida goza,Pues si bien llega á advertirse,El que vive lo que sabeSolo sabe lo que vive.

Quien llega necio á pisarDe la vejez los confines,Vergüenza peina y no canas,No años, afrentas repite............

La ciencia inútil.

Finjamos que soy feliz,Triste pensamiento, un rato;Quizá podreis persuadirme,Aunque yo sé lo contrario.Que, pues solo en la aprensionDicen que estriban los daños,Si os imaginais dichosoNo sereis tan desdichado.Sírvame el entendimientoAlguna vez de descanso,Y no siempre esté el ingenioCon el provecho encontrado.Todo el mundo es opinionesY pareceres tan varios,Que lo que los unos negro,Los otros prueban que es blanco.A unos sirve de atractivoLo que otros conciben malo,Y lo que este por alivioAquel tiene por trabajo.El que está triste censuraAl alegre de liviano,Y el que está alegre se enojaDe ver al triste penando.Los dos filósofos griegosBien esta verdad probaron,Pues lo que en el uno risaCausaba en el otro llanto.Célebre su oposicionHa sido por siglos tantos,Sin que cual acertó esteHasta agora averiguado;Antes en sus dos banderasEl mundo todo alistado,Conforme el humor le dictaSigue cada cual su bando.Uno dice que de risaSolo es digno el mundo vario,Y otro que sus infortuniosSolo son para llorados.Para todo se halla pruebaY razon en qué fundarlo,Y no hay razon para nada,De haber razon para tanto.Todos son iguales jueces,Y siendo iguales y varios,No hay quien pueda decidirCuál es lo mas acertado.Pues si no hay quien lo sentencie,¿Porqué pensais vos erradoQue os cometió Dios á vosLa decision de los casos?O ¿porqué contra vos mismoSeveramente inhumano,Entre lo amargo y lo dulceQuereis elegir lo amargo?Si es mio el entendimiento,¿Porqué siempre he de encontrarloTan torpe para el alivio,Tan agudo para el daño?El discurso es un aceroQue sirve por ambos cabos:Para dar muerte la punta,El pomo para resguardo.Si vos, sabiendo el peligro,Quereis por la punta usarlo,¿Qué culpa tiene el aceroDel mal uso de la mano?No es saber, saber formarDiscursos sutiles, vanos,Que el saber consiste soloEn elegir lo mas sano.Especular las desdichasY examinar los presagios,Solo sirve de que el malCrezca con anticiparlo.En los trabajos futurosLa atencion sutilizando,Mas formidable que el riesgoSuele fingir el amago.¡Qué feliz es la ignoranciaDel que indoctamente sabioHalla de lo que padeceEn lo que ignora sagrado!También es vicio el saber;Que si no se va atajando,Cuando ménos se conoceEs mas nocivo el estrago;Y si el vuelo no le abaten,En sutilezas cebado,Por cuidar de lo curiosoOlvida lo necesario.Si culta mano no impideCrecer al árbol copada,Quita la sustancia al frutoLa locura de los ramos.Si andar á nave ligeraNo estorba lastre pesado,El vuelo sirve á que seaEl precipicio mas alto.En amenidad inútil,¿Qué importa al florido campo,Si no halla fruto el otoño,Que ostente flores el mayo?¿De qué le sirve al ingenioEl producir muchos partos,Si á la multitud se sigueEl malogro de abortarlos?Y á esta desdicha, por fuerza,Ha de seguirse el fracasoDe quedar el que produce,Si no muerto, lastimado.El ingenio es como el fuego,Que con la materia ingratoTanto la consume masCuanto se ostenta mas claro.Es de su propio señorTan revelado vasallo,Que convierte en sus ofensasLas armas de su resguardo.Este pésimo ejercicio,Este duro afan pesado,A los hijos de los hombresDios dió para ejercitarlos.¿Qué loca ambicion nos llevaDe nosotros olvidados?Si es para vivir tan poco,¿De qué sirve saber tanto?¡Oh! si como hay de saberHubiera algun seminarioO escuela donde á ignorarSe enseñaran los trabajos!¡Qué felizmente vivieraEl que flojamente cautoBurlara las amenazasDel influjo de los astros!Aprendamos á ignorar,Pensamiento, pues hallamosQue cuanto añado al discurso,Tanto le usurpo á los años.

Finjamos que soy feliz,Triste pensamiento, un rato;Quizá podreis persuadirme,Aunque yo sé lo contrario.Que, pues solo en la aprensionDicen que estriban los daños,Si os imaginais dichosoNo sereis tan desdichado.Sírvame el entendimientoAlguna vez de descanso,Y no siempre esté el ingenioCon el provecho encontrado.Todo el mundo es opinionesY pareceres tan varios,Que lo que los unos negro,Los otros prueban que es blanco.A unos sirve de atractivoLo que otros conciben malo,Y lo que este por alivioAquel tiene por trabajo.El que está triste censuraAl alegre de liviano,Y el que está alegre se enojaDe ver al triste penando.Los dos filósofos griegosBien esta verdad probaron,Pues lo que en el uno risaCausaba en el otro llanto.Célebre su oposicionHa sido por siglos tantos,Sin que cual acertó esteHasta agora averiguado;Antes en sus dos banderasEl mundo todo alistado,Conforme el humor le dictaSigue cada cual su bando.Uno dice que de risaSolo es digno el mundo vario,Y otro que sus infortuniosSolo son para llorados.Para todo se halla pruebaY razon en qué fundarlo,Y no hay razon para nada,De haber razon para tanto.Todos son iguales jueces,Y siendo iguales y varios,No hay quien pueda decidirCuál es lo mas acertado.Pues si no hay quien lo sentencie,¿Porqué pensais vos erradoQue os cometió Dios á vosLa decision de los casos?O ¿porqué contra vos mismoSeveramente inhumano,Entre lo amargo y lo dulceQuereis elegir lo amargo?Si es mio el entendimiento,¿Porqué siempre he de encontrarloTan torpe para el alivio,Tan agudo para el daño?El discurso es un aceroQue sirve por ambos cabos:Para dar muerte la punta,El pomo para resguardo.Si vos, sabiendo el peligro,Quereis por la punta usarlo,¿Qué culpa tiene el aceroDel mal uso de la mano?No es saber, saber formarDiscursos sutiles, vanos,Que el saber consiste soloEn elegir lo mas sano.Especular las desdichasY examinar los presagios,Solo sirve de que el malCrezca con anticiparlo.En los trabajos futurosLa atencion sutilizando,Mas formidable que el riesgoSuele fingir el amago.¡Qué feliz es la ignoranciaDel que indoctamente sabioHalla de lo que padeceEn lo que ignora sagrado!También es vicio el saber;Que si no se va atajando,Cuando ménos se conoceEs mas nocivo el estrago;Y si el vuelo no le abaten,En sutilezas cebado,Por cuidar de lo curiosoOlvida lo necesario.Si culta mano no impideCrecer al árbol copada,Quita la sustancia al frutoLa locura de los ramos.Si andar á nave ligeraNo estorba lastre pesado,El vuelo sirve á que seaEl precipicio mas alto.En amenidad inútil,¿Qué importa al florido campo,Si no halla fruto el otoño,Que ostente flores el mayo?¿De qué le sirve al ingenioEl producir muchos partos,Si á la multitud se sigueEl malogro de abortarlos?Y á esta desdicha, por fuerza,Ha de seguirse el fracasoDe quedar el que produce,Si no muerto, lastimado.El ingenio es como el fuego,Que con la materia ingratoTanto la consume masCuanto se ostenta mas claro.Es de su propio señorTan revelado vasallo,Que convierte en sus ofensasLas armas de su resguardo.Este pésimo ejercicio,Este duro afan pesado,A los hijos de los hombresDios dió para ejercitarlos.¿Qué loca ambicion nos llevaDe nosotros olvidados?Si es para vivir tan poco,¿De qué sirve saber tanto?¡Oh! si como hay de saberHubiera algun seminarioO escuela donde á ignorarSe enseñaran los trabajos!¡Qué felizmente vivieraEl que flojamente cautoBurlara las amenazasDel influjo de los astros!Aprendamos á ignorar,Pensamiento, pues hallamosQue cuanto añado al discurso,Tanto le usurpo á los años.

Finjamos que soy feliz,Triste pensamiento, un rato;Quizá podreis persuadirme,Aunque yo sé lo contrario.

Que, pues solo en la aprensionDicen que estriban los daños,Si os imaginais dichosoNo sereis tan desdichado.

Sírvame el entendimientoAlguna vez de descanso,Y no siempre esté el ingenioCon el provecho encontrado.

Todo el mundo es opinionesY pareceres tan varios,Que lo que los unos negro,Los otros prueban que es blanco.

A unos sirve de atractivoLo que otros conciben malo,Y lo que este por alivioAquel tiene por trabajo.

El que está triste censuraAl alegre de liviano,Y el que está alegre se enojaDe ver al triste penando.

Los dos filósofos griegosBien esta verdad probaron,Pues lo que en el uno risaCausaba en el otro llanto.

Célebre su oposicionHa sido por siglos tantos,Sin que cual acertó esteHasta agora averiguado;

Antes en sus dos banderasEl mundo todo alistado,Conforme el humor le dictaSigue cada cual su bando.

Uno dice que de risaSolo es digno el mundo vario,Y otro que sus infortuniosSolo son para llorados.

Para todo se halla pruebaY razon en qué fundarlo,Y no hay razon para nada,De haber razon para tanto.

Todos son iguales jueces,Y siendo iguales y varios,No hay quien pueda decidirCuál es lo mas acertado.

Pues si no hay quien lo sentencie,¿Porqué pensais vos erradoQue os cometió Dios á vosLa decision de los casos?

O ¿porqué contra vos mismoSeveramente inhumano,Entre lo amargo y lo dulceQuereis elegir lo amargo?

Si es mio el entendimiento,¿Porqué siempre he de encontrarloTan torpe para el alivio,Tan agudo para el daño?

El discurso es un aceroQue sirve por ambos cabos:Para dar muerte la punta,El pomo para resguardo.

Si vos, sabiendo el peligro,Quereis por la punta usarlo,¿Qué culpa tiene el aceroDel mal uso de la mano?

No es saber, saber formarDiscursos sutiles, vanos,Que el saber consiste soloEn elegir lo mas sano.

Especular las desdichasY examinar los presagios,Solo sirve de que el malCrezca con anticiparlo.

En los trabajos futurosLa atencion sutilizando,Mas formidable que el riesgoSuele fingir el amago.

¡Qué feliz es la ignoranciaDel que indoctamente sabioHalla de lo que padeceEn lo que ignora sagrado!

También es vicio el saber;Que si no se va atajando,Cuando ménos se conoceEs mas nocivo el estrago;

Y si el vuelo no le abaten,En sutilezas cebado,Por cuidar de lo curiosoOlvida lo necesario.

Si culta mano no impideCrecer al árbol copada,Quita la sustancia al frutoLa locura de los ramos.

Si andar á nave ligeraNo estorba lastre pesado,El vuelo sirve á que seaEl precipicio mas alto.

En amenidad inútil,¿Qué importa al florido campo,Si no halla fruto el otoño,Que ostente flores el mayo?

¿De qué le sirve al ingenioEl producir muchos partos,Si á la multitud se sigueEl malogro de abortarlos?

Y á esta desdicha, por fuerza,Ha de seguirse el fracasoDe quedar el que produce,Si no muerto, lastimado.

El ingenio es como el fuego,Que con la materia ingratoTanto la consume masCuanto se ostenta mas claro.

Es de su propio señorTan revelado vasallo,Que convierte en sus ofensasLas armas de su resguardo.

Este pésimo ejercicio,Este duro afan pesado,A los hijos de los hombresDios dió para ejercitarlos.

¿Qué loca ambicion nos llevaDe nosotros olvidados?Si es para vivir tan poco,¿De qué sirve saber tanto?

¡Oh! si como hay de saberHubiera algun seminarioO escuela donde á ignorarSe enseñaran los trabajos!

¡Qué felizmente vivieraEl que flojamente cautoBurlara las amenazasDel influjo de los astros!

Aprendamos á ignorar,Pensamiento, pues hallamosQue cuanto añado al discurso,Tanto le usurpo á los años.


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