XV.

Dando las pascuas á la condesa de Paredes.

(FRAGMENTO.)

Allá van para que pasesGustosas pascuas, señora,Con aquestosbobosversosAquesas gallinas coplas.Como quien soy te regalo,Como quien eres perdona,Y ambas habremos cumplidoCon todo lo que nos toca.Tú eres reina, yo tu hechura;Tú deidad, yo quien te adora;Tú eres dueño, yo tu esclava;Tú eres mi luz, yo tu sombra.Yo no tengo que ofrecerte,Pues de mi misma persona,Por mas antiguo derechoEs tu hermosura acreedora.Y si ahora quiero darmeEn retorno de tus honras,Será cometer un roboPor hacer una lisonja.Y querer satisfacerLa deuda á su propia costa,No es cumplir con la conciencia,Sino con la ceremonia.Pero quien á las deidadesPone víctimas devotas,De los mismos beneficiosLos beneficios retorna.¿No es de las deidades todo?¿A su influjo no se adornanDe vida y sentido el bruto,Las plantas de frutas y hojas?Con su beneficio el campoDoradas espigas brota,Pace el cordero y las plantasDestilan fragantes gomas.Y no obstante vemos queSobre sus aras se cortaA aquel el cuello, y que el ámbarEs exhalado en aromas.Pues así yo nuevamenteA tus plantas generosasMi esclavitud ratificoCon reiteradas memorias.Recibe, divina Lisi,De una alma que se te postraEl deseo de ser muchas,Porque de muchas dispongas............

Allá van para que pasesGustosas pascuas, señora,Con aquestosbobosversosAquesas gallinas coplas.Como quien soy te regalo,Como quien eres perdona,Y ambas habremos cumplidoCon todo lo que nos toca.Tú eres reina, yo tu hechura;Tú deidad, yo quien te adora;Tú eres dueño, yo tu esclava;Tú eres mi luz, yo tu sombra.Yo no tengo que ofrecerte,Pues de mi misma persona,Por mas antiguo derechoEs tu hermosura acreedora.Y si ahora quiero darmeEn retorno de tus honras,Será cometer un roboPor hacer una lisonja.Y querer satisfacerLa deuda á su propia costa,No es cumplir con la conciencia,Sino con la ceremonia.Pero quien á las deidadesPone víctimas devotas,De los mismos beneficiosLos beneficios retorna.¿No es de las deidades todo?¿A su influjo no se adornanDe vida y sentido el bruto,Las plantas de frutas y hojas?Con su beneficio el campoDoradas espigas brota,Pace el cordero y las plantasDestilan fragantes gomas.Y no obstante vemos queSobre sus aras se cortaA aquel el cuello, y que el ámbarEs exhalado en aromas.Pues así yo nuevamenteA tus plantas generosasMi esclavitud ratificoCon reiteradas memorias.Recibe, divina Lisi,De una alma que se te postraEl deseo de ser muchas,Porque de muchas dispongas............

Allá van para que pasesGustosas pascuas, señora,Con aquestosbobosversosAquesas gallinas coplas.

Como quien soy te regalo,Como quien eres perdona,Y ambas habremos cumplidoCon todo lo que nos toca.

Tú eres reina, yo tu hechura;Tú deidad, yo quien te adora;Tú eres dueño, yo tu esclava;Tú eres mi luz, yo tu sombra.

Yo no tengo que ofrecerte,Pues de mi misma persona,Por mas antiguo derechoEs tu hermosura acreedora.

Y si ahora quiero darmeEn retorno de tus honras,Será cometer un roboPor hacer una lisonja.

Y querer satisfacerLa deuda á su propia costa,No es cumplir con la conciencia,Sino con la ceremonia.

Pero quien á las deidadesPone víctimas devotas,De los mismos beneficiosLos beneficios retorna.

¿No es de las deidades todo?¿A su influjo no se adornanDe vida y sentido el bruto,Las plantas de frutas y hojas?

Con su beneficio el campoDoradas espigas brota,Pace el cordero y las plantasDestilan fragantes gomas.

Y no obstante vemos queSobre sus aras se cortaA aquel el cuello, y que el ámbarEs exhalado en aromas.

Pues así yo nuevamenteA tus plantas generosasMi esclavitud ratificoCon reiteradas memorias.

Recibe, divina Lisi,De una alma que se te postraEl deseo de ser muchas,Porque de muchas dispongas............

Con ocasion de haberse sacado por suerte, en una diversion de año nuevo, un galan para cada dama.

(FRAGMENTO.)

...........Empezó á sacar la suerteCon tal ajuste y destreza,Que hizo entónces el acasoMas que la eleccion pudiera.A don Juan salió Matilde,Cuyas dulces niñas bellasSon acreedoras de amorDe las mas doradas flechas;A don Miguel, Amarílis,Beldad en cuyas cadenasEn dulce esclavitud gimenTantas libertades presas;A don Cárlos salió Julia,Para que en mejor esferaSepa nueva astrologia,Que se incluye en dos estrella;Silvia á Guevara, con cuyaBelleza, donaire y prendasEs un desairado garboLa discrecion de una necia;A don Luis le cupo Lisi,A don Adolfo, Marcela,A don Teobaldo, Felicha,Y á don Manuel salió Celia.A vos, por sor mas galan,(Dicho en paz de todos sea,Pues no es bien llegue á los hombresLa mujeril competencia)Os cupo, claro se estaba,Lo peor, que es cosa ciertaQue no se aviene FortunaJamas con naturaleza;Antes enemiga siempreY á su dictámen opuesta,Lo que ella desdeña, ampara,Lo que ella ampara, desdeña.Yo juzgo que lo hace adredeY no acaso, como piensan,Y que tiene en hacer malSu poquito de advertencia;Pues, al uso de las lindas,Anda forjando soberbiaDe méritos ultrajadosLos triunfos de su grandeza.Ella es Fálaris de gustos,Ella es Nerona de haciendas,Y hace de abrasadas RomasLuminarias en sus fiestas.Mas no quiero murmurarla,Que no es razon que se entiendaQue á quien debo un beneficioLe pago con una ofensa.En la suerte, en fin, señor,Ella, como siempre ciega,Por serme á mí favorable,Anduvo con vos adversa:Saliéronnos parecidasLas suertes, de esta manera,La vuestra como mi cara,La mia como la vuestra.No os ofendió en esto nada,Pues ántes dispuso cuerdaQue á vista de un mal empleoResalten mas vuestras prendas:No fuera el sol tan lucidoSi á su dorada madejaTalvez por negras lazadasNo adornaran nubes densas;No ostentara el monte altivoSu robusta corpulencia,Si la bajeza del valleNo exaltara su grandeza;No saliera tan hermosaLa aurora vertiendo perlas,Si no avivaran sus lucesLos lejos de las tinieblas;No campara de floridaLozana la Primavera,Si no viniera el EstioPisando sus verdes huellas;No presumiera en el pradoDe cándida la azucena,Si no la hiciera lucirLo oscuro de la violeta............

...........Empezó á sacar la suerteCon tal ajuste y destreza,Que hizo entónces el acasoMas que la eleccion pudiera.A don Juan salió Matilde,Cuyas dulces niñas bellasSon acreedoras de amorDe las mas doradas flechas;A don Miguel, Amarílis,Beldad en cuyas cadenasEn dulce esclavitud gimenTantas libertades presas;A don Cárlos salió Julia,Para que en mejor esferaSepa nueva astrologia,Que se incluye en dos estrella;Silvia á Guevara, con cuyaBelleza, donaire y prendasEs un desairado garboLa discrecion de una necia;A don Luis le cupo Lisi,A don Adolfo, Marcela,A don Teobaldo, Felicha,Y á don Manuel salió Celia.A vos, por sor mas galan,(Dicho en paz de todos sea,Pues no es bien llegue á los hombresLa mujeril competencia)Os cupo, claro se estaba,Lo peor, que es cosa ciertaQue no se aviene FortunaJamas con naturaleza;Antes enemiga siempreY á su dictámen opuesta,Lo que ella desdeña, ampara,Lo que ella ampara, desdeña.Yo juzgo que lo hace adredeY no acaso, como piensan,Y que tiene en hacer malSu poquito de advertencia;Pues, al uso de las lindas,Anda forjando soberbiaDe méritos ultrajadosLos triunfos de su grandeza.Ella es Fálaris de gustos,Ella es Nerona de haciendas,Y hace de abrasadas RomasLuminarias en sus fiestas.Mas no quiero murmurarla,Que no es razon que se entiendaQue á quien debo un beneficioLe pago con una ofensa.En la suerte, en fin, señor,Ella, como siempre ciega,Por serme á mí favorable,Anduvo con vos adversa:Saliéronnos parecidasLas suertes, de esta manera,La vuestra como mi cara,La mia como la vuestra.No os ofendió en esto nada,Pues ántes dispuso cuerdaQue á vista de un mal empleoResalten mas vuestras prendas:No fuera el sol tan lucidoSi á su dorada madejaTalvez por negras lazadasNo adornaran nubes densas;No ostentara el monte altivoSu robusta corpulencia,Si la bajeza del valleNo exaltara su grandeza;No saliera tan hermosaLa aurora vertiendo perlas,Si no avivaran sus lucesLos lejos de las tinieblas;No campara de floridaLozana la Primavera,Si no viniera el EstioPisando sus verdes huellas;No presumiera en el pradoDe cándida la azucena,Si no la hiciera lucirLo oscuro de la violeta............

...........Empezó á sacar la suerteCon tal ajuste y destreza,Que hizo entónces el acasoMas que la eleccion pudiera.

A don Juan salió Matilde,Cuyas dulces niñas bellasSon acreedoras de amorDe las mas doradas flechas;

A don Miguel, Amarílis,Beldad en cuyas cadenasEn dulce esclavitud gimenTantas libertades presas;

A don Cárlos salió Julia,Para que en mejor esferaSepa nueva astrologia,Que se incluye en dos estrella;

Silvia á Guevara, con cuyaBelleza, donaire y prendasEs un desairado garboLa discrecion de una necia;

A don Luis le cupo Lisi,A don Adolfo, Marcela,A don Teobaldo, Felicha,Y á don Manuel salió Celia.

A vos, por sor mas galan,(Dicho en paz de todos sea,Pues no es bien llegue á los hombresLa mujeril competencia)

Os cupo, claro se estaba,Lo peor, que es cosa ciertaQue no se aviene FortunaJamas con naturaleza;

Antes enemiga siempreY á su dictámen opuesta,Lo que ella desdeña, ampara,Lo que ella ampara, desdeña.

Yo juzgo que lo hace adredeY no acaso, como piensan,Y que tiene en hacer malSu poquito de advertencia;

Pues, al uso de las lindas,Anda forjando soberbiaDe méritos ultrajadosLos triunfos de su grandeza.

Ella es Fálaris de gustos,Ella es Nerona de haciendas,Y hace de abrasadas RomasLuminarias en sus fiestas.

Mas no quiero murmurarla,Que no es razon que se entiendaQue á quien debo un beneficioLe pago con una ofensa.

En la suerte, en fin, señor,Ella, como siempre ciega,Por serme á mí favorable,Anduvo con vos adversa:

Saliéronnos parecidasLas suertes, de esta manera,La vuestra como mi cara,La mia como la vuestra.

No os ofendió en esto nada,Pues ántes dispuso cuerdaQue á vista de un mal empleoResalten mas vuestras prendas:

No fuera el sol tan lucidoSi á su dorada madejaTalvez por negras lazadasNo adornaran nubes densas;

No ostentara el monte altivoSu robusta corpulencia,Si la bajeza del valleNo exaltara su grandeza;

No saliera tan hermosaLa aurora vertiendo perlas,Si no avivaran sus lucesLos lejos de las tinieblas;

No campara de floridaLozana la Primavera,Si no viniera el EstioPisando sus verdes huellas;

No presumiera en el pradoDe cándida la azucena,Si no la hiciera lucirLo oscuro de la violeta............

A doña María de Guadalupe Alencastre.

(FRAGMENTOS.)

...........Desde la América enciendoAromas á vuestra imágen,......................Desinteresada os busco,Que el afecto que os oplaude,Es aplauso á lo entendidoY no lisonja á lo grande;Porque ¿para qué, señora,En distancia tan notableHabrán vuestras altivecesMenester mis humildades?Y no he menester de vosQue vuestro favor me alcanceFavores en el consejo,Amparo en los tribunales;Ni que acomodeis mis deudos,Ni que ampareis mi linage,Ni que mi alimento seanVuestras liberalidades:Que yo, señora, nacíEn la América abundante,Compatrïota del oro,Paisana de otros metales;A donde el comun sustentoSe da casi tan de balde,Que en ninguna parte masSe ostenta la tierra madre.De la comun maldicionLibres parece que nacenSus hijos, segun el panNo cuesta sudor y afanes.Europa mejor lo diga,Pues há tanto que insaciableDe sus abundantes venasDesangra los minerales.Y cuantos el dulce lotosDe sus riquezas les haceOlvidar los propios nidos,Despreciar los patrios lares;Pues entre cuantos la han vistoSe vé con claras señalesVoluntad en los que quedanY violencia en los que parten.Demas de que en el estadoQue Dios fué servido darme,Las riquezas solamenteSirven para despreciarse:Que para volar seguraDe la religion la nave,Ha de ser la carga pocaY muy crecido el velamen;Porque si algun contrapesoPide para asegurarse,De humildad, no de riqueza,Ha menester hacer lastre.Pues ¿de qué cargar sirvieraDe riquezas temporales,Si en llegando la tormentaEra preciso alijarse?Con que por cualquiera de estasRazones, pues es bastanteCualquiera, estoy de pedirosInhibida por dos partes............

...........Desde la América enciendoAromas á vuestra imágen,......................Desinteresada os busco,Que el afecto que os oplaude,Es aplauso á lo entendidoY no lisonja á lo grande;Porque ¿para qué, señora,En distancia tan notableHabrán vuestras altivecesMenester mis humildades?Y no he menester de vosQue vuestro favor me alcanceFavores en el consejo,Amparo en los tribunales;Ni que acomodeis mis deudos,Ni que ampareis mi linage,Ni que mi alimento seanVuestras liberalidades:Que yo, señora, nacíEn la América abundante,Compatrïota del oro,Paisana de otros metales;A donde el comun sustentoSe da casi tan de balde,Que en ninguna parte masSe ostenta la tierra madre.De la comun maldicionLibres parece que nacenSus hijos, segun el panNo cuesta sudor y afanes.Europa mejor lo diga,Pues há tanto que insaciableDe sus abundantes venasDesangra los minerales.Y cuantos el dulce lotosDe sus riquezas les haceOlvidar los propios nidos,Despreciar los patrios lares;Pues entre cuantos la han vistoSe vé con claras señalesVoluntad en los que quedanY violencia en los que parten.Demas de que en el estadoQue Dios fué servido darme,Las riquezas solamenteSirven para despreciarse:Que para volar seguraDe la religion la nave,Ha de ser la carga pocaY muy crecido el velamen;Porque si algun contrapesoPide para asegurarse,De humildad, no de riqueza,Ha menester hacer lastre.Pues ¿de qué cargar sirvieraDe riquezas temporales,Si en llegando la tormentaEra preciso alijarse?Con que por cualquiera de estasRazones, pues es bastanteCualquiera, estoy de pedirosInhibida por dos partes............

...........Desde la América enciendoAromas á vuestra imágen,......................Desinteresada os busco,Que el afecto que os oplaude,Es aplauso á lo entendidoY no lisonja á lo grande;

Porque ¿para qué, señora,En distancia tan notableHabrán vuestras altivecesMenester mis humildades?

Y no he menester de vosQue vuestro favor me alcanceFavores en el consejo,Amparo en los tribunales;

Ni que acomodeis mis deudos,Ni que ampareis mi linage,Ni que mi alimento seanVuestras liberalidades:

Que yo, señora, nacíEn la América abundante,Compatrïota del oro,Paisana de otros metales;

A donde el comun sustentoSe da casi tan de balde,Que en ninguna parte masSe ostenta la tierra madre.

De la comun maldicionLibres parece que nacenSus hijos, segun el panNo cuesta sudor y afanes.

Europa mejor lo diga,Pues há tanto que insaciableDe sus abundantes venasDesangra los minerales.

Y cuantos el dulce lotosDe sus riquezas les haceOlvidar los propios nidos,Despreciar los patrios lares;

Pues entre cuantos la han vistoSe vé con claras señalesVoluntad en los que quedanY violencia en los que parten.

Demas de que en el estadoQue Dios fué servido darme,Las riquezas solamenteSirven para despreciarse:

Que para volar seguraDe la religion la nave,Ha de ser la carga pocaY muy crecido el velamen;

Porque si algun contrapesoPide para asegurarse,De humildad, no de riqueza,Ha menester hacer lastre.

Pues ¿de qué cargar sirvieraDe riquezas temporales,Si en llegando la tormentaEra preciso alijarse?

Con que por cualquiera de estasRazones, pues es bastanteCualquiera, estoy de pedirosInhibida por dos partes............

A Fílis.

(FRAGMENTOS.)

...........Pues alentar esperanzas,Alegar merecimientos,Solicitar posesiones,Sentir sospechas y celos,Es de bellezas vulgaresIndigno bajo trofeo,Que en pretender ser vencidasQuieren fundar vencimientos;Mal se acreditan deidadesCon la paga, pues es ciertoQue á quien el servicio pagaNo se debió el rendimiento;Que distinta adoracionSe te debe á tí, pues siendoIndignos aun del castigo,Mal aspirarán al premio.Yo, pues, mi adorada Fílis,Que tu deidad reverencio,Que tu desden idolatroY que tu rigor venero:Bien así cual mariposaAmante, que en tornos ciegosEs despojo de la llama,Por tocar su lucimiento:Como el niño que inocenteAplica incauto los dedos,A la cuchilla, engañadoDel resplandor del acero,Y herida la tierna mano,Aun sin conocer su yerro,Mas que el dolor de la herida,Siente apartarse del reo............Pero ¿para qué es cansarse?Como á ti, Fílis, te quiero,Que en lo que mereces, esteEs solo encarecimiento.Ser mujer ni estar ausenteNo es de amante impedimento,Pues sabes tú que las almasDistancia ignoran y sexo............¡Oh! quién pudiera rendirte,No las riquezas de Creso,Que materiales tesorosSon indignos de tal dueño,Sino cuantas almas libres,Cuantos arrogantes pechos,En fe de no conocerteViven de tu yugo exentos!...........Si crédito no me das,Dalo á tus merecimientos,Que es, si registras la causa,Preciso hallar el efecto.¿Puedo yo dejar de amarte,Si tan divina te advierto?¿Hay causa que no produzca?¿Hay potencia sin objeto?Vuelve á ti misma los ojos,Y hallarás en ti y en ellos,No solo el amor posible,Mas preciso el rendimiento............

...........Pues alentar esperanzas,Alegar merecimientos,Solicitar posesiones,Sentir sospechas y celos,Es de bellezas vulgaresIndigno bajo trofeo,Que en pretender ser vencidasQuieren fundar vencimientos;Mal se acreditan deidadesCon la paga, pues es ciertoQue á quien el servicio pagaNo se debió el rendimiento;Que distinta adoracionSe te debe á tí, pues siendoIndignos aun del castigo,Mal aspirarán al premio.Yo, pues, mi adorada Fílis,Que tu deidad reverencio,Que tu desden idolatroY que tu rigor venero:Bien así cual mariposaAmante, que en tornos ciegosEs despojo de la llama,Por tocar su lucimiento:Como el niño que inocenteAplica incauto los dedos,A la cuchilla, engañadoDel resplandor del acero,Y herida la tierna mano,Aun sin conocer su yerro,Mas que el dolor de la herida,Siente apartarse del reo............Pero ¿para qué es cansarse?Como á ti, Fílis, te quiero,Que en lo que mereces, esteEs solo encarecimiento.Ser mujer ni estar ausenteNo es de amante impedimento,Pues sabes tú que las almasDistancia ignoran y sexo............¡Oh! quién pudiera rendirte,No las riquezas de Creso,Que materiales tesorosSon indignos de tal dueño,Sino cuantas almas libres,Cuantos arrogantes pechos,En fe de no conocerteViven de tu yugo exentos!...........Si crédito no me das,Dalo á tus merecimientos,Que es, si registras la causa,Preciso hallar el efecto.¿Puedo yo dejar de amarte,Si tan divina te advierto?¿Hay causa que no produzca?¿Hay potencia sin objeto?Vuelve á ti misma los ojos,Y hallarás en ti y en ellos,No solo el amor posible,Mas preciso el rendimiento............

...........Pues alentar esperanzas,Alegar merecimientos,Solicitar posesiones,Sentir sospechas y celos,

Es de bellezas vulgaresIndigno bajo trofeo,Que en pretender ser vencidasQuieren fundar vencimientos;

Mal se acreditan deidadesCon la paga, pues es ciertoQue á quien el servicio pagaNo se debió el rendimiento;

Que distinta adoracionSe te debe á tí, pues siendoIndignos aun del castigo,Mal aspirarán al premio.

Yo, pues, mi adorada Fílis,Que tu deidad reverencio,Que tu desden idolatroY que tu rigor venero:

Bien así cual mariposaAmante, que en tornos ciegosEs despojo de la llama,Por tocar su lucimiento:

Como el niño que inocenteAplica incauto los dedos,A la cuchilla, engañadoDel resplandor del acero,

Y herida la tierna mano,Aun sin conocer su yerro,Mas que el dolor de la herida,Siente apartarse del reo............Pero ¿para qué es cansarse?Como á ti, Fílis, te quiero,Que en lo que mereces, esteEs solo encarecimiento.

Ser mujer ni estar ausenteNo es de amante impedimento,Pues sabes tú que las almasDistancia ignoran y sexo............¡Oh! quién pudiera rendirte,No las riquezas de Creso,Que materiales tesorosSon indignos de tal dueño,

Sino cuantas almas libres,Cuantos arrogantes pechos,En fe de no conocerteViven de tu yugo exentos!...........Si crédito no me das,Dalo á tus merecimientos,Que es, si registras la causa,Preciso hallar el efecto.

¿Puedo yo dejar de amarte,Si tan divina te advierto?¿Hay causa que no produzca?¿Hay potencia sin objeto?

Vuelve á ti misma los ojos,Y hallarás en ti y en ellos,No solo el amor posible,Mas preciso el rendimiento............

autora á su Mecénas, enviándole unos versos.

Ilustre Mecénas mio,Cuya nobleza é ingenioEs de ascendientes tan clarosUna igualdad, otro exceso;Vos en quien de los AlfonsosSe triplica lo perfecto,Pues se hallan en vuestras partesEl Casto, el Sabio y el Bueno;Vos á quien naturalezaEn tan alto nacimientoHizo agravio, mas que halago,En haceros caballero:Pues fué por impedir soloEl que, naciendo plebeyo,Lo que os negaba la sangreConsiguiese vuestro esfuerzo;Vos que sobre tanta galaTeneis tanto entendimiento,Que anda siempre lo galanVencido de lo discreto;En cuya mesura admiraQuien oye vuestros conceptosQue le deje lo ingeniosoTanto lugar á lo cuerdo;Vos en cuya autoridadSe aviene tan bien lo atento,Que ni es vulgar lo apacible,Ni cansado lo severo,Recibid aquestos rasgos,Que en mi rústico talentoFueron de tristeza y ocioIncultos divertimientos.Esos que en ratos perdidosFormó el discurso travieso,Porque no tomase el juicioLa residencia del tiempo;Y porque no parecieseQue era en culpable sosiegoCesar de lo operativo,Descansar de la molesto,Pasen por descuidos mios,Pues jamas pensé ponerlosAl exámen de los doctosNi á la censura del pueblo;Ni el que pasasen jamasCupiera en mi pensamientoDe la bajeza de miosA la elevacion de vuestros.Mas, pues vos lo pedis, juzgoQue no es el dároslos yerro,Pues no es don muy corto el queOs tiene de costa el ruego.Si el ir á vuestra censuraPareciere atrevimiento,Lo que peco en lo que exhiboSubsano en lo que obedezco.Recibid, pues, de mi plumaEste tan debido obsequio,Que no doy lo que remito,Si remito lo que debo.

Ilustre Mecénas mio,Cuya nobleza é ingenioEs de ascendientes tan clarosUna igualdad, otro exceso;Vos en quien de los AlfonsosSe triplica lo perfecto,Pues se hallan en vuestras partesEl Casto, el Sabio y el Bueno;Vos á quien naturalezaEn tan alto nacimientoHizo agravio, mas que halago,En haceros caballero:Pues fué por impedir soloEl que, naciendo plebeyo,Lo que os negaba la sangreConsiguiese vuestro esfuerzo;Vos que sobre tanta galaTeneis tanto entendimiento,Que anda siempre lo galanVencido de lo discreto;En cuya mesura admiraQuien oye vuestros conceptosQue le deje lo ingeniosoTanto lugar á lo cuerdo;Vos en cuya autoridadSe aviene tan bien lo atento,Que ni es vulgar lo apacible,Ni cansado lo severo,Recibid aquestos rasgos,Que en mi rústico talentoFueron de tristeza y ocioIncultos divertimientos.Esos que en ratos perdidosFormó el discurso travieso,Porque no tomase el juicioLa residencia del tiempo;Y porque no parecieseQue era en culpable sosiegoCesar de lo operativo,Descansar de la molesto,Pasen por descuidos mios,Pues jamas pensé ponerlosAl exámen de los doctosNi á la censura del pueblo;Ni el que pasasen jamasCupiera en mi pensamientoDe la bajeza de miosA la elevacion de vuestros.Mas, pues vos lo pedis, juzgoQue no es el dároslos yerro,Pues no es don muy corto el queOs tiene de costa el ruego.Si el ir á vuestra censuraPareciere atrevimiento,Lo que peco en lo que exhiboSubsano en lo que obedezco.Recibid, pues, de mi plumaEste tan debido obsequio,Que no doy lo que remito,Si remito lo que debo.

Ilustre Mecénas mio,Cuya nobleza é ingenioEs de ascendientes tan clarosUna igualdad, otro exceso;

Vos en quien de los AlfonsosSe triplica lo perfecto,Pues se hallan en vuestras partesEl Casto, el Sabio y el Bueno;

Vos á quien naturalezaEn tan alto nacimientoHizo agravio, mas que halago,En haceros caballero:

Pues fué por impedir soloEl que, naciendo plebeyo,Lo que os negaba la sangreConsiguiese vuestro esfuerzo;

Vos que sobre tanta galaTeneis tanto entendimiento,Que anda siempre lo galanVencido de lo discreto;

En cuya mesura admiraQuien oye vuestros conceptosQue le deje lo ingeniosoTanto lugar á lo cuerdo;

Vos en cuya autoridadSe aviene tan bien lo atento,Que ni es vulgar lo apacible,Ni cansado lo severo,

Recibid aquestos rasgos,Que en mi rústico talentoFueron de tristeza y ocioIncultos divertimientos.

Esos que en ratos perdidosFormó el discurso travieso,Porque no tomase el juicioLa residencia del tiempo;

Y porque no parecieseQue era en culpable sosiegoCesar de lo operativo,Descansar de la molesto,

Pasen por descuidos mios,Pues jamas pensé ponerlosAl exámen de los doctosNi á la censura del pueblo;

Ni el que pasasen jamasCupiera en mi pensamientoDe la bajeza de miosA la elevacion de vuestros.

Mas, pues vos lo pedis, juzgoQue no es el dároslos yerro,Pues no es don muy corto el queOs tiene de costa el ruego.

Si el ir á vuestra censuraPareciere atrevimiento,Lo que peco en lo que exhiboSubsano en lo que obedezco.

Recibid, pues, de mi plumaEste tan debido obsequio,Que no doy lo que remito,Si remito lo que debo.

Responde á un caballero peruano que la habia elogiado, y revela su nombre.

Allá va, aunque no debiera,Incógnito señor mio,La respuesta de portanteA los versos de camino.No debiera, porque cuandoSe oculta el nombre, es indicioQue no habeis querido serHombre de nombre conmigo;Por lo cual fallamos queFuera muy justo castigo,Sin perdonaros por pobre,Dejaros por escondido.Pero el diablo del romanceTiene en su oculto artificioEn cada copla una fuerza,Y en cada verso un hechizo;Tiene un agrado tirano,Que en lo blando del estiloEl que suena como ruegoApremia como dominio;Tiene una virtud, de quienEl vigor penetrativoSe introduce en las potenciasSin pasar por los sentidos;Tiene una altiva humildadQue con estruendo sumisoSe rinde para triunfarCon las galas de rendido;Tiene qué sé yo que yerbas,Qué conjuros, qué exorcismos,Que ni los supo Medea,Ni Tesalia los ha visto;Tiene unos ciertos sonsaques,Instrumentos atractivos,Garfios del entendimiento,Y del ingenio gatillos,Que el raigon mas encarnadoDel dictámen mas bien fijoQue haya de callar, haránSalir la muela y el grito;Por esto como forzada,Sin saber lo que me digo,Os respondo como quienEscribe sin albedrio.Vi vuestro romance, yUna vez y otras mil visto,Por mi fe jurada, queJuzgo que no habla conmigo.Porque yo bien me conozco,Y no soy por quien se dijoAquello de haber juntadoMilagros y basiliscos.Verdad es que acá á mis solas,En unos ratos perdidos,A algunas vueltas de cartasBorradas las sobrescribo;Y para probar las plumas,Instrumentos de mi oficio,Hice versos, como quienHace lo que hacer no quiso.Pero esto no pasó deConsultar acá conmigo,Si podré entrar por fregonaDe las madamas del Pindo,Y si beber mereciaDe los cristales nativosCastalios, que con ser aguaTienen efecto de vino,Pues luego al punto levantanUnos flatos tan nocivos,Que dando al seso vaivenesHacen columpiar el juicio;De donde se ocasionaronLos traspieses que dió Ovidio,Los tropezones de Homero,Los vaguidos de Virgilio,Y de todos los demasQue, fúnebres ó festivos,Conforme los tomó el Númen,Se han mostrado en sus escritos,Entre cuyos jarros yoBusqué, por modo de vicio,Si les sobraba algun tragoDel sabroso bebedizo;Y, si no me engaño, halléEn el asiento de un vidrio,De una mal hecha infusionLos polvos mal desleidos.No sé sobras de quien fueron;Pero, segun imagino,Fueron de un bribon aguado,Pues hace efectos tan frios.Versifico desde entónces,Y desde entónces poetizo,Ya en Demòcritas risadas,Ya en Eráclitos gemidos.Consulté á las nueve hermanas,Que con sus flautas y pitosAndan de una en otra edadAlborotando los siglos;Híceles mi invocacion,Tal cual fué Apolo servido,Con necesitadas plagasY con clamores mendigos.Y ellas con piedad, de vermeTan hambrienta de ejercicios,Tan sedienta de conceptos,Y tan desnuda de estilos,Ejercitaron las obras(Que nos manda el catecismo)De misericordia, viendoQue tanto las necesito.Dióme la madama EuterpeUn retazo de Virgilio,Que cercenó desvelado,Porque lo escribió dormido;Talía me dió unas nesgasQue sobraron de un corpiñoDe una tabernaria EscenaCuando la ajustó el vestido;Melpómene una bayetaDe una elegía que hizoSéneca, y que á Héctor sirvióDe funesto frontispicio;Urania, musa estrellera,Un astrolabio en que vidoLas maulas de los planetasY las tretas de los signos;Y así todas las demas,Que con pecho compasivoVestir al soldado pobreQuisieron jugar conmigo.Ya os he dicho lo que soy,Ya he contado lo que he sido;No hay mas que lo dicho, siEn algo vale mi dicho.Con que se sigue que noPuedo ser objeto dignoDe los tan mal empleadosVersos, cuanto bien escritos.Y esto no es humildad, porqueNo es mi genio tan benditoQue no tenga mas filauciaQue cuatrocientos Narcisos.Mas no es tan desbaratado,Aunque es tan desvanecido,Que presuma que mereceLo que nadie ha merecido.De vuestra alabanza objetoNo encuentro, en cuantos he visto,Quien pueda serlo, si yaNo se celebrare él mismo.Si Dios os hiciera humildeComo tan discreto os hizo,Y os ostentáseis de claroComo campais de entendido,Yo en mi lógica vulgarOs pusiera un silogismo,Que os hiciera confesarQue este fué solo el motivo;Y que cuando en mí empleaisVuestro ingenio peregrino,Es manifestar el vuestroMas que celebrar el mio.Conque quedándose en vosLo que es solo de vos digno,Es una accion inmanente,Como verbo intransitivo;Así yo no os agradezco,Pues solo quedo al oirosDeudora de lo enseñado,Pero no de lo aplaudido.Y así sabed que no estorbaEl curioso laberintoEn que, Dédalo escribano,Vuestro nombre ocultar quiso;Aunque se quedó encerrado,Tiene tan claros indicios,Que si no es elMino-Tauro,Se conoce elPaulo-minus.Pues si la combinatoria,En que á veceskirkerizo,En el cálculo no engaña,Y se yerra en el guarismo.Uno de los anagramasQue salen con mas sentidoDe su volumosa sumaQue ocupara muchos libros,Dice... Lo diré? Mas temoQue os enojaréis conmigo,Si del título os descubroLa fe, como del bautismo.Mas ¿cómo podré callarlo,Si he comenzado á decirlo,Y un secreto ya revueltoPuede dar un tabardillo?Así, para no tenerle,Diré lo que dice, y digoQue es elConde de la Granja.Laus Deo.Lo dicho, dicho.

Allá va, aunque no debiera,Incógnito señor mio,La respuesta de portanteA los versos de camino.No debiera, porque cuandoSe oculta el nombre, es indicioQue no habeis querido serHombre de nombre conmigo;Por lo cual fallamos queFuera muy justo castigo,Sin perdonaros por pobre,Dejaros por escondido.Pero el diablo del romanceTiene en su oculto artificioEn cada copla una fuerza,Y en cada verso un hechizo;Tiene un agrado tirano,Que en lo blando del estiloEl que suena como ruegoApremia como dominio;Tiene una virtud, de quienEl vigor penetrativoSe introduce en las potenciasSin pasar por los sentidos;Tiene una altiva humildadQue con estruendo sumisoSe rinde para triunfarCon las galas de rendido;Tiene qué sé yo que yerbas,Qué conjuros, qué exorcismos,Que ni los supo Medea,Ni Tesalia los ha visto;Tiene unos ciertos sonsaques,Instrumentos atractivos,Garfios del entendimiento,Y del ingenio gatillos,Que el raigon mas encarnadoDel dictámen mas bien fijoQue haya de callar, haránSalir la muela y el grito;Por esto como forzada,Sin saber lo que me digo,Os respondo como quienEscribe sin albedrio.Vi vuestro romance, yUna vez y otras mil visto,Por mi fe jurada, queJuzgo que no habla conmigo.Porque yo bien me conozco,Y no soy por quien se dijoAquello de haber juntadoMilagros y basiliscos.Verdad es que acá á mis solas,En unos ratos perdidos,A algunas vueltas de cartasBorradas las sobrescribo;Y para probar las plumas,Instrumentos de mi oficio,Hice versos, como quienHace lo que hacer no quiso.Pero esto no pasó deConsultar acá conmigo,Si podré entrar por fregonaDe las madamas del Pindo,Y si beber mereciaDe los cristales nativosCastalios, que con ser aguaTienen efecto de vino,Pues luego al punto levantanUnos flatos tan nocivos,Que dando al seso vaivenesHacen columpiar el juicio;De donde se ocasionaronLos traspieses que dió Ovidio,Los tropezones de Homero,Los vaguidos de Virgilio,Y de todos los demasQue, fúnebres ó festivos,Conforme los tomó el Númen,Se han mostrado en sus escritos,Entre cuyos jarros yoBusqué, por modo de vicio,Si les sobraba algun tragoDel sabroso bebedizo;Y, si no me engaño, halléEn el asiento de un vidrio,De una mal hecha infusionLos polvos mal desleidos.No sé sobras de quien fueron;Pero, segun imagino,Fueron de un bribon aguado,Pues hace efectos tan frios.Versifico desde entónces,Y desde entónces poetizo,Ya en Demòcritas risadas,Ya en Eráclitos gemidos.Consulté á las nueve hermanas,Que con sus flautas y pitosAndan de una en otra edadAlborotando los siglos;Híceles mi invocacion,Tal cual fué Apolo servido,Con necesitadas plagasY con clamores mendigos.Y ellas con piedad, de vermeTan hambrienta de ejercicios,Tan sedienta de conceptos,Y tan desnuda de estilos,Ejercitaron las obras(Que nos manda el catecismo)De misericordia, viendoQue tanto las necesito.Dióme la madama EuterpeUn retazo de Virgilio,Que cercenó desvelado,Porque lo escribió dormido;Talía me dió unas nesgasQue sobraron de un corpiñoDe una tabernaria EscenaCuando la ajustó el vestido;Melpómene una bayetaDe una elegía que hizoSéneca, y que á Héctor sirvióDe funesto frontispicio;Urania, musa estrellera,Un astrolabio en que vidoLas maulas de los planetasY las tretas de los signos;Y así todas las demas,Que con pecho compasivoVestir al soldado pobreQuisieron jugar conmigo.Ya os he dicho lo que soy,Ya he contado lo que he sido;No hay mas que lo dicho, siEn algo vale mi dicho.Con que se sigue que noPuedo ser objeto dignoDe los tan mal empleadosVersos, cuanto bien escritos.Y esto no es humildad, porqueNo es mi genio tan benditoQue no tenga mas filauciaQue cuatrocientos Narcisos.Mas no es tan desbaratado,Aunque es tan desvanecido,Que presuma que mereceLo que nadie ha merecido.De vuestra alabanza objetoNo encuentro, en cuantos he visto,Quien pueda serlo, si yaNo se celebrare él mismo.Si Dios os hiciera humildeComo tan discreto os hizo,Y os ostentáseis de claroComo campais de entendido,Yo en mi lógica vulgarOs pusiera un silogismo,Que os hiciera confesarQue este fué solo el motivo;Y que cuando en mí empleaisVuestro ingenio peregrino,Es manifestar el vuestroMas que celebrar el mio.Conque quedándose en vosLo que es solo de vos digno,Es una accion inmanente,Como verbo intransitivo;Así yo no os agradezco,Pues solo quedo al oirosDeudora de lo enseñado,Pero no de lo aplaudido.Y así sabed que no estorbaEl curioso laberintoEn que, Dédalo escribano,Vuestro nombre ocultar quiso;Aunque se quedó encerrado,Tiene tan claros indicios,Que si no es elMino-Tauro,Se conoce elPaulo-minus.Pues si la combinatoria,En que á veceskirkerizo,En el cálculo no engaña,Y se yerra en el guarismo.Uno de los anagramasQue salen con mas sentidoDe su volumosa sumaQue ocupara muchos libros,Dice... Lo diré? Mas temoQue os enojaréis conmigo,Si del título os descubroLa fe, como del bautismo.Mas ¿cómo podré callarlo,Si he comenzado á decirlo,Y un secreto ya revueltoPuede dar un tabardillo?Así, para no tenerle,Diré lo que dice, y digoQue es elConde de la Granja.Laus Deo.Lo dicho, dicho.

Allá va, aunque no debiera,Incógnito señor mio,La respuesta de portanteA los versos de camino.

No debiera, porque cuandoSe oculta el nombre, es indicioQue no habeis querido serHombre de nombre conmigo;

Por lo cual fallamos queFuera muy justo castigo,Sin perdonaros por pobre,Dejaros por escondido.

Pero el diablo del romanceTiene en su oculto artificioEn cada copla una fuerza,Y en cada verso un hechizo;

Tiene un agrado tirano,Que en lo blando del estiloEl que suena como ruegoApremia como dominio;

Tiene una virtud, de quienEl vigor penetrativoSe introduce en las potenciasSin pasar por los sentidos;

Tiene una altiva humildadQue con estruendo sumisoSe rinde para triunfarCon las galas de rendido;

Tiene qué sé yo que yerbas,Qué conjuros, qué exorcismos,Que ni los supo Medea,Ni Tesalia los ha visto;

Tiene unos ciertos sonsaques,Instrumentos atractivos,Garfios del entendimiento,Y del ingenio gatillos,

Que el raigon mas encarnadoDel dictámen mas bien fijoQue haya de callar, haránSalir la muela y el grito;

Por esto como forzada,Sin saber lo que me digo,Os respondo como quienEscribe sin albedrio.

Vi vuestro romance, yUna vez y otras mil visto,Por mi fe jurada, queJuzgo que no habla conmigo.

Porque yo bien me conozco,Y no soy por quien se dijoAquello de haber juntadoMilagros y basiliscos.

Verdad es que acá á mis solas,En unos ratos perdidos,A algunas vueltas de cartasBorradas las sobrescribo;

Y para probar las plumas,Instrumentos de mi oficio,Hice versos, como quienHace lo que hacer no quiso.

Pero esto no pasó deConsultar acá conmigo,Si podré entrar por fregonaDe las madamas del Pindo,

Y si beber mereciaDe los cristales nativosCastalios, que con ser aguaTienen efecto de vino,

Pues luego al punto levantanUnos flatos tan nocivos,Que dando al seso vaivenesHacen columpiar el juicio;

De donde se ocasionaronLos traspieses que dió Ovidio,Los tropezones de Homero,Los vaguidos de Virgilio,

Y de todos los demasQue, fúnebres ó festivos,Conforme los tomó el Númen,Se han mostrado en sus escritos,

Entre cuyos jarros yoBusqué, por modo de vicio,Si les sobraba algun tragoDel sabroso bebedizo;

Y, si no me engaño, halléEn el asiento de un vidrio,De una mal hecha infusionLos polvos mal desleidos.

No sé sobras de quien fueron;Pero, segun imagino,Fueron de un bribon aguado,Pues hace efectos tan frios.

Versifico desde entónces,Y desde entónces poetizo,Ya en Demòcritas risadas,Ya en Eráclitos gemidos.

Consulté á las nueve hermanas,Que con sus flautas y pitosAndan de una en otra edadAlborotando los siglos;

Híceles mi invocacion,Tal cual fué Apolo servido,Con necesitadas plagasY con clamores mendigos.

Y ellas con piedad, de vermeTan hambrienta de ejercicios,Tan sedienta de conceptos,Y tan desnuda de estilos,

Ejercitaron las obras(Que nos manda el catecismo)De misericordia, viendoQue tanto las necesito.

Dióme la madama EuterpeUn retazo de Virgilio,Que cercenó desvelado,Porque lo escribió dormido;

Talía me dió unas nesgasQue sobraron de un corpiñoDe una tabernaria EscenaCuando la ajustó el vestido;

Melpómene una bayetaDe una elegía que hizoSéneca, y que á Héctor sirvióDe funesto frontispicio;

Urania, musa estrellera,Un astrolabio en que vidoLas maulas de los planetasY las tretas de los signos;

Y así todas las demas,Que con pecho compasivoVestir al soldado pobreQuisieron jugar conmigo.

Ya os he dicho lo que soy,Ya he contado lo que he sido;No hay mas que lo dicho, siEn algo vale mi dicho.

Con que se sigue que noPuedo ser objeto dignoDe los tan mal empleadosVersos, cuanto bien escritos.

Y esto no es humildad, porqueNo es mi genio tan benditoQue no tenga mas filauciaQue cuatrocientos Narcisos.

Mas no es tan desbaratado,Aunque es tan desvanecido,Que presuma que mereceLo que nadie ha merecido.

De vuestra alabanza objetoNo encuentro, en cuantos he visto,Quien pueda serlo, si yaNo se celebrare él mismo.

Si Dios os hiciera humildeComo tan discreto os hizo,Y os ostentáseis de claroComo campais de entendido,

Yo en mi lógica vulgarOs pusiera un silogismo,Que os hiciera confesarQue este fué solo el motivo;

Y que cuando en mí empleaisVuestro ingenio peregrino,Es manifestar el vuestroMas que celebrar el mio.

Conque quedándose en vosLo que es solo de vos digno,Es una accion inmanente,Como verbo intransitivo;

Así yo no os agradezco,Pues solo quedo al oirosDeudora de lo enseñado,Pero no de lo aplaudido.

Y así sabed que no estorbaEl curioso laberintoEn que, Dédalo escribano,Vuestro nombre ocultar quiso;

Aunque se quedó encerrado,Tiene tan claros indicios,Que si no es elMino-Tauro,Se conoce elPaulo-minus.

Pues si la combinatoria,En que á veceskirkerizo,En el cálculo no engaña,Y se yerra en el guarismo.

Uno de los anagramasQue salen con mas sentidoDe su volumosa sumaQue ocupara muchos libros,

Dice... Lo diré? Mas temoQue os enojaréis conmigo,Si del título os descubroLa fe, como del bautismo.

Mas ¿cómo podré callarlo,Si he comenzado á decirlo,Y un secreto ya revueltoPuede dar un tabardillo?

Así, para no tenerle,Diré lo que dice, y digoQue es elConde de la Granja.Laus Deo.Lo dicho, dicho.

En reconocimiento á los autores europeos que elogiaron los versos de la poetisa.

(Fragmentos.)

...........¿De dónde á mí tanto elogio?¿De dónde á mí encomio tanto?¿Tanto pudo la distanciaAñadir á mi retrato?¿De qué estatura me haceis?¿Qué coloso habéis labrado,Que desconoce la alturaDel original lo bajo?No soy yo la que pensais,Sino es que allá me habeis dadoOtro ser en vuestras plumas,Y otro aliento en vuestros labios;Y diversa de mí mismaEntre vuestras plumas ando,No como soy, sino comoQuisísteis imaginarlo.A regiros por informes,No me hiciera asombro tanto,Que ya sé cuanto el afectoSabe agrandar los tamaños;Pero si de mis borronesVísteis los humildes rasgos,Que del tiempo mas perdidoFueron ocios descuidados,¿Qué os pudo mover á aquellosMal merecidos aplausos?¿Así puede á la verdadArrastrar lo cortesano?A una ignorante mujer,Cuyo estudio no ha pasadoDe ratos á la precisaOcupación mal hurtados,......................¿Se dirigen los elogiosDe los ingenios mas clarosQue en púlpitos y en escuelasEl mundo venera sabios?¿Cuál fué la ascendiente estrellaQue, dominando los astros,A mí os ha inclinado, haciendoLo violento voluntario?¿Qué mágicas infusionesDe los indios herbolariosDe mi patria, entre mis letrasEl hechizo derramaron?¿Qué proporcion de distanciaEl sonido modulandoDe mis versos, hacer pudoCónsono lo destemplado?¿Qué siniestras perspectivasDieron aparente ornatoAl cuerpo compuesto soloDe unos mal distintos trazos?¡Oh cuántas veces, oh cuántas,Entre las ondas de tantosNo merecidos loores,Elogios mal empleados!¡Oh cuántas encandiladaEn tanto golfo de rayos,O hubiera muerto Faetonte,O Narciso, peligrado,A no tener en mí mismaRemedio tan á la mano,Como el conocerme, siendoLo que los pies para el pavo!Vergüenza me ocasionaisCon haberme celebrado,Porque sacan vuestras lucesMis faltas á lo mas claro.Vosotros me concebísteisA vuestro modo, y no estrañoLo grande, que esos conceptosPor fuerza han de ser milagros.La imágen de vuestra ideaEs la que habeis alabado,Y siendo vuestra es bien dignaDe vuestros mismos aplausos.¡Celebrad ese de vuestraPropia aprension simulacro,Para que en vosotros mismosSe vuelva á quedar el lauro!...........

...........¿De dónde á mí tanto elogio?¿De dónde á mí encomio tanto?¿Tanto pudo la distanciaAñadir á mi retrato?¿De qué estatura me haceis?¿Qué coloso habéis labrado,Que desconoce la alturaDel original lo bajo?No soy yo la que pensais,Sino es que allá me habeis dadoOtro ser en vuestras plumas,Y otro aliento en vuestros labios;Y diversa de mí mismaEntre vuestras plumas ando,No como soy, sino comoQuisísteis imaginarlo.A regiros por informes,No me hiciera asombro tanto,Que ya sé cuanto el afectoSabe agrandar los tamaños;Pero si de mis borronesVísteis los humildes rasgos,Que del tiempo mas perdidoFueron ocios descuidados,¿Qué os pudo mover á aquellosMal merecidos aplausos?¿Así puede á la verdadArrastrar lo cortesano?A una ignorante mujer,Cuyo estudio no ha pasadoDe ratos á la precisaOcupación mal hurtados,......................¿Se dirigen los elogiosDe los ingenios mas clarosQue en púlpitos y en escuelasEl mundo venera sabios?¿Cuál fué la ascendiente estrellaQue, dominando los astros,A mí os ha inclinado, haciendoLo violento voluntario?¿Qué mágicas infusionesDe los indios herbolariosDe mi patria, entre mis letrasEl hechizo derramaron?¿Qué proporcion de distanciaEl sonido modulandoDe mis versos, hacer pudoCónsono lo destemplado?¿Qué siniestras perspectivasDieron aparente ornatoAl cuerpo compuesto soloDe unos mal distintos trazos?¡Oh cuántas veces, oh cuántas,Entre las ondas de tantosNo merecidos loores,Elogios mal empleados!¡Oh cuántas encandiladaEn tanto golfo de rayos,O hubiera muerto Faetonte,O Narciso, peligrado,A no tener en mí mismaRemedio tan á la mano,Como el conocerme, siendoLo que los pies para el pavo!Vergüenza me ocasionaisCon haberme celebrado,Porque sacan vuestras lucesMis faltas á lo mas claro.Vosotros me concebísteisA vuestro modo, y no estrañoLo grande, que esos conceptosPor fuerza han de ser milagros.La imágen de vuestra ideaEs la que habeis alabado,Y siendo vuestra es bien dignaDe vuestros mismos aplausos.¡Celebrad ese de vuestraPropia aprension simulacro,Para que en vosotros mismosSe vuelva á quedar el lauro!...........

...........¿De dónde á mí tanto elogio?¿De dónde á mí encomio tanto?¿Tanto pudo la distanciaAñadir á mi retrato?

¿De qué estatura me haceis?¿Qué coloso habéis labrado,Que desconoce la alturaDel original lo bajo?

No soy yo la que pensais,Sino es que allá me habeis dadoOtro ser en vuestras plumas,Y otro aliento en vuestros labios;

Y diversa de mí mismaEntre vuestras plumas ando,No como soy, sino comoQuisísteis imaginarlo.

A regiros por informes,No me hiciera asombro tanto,Que ya sé cuanto el afectoSabe agrandar los tamaños;

Pero si de mis borronesVísteis los humildes rasgos,Que del tiempo mas perdidoFueron ocios descuidados,

¿Qué os pudo mover á aquellosMal merecidos aplausos?¿Así puede á la verdadArrastrar lo cortesano?

A una ignorante mujer,Cuyo estudio no ha pasadoDe ratos á la precisaOcupación mal hurtados,......................¿Se dirigen los elogiosDe los ingenios mas clarosQue en púlpitos y en escuelasEl mundo venera sabios?

¿Cuál fué la ascendiente estrellaQue, dominando los astros,A mí os ha inclinado, haciendoLo violento voluntario?

¿Qué mágicas infusionesDe los indios herbolariosDe mi patria, entre mis letrasEl hechizo derramaron?

¿Qué proporcion de distanciaEl sonido modulandoDe mis versos, hacer pudoCónsono lo destemplado?

¿Qué siniestras perspectivasDieron aparente ornatoAl cuerpo compuesto soloDe unos mal distintos trazos?

¡Oh cuántas veces, oh cuántas,Entre las ondas de tantosNo merecidos loores,Elogios mal empleados!

¡Oh cuántas encandiladaEn tanto golfo de rayos,O hubiera muerto Faetonte,O Narciso, peligrado,

A no tener en mí mismaRemedio tan á la mano,Como el conocerme, siendoLo que los pies para el pavo!

Vergüenza me ocasionaisCon haberme celebrado,Porque sacan vuestras lucesMis faltas á lo mas claro.

Vosotros me concebísteisA vuestro modo, y no estrañoLo grande, que esos conceptosPor fuerza han de ser milagros.

La imágen de vuestra ideaEs la que habeis alabado,Y siendo vuestra es bien dignaDe vuestros mismos aplausos.

¡Celebrad ese de vuestraPropia aprension simulacro,Para que en vosotros mismosSe vuelva á quedar el lauro!...........

(FRAGMENTOS.)

...........Si es lícito y aun debidoEste cariño que tengo,¿Por qué me han de dar castigoPorque pago lo que debo?¡Oh cuánta fineza! oh cuántosCariños he visto tiernos!Que amor que se tiene en DiosEs calidad sin opuestos.De lo lícito no puedeHacer contrarios conceptos,Porque es amor que al olvidoNo puede vivir espuesto.Yo me acuerdo (oh nunca fuera!)Que he querido en otro tiempo,Lo que paso de locuraY lo que excedió de estremo.Mas como era amor bastardoY de contrarios compuesto,Fué fácil desvanecerseDe achaque de su ser mesmo;Mas ahora ¡ay de mí! estáTan en su natural centro,Que la virtud; razónSon quien aviva su incendio............¡Oh humana flaqueza nuestraA donde el mas puro afectoAun no sabe desnudarseDel natural sentimiento!Tan precisa es la apetenciaQue á ser amados tenemos,Que aun sabiendo que es inútilNunca dejarla sabemos.Que corresponda á mi amorNada añade; mas no puedo,Por mas que lo solicito,Dejar yo de apetecerlo.Si es delito, ya lo digo;Si es culpa, ya la confieso;Mas no puedo arrepentirmePor mas que hacerlo pretendo.Bien ha visto quien penetraLo interior de mis secretos,Que yo misma estoy forjandoLos dolores que padezco;Bien sabe que soy yo mismaVerdugo de mis deseos,Pues muertos entre mis ansiasTienen sepulcro en mi pecho.Muero ¡quién creyera! á manosDel objeto que mas quiero,Y el motivo de matarmeEs el amor que le tengo.Así alimentando tristeLa vida con el veneno,La misma muerte que vivoEs la vida con que muero,Pero valor, corazon,Porque á tan dulce tormento,En medio de cualquier suerteNo dejar de amar protesto!

...........Si es lícito y aun debidoEste cariño que tengo,¿Por qué me han de dar castigoPorque pago lo que debo?¡Oh cuánta fineza! oh cuántosCariños he visto tiernos!Que amor que se tiene en DiosEs calidad sin opuestos.De lo lícito no puedeHacer contrarios conceptos,Porque es amor que al olvidoNo puede vivir espuesto.Yo me acuerdo (oh nunca fuera!)Que he querido en otro tiempo,Lo que paso de locuraY lo que excedió de estremo.Mas como era amor bastardoY de contrarios compuesto,Fué fácil desvanecerseDe achaque de su ser mesmo;Mas ahora ¡ay de mí! estáTan en su natural centro,Que la virtud; razónSon quien aviva su incendio............¡Oh humana flaqueza nuestraA donde el mas puro afectoAun no sabe desnudarseDel natural sentimiento!Tan precisa es la apetenciaQue á ser amados tenemos,Que aun sabiendo que es inútilNunca dejarla sabemos.Que corresponda á mi amorNada añade; mas no puedo,Por mas que lo solicito,Dejar yo de apetecerlo.Si es delito, ya lo digo;Si es culpa, ya la confieso;Mas no puedo arrepentirmePor mas que hacerlo pretendo.Bien ha visto quien penetraLo interior de mis secretos,Que yo misma estoy forjandoLos dolores que padezco;Bien sabe que soy yo mismaVerdugo de mis deseos,Pues muertos entre mis ansiasTienen sepulcro en mi pecho.Muero ¡quién creyera! á manosDel objeto que mas quiero,Y el motivo de matarmeEs el amor que le tengo.Así alimentando tristeLa vida con el veneno,La misma muerte que vivoEs la vida con que muero,Pero valor, corazon,Porque á tan dulce tormento,En medio de cualquier suerteNo dejar de amar protesto!

...........Si es lícito y aun debidoEste cariño que tengo,¿Por qué me han de dar castigoPorque pago lo que debo?¡Oh cuánta fineza! oh cuántosCariños he visto tiernos!Que amor que se tiene en DiosEs calidad sin opuestos.De lo lícito no puedeHacer contrarios conceptos,Porque es amor que al olvidoNo puede vivir espuesto.Yo me acuerdo (oh nunca fuera!)Que he querido en otro tiempo,Lo que paso de locuraY lo que excedió de estremo.Mas como era amor bastardoY de contrarios compuesto,Fué fácil desvanecerseDe achaque de su ser mesmo;Mas ahora ¡ay de mí! estáTan en su natural centro,Que la virtud; razónSon quien aviva su incendio............¡Oh humana flaqueza nuestraA donde el mas puro afectoAun no sabe desnudarseDel natural sentimiento!

Tan precisa es la apetenciaQue á ser amados tenemos,Que aun sabiendo que es inútilNunca dejarla sabemos.

Que corresponda á mi amorNada añade; mas no puedo,Por mas que lo solicito,Dejar yo de apetecerlo.

Si es delito, ya lo digo;Si es culpa, ya la confieso;Mas no puedo arrepentirmePor mas que hacerlo pretendo.

Bien ha visto quien penetraLo interior de mis secretos,Que yo misma estoy forjandoLos dolores que padezco;

Bien sabe que soy yo mismaVerdugo de mis deseos,Pues muertos entre mis ansiasTienen sepulcro en mi pecho.

Muero ¡quién creyera! á manosDel objeto que mas quiero,Y el motivo de matarmeEs el amor que le tengo.

Así alimentando tristeLa vida con el veneno,La misma muerte que vivoEs la vida con que muero,

Pero valor, corazon,Porque á tan dulce tormento,En medio de cualquier suerteNo dejar de amar protesto!

Fragmento del auto historial “El cetro de Josef”. La mujer de Putifar á Josef.

Espera, galan hebreo,Y si á obligarte no bastanLas prendas de mi belleza,Los adornos de mi gracia;Si en los rizos de mi peloLos tesoros de la ArabiaNo te aprisionan, porqueSon en fin cadenas blandas;Si de mis ojos los rayos,Si de mi frente la plata,Si en mi boca los rubíes,Si en mis mejillas el nácarNo te mueven ni te incitan,Ni á que me enamores bastan,Porque son prendas caducasQue pagan al tiempo parias,Muévate una alma rendida,Que los tesoros del almaNo pagan pension al tiempoNi tributo á las mudanzas.No huyas, Josef, espera,Vuelve siquiera la cara;Mírame, que con la vistaTu fidelidad no manchas.Vuelve los ojos.Josef.—No quiero,Que quien la vista no guarda,No guardará el corazon,Pues abre su puerta franca.

Espera, galan hebreo,Y si á obligarte no bastanLas prendas de mi belleza,Los adornos de mi gracia;Si en los rizos de mi peloLos tesoros de la ArabiaNo te aprisionan, porqueSon en fin cadenas blandas;Si de mis ojos los rayos,Si de mi frente la plata,Si en mi boca los rubíes,Si en mis mejillas el nácarNo te mueven ni te incitan,Ni á que me enamores bastan,Porque son prendas caducasQue pagan al tiempo parias,Muévate una alma rendida,Que los tesoros del almaNo pagan pension al tiempoNi tributo á las mudanzas.No huyas, Josef, espera,Vuelve siquiera la cara;Mírame, que con la vistaTu fidelidad no manchas.Vuelve los ojos.Josef.—No quiero,Que quien la vista no guarda,No guardará el corazon,Pues abre su puerta franca.

Espera, galan hebreo,Y si á obligarte no bastanLas prendas de mi belleza,Los adornos de mi gracia;Si en los rizos de mi peloLos tesoros de la ArabiaNo te aprisionan, porqueSon en fin cadenas blandas;Si de mis ojos los rayos,Si de mi frente la plata,Si en mi boca los rubíes,Si en mis mejillas el nácarNo te mueven ni te incitan,Ni á que me enamores bastan,Porque son prendas caducasQue pagan al tiempo parias,Muévate una alma rendida,Que los tesoros del almaNo pagan pension al tiempoNi tributo á las mudanzas.No huyas, Josef, espera,Vuelve siquiera la cara;Mírame, que con la vistaTu fidelidad no manchas.Vuelve los ojos.Josef.—No quiero,Que quien la vista no guarda,No guardará el corazon,Pues abre su puerta franca.

Lo que no le es al deseoLícito, no es bien que hagaLícito á mis ojos yo;Que aunque el precepto no caigaSobre el ver, como la vistaMinistra especies al almaQue despierten el deseoY que susciten su llama,Si yo una vez las recibo,Será imposible borrarlasY difícil resistirlas;Y es muy necia confianzaQue yo mismo á mi enemigaAdmita dentro de casa.Muj.Pues ingrato, vive el cielo,Que supuesto que no bastanLa terneza, ni el cariñoA tu condicion ingrata,La ha de vencer la violencia,Y así de esta suerte...Josef.—Aparta!Suéltame!Mujer.—Cómo soltarte?Primero...Josef.—El cielo me valga!Profecía.Ya te vale, porque el cieloNunca á quien le invoca falta.Huye, Josef; porque DiosSolo á quien se guarda, guarda.Muj.Huyó el ingrato! y dejómeSolo en las manos la capa.Qué nuevo furor me incita?Ya todo el amor es rabia!...........

Lo que no le es al deseoLícito, no es bien que hagaLícito á mis ojos yo;Que aunque el precepto no caigaSobre el ver, como la vistaMinistra especies al almaQue despierten el deseoY que susciten su llama,Si yo una vez las recibo,Será imposible borrarlasY difícil resistirlas;Y es muy necia confianzaQue yo mismo á mi enemigaAdmita dentro de casa.Muj.Pues ingrato, vive el cielo,Que supuesto que no bastanLa terneza, ni el cariñoA tu condicion ingrata,La ha de vencer la violencia,Y así de esta suerte...Josef.—Aparta!Suéltame!Mujer.—Cómo soltarte?Primero...Josef.—El cielo me valga!Profecía.Ya te vale, porque el cieloNunca á quien le invoca falta.Huye, Josef; porque DiosSolo á quien se guarda, guarda.Muj.Huyó el ingrato! y dejómeSolo en las manos la capa.Qué nuevo furor me incita?Ya todo el amor es rabia!...........

Lo que no le es al deseoLícito, no es bien que hagaLícito á mis ojos yo;Que aunque el precepto no caigaSobre el ver, como la vistaMinistra especies al almaQue despierten el deseoY que susciten su llama,Si yo una vez las recibo,Será imposible borrarlasY difícil resistirlas;Y es muy necia confianzaQue yo mismo á mi enemigaAdmita dentro de casa.Muj.Pues ingrato, vive el cielo,Que supuesto que no bastanLa terneza, ni el cariñoA tu condicion ingrata,La ha de vencer la violencia,Y así de esta suerte...Josef.—Aparta!Suéltame!Mujer.—Cómo soltarte?Primero...Josef.—El cielo me valga!Profecía.Ya te vale, porque el cieloNunca á quien le invoca falta.Huye, Josef; porque DiosSolo á quien se guarda, guarda.Muj.Huyó el ingrato! y dejómeSolo en las manos la capa.Qué nuevo furor me incita?Ya todo el amor es rabia!...........


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