Chapter 9

ESCENA XIII

Testigo1.º,Testigo2.º yTestigo3.ºSon tres tipos ridículos; el primero es el Pinturas, dependiente de la barbería, vestido de gala, el segundo, un mancebo de una tienda de ultramarinos a todo lujo, y el tercero un concertista de guitarra. Llevan una guitarra, una bandurria y una cítara.

Testigo1.º—Güeno, ¿estamos?

Testigo2.º yTestigo3.º—Estamos.

Testigo1.º—Pus ahora permitidme que susarengue.

Testigo2.º—Oye, tú, no tedilates, que faltan cinco minutos.

Testigo1.º—Seré un tiro.

Testigo3.º—Pues, ¡pum!

Testigo1.º—Allá voy. Semos, como sus costa, testigos de la boda de la Isabel y Fernando el Guitarrero, y he creído de mi deber componerles un hizno cantando sus esponsales.

Testigo2.º yTestigo3.º—Ha sío una idea.

Testigo1.º—Conque vamos a darle el último repaso con ojeto de ejecutarlo esta tarde después de la cuchipanda.

Testigo2.º yTestigo3.º—Duro con él.

Testigo1.º—Bueno, pues cuando veamos a los novios más amartelaos, me adelanto yo y exclamo: Señores, oído a la caja. Hizno-tango. A Isabel y Fernando, en sus esponsales.

Música

Los tres.

No poneros tontitos ahoray un instante tan sólo dejadel arrobo, el cariño y los mimosy este hizno al amor escuchad.Hizno chuloque ha compuesto este gachó,un e-mulodel glorioso don Gunó.Paca, Paca,pa casarse hay que tenerpoca, poca,poca juerga y trabajar,y no beber y no faltarni una noche de tu hogar.Se mu formalito,cumple su deseo,pero siempre acordecon lo que aconsejanen el himeneo.Pero si ellatacealgo que esté feo,cógela del moñoy meneo, meneo, meneo.Como este planlo cumplas tú,turururú,nadie en Madríte tose a ti,tiriririrí;mas si ella note es fiel del tó,tororororó;pero si la guíascomo un hombre debe hacerno hay que temer.Si eres formalitocomo así lo creo,ya verás qué dulcehimeneo, meneo, meneo.Y esto dichoque el Señor salud os dé,y avi-sarnosen cuanto venga un bebébebé, bebé, bebebebé.

No poneros tontitos ahora

y un instante tan sólo dejad

el arrobo, el cariño y los mimos

y este hizno al amor escuchad.

Hizno chulo

que ha compuesto este gachó,

un e-mulo

del glorioso don Gunó.

Paca, Paca,

pa casarse hay que tener

poca, poca,

poca juerga y trabajar,

y no beber y no faltar

ni una noche de tu hogar.

Se mu formalito,

cumple su deseo,

pero siempre acorde

con lo que aconsejan

en el himeneo.

Pero si ellatace

algo que esté feo,

cógela del moño

y meneo, meneo, meneo.

Como este plan

lo cumplas tú,

turururú,

nadie en Madrí

te tose a ti,

tiriririrí;

mas si ella no

te es fiel del tó,

tororororó;

pero si la guías

como un hombre debe hacer

no hay que temer.

Si eres formalito

como así lo creo,

ya verás qué dulce

himeneo, meneo, meneo.

Y esto dicho

que el Señor salud os dé,

y avi-sarnos

en cuanto venga un bebé

bebé, bebé, bebebebé.

Hablado

Testigo1.º—¡Creo que ha salío al pelo!

Testigo2.º—¡Superior!

Testigo3.º—Sin embargo, en la segunda corchea del otavo compás, te se duerme la púa.

Testigo2.º—Se tendrá en cuenta.

Testigo1.º (Se oye dentro rumor de gente.)—¡Chits!... ¡Callarse... que están ahí! ¡Ya viene la cometiva!

Testigo3.º—¡Es verdá!... ¡Mialos!

Testigo2.º—¡Vivan los novios!...

Voces(Dentro.)—¡Vivan!...

Dichos,elGuitarrero,laIsabel,Carmen,Valeriano,laseñá Antonia,Liborio,invitadoseinvitadas.Salen todos los del acompañamiento, detrás de los novios y los padrinos, armando alegre algazara, dando vivas y tirando al alto gorras y sombreros.

Antonia.—Hombre, podíais haber avisao. Ya sus echábamos de menos.

Testigo1.º—Pues estábamos aquí aguardando.

Liborio.—Pues una vez que no falta nadie, en marcha pa la vicaría. Primera pareja, los novios. Segunda, la Carmen y el señor Valeriano, que pronto harán el mismo recorrido por su cuenta.

Antonia.—¡Y que lo digas!

Liborio.—¡Y el resto de la cometiva a laneglisé, y la orquesta a la cola!

Todos.—Mú bien.

Testigo1.º—¡Andando!

Todos.—¡Andando!

DichosySerafín,luegoLucila,después unosChicos,y por últimoBalbino

Serafín(Saliendo por la derecha.).—¡Señores, un minuto!

Carmen(Con sorpresa.)—¡Serafín!

Antonia.—¿Otra vez?

Valeriano.—¡El consabido pollo!

Liborio.—¿Qué se ofrece, joven?

Serafín.—Ustés disimulen. Siento molestar, pero deseo decirle dos palabras a ese señor.

Valeriano.—¿A mi humilde persona?

Serafín.—Quería que tratásemos un asunto solos y fuera de puertas.

Valeriano.—Joven, es usté menos oportuno que una charanga a la hora e la siesta. Voy envitao. Tenga usté cachaza, que hay tiempo pa todo. (A la gente.) ¡Andando!

Serafín(Deteniéndole.)—¡Es que u viene usté u le llevo yo!

Valeriano(Con calma.)—No me zarandee usté, que puede que me moleste.

Hombres.—¿Pero qué es eso?

Serafín.—¡Eche usté pa alante como los hombres, so tardío!

Todos.—¡Fuera ese!

Carmen.—No haga usté caso. (A Valeriano.)

Antonia.—¿Vienes a armarla, so charrán?

Valeriano.—Señores calma. Por un garbanzo no se descompone la olla. Ustés, a la Vicaría. Yo voy ahí a cincuenta pasos, hago así, (Acción de dar un papirotazo.) y regreso. (A Serafín.) ¡Andando!

Serafín.—Vamos. (Vanse los dos por la izquierda.)

Todos(Intentando detenerlos.)—¡No, no!

Antonia(Furiosa, deteniéndolos a todos.)—¡Sí!... ¡Sí!... ¡Dejarlos! (Se asoma Lucila a la taberna.) ¡Dejarlo que lo escalabre!... ¡Quieto tóo el mundo! (Volviéndose hacia donde se han ido.) ¡Rómpale usté la cabeza a ese golfo, pa que escarmiente! ¡Zurre usté a ese granuja!... ¡Así te hagan trizas, so hambrón!... ¡Sinvergüenza!... ¡Fuerte, dele usté fuerte!

Lucila(Frenética de ira, sale de la taberna, se lanza hecha una hiena sobre la señá Antonia, y la agarra del moño zarandeándola.)—¿Que le dé fuerte? ¡Toma, tía perra! ¡Toma!

Antonia(Aterrada.)—¡Jesús!

Carmen.—¡Ay, mi madre!

Antonia.—¿Pero quién?... ¿Quién ha sido?

Lucila.—¡Yo!... ¡Yo he sido, tía gamberra!

Antonia.—La arrastro. (La sujetan.)

Lucila.—¡Azuzar a dos hombres pa que se maten!... ¡Tía asesina! ¡tía chula! (A los hombres.) ¡Yvosotros, gallinas, que lo consentís!... ¡Cobardes!... ¡Granujas!... ¡Yo!... ¡Yo sola contra todos! (Empieza a tirarles verduras del serón que dejó Balbino a la puerta de la taberna, con una ira y una rapidez que les asusta.) ¡Tomar, tomar, blancotes!

Isabel(Huyendo.)—¡Ay, mi mantilla! (Se arma un escándalo monumental.)

Novio.—¡Que me han dao con un tomate! (Limpiándose la cara.)

Carmen.—¡Sujetarla!

Testigo 1.º—¿Pero quién se arrima?

Muchos.—¡Guardias, guardias!

Lucila(A unos chicos que salen.)—¡Ayudarme vosotros, chicos!

Chico 1.º—¡Venga de ahí! (Los chicos empiezan a tirar también.)

Chico 2.º—¡Duro! (Tirando.)

Balbino(Que sale corriendo.)—¿Pero qué es esto?

Lucila.—¡Padre, duro con ellos!

Balbino.—¡Vaya una menestra! (Huyen todos chillando y corriendo.)

Lucila.—¡Cobardes! ¡Granujas! (Tirando.)

Balbino.—¡Una boda con patatas!

Mutación


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