XXIXCosas que á muchos dan sueño y yo pasaré á carrera.—El amor.CIERTO es, me decia un amigo sesudo y bien intencionado, que no entra en tu plan hacer un estudio de las instituciones de estos pueblos, ni mucho ménos comparar su práctica con la nuestra; pero dí una palabra siquiera para despertar la curiosidad de la gente.—Hombre, si de eso se ocupa todo el mundo, con la particularidad, que nosotros todo nos volvemos teorías sobre la constitucion; los americanos no la razonan, pero la practican: un yankee nace constitucional, por la misma razon que nace rubio ó con los piés grandes.—Note vd., si hace ese estudio, que aunque en elcomité de vigilanciay en el restablecimiento de la paz hubo hombres de todas las nacionalidades, los constituyentes de Californiafueron en su mayoría americanos, y americanos que comenzaron aboliendo la esclavitud, cosa que algo escoció á los abuelos de Washington.—Hay parrafillos en esa constitucion que me saben á merengue, decia mi amigo. Dice uno:“El poder militar estará subordinado al poder civil. Ningun ejército permanente será pagado por el Estado en tiempo de paz. Ningun soldado será alojado en una casa sin el consentimiento del propietario.”Zúrrales á esos yankees que se la dan de civilizados, continuaba mi amigo; ya los ves con cosas de licenciados; quieren que esté sujeto un general á un alcalde.... y que al primero que se le antoje impida la entrada en su casa á un servidor de la nacion.... despues que los van á cuidar.... y no solo á él, sino á su mujer y á sus hijos....Hay en la constitucion un inspector de instruccion pública nombrado por el pueblo. La legislatura tiene el deber de proteger todo lo que concierne á las mejoras materiales y á los descubrimientos, en el órden moral, científico y agrícola.Ahí tiene vd. otra série de barbaridades; ¿y entónces el gobierno general para qué sirve? ¿No es más puesto en razon, que el puente, que la calzada, que el pozo y hasta los faroles para una plaza, ó el candil para un teatro, lo apreste el gobierno?Bueno es que un casado se mantenga; pero es mejor casarse y que nos siga manteniendopapá.Por otra parte, los muchachos que no necesitan, se vuelven voluntariosos: bueno es tenerlos sujetos de la soga del favor.Pero, por último; ¿qué importancia tendrian varios diputadosque ni entienden ni hablan, si no llevasen entre pecho y pulmon un decreto para un puente, para un camino ó para que se declare ciudad cualquier cortijo en que tiene sus finquitas el gobernador?....—Hombre, pero eso será lo que vd. quiera; esa no es federacion....—Bueno, aquella es de los yankees.... y la otra es la nuestra: cada pueblo es aparte....Un artículo expreso de la constitucion prohibe el duelo, y este artículo es eludido, como en todas partes; dígalo si no, el desafío, de Broderik y David Terry, ante más de cien espectadores.—Lee, Guillermo, lee la constitucion, y dínos cuatro palabras.—Pues, aunque me pierda, y aunque me llamen insustancial y para nada.... y aunque tengan en cuenta este arrebato los árbitros de todas las elecciones futuras, no escribo más.—Dí siquiera, que los ciudadanos son muy celosos de intervenir en las funciones públicas, porque saben que todos deben entender en lo que á todos importa.—No insistas en que diga lo que todo el mundo sabe, y es, que la organizacion de los Estados es lo mismo que entre nosotros; esto es, tienen su gobernador, su legislatura, con cámara de diputados y senadores, sus autoridades judiciales nombradas por el pueblo.—Los oficiales municipales son nombrados tambien popularmente: el asesor, el recaudador de contribuciones, elconstableó encargado de la policía, elrecorderó juez de lo civil, el tesorero y el juez de paz....La poblacion entera del Estado nombra gobernador, vice gobernador y empleados judiciales, secretario de Estado, elcontroller, especie de ministro del interior, tesorero ó ministro de Hacienda, porque aquí no hay la distincion de México, que duplica y embrolla las operaciones de Hacienda; elattorney generaló procurador general, elsurveyor generaló inspector de trabajos públicos, el superintendente ó inspector de la instruccion pública y el ayudante general.—Alto! alto! por Dios; te tengo dicho que no quiero nada sério ni emperingonotado, ni empedrado de nombres ingleses, en que me turbo y me descompongo como un animal.—¿No ves que han empleado tomos enteros, Toqueville, Laboulay, Chevalier y otros para desembrollar esas cuestiones, guisándolas siempre á la francesa?¿No ves que la igualdad, y la igualdad práctica por las relaciones sociales es lo que mantiene en órden toda aquella máquina, y que esa igualdad no la conocemos ni la conocen aquellos?¿No ves que aunque haya intrigas y corrupcion y todo lo que quieras, se contrabalancea con el conocimiento que el pueblo tiene de sus derechos y por los medios que posee para hacerlos efectivos?¿No notas toda la filosofía, toda la conveniencia práctica de que el extranjero figure en el municipio, si es posible, desde el dia siguiente de su arribo?El tiene interes por la paz, porque es un elemento de su fortuna; á él, puesto que paga su agua, su alumbrado, su piso y sus condiciones de vida, se le llama para que intervenga, se le asimila y así deja de ser extranjero.Y ese extranjero, y esa masa de trabajadores, y ese cúmulo de propiedades, y esa ley imperando siempre, y ese soldado á quien no se le ve en las calles sino en formacion, uno que otro dia, porque su residencia es fuera de las ciudades, hacen dos cosas muy importantes, vitales, que es necesario no olvidar, porque nosotros no nos fijamos en ello: que la democracia sea un hecho y que las leyes sean una verdad....—Hombre, no me busques la boca, porque con el opio derramado en estas páginas, hay para dormir á una generacion; si me sigues hablando de esto, grito ¡socorro! por la ventana.....Ya era tiempo: varios de mis amigos llegaron, como siempre, alegres y sedientos de diversion.—Fidel, nos están esperando: la Pepita sonorense quiere á toda costa los versos que le ofreciste, y hemos quedado en llevarte.... dáte por preso!—Espérenme un poco.... voy á entregarme á la penosa tarea de buscar mi corbata, mis botines y mi sombrero....—Ese es cuento de nunca acabar.—La corbata parece que me ve chuela; la tengo delante de los ojos y no la miro, y cuando me fijo en ella, le quisiera decir una mala razon; de los botines siempre hallo uno: ¿andaré dormido en un pié? jamás veo los dos juntos, parecen matrimonio mal avenido.... el sombrero está de gresca siempre, ó se me aparece sobre un ropero ó bajo de una silla.... ó hecho una indignidad debajo de toda la ropa.—¿Acabas,Fidel? me dijo Manuel, que es el jóven más entusiasta por todo lo americano, y más listo.—A la órden, mis amigos.En dos brincos ya estábamos en la tertulia.Habia en el saloncito de la casa de Pepita, su grupo de políticos, diciendo por supuesto que los Estados-Unidos tienen en su seno mil elementos disolventes; que no se hace sensible el influjo del centro de los Estados lejanos, que el Sur, el Este y California, estaban llamados á formar una nueva entidad.Allí exponia sus dudas un aleman frenton, de ojos azules, leviton hasta los tajones, y de pausado hablar, diciendo que unas veces creia en que aquel era el pueblo más justificado del mundo, y otras, el más corrompido de la tierra.Citaba en apoyo de la severidad que encomiaba, la grave pena que se impone á los que en la calle dicen insolencias; aludió á la prision de una sirvienta, porque en un dia de baile se puso un trage de su ama, y otras anécdotas por el estilo, y traia á cuento asesinatos perdonados de la manera más cínica, y burlas á la justicia, en que no se respetaba ni la apariencia del rubor.En otro grupo se jugaba ajedrez, con aquellos espectadores estáticos, aquellos contendientes ensimismados y aquella atencion sostenida como si algo se hiciese de provecho.Y en un rinconcito con sofaes y poltronas amontonadas, habia chicos y chicas al amor del piano, alegres, burlones, ungiendo la palabra con el chiste ó la pasion.Jóvenes de todas las nacionalidades, muchachos del gran mundo y cotorronas desengañadas, decidoras y malignas, al dejar como forzadas el terreno florido de los ensueños y de las gracias.Ni que preguntar, allí nos instalamos: se hablaba de todo;tenia campo la charla de Juvenal y las melodías de Peza, los arrebatos de Justo Sierra y la incisiva malicia del Nigromante.Algunas parejas como que se andaban en apartes íntimos, sin soltar del todo el hilo de la conversacion.La conversacion sobre el amor imperó, con aplauso universal; allí los epígramas; allí las alusiones picantes; allí la polémica eterna, que viene sin solucion desde Adan y Eva.—Esta independencia de la mujer, decia Sussy, repugna á vdes. porque el español siempre remeda al árabe, y vdes. quieren esclavas, no mujeres.—Queremos, señora, decia Ramon, sonorense de buen criterio y querido de las americanas, porque los morenos de ojos negros tienen gran salida en aquel mercado; queremos madres para nuestros hijos, no que se vuelva el juego tablas; la vida del hogar, no la del hotel.—Pues en los Estados-Unidos se vive esa vida del hogar, y entre las familias de los antiguos pobladores, sobre todo en el campo.—Eso seria ántes, decia Ramon: ahora, ya vd. lo ve, M. Stanton acaba de instituir y se hace propaganda para que las mujeres sean admitidas al voto y á los cargos públicos; elfree lowe(amor libre), da un tipo masculino á la mujer, y en Filadelfia acaban de verificarse escenas escandalosas; sobre todo, las leyes del divorcio abren la puerta de par en par á la disolucion de todo vínculo.—Vean vdes., decia Manuel, esto es magnífico; aquí en este libro (tomando un libro de sobre la mesa), tienen vdes. las causas que se admiten como legítimas para el divorcio.... son nada ménos que diez y seis.Oigan vdes.:1.—Bigamia.2.—Adulterio de la mujer.3.—Desercion voluntaria.4.—Ausencia por cinco años.5.—Estado de locura ó imbecilidad.6.—Relaciones del marido con mujer de color.7.—Vagamundería del marido.8.—Sevicia ó violencia.9.—Injurias graves.10.—Embriaguez.11.—Prision por determinados delitos.12.—Incapacidad conyugal.13.—No proveer el marido á la subsistencia de la mujer.14.—Que la mujer rehuse seguir al marido.15.—Desórdenes de la conducta de uno de los esposos.16.—Adhesion de uno de ellos á la secta de losShakers, ó sea alejamiento de la mujer....—Pues lo que son las cosas, dijo un mexicano; creo que no son tan descabellados como pintan, los motivos que considera la ley; aunque en nuestra legislacion me parece que hay más moralidad y filosofía. ¿Qué razon hay para que se abandone al marido porque de resultas de una enfermedad se enloqueció?—Aquí, decia Ramon, se debe ver la situacion de la mujer, no en las atenciones delwagonni en los rendimientos de la calle.—La situacion de la americana, con todo y esa libertad, es infeliz, decia una Sra. Doña Sofía, española muy afecta á las mexicanas: como vdes. solo tratan con americanas jóvenes, hablan de otro modo.Esa mujer aventurera y errante, ese mueble que ha pasado de mano en mano, sin asiento, sin hijos, con una vejez en que deja sus heces, todo lo que más repugna á la naturaleza, con razon suele tener por desenlace la embriaguez y el suicidio.—Bien! Bien, Doña Sofía! dijimos á una voz los mexicanos.Entónces una americana que ha vivido mucho tiempo en México, herida sin duda por la pintura de Doña Sofía, nos dijo:—Todos los pueblos tienen sus manchas. ¿Les parece á vdes. bien que la mujer de su país, se crea oprimida siempre y sacrificada porque un hombre identificó con ella su suerte y la hizo madre de sus hijos? La mujer es la que pierde casándose, dicen en general las mexicanas: el marido es un mingo, ó un papanatas, ó se le acusa de tirano y opresor: ¿cuándo se vanagloría una mexicana de trabajar á la par del esposo para hacer la felicidad del hijo? ¿Y qué me dicen vdes. de esos indisolubles matrimonios, siempre en riña, en que forman partidos los hijos, en que es un infierno el hogar, y en que por lo indisoluble, contraen los consortes vínculos bastardos que manchan y envilecen generaciones enteras?—Señores, no hay que acalorarse, dijo el viejo, se trata de dos razas, de dos puntos de partida: el americano ama á su modo; nosotros al nuestro; no hay más ni ménos; son distintos los modos.—La paloma arrulla, el perro retoza; el yankee calcula, nosotros nos vamos de bruces.—Que hableFidel!Entónces yo, tomando la entonacion de Pedraza, que es la figura que más me gusta de cuantas recuerdo en materias oratorias, entre pretensioso y amable, dije:—No nos cansemos: el americano, en general, se surte de novia; se procura una mujer, como un paraguas para la lluvia ó un capote para el frio: deja de llover y deja de nevar, y el chico no haya qué hacer del estorbo.El mexicano solicita novia; ama el prólogo; los trámites le encantan.El americano se ajusta, el mexicano ama.Sale un caballerete de su almacen ó su taller, y en el Tívoli, en el teatro, en el baile público ó en la calle, hace su provision de muchacha; es por una hora, ó por un dia; beben alegres, bailan sin chistar y se agasajan mútuamente. El amor platónico les preocupa poco: hay incidentes.En nosotros todo es drama.El muchacho ve y se enloquece; suelta una primera carta, por negado que sea, que escarapela el cuerpo.La niña desde ese momento perdió el sosiego, llora y busca cómplice, esto es, una amiga que arde de compasion; suele ser presa de un amor desdichado.Si le sacuden los nervios, es de desesperarse.... El padre recela, una anciana entrometida, para descargo de la conciencia, atiza la discordia.... el tendero de la esquina, y la anciana del estanquillo, dan hospitalidad al novio.... allí es ello.... otra carta como lumbre, y una declaracion de balcon.—Yo no puedo responder.... se lo diré á papá.—Mi bien, alma mia, es que vd. no me quiere.—Fije vd. sus ojos en otra persona.—Vd. va á hacer que me vuele la tapa de los sesos....—No hable vd. así!—Me ama vd.?—¿Qué? (poniendo el oido).—¿Me ama vd.?Ella, (colgándose fuera del balcon)—Sí.—No, no así: “sí te amo, mi Arturo.”—Qué cosas tiene vd.!.... Mi mamá!....Puertazo....¡tableau!El chico tira el sombrero contra el suelo y se mesa los cabellos.Confiese vd. que todo eso es delicioso; sobre todo, por los trámites.Póngala vd. de otro modo: está vd. en visita; una niña que se quedó á comer, le flecha á vd. Miéntras los otros cantan.... vd. la dice que es muy hermosa y que ha lucido para vd. la felicidad.La niña sonríe y quiere llevar las cosas á la broma.El novio, que ve que ese camino le perjudica, se enséria, habla de su orfandad, aunque tenga más padres que el coro de Catedral, de su porvenir tempestuoso y.... tu amor ó la muerte.La polla escucha cabizbaja.... con la relacion de aquellos infortunios, han venido á sus ojos las lágrimas.—No me ame vd., yo soy muy exigente.—Prueba que sabes amar....Y no.... y sí.... y nos están viendo, y de una conferencia de esas de baños eléctricos, queda la gente con las coyunturas descompuestas.Póngala vd. de otro modo:La dama.El escribiente.Un padre rehacio.Un seductor hipócrita.Una causa política sin éxito.Un clérigo despreocupado.Entrometidos, valientes, chismosos y demás animales dañinos.Estos dramas son de cajeta: ella se emberrinchina, él se aferra, el padre persigue, el seductor arma intrigas y provoca celos, y hay carreras y palizas, y se complica el sereno.... y triunfa la buena causa, y entre los vítores del pueblo, se celebran las nupcias.... prévio aquello de:En atencion á los méritos y servicios.....Mejor se las cuento á vdes. Dos pollos, pollo y polla por supuesto, se enamoran precisamente porque no se pueden ver, y se abre una estupenda série de campañas, de chuparse los dedos. Menudean las jaquecas, llueven los ataques.... los celos tienen en peso la casa, y al fin, se verifica el enlace, para abrirse otra sucesion de pleitos bajo el órden constitucional.Pero en todos esos incidentes, cuánto rasgo de infinita ternura y de heroismo.Aquella polluela pendiente del cambio de fortuna, sin una queja, ni un desahogo, perseguida por sus padres, agasajada por un novio opulento, y ella, remachada á su esperanza que florece entre la última yerba del presupuesto, ó colgada de una charretera de teniente.LIT. DE H. IRIARTE MEXICO.Interior de un Carro Palacio en el Interior del Pacifico.Aquella jóven que pasa de la fortuna opulenta á la miseria, que se desnuda de dijes y joyas, y que miéntras más persigue la fortuna al amante, se muestra ella más amartelada y consecuente.Aquel “no te aflijas, bien mio, Dios nos abrirá camino. Dios aprieta, pero no ahoga....”Y aquel decir una madre: “yo no quiero para mi hija.... ricos ni potentados; quiero un hombre de bien que la ame mucho, mucho....” eso es divino, y esa es fruta que solo se da bajo el lindo cielo de México....Los palmoteos, los ¡hurras! las copas, vinieron á coronar mi discurso; pero la americana no se dió por vencida: púsose en pié, y exclamaba, esforzándose por darse á entender....—Vdes. mucho mimo á los hijos, no se emancipan, no costean su alimento, se guarecen bajo el ala de paloma de la madre.Pero ese niño, es vago de profesion, bebe sus copita y enamora y se jacta de la perdicion de las señoritas, es pendenciero, y aun casado, quiere le mantenga papá á la mujer, y siempre sin trabajar.... se hace empleado ó militar.... ó le pone pleito á sus padres por la herencia.... ¡oh! mucho se hace con ese grande amor en que la vergüenza.... no entra por nada....—Señora, calle vd., calle, ó le cito pormenores delClub, para la frustracion de la maternidad, que es el oprobio y la vergüenza del linaje humano.—Con decir que la americana llama estorbos á sus hijos.—Esa es una llaga mortal del pueblo americano; pero anatematizada por las muchas gentes honradas de esa nacion.—Cierto, en México no concebimos esa iniquidad, dijo elviejo imparcial, y sin seguir en este camino de inculpaciones, contaré á vdes. una anécdota cuya verdad puedo certificar. Atencion:Una jóven encantadora y recatada de mi país (Guadalajara), fué seducida y desapareció de la casa, para ocultar el fruto de sus ilegítimos amores.En vano el padre hizo pezquisas por hallar á la jóven; en vano gastó gruesas sumas en que la rastrearan.... pasó más de un año, cuando la casualidad hizo que el padre descubriese el paradero de su hija, que era una hacienda del Estado de Zacatecas.Acude el ofendido padre, frenético, al lugar de refugio de su hija; penetra, ciego de furor, en el aposento; la hija se arrodilla, implora su perdon con tan viva elocuencia, con tal ternura, que el ofendido padre, duda, vacila, se agolpan las lágrimas á sus ojos y se arroja en brazos de su hija, pronunciando la palabra redentora: “Estas perdonada....” Pero ese (señalando la cuna del niño) testimonio de tu afrenta y de mi agravio, ese, se separará de tí: irá á lacuna(la inclusa), donde yo le socorreré.Miéntras decia estas palabras el padre de Julia (este era el nombre de la jóven), ella se contraia, su cabello se erizaba, sus ojos se le saltaban de las órbitas, y como leona que ve acometidos á sus cachorros, cubre al niño con su cuerpo, lo esconde en su seno, se lo incorpora, y fuera de sí exclama: “No, no; maldicion y miseria.... y todo en el mundo; pero mi hijo!.... mi hijo!....”A estos gritos, el padre, radiante de júbilo, exclamaba: “Bien, bien, hija mia, tu hijo contigo: yo te dije que lo dejases, para saber si se habia corrompido tu corazon: tú eresmi hija, y es de vdes. cuanto soy y cuanto valgo....” y el viejo inundaba de lágrimas y besos el rostro del niño..... ¡¡¡Ese es México!!!Por supuesto que aquello fué el delirio.... lasladies.... sí.... lasladieslloraban, porque al fin son mujeres.... y la mujer en todas partes se llama sentimiento y corazon....Yo sentia como gorda la garganta, como radiante el alma.... Qué ancho me sentia, como dicen en mi tierra, con aquella Julia y su viejo padre!....—Ahora, me dijo mi amigo, entremos en explicaciones más sérias sobre el divorcio.—Pues.... estás fresco.... ya te pondré en comunicacion con muchos sabios que hormiguean en mi tierra, y que te echarán sermones que te dejen con tanta boca...... Abur, chico.
XXIXCosas que á muchos dan sueño y yo pasaré á carrera.—El amor.CIERTO es, me decia un amigo sesudo y bien intencionado, que no entra en tu plan hacer un estudio de las instituciones de estos pueblos, ni mucho ménos comparar su práctica con la nuestra; pero dí una palabra siquiera para despertar la curiosidad de la gente.—Hombre, si de eso se ocupa todo el mundo, con la particularidad, que nosotros todo nos volvemos teorías sobre la constitucion; los americanos no la razonan, pero la practican: un yankee nace constitucional, por la misma razon que nace rubio ó con los piés grandes.—Note vd., si hace ese estudio, que aunque en elcomité de vigilanciay en el restablecimiento de la paz hubo hombres de todas las nacionalidades, los constituyentes de Californiafueron en su mayoría americanos, y americanos que comenzaron aboliendo la esclavitud, cosa que algo escoció á los abuelos de Washington.—Hay parrafillos en esa constitucion que me saben á merengue, decia mi amigo. Dice uno:“El poder militar estará subordinado al poder civil. Ningun ejército permanente será pagado por el Estado en tiempo de paz. Ningun soldado será alojado en una casa sin el consentimiento del propietario.”Zúrrales á esos yankees que se la dan de civilizados, continuaba mi amigo; ya los ves con cosas de licenciados; quieren que esté sujeto un general á un alcalde.... y que al primero que se le antoje impida la entrada en su casa á un servidor de la nacion.... despues que los van á cuidar.... y no solo á él, sino á su mujer y á sus hijos....Hay en la constitucion un inspector de instruccion pública nombrado por el pueblo. La legislatura tiene el deber de proteger todo lo que concierne á las mejoras materiales y á los descubrimientos, en el órden moral, científico y agrícola.Ahí tiene vd. otra série de barbaridades; ¿y entónces el gobierno general para qué sirve? ¿No es más puesto en razon, que el puente, que la calzada, que el pozo y hasta los faroles para una plaza, ó el candil para un teatro, lo apreste el gobierno?Bueno es que un casado se mantenga; pero es mejor casarse y que nos siga manteniendopapá.Por otra parte, los muchachos que no necesitan, se vuelven voluntariosos: bueno es tenerlos sujetos de la soga del favor.Pero, por último; ¿qué importancia tendrian varios diputadosque ni entienden ni hablan, si no llevasen entre pecho y pulmon un decreto para un puente, para un camino ó para que se declare ciudad cualquier cortijo en que tiene sus finquitas el gobernador?....—Hombre, pero eso será lo que vd. quiera; esa no es federacion....—Bueno, aquella es de los yankees.... y la otra es la nuestra: cada pueblo es aparte....Un artículo expreso de la constitucion prohibe el duelo, y este artículo es eludido, como en todas partes; dígalo si no, el desafío, de Broderik y David Terry, ante más de cien espectadores.—Lee, Guillermo, lee la constitucion, y dínos cuatro palabras.—Pues, aunque me pierda, y aunque me llamen insustancial y para nada.... y aunque tengan en cuenta este arrebato los árbitros de todas las elecciones futuras, no escribo más.—Dí siquiera, que los ciudadanos son muy celosos de intervenir en las funciones públicas, porque saben que todos deben entender en lo que á todos importa.—No insistas en que diga lo que todo el mundo sabe, y es, que la organizacion de los Estados es lo mismo que entre nosotros; esto es, tienen su gobernador, su legislatura, con cámara de diputados y senadores, sus autoridades judiciales nombradas por el pueblo.—Los oficiales municipales son nombrados tambien popularmente: el asesor, el recaudador de contribuciones, elconstableó encargado de la policía, elrecorderó juez de lo civil, el tesorero y el juez de paz....La poblacion entera del Estado nombra gobernador, vice gobernador y empleados judiciales, secretario de Estado, elcontroller, especie de ministro del interior, tesorero ó ministro de Hacienda, porque aquí no hay la distincion de México, que duplica y embrolla las operaciones de Hacienda; elattorney generaló procurador general, elsurveyor generaló inspector de trabajos públicos, el superintendente ó inspector de la instruccion pública y el ayudante general.—Alto! alto! por Dios; te tengo dicho que no quiero nada sério ni emperingonotado, ni empedrado de nombres ingleses, en que me turbo y me descompongo como un animal.—¿No ves que han empleado tomos enteros, Toqueville, Laboulay, Chevalier y otros para desembrollar esas cuestiones, guisándolas siempre á la francesa?¿No ves que la igualdad, y la igualdad práctica por las relaciones sociales es lo que mantiene en órden toda aquella máquina, y que esa igualdad no la conocemos ni la conocen aquellos?¿No ves que aunque haya intrigas y corrupcion y todo lo que quieras, se contrabalancea con el conocimiento que el pueblo tiene de sus derechos y por los medios que posee para hacerlos efectivos?¿No notas toda la filosofía, toda la conveniencia práctica de que el extranjero figure en el municipio, si es posible, desde el dia siguiente de su arribo?El tiene interes por la paz, porque es un elemento de su fortuna; á él, puesto que paga su agua, su alumbrado, su piso y sus condiciones de vida, se le llama para que intervenga, se le asimila y así deja de ser extranjero.Y ese extranjero, y esa masa de trabajadores, y ese cúmulo de propiedades, y esa ley imperando siempre, y ese soldado á quien no se le ve en las calles sino en formacion, uno que otro dia, porque su residencia es fuera de las ciudades, hacen dos cosas muy importantes, vitales, que es necesario no olvidar, porque nosotros no nos fijamos en ello: que la democracia sea un hecho y que las leyes sean una verdad....—Hombre, no me busques la boca, porque con el opio derramado en estas páginas, hay para dormir á una generacion; si me sigues hablando de esto, grito ¡socorro! por la ventana.....Ya era tiempo: varios de mis amigos llegaron, como siempre, alegres y sedientos de diversion.—Fidel, nos están esperando: la Pepita sonorense quiere á toda costa los versos que le ofreciste, y hemos quedado en llevarte.... dáte por preso!—Espérenme un poco.... voy á entregarme á la penosa tarea de buscar mi corbata, mis botines y mi sombrero....—Ese es cuento de nunca acabar.—La corbata parece que me ve chuela; la tengo delante de los ojos y no la miro, y cuando me fijo en ella, le quisiera decir una mala razon; de los botines siempre hallo uno: ¿andaré dormido en un pié? jamás veo los dos juntos, parecen matrimonio mal avenido.... el sombrero está de gresca siempre, ó se me aparece sobre un ropero ó bajo de una silla.... ó hecho una indignidad debajo de toda la ropa.—¿Acabas,Fidel? me dijo Manuel, que es el jóven más entusiasta por todo lo americano, y más listo.—A la órden, mis amigos.En dos brincos ya estábamos en la tertulia.Habia en el saloncito de la casa de Pepita, su grupo de políticos, diciendo por supuesto que los Estados-Unidos tienen en su seno mil elementos disolventes; que no se hace sensible el influjo del centro de los Estados lejanos, que el Sur, el Este y California, estaban llamados á formar una nueva entidad.Allí exponia sus dudas un aleman frenton, de ojos azules, leviton hasta los tajones, y de pausado hablar, diciendo que unas veces creia en que aquel era el pueblo más justificado del mundo, y otras, el más corrompido de la tierra.Citaba en apoyo de la severidad que encomiaba, la grave pena que se impone á los que en la calle dicen insolencias; aludió á la prision de una sirvienta, porque en un dia de baile se puso un trage de su ama, y otras anécdotas por el estilo, y traia á cuento asesinatos perdonados de la manera más cínica, y burlas á la justicia, en que no se respetaba ni la apariencia del rubor.En otro grupo se jugaba ajedrez, con aquellos espectadores estáticos, aquellos contendientes ensimismados y aquella atencion sostenida como si algo se hiciese de provecho.Y en un rinconcito con sofaes y poltronas amontonadas, habia chicos y chicas al amor del piano, alegres, burlones, ungiendo la palabra con el chiste ó la pasion.Jóvenes de todas las nacionalidades, muchachos del gran mundo y cotorronas desengañadas, decidoras y malignas, al dejar como forzadas el terreno florido de los ensueños y de las gracias.Ni que preguntar, allí nos instalamos: se hablaba de todo;tenia campo la charla de Juvenal y las melodías de Peza, los arrebatos de Justo Sierra y la incisiva malicia del Nigromante.Algunas parejas como que se andaban en apartes íntimos, sin soltar del todo el hilo de la conversacion.La conversacion sobre el amor imperó, con aplauso universal; allí los epígramas; allí las alusiones picantes; allí la polémica eterna, que viene sin solucion desde Adan y Eva.—Esta independencia de la mujer, decia Sussy, repugna á vdes. porque el español siempre remeda al árabe, y vdes. quieren esclavas, no mujeres.—Queremos, señora, decia Ramon, sonorense de buen criterio y querido de las americanas, porque los morenos de ojos negros tienen gran salida en aquel mercado; queremos madres para nuestros hijos, no que se vuelva el juego tablas; la vida del hogar, no la del hotel.—Pues en los Estados-Unidos se vive esa vida del hogar, y entre las familias de los antiguos pobladores, sobre todo en el campo.—Eso seria ántes, decia Ramon: ahora, ya vd. lo ve, M. Stanton acaba de instituir y se hace propaganda para que las mujeres sean admitidas al voto y á los cargos públicos; elfree lowe(amor libre), da un tipo masculino á la mujer, y en Filadelfia acaban de verificarse escenas escandalosas; sobre todo, las leyes del divorcio abren la puerta de par en par á la disolucion de todo vínculo.—Vean vdes., decia Manuel, esto es magnífico; aquí en este libro (tomando un libro de sobre la mesa), tienen vdes. las causas que se admiten como legítimas para el divorcio.... son nada ménos que diez y seis.Oigan vdes.:1.—Bigamia.2.—Adulterio de la mujer.3.—Desercion voluntaria.4.—Ausencia por cinco años.5.—Estado de locura ó imbecilidad.6.—Relaciones del marido con mujer de color.7.—Vagamundería del marido.8.—Sevicia ó violencia.9.—Injurias graves.10.—Embriaguez.11.—Prision por determinados delitos.12.—Incapacidad conyugal.13.—No proveer el marido á la subsistencia de la mujer.14.—Que la mujer rehuse seguir al marido.15.—Desórdenes de la conducta de uno de los esposos.16.—Adhesion de uno de ellos á la secta de losShakers, ó sea alejamiento de la mujer....—Pues lo que son las cosas, dijo un mexicano; creo que no son tan descabellados como pintan, los motivos que considera la ley; aunque en nuestra legislacion me parece que hay más moralidad y filosofía. ¿Qué razon hay para que se abandone al marido porque de resultas de una enfermedad se enloqueció?—Aquí, decia Ramon, se debe ver la situacion de la mujer, no en las atenciones delwagonni en los rendimientos de la calle.—La situacion de la americana, con todo y esa libertad, es infeliz, decia una Sra. Doña Sofía, española muy afecta á las mexicanas: como vdes. solo tratan con americanas jóvenes, hablan de otro modo.Esa mujer aventurera y errante, ese mueble que ha pasado de mano en mano, sin asiento, sin hijos, con una vejez en que deja sus heces, todo lo que más repugna á la naturaleza, con razon suele tener por desenlace la embriaguez y el suicidio.—Bien! Bien, Doña Sofía! dijimos á una voz los mexicanos.Entónces una americana que ha vivido mucho tiempo en México, herida sin duda por la pintura de Doña Sofía, nos dijo:—Todos los pueblos tienen sus manchas. ¿Les parece á vdes. bien que la mujer de su país, se crea oprimida siempre y sacrificada porque un hombre identificó con ella su suerte y la hizo madre de sus hijos? La mujer es la que pierde casándose, dicen en general las mexicanas: el marido es un mingo, ó un papanatas, ó se le acusa de tirano y opresor: ¿cuándo se vanagloría una mexicana de trabajar á la par del esposo para hacer la felicidad del hijo? ¿Y qué me dicen vdes. de esos indisolubles matrimonios, siempre en riña, en que forman partidos los hijos, en que es un infierno el hogar, y en que por lo indisoluble, contraen los consortes vínculos bastardos que manchan y envilecen generaciones enteras?—Señores, no hay que acalorarse, dijo el viejo, se trata de dos razas, de dos puntos de partida: el americano ama á su modo; nosotros al nuestro; no hay más ni ménos; son distintos los modos.—La paloma arrulla, el perro retoza; el yankee calcula, nosotros nos vamos de bruces.—Que hableFidel!Entónces yo, tomando la entonacion de Pedraza, que es la figura que más me gusta de cuantas recuerdo en materias oratorias, entre pretensioso y amable, dije:—No nos cansemos: el americano, en general, se surte de novia; se procura una mujer, como un paraguas para la lluvia ó un capote para el frio: deja de llover y deja de nevar, y el chico no haya qué hacer del estorbo.El mexicano solicita novia; ama el prólogo; los trámites le encantan.El americano se ajusta, el mexicano ama.Sale un caballerete de su almacen ó su taller, y en el Tívoli, en el teatro, en el baile público ó en la calle, hace su provision de muchacha; es por una hora, ó por un dia; beben alegres, bailan sin chistar y se agasajan mútuamente. El amor platónico les preocupa poco: hay incidentes.En nosotros todo es drama.El muchacho ve y se enloquece; suelta una primera carta, por negado que sea, que escarapela el cuerpo.La niña desde ese momento perdió el sosiego, llora y busca cómplice, esto es, una amiga que arde de compasion; suele ser presa de un amor desdichado.Si le sacuden los nervios, es de desesperarse.... El padre recela, una anciana entrometida, para descargo de la conciencia, atiza la discordia.... el tendero de la esquina, y la anciana del estanquillo, dan hospitalidad al novio.... allí es ello.... otra carta como lumbre, y una declaracion de balcon.—Yo no puedo responder.... se lo diré á papá.—Mi bien, alma mia, es que vd. no me quiere.—Fije vd. sus ojos en otra persona.—Vd. va á hacer que me vuele la tapa de los sesos....—No hable vd. así!—Me ama vd.?—¿Qué? (poniendo el oido).—¿Me ama vd.?Ella, (colgándose fuera del balcon)—Sí.—No, no así: “sí te amo, mi Arturo.”—Qué cosas tiene vd.!.... Mi mamá!....Puertazo....¡tableau!El chico tira el sombrero contra el suelo y se mesa los cabellos.Confiese vd. que todo eso es delicioso; sobre todo, por los trámites.Póngala vd. de otro modo: está vd. en visita; una niña que se quedó á comer, le flecha á vd. Miéntras los otros cantan.... vd. la dice que es muy hermosa y que ha lucido para vd. la felicidad.La niña sonríe y quiere llevar las cosas á la broma.El novio, que ve que ese camino le perjudica, se enséria, habla de su orfandad, aunque tenga más padres que el coro de Catedral, de su porvenir tempestuoso y.... tu amor ó la muerte.La polla escucha cabizbaja.... con la relacion de aquellos infortunios, han venido á sus ojos las lágrimas.—No me ame vd., yo soy muy exigente.—Prueba que sabes amar....Y no.... y sí.... y nos están viendo, y de una conferencia de esas de baños eléctricos, queda la gente con las coyunturas descompuestas.Póngala vd. de otro modo:La dama.El escribiente.Un padre rehacio.Un seductor hipócrita.Una causa política sin éxito.Un clérigo despreocupado.Entrometidos, valientes, chismosos y demás animales dañinos.Estos dramas son de cajeta: ella se emberrinchina, él se aferra, el padre persigue, el seductor arma intrigas y provoca celos, y hay carreras y palizas, y se complica el sereno.... y triunfa la buena causa, y entre los vítores del pueblo, se celebran las nupcias.... prévio aquello de:En atencion á los méritos y servicios.....Mejor se las cuento á vdes. Dos pollos, pollo y polla por supuesto, se enamoran precisamente porque no se pueden ver, y se abre una estupenda série de campañas, de chuparse los dedos. Menudean las jaquecas, llueven los ataques.... los celos tienen en peso la casa, y al fin, se verifica el enlace, para abrirse otra sucesion de pleitos bajo el órden constitucional.Pero en todos esos incidentes, cuánto rasgo de infinita ternura y de heroismo.Aquella polluela pendiente del cambio de fortuna, sin una queja, ni un desahogo, perseguida por sus padres, agasajada por un novio opulento, y ella, remachada á su esperanza que florece entre la última yerba del presupuesto, ó colgada de una charretera de teniente.LIT. DE H. IRIARTE MEXICO.Interior de un Carro Palacio en el Interior del Pacifico.Aquella jóven que pasa de la fortuna opulenta á la miseria, que se desnuda de dijes y joyas, y que miéntras más persigue la fortuna al amante, se muestra ella más amartelada y consecuente.Aquel “no te aflijas, bien mio, Dios nos abrirá camino. Dios aprieta, pero no ahoga....”Y aquel decir una madre: “yo no quiero para mi hija.... ricos ni potentados; quiero un hombre de bien que la ame mucho, mucho....” eso es divino, y esa es fruta que solo se da bajo el lindo cielo de México....Los palmoteos, los ¡hurras! las copas, vinieron á coronar mi discurso; pero la americana no se dió por vencida: púsose en pié, y exclamaba, esforzándose por darse á entender....—Vdes. mucho mimo á los hijos, no se emancipan, no costean su alimento, se guarecen bajo el ala de paloma de la madre.Pero ese niño, es vago de profesion, bebe sus copita y enamora y se jacta de la perdicion de las señoritas, es pendenciero, y aun casado, quiere le mantenga papá á la mujer, y siempre sin trabajar.... se hace empleado ó militar.... ó le pone pleito á sus padres por la herencia.... ¡oh! mucho se hace con ese grande amor en que la vergüenza.... no entra por nada....—Señora, calle vd., calle, ó le cito pormenores delClub, para la frustracion de la maternidad, que es el oprobio y la vergüenza del linaje humano.—Con decir que la americana llama estorbos á sus hijos.—Esa es una llaga mortal del pueblo americano; pero anatematizada por las muchas gentes honradas de esa nacion.—Cierto, en México no concebimos esa iniquidad, dijo elviejo imparcial, y sin seguir en este camino de inculpaciones, contaré á vdes. una anécdota cuya verdad puedo certificar. Atencion:Una jóven encantadora y recatada de mi país (Guadalajara), fué seducida y desapareció de la casa, para ocultar el fruto de sus ilegítimos amores.En vano el padre hizo pezquisas por hallar á la jóven; en vano gastó gruesas sumas en que la rastrearan.... pasó más de un año, cuando la casualidad hizo que el padre descubriese el paradero de su hija, que era una hacienda del Estado de Zacatecas.Acude el ofendido padre, frenético, al lugar de refugio de su hija; penetra, ciego de furor, en el aposento; la hija se arrodilla, implora su perdon con tan viva elocuencia, con tal ternura, que el ofendido padre, duda, vacila, se agolpan las lágrimas á sus ojos y se arroja en brazos de su hija, pronunciando la palabra redentora: “Estas perdonada....” Pero ese (señalando la cuna del niño) testimonio de tu afrenta y de mi agravio, ese, se separará de tí: irá á lacuna(la inclusa), donde yo le socorreré.Miéntras decia estas palabras el padre de Julia (este era el nombre de la jóven), ella se contraia, su cabello se erizaba, sus ojos se le saltaban de las órbitas, y como leona que ve acometidos á sus cachorros, cubre al niño con su cuerpo, lo esconde en su seno, se lo incorpora, y fuera de sí exclama: “No, no; maldicion y miseria.... y todo en el mundo; pero mi hijo!.... mi hijo!....”A estos gritos, el padre, radiante de júbilo, exclamaba: “Bien, bien, hija mia, tu hijo contigo: yo te dije que lo dejases, para saber si se habia corrompido tu corazon: tú eresmi hija, y es de vdes. cuanto soy y cuanto valgo....” y el viejo inundaba de lágrimas y besos el rostro del niño..... ¡¡¡Ese es México!!!Por supuesto que aquello fué el delirio.... lasladies.... sí.... lasladieslloraban, porque al fin son mujeres.... y la mujer en todas partes se llama sentimiento y corazon....Yo sentia como gorda la garganta, como radiante el alma.... Qué ancho me sentia, como dicen en mi tierra, con aquella Julia y su viejo padre!....—Ahora, me dijo mi amigo, entremos en explicaciones más sérias sobre el divorcio.—Pues.... estás fresco.... ya te pondré en comunicacion con muchos sabios que hormiguean en mi tierra, y que te echarán sermones que te dejen con tanta boca...... Abur, chico.
Cosas que á muchos dan sueño y yo pasaré á carrera.—El amor.
CIERTO es, me decia un amigo sesudo y bien intencionado, que no entra en tu plan hacer un estudio de las instituciones de estos pueblos, ni mucho ménos comparar su práctica con la nuestra; pero dí una palabra siquiera para despertar la curiosidad de la gente.
—Hombre, si de eso se ocupa todo el mundo, con la particularidad, que nosotros todo nos volvemos teorías sobre la constitucion; los americanos no la razonan, pero la practican: un yankee nace constitucional, por la misma razon que nace rubio ó con los piés grandes.
—Note vd., si hace ese estudio, que aunque en elcomité de vigilanciay en el restablecimiento de la paz hubo hombres de todas las nacionalidades, los constituyentes de Californiafueron en su mayoría americanos, y americanos que comenzaron aboliendo la esclavitud, cosa que algo escoció á los abuelos de Washington.
—Hay parrafillos en esa constitucion que me saben á merengue, decia mi amigo. Dice uno:
“El poder militar estará subordinado al poder civil. Ningun ejército permanente será pagado por el Estado en tiempo de paz. Ningun soldado será alojado en una casa sin el consentimiento del propietario.”
Zúrrales á esos yankees que se la dan de civilizados, continuaba mi amigo; ya los ves con cosas de licenciados; quieren que esté sujeto un general á un alcalde.... y que al primero que se le antoje impida la entrada en su casa á un servidor de la nacion.... despues que los van á cuidar.... y no solo á él, sino á su mujer y á sus hijos....
Hay en la constitucion un inspector de instruccion pública nombrado por el pueblo. La legislatura tiene el deber de proteger todo lo que concierne á las mejoras materiales y á los descubrimientos, en el órden moral, científico y agrícola.
Ahí tiene vd. otra série de barbaridades; ¿y entónces el gobierno general para qué sirve? ¿No es más puesto en razon, que el puente, que la calzada, que el pozo y hasta los faroles para una plaza, ó el candil para un teatro, lo apreste el gobierno?
Bueno es que un casado se mantenga; pero es mejor casarse y que nos siga manteniendopapá.
Por otra parte, los muchachos que no necesitan, se vuelven voluntariosos: bueno es tenerlos sujetos de la soga del favor.
Pero, por último; ¿qué importancia tendrian varios diputadosque ni entienden ni hablan, si no llevasen entre pecho y pulmon un decreto para un puente, para un camino ó para que se declare ciudad cualquier cortijo en que tiene sus finquitas el gobernador?....
—Hombre, pero eso será lo que vd. quiera; esa no es federacion....
—Bueno, aquella es de los yankees.... y la otra es la nuestra: cada pueblo es aparte....
Un artículo expreso de la constitucion prohibe el duelo, y este artículo es eludido, como en todas partes; dígalo si no, el desafío, de Broderik y David Terry, ante más de cien espectadores.
—Lee, Guillermo, lee la constitucion, y dínos cuatro palabras.
—Pues, aunque me pierda, y aunque me llamen insustancial y para nada.... y aunque tengan en cuenta este arrebato los árbitros de todas las elecciones futuras, no escribo más.
—Dí siquiera, que los ciudadanos son muy celosos de intervenir en las funciones públicas, porque saben que todos deben entender en lo que á todos importa.
—No insistas en que diga lo que todo el mundo sabe, y es, que la organizacion de los Estados es lo mismo que entre nosotros; esto es, tienen su gobernador, su legislatura, con cámara de diputados y senadores, sus autoridades judiciales nombradas por el pueblo.
—Los oficiales municipales son nombrados tambien popularmente: el asesor, el recaudador de contribuciones, elconstableó encargado de la policía, elrecorderó juez de lo civil, el tesorero y el juez de paz....
La poblacion entera del Estado nombra gobernador, vice gobernador y empleados judiciales, secretario de Estado, elcontroller, especie de ministro del interior, tesorero ó ministro de Hacienda, porque aquí no hay la distincion de México, que duplica y embrolla las operaciones de Hacienda; elattorney generaló procurador general, elsurveyor generaló inspector de trabajos públicos, el superintendente ó inspector de la instruccion pública y el ayudante general.
—Alto! alto! por Dios; te tengo dicho que no quiero nada sério ni emperingonotado, ni empedrado de nombres ingleses, en que me turbo y me descompongo como un animal.
—¿No ves que han empleado tomos enteros, Toqueville, Laboulay, Chevalier y otros para desembrollar esas cuestiones, guisándolas siempre á la francesa?
¿No ves que la igualdad, y la igualdad práctica por las relaciones sociales es lo que mantiene en órden toda aquella máquina, y que esa igualdad no la conocemos ni la conocen aquellos?
¿No ves que aunque haya intrigas y corrupcion y todo lo que quieras, se contrabalancea con el conocimiento que el pueblo tiene de sus derechos y por los medios que posee para hacerlos efectivos?
¿No notas toda la filosofía, toda la conveniencia práctica de que el extranjero figure en el municipio, si es posible, desde el dia siguiente de su arribo?
El tiene interes por la paz, porque es un elemento de su fortuna; á él, puesto que paga su agua, su alumbrado, su piso y sus condiciones de vida, se le llama para que intervenga, se le asimila y así deja de ser extranjero.
Y ese extranjero, y esa masa de trabajadores, y ese cúmulo de propiedades, y esa ley imperando siempre, y ese soldado á quien no se le ve en las calles sino en formacion, uno que otro dia, porque su residencia es fuera de las ciudades, hacen dos cosas muy importantes, vitales, que es necesario no olvidar, porque nosotros no nos fijamos en ello: que la democracia sea un hecho y que las leyes sean una verdad....
—Hombre, no me busques la boca, porque con el opio derramado en estas páginas, hay para dormir á una generacion; si me sigues hablando de esto, grito ¡socorro! por la ventana.....
Ya era tiempo: varios de mis amigos llegaron, como siempre, alegres y sedientos de diversion.
—Fidel, nos están esperando: la Pepita sonorense quiere á toda costa los versos que le ofreciste, y hemos quedado en llevarte.... dáte por preso!
—Espérenme un poco.... voy á entregarme á la penosa tarea de buscar mi corbata, mis botines y mi sombrero....
—Ese es cuento de nunca acabar.
—La corbata parece que me ve chuela; la tengo delante de los ojos y no la miro, y cuando me fijo en ella, le quisiera decir una mala razon; de los botines siempre hallo uno: ¿andaré dormido en un pié? jamás veo los dos juntos, parecen matrimonio mal avenido.... el sombrero está de gresca siempre, ó se me aparece sobre un ropero ó bajo de una silla.... ó hecho una indignidad debajo de toda la ropa.
—¿Acabas,Fidel? me dijo Manuel, que es el jóven más entusiasta por todo lo americano, y más listo.
—A la órden, mis amigos.
En dos brincos ya estábamos en la tertulia.
Habia en el saloncito de la casa de Pepita, su grupo de políticos, diciendo por supuesto que los Estados-Unidos tienen en su seno mil elementos disolventes; que no se hace sensible el influjo del centro de los Estados lejanos, que el Sur, el Este y California, estaban llamados á formar una nueva entidad.
Allí exponia sus dudas un aleman frenton, de ojos azules, leviton hasta los tajones, y de pausado hablar, diciendo que unas veces creia en que aquel era el pueblo más justificado del mundo, y otras, el más corrompido de la tierra.
Citaba en apoyo de la severidad que encomiaba, la grave pena que se impone á los que en la calle dicen insolencias; aludió á la prision de una sirvienta, porque en un dia de baile se puso un trage de su ama, y otras anécdotas por el estilo, y traia á cuento asesinatos perdonados de la manera más cínica, y burlas á la justicia, en que no se respetaba ni la apariencia del rubor.
En otro grupo se jugaba ajedrez, con aquellos espectadores estáticos, aquellos contendientes ensimismados y aquella atencion sostenida como si algo se hiciese de provecho.
Y en un rinconcito con sofaes y poltronas amontonadas, habia chicos y chicas al amor del piano, alegres, burlones, ungiendo la palabra con el chiste ó la pasion.
Jóvenes de todas las nacionalidades, muchachos del gran mundo y cotorronas desengañadas, decidoras y malignas, al dejar como forzadas el terreno florido de los ensueños y de las gracias.
Ni que preguntar, allí nos instalamos: se hablaba de todo;tenia campo la charla de Juvenal y las melodías de Peza, los arrebatos de Justo Sierra y la incisiva malicia del Nigromante.
Algunas parejas como que se andaban en apartes íntimos, sin soltar del todo el hilo de la conversacion.
La conversacion sobre el amor imperó, con aplauso universal; allí los epígramas; allí las alusiones picantes; allí la polémica eterna, que viene sin solucion desde Adan y Eva.
—Esta independencia de la mujer, decia Sussy, repugna á vdes. porque el español siempre remeda al árabe, y vdes. quieren esclavas, no mujeres.
—Queremos, señora, decia Ramon, sonorense de buen criterio y querido de las americanas, porque los morenos de ojos negros tienen gran salida en aquel mercado; queremos madres para nuestros hijos, no que se vuelva el juego tablas; la vida del hogar, no la del hotel.
—Pues en los Estados-Unidos se vive esa vida del hogar, y entre las familias de los antiguos pobladores, sobre todo en el campo.
—Eso seria ántes, decia Ramon: ahora, ya vd. lo ve, M. Stanton acaba de instituir y se hace propaganda para que las mujeres sean admitidas al voto y á los cargos públicos; elfree lowe(amor libre), da un tipo masculino á la mujer, y en Filadelfia acaban de verificarse escenas escandalosas; sobre todo, las leyes del divorcio abren la puerta de par en par á la disolucion de todo vínculo.
—Vean vdes., decia Manuel, esto es magnífico; aquí en este libro (tomando un libro de sobre la mesa), tienen vdes. las causas que se admiten como legítimas para el divorcio.... son nada ménos que diez y seis.
Oigan vdes.:
—Pues lo que son las cosas, dijo un mexicano; creo que no son tan descabellados como pintan, los motivos que considera la ley; aunque en nuestra legislacion me parece que hay más moralidad y filosofía. ¿Qué razon hay para que se abandone al marido porque de resultas de una enfermedad se enloqueció?
—Aquí, decia Ramon, se debe ver la situacion de la mujer, no en las atenciones delwagonni en los rendimientos de la calle.
—La situacion de la americana, con todo y esa libertad, es infeliz, decia una Sra. Doña Sofía, española muy afecta á las mexicanas: como vdes. solo tratan con americanas jóvenes, hablan de otro modo.
Esa mujer aventurera y errante, ese mueble que ha pasado de mano en mano, sin asiento, sin hijos, con una vejez en que deja sus heces, todo lo que más repugna á la naturaleza, con razon suele tener por desenlace la embriaguez y el suicidio.
—Bien! Bien, Doña Sofía! dijimos á una voz los mexicanos.
Entónces una americana que ha vivido mucho tiempo en México, herida sin duda por la pintura de Doña Sofía, nos dijo:
—Todos los pueblos tienen sus manchas. ¿Les parece á vdes. bien que la mujer de su país, se crea oprimida siempre y sacrificada porque un hombre identificó con ella su suerte y la hizo madre de sus hijos? La mujer es la que pierde casándose, dicen en general las mexicanas: el marido es un mingo, ó un papanatas, ó se le acusa de tirano y opresor: ¿cuándo se vanagloría una mexicana de trabajar á la par del esposo para hacer la felicidad del hijo? ¿Y qué me dicen vdes. de esos indisolubles matrimonios, siempre en riña, en que forman partidos los hijos, en que es un infierno el hogar, y en que por lo indisoluble, contraen los consortes vínculos bastardos que manchan y envilecen generaciones enteras?
—Señores, no hay que acalorarse, dijo el viejo, se trata de dos razas, de dos puntos de partida: el americano ama á su modo; nosotros al nuestro; no hay más ni ménos; son distintos los modos.
—La paloma arrulla, el perro retoza; el yankee calcula, nosotros nos vamos de bruces.
—Que hableFidel!
Entónces yo, tomando la entonacion de Pedraza, que es la figura que más me gusta de cuantas recuerdo en materias oratorias, entre pretensioso y amable, dije:
—No nos cansemos: el americano, en general, se surte de novia; se procura una mujer, como un paraguas para la lluvia ó un capote para el frio: deja de llover y deja de nevar, y el chico no haya qué hacer del estorbo.
El mexicano solicita novia; ama el prólogo; los trámites le encantan.
El americano se ajusta, el mexicano ama.
Sale un caballerete de su almacen ó su taller, y en el Tívoli, en el teatro, en el baile público ó en la calle, hace su provision de muchacha; es por una hora, ó por un dia; beben alegres, bailan sin chistar y se agasajan mútuamente. El amor platónico les preocupa poco: hay incidentes.
En nosotros todo es drama.
El muchacho ve y se enloquece; suelta una primera carta, por negado que sea, que escarapela el cuerpo.
La niña desde ese momento perdió el sosiego, llora y busca cómplice, esto es, una amiga que arde de compasion; suele ser presa de un amor desdichado.
Si le sacuden los nervios, es de desesperarse.... El padre recela, una anciana entrometida, para descargo de la conciencia, atiza la discordia.... el tendero de la esquina, y la anciana del estanquillo, dan hospitalidad al novio.... allí es ello.... otra carta como lumbre, y una declaracion de balcon.
—Yo no puedo responder.... se lo diré á papá.
—Mi bien, alma mia, es que vd. no me quiere.
—Fije vd. sus ojos en otra persona.
—Vd. va á hacer que me vuele la tapa de los sesos....
—No hable vd. así!
—Me ama vd.?
—¿Qué? (poniendo el oido).
—¿Me ama vd.?
Ella, (colgándose fuera del balcon)—Sí.
—No, no así: “sí te amo, mi Arturo.”
—Qué cosas tiene vd.!.... Mi mamá!....
Puertazo....¡tableau!
El chico tira el sombrero contra el suelo y se mesa los cabellos.
Confiese vd. que todo eso es delicioso; sobre todo, por los trámites.
Póngala vd. de otro modo: está vd. en visita; una niña que se quedó á comer, le flecha á vd. Miéntras los otros cantan.... vd. la dice que es muy hermosa y que ha lucido para vd. la felicidad.
La niña sonríe y quiere llevar las cosas á la broma.
El novio, que ve que ese camino le perjudica, se enséria, habla de su orfandad, aunque tenga más padres que el coro de Catedral, de su porvenir tempestuoso y.... tu amor ó la muerte.
La polla escucha cabizbaja.... con la relacion de aquellos infortunios, han venido á sus ojos las lágrimas.
—No me ame vd., yo soy muy exigente.
—Prueba que sabes amar....
Y no.... y sí.... y nos están viendo, y de una conferencia de esas de baños eléctricos, queda la gente con las coyunturas descompuestas.
Póngala vd. de otro modo:
La dama.El escribiente.Un padre rehacio.Un seductor hipócrita.Una causa política sin éxito.Un clérigo despreocupado.Entrometidos, valientes, chismosos y demás animales dañinos.
Estos dramas son de cajeta: ella se emberrinchina, él se aferra, el padre persigue, el seductor arma intrigas y provoca celos, y hay carreras y palizas, y se complica el sereno.... y triunfa la buena causa, y entre los vítores del pueblo, se celebran las nupcias.... prévio aquello de:En atencion á los méritos y servicios.....
Mejor se las cuento á vdes. Dos pollos, pollo y polla por supuesto, se enamoran precisamente porque no se pueden ver, y se abre una estupenda série de campañas, de chuparse los dedos. Menudean las jaquecas, llueven los ataques.... los celos tienen en peso la casa, y al fin, se verifica el enlace, para abrirse otra sucesion de pleitos bajo el órden constitucional.
Pero en todos esos incidentes, cuánto rasgo de infinita ternura y de heroismo.
Aquella polluela pendiente del cambio de fortuna, sin una queja, ni un desahogo, perseguida por sus padres, agasajada por un novio opulento, y ella, remachada á su esperanza que florece entre la última yerba del presupuesto, ó colgada de una charretera de teniente.
LIT. DE H. IRIARTE MEXICO.Interior de un Carro Palacio en el Interior del Pacifico.
LIT. DE H. IRIARTE MEXICO.Interior de un Carro Palacio en el Interior del Pacifico.
LIT. DE H. IRIARTE MEXICO.
Interior de un Carro Palacio en el Interior del Pacifico.
Aquella jóven que pasa de la fortuna opulenta á la miseria, que se desnuda de dijes y joyas, y que miéntras más persigue la fortuna al amante, se muestra ella más amartelada y consecuente.
Aquel “no te aflijas, bien mio, Dios nos abrirá camino. Dios aprieta, pero no ahoga....”
Y aquel decir una madre: “yo no quiero para mi hija.... ricos ni potentados; quiero un hombre de bien que la ame mucho, mucho....” eso es divino, y esa es fruta que solo se da bajo el lindo cielo de México....
Los palmoteos, los ¡hurras! las copas, vinieron á coronar mi discurso; pero la americana no se dió por vencida: púsose en pié, y exclamaba, esforzándose por darse á entender....
—Vdes. mucho mimo á los hijos, no se emancipan, no costean su alimento, se guarecen bajo el ala de paloma de la madre.
Pero ese niño, es vago de profesion, bebe sus copita y enamora y se jacta de la perdicion de las señoritas, es pendenciero, y aun casado, quiere le mantenga papá á la mujer, y siempre sin trabajar.... se hace empleado ó militar.... ó le pone pleito á sus padres por la herencia.... ¡oh! mucho se hace con ese grande amor en que la vergüenza.... no entra por nada....
—Señora, calle vd., calle, ó le cito pormenores delClub, para la frustracion de la maternidad, que es el oprobio y la vergüenza del linaje humano.
—Con decir que la americana llama estorbos á sus hijos.
—Esa es una llaga mortal del pueblo americano; pero anatematizada por las muchas gentes honradas de esa nacion.
—Cierto, en México no concebimos esa iniquidad, dijo elviejo imparcial, y sin seguir en este camino de inculpaciones, contaré á vdes. una anécdota cuya verdad puedo certificar. Atencion:
Una jóven encantadora y recatada de mi país (Guadalajara), fué seducida y desapareció de la casa, para ocultar el fruto de sus ilegítimos amores.
En vano el padre hizo pezquisas por hallar á la jóven; en vano gastó gruesas sumas en que la rastrearan.... pasó más de un año, cuando la casualidad hizo que el padre descubriese el paradero de su hija, que era una hacienda del Estado de Zacatecas.
Acude el ofendido padre, frenético, al lugar de refugio de su hija; penetra, ciego de furor, en el aposento; la hija se arrodilla, implora su perdon con tan viva elocuencia, con tal ternura, que el ofendido padre, duda, vacila, se agolpan las lágrimas á sus ojos y se arroja en brazos de su hija, pronunciando la palabra redentora: “Estas perdonada....” Pero ese (señalando la cuna del niño) testimonio de tu afrenta y de mi agravio, ese, se separará de tí: irá á lacuna(la inclusa), donde yo le socorreré.
Miéntras decia estas palabras el padre de Julia (este era el nombre de la jóven), ella se contraia, su cabello se erizaba, sus ojos se le saltaban de las órbitas, y como leona que ve acometidos á sus cachorros, cubre al niño con su cuerpo, lo esconde en su seno, se lo incorpora, y fuera de sí exclama: “No, no; maldicion y miseria.... y todo en el mundo; pero mi hijo!.... mi hijo!....”
A estos gritos, el padre, radiante de júbilo, exclamaba: “Bien, bien, hija mia, tu hijo contigo: yo te dije que lo dejases, para saber si se habia corrompido tu corazon: tú eresmi hija, y es de vdes. cuanto soy y cuanto valgo....” y el viejo inundaba de lágrimas y besos el rostro del niño..... ¡¡¡Ese es México!!!
Por supuesto que aquello fué el delirio.... lasladies.... sí.... lasladieslloraban, porque al fin son mujeres.... y la mujer en todas partes se llama sentimiento y corazon....
Yo sentia como gorda la garganta, como radiante el alma.... Qué ancho me sentia, como dicen en mi tierra, con aquella Julia y su viejo padre!....
—Ahora, me dijo mi amigo, entremos en explicaciones más sérias sobre el divorcio.
—Pues.... estás fresco.... ya te pondré en comunicacion con muchos sabios que hormiguean en mi tierra, y que te echarán sermones que te dejen con tanta boca...... Abur, chico.