IV

IVHoteles.—Casas de huéspedes.—Comidas.CON motivo de nuestra invitacion, tuvimos empeñadas discusiones sobre los alojamientos, en que hay lujo espléndido.En esas ciudades americanas, el hotel es el emporio del lujo, el palacio de la vida, el camarin en que se hace el hogar al viajero y se le mima, porque saben que el hombre es la primera de las riquezas de un pueblo.El hotel es la aspiracion á la confraternidad, la asimilacion del extraño, la tendencia humanitaria á la formacion de la gran familia humana, la expresion más alta de la civilizacion, entronizando la igualdad aunque sea en la vida íntima de un dia. Dios nos libre de esa hospitalidad en que conoce uno que molesta, y en que le dicen cuando quiere pagar....lo que vd. guste, para concluir por dar lo peor y más caro, tratando al extraño como á enemigo.Segun las relaciones, pude dividir los hoteles en tres clases.1ª CLASE.2ª CLASE.3ª CLASE.———Palace-hotel.Comercial-hotel.Gaillard.Lick-House.Cosmopolitan-hotel.California.Great-hotel.Nevada.Occidental-hotel.Arizona.Pacif.En los hoteles de primera clase se pagan desde tres á quince pesos diarios.En los de segunda, de tres á seis pesos, y en los de tercera, de dos á tres pesos.Hay casas de huéspedes en que se alquilan cuartos y se come por ocho pesos semanarios.Unlunchó almuerzo económico puede conseguirse por diez centavos: esas son las casas en que se dice que se paga lo que se bebe; pudiéndose comer un trozo debeesfteak, carnes frias, pan y queso.En la calle de Montgomery hay una fonda en que por 25 centavos se sirve:Sopa.Beefsteak.Roast-beef y frijoles.Hay una casa en el barrio de Green, en que se da alojamiento y comida regular por cuarenta y cinco centavos diarios.Yo tuve ocasion de visitar el Palace Hotel y no habia visto en mi vida grandeza semejante. La área que ocupa es de 96,250 piés cuadrados.El edificio ocupa un paralelógramo de 275 piés en un frente, y en el otro 350: tiene siete pisos, en que hay 755 cuartos lujosos para huéspedes: el terreno y edificio, con los principales muebles, tuvo de costo 3.250,000 pesos.El patio, singularidad que distingue al hotel, puede contener diez ó doce coches que se muevan con holgura, bajo una techumbre deslumbradora de cristales.Por el interior se ven siete filas de corredores sostenidos por gruesas columnas, alfombrados todos, llenos de espejos y consolas, jarrones y estatuas, y reproduciendo incontables lámparas de gas que despiden vivísima luz que hiere la vista como una basílica, como si estuviera hundida la mole inmensa en un abismo de llamas.La parte inferior del edificio la componen salones, oficinas de ferrocarriles, despacho del hotel, telégrafos, escritorios para los huéspedes, etc., etc. El depósito de agua contiene 630,000 galones, hay dentro el edificio cuatro pozos artesianos. El edificio se construyó en 1875 y fué el arquitecto J. B. Gaynor.Por divertirse con mis impresiones, Iglesias y Gomez del Palacio me introdujeron en una piececita perfectamente alfombrada y tapizada, con sus lámparas y sus cómodos asientos: yo creia que era alguna antesala y seguí hablando; de repente, poniéndome á la puerta de la piececita me dijeron, dando unos pasos fuera: asómate.... estuve al dar un grito de espanto: habiamos subido sin sospecharlo yo siquiera al último piso, más alto que el primer cuerpo de las torres deCatedral y me producia vértigo aquella altura. Aquel cuartito es unelevador.Lo sorprendente para mí fué hallarme en aquella elevada region con un jardin espléndido, con profusion de deliciosas flores, fuentes, estatuas, asientos, kioskos y cuanto habria podido inventar la poderosa imaginacion del autor de las Mil y una Noches.En cada uno de los pisos hay susParlorsó salones, para la recepcion de visitas, y en esos salones se ven los tapices de blanco y oro, con fuentes, aves del paraíso, palmas y cascadas realzadas; se admiran los bronces airosos, figurando guerreros, trovadores y reinas; nos encantan las lámparas como un manojo de soles suspendidos de la techumbre de filigrana; nos convidan sofaes y sillones; nos arroban los magníficos pianos; nos seducen mujeres como deidades que sonríen y como que derraman sus encantos sobre cútis de alabastro y rosas; nos alegran niños juguetones vestidos con elegancia y haciendo flotar en sus carreras sus cabellos de oro, y nos hechiza la reproduccion de tanta belleza en los espejos colosales, en que parece que dejó á guardar el dia sus fulgores.Las galerías interiores ó claustros que conducen á las habitaciones de los huéspedes, tienen tambien rara elegancia. Se ven tapizados y alumbrados perfectamente.Los departamentos de los huéspedes más pudientes constan de salon, una ó dos alcobas, escritorio, gabinete de aseo y baño, con agua fria y caliente.Embutidos en los marcos de las puertas están los botones para llamar á los criados, y los tubos de guta percha para comunicar órdenes al despacho, sin moverse de su asiento ó su cama el huésped.El comedor corresponde á tanta opulencia: es un salon de cien varas cuadradas, cubierto de mesas de todos tamaños, con lo necesario para el servicio.De trecho en trecho hay grandes aparadores con porcelana y cristal, espejos por todas partes, consolas y una servidumbre que es un ejército sobrevigilado por caballeros ceremoniosos, que designan los asientos, cuidan de la exactitud en todos los criados y llenan de atenciones á los concurrentes.Ya se deja suponer lo que serán las cocinas y las dependencias todas del hotel.Por la negociacion, tal como yo la ví, me aseguran que ofrecian en aquellos dias los chinos siete millones de pesos.Cuando yo creia que se habia dicho la última palabra en materia de opulencia, me nombraronEl Baldwin House, que estaba al estrenarse cuando yo salí de California, y es mucho más extenso y rico que el Hotel Palace.El comedor del Lick House está considerado como el más elegante de los Estados-Unidos. Se halla bajo una inmensa cúpula formando elipse, con columnas, pórticos y bellezas arquitectónicas de primer órden. El salon, calculado para contener quinientas personas, está alumbrado por colosales ventanas que forman en su conjunto como un gigantesco capelo de cristal.Cubren el suelo grandes mesas, en las paredes hay gigantescos espejos, y corona la pieza en su altura una amplia galería en que se coloca la música en los dias de festin, y asiste numerosísima concurrencia á disfrutar del espectáculo de los banquetes y escuchar los bríndis, á que son muy afectos los americanos.“Hay muchas posadas, donde pueden conseguirse, dice una guía, alojamientos cómodos, por veinticinco y cincuenta centavos cada noche, siendo de esta clase el más frecuentado el What Cheer, en la calle de Sacramento, que fué primitivamente el mejor hotel de la ciudad.“Losrestaurantsson una peculiaridad notable y característica de San Francisco: ninguna otra ciudad de los Estados-Unidos puede comparársele en esa línea.RestaurantsChop-houses, literalmente casas de chuletas yrotisseries, abundan en cada manzana. Muchos de ellos son de primera clase, y todos á tan igual altura, que es difícil hacer una eleccion. LasChop-housesyrotisseriesdifieren de los restaurants en que sus cocinas están dispuestas á un lado del salon, y cada uno puede escoger su racion de carne, y hacérsela preparar á su vista. Hay numerosas mesas redondas, en las que pagando cincuenta centavos puede uno comer y pedir todos los manjares puestos en lista, incluyendo el vino. “Martins,” en la calle del Comercio, cerca de Mongomery, es notable por sus excelentes cenas.”

IVHoteles.—Casas de huéspedes.—Comidas.CON motivo de nuestra invitacion, tuvimos empeñadas discusiones sobre los alojamientos, en que hay lujo espléndido.En esas ciudades americanas, el hotel es el emporio del lujo, el palacio de la vida, el camarin en que se hace el hogar al viajero y se le mima, porque saben que el hombre es la primera de las riquezas de un pueblo.El hotel es la aspiracion á la confraternidad, la asimilacion del extraño, la tendencia humanitaria á la formacion de la gran familia humana, la expresion más alta de la civilizacion, entronizando la igualdad aunque sea en la vida íntima de un dia. Dios nos libre de esa hospitalidad en que conoce uno que molesta, y en que le dicen cuando quiere pagar....lo que vd. guste, para concluir por dar lo peor y más caro, tratando al extraño como á enemigo.Segun las relaciones, pude dividir los hoteles en tres clases.1ª CLASE.2ª CLASE.3ª CLASE.———Palace-hotel.Comercial-hotel.Gaillard.Lick-House.Cosmopolitan-hotel.California.Great-hotel.Nevada.Occidental-hotel.Arizona.Pacif.En los hoteles de primera clase se pagan desde tres á quince pesos diarios.En los de segunda, de tres á seis pesos, y en los de tercera, de dos á tres pesos.Hay casas de huéspedes en que se alquilan cuartos y se come por ocho pesos semanarios.Unlunchó almuerzo económico puede conseguirse por diez centavos: esas son las casas en que se dice que se paga lo que se bebe; pudiéndose comer un trozo debeesfteak, carnes frias, pan y queso.En la calle de Montgomery hay una fonda en que por 25 centavos se sirve:Sopa.Beefsteak.Roast-beef y frijoles.Hay una casa en el barrio de Green, en que se da alojamiento y comida regular por cuarenta y cinco centavos diarios.Yo tuve ocasion de visitar el Palace Hotel y no habia visto en mi vida grandeza semejante. La área que ocupa es de 96,250 piés cuadrados.El edificio ocupa un paralelógramo de 275 piés en un frente, y en el otro 350: tiene siete pisos, en que hay 755 cuartos lujosos para huéspedes: el terreno y edificio, con los principales muebles, tuvo de costo 3.250,000 pesos.El patio, singularidad que distingue al hotel, puede contener diez ó doce coches que se muevan con holgura, bajo una techumbre deslumbradora de cristales.Por el interior se ven siete filas de corredores sostenidos por gruesas columnas, alfombrados todos, llenos de espejos y consolas, jarrones y estatuas, y reproduciendo incontables lámparas de gas que despiden vivísima luz que hiere la vista como una basílica, como si estuviera hundida la mole inmensa en un abismo de llamas.La parte inferior del edificio la componen salones, oficinas de ferrocarriles, despacho del hotel, telégrafos, escritorios para los huéspedes, etc., etc. El depósito de agua contiene 630,000 galones, hay dentro el edificio cuatro pozos artesianos. El edificio se construyó en 1875 y fué el arquitecto J. B. Gaynor.Por divertirse con mis impresiones, Iglesias y Gomez del Palacio me introdujeron en una piececita perfectamente alfombrada y tapizada, con sus lámparas y sus cómodos asientos: yo creia que era alguna antesala y seguí hablando; de repente, poniéndome á la puerta de la piececita me dijeron, dando unos pasos fuera: asómate.... estuve al dar un grito de espanto: habiamos subido sin sospecharlo yo siquiera al último piso, más alto que el primer cuerpo de las torres deCatedral y me producia vértigo aquella altura. Aquel cuartito es unelevador.Lo sorprendente para mí fué hallarme en aquella elevada region con un jardin espléndido, con profusion de deliciosas flores, fuentes, estatuas, asientos, kioskos y cuanto habria podido inventar la poderosa imaginacion del autor de las Mil y una Noches.En cada uno de los pisos hay susParlorsó salones, para la recepcion de visitas, y en esos salones se ven los tapices de blanco y oro, con fuentes, aves del paraíso, palmas y cascadas realzadas; se admiran los bronces airosos, figurando guerreros, trovadores y reinas; nos encantan las lámparas como un manojo de soles suspendidos de la techumbre de filigrana; nos convidan sofaes y sillones; nos arroban los magníficos pianos; nos seducen mujeres como deidades que sonríen y como que derraman sus encantos sobre cútis de alabastro y rosas; nos alegran niños juguetones vestidos con elegancia y haciendo flotar en sus carreras sus cabellos de oro, y nos hechiza la reproduccion de tanta belleza en los espejos colosales, en que parece que dejó á guardar el dia sus fulgores.Las galerías interiores ó claustros que conducen á las habitaciones de los huéspedes, tienen tambien rara elegancia. Se ven tapizados y alumbrados perfectamente.Los departamentos de los huéspedes más pudientes constan de salon, una ó dos alcobas, escritorio, gabinete de aseo y baño, con agua fria y caliente.Embutidos en los marcos de las puertas están los botones para llamar á los criados, y los tubos de guta percha para comunicar órdenes al despacho, sin moverse de su asiento ó su cama el huésped.El comedor corresponde á tanta opulencia: es un salon de cien varas cuadradas, cubierto de mesas de todos tamaños, con lo necesario para el servicio.De trecho en trecho hay grandes aparadores con porcelana y cristal, espejos por todas partes, consolas y una servidumbre que es un ejército sobrevigilado por caballeros ceremoniosos, que designan los asientos, cuidan de la exactitud en todos los criados y llenan de atenciones á los concurrentes.Ya se deja suponer lo que serán las cocinas y las dependencias todas del hotel.Por la negociacion, tal como yo la ví, me aseguran que ofrecian en aquellos dias los chinos siete millones de pesos.Cuando yo creia que se habia dicho la última palabra en materia de opulencia, me nombraronEl Baldwin House, que estaba al estrenarse cuando yo salí de California, y es mucho más extenso y rico que el Hotel Palace.El comedor del Lick House está considerado como el más elegante de los Estados-Unidos. Se halla bajo una inmensa cúpula formando elipse, con columnas, pórticos y bellezas arquitectónicas de primer órden. El salon, calculado para contener quinientas personas, está alumbrado por colosales ventanas que forman en su conjunto como un gigantesco capelo de cristal.Cubren el suelo grandes mesas, en las paredes hay gigantescos espejos, y corona la pieza en su altura una amplia galería en que se coloca la música en los dias de festin, y asiste numerosísima concurrencia á disfrutar del espectáculo de los banquetes y escuchar los bríndis, á que son muy afectos los americanos.“Hay muchas posadas, donde pueden conseguirse, dice una guía, alojamientos cómodos, por veinticinco y cincuenta centavos cada noche, siendo de esta clase el más frecuentado el What Cheer, en la calle de Sacramento, que fué primitivamente el mejor hotel de la ciudad.“Losrestaurantsson una peculiaridad notable y característica de San Francisco: ninguna otra ciudad de los Estados-Unidos puede comparársele en esa línea.RestaurantsChop-houses, literalmente casas de chuletas yrotisseries, abundan en cada manzana. Muchos de ellos son de primera clase, y todos á tan igual altura, que es difícil hacer una eleccion. LasChop-housesyrotisseriesdifieren de los restaurants en que sus cocinas están dispuestas á un lado del salon, y cada uno puede escoger su racion de carne, y hacérsela preparar á su vista. Hay numerosas mesas redondas, en las que pagando cincuenta centavos puede uno comer y pedir todos los manjares puestos en lista, incluyendo el vino. “Martins,” en la calle del Comercio, cerca de Mongomery, es notable por sus excelentes cenas.”

Hoteles.—Casas de huéspedes.—Comidas.

CON motivo de nuestra invitacion, tuvimos empeñadas discusiones sobre los alojamientos, en que hay lujo espléndido.

En esas ciudades americanas, el hotel es el emporio del lujo, el palacio de la vida, el camarin en que se hace el hogar al viajero y se le mima, porque saben que el hombre es la primera de las riquezas de un pueblo.

El hotel es la aspiracion á la confraternidad, la asimilacion del extraño, la tendencia humanitaria á la formacion de la gran familia humana, la expresion más alta de la civilizacion, entronizando la igualdad aunque sea en la vida íntima de un dia. Dios nos libre de esa hospitalidad en que conoce uno que molesta, y en que le dicen cuando quiere pagar....lo que vd. guste, para concluir por dar lo peor y más caro, tratando al extraño como á enemigo.

Segun las relaciones, pude dividir los hoteles en tres clases.

En los hoteles de primera clase se pagan desde tres á quince pesos diarios.

En los de segunda, de tres á seis pesos, y en los de tercera, de dos á tres pesos.

Hay casas de huéspedes en que se alquilan cuartos y se come por ocho pesos semanarios.

Unlunchó almuerzo económico puede conseguirse por diez centavos: esas son las casas en que se dice que se paga lo que se bebe; pudiéndose comer un trozo debeesfteak, carnes frias, pan y queso.

En la calle de Montgomery hay una fonda en que por 25 centavos se sirve:

Sopa.Beefsteak.Roast-beef y frijoles.

Hay una casa en el barrio de Green, en que se da alojamiento y comida regular por cuarenta y cinco centavos diarios.

Yo tuve ocasion de visitar el Palace Hotel y no habia visto en mi vida grandeza semejante. La área que ocupa es de 96,250 piés cuadrados.

El edificio ocupa un paralelógramo de 275 piés en un frente, y en el otro 350: tiene siete pisos, en que hay 755 cuartos lujosos para huéspedes: el terreno y edificio, con los principales muebles, tuvo de costo 3.250,000 pesos.

El patio, singularidad que distingue al hotel, puede contener diez ó doce coches que se muevan con holgura, bajo una techumbre deslumbradora de cristales.

Por el interior se ven siete filas de corredores sostenidos por gruesas columnas, alfombrados todos, llenos de espejos y consolas, jarrones y estatuas, y reproduciendo incontables lámparas de gas que despiden vivísima luz que hiere la vista como una basílica, como si estuviera hundida la mole inmensa en un abismo de llamas.

La parte inferior del edificio la componen salones, oficinas de ferrocarriles, despacho del hotel, telégrafos, escritorios para los huéspedes, etc., etc. El depósito de agua contiene 630,000 galones, hay dentro el edificio cuatro pozos artesianos. El edificio se construyó en 1875 y fué el arquitecto J. B. Gaynor.

Por divertirse con mis impresiones, Iglesias y Gomez del Palacio me introdujeron en una piececita perfectamente alfombrada y tapizada, con sus lámparas y sus cómodos asientos: yo creia que era alguna antesala y seguí hablando; de repente, poniéndome á la puerta de la piececita me dijeron, dando unos pasos fuera: asómate.... estuve al dar un grito de espanto: habiamos subido sin sospecharlo yo siquiera al último piso, más alto que el primer cuerpo de las torres deCatedral y me producia vértigo aquella altura. Aquel cuartito es unelevador.

Lo sorprendente para mí fué hallarme en aquella elevada region con un jardin espléndido, con profusion de deliciosas flores, fuentes, estatuas, asientos, kioskos y cuanto habria podido inventar la poderosa imaginacion del autor de las Mil y una Noches.

En cada uno de los pisos hay susParlorsó salones, para la recepcion de visitas, y en esos salones se ven los tapices de blanco y oro, con fuentes, aves del paraíso, palmas y cascadas realzadas; se admiran los bronces airosos, figurando guerreros, trovadores y reinas; nos encantan las lámparas como un manojo de soles suspendidos de la techumbre de filigrana; nos convidan sofaes y sillones; nos arroban los magníficos pianos; nos seducen mujeres como deidades que sonríen y como que derraman sus encantos sobre cútis de alabastro y rosas; nos alegran niños juguetones vestidos con elegancia y haciendo flotar en sus carreras sus cabellos de oro, y nos hechiza la reproduccion de tanta belleza en los espejos colosales, en que parece que dejó á guardar el dia sus fulgores.

Las galerías interiores ó claustros que conducen á las habitaciones de los huéspedes, tienen tambien rara elegancia. Se ven tapizados y alumbrados perfectamente.

Los departamentos de los huéspedes más pudientes constan de salon, una ó dos alcobas, escritorio, gabinete de aseo y baño, con agua fria y caliente.

Embutidos en los marcos de las puertas están los botones para llamar á los criados, y los tubos de guta percha para comunicar órdenes al despacho, sin moverse de su asiento ó su cama el huésped.

El comedor corresponde á tanta opulencia: es un salon de cien varas cuadradas, cubierto de mesas de todos tamaños, con lo necesario para el servicio.

De trecho en trecho hay grandes aparadores con porcelana y cristal, espejos por todas partes, consolas y una servidumbre que es un ejército sobrevigilado por caballeros ceremoniosos, que designan los asientos, cuidan de la exactitud en todos los criados y llenan de atenciones á los concurrentes.

Ya se deja suponer lo que serán las cocinas y las dependencias todas del hotel.

Por la negociacion, tal como yo la ví, me aseguran que ofrecian en aquellos dias los chinos siete millones de pesos.

Cuando yo creia que se habia dicho la última palabra en materia de opulencia, me nombraronEl Baldwin House, que estaba al estrenarse cuando yo salí de California, y es mucho más extenso y rico que el Hotel Palace.

El comedor del Lick House está considerado como el más elegante de los Estados-Unidos. Se halla bajo una inmensa cúpula formando elipse, con columnas, pórticos y bellezas arquitectónicas de primer órden. El salon, calculado para contener quinientas personas, está alumbrado por colosales ventanas que forman en su conjunto como un gigantesco capelo de cristal.

Cubren el suelo grandes mesas, en las paredes hay gigantescos espejos, y corona la pieza en su altura una amplia galería en que se coloca la música en los dias de festin, y asiste numerosísima concurrencia á disfrutar del espectáculo de los banquetes y escuchar los bríndis, á que son muy afectos los americanos.

“Hay muchas posadas, donde pueden conseguirse, dice una guía, alojamientos cómodos, por veinticinco y cincuenta centavos cada noche, siendo de esta clase el más frecuentado el What Cheer, en la calle de Sacramento, que fué primitivamente el mejor hotel de la ciudad.

“Losrestaurantsson una peculiaridad notable y característica de San Francisco: ninguna otra ciudad de los Estados-Unidos puede comparársele en esa línea.

RestaurantsChop-houses, literalmente casas de chuletas yrotisseries, abundan en cada manzana. Muchos de ellos son de primera clase, y todos á tan igual altura, que es difícil hacer una eleccion. LasChop-housesyrotisseriesdifieren de los restaurants en que sus cocinas están dispuestas á un lado del salon, y cada uno puede escoger su racion de carne, y hacérsela preparar á su vista. Hay numerosas mesas redondas, en las que pagando cincuenta centavos puede uno comer y pedir todos los manjares puestos en lista, incluyendo el vino. “Martins,” en la calle del Comercio, cerca de Mongomery, es notable por sus excelentes cenas.”


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