ESCENA IX
Reina.Ilustres Caravajales,Benavides excelentes,mis deudos sois y parientes.Blasones os honran reales:mostrad hoy que sois leales.Un árbol sirve de sillaa la inocencia sencillade vuestro Rey incapaz.
Reina.
Ilustres Caravajales,
Benavides excelentes,
mis deudos sois y parientes.
Blasones os honran reales:
mostrad hoy que sois leales.
Un árbol sirve de silla
a la inocencia sencilla
de vuestro Rey incapaz.
(Descubre al Rey niño encerrado en el tronco de un árbol.)
No permitáis que en agrazos le malogre Castilla.Como la aurora, amaneceentre la tiniebla oscurade la traición, que procuramatárosle y le oscurece.Si este tierno sol mereceglorias de una ilustre hazaña,lograd el que os acompaña,y con valor españoldefended los dos un solque os da el oriente de España.Benavid.¡Oh retrato del amor,niño Rey, humilde Alteza!Con tu angélica bellezase enternece mi rigor.No tuviera yo valorsi el socorro que me pides,a las perlas que despidesnegaran mis fieles labios.Por los tuyos sus agraviosolvidan los Benavides.Famosos Caravajales,treguas al enojo demos,y para después dejemosguerras y bandos parciales.No salgan los deslealescon su bárbaro consejo.A estos pies mi agravio dejopara volverle a tomar,que mal se podrá olvidarel odio heredado y viejo.Juntemos nuestros amigosy de dos un campo hagamos;que mientras al Rey sirvamosno hemos de ser enemigos.Serán los cielos testigos,para ilustrarnos después,de que hoy el valor leonés,con lealtad y con amor,el bien del Rey su señorantepone a su interés.Don Al.Fénix de España, nacidopara que su gloria aumente,pájaro sois inocente,en ese árbol como en nido.¿Quién, mi perla, os ha escondidodesa suerte?Rey.Hanme quitadomi reino, y no me han dejadoaun la cuna en que nací;y como a Herodes temí,vengo huyendo al despoblado.Don Pedr.No temáis del gavilán,pájaro tierno y hermoso,por más que intente ambiciosohacer presa en vos don Juan.Benavid.Todos por ti morirán,sol de España, hasta que quedeslibre de las viles redesde ambiciosos cazadores.···············Alto, hidalgos, a León:muera el Infante tirano.Y vos, ejemplo cristiano, (A la Reina.)regidnos desde este día,y será, pues de vos fíael cielo una ilustre hazaña,la Semíramis de Españala reina doña María. (Vanse.)
No permitáis que en agraz
os le malogre Castilla.
Como la aurora, amanece
entre la tiniebla oscura
de la traición, que procura
matárosle y le oscurece.
Si este tierno sol merece
glorias de una ilustre hazaña,
lograd el que os acompaña,
y con valor español
defended los dos un sol
que os da el oriente de España.
Benavid.
¡Oh retrato del amor,
niño Rey, humilde Alteza!
Con tu angélica belleza
se enternece mi rigor.
No tuviera yo valor
si el socorro que me pides,
a las perlas que despides
negaran mis fieles labios.
Por los tuyos sus agravios
olvidan los Benavides.
Famosos Caravajales,
treguas al enojo demos,
y para después dejemos
guerras y bandos parciales.
No salgan los desleales
con su bárbaro consejo.
A estos pies mi agravio dejo
para volverle a tomar,
que mal se podrá olvidar
el odio heredado y viejo.
Juntemos nuestros amigos
y de dos un campo hagamos;
que mientras al Rey sirvamos
no hemos de ser enemigos.
Serán los cielos testigos,
para ilustrarnos después,
de que hoy el valor leonés,
con lealtad y con amor,
el bien del Rey su señor
antepone a su interés.
Don Al.
Fénix de España, nacido
para que su gloria aumente,
pájaro sois inocente,
en ese árbol como en nido.
¿Quién, mi perla, os ha escondido
desa suerte?
Rey.
Hanme quitado
mi reino, y no me han dejado
aun la cuna en que nací;
y como a Herodes temí,
vengo huyendo al despoblado.
Don Pedr.
No temáis del gavilán,
pájaro tierno y hermoso,
por más que intente ambicioso
hacer presa en vos don Juan.
Benavid.
Todos por ti morirán,
sol de España, hasta que quedes
libre de las viles redes
de ambiciosos cazadores.
···············
Alto, hidalgos, a León:
muera el Infante tirano.
Y vos, ejemplo cristiano, (A la Reina.)
regidnos desde este día,
y será, pues de vos fía
el cielo una ilustre hazaña,
la Semíramis de España
la reina doña María. (Vanse.)