Lucha entre la virtud y la costumbre.
Miéntras la gracia me excitaPor elevarme á la esfera,Mas me abate á lo profundoEl peso de mis miserias.La virtud y la costumbreEn el corazon pelean,Y el corazon agonizaEn tanto que lidian ellas.Y aunque es la virtud tan fuerte,Temo que talvez la venza,Que es muy grande la costumbre,Y está la virtud muy tierna.Oscurécese el discursoEn tan confusas tinieblas;Pues ¿quién podrá darme luz,Si está la razon á ciegas?De mí mesma soy verdugoY soy cárcel de mí mesma:¿Quién vió que pena y penanteUna propia cosa sean?Causo disgusto á lo mismoQue mas agradar quisiera,Y del disgusto que doyEn mí resulta la pena.Amo á Dios y siento en Dios,Y hace mi voluntad mesmaDe lo que es alivio, cruz,Del mismo puerto, tormenta.Padezca, pues Dios lo manda;Mas de tal manera sea,Que si son las penas culpas,No sean culpas las penas.
Miéntras la gracia me excitaPor elevarme á la esfera,Mas me abate á lo profundoEl peso de mis miserias.La virtud y la costumbreEn el corazon pelean,Y el corazon agonizaEn tanto que lidian ellas.Y aunque es la virtud tan fuerte,Temo que talvez la venza,Que es muy grande la costumbre,Y está la virtud muy tierna.Oscurécese el discursoEn tan confusas tinieblas;Pues ¿quién podrá darme luz,Si está la razon á ciegas?De mí mesma soy verdugoY soy cárcel de mí mesma:¿Quién vió que pena y penanteUna propia cosa sean?Causo disgusto á lo mismoQue mas agradar quisiera,Y del disgusto que doyEn mí resulta la pena.Amo á Dios y siento en Dios,Y hace mi voluntad mesmaDe lo que es alivio, cruz,Del mismo puerto, tormenta.Padezca, pues Dios lo manda;Mas de tal manera sea,Que si son las penas culpas,No sean culpas las penas.
Miéntras la gracia me excitaPor elevarme á la esfera,Mas me abate á lo profundoEl peso de mis miserias.
La virtud y la costumbreEn el corazon pelean,Y el corazon agonizaEn tanto que lidian ellas.
Y aunque es la virtud tan fuerte,Temo que talvez la venza,Que es muy grande la costumbre,Y está la virtud muy tierna.
Oscurécese el discursoEn tan confusas tinieblas;Pues ¿quién podrá darme luz,Si está la razon á ciegas?
De mí mesma soy verdugoY soy cárcel de mí mesma:¿Quién vió que pena y penanteUna propia cosa sean?
Causo disgusto á lo mismoQue mas agradar quisiera,Y del disgusto que doyEn mí resulta la pena.
Amo á Dios y siento en Dios,Y hace mi voluntad mesmaDe lo que es alivio, cruz,Del mismo puerto, tormenta.
Padezca, pues Dios lo manda;Mas de tal manera sea,Que si son las penas culpas,No sean culpas las penas.
Elogio de María en el misterio de la Encarnacion.
Que hoy bajó Dios á la tierra,Es cierto: pero mas ciertoEs que bajando á MaríaBajó Dios á mejor cielo.Por obediencia del PadreSe vistió de carne el Verbo;Mas tal que le pudo hacerComodidad el precepto.Conveniencia fué de todosEste divino misterio,Pues el hombre de fortunaMejoró, y Dios de asiento.Su sangre le dió MaríaA logro, porque á su tiempoLa que recibe encarnandoRestituya redimiendo.Un arcángel á pedirBajó su consentimiento,Guardándole en ser rogadaDe reina los privilegios.¡Oh grandeza de María!Que cuando usa el Padre EternoDe dominio con su Hijo,Use con ella de ruego!
Que hoy bajó Dios á la tierra,Es cierto: pero mas ciertoEs que bajando á MaríaBajó Dios á mejor cielo.Por obediencia del PadreSe vistió de carne el Verbo;Mas tal que le pudo hacerComodidad el precepto.Conveniencia fué de todosEste divino misterio,Pues el hombre de fortunaMejoró, y Dios de asiento.Su sangre le dió MaríaA logro, porque á su tiempoLa que recibe encarnandoRestituya redimiendo.Un arcángel á pedirBajó su consentimiento,Guardándole en ser rogadaDe reina los privilegios.¡Oh grandeza de María!Que cuando usa el Padre EternoDe dominio con su Hijo,Use con ella de ruego!
Que hoy bajó Dios á la tierra,Es cierto: pero mas ciertoEs que bajando á MaríaBajó Dios á mejor cielo.
Por obediencia del PadreSe vistió de carne el Verbo;Mas tal que le pudo hacerComodidad el precepto.
Conveniencia fué de todosEste divino misterio,Pues el hombre de fortunaMejoró, y Dios de asiento.
Su sangre le dió MaríaA logro, porque á su tiempoLa que recibe encarnandoRestituya redimiendo.
Un arcángel á pedirBajó su consentimiento,Guardándole en ser rogadaDe reina los privilegios.
¡Oh grandeza de María!Que cuando usa el Padre EternoDe dominio con su Hijo,Use con ella de ruego!
Ave Regina cælorum.
¡Salve, Reina de los cielos,Y de los ángeles reina!¡Salve de Jesé raizY de la luz clara puerta!Gózate, Vírgen gloriosa,Sobre todas las mas bella;Vive la mas exaltada,Y por nos á Cristo ruega.Para cantarte alabanzasDa dignidad á mi lengua,Y contra tus enemigosDame tu virtud y fuerza.Y tú, Señor poderoso,Concedédle por defensaEl presidio de tu MadreA la fragilidad nuestra,Para que con el auxilioDe su maternal clemenciaDe nuestras iniquidadesLevantemos la cabeza.
¡Salve, Reina de los cielos,Y de los ángeles reina!¡Salve de Jesé raizY de la luz clara puerta!Gózate, Vírgen gloriosa,Sobre todas las mas bella;Vive la mas exaltada,Y por nos á Cristo ruega.Para cantarte alabanzasDa dignidad á mi lengua,Y contra tus enemigosDame tu virtud y fuerza.Y tú, Señor poderoso,Concedédle por defensaEl presidio de tu MadreA la fragilidad nuestra,Para que con el auxilioDe su maternal clemenciaDe nuestras iniquidadesLevantemos la cabeza.
¡Salve, Reina de los cielos,Y de los ángeles reina!¡Salve de Jesé raizY de la luz clara puerta!
Gózate, Vírgen gloriosa,Sobre todas las mas bella;Vive la mas exaltada,Y por nos á Cristo ruega.
Para cantarte alabanzasDa dignidad á mi lengua,Y contra tus enemigosDame tu virtud y fuerza.
Y tú, Señor poderoso,Concedédle por defensaEl presidio de tu MadreA la fragilidad nuestra,
Para que con el auxilioDe su maternal clemenciaDe nuestras iniquidadesLevantemos la cabeza.
A Cristo sacramentado, en el dia de la comunion.
Amante dulce del alma,Bien soberano á que aspiro,Tú que sabes las ofensasCastigar á beneficios;Divino iman en que adoro,Hoy que propicio te miro,Que me influyes la osadíaDe poder llamarte mio;Hoy que en union amorosaImaginó tu cariñoQue si no estabas en mí,Era poco estar conmigo;Hoy que para examinarEl amor con que te sirvo,Al corazon en personaHas penetrado tú mismo:Pregunto ¿es amor ó celosTan cuidadoso escrutinio?Que quien lo registra todo,Da de sospechar indicios.Mas ¡ay bárbara ignorante!Y ¡qué de errores he dicho,Como si el estorbo humanoObstara al Lince divino!Para ver los corazonesNo has menester asistirlos,Que para tí son patentesLas entrañas del abismo.Con una intuicion presenteTienes en vuestro registroEl infinito pasadoHasta el presente finito;Luego no necesitabasPara ver el pecho mio,Si lo estás mirando sabio,Entrar á mirarlo fino.
Amante dulce del alma,Bien soberano á que aspiro,Tú que sabes las ofensasCastigar á beneficios;Divino iman en que adoro,Hoy que propicio te miro,Que me influyes la osadíaDe poder llamarte mio;Hoy que en union amorosaImaginó tu cariñoQue si no estabas en mí,Era poco estar conmigo;Hoy que para examinarEl amor con que te sirvo,Al corazon en personaHas penetrado tú mismo:Pregunto ¿es amor ó celosTan cuidadoso escrutinio?Que quien lo registra todo,Da de sospechar indicios.Mas ¡ay bárbara ignorante!Y ¡qué de errores he dicho,Como si el estorbo humanoObstara al Lince divino!Para ver los corazonesNo has menester asistirlos,Que para tí son patentesLas entrañas del abismo.Con una intuicion presenteTienes en vuestro registroEl infinito pasadoHasta el presente finito;Luego no necesitabasPara ver el pecho mio,Si lo estás mirando sabio,Entrar á mirarlo fino.
Amante dulce del alma,Bien soberano á que aspiro,Tú que sabes las ofensasCastigar á beneficios;
Divino iman en que adoro,Hoy que propicio te miro,Que me influyes la osadíaDe poder llamarte mio;
Hoy que en union amorosaImaginó tu cariñoQue si no estabas en mí,Era poco estar conmigo;
Hoy que para examinarEl amor con que te sirvo,Al corazon en personaHas penetrado tú mismo:
Pregunto ¿es amor ó celosTan cuidadoso escrutinio?Que quien lo registra todo,Da de sospechar indicios.
Mas ¡ay bárbara ignorante!Y ¡qué de errores he dicho,Como si el estorbo humanoObstara al Lince divino!
Para ver los corazonesNo has menester asistirlos,Que para tí son patentesLas entrañas del abismo.
Con una intuicion presenteTienes en vuestro registroEl infinito pasadoHasta el presente finito;
Luego no necesitabasPara ver el pecho mio,Si lo estás mirando sabio,Entrar á mirarlo fino.
A San Pedro.
Del descuido de una culpaUn gallo, Pedro, os avisa;Que un irracional reprendeA quien la razon olvida.¡Qué poco la ProvidenciaDe instrumentos necesita,Pues á un apóstol convierteCon lo que un ave predica!Exámen fué vuestra culpaPara vuestra prelacía,Que peligra de muy rectoQuien de frágil no peligra.Tímido mueve el impulsoDe la mano compasivaQuien en su castigo propioTiene del dolor noticia.En las agenas flaquezasSiempre la vuestra se os pinta,Y el estruendo del que caeOs recuerda la caida.Así templan vuestros ojosCon la piedad la justicia,Cuando lloran como reosLo que como jueces miran.
Del descuido de una culpaUn gallo, Pedro, os avisa;Que un irracional reprendeA quien la razon olvida.¡Qué poco la ProvidenciaDe instrumentos necesita,Pues á un apóstol convierteCon lo que un ave predica!Exámen fué vuestra culpaPara vuestra prelacía,Que peligra de muy rectoQuien de frágil no peligra.Tímido mueve el impulsoDe la mano compasivaQuien en su castigo propioTiene del dolor noticia.En las agenas flaquezasSiempre la vuestra se os pinta,Y el estruendo del que caeOs recuerda la caida.Así templan vuestros ojosCon la piedad la justicia,Cuando lloran como reosLo que como jueces miran.
Del descuido de una culpaUn gallo, Pedro, os avisa;Que un irracional reprendeA quien la razon olvida.
¡Qué poco la ProvidenciaDe instrumentos necesita,Pues á un apóstol convierteCon lo que un ave predica!
Exámen fué vuestra culpaPara vuestra prelacía,Que peligra de muy rectoQuien de frágil no peligra.
Tímido mueve el impulsoDe la mano compasivaQuien en su castigo propioTiene del dolor noticia.
En las agenas flaquezasSiempre la vuestra se os pinta,Y el estruendo del que caeOs recuerda la caida.
Así templan vuestros ojosCon la piedad la justicia,Cuando lloran como reosLo que como jueces miran.
A Santa Catarina mártir.
(FRAGMENTOS.)
Un áspid al blanco pechoAplicó amante Cleopatra:¡Oh que escusado era el áspidA donde el amor estaba!...........El pecho ofrece al venenoLa valerosa gitana.Que no siente herir el cuerpoLa que tiene herida el alma.Amor y valor imita,Pero mejora la causaCatarina, porque seaLa imitación con ventaja:Porque no triunfase AugustoDe la beldad soberanaSe mata Cleopatra, y preciaMas que la vida la fama.Así Catarina heróicaTiende la ebúrnea gargantaAl filo, porque el infiernoNo triunfe de su constancia.Infamia en Cleopatra ó muerteLa dulce vida amenazan;Pero ella elige por ménosMal la muerte que la infamia.Así mejor CatarinaA las cortantes navajasOfrece los miembros bellos,Y al triunfo aspira gallarda.
Un áspid al blanco pechoAplicó amante Cleopatra:¡Oh que escusado era el áspidA donde el amor estaba!...........El pecho ofrece al venenoLa valerosa gitana.Que no siente herir el cuerpoLa que tiene herida el alma.Amor y valor imita,Pero mejora la causaCatarina, porque seaLa imitación con ventaja:Porque no triunfase AugustoDe la beldad soberanaSe mata Cleopatra, y preciaMas que la vida la fama.Así Catarina heróicaTiende la ebúrnea gargantaAl filo, porque el infiernoNo triunfe de su constancia.Infamia en Cleopatra ó muerteLa dulce vida amenazan;Pero ella elige por ménosMal la muerte que la infamia.Así mejor CatarinaA las cortantes navajasOfrece los miembros bellos,Y al triunfo aspira gallarda.
Un áspid al blanco pechoAplicó amante Cleopatra:¡Oh que escusado era el áspidA donde el amor estaba!...........El pecho ofrece al venenoLa valerosa gitana.Que no siente herir el cuerpoLa que tiene herida el alma.Amor y valor imita,Pero mejora la causaCatarina, porque seaLa imitación con ventaja:Porque no triunfase AugustoDe la beldad soberanaSe mata Cleopatra, y preciaMas que la vida la fama.Así Catarina heróicaTiende la ebúrnea gargantaAl filo, porque el infiernoNo triunfe de su constancia.Infamia en Cleopatra ó muerteLa dulce vida amenazan;Pero ella elige por ménosMal la muerte que la infamia.Así mejor CatarinaA las cortantes navajasOfrece los miembros bellos,Y al triunfo aspira gallarda.
En la profesion de una religiosa.
¿Qué puede escribir la plumaDe asunto tan soberano,Si por mas que se remonteSiempre se le va por alto?Vosotros siempre felices,Celestiales cortesanos,Que de tan glorioso triunfoGozais el eterno lauro,La piedad de vuestro ReyCelebrad con dulce canto,Que de unirse á una criaturaAmoroso se ha dignado.Y vos, poderoso Rey,Que en vuestro tálamo sacro,La que esclava rescatásteisEsposa habeis coronado;Pues tanto os preciais de amanteY ostentais de tan bizarro,Que haceis gala lo rendidoY primor lo enamorado,Conservadla en tal grandeza,Sin que los viles humanosBajos vapores se atrevanA empañar candores tantos.
¿Qué puede escribir la plumaDe asunto tan soberano,Si por mas que se remonteSiempre se le va por alto?Vosotros siempre felices,Celestiales cortesanos,Que de tan glorioso triunfoGozais el eterno lauro,La piedad de vuestro ReyCelebrad con dulce canto,Que de unirse á una criaturaAmoroso se ha dignado.Y vos, poderoso Rey,Que en vuestro tálamo sacro,La que esclava rescatásteisEsposa habeis coronado;Pues tanto os preciais de amanteY ostentais de tan bizarro,Que haceis gala lo rendidoY primor lo enamorado,Conservadla en tal grandeza,Sin que los viles humanosBajos vapores se atrevanA empañar candores tantos.
¿Qué puede escribir la plumaDe asunto tan soberano,Si por mas que se remonteSiempre se le va por alto?Vosotros siempre felices,Celestiales cortesanos,Que de tan glorioso triunfoGozais el eterno lauro,La piedad de vuestro ReyCelebrad con dulce canto,Que de unirse á una criaturaAmoroso se ha dignado.Y vos, poderoso Rey,Que en vuestro tálamo sacro,La que esclava rescatásteisEsposa habeis coronado;Pues tanto os preciais de amanteY ostentais de tan bizarro,Que haceis gala lo rendidoY primor lo enamorado,Conservadla en tal grandeza,Sin que los viles humanosBajos vapores se atrevanA empañar candores tantos.
A una rosa.
(ALEGORIA.)
Cuida tu candor, que apuraAl alba el primer albor;Pues tanto el riesgo es mayor,Cuanto es mayor la hermosura.No vivas de ella segura,Que si consientes erradaQue te corte mano osadaPor gozar beldad y olor,En perdiéndose el colorTambien serás desdichada.¿Ves á aquel que mas indiciaDe seguro en su fineza?Pues no estima la bellezaMas de en cuanto la codicia.Huye su astuta caricia,Que si necia y confiadaTe aseguras en lo amada,Te hallarás despues corrida;Que en llegando á poseidaTambien serás desdichada.A ninguno tu beldadEntregues, que es sinrazonQue sirva tu perfeccionDe triunfo á su vanidad;Goza la celebridadComun, sin verte empleadaEn quien, despues de lograda,No te acierte á venerar;Que en siendo particular,Tambien serás desdichada.
Cuida tu candor, que apuraAl alba el primer albor;Pues tanto el riesgo es mayor,Cuanto es mayor la hermosura.No vivas de ella segura,Que si consientes erradaQue te corte mano osadaPor gozar beldad y olor,En perdiéndose el colorTambien serás desdichada.¿Ves á aquel que mas indiciaDe seguro en su fineza?Pues no estima la bellezaMas de en cuanto la codicia.Huye su astuta caricia,Que si necia y confiadaTe aseguras en lo amada,Te hallarás despues corrida;Que en llegando á poseidaTambien serás desdichada.A ninguno tu beldadEntregues, que es sinrazonQue sirva tu perfeccionDe triunfo á su vanidad;Goza la celebridadComun, sin verte empleadaEn quien, despues de lograda,No te acierte á venerar;Que en siendo particular,Tambien serás desdichada.
Cuida tu candor, que apuraAl alba el primer albor;Pues tanto el riesgo es mayor,Cuanto es mayor la hermosura.No vivas de ella segura,Que si consientes erradaQue te corte mano osadaPor gozar beldad y olor,En perdiéndose el colorTambien serás desdichada.
¿Ves á aquel que mas indiciaDe seguro en su fineza?Pues no estima la bellezaMas de en cuanto la codicia.Huye su astuta caricia,Que si necia y confiadaTe aseguras en lo amada,Te hallarás despues corrida;Que en llegando á poseidaTambien serás desdichada.
A ninguno tu beldadEntregues, que es sinrazonQue sirva tu perfeccionDe triunfo á su vanidad;Goza la celebridadComun, sin verte empleadaEn quien, despues de lograda,No te acierte á venerar;Que en siendo particular,Tambien serás desdichada.
Presto celos llorarás.
En vano tu canto suena;No adviertes en tu desdichaQue será el fin de tu dichaEl principio de tu pena.El loco orgullo refrenaDe que tan ufano estás,Sin advertir, cuando dasCuenta al aire de tus bienes,Que si ahora dichas tienes,Presto celos llorarás.En lo dulce de tu cantoEl justo temor te avisa,Que en un amante no hay risaQue no se alterne con llanto;No te desvanezca tantoEl favor, pues te hallarásBurlado, y conocerásCuanto es necio un confiado,Que si hoy blasonas de amado,Presto celos llorarás.Advierte que el mismo estadoQue al amante fervorosoLe constituye dichoso,Le amenaza desdichado;Pues le da tan alto gradoPor derribarle, no mas;Y así tú que ahora estásEn tal altura, no ignoresQue si hoy ostentas favores,Presto celos llorarás.La gloria mas elevadaQue amor á tu dicha ordena,Contémplala como agena,Y tenla como prestada;No tu ambicion engañadaPiense que eterno serásEn las dichas, pues verásQue hay áspid entre las flores,Y que si hoy cantas favores,Presto celos llorarás.
En vano tu canto suena;No adviertes en tu desdichaQue será el fin de tu dichaEl principio de tu pena.El loco orgullo refrenaDe que tan ufano estás,Sin advertir, cuando dasCuenta al aire de tus bienes,Que si ahora dichas tienes,Presto celos llorarás.En lo dulce de tu cantoEl justo temor te avisa,Que en un amante no hay risaQue no se alterne con llanto;No te desvanezca tantoEl favor, pues te hallarásBurlado, y conocerásCuanto es necio un confiado,Que si hoy blasonas de amado,Presto celos llorarás.Advierte que el mismo estadoQue al amante fervorosoLe constituye dichoso,Le amenaza desdichado;Pues le da tan alto gradoPor derribarle, no mas;Y así tú que ahora estásEn tal altura, no ignoresQue si hoy ostentas favores,Presto celos llorarás.La gloria mas elevadaQue amor á tu dicha ordena,Contémplala como agena,Y tenla como prestada;No tu ambicion engañadaPiense que eterno serásEn las dichas, pues verásQue hay áspid entre las flores,Y que si hoy cantas favores,Presto celos llorarás.
En vano tu canto suena;No adviertes en tu desdichaQue será el fin de tu dichaEl principio de tu pena.El loco orgullo refrenaDe que tan ufano estás,Sin advertir, cuando dasCuenta al aire de tus bienes,Que si ahora dichas tienes,Presto celos llorarás.
En lo dulce de tu cantoEl justo temor te avisa,Que en un amante no hay risaQue no se alterne con llanto;No te desvanezca tantoEl favor, pues te hallarásBurlado, y conocerásCuanto es necio un confiado,Que si hoy blasonas de amado,Presto celos llorarás.
Advierte que el mismo estadoQue al amante fervorosoLe constituye dichoso,Le amenaza desdichado;Pues le da tan alto gradoPor derribarle, no mas;Y así tú que ahora estásEn tal altura, no ignoresQue si hoy ostentas favores,Presto celos llorarás.
La gloria mas elevadaQue amor á tu dicha ordena,Contémplala como agena,Y tenla como prestada;No tu ambicion engañadaPiense que eterno serásEn las dichas, pues verásQue hay áspid entre las flores,Y que si hoy cantas favores,Presto celos llorarás.
El alma rendida por el amor.
(ALEGORIA.)
Cogióme sin prevencionAmor astuto y tirano;Con capa de cortesanoSe me entró en el corazon:Descuidada la razonY sin armas los sentidos,Dieron puerta inadvertidos,Y él por lograr sus antojos,Miéntras suspendió los ojos,Me saltëó los oidos.Disfrazado entró y mañoso;Mas ya que dentro se vió,Del Paladion se salióSin el disfraz engañoso;Pues con ánimo furiosoTomando las armas luegoSe descubrió astuto griego,Que iras brotando y furores,Matando á los defensores,Puso á toda el alma fuego.Y buscando en sus violenciasEn ella á Príamo fuerte,Dió al entendimiento muerte,Que era rey de las potencias;Y sin hacer diferenciasDe real ó plebeya grey,Haciendo general leyMurieron á sus puñalesLos discursos racionales,Porque eran hijos del rey.A Casandra su fierezaBuscó, y con modos tiranosAtó á la razon las manos,Que era del alma princesa:En prisiones su belleza,De soldados atrevidosLamenta los no creidosDesastres, que adivinó;Pues por mas voces que dióNo la oyeron los sentidos.Todo el palacio abrasadoSe ve y todo destruido;Deífobo allí mal heridoAquí Páris maltratado;Prende tambien su cuidadoLa modestia en Policena;Y en medio de tanta pena,Tanta muerte y confusion,A la ilícita aficionSolo reserva en Elena.Y la ciudad, que vecinaFué al cielo, con tanto arderSolo guarda de su serLos vestigios en la ruina.Todo el amor lo extermina,Y con ardiente furorSolo se oye entre el rumorCon que su crueldad apoya:“Aquí yace un alma TroyaVencida por el amor.”
Cogióme sin prevencionAmor astuto y tirano;Con capa de cortesanoSe me entró en el corazon:Descuidada la razonY sin armas los sentidos,Dieron puerta inadvertidos,Y él por lograr sus antojos,Miéntras suspendió los ojos,Me saltëó los oidos.Disfrazado entró y mañoso;Mas ya que dentro se vió,Del Paladion se salióSin el disfraz engañoso;Pues con ánimo furiosoTomando las armas luegoSe descubrió astuto griego,Que iras brotando y furores,Matando á los defensores,Puso á toda el alma fuego.Y buscando en sus violenciasEn ella á Príamo fuerte,Dió al entendimiento muerte,Que era rey de las potencias;Y sin hacer diferenciasDe real ó plebeya grey,Haciendo general leyMurieron á sus puñalesLos discursos racionales,Porque eran hijos del rey.A Casandra su fierezaBuscó, y con modos tiranosAtó á la razon las manos,Que era del alma princesa:En prisiones su belleza,De soldados atrevidosLamenta los no creidosDesastres, que adivinó;Pues por mas voces que dióNo la oyeron los sentidos.Todo el palacio abrasadoSe ve y todo destruido;Deífobo allí mal heridoAquí Páris maltratado;Prende tambien su cuidadoLa modestia en Policena;Y en medio de tanta pena,Tanta muerte y confusion,A la ilícita aficionSolo reserva en Elena.Y la ciudad, que vecinaFué al cielo, con tanto arderSolo guarda de su serLos vestigios en la ruina.Todo el amor lo extermina,Y con ardiente furorSolo se oye entre el rumorCon que su crueldad apoya:“Aquí yace un alma TroyaVencida por el amor.”
Cogióme sin prevencionAmor astuto y tirano;Con capa de cortesanoSe me entró en el corazon:Descuidada la razonY sin armas los sentidos,Dieron puerta inadvertidos,Y él por lograr sus antojos,Miéntras suspendió los ojos,Me saltëó los oidos.
Disfrazado entró y mañoso;Mas ya que dentro se vió,Del Paladion se salióSin el disfraz engañoso;Pues con ánimo furiosoTomando las armas luegoSe descubrió astuto griego,Que iras brotando y furores,Matando á los defensores,Puso á toda el alma fuego.
Y buscando en sus violenciasEn ella á Príamo fuerte,Dió al entendimiento muerte,Que era rey de las potencias;Y sin hacer diferenciasDe real ó plebeya grey,Haciendo general leyMurieron á sus puñalesLos discursos racionales,Porque eran hijos del rey.
A Casandra su fierezaBuscó, y con modos tiranosAtó á la razon las manos,Que era del alma princesa:En prisiones su belleza,De soldados atrevidosLamenta los no creidosDesastres, que adivinó;Pues por mas voces que dióNo la oyeron los sentidos.
Todo el palacio abrasadoSe ve y todo destruido;Deífobo allí mal heridoAquí Páris maltratado;Prende tambien su cuidadoLa modestia en Policena;Y en medio de tanta pena,Tanta muerte y confusion,A la ilícita aficionSolo reserva en Elena.
Y la ciudad, que vecinaFué al cielo, con tanto arderSolo guarda de su serLos vestigios en la ruina.Todo el amor lo extermina,Y con ardiente furorSolo se oye entre el rumorCon que su crueldad apoya:“Aquí yace un alma TroyaVencida por el amor.”
Con motivo de un presente.
Esta grandeza que usaConmigo vuestra grandeza,Le está bien á mi pobreza,Pero muy mal á mi musa.Perdonádme si, confusaO sospechosa, me inquietaEl juzgar que ha sido tretaLa que vuestro juicio trata,Pues quién me da tanta plataNo me quiere ver poeta.
Esta grandeza que usaConmigo vuestra grandeza,Le está bien á mi pobreza,Pero muy mal á mi musa.Perdonádme si, confusaO sospechosa, me inquietaEl juzgar que ha sido tretaLa que vuestro juicio trata,Pues quién me da tanta plataNo me quiere ver poeta.
Esta grandeza que usaConmigo vuestra grandeza,Le está bien á mi pobreza,Pero muy mal á mi musa.Perdonádme si, confusaO sospechosa, me inquietaEl juzgar que ha sido tretaLa que vuestro juicio trata,Pues quién me da tanta plataNo me quiere ver poeta.
El error de una disculpa.
Tenazmente porfiadoIntentas, Silvio, y molesto,Porque erraste lo compuesto,Componer lo que has errado.Yerro cometes doblado,Pues cuando mil tretas usasCon que confesar rehusasY en que no hay culpa te cierras,Por escusar lo que yerras,Yerras todo lo que escusas.
Tenazmente porfiadoIntentas, Silvio, y molesto,Porque erraste lo compuesto,Componer lo que has errado.Yerro cometes doblado,Pues cuando mil tretas usasCon que confesar rehusasY en que no hay culpa te cierras,Por escusar lo que yerras,Yerras todo lo que escusas.
Tenazmente porfiadoIntentas, Silvio, y molesto,Porque erraste lo compuesto,Componer lo que has errado.Yerro cometes doblado,Pues cuando mil tretas usasCon que confesar rehusasY en que no hay culpa te cierras,Por escusar lo que yerras,Yerras todo lo que escusas.
A una dama que temia el aojo.
Amarílis celestial,No el aojo te amedrente,Que tus ojos solamenteTienen poder de hacer mal:Pues si es alguna señalLa con que dañan airadosO matan envenenadosCuando indignados están,Los tuyos solo serán,Que son los mas señalados.
Amarílis celestial,No el aojo te amedrente,Que tus ojos solamenteTienen poder de hacer mal:Pues si es alguna señalLa con que dañan airadosO matan envenenadosCuando indignados están,Los tuyos solo serán,Que son los mas señalados.
Amarílis celestial,No el aojo te amedrente,Que tus ojos solamenteTienen poder de hacer mal:Pues si es alguna señalLa con que dañan airadosO matan envenenadosCuando indignados están,Los tuyos solo serán,Que son los mas señalados.
Retrato de una belleza.
Tersa frente, oro el cabello,Cejas arcos, zafir ojos,Bruñida tez, labios rojos,Nariz recta, ebúrneo cuello,Talle airoso, cuerpo bello,Cándidas manos en queEl cetro de amor se ve,Tiene Fili; en oro engastaPié tan breve, que no gastaNi un pié.
Tersa frente, oro el cabello,Cejas arcos, zafir ojos,Bruñida tez, labios rojos,Nariz recta, ebúrneo cuello,Talle airoso, cuerpo bello,Cándidas manos en queEl cetro de amor se ve,Tiene Fili; en oro engastaPié tan breve, que no gastaNi un pié.
Tersa frente, oro el cabello,Cejas arcos, zafir ojos,Bruñida tez, labios rojos,Nariz recta, ebúrneo cuello,Talle airoso, cuerpo bello,Cándidas manos en queEl cetro de amor se ve,Tiene Fili; en oro engastaPié tan breve, que no gastaNi un pié.
La razon contra el amor.
Dime, vencedor rapaz,Vencido de mi constancia,¿Qué ha sacado tu arroganciaDe alterar mi firme paz?Que aunque de vencer capazEs la punta de tu arponEl mas duro corazon,¿Qué importa el tiro violento,Si á pesar del vencimientoQueda viva la razon?Tienes grande señorío,Pero tu jurisdiccionDomina la inclinacion,Mas no pasa al albedrío;Así librarme confioDe tu loco atrevimiento,Pues aunque rendida sientoY presa la libertad,Se rinde la voluntad,Pero no el consentimiento.En dos partes divididaTengo el alma en confusion,Una esclava á la pasion,Y otra á la razon medida.Guerra civil encendidaAflige el pecho importuna;Quiere vencer cada üna,Y entre fortunas tan variasMorirán ambas contrarias,Mas no vencerá ninguna.Cuando fuera, Amor, te viaNo merecí de ti palma,Y hoy que estás dentro del almaEs resistir valentía;Córrase, pues, tu porfíaDe los triunfos que te gano,Pues cuando ocupas tiranoEl alma sin resistillo,Tienes vencido el castillo,E invencible al castellano.Invicta razon alientaArmas contra tu vil saña,Y el pecho es corta campañaA batalla tan sangrienta.Y así, Amor, en vano intentaTu loco esfuerzo ofenderme,Pues podré decir al vermeEspirar sin entregarme,Que conseguiste matarme,Mas no pudiste vencerme.
Dime, vencedor rapaz,Vencido de mi constancia,¿Qué ha sacado tu arroganciaDe alterar mi firme paz?Que aunque de vencer capazEs la punta de tu arponEl mas duro corazon,¿Qué importa el tiro violento,Si á pesar del vencimientoQueda viva la razon?Tienes grande señorío,Pero tu jurisdiccionDomina la inclinacion,Mas no pasa al albedrío;Así librarme confioDe tu loco atrevimiento,Pues aunque rendida sientoY presa la libertad,Se rinde la voluntad,Pero no el consentimiento.En dos partes divididaTengo el alma en confusion,Una esclava á la pasion,Y otra á la razon medida.Guerra civil encendidaAflige el pecho importuna;Quiere vencer cada üna,Y entre fortunas tan variasMorirán ambas contrarias,Mas no vencerá ninguna.Cuando fuera, Amor, te viaNo merecí de ti palma,Y hoy que estás dentro del almaEs resistir valentía;Córrase, pues, tu porfíaDe los triunfos que te gano,Pues cuando ocupas tiranoEl alma sin resistillo,Tienes vencido el castillo,E invencible al castellano.Invicta razon alientaArmas contra tu vil saña,Y el pecho es corta campañaA batalla tan sangrienta.Y así, Amor, en vano intentaTu loco esfuerzo ofenderme,Pues podré decir al vermeEspirar sin entregarme,Que conseguiste matarme,Mas no pudiste vencerme.
Dime, vencedor rapaz,Vencido de mi constancia,¿Qué ha sacado tu arroganciaDe alterar mi firme paz?Que aunque de vencer capazEs la punta de tu arponEl mas duro corazon,¿Qué importa el tiro violento,Si á pesar del vencimientoQueda viva la razon?
Tienes grande señorío,Pero tu jurisdiccionDomina la inclinacion,Mas no pasa al albedrío;Así librarme confioDe tu loco atrevimiento,Pues aunque rendida sientoY presa la libertad,Se rinde la voluntad,Pero no el consentimiento.
En dos partes divididaTengo el alma en confusion,Una esclava á la pasion,Y otra á la razon medida.Guerra civil encendidaAflige el pecho importuna;Quiere vencer cada üna,Y entre fortunas tan variasMorirán ambas contrarias,Mas no vencerá ninguna.
Cuando fuera, Amor, te viaNo merecí de ti palma,Y hoy que estás dentro del almaEs resistir valentía;Córrase, pues, tu porfíaDe los triunfos que te gano,Pues cuando ocupas tiranoEl alma sin resistillo,Tienes vencido el castillo,E invencible al castellano.
Invicta razon alientaArmas contra tu vil saña,Y el pecho es corta campañaA batalla tan sangrienta.Y así, Amor, en vano intentaTu loco esfuerzo ofenderme,Pues podré decir al vermeEspirar sin entregarme,Que conseguiste matarme,Mas no pudiste vencerme.
Enviando su imágen á una persona.
A tus manos me trasladaLa que mi original es,Que aunque copiada la ves,No la verás retractada:En mí toda trasformadaTe da de su amor la palma;Y no te admire la calmaY el silencio que hay en mí,Pues mi original por tíPienso que está mas sin alma.De mi venida envidiosaQueda, en mi fortuna viendoQue ella es infeliz sintiendoY yo sin sentir dichosa.En señal mas venturosaEstrella mas oportunaMe asiste, sin duda alguna,Pues que de un pincel nacidaTuve sér con ménos vida,Pero con mejor fortuna.Mas si por caso trocadaMi suerte, tú me ofendieres,Por no ver que no me quieresQuiero estar inanimada:Que eso de ser desamadaSerá lance tan violento,Que la fuerza del tormentoLlegue aun pintada á sentir;Que el dolor sabe infundirAlmas para el sentimiento.Y si te es faltarme aquíEl alma cosa importuna,Me puedes infundir unaDe tantas como hay en tí:Que como el alma te díY tuyo mi ser se nombra,Aunque mirarme te asombraEn tan insensible calma,De este cuerpo eres el alma,Y eres cuerpo de esta sombra.
A tus manos me trasladaLa que mi original es,Que aunque copiada la ves,No la verás retractada:En mí toda trasformadaTe da de su amor la palma;Y no te admire la calmaY el silencio que hay en mí,Pues mi original por tíPienso que está mas sin alma.De mi venida envidiosaQueda, en mi fortuna viendoQue ella es infeliz sintiendoY yo sin sentir dichosa.En señal mas venturosaEstrella mas oportunaMe asiste, sin duda alguna,Pues que de un pincel nacidaTuve sér con ménos vida,Pero con mejor fortuna.Mas si por caso trocadaMi suerte, tú me ofendieres,Por no ver que no me quieresQuiero estar inanimada:Que eso de ser desamadaSerá lance tan violento,Que la fuerza del tormentoLlegue aun pintada á sentir;Que el dolor sabe infundirAlmas para el sentimiento.Y si te es faltarme aquíEl alma cosa importuna,Me puedes infundir unaDe tantas como hay en tí:Que como el alma te díY tuyo mi ser se nombra,Aunque mirarme te asombraEn tan insensible calma,De este cuerpo eres el alma,Y eres cuerpo de esta sombra.
A tus manos me trasladaLa que mi original es,Que aunque copiada la ves,No la verás retractada:En mí toda trasformadaTe da de su amor la palma;Y no te admire la calmaY el silencio que hay en mí,Pues mi original por tíPienso que está mas sin alma.
De mi venida envidiosaQueda, en mi fortuna viendoQue ella es infeliz sintiendoY yo sin sentir dichosa.En señal mas venturosaEstrella mas oportunaMe asiste, sin duda alguna,Pues que de un pincel nacidaTuve sér con ménos vida,Pero con mejor fortuna.
Mas si por caso trocadaMi suerte, tú me ofendieres,Por no ver que no me quieresQuiero estar inanimada:Que eso de ser desamadaSerá lance tan violento,Que la fuerza del tormentoLlegue aun pintada á sentir;Que el dolor sabe infundirAlmas para el sentimiento.
Y si te es faltarme aquíEl alma cosa importuna,Me puedes infundir unaDe tantas como hay en tí:Que como el alma te díY tuyo mi ser se nombra,Aunque mirarme te asombraEn tan insensible calma,De este cuerpo eres el alma,Y eres cuerpo de esta sombra.
Escusándose de dar licencia á uno que se la pedia para ausentarse.
Licencia para apartarosPedis, y podeis creerQue solo eso pudo serEn mí difícil el daros:Y así estimad que rogarosQue lo dilateis no quiera;Aunque si se considera,Poco teneis que estimar,Pues á poderla negarPresumo que no os la diera.Es que aunque en darla ejecutoDe posesion algun viso,Donde es conceder precisoFalta dominio absoluto.Apariencias de tributoSon las que llegais á dar,Y así me puedo quejarDe vuestra fe cautelosa,Pues me dais dominio en cosaEn que no puedo mandar.Pero con no darla yoQuedaré mejor aquí;Porque hay casos en que el síEs mas esquivo que el no:Ya vuestra atencion cumplióCon pedirla; y yo, industriosa,Quedo, con no darla, airosa;Pues para que hagais ausencia,Es negaros la licenciaEsquivez muy cariñosa.Con paliada tiraníaUsurpárosme intentais,Y como cortés buscaisCómplice en la venia miaNo lo hagais vana porfía;Pues en aquesta ocasionNegaros la peticionDe partida tan penosa,Sobre avaricia forzosa,Es cortés desatencion.Sin dar parte yo quisieraQue dispusiérais el ir,Que en vos no es culpa el partir,Y en mí el permitir lo fuera;Y querer que intervinieraYo en cosa á vos necesaria,Es querer que haga, contrariaA lo que el discurso avisa,La que es pena en vos precisa,En mí culpa voluntaria.Partid, en fin, confiadoEn mi voluntad constanteDe que aunque esteis muy distante,Nunca estareis apartado;Que pues con igual agradoCorrespondo al que en vos veo,Aunque os aparteis, yo creoQue de veros con el ansiaAbreviará la distanciaLa brújula del deseo.
Licencia para apartarosPedis, y podeis creerQue solo eso pudo serEn mí difícil el daros:Y así estimad que rogarosQue lo dilateis no quiera;Aunque si se considera,Poco teneis que estimar,Pues á poderla negarPresumo que no os la diera.Es que aunque en darla ejecutoDe posesion algun viso,Donde es conceder precisoFalta dominio absoluto.Apariencias de tributoSon las que llegais á dar,Y así me puedo quejarDe vuestra fe cautelosa,Pues me dais dominio en cosaEn que no puedo mandar.Pero con no darla yoQuedaré mejor aquí;Porque hay casos en que el síEs mas esquivo que el no:Ya vuestra atencion cumplióCon pedirla; y yo, industriosa,Quedo, con no darla, airosa;Pues para que hagais ausencia,Es negaros la licenciaEsquivez muy cariñosa.Con paliada tiraníaUsurpárosme intentais,Y como cortés buscaisCómplice en la venia miaNo lo hagais vana porfía;Pues en aquesta ocasionNegaros la peticionDe partida tan penosa,Sobre avaricia forzosa,Es cortés desatencion.Sin dar parte yo quisieraQue dispusiérais el ir,Que en vos no es culpa el partir,Y en mí el permitir lo fuera;Y querer que intervinieraYo en cosa á vos necesaria,Es querer que haga, contrariaA lo que el discurso avisa,La que es pena en vos precisa,En mí culpa voluntaria.Partid, en fin, confiadoEn mi voluntad constanteDe que aunque esteis muy distante,Nunca estareis apartado;Que pues con igual agradoCorrespondo al que en vos veo,Aunque os aparteis, yo creoQue de veros con el ansiaAbreviará la distanciaLa brújula del deseo.
Licencia para apartarosPedis, y podeis creerQue solo eso pudo serEn mí difícil el daros:Y así estimad que rogarosQue lo dilateis no quiera;Aunque si se considera,Poco teneis que estimar,Pues á poderla negarPresumo que no os la diera.
Es que aunque en darla ejecutoDe posesion algun viso,Donde es conceder precisoFalta dominio absoluto.Apariencias de tributoSon las que llegais á dar,Y así me puedo quejarDe vuestra fe cautelosa,Pues me dais dominio en cosaEn que no puedo mandar.
Pero con no darla yoQuedaré mejor aquí;Porque hay casos en que el síEs mas esquivo que el no:Ya vuestra atencion cumplióCon pedirla; y yo, industriosa,Quedo, con no darla, airosa;Pues para que hagais ausencia,Es negaros la licenciaEsquivez muy cariñosa.
Con paliada tiraníaUsurpárosme intentais,Y como cortés buscaisCómplice en la venia miaNo lo hagais vana porfía;Pues en aquesta ocasionNegaros la peticionDe partida tan penosa,Sobre avaricia forzosa,Es cortés desatencion.
Sin dar parte yo quisieraQue dispusiérais el ir,Que en vos no es culpa el partir,Y en mí el permitir lo fuera;Y querer que intervinieraYo en cosa á vos necesaria,Es querer que haga, contrariaA lo que el discurso avisa,La que es pena en vos precisa,En mí culpa voluntaria.
Partid, en fin, confiadoEn mi voluntad constanteDe que aunque esteis muy distante,Nunca estareis apartado;Que pues con igual agradoCorrespondo al que en vos veo,Aunque os aparteis, yo creoQue de veros con el ansiaAbreviará la distanciaLa brújula del deseo.
Pidiendo á la Vireina la libertad para un inglés.
Hoy que á vuestras plantas llego,Con el debido decoro,Como á deidad os adoro,Y como á deidad os ruego:No direis que el culto os niegoPretendiendo el beneficioDe vuestro amparo propicio;Pues á la deidad mayorLe es invocar su favorEl mas grato sacrificio.Samuel á vuestra piedadRecurre por varios modos,Pues donde la pierden todosQuiere hallar la libertad:Su esclavitud rescatad,Señora, que los motivosSon justos y compasivosDe tan adversa fortuna,Y haced libres vez algunaDe tantas que haceis cautivos.Dos cosas pretende aquíContraria mi voluntad:Para el inglés libertadY esclavitud para mí;Pues aunque indigna nacíDe que este nombre me deis,En vano resistireisDe mi esclavitud la muestra,Que yo tengo de ser vuestra,Aunque vos no me acepteis.Contraria es la peticionDe uno y otro, si se apura,Que él la libertad procura,Y yo busco la prision;Pero vuestra discrecion,A quien nunca duda impide,Podrá, si los fines mide,Hacernos dichosos hoy,Con admitir lo que os doyY conceder lo que él pide.
Hoy que á vuestras plantas llego,Con el debido decoro,Como á deidad os adoro,Y como á deidad os ruego:No direis que el culto os niegoPretendiendo el beneficioDe vuestro amparo propicio;Pues á la deidad mayorLe es invocar su favorEl mas grato sacrificio.Samuel á vuestra piedadRecurre por varios modos,Pues donde la pierden todosQuiere hallar la libertad:Su esclavitud rescatad,Señora, que los motivosSon justos y compasivosDe tan adversa fortuna,Y haced libres vez algunaDe tantas que haceis cautivos.Dos cosas pretende aquíContraria mi voluntad:Para el inglés libertadY esclavitud para mí;Pues aunque indigna nacíDe que este nombre me deis,En vano resistireisDe mi esclavitud la muestra,Que yo tengo de ser vuestra,Aunque vos no me acepteis.Contraria es la peticionDe uno y otro, si se apura,Que él la libertad procura,Y yo busco la prision;Pero vuestra discrecion,A quien nunca duda impide,Podrá, si los fines mide,Hacernos dichosos hoy,Con admitir lo que os doyY conceder lo que él pide.
Hoy que á vuestras plantas llego,Con el debido decoro,Como á deidad os adoro,Y como á deidad os ruego:No direis que el culto os niegoPretendiendo el beneficioDe vuestro amparo propicio;Pues á la deidad mayorLe es invocar su favorEl mas grato sacrificio.
Samuel á vuestra piedadRecurre por varios modos,Pues donde la pierden todosQuiere hallar la libertad:Su esclavitud rescatad,Señora, que los motivosSon justos y compasivosDe tan adversa fortuna,Y haced libres vez algunaDe tantas que haceis cautivos.
Dos cosas pretende aquíContraria mi voluntad:Para el inglés libertadY esclavitud para mí;Pues aunque indigna nacíDe que este nombre me deis,En vano resistireisDe mi esclavitud la muestra,Que yo tengo de ser vuestra,Aunque vos no me acepteis.
Contraria es la peticionDe uno y otro, si se apura,Que él la libertad procura,Y yo busco la prision;Pero vuestra discrecion,A quien nunca duda impide,Podrá, si los fines mide,Hacernos dichosos hoy,Con admitir lo que os doyY conceder lo que él pide.
A los hombres.
Hombres necios, que acusaisA la mujer, sin razon,Sin ver que sois la ocasionDe lo mismo que culpais;Si con ansia sin igualSolicitais su desden,¿Porqué quereis que obren bienSi las incitais al mal?Combatis su resistencia,Y luego con gravedadDecis que fué liviandadLo que hizo la diligencia.Parecer quiere el denuedoDe vuestro parecer locoAl niño que pone el coco,Y luego le tiene miedo.Quereis con presuncion neciaHallar á la que buscaisPara pretendida, Thais,Y en la posesion, Lucrecia.¿Qué humor puede haber mas raroQue el que falto de consejo,El mismo empañe el espejoY sienta que no esté claro?Con el favor y el desdenTeneis condicion igual,Quejandoos si os tratan mal,Burlandoos si os quieren bien.Opinion ninguna gana,Pues la que mas se recata,Si no os admite, es ingrata,Y si os admite, es liviana.Siempre tan necios andais,Que con desigual nivelA una culpais por cruel,Y á otra por fácil culpais.Pues ¿cómo ha de estar templadaLa que vuestro amor pretende,Si la que es ingrata ofende,Y la que es fácil enfada?Mas entre el enfado y penaQue vuestro gusto refiere,Bien haya la que no os quiere,Y quejaos en hora buena.Dan vuestras amantes penasA sus libertades alas,Y despues de hacerlas malasLas quereis hallar muy buenas.¿Cuál mayor culpa ha tenidoEn una pasion errada,La que cae de rogada,O el que ruega de caido?O ¿cuál es mas de culpar,Aunque cualquiera mal haga,La que peca por la paga,O el que paga por pecar?Pues ¿para qué os espantaisDe la culpa que teneis?Queredlas cual las haceis,O hacedlas cual las buscais.Dejad de solicitar,Y despues con mas razonAcusareis la aficionDe la que os fuere á rogar.Bien con muchas armas fundoQue lidia vuestra arrogancia,Pues en promesa é instanciaJuntais diablo, carne y mundo.
Hombres necios, que acusaisA la mujer, sin razon,Sin ver que sois la ocasionDe lo mismo que culpais;Si con ansia sin igualSolicitais su desden,¿Porqué quereis que obren bienSi las incitais al mal?Combatis su resistencia,Y luego con gravedadDecis que fué liviandadLo que hizo la diligencia.Parecer quiere el denuedoDe vuestro parecer locoAl niño que pone el coco,Y luego le tiene miedo.Quereis con presuncion neciaHallar á la que buscaisPara pretendida, Thais,Y en la posesion, Lucrecia.¿Qué humor puede haber mas raroQue el que falto de consejo,El mismo empañe el espejoY sienta que no esté claro?Con el favor y el desdenTeneis condicion igual,Quejandoos si os tratan mal,Burlandoos si os quieren bien.Opinion ninguna gana,Pues la que mas se recata,Si no os admite, es ingrata,Y si os admite, es liviana.Siempre tan necios andais,Que con desigual nivelA una culpais por cruel,Y á otra por fácil culpais.Pues ¿cómo ha de estar templadaLa que vuestro amor pretende,Si la que es ingrata ofende,Y la que es fácil enfada?Mas entre el enfado y penaQue vuestro gusto refiere,Bien haya la que no os quiere,Y quejaos en hora buena.Dan vuestras amantes penasA sus libertades alas,Y despues de hacerlas malasLas quereis hallar muy buenas.¿Cuál mayor culpa ha tenidoEn una pasion errada,La que cae de rogada,O el que ruega de caido?O ¿cuál es mas de culpar,Aunque cualquiera mal haga,La que peca por la paga,O el que paga por pecar?Pues ¿para qué os espantaisDe la culpa que teneis?Queredlas cual las haceis,O hacedlas cual las buscais.Dejad de solicitar,Y despues con mas razonAcusareis la aficionDe la que os fuere á rogar.Bien con muchas armas fundoQue lidia vuestra arrogancia,Pues en promesa é instanciaJuntais diablo, carne y mundo.
Hombres necios, que acusaisA la mujer, sin razon,Sin ver que sois la ocasionDe lo mismo que culpais;
Si con ansia sin igualSolicitais su desden,¿Porqué quereis que obren bienSi las incitais al mal?
Combatis su resistencia,Y luego con gravedadDecis que fué liviandadLo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedoDe vuestro parecer locoAl niño que pone el coco,Y luego le tiene miedo.
Quereis con presuncion neciaHallar á la que buscaisPara pretendida, Thais,Y en la posesion, Lucrecia.
¿Qué humor puede haber mas raroQue el que falto de consejo,El mismo empañe el espejoY sienta que no esté claro?
Con el favor y el desdenTeneis condicion igual,Quejandoos si os tratan mal,Burlandoos si os quieren bien.
Opinion ninguna gana,Pues la que mas se recata,Si no os admite, es ingrata,Y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andais,Que con desigual nivelA una culpais por cruel,Y á otra por fácil culpais.
Pues ¿cómo ha de estar templadaLa que vuestro amor pretende,Si la que es ingrata ofende,Y la que es fácil enfada?
Mas entre el enfado y penaQue vuestro gusto refiere,Bien haya la que no os quiere,Y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penasA sus libertades alas,Y despues de hacerlas malasLas quereis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenidoEn una pasion errada,La que cae de rogada,O el que ruega de caido?
O ¿cuál es mas de culpar,Aunque cualquiera mal haga,La que peca por la paga,O el que paga por pecar?
Pues ¿para qué os espantaisDe la culpa que teneis?Queredlas cual las haceis,O hacedlas cual las buscais.
Dejad de solicitar,Y despues con mas razonAcusareis la aficionDe la que os fuere á rogar.
Bien con muchas armas fundoQue lidia vuestra arrogancia,Pues en promesa é instanciaJuntais diablo, carne y mundo.
Gratitud.
Señora, si la bellezaQue en vos llego á contemplarEs bastante á conquistarLa mas inculta dureza,¿Por qué haceis que el sacrificioQue debo á vuestra luz pura,Debiéndose á la hermosura,Se atribuya al beneficio?Cuando es bien que glorias canteDe ser vos quien me ha rendido,¿Quereis que lo agradecidoSe equivoque con lo amante?Vuestro favor me condenaA otra especie de desdicha,Pues me quitais con la dichaEl mérito de la pena;Si no es que dais á entenderQue favor tan singular,Aunque se puede lograr,No se puede merecer.Con razon, pues, la hermosura,Aun llegada á poseerse,Si llegara á merecerseDejara de ser ventura;Que estar un digno cuidadoCon razon correspondido,Es premio de lo servidoY no dicha de lo amado;Pues dicha se ha de llamarSolo la que, á mi entender,Ni se puede merecer,Ni se pretende alcanzar.Y aqueste favor excedeTanto á todos, al lograrse,Que no solo no pagarse,Mas ni agradecer se puede;Pues desde el dichoso diaQue vuestra belleza ví,Tan del todo me rendíQue no me quedó accion mia.Con lo cual, señora, muestro,Y á decir mi amor se atreve,Que nadie pagaros debeQue vos honreis lo que es vuestro.Bien sé que es atrevimiento,Pero el amor es testigo,Que no sé lo que me digoPor saber lo que me siento.Y en fin, perdonad por Dios,Señora, que os hable así,Que si yo estuviera en míNo estuvierais en mí vos.Solo quiero suplicarosQue de mí recibais hoy,No solo el alma que os doy,Mas las que quisiera daros.
Señora, si la bellezaQue en vos llego á contemplarEs bastante á conquistarLa mas inculta dureza,¿Por qué haceis que el sacrificioQue debo á vuestra luz pura,Debiéndose á la hermosura,Se atribuya al beneficio?Cuando es bien que glorias canteDe ser vos quien me ha rendido,¿Quereis que lo agradecidoSe equivoque con lo amante?Vuestro favor me condenaA otra especie de desdicha,Pues me quitais con la dichaEl mérito de la pena;Si no es que dais á entenderQue favor tan singular,Aunque se puede lograr,No se puede merecer.Con razon, pues, la hermosura,Aun llegada á poseerse,Si llegara á merecerseDejara de ser ventura;Que estar un digno cuidadoCon razon correspondido,Es premio de lo servidoY no dicha de lo amado;Pues dicha se ha de llamarSolo la que, á mi entender,Ni se puede merecer,Ni se pretende alcanzar.Y aqueste favor excedeTanto á todos, al lograrse,Que no solo no pagarse,Mas ni agradecer se puede;Pues desde el dichoso diaQue vuestra belleza ví,Tan del todo me rendíQue no me quedó accion mia.Con lo cual, señora, muestro,Y á decir mi amor se atreve,Que nadie pagaros debeQue vos honreis lo que es vuestro.Bien sé que es atrevimiento,Pero el amor es testigo,Que no sé lo que me digoPor saber lo que me siento.Y en fin, perdonad por Dios,Señora, que os hable así,Que si yo estuviera en míNo estuvierais en mí vos.Solo quiero suplicarosQue de mí recibais hoy,No solo el alma que os doy,Mas las que quisiera daros.
Señora, si la bellezaQue en vos llego á contemplarEs bastante á conquistarLa mas inculta dureza,
¿Por qué haceis que el sacrificioQue debo á vuestra luz pura,Debiéndose á la hermosura,Se atribuya al beneficio?
Cuando es bien que glorias canteDe ser vos quien me ha rendido,¿Quereis que lo agradecidoSe equivoque con lo amante?
Vuestro favor me condenaA otra especie de desdicha,Pues me quitais con la dichaEl mérito de la pena;
Si no es que dais á entenderQue favor tan singular,Aunque se puede lograr,No se puede merecer.
Con razon, pues, la hermosura,Aun llegada á poseerse,Si llegara á merecerseDejara de ser ventura;
Que estar un digno cuidadoCon razon correspondido,Es premio de lo servidoY no dicha de lo amado;
Pues dicha se ha de llamarSolo la que, á mi entender,Ni se puede merecer,Ni se pretende alcanzar.
Y aqueste favor excedeTanto á todos, al lograrse,Que no solo no pagarse,Mas ni agradecer se puede;
Pues desde el dichoso diaQue vuestra belleza ví,Tan del todo me rendíQue no me quedó accion mia.
Con lo cual, señora, muestro,Y á decir mi amor se atreve,Que nadie pagaros debeQue vos honreis lo que es vuestro.
Bien sé que es atrevimiento,Pero el amor es testigo,Que no sé lo que me digoPor saber lo que me siento.
Y en fin, perdonad por Dios,Señora, que os hable así,Que si yo estuviera en míNo estuvierais en mí vos.
Solo quiero suplicarosQue de mí recibais hoy,No solo el alma que os doy,Mas las que quisiera daros.
Un justo medio.
Dos dudas en qué escogerTengo, y no sé cual prefiera,Pues vos sentis que no quiera,Y yo sintiera querer.Con que si á cualquiera ladoQuiero inclinarme, es forzoso,Quedando el uno gustoso,Quede el otro disgustado.Si daros gusto me ordenaLa obligacion, es injustoQue, por daros á vos gusto,Haya yo de tener pena.Y no juzgo que habrá quienApruebe sentencia tal,Como que me trate malPor trataros á vos bien.Mas por otra parte sientoQue es tambien mucho rigorQue lo que os debo en amorPague en aborrecimiento.Y aun irracional pareceEste rigor, pues se infiere,Si aborrezco á quien me quiere,¿Qué haré con quien me aborrece?No sé cómo despacharos,Pues hallo al determinarmeQue amaros es disgustarme,Y no amaros, disgustaros.Pero dar un medio justoEn estas dudas pretendo:Pues no queriendo, os ofendo,Y queriendoos, me disgusto,Esta sea la sentenciaPorque no os podais quejar:Que entre aborrecer y amarSe parta la diferencia;De modo que entre el rigorY el llegar á querer bien,Ni vos encontreis desden,Ni yo pueda hallar amor.Esto el discurso aconseja,Pues con esta conveniencia,Ni yo quedo con violencia,Ni vos os partis con queja.Y que estaremos infieroGustosos con lo que ofrezco,Vos de ver que no aborrezco,Yo de saber que no quiero.Solo este medio es bastanteA ajustamos, si os contenta,Que vos me logreis atentaSin que yo pase á lo amante.Y así quedo, á mi entender,Esta vez bien con los dos,Con agradecer con vos,Conmigo con no querer.Que aunque á nadie llega á darseEn esto gusto cumplido,Ver que es igual el partidoServirá de resignarse.
Dos dudas en qué escogerTengo, y no sé cual prefiera,Pues vos sentis que no quiera,Y yo sintiera querer.Con que si á cualquiera ladoQuiero inclinarme, es forzoso,Quedando el uno gustoso,Quede el otro disgustado.Si daros gusto me ordenaLa obligacion, es injustoQue, por daros á vos gusto,Haya yo de tener pena.Y no juzgo que habrá quienApruebe sentencia tal,Como que me trate malPor trataros á vos bien.Mas por otra parte sientoQue es tambien mucho rigorQue lo que os debo en amorPague en aborrecimiento.Y aun irracional pareceEste rigor, pues se infiere,Si aborrezco á quien me quiere,¿Qué haré con quien me aborrece?No sé cómo despacharos,Pues hallo al determinarmeQue amaros es disgustarme,Y no amaros, disgustaros.Pero dar un medio justoEn estas dudas pretendo:Pues no queriendo, os ofendo,Y queriendoos, me disgusto,Esta sea la sentenciaPorque no os podais quejar:Que entre aborrecer y amarSe parta la diferencia;De modo que entre el rigorY el llegar á querer bien,Ni vos encontreis desden,Ni yo pueda hallar amor.Esto el discurso aconseja,Pues con esta conveniencia,Ni yo quedo con violencia,Ni vos os partis con queja.Y que estaremos infieroGustosos con lo que ofrezco,Vos de ver que no aborrezco,Yo de saber que no quiero.Solo este medio es bastanteA ajustamos, si os contenta,Que vos me logreis atentaSin que yo pase á lo amante.Y así quedo, á mi entender,Esta vez bien con los dos,Con agradecer con vos,Conmigo con no querer.Que aunque á nadie llega á darseEn esto gusto cumplido,Ver que es igual el partidoServirá de resignarse.
Dos dudas en qué escogerTengo, y no sé cual prefiera,Pues vos sentis que no quiera,Y yo sintiera querer.
Con que si á cualquiera ladoQuiero inclinarme, es forzoso,Quedando el uno gustoso,Quede el otro disgustado.
Si daros gusto me ordenaLa obligacion, es injustoQue, por daros á vos gusto,Haya yo de tener pena.
Y no juzgo que habrá quienApruebe sentencia tal,Como que me trate malPor trataros á vos bien.
Mas por otra parte sientoQue es tambien mucho rigorQue lo que os debo en amorPague en aborrecimiento.
Y aun irracional pareceEste rigor, pues se infiere,Si aborrezco á quien me quiere,¿Qué haré con quien me aborrece?
No sé cómo despacharos,Pues hallo al determinarmeQue amaros es disgustarme,Y no amaros, disgustaros.
Pero dar un medio justoEn estas dudas pretendo:Pues no queriendo, os ofendo,Y queriendoos, me disgusto,
Esta sea la sentenciaPorque no os podais quejar:Que entre aborrecer y amarSe parta la diferencia;
De modo que entre el rigorY el llegar á querer bien,Ni vos encontreis desden,Ni yo pueda hallar amor.
Esto el discurso aconseja,Pues con esta conveniencia,Ni yo quedo con violencia,Ni vos os partis con queja.
Y que estaremos infieroGustosos con lo que ofrezco,Vos de ver que no aborrezco,Yo de saber que no quiero.
Solo este medio es bastanteA ajustamos, si os contenta,Que vos me logreis atentaSin que yo pase á lo amante.
Y así quedo, á mi entender,Esta vez bien con los dos,Con agradecer con vos,Conmigo con no querer.
Que aunque á nadie llega á darseEn esto gusto cumplido,Ver que es igual el partidoServirá de resignarse.
Respuesta á un caballero que dijo se ponía hermosa la mujer con solo amar.