JORNADA SEGUNDA
Doña Mag.¿Qué novedades son éstas,altanero pensamiento?¿Qué torres sin fundamentotenéis en el aire puestas?···············Ayer guardaban los cielosel mar de vuestra esperanza,con la tranquila bonanzaque agora inquietan desvelos.Al Conde de Vasconceloso a mi padre di en su nombreel sí; mas porque me asombre,sin que mi honor lo resista,se entró al alma, a escala vista,por la misma vista un hombre.Vióle en ella, y fuera exceso,digno de culpar mi error,a no saber que el amores niño, ciego y sin seso.¿A un hombre extranjero y presoa mi pesar, corazón,habéis de dar posesión?¿Amar al Conde no es justo?Mas ¡ay! que atropella el gustolas leyes de la razón.···············
Doña Mag.
¿Qué novedades son éstas,
altanero pensamiento?
¿Qué torres sin fundamento
tenéis en el aire puestas?
···············
Ayer guardaban los cielos
el mar de vuestra esperanza,
con la tranquila bonanza
que agora inquietan desvelos.
Al Conde de Vasconcelos
o a mi padre di en su nombre
el sí; mas porque me asombre,
sin que mi honor lo resista,
se entró al alma, a escala vista,
por la misma vista un hombre.
Vióle en ella, y fuera exceso,
digno de culpar mi error,
a no saber que el amor
es niño, ciego y sin seso.
¿A un hombre extranjero y preso
a mi pesar, corazón,
habéis de dar posesión?
¿Amar al Conde no es justo?
Mas ¡ay! que atropella el gusto
las leyes de la razón.
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Doña Juana.—Doña Magdalena.
Doña Juana.Aquel mancebo dispuesto,que ha estado preso hasta agora,y tu intercesión, señora,ya en libertad le ha puesto,pretende hablarte.Doña Mag.(Ap.)(¡Qué prestovalerse el amor procurade la ocasión y venturaque ha de ponerse en efeto!Mas hace como discreto,que amor todo es coyuntura.)¿Sabes qué quiere?Doña Juana.Pretendedel favor que ha recibidopor ti, ser agradecido.Doña Mag.(Ap.) Áspides en rosas vende.Doña Juana.¿Entrará?Doña Mag.(Ap.)(Si preso prende,si maltratado maltrata,si atado las manos atalas de mi gusto resuelto,¿qué ha de hacer presente y sueltoquien ausente y preso mata?)Dile que vuelva a la tarde,que agora ocupada estoy.Mas oye; no vuelva.Doña Juana.Voy.Doña Mag.Escucha: di que se aguarde.Mas váyase; que ya es tarde.Doña Juana.¿Hase de volver?Doña Mag.¿No digoque sí? Ve.Doña Juana.Tu gusto sigo.Doña Mag.Pero torna; no se queje.Doña Juana.Pues ¿qué diré?Doña Mag.Que me deje,(Ap.) (y que me lleve consigo.)Anda, di que entre...Doña Juana.Voy, pues.
Doña Juana.
Aquel mancebo dispuesto,
que ha estado preso hasta agora,
y tu intercesión, señora,
ya en libertad le ha puesto,
pretende hablarte.
Doña Mag.
(Ap.)(¡Qué presto
valerse el amor procura
de la ocasión y ventura
que ha de ponerse en efeto!
Mas hace como discreto,
que amor todo es coyuntura.)
¿Sabes qué quiere?
Doña Juana.
Pretende
del favor que ha recibido
por ti, ser agradecido.
Doña Mag.
(Ap.) Áspides en rosas vende.
Doña Juana.
¿Entrará?
Doña Mag.
(Ap.)(Si preso prende,
si maltratado maltrata,
si atado las manos ata
las de mi gusto resuelto,
¿qué ha de hacer presente y suelto
quien ausente y preso mata?)
Dile que vuelva a la tarde,
que agora ocupada estoy.
Mas oye; no vuelva.
Doña Juana.
Voy.
Doña Mag.
Escucha: di que se aguarde.
Mas váyase; que ya es tarde.
Doña Juana.
¿Hase de volver?
Doña Mag.
¿No digo
que sí? Ve.
Doña Juana.
Tu gusto sigo.
Doña Mag.
Pero torna; no se queje.
Doña Juana.
Pues ¿qué diré?
Doña Mag.
Que me deje,
(Ap.) (y que me lleve consigo.)
Anda, di que entre...
Doña Juana.
Voy, pues.
(Vase.)
Mireno, doña Magdalena.
Mireno.Aunque ha sido atrevimientoel venir a la presencia,señora, de vuexcelenciami poco merecimiento,ser agradecido tratoal recebido favor;porque el pecado mayores el que hace a un hombre ingrato.Por haber favorecidode un desdichado la vida(que al noble es deuda debida)me vi preso y perseguido;pero en la misma monedame pagó el cielo sin duda,pues libre con vuestra ayudami vida, señora, queda.¿Libre dije? Mal he hablado;que el noble, cuando recibe,cautivo y esclavo vive,que es lo mismo que obligado.···············
Mireno.
Aunque ha sido atrevimiento
el venir a la presencia,
señora, de vuexcelencia
mi poco merecimiento,
ser agradecido trato
al recebido favor;
porque el pecado mayor
es el que hace a un hombre ingrato.
Por haber favorecido
de un desdichado la vida
(que al noble es deuda debida)
me vi preso y perseguido;
pero en la misma moneda
me pagó el cielo sin duda,
pues libre con vuestra ayuda
mi vida, señora, queda.
¿Libre dije? Mal he hablado;
que el noble, cuando recibe,
cautivo y esclavo vive,
que es lo mismo que obligado.
···············
(Arrodíllase.)
Doña Mag.Levantaos del suelo.Mireno.Asíestoy, gran señora, bien.Doña Mag.Haced lo que os digo. (Ap.) (¿Quiénme ciega el alma? ¡Ay de mí!)¿Sois portugués?Mireno.Imaginoque sí.Doña Mag.¿Que lo imagináis?Desa suerte, incierto estáisde quién sois.Mireno.Mi padre vinoal lugar en donde habita,y es de alguna hacienda dueño,trayéndome muy pequeño;mas su trato lo acredita.Yo creo que en Portugalnacimos.Doña Mag.¿Sois noble?Mireno.Creoque sí, según lo que veoen mi honrado natural,que muestra más que hay en mí.Doña Mag.¿Y darán las obras vuestras,si fuere menester, muestrasque sois noble?Mireno.Creo que sí:nunca de hacellas dejé.Doña Mag.Creo decís a cualquier punto;¿crêis acaso que os preguntoartículos de la fe?Mireno.Por la que debe guardara la merced recebidade vuexcelencia mi vida,bien los puede preguntar,que mi fe su gusto es.Doña Mag.¡Qué agradecido venís!—¿Cómo os llamáis?Mireno.Don Dionís.Doña Mag.Ya os tengo por portuguésy por hombre principal;que en este reino no hay hombrehumilde de vuestro nombre,porque es apellido real,y sólo el imaginarospor noble y honrado, ha sidocausa que haya intercedidocon mi padre a libertaros.Mireno.Deudor os soy de la vida.Doña Mag.Pues bien; ya que libre estáis,¿qué es lo que determináishacer de vuestra partida?¿Dónde pensáis ir?Mireno.Intentoir, señora, donde puedaalcanzar fama que excedaa mi altivo pensamiento:sólo aquesto me destierrade mi patria.Doña Mag.¿En qué lugarpensáis que podéis hallaresa ventura?Mireno.En la guerra;que el esfuerzo hace capazpara el valor que procuro.Doña Mag.¿Y no será más seguro,que le adquiráis en la paz?Mireno.¿De qué modo?Doña Mag.Bien podéisgranjealle, si dais trazaque mi padre os dé la plazade secretario, que veisque está vaca agora, a faltade quien la pueda suplir.Mireno.No nació para servirmi inclinación, que es más alta.Doña Mag.Pues cuando volar presuma,las plumas le han de ayudar.Mireno.¿Cómo he de poder volarcon solamente una pluma?Doña Mag.Con las alas del favor;que el vuelo de una privanza,mil imposibles alcanza.Mireno.Del privar nace el temor,como muestra la experiencia,y tener temor no es justo.Doña Mag.Don Dionís, este es mi gusto.Mireno.¿Gusto es de vuestra excelenciaque sirva al Duque? Pues alto.Cúmplase, señora, ansí;que ya de un vuelo subíal primer móvil más alto.Pues si en esto gusto os doy,ya no hay subir más arriba:como el Duque me reciba,secretario suyo soy.Vos, señora, lo ordenad.Doña Mag.Deseo vuestro provecho,y ansí lo que veis he hecho;que ya que os di libertad,pesárame que en la guerrala malograrais; yo harécomo esta plaza se os dé,porque estéis en nuestra tierra.Mireno.Mil años el cielo guardetal grandeza.Doña Mag.(Ap.)Honor, huír;que revienta por salirpor la boca amor cobarde. (Vase.)
Doña Mag.
Levantaos del suelo.
Mireno.
Así
estoy, gran señora, bien.
Doña Mag.
Haced lo que os digo. (Ap.) (¿Quién
me ciega el alma? ¡Ay de mí!)
¿Sois portugués?
Mireno.
Imagino
que sí.
Doña Mag.
¿Que lo imagináis?
Desa suerte, incierto estáis
de quién sois.
Mireno.
Mi padre vino
al lugar en donde habita,
y es de alguna hacienda dueño,
trayéndome muy pequeño;
mas su trato lo acredita.
Yo creo que en Portugal
nacimos.
Doña Mag.
¿Sois noble?
Mireno.
Creo
que sí, según lo que veo
en mi honrado natural,
que muestra más que hay en mí.
Doña Mag.
¿Y darán las obras vuestras,
si fuere menester, muestras
que sois noble?
Mireno.
Creo que sí:
nunca de hacellas dejé.
Doña Mag.
Creo decís a cualquier punto;
¿crêis acaso que os pregunto
artículos de la fe?
Mireno.
Por la que debe guardar
a la merced recebida
de vuexcelencia mi vida,
bien los puede preguntar,
que mi fe su gusto es.
Doña Mag.
¡Qué agradecido venís!—
¿Cómo os llamáis?
Mireno.
Don Dionís.
Doña Mag.
Ya os tengo por portugués
y por hombre principal;
que en este reino no hay hombre
humilde de vuestro nombre,
porque es apellido real,
y sólo el imaginaros
por noble y honrado, ha sido
causa que haya intercedido
con mi padre a libertaros.
Mireno.
Deudor os soy de la vida.
Doña Mag.
Pues bien; ya que libre estáis,
¿qué es lo que determináis
hacer de vuestra partida?
¿Dónde pensáis ir?
Mireno.
Intento
ir, señora, donde pueda
alcanzar fama que exceda
a mi altivo pensamiento:
sólo aquesto me destierra
de mi patria.
Doña Mag.
¿En qué lugar
pensáis que podéis hallar
esa ventura?
Mireno.
En la guerra;
que el esfuerzo hace capaz
para el valor que procuro.
Doña Mag.
¿Y no será más seguro,
que le adquiráis en la paz?
Mireno.
¿De qué modo?
Doña Mag.
Bien podéis
granjealle, si dais traza
que mi padre os dé la plaza
de secretario, que veis
que está vaca agora, a falta
de quien la pueda suplir.
Mireno.
No nació para servir
mi inclinación, que es más alta.
Doña Mag.
Pues cuando volar presuma,
las plumas le han de ayudar.
Mireno.
¿Cómo he de poder volar
con solamente una pluma?
Doña Mag.
Con las alas del favor;
que el vuelo de una privanza,
mil imposibles alcanza.
Mireno.
Del privar nace el temor,
como muestra la experiencia,
y tener temor no es justo.
Doña Mag.
Don Dionís, este es mi gusto.
Mireno.
¿Gusto es de vuestra excelencia
que sirva al Duque? Pues alto.
Cúmplase, señora, ansí;
que ya de un vuelo subí
al primer móvil más alto.
Pues si en esto gusto os doy,
ya no hay subir más arriba:
como el Duque me reciba,
secretario suyo soy.
Vos, señora, lo ordenad.
Doña Mag.
Deseo vuestro provecho,
y ansí lo que veis he hecho;
que ya que os di libertad,
pesárame que en la guerra
la malograrais; yo haré
como esta plaza se os dé,
porque estéis en nuestra tierra.
Mireno.
Mil años el cielo guarde
tal grandeza.
Doña Mag.
(Ap.)Honor, huír;
que revienta por salir
por la boca amor cobarde. (Vase.)
Mireno.Pensamiento, ¿en qué entendéis?Vos que a las nubes subís,decidme: ¿qué colegísde lo que aquí visto habéis?declaraos, que bien podéis:decidme, tanto favor¿nace de sólo el valorque a quien os honra ennoblece?¿O erraré si me pareceque ha entrado a la parte amor?¡Jesús! ¡Qué gran disparate!Temerario atrevimientoes el vuestro, pensamiento;ni se imagine ni trate:mi humildad el vuelo abatecon que sube el deseo vario;mas, ¿por qué soy temerariosi imaginar me prometoque me ama en lo secretoquien me hace su secretario?¿No estoy puesto en libertadpor ella? Y ya sin enojos,por el balcón de sus ojos¿no he visto su voluntad?Amor me tiene.—Callad,lengua loca; que es errorimaginar que el favorque de su nobleza nace,y generosa me hace,está fundado en amor.···············
Mireno.
Pensamiento, ¿en qué entendéis?
Vos que a las nubes subís,
decidme: ¿qué colegís
de lo que aquí visto habéis?
declaraos, que bien podéis:
decidme, tanto favor
¿nace de sólo el valor
que a quien os honra ennoblece?
¿O erraré si me parece
que ha entrado a la parte amor?
¡Jesús! ¡Qué gran disparate!
Temerario atrevimiento
es el vuestro, pensamiento;
ni se imagine ni trate:
mi humildad el vuelo abate
con que sube el deseo vario;
mas, ¿por qué soy temerario
si imaginar me prometo
que me ama en lo secreto
quien me hace su secretario?
¿No estoy puesto en libertad
por ella? Y ya sin enojos,
por el balcón de sus ojos
¿no he visto su voluntad?
Amor me tiene.—Callad,
lengua loca; que es error
imaginar que el favor
que de su nobleza nace,
y generosa me hace,
está fundado en amor.
···············
[Don Antonio,enamorado dedoña Serafina,quiere quedarse en el palacio delDuque,aunque guardando el incógnito. Para ello solicita y obtiene la plaza de secretario, vacante por la huída deRuy Lorenzo.]